–Buen día, familia –Saludé a Aoko y a mi padre.
–Buen día hermana...
–Olvida lo de ayer, nunca pasó, no te preocupes –Dije dándole una pequeña sonrisa, hoy me había levantado de muy buen humor.
–Buenos días, y Ambar, hoy no desayunaré con ustedes, tengo que ir a trabajar –Dijo papá y Aoko y yo nos sorprendimos.
–Ayer no tenías que ir a trabajar, tenías el día libre pero terminaste trabajando de igual forma por culpa de Kaitou Kid, hoy también es tu día libre, ¿De verdad irás a trabajar?, ¿De casualidad es Kid de nuevo? –Habló Aoko sentándose en una silla, a mi lado.
–Aoko, dudo de que sea Kid de nuevo, él ya hizo acto de presencia el día de ayer, tiene un rubí en su poder que aún no devuelve, ¿Por qué razón robaría dos días seguidos? –Pregunté con obviedad.
–Eso mismo me pregunté yo cuando supe de aquello, no sé a fondo de qué se trata, pero el superintendente Chaki me dijo que fuera a la central para que me diera los detalles del caso –Habló papá, y yo me sorprendí.
–¿Kaitou Kid...?, pero él apareció ayer... –Hablé con sorpresa, ayer Kaito ya había robado un rubí, y hoy... ¿Volvería a robar?, ¿Por qué no me dijo que habría otro robo?... ¿Será que eso era lo que le preocupaba?
Ayer él se había ido muy tarde, la lluvia nunca paró hasta esta madrugada, Kaito se fue cuando la lluvia bajó la intensidad, a esa hora él seguía hablando, o más bien fantaseando, no dejaba de hablar sobre "nosotros" y de lo mucho que le encantaría que volviésemos, lo único que hice en todo ese tiempo, además de intentar no dormirme mientras estuviera en sus brazos, fue negarle todo y cada una de las cosas que decía, y eso me divertía, pero intenté no demostrárselo, era demasiado divertido llevarle la contraria, al principio él se lo tomó a la broma, pero a medida que pasaba el tiempo el tono de "broma" se había perdido, él terminó molestó... o celoso. De alguna manera, él solito metió a Saguru, a Shinichi, y a Heiji en la conversación, creo que lo molesté tanto que él solo pasó a hablar de lo que los otros tenían y de lo que él no, y de por qué yo no podía aceptarlo así, aunque lo único que hizo fue entretenerme por su molestia, pero él debería de saber que tiene todo y más, no debería de por qué haberse molestado.
–Tú sabes que hierba mala nunca muere, Kid es solamente una plaga que debe de ser destruida, hará todo para llamar la atención y robarse el protagonismo, no me sorprende en nada que vaya a robar dos días seguidos –Dijo Aoko de una manera tan ella.
–Ajá, sí... emm... papá, ¿Hay alguna posibilidad de que pueda acompañarte al robo de Kid? –Pregunté.
–¿Quieres ir...? –Preguntó papá y yo asentí con la cabeza –Primero, tendría que pedir autorización a mi superior para ver si puedo llevar a alguien no involucrado con el caso... y además... sinceramente, no me gustaría que fueras, tú no tienes experiencias muy memorables cuando hay un robo de Kaitou Kid –Habló.
–No es cierto... –Dije con un poco de molestia, aunque por un lado tenía razón, así que me puse a pensar en algo para responder –La vez que Kid devolvió los tesoros de Ryouma no me ocurrió nada.
–Pero, ¿Y la vez que él te secuestró frente a todos sin descaro alguno?, o ¿Qué me dices de la vez del dirigible?, esa vez los secuestradores te trataron muy mal según lo que me dijeron –Habló Aoko mirándome y yo suspiré cansada.
–Sí, es cierto, pero falta la otra parte... esa vez... e-esa vez Kid... recibió los golpes que iban para mí... además... fuera de protegerme al recibir semejantes golpes, él también salvó al pequeño niño, salvó a Conan de una gran caída al aire libre sin pensarlo, ¿No lo pueden ver como un héroe por sólo un instante? –Pregunté con un pequeño aire de esperanza de que lo reconocieran.
–Eso de seguro sólo lo hizo para que alguien de corazón puro e inocente como tú, pensara en él de otra manera aparte del hecho criminal –Dijo Aoko, cegada con la idea de que Kaitou era una mala persona en su totalidad.
–Yo también lo creo... pero ya llegará el día en que lo capturaré y lo meteré a la cárcel... –Habló papá poniéndose un abrigo arriba del terno verde que siempre utiliza para trabajar –Bueno, yo ya voy partiendo... nos vemos en la tarde.
–Papá, ¿Podrías reconsiderar la idea de que yo pueda acompañarte al robo de Kaitou Kid? –Pregunté sin rendirme todavía.
–Lo pensaré Ambar... y ya me voy que llegaré tarde –Dijo dándonos un beso en la frente a Aoko y a mí para luego irse corriendo.
–Ambar... ¿Por qué tanta insistencia con ir a ver a Kid? –Me preguntó Aoko cuando papá se fue –¿No te habrás fijado en él...? –Juro que si hubiera estado bebiendo algo, se lo hubiera escupido todo en la cara por la pura impresión que me causaron sus palabras.
–Pero qué dices, ridícula... –Le dije manteniendo la compostura, no puedo demostrarle que sus preguntas están muy... directas y más para mí que tengo una respuesta positiva para cada una de ellas.
–Papá me contó que la vez del dirigible, cuando amarraron a todos en la barandilla, Kaitou Kid se acercó, desamarró a una de las chicas, hija del detective durmiente, y le dijo que hiciera lo mismo con el resto, luego... en vez de agarrar la joya e irse, se te acercó, te desamarró y vio si estabas bien, habló contigo, y según papá, Kid estuvo contigo una eternidad, y después de estar contigo, tomó la joya y se fue. ¿No crees que eso es raro?, no sería la primera vez que se fija justo en ti...
–¿Qué insinúas, hermana?
–¿Que quizás él se enamoró de ti...?... o que tú te enamoraste de él...
–Te la fumaste, porque déjame decirte que te fuiste, "Enamorarse" es una palabra muy fuerte –Dije sincera, no sé de dónde sacó todo lo que dijo, y de verdad creo que "Enamorarse" era algo bastante fuerte para que lo dijera así como así, y aunque fuera verdad, yo no le iba a decir la verdad –¿De verdad crees que él se pudo haber enamorado de mí? –Pregunté un poco divertida para que no sospechara nada –Estamos hablando de Kaitou Kid...
–Sí, tienes razón... no sé en qué estoy pensando, dicen que Kaitou Kid es un coqueto de primera, si estuviera contigo o si siquiera lo haya intentado, estoy segura de que sólo fue algo del momento, me es imposible imaginármelo en algo serio... así que estoy feliz de que nada tengas con una persona como él –Dijo sonriéndome tan ingenuamente, tan como ella es.
–Además, yo ya te dije que la vez que me llevó con él, solamente habló conmigo –Y tiempo después me invitó a salir, nos besamos, y creamos una semi relación, pero fuera de eso, lo normal... –Nada especial, puedo asegurar que lo hizo por molestar a nuestro padre. Después, debes de recordar que las dos fuimos a ver la exposición de Sakamoto Ryouma, tú no la viste por quedarte con Momoi, y yo me quedé con el lindo detective, no vimos a Kid, y la otra vez, en el dirigible fue una excepción, que Kid se haya acercado a hablar conmigo fue porque supongo que me vio asustada por la situación y me ayudó a calmarme –Dije intentando excusarme.
–Te ayudó a calmarte... ¿Y lo logró?, ¿Él logró hacer que te calmes? –Preguntó entrecerrando sus ojos, como juzgándome con la mirada.
–Basta, no quiero seguir hablando contigo... si vas a seguir con el mismo tema entonces quédate sola, hice panqueques, están en el plato que está en la cocina, por si quieres desayunar, yo me voy –Hablé levantándome y poniéndome una parka de color negra, me puse el gorro de la parka y después me puse una bufanda encima –Oh, y si viene Kaito, asegúrate de que coma también, hice para él de igual forma.
Después de eso, agarré mi mochila y mis llaves y salí de casa ignorando totalmente a Aoko, hoy sería un día aburrido, el hecho de que me haya ido sola a la escuela es de por sí un mal comienzo, o tal vez no, si me pongo a pensarlo, es tiempo para mí sin que alguien esté revoloteando a mi alrededor molestándome o molestando, Kaito y Aoko viven peleando y discutiendo, y en nuestra caminata diaria de ir a la escuela, ambos me terminan cansando, algunas veces me rio de sus ocurrencias, otras no tanto, y otras, los termino regañando o termino molesta con ellos tanto así que no les hablo por el resto del día.
Hoy, me levanté con sueño pero alegre, creo que fue el efecto de que Kaito se quedara hasta tarde ayer, estaba feliz por eso. Creo que Saguru tenía razón, volver con Kaito podría ser lo mejor, lo único que me lo impide es el miedo, pero según él, mientras más tiempo esté con Kaito, menos miedo tendré, se me irá quitando, y Kaito me hará sentir más segura y afortunada... todo eso según Saguru y sus palabras. Lo triste era que Saguru no vendría hoy a la escuela, según lo que me dijo, aparte del sermón que me dijo sobre Kaito, él no vendría por un asunto de trabajo, de seguro un caso que le salió, así que si Aoko o Kaito no se apuraban, yo estaría sola, no me molestaba mucho, pero el día estaba nublado, hacía frio y era probable que en la noche lloviera de nuevo, no me provocaba estar sola en un día así.
...
–¡136 oficiales al frente!, ¡103 oficiales atrás!, ¡47 oficiales en el techo!, ¡6 helicópteros!... ¡Todos están en sus posiciones!
–¡Muy bien!... mantengan su posición hasta que llegue la hora indicada, tengan los ojos abiertos...
Finalmente, mi padre me dejó venir con él, y por alguna razón, Aoko y mi padre andaban muy curiosos, no sé por qué pero como que les había dado curiosidad el tema de Kaitou Kid, y al principio no hacían más que preguntarme sobre lo que sabía sobre él, pero después, creo que logré dejarlos conformes con las respuestas, no hice más que mentir y mentir seguidamente. Pero en fin, ya pasó, o al menos eso quiero creer, el caso era que mi padre ya había accedido a que yo fuera para acompañarlo, pero Aoko después también quiso venir, así que aquí estamos, aunque ahora mismo, no sé dónde se metió, desapareció de mi vista. Y mi papá, estaba gritando como normalmente hace hacia sus oficiales, y yo, estaba detrás de un pilar haciendo nada, esperando pacientemente, ni siquiera sé qué exactamente vendrá a robar Kaito, pero deseo verlo, hasta escuché por la boca de papá que la Interpol vendría, pero sé y creo fielmente que pase lo que pase, Kaito saldrá victorioso.
–Disculpen...
–Es Kaito –Susurré al reconocer su voz, me asomé para ver y efectivamente era él.
–Hey...
–¡Me alegro que pudieran llegar, Interpol, yo soy Nakamori el tipo que tiene este lugar asegurad-... uh... ¿Kaito-kun?
–Emm... sí, usted me pidió que viniera –Le respondió Kaito a mi padre, mi papá una vez más se había adelantado un poco, confundió a Kaito con el agente que sería enviado en nombre de la Interpol.
–Oh... es cierto, sólo quería que le echaras un vistazo a mi sistema de seguridad más tarde –Un total fracaso va a ser si precisamente le pides a Kaito que vea el sistema de seguridad –Al igual que Kid, eres bueno con los trucos, así que revísalo con tus ojos de ilusionista y luego dame tu opinión.
–Está bien... –Dijo Kaito asintiendo a las palabras dichas por mi padre.
–Entonces nos vemos un poco más tarde, iré a ver unos últimos detalles a la sala de energía y volveré, ¡Cuento contigo! –Habló mi papá despidiéndose con la mano para luego irse.
–Claro...
–Hola Kaito –Lo saludé acercándome a él.
–A-Ambar... –Dijo cuando me vio, se veía sorprendido –¿Qué haces aquí?, deberías de estar en casa, no aquí...
–¿Por qué no?, no encuentro que esté haciendo algo malo al venir, ¿O acaso tienes algún motivo para que no quieras que esté aquí? –Pregunté curiosa –Yo sólo quería venir a ver a Kaitou Kid, tal vez ni siquiera pueda verlo, pero me gustaría creer que si él me ve, se pondrá feliz por eso –Hablé sonriendo.
–Te tomaste el tiempo de venir a verlo triunfar una vez más, ¿Por qué crees que no se pondría feliz por eso? –Preguntó acercándose a mí, y bajando su tono de voz, estábamos rodeados de policías, era peligroso hablar de esto aquí.
–Sinceramente, yo no le pido que me cuente todo lo que ocurre porque sé que debe de haber temas que van más allá de mi propia comprensión, y menos ahora que ni siquiera estamos juntos como tal, pero ayer... él estuvo conmigo, hablamos pero no me contó que hoy haría otro robo. Pienso... que podría ser porque ayer lo molesté tanto que se terminó enojando conmigo de verdad al punto de no querer verme –Dije mirando a Kaito fijamente, la verdad es que no creo que él se haya enojado al punto de no querer decirme, es obvio que hay otro motivo, ¿Tal vez no quería que viniera?
–No creo que él se hay enojado contigo Ambar, a veces eres un poco dura pero a la vez eres muy dulce como para que alguien se pueda molestar contigo de verdad, aseguro que hay otra razón para que no te haya dicho, y también, estoy seguro de que él estará muy feliz de verte... debes de ser como su amuleto de la suerte... ¿Sabías que el ámbar es considerado un amuleto de buena suerte, que da vida, protección, y amor a las personas? –Habló Kaito.
–Dije restándole importancia, aunque me daba risa que a veces Kaito me dijera cosas por Kid siendo que son la misma persona, Kaito me dice indirectamente sus propios pensamientos, es bastante lindo, hasta se avergüenza de lo que dice siendo Kaito, pero cuando es Kid la vergüenza se le desaparece –Además, ¿De verdad crees que el ámbar dé buena suerte? –Pregunté expectante a su respuesta.
–¿Si de verdad lo creo...? –Preguntó y luego soltó una pequeña risa –No preguntes estupideces... porque te digo que tengo la prueba delante de mis ojos, una preciosa Ámbar que deslumbra constantemente en mi vida, que me da suerte en todo momento y que me guía cuando me desvío.
–No creo que sea tan cierto si yo fui quien se desvió la otra vez –Hablé con una pequeña sonrisa, no me arrepiento de lo que hice en algún pasado, sólo eran recuerdos de buenos momentos.
–Da igual, mientras seas tú... todo estará maravillosamente bien –Dijo sonriéndome, cuando lo hizo, yo le di la espalda para evitar que viera mi cara, su sonrisa era malditamente preciosa, en todo el esplendor de la palabra, y eso me hizo sonrojar –¿Ambar...?, ¿Pasó algo?
–No me pasa nada... –Dije mirándolo de reojo, él en sí era precioso.
–Mientes –Dijo riéndose, lo sentí acercarse y me removí al ver sus intenciones de hacerme cosquillas.
–¿Qué te parece tan divertido, Kaitou Kid...? –Él se detuvo, y yo también, me di la vuelta antes que Kaito y vi a la ridícula de mi hermana vestida como un SWAT, que payasa que era, pero la cara que puso Kaito era digna de una fotografía, ¡Se hizo entero! –¡Sólo bromeo! –Exclamó Aoko sonriendo, Kaito me miró de reojo.
–¡¿A-Aoko...?! –Exclamó Kaito acercándose a ella, se veía un poco molesto –¿Por qué tienes ese uniforme? –Preguntó.
–o... ¿A quién se lo robaste? –Pregunté riéndome mientras me cruzaba de brazos, lo de Kaito me había dado risa, me había puesto de buen humor.
–¡No me lo robé!, yo sólo le dije a un miembro de la brigada antidisturbios que quería probarme el uniforme alguna vez, y él muy amablemente me prestó uno sobrante –Explicó Aoko.
–¿Andabas contándole tus deseos a un desconocido? –Le pregunté para molestarla –No deberías de ser tan transparente en ese sentido, es peligroso.
–Bueno, bueno, tendré más cuidado... oh, y no le digan a mi papá, aunque también deseo mostrarle el traje a él –Dijo Aoko mirándose a sí misma, el traje no le quedaba mal, pero se notaba de igual forma que era una chica quien lo vestía.
–¿A él...?
–¡Oye!... –Los tres nos giramos y vimos a un pequeño niño con pelo castaño claro que vestía una jardinera azul –¿También vas a pelear contra los delincuentes, Onee-san? –Preguntó el pequeño niño, supongo que era hacia Aoko, en ese momento Kaito, Aoko y yo nos miramos.
–Sí, así es, entonces lo capturaré y lo obligaré a entrar en razón –Le dijo Aoko agachándose a su altura –¡Porque el mal no debe de prosperar!
–¡Entonces estás del mismo lado del que papá!, ¡Buena suerte! –Le dijo el pequeño niño.
–¿Dijiste "Papá"?, ¿Quién eres tú? –Le preguntó Kaito, creo que los tres deseábamos saber eso.
–Soy Kenta Connery, y mi papá es Chuck Connery –Exclamó el niño presentado por sí mismo como Kenta, él miró hacia su izquierda y ahí pude observar a un hombre que hablaba con mi padre, era alto y parecía bastante serio y comprometido con lo que hacía –¡Es quien más tiempo ha estado tras los pasos de ese delincuente, Nightmare!, ¡Tiene un trabajo importante con la Interpol! –Contó bastante alegre.
–¿Nightmare? –Pregunté curiosa.
–No es nadie... no pienses en él –Me dijo Kaito bastante serio.
–¿Ocultas algo...?
–Nada...
–Ocultas algo –Susurré, era obvio que algo ocultaba, ¿Tendrá que ver con el motivo de no haberme dicho que haría otro robo?
–¡Papá! –Gritó Kenta llamando a su padre y yendo hacia él bastante alegre.
–¡K-Kenta! –Dijo el señor mirando a su hijo, mi papá también había volteado a ver y en ese instante Aoko se fue, supongo que era porque no quería que nuestro padre la descubriera vestida así –¿Por qué estás aquí?
–Me escabullí del hogar cuando supe que vendrías a Japón,
–¿"Hogar"? –Le preguntó mi padre acercándose a nosotros.
–Sí, desde que mi esposa falleció, le encargué a un orfanato su cuidado, yo viajo por todo el mundo por trabajo, por lo que no puedo cuidarlo adecuadamente como quisiera... –Me quedé mirando al niño por un tiempo, pobrecito, ya no tenía madre y su padre estaba constantemente ausente por no decir siempre, si bien, se nota que ama a su hijo pero no sabe tratar con él como debe ser, no es posible que dejé a su hijo en un hogar para niños siendo que tiene papá –Kenta, ¿Te escabulliste del hogar?, ¡Estoy seguro que deben de estar preocupados por ti!
–¡Está bien!, les dije que me quedaría contigo en el hotel, no hay problema –Dijo Kenta bastante alegre.
–Pero no sé qué hacer... no tengo tiempo de llevarlo al hogar –Dijo el señor Connery. Lo que dijo me molestó un poco, ¿No podía dejar que su hijo se quedara a su lado por lo que sea un momento?, ¿Acaso lo veía como un estorbo?
–¿Eh...?, ¿De verdad tengo que regresar? –Preguntó Kenta, al instante se notó su cambio de humor, ahora estaba triste, y un poco molesto.
–¿Entonces qué tal si yo lo llevo...?
–Aoko... pero que rápido –Susurré cuando la vi llegar, ya se había cambiado la ropa, ahora vestía una falda gris, una polera rosa claro y una chaleca de color café, y traía una pequeña cartera blanca.
–Oh, ¿Quién es ella? –Preguntó el señor Connery mirando a Aoko.
–Ella es una de mis hijas, Aoko, la otra es la chica que está ahí, ella se llama Ambar –Habló papá presentándonos, el señor Connery nos miró a ambas y eso no me gustó, él ya me había caído mal –Algunas veces me traen la cena cuando estoy en el trabajo.
–Oh, entonces cuida de mi hijo por favor –Ya... espérate, ¿Así sin más?, así toma y llévate a mi hijo, confío en ti porque eres la hija del inspector de policía a cargo, cero cuidado.
–¡Seguro! –Exclamó Aoko agachándose a la altura del pequeño.
–Entonces, dejaré a Nightmare en tus manos...
–Muy bien, lo arrestaré junto con Kid...
–Hemos estado cargando un pesado equipaje por años, sería bueno acabar con esto de una vez –Dijo el señor Connery estrechando su mano con la de mi padre, luego de eso parecía que se iba.
–Lo haremos... –Dijo mi padre viendo como se iba –Oh, y una cosa más, una pregunta. Hablando francamente, ¿Cómo es Nightmare? –Preguntó mi padre, y yo me interesé en lo que preguntó, fue lo mismo que pregunté yo pero de lo que Kaito se negó a responder.
–Buena pregunta... si confiamos en las palabras de todos sus compañeros arrestados... Nightmare es un demonio del engaño que se mete en la cabeza de las personas, ve a través de todo, y los manipula a su completo antojo... –Dijo el señor Connery, de una manera escalofriante, o al menos eso me pareció a mí. Sentí como alguien me agarraba de la mano y me la apretaba, era Kaito, parece que lo hizo inconscientemente porque ni siquiera me miraba, estaba concentrado mirando a la nada –Básicamente es eso...
El señor Connery se fue dejando a su hijo junto Aoko, Kenta parecía molesto por el hecho de que Aoko lo llevará de regreso al hogar. Aunque yo tenía una gran duda, dos en realidad, la primera era; Se supone que el señor Connery era el oficial enviado por la sede de la Interpol, él era el representante, pero vino y se fue, ¿Entonces cuál era su verdadero trabajo?, además, parece que ni siquiera vino por Kaitou Kid, sino por un tal Nightmare del cual Kaito no quiere que sepa, ¿Por qué lo oculta?, no sé, lo que sí sé es que Kaito ahora mismo está pensando bastante concentrado, y preocupado, y me molestaba no saber qué era lo que le pasaba. Mi segunda duda era Kaito en sí, ¿Es necesario que me agarrara de la mano para pensar?
–Kaito... –Lo llamé agarrándolo de la chaqueta con mi otra mano –Kaito... oye, Kaito –Volví a llamarlo pero él seguía sin hacerme caso, ¿Qué tanto pensaba? –Kaito –Lo sacudí y por fin él me miró.
–¿Qué pasa Ambar? –Me preguntó Kaito, bastante serio.
–¿Me dirás qué es lo que te preocupa...?
–¿Lo que me preocupa...?, ¿Por qué crees que algo me preocupa?
–Sostienes mi mano fuertemente, fue un acto inconsciente dado que ni siquiera te has dado cuenta de que lo hiciste... algo te está molestando en este instante, y... creo que hasta tienes un poco de miedo... –Hablé levantando nuestras manos unidas para mostrarle, mi mano izquierda y su mano derecha –¿Podrías decirme...?
–No sabes de qué hablas, te equivocas... no tengo nada que decir –Habló soltándome y avanzando solo hasta donde estaba mi papá.
–Obviamente está mintiendo, no sabe mentir, sus sentimientos lo delatan –Susurré preocupada por Kaito mientras que me acercaba a él y a mi padre.
–Nightmare y Kaitou Kid están detrás de estos aretes, que tienen ópalos negros incrustados en ellos, ¡Dark Knight! –Exclamó mi padre mirando los ópalos, eran dos aretes que estaban en una caja sostenida por uno de los oficiales –Y, la joya estará resguardada en lo que creé para obstaculizar a Kaitou Kid... –Dijo señalando una caja de lo que parecía vidrio normal sostenida por cuatro cadenas, una en cada esquina –¡Mi sistema de seguridad!, para abrir la tapa de esa vitrina de vidrio reforzado, tendrías que quitar esas cadenas electrificadas, es simple, pero impenetrable, ¿No lo crees así, Kaito-kun?
–Si se lo dices a él mismo ningún efecto tendrá que siquiera hayas pensado en esto, papá –Murmuré mirando las cadenas.
–¿Dijiste algo, hija? –Preguntó mi papá y yo negué con la cabeza.
–Ya veo... ¿Y, qué es ese líquido en la vitrina? –Preguntó Kaito acercándose a la vitrina.
–¡Es agua!, la debilidad de los ópalos negros es la sequedad –Explicó papá –¿No es así, director Kondo? –Mi padre se dio vuelta y un oficial se le acercó.
–Oh, el director Kondo dijo que no podía luchar con el estómago vacío, así que salió a cenar –Dijo el oficial.
–Entiendo, bueno. Kaito-kun, ¿Qué piensas de mi sistema de seguridad? –Le preguntó mi padre. Yo, pienso que es y será un total fracaso dado que le pidió precisamente a Kaito que lo revisara.
–Bueno, pienso que no puede ser robado... –Dijo Kaito sonriendo.
Me quedé mirando los ópalos, eran bastante lindos, luego de eso me acerqué a la vitrina, era una simple caja con agua de vidrio reforzado con cuatro cadenas electrificadas levantándola por cada esquina. Kaito se fue a ver a Aoko que seguía aquí y mi papá se me acercó, supongo que a ver la vitrina, después yo me acerqué hacia donde estaban Aoko, Kaito, y Kenta, el pequeño pareció sufrir un fuerte dolor de cabeza.
–Pequeño, ¿Estás bien? –Pregunté agachándome a su lado.
–E-Estoy bien, tengo mi medicina... –Dijo sacando una pastilla de uno de sus bolsillos.
–¡Pero eso es un analgésico! –Exclamé al ver la pastilla que sacó –Es muy fuerte para un niño, es peligroso...
–El doctor dijo que hay un caballo malo viviendo en mi cabeza, y que necesito cirugía... esto me ayuda –Susurró Kenta tomándose la pastilla sin pensar.
–¡¿Cirugía...?!
–Pero está bien... mi papá me dijo que... ¡Si Nightmare desaparece, entonces él podrá eliminar el caballo malo que hay en mi cabeza!... ahí, recién entonces podremos vivir juntos, ¡Eso me dijo papá! –Exclamó, pero luego algo rugió, era su estómago que había sonado.
–¿Tienes hambre? –Le pregunté dulcemente al verlo avergonzado.
–¿Entonces qué te parece si vamos a comer arroz con curry antes de ir al hogar? –Le preguntó Aoko –Si comes algunas zanahorias tal vez el caballo malo de tu cabeza se calme un poco.
–E-Está bien... –Susurró Kenta agarrando la mano de Aoko.
–Por cierto... –Dijo Aoko mirando a Kaito –¿Lo viste allí dentro? –Preguntó.
–¿Si lo vi...?, ¿A quién rayos te refieres?
–Que raro... recibí un mensaje de un número desconocido diciendo que te dijera que regresaría hoy... –Al escuchar eso, le quité el teléfono a Aoko para ver yo misma el mensaje –¡Hey!... ¿Por qué me lo quitas?... bueno, y Kaito, parecía que te conocía bastante bien.
–También dice que espera con ansias verte en escena... –Hablé leyendo el final del mensaje con una sonrisa, este imbécil no sabe empezar una conversación decente con la chica que le gusta, en cambio, sólo le manda un mensaje que ni siquiera es para ella.
–Espera... ¡¿No te referirás a él...?! –Exclamó Kaito alterado.
–¿Él...? –Preguntó Aoko.
–Tu novio Aoko... aunque déjame decirte que no sabe iniciar conversaciones, lo acaba de demostrar, es una basura en eso... o al menos contigo lo es –Susurré escribiéndole un mensaje rápidamente antes de que Aoko me quitara su teléfono celular.
–¡¿Ah...?!... ¡Hakuba no es mi novio! –Exclamó Aoko mientras que se ponía roja y quitándome su teléfono celular de mis manos–¿Qué hiciste?
–Uy... ni siquiera dije nombre y tú solita supiste de quién hablaba... el poder del amor es magnífico, ¿No lo crees así, Kaito? –Pregunté –Y no te preocupes, no hice nada, sólo probé la maravilla de teclado que tiene tu teléfono y luego apreté "Enviar"
–¿"Enviar?... Ambar... ¿Q-Qué le enviaste?
–Nada... –Dije sonriendo inocentemente, le envié un mensaje a Saguru y luego lo eliminé para que no quedara rastro.
–Ambaaaaar... ¿Qué hiciste? –Me preguntó Aoko, se había puesto nerviosa.
–Le dejó un dulce al pobre niño que te encargaron el cual se debe de estar muriendo de hambre ya que su cuidadora no se mueve mucho que digamos –Dramaticé dándole un caramelo a Kenta –Todavía tienes hambre, ¿Verdad Kenta?
–S-Sí...
–Vete de una vez Aoko, ve a alimentar a este niño –Dije dándole un pequeño empujón para que se fuera de una vez.
–Ya voy... –Dijo dándome una mirada de desconfianza total.
–Hey, Ambar, ¿Cómo estás tan segura de que fue Hakuba el emisor del mensaje? –Me preguntó Kaito –Digo, era un número desconocido, y Aoko tiene registrado a Hakuba.
–Saguru cambió el número de su teléfono, bueno, en realidad se vio en la obligación de hacerlo, un día le llegaron mensajes y llamadas de un número desconocido, al principio sólo fue uno, una chica que decía ser "fan" cuando en realidad estaba loca, él podía con eso, pero después se empezaron a multiplicar, de una, pasó a dos, luego a cuatro, ocho, dieciséis, y así sucesivamente... no sabe cómo, pero su número telefónico se terminó haciendo público, así que lo cambió y ahora sólo los más cercanos tienen su número –Expliqué pero al instante vi como Kaito hacía una mueca de disgusto –¿Qué pasa?
–N-Nada... emm... supongo que tú tienes su número, eres cercana a él, hasta sabes lo que le pasó –Habló Kaito dándome la espalda –Bueno, tengo que irme... iré al baño –Se excusó –Tengo cosas que hacer...
–Espera, Kaito... –Lo llamé poniéndome detrás, sé que su excusa era barata, que no iría al baño, o que tal vez sí lo haría pero no para lo que debería, sé que si se iba era probable de no volverlo a ver por el resto del día, por lo menos como Kaito, Kid era otro tema de conversación.
–¿Qué pasa? –Me preguntó mirándome, me acerqué más y lo abracé, no quiero que algo le pase, y hace bastante que me di cuenta de que, a Kaito algo le preocupaba y le molestaba, y se negaba a contarme qué era, me preocupaba, y yo no quería que se fuera si de verdad había algo malo ocurriendo –¿Ambar?
–Sabes que te amo, ¿Verdad? –Susurré para que sólo él pudiera escucharme –Te amo, Kaito, solamente quiero que lo sepas y que lo tengas presente... buena suerte –Le dije besando su mejilla.
–A-Ambar... si te dijera que... Kaitou Kid prefiere que estés en casa, ¿Te irías...? –Me susurró impidiendo que me separara de su lado –Él... no quiere que estés aquí... me lo dijo.
–Supongo que si él lo dice... entonces será mejor que me vaya, ¿Qué opinas tú? –Pregunté separándome de él.
–Que si él lo dice, teniendo en cuenta que te ama más que al mismo mundo, y que eres lo más importante para él, entonces lo mejor sería hacerle caso y que te vayas a casa... –Dijo bastante serio.
–¿Él te dijo que le agregaras el "Te ama más que al mismo mundo, y que eres lo más importante para él"? –Le pregunté divertida.
–Oh... s-sí... sólo quería que lo supieras –Susurró poniéndose rojo.
–Entonces...le avisaré a mi papá que me iré a casa –Hablé señalando a papá detrás de mí –Nos vemos...
–Nos vemos, Ambar... –Se despidió Kaito sacudiendo su mano, yo me le acerqué una vez más y le dejé otro beso, esta vez cerca de los labios, luego de eso me fui rápidamente disfrutando de lo nervioso que se puso.
–Sólo quiero que se cuide...
...
