"La misión del nerd"

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Katsuki aguardaba impaciente a la llegada del nerd al departamento, ya que él llevaba veinte minutos de que regresó del trabajo y disponía de tiempo para preparar la cena y además sentarse en el sofá donde el nerd dormía.

Escuchó la conversación del nerd y el tal Adam, por lo que se encontraba terriblemente ansioso de ver la cara de Deku en su hogar, por desgracia, aún no aparecía.

Qué lo estará demorando tanto al maldito nerd?!

Justo en ese momento, la puerta de su departamento de abrió y lo supo porque captó el sonido que hizo la llave al entrar por la cerradura.

—Llegue!— La voz campante de Deku provino desde el pasillo, entrando con una caja de cartón de tamaño mediano entre sus brazos. —Perdona la demora, Kacchan, me atrasé—

—Dónde diablos estabas?!— Lo abordó directo al grano, pisoteando por todo el departamento hacia él. El nerd se veía sin daños, sin rastro de que estuvo metido en algo malo, al contrario, se mostraba muy feliz y relajado.

—Fue a ver a mamá— Expuso, pasando por el sofá donde él se dormía, colocando la caja en la mesita de enfrente de este. —A mis amigos, y a hacer cosas del trabajo—

—Fuiste a ver a tu madre?— Inquirió seco, sus ojos escaneándole entreabiertos.

Deku asintió, poniendo a cargar su celular, dirigiéndose luego a su mochila la cual la acababa de colocar en el sofá, tomando asiento y acomodando lo que fuera que tuviera adentro de la mochila.

—Me fue muy bien, de hecho— Comentó al aire. —Pensé que estaría enojada conmigo por desaparecer sin dejar rastro, pero no, ella estaba contenta de verme— Sonrió aliviado. —Platicamos un rato, ella no hizo mucho en mi ausencia, así que me dejó que le contara todo lo que hice en Río, pero fuera de eso, todo salió perfecto, hasta ya tengo su número de celular, para no perder contacto otra vez—

Al menos hizo algo productivo y saludable para su salud mental. Lo que le intrigaba ahora era el contenido de la caja, y aquello que escuchó en el recinto donde podían ir los héroes a reunirse y conversar.

—¡Me sorprendió muchísimo saber que Uraraka y Iida estuvieran casados!— Soltó de golpe, con las orbes de sus ojos salidas de sus órbitas. —Lo veía venir cuando recién nos graduamos, pero no sabía cuando sucedería—

—Apenas te enteraste— Bufó sarcástico, rodando los ojos al techo.

Era verdad, Uraraka y Iida se casaron hacía unos meses, puesto a que habían pospuesto su boda, debido a que querían como el padrino de bodas a Deku, pero al no poderlo contactar, decidieron elegir a Todoroki. Sí a Todoroki como el padrino de bodas.

Katsuki al enterarse de eso, creyó que era una pésima idea, mas omitió cualquier comentario nocivo para los casados cuando los saludó después de la boda, ya que optó por no asistir porque estaría el bastardo mitad y mitad ahí.

Debieron de haber insistido más en contactar a Deku para haberlo visto antes.

—Me perdí de muchas cosas— Dijo Deku nostálgico. —Me perdí de la boda de Uraraka y Iida, me perdí de ver a Kirishima y a Kaminari recién puestos de novios, me perdí en estar más tiempo con todos ustedes, pero nunca es suficiente para recuperar el tiempo perdido, porque ese jamás regresa—

—No te pongas a llorar por eso, idiota— Refunfuñó.

—No, no iba a hacer eso— Soltó una carcajada corta y baja.

—Qué esperas? Ven a cenar— Le dio un zape en la cabeza al nerd, haciéndolo irse al frente. Éste se rió sin verse ofendido por su gesto, diría que parecía estar acostumbrado a su forma de ser.

—Claro— Asintió y fue tras suyo a cenar.

Finalizando de cenar, Deku no lo ayudó a lavar los platos, ni a tomar té, sino se fue en dirección a la caja de cartón, de cual decía en letras rojas "clasificado".

—Qué tienes ahí, Deku?— Se asomó Katsuki desde la cocina, viendo que Deku estaba quitando el adhesivo que se adhería a la caja.

—Si no me equivoco, es ropa— Supuso en actitud de exploración. —Sí, es ropa para el trabajo— Dijo al despegar todo el adhesivo de un jalón brusco.

Se refería al trabajo que se enteró por andar detrás de él. No le daba confianza que él se fuera solo, mucho menos con el tal Adam, que le daba la sensación de que no haría nada, mas que observar a Deku hacer el trabajo por su cuenta.

Encontró una solución, a su ver, efectiva.

—Voy contigo— Fue más una afirmación que una pregunta.

—Qué?— Se ladeó Deku a verle con asombro.

—No irás solo a hacer ese trabajo— Advirtió, frunciendo el ceño. —Iré contigo, Deku—

—P-pero— Trastabilló boquiabierto. —T-tu agencia no está asociada a la agencia americana de héroes anónimos, perjudicarías a los otros héroes si vienes—

—Me da igual, yo voy contigo— Katsuki no estaba dispuesto a un "no" por respuesta.

—Kacchan, no entiendo— Admitió Deku con el rostro perdido.

—¡Iremos a patear traseros, Deku!— Le lanzó un gruñido agresivo. —Qué tanto necesitas pensar para entenderlo?—

—Ehm— Lo miraba procesar su afán de acompañarlo, entre el sí o el no, era lo que estuviera pasando por la mente del nerd. —Solo es una persona la de esta misión— Expuso de un de repente, eso significaba que le permitía venir. Katsuki sonrió victorioso. —En la agencia americana de héroes anónimos nos encargamos de capturar criminales, no villanos, criminales solamente— Especificó. —Criminales que utilizan su Quirk para hacerle daño a las personas bajo el anonimato, como los que lastiman a las mujeres; es por eso, que esta agencia labora sin aparecer en la prensa o en redes sociales, mas que ser conocida por pocas agencias—

—Entonces patearemos el trasero de una persona?— Bufó Katsuki en presunción. —¡Pan comido, Deku!— Se rió en indiferencia.

—Su Quirk es transformar partes de su cuerpo en armas, Kacchan, es peligroso— Dijo Deku preocupado.

—No es nada para mí— Presumió, aumentando su egocentrismo. Deku lo miró preocupado. —No pongas esa cara, Deku, verás que será muy fácil para mi derrotarlo sin tu ayuda—

—P-pero—

—A qué hora nos vamos?— Irrumpió, sin querer escuchar a Deku con sus preocupaciones.

—Veré al agente a las 10— Mencionó, sacando la ropa de la caja, que eran unos pants negros.

Al tarado de Adam, refunfuñó en su mente. Ya sé eso.

—Un tonto agente?—

—El agente sirve para arrestar al criminal— Repuso Deku, mirándolo serio. —Tiene tres funciones— Enumeró el uno.—Investigar— Enumeró el dos.—Inmovilizar— Enumeró el tres. —Y arrestar—

—Patético— Se quejó.

—Es necesario que venga con nosotros— Afirmó. —Porque los héroes no arrestamos, pero sí intervenimos en la captura de un criminal, en este caso, de la persona a la cual me toca capturar antes de que siga haciendo más crímenes—

—Y qué clase de crímenes hace este tipejo?— Respingó, torciendo el labio inferior.

El rostro de Deku se tornó perturbado.

—Asesina mujeres— Simplificó, moviendo la cabeza.

—Asesina mujeres— Repitió Katsuki muy sin cuidado, Deku alzó la vista alarmado.

—No es sólo asesinar mujeres, les corta la garganta para que no puedan gritar, es horrible, Kacchan— Expresó desairado. —Hay que tener cuidado con él, porque no sabemos cómo reaccionará si nos acercamos demasiado—

—Yo puedo manejarlo, Deku— Aseguró presuntuoso, pero Deku no se veía muy convencido al respecto.


Salieron pasadas cerca de las diez, usando la misma prenda, puesto a que Deku le prestó el otro atuendo que venía en la caja, porque él había pedido dos en caso de que el otro se rompiera. Lo indignante fue que le quedara grande la talla de la ropa.

Deku le indicó que fueran a la discoteca desde los techos, en vez de tomarse la molestia de dirigirse en el plano visible. Saltaron de techo en techo, con Deku tomando la delantera, otra característica que le indignó, porque el nerd fuera más ágil que él.

Cruzaron unos techos planos, unos con ventiladores, otros con barandales, etc.

Llegaron al lugar, y lo supo, porque Deku se detuvo parándose en diagonal, inclinando su cabeza en dirección al suelo del techo, del cual era bastante plano y liso, nada ondulado. Katsuki se paró donde él se hallaba aguardándolo.

—Imagino que este es el lugar— Dijo en forma obsoleta.

—Sí, es este—

—Y qué haremos? Por qué no entramos por la entrada principal— Se quejó. —Más te vale tener un plan, porque si no me harás perder mi valioso tiempo, maldito nerd—

Mientras él dijo todo eso, Deku quitó, literal, destapó por completo un ventilador del techo de una sacudida con ambas manos. Del agujero emitía un vapor fino, proveniente de adentro.

—Qué haces?!— Espetó.

—Entraremos por aquí— Dijo con simpleza. —Por suerte, puse dos cubrebocas esta mañana que visité el lugar para que el humo no nos dañe los pulmones— Sacó dos cubre bocas de adentro del agujero que se encontraba en el ventilador que arrancó y posteriormente, lo depositó a un lado del agujero.

Ambos se pusieron los cubre bocas, con Katsuki quejándose y echando pestes, y Deku manteniendo la calma.

—Entraré yo primero— Avisó Deku.

—Yo entraré primero— Gruñó Katsuki, finalizando de decir eso, Deku ya había dado un salto y entrado sutilmente por el agujero, escuchó el sonido de sus pies al entrar. —¡Oye!—

—Sigues tu, Kacchan— Lo oyó decir por abajo.

—¡No me digas qué hacer!— Ladró, rechinando los dientes.

Entró de un salto, siendo atrapado por Deku en cuanto estuvo por aterrizar al suelo. Katsuki no se esperaba eso, no obstante, se ruborizó de la vergüenza por ser atrapado por Deku de un de repente, e inmediatamente lo insultó, dándole de golpes en la cara para que éste lo soltara, lo cual, lo soltó, tratando de calmarlo para no ser escuchados.

—Kacchan, guarda silencio— Murmuró.

—¡No me des órdenes, estúpido Deku!— Contestó de regreso.

—Kacchan, por favor— Los ojos de Deku se fijaron a él con intensidad, misma que le provocó que las piernas le flaquearan.

Esos ojos eran una maldición, porque lo volvían esclavo de ellos.

—Tsk—

—Ya nos podemos quitar el cubrebocas— Dijo Deku.

—Por fin, esta cosa estorba— Deku sonrió de su comentario. —Ahora, qué carajos sigue?—

Deku le instruyó que se fueran caminando a hurtadillas por las habitaciones del segundo piso de la discoteca, la cual tenía un fuerte olor a licor y a humo del cigarro, que si lo respiraba mucho, le dolía la cabeza.

Ambos caminaron sin hacer ruido, con Deku a la cabeza, avanzaban con mucha sutileza y precaución de no ocasionar un desperfecto o cualquier otro accidente en las habitaciones oscuras, donde apenas se podía ver la cabellera verde del nerd.

Con dificultades, pudieron ingresar al pasillo que comunicaba con unas escaleras que conducían a la discoteca, donde provenía el ruido estruendoso de la música de antro.

—Qué sigue de todo esto?— Murmuró brusco.

Deku se ladeó, con la espalda pegada a la pared, al igual que él, con la finalidad de no ser vistos.

—Observar— Respondió éste en sigilo.

—Observar? Eso para qué nos va servir?— Se quejó, haciendo una mueca. Desde donde se hallaban, podían ver todo como si fueran halcones, cada persona que pasaba y se desplazaba por la pista de baile, hasta las personas que se iban a besar detrás de todo el resto. —No me digas que no sabes quién es esta persona?—

—No tengo su foto— Repuso Deku, decepcionado.

—Observaremos como idiotas toda la noche en señal de que aparezca tu criminal?— Declaró indignado.

—Podemos intervenir si vemos que ataca a una mujer— Recalcó Deku con un dedo arriba. —Es la instrucción que tenemos para poder actuar—

—Qué ridículo— Siseó quejumbroso. —Y el estúpido agente con el que te verías, qué?—

—Está allá— Apuntó al cara de estúpido de Adam, el mismo mazacote de hombre que vio en la cafetería con Deku esa tarde.

Adam estaba, en efecto, paseándose por la pista de baila usando un traje de corbata y saco. Nada llamativo, nada ultrajante. —No te preocupes, él sabe qué hacer—

Permanecieron observando por cierto tiempo, Deku analizando a cada sujeto que entraba y salía de la discoteca, mascullando y frunciendo el entrecejo en esa manera tan atractiva que le gustaba a Katsuki, quien se puso a ver a los hombres que convivían con las mujeres y luego las sacaban a bailar unas cuantas canciones y se iban a hacer sus cosas consensuales en otro rinconcito del lugar. Katsuki miraba disgustado esas escenas.

No pasó mucho para que Katsuki captara a un hombre de unos treinta años, seduciendo a una muchacha de unos veinte usaba un vestido rojo pegado al cuerpo, de cabello castaño hasta la cintura, de labios rojos y piel apiñonada; ella no parecía estar interesada en bailar con el hombre, por lo que se retiró al baño de mujeres, claramente de puro pretexto para huir del hombre. Sin dudarlo, ese alucinaba ser el hombre que Deku buscaba, porque siguió a la mujer hasta el baño, la giró cuando ella estuvo a punto de girar la manija para entrar, la arrinconó en la pared y le puso una mano en la boca para que ésta no gritara.

Katsuki alarmado ante esto, vio que Deku no estaba percatado de aquella escena, por lo que decidió adelantársele y lanzarse al ataque.

Él se lanzó del segundo piso en dirección al baño de mujeres.

—¡K-Kacchan!— Se le escapó el aire a Deku en asombro.

—¡Calla y sigue observando!— Ordenó, en medio del aire.

Lanzó una explosión dirigida al señor quien se alarmó al verlo en el aire con la palma de su mano apuntándolo a él. La mujer gritó de susto, empujando al señor en su defensa, lo cual no fue al principio efectivo, pero que le benefició para esquivar la explosión.

—¡Maldito, muere!— Gritó Katsuki en furia desatada.

—¡A-aguarda, Kacchan!— Escuchó a Deku gritarle en miedo.

La música de la discoteca se paró, y tan pronto como se detuvo y la explosión se acabó, salieron corriendo las personas, ahuyentadas con lo que él mismo ocasionó.

El señor esquivó su ataque, huyendo rumbo a los sofás de la discoteca, Katsuki lo siguió propulsándose con sus explosiones, aterrizando una patada en el cachete derecho del señor, quien usó un cuchillo que se formó de su mano, y con la otra creó un bate de béisbol, mismo con el que le dio un golpe, que él alcanzó a esquivar, de un respiro.

—¡Bastardo!—

El señor le volvió a dar otro golpe con el bate, apuntándole a la pierna, pero él no lo alcanzó a esquivar, yéndose para atrás estrellando su espalda contra el suelo.

En menos de un segundo, el señor estaba sobre él, bloqueándole las extremidades con sus piernas, y con la mano que antes fue el bate.

—¡Te mataré!— Gruñó el señor en lo que el cuchillo iba dirigido a cortarle la arteria carótida. Justo cuando Katsuki estuvo a punto de reaccionar, apareció Deku.

—¡Kacchan!— Le dio una patada usando su Shoot Style, causando un estruendoso sonido al realizarla. Katsuki lo presenció en cámara lenta, vislumbrando la cara de Deku, que se mostró en una mezcla de miedo y enojo.

Los ojos de Katsuki se abrieron en asombro, esclarecido de verlo tan genial, tan lindo, tan fuerte.

Deku se abalanzó sobre el señor, corriendo por la pared del otro extremo de donde él apenas se estaba levantando de la caída; el señor transformó su mano de cuchillo a pistola, disparándole a Deku, quien esquivó todos los ataques, dando de pronto un salto a una velocidad fugaz, estrellando el dorso de su mano sobre una parte de su hombro, causándole que se colapsara cayendo para enfrente.

Deku se paró detrás del señor, lo agarró de cruzándole las muñecas al señor.

—¡Adam, ya!— Gritó.

El cara de estúpido surgió del pasillo,(donde estaba escondido durante todo el intercambio), teniendo la pistola entre las manos. Disparó al señor apuntándole al brazo(Deku le había comentado que esas eran balas que bloqueaban el uso del Quirk durante quince minutos).

El cara de estúpido corrió medio tembloroso hacia Deku, poniéndole las esposas en las muñecas.

—Listo— Declaró Deku orgulloso.

Katsuki estaba perplejo desde su ubicación, sintiéndose el peor de los idiotas al intervenir con la misión de Deku, de quien se opuso que él viniera desde un principio.

—¡Kacchan!— Deku corrió hacia él con expresión preocupada. —Estás bien? No te lastimó?—

—Agh— Chasqueó la lengua, ignorándole.

—Kacchan?— Puso una mano sobre su hombro, él se sacudió su mano, molesto.

—¡No me toques!— Gritó evadiendo su mirada.

—Kacchan, qué sucede?—Dijo interrogante con un deje de preocupación.

—¡Nada!— Estalló hirviendo. —¡No es nada! Ya vámonos, Deku, ya me harté de estar en esta pocilga—

Deku bajó la cabeza, dolido.

—Claro— Suspiró desairado. —Aunque, me alegra que estés bien— Emitió, esbozando una pequeña sonrisa.

Comoquiera, Deku se quedó un rato a dialogar con Adam con el señor esposado e inconsciente, recargado en la pared.

Sin mucho preámbulo, Katsuki se fue absolutamente ofendido y enojado por su ineptitud en la intervención de la misión de Deku, sin saber cómo manejar la situación en la que él por su parte se metió; el resto del camino de regreso, Deku tenía la cabeza agachada caminando a su lado, mientras él bufaba con la nariz arrugada, y su absorbente irritación a flor de piel, desbordándose por cada poro de su cuerpo.

Maldita impotencia que sacudía los sentidos de Katsuki, pero tendría que sacar esas sensaciones llegando a casa.

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P.D. Por fin pude escribir el capítulo, así sin editar, esperando que les guste.

Deku protege a Kacchan en este capítulo, qué nos querrá decir eso además de que él ya es un héroe que protege a todos?