Ahora viendo el familiar techo de mi casa todo en retrospectiva parece un sueño...

Alzó la mano como para comprobar que estoy aquí...

Si, en efecto es mi mano...

Esta soy yo, recostada en mi cama, en mi habitación...

También fui la de ayer, entré la brisa marina y el calor sofocante de la playa

La que tuvo un cartel en un congreso

La que estuvo sobre la cima de una roca con Elsa

La que comió y bebió como Odin al saber que podíamos comer en el buffet al termino del congreso...

La que bailó con desconocidos toda la noche

La que le brindó soporte a la rubia en la noche, ante la fragilidad

La que paseó a orilla del mar sin preocupaciones y con libertad, saltando y dando volteretas...

La que durmió con la chica perfecta.

Después de levantarme llamo al aeropuerto para reclamar mi maleta, la cual se perdió en el regreso, porque apenas y alcanzamos a llegar al segundo vuelo, más mi maleta no.

Me dicen que al caer la tarde la tendré conmigo, menos mal, le digo molesta.

Mi madre y mi hermana me ven sorprendidas por mi actitud firme al teléfono, saben que solía ser una cobarde, pero no, ya no, me cansé de no ser capaz de llevar las riendas de mi vida, pero ellas no me habían visto hacerlo, siento que me ven con respeto.

Desayunamos, compartimos anécdotas y les relato todo mi viaje, pero me guardo lo de la roca y altero la logística a la hora de dormir

Eso es algo mío que me pertenece.

Más tarde Elsa me molesta por lo de mi equipaje, juraría que casi se muere de un ataque de risa ayer por la noche que aterrizamos.

Después de complacerse en mi desgracia se encarga de hacer lo reclamos, las descripciones y exije hablar con el encargado, al menos- Me dijo - había más personas en mi situación, incluso un chico extranjero al que Elsa ayudo a comunicarse, porque al parecer también habla francés...

Mierda, ¿más perfecta no se puede? Su voz francesa es tan jodidamente sexualizable que me avergüenza aceptar que me excita.

Al verla demostrar autoridad, tomé como ejemplo sus inflexiones y su tono de voz, ya me serviría más delante.

Volviendo al presente, decido callarla enviándole la foto de ella dormida que le tomé en el avión

Se ríe

Después sale su lado cínico

"Te permito que la tengas como fondo de pantalla, sé que deseas hacerlo"

"No estés tan segura, no eres tan linda"

"Si, claro, ahora dilo como si lo creyeras, joder soy perfecta"

Después envía un selfie

Por el fondo se que está en el centro, en el auditorio, hoy es el recital de su hermana, por eso no nos escapamos el fin de semana a algún otro lado para turistear.

"Eres imposible, eres demasiado vanidosa"

"Tengo de que estarlo, pero bueno, tampoco eres fea"

Me envía una foto mía corriendo por la orilla del mar con la luz a mi espalda, en verdad luzco preciosa

"Gracias por proporcionarme mi nueva foto de perfil"

"Elsa siempre al servicio de la comunidad"

Lo dice con sarcasmo, pero es verdad, Elsa siempre está ahí y no me refiero solo a mí, también está para el joven extranjero y confundido, para el chico que tiene problemas con su corbata, para el ave que cayó del nido y se rompió el ala, para la chica que dejó su paraguas en casa, para el niño que tiene la pelota o la cometa en el árbol, para la chica que estaba apunto de salirse de la universidad...

Siempre está ahí la rubia...

"Te quiero"

"Lo sé es un sentimiento que tiendo a generar en las personas muy seguido"

Tiene razón, seguramente no sólo yo he sido la única chica que ha caído ante su encanto, los niños, los jóvenes, los adultos, los ancianos, suspiran ante su embriagante belleza...

Soy afortunada de estar cerca de ella... No porque me sienta menos o apabullada, pero es... Es genial rodearme de personas como ella, porque es un Iman de felicidad

Caigo en cuenta que no le respondo, me quedé reflexionando en mi interior, así que me llega otro mensaje

"Mi ego, es mi reflejo ante lo desconocido y lo nuevo, lo siento, trato de evitarlo, pero es un hábito más fuerte que yo, también te quiero Anna, me has enseñado mucho"

¿Ah?

Releeo una y otra vez el mensaje... ¿Qué le pude haber enseñado si yo soy quién aprende de ella todos los días?

Me quedo con la pregunta

"Lo siento, debo irme, ya va a comenzar esto, luego te cuento cómo los aplastó"

Y de ese modo termina la conversación.

El pasar del día y la llegada de mi maleta me alejan de pensar en ella.