Adora sintió el brillo de la luz sobre sus párpados, a lo que abrió sus ojos con pereza. Intentó moverse un poco al sentir su brazo derecho algo entumecido al tenerlo bajo su cabeza por sabrá cuánto tiempo, en realidad, ella no tenía ni idea de cómo llego a esa posición, pero se percata del ligero peso que rodea su cintura, sus azules ojos bajan hasta esa área, notando un brazo tan familiar abrazándole, su mirada vuelve hacia arriba encontrando el rostro de Catra, quien dormía profundamente y una pequeña sonrisa se dibujo en sus labios, siempre sería gratificante despertar y ver su rostro, era como si una dosis de energía le fuera administrada con sólo despertar a su lado.

Se movió cuidadosamente para levantar más su cuerpo, tenía el objetivo de levantarse de la cama sin despertar a su acompañante, y con ello pudo visualizar también a sus mejores amigos, ambos abrazados mientras dormían, Glimmer y Catra se daban la espalda mientras la cola de la última estaba sobre la cintura de la pelirrosa, el brazo de Bow se estiraba como soporte para la cabeza de la reina y sus dedos rozaban los cabellos cortos y rebeldes de Catra, mientras el otro brazo rodeaba por la espalda a Glimmer quien tenía su rostro escondido en el pecho del arquero.

La rubia sonrió con dulzura, enternecida por aquella imagen, y con sumo cuidado, movió el brazo de Catra que le rodeaba la cintura y lo colocó con lentitud sobre el colchón, arrastrándose muy lentamente para lograr salir de la cama. Adora realizó sus habituales estiramientos y casi de puntillas, camino en dirección a la puerta, dónde antes de abrirla, dirigió su mirada una vez más hacía la cama. Una calidez albergó en su pecho al contemplar aquella escena y salió de la habitación con una sonrisa.

Adora se dispuso a caminar por los pasillos, pensaba llegar a su habitación para lograr darse un baño. En el trayecto, se encontró con Melog quien se acercó hasta ella.

—Hola, cariño —le saludó Adora colocándose de cuclillas y acariciando las orejas de su amigo —¿Dormiste bien? Espero no te sintieras solo en la habitación sin nosotras —dijo la rubia sin dejar de acariciar sus orejas.

—Oh, Adora —la mencionada miró hacia su izquierda encontrándose al padre de Glimmer y rápidamente se colocó de pie.

—Buen día, rey Micah —le saludó Adora con una brillante sonrisa.

—Buenos días ¿has despertado antes que los demás? —le preguntó Micah devolviendole la sonrisa, sin duda la mejor amiga de su hija era demasiado madrugadora.

—Si, ellos aún siguen dormidos, creo que se durmieron mucho después de mi —comentó Adora con cierta diversión —, y quería aprovechar para darme una ducha, seguramente Bow y Glimmer nos arrastran a algo el día de hoy.

—Irán a Mystacor ¿no? Espero se diviertan —le dijo Micah con su habitual energía.

—¿Eh? ¿A Mystacor? —cuestionó Adora confundida, no estaba nada enterada de eso.

—Glimmer me pidió que le dijera a Casta que irían a Mystacor de picnic... —murmuró el rey algo extrañado por la reacción de la rubia —¿Glimmer no te lo dijo?

Adora rió y movió su cabeza en señal de negación, sin duda se encargaría de cuestionar a la pelirrosa por ello —. Iré a mi habitación, lo veré después —le dijo ella.

—Buena suerte, Adora —le deseo el hombre continuando el camino que había abandonado en cuanto se cruzó con la rubia.

—¿Crees que Catra lo sepa? —preguntó Adora mirando a Melog, quien inclinó su cabeza hacia un lado mirando a la chica con curiosidad, la rubia sonrió ante su tierno gesto —. Vamos, después de darme un baño tú y yo comeremos algo delicioso.

Ambos caminaron juntos por el pasillo, con el objetivo de llegar a la habitación de la rubia.


Catra deslizó su mano frente a ella, buscando la figura de una persona que ya no se encontraba a su lado y abrió sus ojos encontrando ese lado de la cama vacío. La chica felino se sentó con pereza mientras observaba el alrededor en busca de la rubia, pero no la logró divisar en ningún lugar, un suspiro a su espalda hizo que sus orejas se alzarán por completo y desvió su mirada hacia donde había venido el sonido logrando visualizar al par de tórtolos abrazados y una sonrisa burlona se dibujo en sus labios para después salir de un salto de la cama, era tentadora la idea de despertarlos, pero sería más divertido mencionar lo acurrucados que estaban el uno con el otro una vez se levantaran.

La castaña se dispuso a salir de su habitación y marchó hacia su habitación con el objetivo de cambiarse aquel pijama, no pensaba ir a buscar a Adora por todo el castillo de aquella forma, sería algo estúpido y daría de que hablar sobre ella a sus espaldas (más de lo que ya lo hacían algunos con su sola presencia y la aceptación que había tenido en el castillo de Luna Brillante).

Catra se apresuró a llegar a su habitación, dónde rápidamente sacó un cambio de la habitual ropa que usaba y se cambió enseguida. Una vez estuvo lista partió rumbo al cuarto de Adora donde tocó la puerta antes de entrar, no recibió respuesta a lo que, después de debatirse un poco, entró al lugar notando que estaba vacío.

—Seguramente está en el comedor —murmuró para si misma, tomando la iniciativa de ir hacia ahí, pero antes de salir, por alguna razón, su mirada se dirigió al guardarropa de la rubia, específicamente hasta el último cajón, sus orejas se sacudieron en señal de curiosidad, y es que ella no había podido sacar de su cabeza el cuaderno rojo que era diferente al resto y no sabía porque aquello era así. Agitó su cabeza de un lado a otro, debía olvidarse de eso y buscar a la rubia, así que salió rápidamente del lugar.

Catra llegó al comedor, abriendo las puertas por si misma y vio a Adora sentada en su lugar en la mesa, mientras comía lo que parecía ser una ensalada de frutas de un gran tazón, y junto a la rubia estaba Melog quien parecía estar comiendo lo mismo que ella solo que en una porción más pequeña.

—Vaya que despertaste temprano, princesita —comentó con una sonrisa, rodeando la mesa para llegar hasta el asiento al lado de la rubia —. No creí que despertarás antes que nosotros —tomando uno de los tenedores que la la chica tenía al lado de su plato, lo incrustó en un pedazo de manzana el cuál se llevó a la boca.

—Buen día para ti también, Catra —dijo Adora sonriendole de vuelta aunque con cierto toque de sarcasmo dándole a entender notoriamente, que debía haberla saludado primero —. Me quedé dormida antes que ustedes, claramente iba a despertar antes y además, yo siempre me despierto temprano —agregó de manera presumida llevando una fresa a su boca.

—Si, si, como sea —musitó Catra rodando los ojos para después tomar un pedazo de mango, Adora agachó su mirada a Melog quien tenía inclinada su cabeza mirando a ambas con curiosidad, un gesto que a la princesa del poder le pareció tierno.

—Oh, por cierto, Catra —Adora tomó la palabra después de unos cortos instantes de silencio mientras aún desayunaban la ensalada de frutas.

—¿Mmm? —murmuró simplemente la castaña quien parecía debatirse entre tomar el pedazo de mango, que a lo que se podía apreciar, era el último. Eso o tomar alguna otra fruta y dejarle aquel pedazo a la rubia, pero debía admitir que en verdad le gustaba aquel fruto.

Adora al darse cuenta de ello emitió pequeña risa y tomó con su tenedor el pedazo del fruto para acercarlo hasta la boca de Catra —. Puedes comertelo —aseguró con una brillante sonrisa, mostrando que no había ningún problema. Las mejillas de la chica felino adquirieron un leve color rojizo mientras sentía su corazón acelerarse, avergonzada de que se hubiera dado cuenta de su debate interno y también algo nerviosa, por el gesto tan tierno de la rubia al quererle proporcionar el alimento directamente. Sin poner mucha resistencia, pero arrugando un poco el entrecejo acepto el fruto que la rubia le proporcionaba abriendo la boca y dejando que Adora se lo entregara.

—¿Qué es lo que querías? —le preguntó después de haber ingerido la fruta y con su mirada en otro lado, no tenía planeado mirar a la rubia cuando sabía que sus mejillas estaban rojas por la acción que ésta había cometido.

La rubia le miró con dulzura y una sonrisa en los labios, sin duda le pareció tierna su actitud y de alguna forma su corazón se derretía con ello —. Ah, si —musitó Adora recordando lo que iba a decirle antes de aquella escenita —. Cuando desperté me encontré con Micah y me dijo algo de un picnic que haremos hoy, pero yo no sé nada de un picnic ¿tú si? —la duda aún le rondaba en la cabeza, Glimmer aún no despertaba y no sabía si Catra había sido informada con antelación, quizás ella fue la última en enterarse o a lo mejor no prestó atención cuando se planeo aquello... Era una posibilidad ¿no?

—El picnic en Mystacor, tus mejores amigos me lo dijeron ayer, después de que te dormiste —respondió Catra volviendo su mirada a ella —. Y como te dormiste antes no te enteraste —agregó volviendo a comer de los frutos del tazón —. Chispitas dijo que iríamos, creo que será en unas horas más y supongo que ya tienen todo preparado.

—Hum... Seguramente —murmuró Adora con una sonrisa, no le parecía nada mal la idea del picnic y conociendo al par de amigos que tenía, ellos habían preparado todo con antelación.

Las puertas del comedor se abrieron una vez más dejando ver a la reina y al arquero en el marco de ésta —¡Buen día! —saludó Glimmer con emoción, y se teletransportó hasta ellas quedando en el medio de sus asientos.

—Hasta que por fin despiertan —comentó Catra con ironía —. Creí que dormirían hasta muy tarde y su picnic sorpresa se cancelaría —agregó con el mismo tono y una media sonrisa.

—Eso no podía pasar, mi estimada Catra —declaró Bow entusiasmado, ya quería que los cuatro estuvieran en Mystacor para pasar el tiempo como el escuadrón de mejores amigos que eran. El moreno llegó hasta ellas, pero se agachó un poco para acariciar la cabeza de Melog quien ronroneó ante su gesto.

—Es cierto, necesitamos está salida para nosotros cuatro y nada impedirá que la realicemos —aseguró Glimmer con total confianza —. Bien, ahora tomaremos un desayuno, después recogeremos lo que llevaremos y luego nos vamos a dirigir a ¡Mystacor!

—Claro, como usted diga, reina Glimmer —dijo Adora con diversión —. Por cierto, gracias por decirme que tendríamos un picnic —ironizó la última oración, la pelirrosa simplemente soltó una leve risa y la abrazo por los hombros.

—Lo siento, querida She-ra, pero queríamos que fuera de alguna manera sorpresa y además ¿desde cuándo tu te niegas a una salida de mejores amigos? —le cuestionó animosamente, teniendo un punto a su favor con ese argumento.

—Bien —simplemente susurró Adora, aceptando sus palabras —. Entonces hay que comenzar —agregó finalmente, dando pie a qué los cuatro pasarán un buen día juntos.


El "escuadrón de mejores amigos" había llegado a Mystacor antes de la hora del almuerzo, Bow y Adora cargaban una canasta cada uno en las cuales traían la comida que Glimmer se había encargado de solicitar ser preparada por el cocinero del castillo para aquella ocasión. Los chicos se encontraban a la orilla del precipicio donde se encontraba la roca que los llevaba al lugar.

—¿Y ahora que? —les cuestionó Catra con el entrecejo fruncido, no entendía porque la reina simplemente no los había teletransportado directamente al lugar y en cambio habían quedado varados ahí.

—Oye, Catra —le llamó Bow quien se había acercado un poco al borde mientras sonreía, detrás de la castaña, se encontraban Adora y Glimmer, dónde la primera le lanzó una mirada de confusión a la pelirrosa quien sonrió con cierta malicia.

—¿Qué quieres, Flechitas? —le cuestionó alzando una ceja y cruzando sus brazos sobre el pecho.

—¿Qué tan larga crees que sería la caída desde aquí? —le preguntó el arquero fingiendo curiosidad por saber el dato, obviamente era una pregunta tonta.

—¿Y yo que voy a saber? —gruñó Catra —. Lo que está claro es que es más larga que la de aquel precipicio del que caímos —musitó con cierta burla, recordando aquella ocasión.

—¿Debería averiguarlo? —preguntó Bow con una sonrisa haciendo confundir a la chica felino. Adora suspiró, moviendo su cabeza de un lado a otro en señal de desaprobación, ya sabía a dónde se dirigía, y también tenía bien claro que la pelirrosa a su lado había sido la mente maestra de tal acto.

—¿Cómo que averi...? —Catra ni siquiera pudo terminar la pregunta cuando el arquero se lanzó hacia el vacío desapareciendo entre las nubes —¡¿Qué mierda haces, imbécil?! —gritó alterada corriendo hasta la orilla y mirando hacia las nubes que no dejaban ver nada —¿¡Ustedes porque no hacen nada?! —les cuestionó al borde de la histeria girando su cabeza hacia ellas mientras su cola se había esponjado ante la sorpresa. Por la expresión en su rostro, Glimmer comenzó a reír mientras Adora simplemente cubría con el dorso de su mano libre su rostro, claramente apenada con la jugarreta de sus amigos.

—¿Pero que...? —cuestionó Catra ante sus reacciones, Adora en silencio simplemente le señaló con su dedo índice que devolviera la mirada a las nubes. La castaña acató aquella indicación y notó como de entre las nubes aparecía la figura del arquero quien parecía estar subiendo en una especie de roca que levitaba.

—Ah... Te importo —dijo Bow con tono presumido, claramente orgulloso de que le importe a la fierecilla chica.

—Eres un idiota —musitó Catra entre dientes mientras a su espalda Glimmer aún reía a carcajadas.

—Subamos antes de que solo se lleve a Bow —dijo Adora jalando del brazo a Glimmer quien parecía aún no recuperarse del todo, pero aún así salto hacia la roca. La rubia dirigió su mirada a Catra quien fruncía el entrecejo claramente molesta —. Lo siento por eso, no sabía que harían esa broma —Adora le miró con una pequeña sonrisa avergonzada.

—Vaya que me la han hecho buena, debo decir que su broma fue buena —murmuró Catra rodando los ojos, debía admitirlo, aquella fue una buena jugada, pero si tenía una oportunidad, definitivamente se las devolvería, Adora sonrió algo nerviosa, podía percibir ese brillo en los ojos de la castaña que indicaban perfectamente que se lo cobraría después.

Ambas se dispusieron a saltar sobre la roca que los llevo hasta el largo camino que debían cruzar para llegar hasta la bella entrada a Mystacor dónde fueron recibidos por la figura de Castaspella.

—¡Glimmer! ¡Chicos! —exclamó Castaspella con emoción abrazando con fuerza a su sobrina, a Bow y Adora —. Es tan genial que hayan decidido venir a Mystacor, espero se diviertan —su mirada se dirigió a Catra quien solo les observaba apartada un poco, algo incómoda de estar cerca de la escandalosa mujer —. Oh, hola Catra —le saludó la pelinegra con una sonrisa algo forzada ya que no sabía bien como debía tratar a la ex-hordiana, después de todo, no había interactuado con ella en aquel lapso de tiempo, aún cuando Glimmer y sus amigos se habían encargado de hacerle saber que ella se había vuelto su aliada —. Espero disfrutes tu tiempo en Mystacor, te aseguro que te divertirás —intentó recobrar su animada compostura y Catra solo asintió en respuesta.

—Tía, iremos a... Ya sabes, a la playa de nubes para tener nuestro picnic —le dijo Glimmer sintiendo algo de nervios, en verdad que aquello, viera por dónde lo viera, parecía una cita doble, y las palabras de su padre al decir aquello, la habían dejado algo avergonzada y temía por supuesto que su tía se pusiera en aquel plan.

—¡Oh! ¡Por supuesto, querida! —respondió la hechicera —¿Saben? ¡Hoy tenemos un feriado! Deberían ir después de su paseo en la playa, habrá distintos puestos, con juegos y premios, seguro les encanta —sugirió con una sonrisa.

—¿Han organizado un feriado? —preguntó Bow con un brillo de curiosidad en sus ojos, Adora se alejó un poco de ellos para pararse junto a Catra, quien parecía no tener la intención de participar en la conversación.

—¿Todo en orden, Catra? —le preguntó Adora al notarla tan callada, quizás podría estar pensando en algo o algo le había molestado y la rubia estaba un poco preocupada por eso. Mientras, los otros dos hablaban sobre la feria con Castaspella.

—Para nada, pero la energía positiva de esa hechicera me abruma —murmuró la de ojos bicolor en respuesta. Siendo totalmente sincera, soportarlo de Perfuma era una cosa, pero que otra persona tenga ese nivel de positivismo era agotador.

Adora soltó una pequeña risa —. Te entiendo, yo aún no puedo acostumbrarme a ella —admitió dándole un leve codazo haciendo a la castaña sonreír.

—¡Hey, tortolitas! —ambas dirigieron su atención a Glimmer la cual les miraba junto a Bow con diversión —¿Van a venir o seguirán coqueteando entre ustedes? —les cuestionó, claramente con la intención de avergonzarlas. Castaspella acunó su mejilla en su mano derecha, como si estuviera analizando la interacción de ambas chicas mientras su sobrina les decía aquello.

Adora por una parte rió nerviosa mientras sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas, claramente el comentario de su mejor amiga había surtido efecto en ella.

Pero por su parte, Catra sonrió con cierta suficiencia teniendo en claro que era lo que respondería —¿Hablamos de coquetear, Chispitas? Porque hoy en la mañana, cierto par amaneció muy juntito —inquirió haciendo clara referencia a ellos, no, por supuesto que no se iba a quedar atrás, si la reina de Luna Brillante quería jugar de aquella manera, entonces jugarían así.

—Bueno, bueno, ¿qué tal si mejor nos dirigimos a la playa? —sugirió Bow rápidamente agitando el cesto que cargaba en sus manos para captar la atención hacia otro tema, sabía que si aquello se alargaba, ambas partes terminarían avergonzadas —. Ya es hora del almuerzo —dijo con voz cantarina.

—¿Ya es hora del almuerzo? —cuestionó Adora inclinando su cabeza hacia un lado, curiosa ante aquel dato, se suponía que aún no era la hora que acordaron para almorzar. Claramente no había captado la intención del moreno al decir aquello.

—Ay, Adora... —susurró Bow moviendo su cabeza de un lado a otro, lamentándose que la rubia no le hubiera apoyado en aquello.

—Rubia idiota —musitó Catra con diversión, debía admitir que a veces Adora podía pasarse con su despistada actitud.

—Iremos a la playa de nubes, te veremos después, tía Casta —le informó Glimmer intentando no reír, Adora simplemente alzó una ceja al no entender que había pasado.

—Los veré más tarde, queridos —les dijo la mujer de cabellos negros con una sonrisa, permitiendoles seguir su camino.

Glimmer y Bow tomaron la delantera, siendo seguidos por las otras dos chicas que les seguían en silencio, Catra simplemente miraba el alrededor con atención, visualizando como algunos niños entrenaban magia junto a adultos, o a algunos comerciantes llendo de un lado a otro, seguramente por el feriado que se estaba llevando a cabo.

Pronto llegaron hasta la playa, en la zona favorita de Glimmer y Bow, ya que está solía estar menos concurrida.

—Ya veo porque el nombre —comentó Catra con su mirada fija en las nubes que se movían como marejadas de agua, nubes de un color rosa pálido que atrajeron su atención moviendo sus orejas con cierta curiosidad por aquellas peculiares nubes, a su espalda, el resto acomodaba la manta en el suelo y preparaban los platillos que comerían de las canastas.

—Sé lo que piensas y no te lo recomiendo —dijo de pronto Adora al notar como Catra dió un paso hacia la orilla donde las nubes llegaban después de su movimiento.

—Ni siquiera sabes lo que iba a hacer —gruñó Catra rodando los ojos, claramente fastidiada por interrumpir su intención de entrar a esa playa de nubes.

—Si, si sé —refutó Adora con cierta diversión, teniendo un vago recuerdo dónde después de haber tomado un descanso ahí, tuvo la misma idea de adentrarse entre las nubes que se movían como olas de agua.

—Adora lo intentó, ¿quieres saber que pasó? —comentó Bow, intentando no comenzar a reír ante el recuerdo.

—¿Qué? —preguntó Catra, habían logrado captar su atención.

—Esas nubes no son para adentarte a ellas, es como si te arrastraran y es muy difícil salir si te adentras a ellas —explicó Glimmer sentándose sobre el espacio que habían preparado y fue imitada por el resto, quedando en medio de Bow y Adora, y al lado de la rubia Catra.

—Adora no escucho lo que dijimos y... Se metió —Bow comenzó a reírse, mientras la rubia se sonrojaba ante el relato dónde era protagonista.

—¿Sabes lo complicado que fue sacarla de ahí? —preguntó Glimmer uniéndose a la risa del arquero —. Tuve que realizar tres teletransportaciones para lograr llegar hasta ella y sacarla.

—Me asusté tanto, creí que esas nubes me comerían —lamentó Adora y se sacudió un poco ante el escalofrío, la sensación de que las nubes la tragaban le recorrieron la piel como si volviera a vivirlo.

—No puedo creerlo —musitó Catra comenzando a reír, claramente la rubia podía había estado en muchos líos al estar en la rebelión.

—Fue tan terca, le dije una y otra vez que no lo hiciera, y cuando le quitamos los ojos de encima solo por unos segundos, ella ya estaba medio muriéndose —comentó Glimmer sin poder dejar de reír, esa era una de las muchas que había hecho Adora cuando comenzó a ser parte de su grupo.

—Vaya que eres todo un caso —dijo Catra moviendo su cabeza de un lado a otro mientras sonreía.

—Ya, vale, lo sé —Adora sintiendo sus mejillas ardiendo, debía de reconocer que a veces era demasiado cabezota y por ello solía meterse en líos, pero admitamoslo, todos eran iguales. La rubia tomó uno de los emparedados y lo mordió, dispuesta a ignorarles si planeaban seguir riéndose de aquello.

—Captado el mensaje —dijo Bow al notar la intención de la rubia y también tomó un emparedado.

—¿Creen que el cocinero los habrá hecho todos iguales? —preguntó Glimmer con curiosidad, retirando la mitad de un pan para revisar su interior.

—No hagas eso con la comida, Glimmer —le llamó la atención el arquero y la pelirrosa rodó los ojos.

—Bien —respondió de mala gana dándole una mordida al emparedado, pero sus ojos brillaron al saber su contenido —. Mermelada de fresa ¡si! —susurró feliz.

—Pff por favor —musitó Catra por lo bajo con burla y recibió un pequeño codazo en el costado cortesía de Adora. La castaña le sacó la lengua en respuesta y tomó un emparedado que se llevó a la boca de imediato.

—¿Creen que de verdad deberíamos ir a la feria? —les preguntó Glimmer con curiosidad, mientras seguían comiendo, ahora degustando unas frutas que habían empacado —. Es decir, me gustan pero no sé que dirán ustedes —comentó, preocupada de que a alguna de ellas no le agradará la idea.

—Para empezar, ni siquiera sé que es eso —dijo Catra tomando un pedazo de pay que Adora había planeado tomar, pero la castaña se le adelantó con todas las intenciones de ganarle, recibiendo un puchero de la rubia.

—Hay distintos puestos, unos tienen dulces, bocadillos o son puestos con juegos donde puedes ganar premios —le explicó Bow.

—¿Puedo ganar premios solo por jugar? —les preguntó Catra con notorio interés.

—Si, de hecho siempre tienen un nivel de dificultad para así hacerlo más interesante, son divertidos —comentó Adora con emoción.

—Eso se escucha bastante interesante ¿cuánto a qué gano mas premios que tú? —Catra notoriamente estaba retando a Adora, quien mostró una media sonrisa ante sus palabras.

—¿Tanta confianza tienes en que podrías ganarme? —cuestionó la rubia, claramente aceptando el reto.

—Hasta creen que alguna de las dos podría superarme, en juegos de feria, yo soy el mejor —alardeó el arquero con orgullo señalándose a si mismo con el pulgar.

—¿De que hablas? ¡Soy yo la que siempre te gana! —refutó Glimmer entre risas.

—Bien, decidido, veremos quién hace morder el polvo al resto —dijo Adora con una sonrisa, claramente emocionada por el reto.

Una vez terminaron de almorzar, levantaron sus cosas y se dirigieron al centro del feriado, mezclándose rápidamente en el ambiente y terminando de forma veloz en uno de aquellos puestos de juegos donde el grupo de cuatro se dispuso a competir entre ellos, pasando así el resto de la tarde entre risas, bromas y pequeñas disputas amistosas hasta que fuera la hora de marcharse.


N/A: Hola pequeños, ya se que estuve desaparecida, pero estos días han sido una travesía para mí xd

La semana pasada, el martes, me tocó turno para reinscribirme de forma virtual para mi próximo semestre en la uni y pues ¿qué creen? La jodida página marcaba error, no me dejaba, no me dejaba y no me dejaba ¡Estuve por siete malditas horas intentando! Y yo estaba al borde del colapso porque sentía que no iba a alcanzar lugar en los grupos que quería y pues entre en un estrés magistral... Al final si pude reinscribirme a los grupos, con los maestros que quería y psss final feliz xd

Después de eso, psss intenté actualizar, pero me daban ataques de inspiración y luego me bloqueaba, así que estaba en un colapso, así que me tomé un relax.

Luego me involucre en un proyecto sobre hacer un cover de la canción de Warriors (malamente, ¿que tengo en la cabeza? XD) en fin, es un desmadre mi vida.

PD. Sus preciosos hermosos comentarios me han llenado de vida, en serio los amos uwu, muchas gracias por su apoyo chiquill@s.