The Magic Between Us
PART 5
Su nombre es Friz Freleng, es un hombre un tanto bajo, calvo, con una nariz predominante y fue el quien lo invito a pasar.
Estaba ahí por una petición que hizo el adormilado actor, quien se despertó con el ruidoso sonido de su celular y se vio obligado a ponerse de pie contra su voluntad. Solo quería algo de desayunar, eso era todo. "Lo que sea" dijo que estaría bien y menciono algo referente a extrañar su sazón de la "otra realidad".
Sin verle mayor inconveniente, Bugs accedió.
Por eso se hallaba ahí en domingo con una mediana lonchera sobre el hombro mientras se paseaba por los sets de grabación de los Looney Tunes.
El lugar estaba tan vivo como entresemana con bastantes miembros de las diferentes áreas llevando y trayendo cosas de un lado a otro, y no le sorprendió el toparse con el francés Pepe Le Pew o el genio Wile. E. Coyote en su camino, ambos son casi tan adictos al trabajo como el mismísimo Daffy Duck.
Lo que no se espero fue cruzarse con el director a cargo de la presentación que le habían pedido adelantar a Duck, ni que este lo viera camino al camerino de la gran estrella para casualmente invitarlo a pasar al teatro donde estarían realizando un ensayo.
Lleno de curiosidad y con la confianza suficiente para desobedecer al apiñonado y su absurda orden de no ir a verlo actuar, decidió que se disculparía después si este llegaba a reprochar y en caso de que deseara reclamar más, utilizaría el punzante dolor en su cadera como defensa.
Fue así como se adentro al lugar.
El teatro estaba completamente a oscuras con solo el escenario iluminado, aun cubierto por el enorme telón rojo.
Camino despacio intentando no hacer ruido alguno, hasta que llego a las primeras filas, notando a Freleng conversar con la que él estaba seguro de que era Kate, la representante de los Looneys. Otros hombres trajeados estaban ocupando casi todos los lugares y detrás de ellos a un par de asientos se hallaban Tina Russo, Porky Pigton, Marvin Commander, Foghorn Leghorn y Lola Bun.
Se sentó junto a ellos, siendo recibido por un saludo silencioso y no pudo evitar sentirse en el lugar equivocado.
- 'Todos los directivos han venido a verlo'- escucho decir a Lola a su lado. –'Nos pidieron que asistiéramos, pero no sabíamos que iban a venir ellos también… por eso estamos tan callados'- explico, muy seguramente notando la cara de incomodidad y confusión de Bugs.
Limitándose a asentir, estuvo por disculparse y salir del teatro, no queriendo permanecer en un ambiente tan tenso como aquel, pero antes de que pudiera hacerlo el sonido de la música y el telón corriéndose lo hizo quedarse quieto.
Frente a el yacía un impresionante escenario y un más asombroso actor, desenvolviéndose de la mano con Elmer Fudd, quien la hacía de "enemigo" una vez más.
Ahora bien, Bugs sabía que Duck era bueno, después de todo es el actor de todas sus películas de comedia favoritas y siempre ha presumido de tener un gusto excelente para cinematografía, sin embargo, verlo en vivo es algo diferente… más real, más envolvente y extremadamente emocionante. Tan lleno de energía y simplemente maravilloso...
La posición de sus pies, el movimiento de sus manos, su tono de voz, las palabras fuertes y vibrantes, el ligero vuelo de su cabello y las ridículamente adorables y graciosas expresiones de ese rostro que no solo habla con labios gruesos, sino también con cejas, ojos y hasta pestañas.
Palabras no alcanzan para describir lo que ha conseguido dejarlo sin aliento, reírse hasta sentir su estómago doler y prácticamente hacer su cuerpo vibrar desde sus células hasta el ansioso movimiento de su pie derecho.
Fue ahí cuando lo sintió….
Nunca lo había sentido antes, ha escuchado al respecto y dicen que el primer flechazo es inolvidable, pero nunca pensó que fuera real o tan siquiera posible. Siempre lo creyó absurdo… pero quien diría que él tendría el suyo con solo ver al apiñonado actuar en el escenario….
Para su desgracia la presentación pareció pasar demasiado rápido, casi como un frustrante parpadeo. Quería tener el poder de regresar todo y pedirle que lo hiciera desde el comienzo, porque deseaba ver cada parte de nuevo, necesitaba reírse de las absurdas bromas, notar cada una de las particulares expresiones, seguir la sonrisa engreída o esas miradas de pánico que le arrebataron más de un par de carcajadas.
Las luces se encendieron, todos se pusieron de pie dejando caer una lluvia de aplausos que fueron bien recibidos por los actores haciendo reverencias, mientras sonreirán con mejillas chapeadas y un cansancio notable que se desenvolvía en una ligera capa de sudor en sus rostros.
Entre el brillo en las miradas de los actores, directivos e inclusive el equipo trabajando detrás del escenario, Bugs dejo caer su sonrisa al ver la de Daffy Duck resplandecer con intensidad.
El obsesionado al trabajo, el famoso actor, su pareja de siete años en "otra realidad", el hombre con el que se acostó la noche anterior y se le entrego en cuerpo y alma, y que ahora puede decir que no solo le atrae sexualmente… él ama, genuinamente, ama lo que hace. Se le nota en la mirada, en la resplandeciente sonrisa y esos ojos llenos de satisfacción y anhelo, casi como un niño orgulloso de si mismo al haber complacido a sus padres.
Y sin embargo…
Sin embargo…
¿Qué estaba haciendo?
La presión en su pecho y el nudo en su garganta lo obligaron a salir del teatro, aprovechando los abrazos y felicitaciones que tomaban la atención del apiñonado.
El plan de Duck es convertirlo en una estrella y ¿dejar ir todo esto? Fue a buscarlo después de un año de gloriosa fama obtenida por un trabajo duro que realmente adora hacer y aun así… quería volver a la "otra realidad".
No es justo…
Pero ahora que lo ha visto, ahora que sabe la verdad y que el trabajo a pesar de ser difícil lo hace feliz y que adora la fama y la gloria que tiene… ¿Cómo puede solo quitárselo? ¿Cómo puede acceder a regresar? ¿Cómo puede dejarlo… perder otra vez?
Dejo la lonchera en el camerino y tomo una decisión al salir del estudio.
Tenia dos opciones, hacer todo lo posible por conseguir que Duck… Daffy… lo odiara y de alguna forma evitar que lo besara en todo ese proceso o… solo huir. Irse lejos por un tiempo, salir corriendo como un cobarde o un héroe, sin dar una razón o mencionar alguna excusa mediocre.
Siendo honesto consigo mismo… no besarlo seria totalmente imposible y ahora que tiene un nombre para la sensación de calor en su interior que nace en su pecho y se esparce por sus mejillas y orejas hasta tocar su cuello, sabe que al primer beso que se den terminaran volviendo a la "otra realidad", arrebatándole a la persona que ama todo lo que anhelo desde su infancia… y eso… no es justo…
Amor es una palabra tonta, que no se imagino sentir o comprender. Amor a veces es solo… soltar, huir y dejar que la otra persona… sea feliz.
¿No?
Llego a casa en un tiempo récord gracias al hábil chofer de Daffy y ahora lo único que faltaba era comprar un auto, hacer una maleta y manejar a donde fuera que el viejo mapa aun guardado entre sus cosas lo llevara.
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Daffy's POV
Hacer un ensayo de imprevisto usualmente no era su fuerte. Por lo menos requería unas cuantas horas de preparación, releer un poco el guion, imaginarse los movimientos y si era posible ver el escenario para tener una noción de donde estarían las cosas.
Sin embargo, la gerencia quiso ver el progreso de Friz tras una breve discusión con él, a veces terco, director y fue así como acabo teniendo que dar una presentación de la nada en domingo por la mañana.
Hizo su mejor esfuerzo con el tiempo disponible y es la primera vez en un largo tiempo que obtiene una bella ovación de pie por parte de los mismos directivos que en la "otra realidad" han tomado por costumbre el despedirlo por lo menos una vez por año y suspenderlo un mínimo de cuatro.
No iba a negar que una sensación de felicidad estallo en su interior al escuchar las risas y ver esas magnificas sonrisas dirigidas a él.
Y todo hubiera estado bien.
Sería un perfecto domingo en el que anhelaba regresar a casa y encontrarse con Bugs aun en la cama o trabajando en el jardín que su mayordomo intentaba mantener con vida. Compraría algo de comer como agradecimiento por el desayuno que seguramente ya estaba en su camerino y si podía abusar de su suerte pasaría el resto de la tarde viendo películas de suspenso junto al pálido….
Ese era el plan en su cabeza, esa era la idea que se escabullo en su mente antes de la presentación y la misma que tomo fuerza ante el encendido de las luces del teatro que ahora iluminaba a la audiencia.
Ver a Bugs entre los espectadores del ensayo despertó una cálida sensación familiar que no dudo en ampliar su sonrisa.
Como antes
Eso fue lo que pensó al verlo sonreír y aplaudir junto a los demás.
Y todo hubiera estado bien… si tan solo no lo hubiera visto salir del teatro a paso veloz escapando sin volver la mirada atrás, mientras los directivos buscaban acaparar su atención impidiéndole perseguir a quien huía.
Existen muchas cosas que ha preferido ocultar en el fondo de su mente, optando por encerrarlas en cajas de las que salen murmullos encargados de recordarle de su presencia ahí. Existen verdades, recuerdos, pensamientos, temores y sucios secretos que deja atrás apilados en un rincón y no desea que nadie los vea, porque simplemente no había necesidad que así fuera…
Para su desgracia algunos de ellos han ido saliendo, desde que se levantó en esa realidad…
Su anhelo por la fama, el cariño inmensurable a sus compañeros, los pésimos problemas con el manejo de su economía, la constante búsqueda por la perfección, el miedo al fracaso, el pánico a perder y el incomprensible e incontrolable amor que tiene por quien creyó haber perdido y encontrado otra vez…
Estar en esa realidad no solo lo ha dejado disfrutar de lo que siempre anhelo… también le ha ayudado a conocerse mejor, a abrir las cajas de lo oculto y encarar lo que ha intentado dejar e ignorar.
Quién diría que puede poner a sus compañeros antes que si mismo. Quién diría que el aprecio de la gerencia y directivos significaba tanto para él o que adora su trabajo y odia hacer cosas a medias obligándose a cumplir expectativas y añorar aprobación, quien diría que podía tener confianza en sí mismo y olvidarse de fallar, y quien diría que era capaz de decir en voz alta todos lo que siente y piensa del pálido con el que a tenido una compleja relación por siete años….
Esa realidad es lo que siempre anhelo y al mismo tiempo lo que ya no necesitaba más.
Había comprendido esa madrugada, mientras veía dormir a Bugs, que a pesar de tener lo que deseo, también extrañaba la "otra realidad" donde ha malgastado oportunidades, defraudado persona y estropeado relaciones… pero donde en cierta forma también es capaz de ser feliz…
Podía volver, quería volver, regresar y arreglar lo que deshizo con sus manos y malos actos, lo que rompió y nunca se tomo la molestia de reponer. Ahora que sabe que es capaz de recuperar lo que creyó perdido, deseaba intentarlo todo en la otra realidad y si era posible… tener la oportunidad de ver actuar a Bugs otra vez….
Lo entendió entre fallas y malas presentaciones del pálido, no necesitaba ser un genio para notar lo que pésimo que era actuando en esta realidad y lo frustrante que le resultaba no poder verlo en el escenario, escucharlo recitar diálogos complejos y observarlo trasladarse frente a las cámaras con esa actitud confianzuda y apariencia de perfección.
El Bugs de esta realidad es casi igual de admirable con esos esfuerzos sobre humanos por conseguir algo que desea hacer con tanta ilusión para solo fallar, reírse y volverlo a intentar. Es igual en muchos aspectos, desde la personalidad tranquila hasta el tono sarcástico que baña sus palabras, pero diferente en un área que Daffy mismo ha llegado a idolatrar en un vergonzoso silencio.
Mickey debió haber pensado todo con mas cuidado al pedir aquel hechizo, pues de nada le servia tenerlo todo si en su mente viven recuerdos de una realidad que, a pesar de ser injusta, dura y muchas veces insoportable, de alguna extraña manera aun anhela.
Lo ha dicho antes y conseguía confirmarlo entrando a su enorme mansión para encontrarse con un agobiante silencio sepulcral únicamente profanado por la presencia de su mayordomo en el lugar. No es entretenido si no tiene a nadie pisándole los talones, no tiene con quien pelear, no tiene nadie quien baje su excesivo ego y lo mantenga en su lugar, y no es lo mismo si no puede ver actuar a su actor favorito…
- 'Se fue hace un par de horas'- ofreció su mayordomo cuyo nombre no lograba recordar.
- 'Ese roedor despreciable'- replico agradeciendo antes de dirigirse a su chofer.
Si el pálido creía que era capaz de solo irse sin dar una explicación estaba muy equivocado.
En la otra realidad lo hubiera dejado ir, hubiera fingido que no le importaba en absoluto y se quedaría esperando por su regreso lleno de un orgullo demasiado grande como para ir tras el o tan siquiera llamarlo, pero esta no es la "otra realidad".
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Bugs' POV
Cambiar de numero fue la mejor opción. Hacer una maleta, comprar el auto que siempre a querido y viajar a la playa también lo fue.
Le tomo un par de días el llegar al paradisiaco lugar, no tanto por la distancia sino por su mal sentido de orientación del que no se a podido librar ni siquiera con la ayuda de la tecnología actual.
Pero ya estaba ahí, en la hermosa casa junto a la playa que consiguió alquilar y a esas horas de la mañana, mientras toma un delicioso jugo de zanahoria, realmente desearía hallar mas atractivas a las bellezas caminando sobre la arena, en trajes de baño de dos piezas tan justas y pequeñas que no dejaban mucho a la imaginación. Podría ir tras ellas, tener una conversación corta y si jugaba bien las cartas conseguiría con quienes pasar el día e inclusive noche.
Si, pudiera hacer eso sin problema alguno, si tan solo su mente dejara de recordarle el cuerpo del famoso actor de tez apiñonada.
- 'Él se vería bien en eso…'- murmuro para si mismo, sentado en las escaleras que llevan a la playa, siguiendo desde ahí el caminar de un hombre delgado con un traje de baño ajustado. –'Creo que usaría mas algo como aquello'- rio viendo a un señor de mediana edad con un traje pequeño color rojo, dejando sus piernas y torso al descubierto.
Un guiño por parte del hombre y Bugs se limito a saludar de lejos.
¿Habrá llamado?
La pregunta aun le daba vueltas en la cabeza.
¿Fue a buscarme?
Esperaba que no. Prefería que su orgullo ganara y que lo dejara ir sin cuestionamientos, por lo menos así conseguiría olvidar él también.
La sensación de haber perdido algo había tomado fuerza desde su partida del teatro aquel día. Ahora es tan intensa que le permitió manejar inclusive de noche sin conciliar el sueño, deseando alejarse lo más rápido posible de donde sabia que debía estar, pero no podía hacerlo.
No importaba si el resto de los actores le habían tomado cariño, ni que lo invitaran a comer y desayunar seguido, o que haya reclinado un par de citas con Lola y Honey, de cualquier manera, el hechizo o destino o solo una falta de talento, le hacia imposible el actuar así que daba lo mismo. No pertenecía ahí, no en esta realidad.
No podía actuar, ni tener la fama que Daffy deseaba que alcanzara y que él presentía que ameritaba, y no importaba si una parte de él quería regresar a la "otra realidad" y deshacerse de la frustrante sensación de haber perdido algo en algún lugar, porque la otra parte que se mantiene firme diciendo que, hacia lo correcto, era aún más fuerte.
Movió el vaso en su mano. Aun viendo a las personas ir y venir, caminando junto al mar.
Por lo menos tenia sus recuerdos de quien era el primer flechazo que jamás creyó que tendría. Estaba celoso de si mismo en la "otra realidad", tenia la oportunidad de pasar la noche con la afamada estrella del estudio Warner y compartir escenario con él.
¿Cómo sería?
Según las palabras del apiñonado es bueno, inclusive mejor que él.
Sonrió ligeramente.
Debía dejar de pensar en la "otra realidad". Por lo menos aun podía decir que tuvo la oportunidad de acostarse con el actor de comedia mas afamado de los Looney Tunes y pasar algunos días con él, y aprender mas de un par de cosas sobre la actuación y lo complejo que realmente es.
Observo un grupo de personas pasar corriendo frente a él.
Había sido toda una experiencia desde el comienzo y ahora se podía reír libremente de lo absurdo que sonaría contar la historia de cómo conoció al actor.
Un grupo mas grande paso corriendo hacia la misma dirección y Bugs frunció ligeramente el ceño mirando a lo lejos donde se veía a una multitud formarse poco a poco.
Tal vez estaban regalando algo o vendiendo algún especial, o tal vez se trataba de alguien famoso pasando por el lugar…
Detuvo sus movimientos por un segundo contemplando la multitud antes de soltarse riendo.
Por supuesto que no, Daffy no sabía dónde estaba, se fue sin dejar ni una sola nota y era la primera vez que pisaba aquella playa a la que había querido ir desde hacia varios años atrás. Cambio su numero de celular y evito hospedarse en un hotel para tener mas privacidad, así que era básicamente imposible que…
Arena por todos lados y ahora podía ver correr a la multitud en su dirección, yendo detrás de alguien con lentes oscuros, sombrero de playa, una camisa floreada sin abrochar, bermudas anaranjadas y sandalias.
- 'No puede ser…'- esbozo poniéndose de pie, dejando su bebida de lado para mirar con mas atención.
La tez apiñonada ligeramente bronceada por el sol y el cabello oscuro podía ser de cualquiera ¿No?
Agudizo su mirada notando la gargantilla de perlas blancas en el cuello del hombre.
- 'Oh no…'-
Ahora eso no podía usarlo cualquiera, de hecho, solo existía una persona que ha visto usar algo tan delicado sobresaliendo elegantemente sobre su piel.
- 'Tranquilo, Bugs, él no sabe dónde estás…'- trago saliva con dificultad retrocediendo un poco al ver correr a la persona frente a él.
Una mirada por parte de quien seguía huyendo y sintió su corazón detenerse por un instante.
Y ahí estaba, sutil como un parpadeo, esa sonrisa engreída que tanto le gustaba se dibujó en el rostro que reconoció con facilidad.
Lentes oscuros y ese sombrero no servían para ocultar un aspecto tan poco común como el del actor, pues esos labios, la forma de su barbilla e incluso la figura de ese cuerpo moreno es única.
Su cabello se movió un poco ante el aire y la arena levantada por la persona que paso corriendo frente a el y la multitud que le seguía a un par de metros detrás.
Los siguió con la mirada, bajando las escaleras hasta acabar de pie en la arena.
- 'No regreses, Doc, no regreses, no…'- dijo contradiciendo el absurdo entusiasmo en su interior y la voz que susurraba lo contrario en su mente.
Una vuelta en U y nadie de la multitud se espero que el actor cambiara de dirección, gritando disculpas y prometiendo regresar, pero ni eso le ayudo a deshacerse de las mujeres y hombres que iban pidiendo autógrafos y tomando fotografías.
- '¡Abre, Dientón!'- grito Daffy sosteniendo el sombrero para no tirarlo.
- 'Daff, no…'- retrocedió ahora un tanto intimidado por la cantidad de personas. –'¡¿Qué harás con ellos?!'-
- '¡Abre!'- demando una vez más, apresurando el paso hacia su casa.
Bugs estuvo por rehusarse cuando fue simplemente tomado por el torso y echado sobre el hombro del apiñonado.
Acabaron entrando en la casa, cerrando la puerta con seguro detrás de ellos, mientras que Bugs termino prácticamente arrojado en el suelo con muy poca delicadeza por parte del actor.
Sobándose la espalda, levanto la mirada hacia el apiñonado quien retomaba el aliento con su espalda pegada contra la puerta como si temiera que fueran a tumbarla.
Lo vio quitarse sombrero y lentes oscuros dejándolos caer, para después retirar la ligera camisa sobre su torso, usándola para secarse el sudor del cuerpo.
Sintiendo sus mejillas enrojecer ante el chupetón en la clavícula del actor, advirtió su mirada y se puso de pie.
- '¿Quieres algo de tomar, Doc?'- ofreció sonando tan casual como le era posible.
- 'Maldito.'- respiro hondo por la nariz. –'Te fuiste'- exhalo.
- 'Eeh… siempre quise venir aquí…'- se escabullo a la cocina para servir un vaso con agua. –'¿Cómo supiste donde estaba? ¿Contrataste un investigador privado o algo así, Daff?'- soltó una risilla ante la absurda idea.
- 'Bromeas…'- una media sonrisa rompió el ceño fruncido que llevaba. –'Pismo Beach es tu playa favorita, por supuesto que sabia donde estabas, dientón. Te busque en todos los hoteles, moteles e inclusive en hostales.'- se separo de la puerta, dejando caer la camisa al suelo con el resto de sus cosas. –'Pero si no estabas ahí, tenias que estar en algún lugar cerca de la playa.'- tomo el vaso que Bugs le ofreció.
- 'Lo haces sonar simple'- no sabia que era peor, verle el cuerpo o los tentadores labios que deseaba evitar. –'Eres un acosador muy persistente'- se reprendió a si mismo por el tono juguetón que salió en sus palabras.
- '¿Por qué te fuiste, dientón?'- un jalón a su camisa blanca y el pálido maldijo su cuerpo por dejarse acercar tan fácil. –'Creí que te había gustado'- susurro contra su cuello.
Una mano en su cintura y no pudo resistir la tentación de tocarlo, pasando brazos sobre su cuello, tomando un momento para trazar hombros aún más bronceados por el sol.
- 'No, Duck. No tanto'- mintió con una sonrisa burlona y ojos verdes lo inspeccionaron por un momento.
- 'Mientes'- un beso en su mejilla y sintió el corazón derretírsele. –'Pero ya enserio…'- sus miradas se encontraron y lo vio fruncir el ceño haciendo una ligera mueca. –'¿Por qué te fuiste, dientón?'- repitió con un tono serio.
Bugs respiro hondo.
La falta de sinceridad y comunicación entre ellos fue lo que acabo metiéndolos en este aprieto, lo que supuestamente termino atrayendo la atención de terceros y toda esa magia que los hizo alejarse de la "otra realidad" … entonces haría lo contrario.
El apiñonado estaba frente a él, luciendo ligeramente molesto y más allá de eso un tanto dolido por sus acciones, pero aun así había respondido a las preguntas que lo mantuvieron despierto por la noche.
Si lo busco y muy seguramente también lo estuvo llamando.
Entonces ¿Qué hacer ahora? Tal vez si lo explica bien pueda convencerlo…
- '¿Por qué no te quedas en esta realidad, Daff?'- no sabía si la mirada de sorpresa era por la pregunta o por el uso de un sobrenombre que a escuchado por todo el estudio. –'Amas tu trabajo, tienes tu fama y… mereces quedarte aquí'- sonrió ampliamente, seguro de sus palabras. –'Soy pésimo actuando, Doc. Y estoy bien en esta realidad… pero no creo que pueda estar contigo aquí sin hacernos regresar a la "otra realidad"'- una risa nerviosa se escapo de sus labios y sintió sus mejillas enrojecer. –'A menos de que jures no besarme jamás… pero igual no creo que yo pueda jurártelo teniéndote cerca'-
Paseo un pulgar por labios tersos y lo vio sonrojarse profundamente.
Oh, comprendía y se odiaba a si mismo de la "otra realidad" ¿Como podía tener a alguien con la capacidad de lucir así de sensual y adorable sonrojado hasta el cuello, y desperdiciar su tiempo peleando todo el tiempo que esta con él?
Si pudieran quedarse aquí, si no existiera la posibilidad de que el hechizo fuera real, no tendría inconveniente alguno en vivir con Daffy. Haría un bello jardín en esa enorme mansión, plantaría zanahorias por todos lados, se aseguraría de que comiera, le ayudaría a arreglar sus problemas financieros y quien sabe… hasta podría conseguirse un trabajo en el estudio….
- 'Lo sabía…'- murmuro con una sonrisa victoriosa. –'Pero tenia que encontrarte para confírmalo. Dientón, tienes que dejar de escaparte solo porque tomas decisiones basadas en tu idea de lo que es mejor para mí.'- Pareció pensarse sus palabras por un instante. –'¿No quieres actuar? Puede que solo sea yo, pero parecía que ibas a llorar de felicidad cuando entraste al estudio y la forma en que miras a los demás… en verdad parecía que deseabas estar en el escenario con ellos también.'-
- 'No eres tan despistado como dicen'- admitió recordando las palabras de Porky, quien le había mencionado lo poco empático que puede llegar a ser a veces el apiñonado. –'Pero tú lo dijiste, Duck. En la "otra realidad" no tienes nada de esto, nada de mujeres en bikini persiguiéndote por la playa, o marcas famosas rogándote por salir en anuncios, ni eres la estrella mas codiciada del estudio…'-
- 'Y extraño actuar contigo, tus brillantes presentaciones, verte en el escenario y frente a las cámaras'- frunció un poco el ceño, haciendo una mueca incomoda. –'Dejarme sin mi actor favorito y mi pareja de años, no me parece justo, orejón'- manos sosteniendo su rostro pálido lo tomaron por sorpresa. –'Permíteme arreglarlo'-
Un beso cayo sobre sus labios y cerro sus ojos despacio.
El apiñonado había vuelto por él una segunda vez… suponía que podía dejar todo en manos de la magia esta vez…
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Mickey's POV
Por dos días ha intentado llamar a Bugs, pero el celular parece seguir apagado y Daffy no hace más que ignorarlo.
No ha querido decir nada al respecto, sin embargo, ahora que estaba en la recta final toda su esperanza puesta en manos de esa pareja comenzaba a tambalearse haciéndolo caer en el pánico silencioso con el que ha vivido por mas de un año.
Ninguno de los dos pregunto y no tenían por qué hacerlo, probablemente Daffy lo daba por echo y el Bugs en esta realidad no sabe nada al respecto, por ello prefirió no agregar presión en algo que debería de ser ajeno para esos dos.
Debió haberlo pensado dos veces antes de involucrarse, debió haber procesado con más cuidado las consecuencias de sus actos y las palabras de Walt no hacen mas que recordarle lo peligroso que es jugar con el destino de los demás.
El efecto mariposa del hechizo le ha jugado una mala pasada desde el primer día que se despertó en esta realidad y le tomo bastante tiempo el comprender lo obvio que resultaba el que no tuviera una relación con Donald.
Al separar a la pareja mas compleja que ha conocido en su vida, al hacer que no se conocieran, al guardar una apariencia "normal" por parte de quien Donald veía ahora menos como un rival personal, arrebato la posibilidad de abrir los ojos de su mejor amigo hacia una posibilidad que en la "otra realidad" paso por su mente al saber de la relación de las dos estrellas de Warner.
En otras palabras, había regresado a su época de un amor "no correspondido" y que se mantenía oculto al no tener los pantalones para decirle sus sentimientos al rubio.
Fue gracias a Bugs y Daffy que en la "otra realidad" se volvieran pareja, pues el desafiar la normalidad que la compañía los forzaba a mantener, poniéndoles parejas perfectas con las cuales actuar y presentarse en los medios, era algo difícil de hacer a menos de que tuvieran iguales que sirvieran como inspiración para demostrarles que era posible, realmente posible, mantener una relación tan poco común en secreto.
Pero en esta realidad no existía un "Bugs y Daffy", no existía la pareja de Looney Tunes que se burlaba de los directores conservando una relación por años a sus espaldas, fingiendo una rivalidad frente a la sociedad, mientras que ante pocas amistades cercanas anunciaban en más formas que en palabras un amor que conservaban en silencio.
Esa posibilidad nunca se le abrió a Donald en esta realidad y en el tiempo que llevaba ahí, Mickey no ha conseguido la oportunidad ni las palabras correctas para decirle que podían estar juntos, que sabía cómo se sentía respecto a él, que no era nada malo o incorrecto y que compartía el mismo sentimiento…
Por eso había pasado mas de un año fingiendo ser un mejor amigo para quien desea besar y con quien en "otra realidad" se ha acostumbrado a dormir y despertar.
Y como si la tortura de tener a Donald cerca sin poder tocarlo, sostener su mano o besarlo, no resultara suficiente, ha pasado la mayor parte de ese año haciéndola de padrino de bodas, ayudando a su "pareja" a preparar una boda casi obligatoria que accedió a tener con Daisy.
Eran pocos los detalles que su enérgica amiga dejaba en sus manos, pero vaya que acompañar a quien ama tanto a elegir un traje de boda para casarse con alguien que no es él… ha dolido mas de lo esperado.
Dos días antes de la boda decidió que había esperado suficiente y que necesitaba que Daffy y Bugs se pusieran de acuerdo y deshicieran el hechizo para poder regresar a la "otra realidad", pero ninguno de los dos se ha tomado la molestia en contestar y ahora helo ahí, cayendo en pánico con el celular en el bolsillo, mientras esta de pie en el altar junto a Donald, esperando a que la novia hiciera su aparición.
Escucho al pequeño grupo tocar una bella melodía que no hacía más que hacerlo gritar internamente.
- '¿Estas bien, Mickey?'- susurro Donald, mirándolo de reojo, sonando notablemente preocupado por él.
No existía escapatoria, ni podía depender del par de Looneys, ya ha dejado que todo fuera demasiado lejos. Era ahora o nunca.
- 'No'- respondió mirando hacia sus manos enguantadas por un segundo. –'Donald, yo…'- levanto la cabeza, dirigiendo sus ojos hacia los azules de quien a adorado por años.
Un cambio en la sinfonía y los invitados se pusieron de pie para recibir a Daisy en su bello vestido blanco y hermoso ramo de flores. Lucia preciosa de pies a cabeza.
- 'Oh dios…'- consiguió decir Donald, hablando entre dientes, mientras mostraba una sonrisa nerviosa y se enderezaba. –'Mickey yo también tengo que decirte algo'- susurro sin apartar la vista de Daisy y los invitados.
No era necesario que lo dijera, él ya lo sabía.
- 'Te amo'- soltó firme y claro, ganándose una mirada de sorpresa por parte del rubio claro. –'Siempre lo he hecho'-
- '¡¿y me lo dices ahora?!'- sus ojos se cristalizaron a pesar del ceño fruncido y la confusión que se pintaba por todo su rostro.
- 'Perdón'- sonrió con cariño.
Que mas daba si arruinaba esta realidad… todavía podían volver a la otra, todavía podían regresar.
Colocando ambas manos en el rostro de Donald, ignoro los murmullos que tomaban fuerza a su alrededor, para plantar un beso en los labios que ha añorado por mas de un año.
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Abriendo los ojos de golpe se movió demasiado rápido y demasiado torpe, acabando por caerse de la cama.
¿Dónde estaba?
¿Qué había pasado?
¿Dónde estaban los demás?
¿Dónde estaba…?
- '¡Idiota!'- una almohada proyectando contra su cara y ahí estaba la respuesta que necesitaba. –'¿Qué fue lo hiciste?'- manos, lo tomaron del cuello de su pijama, levantándolo del suelo.
Mickey miro alrededor por un momento. Estaban de regreso, lo habían conseguido, esos dos realmente lo habían logrado.
- '¡Lo consiguieron, Donald!'- dijo con un tono alegre que se apagó en cuanto vio a su pareja mirándolo con una expresión que le decía que estaba a punto de perder sus cabales si no le respondía. –'…Un momento… aha… no me digas que lo recuerdas… pero el hechizo…'-
- '¡Lo sabía! Eso no fue un sueño ¿verdad?'- lo sacudió con fuerza. –'¡Ibas a dejar que me casara! ¡No dijiste nada hasta el final!'-
- 'El hechizo era solo para Bugs y Daffy, ¿Cómo puedes…?'- soltó un suspiro de cansancio. La magia negra siempre tenia un truco detrás, tendría que hablar con Maléfica al respecto… pero sería después, por ahora tenía a alguien mucho más atemorizante con quien lidiar.
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Daffy's POV
Todo daba vueltas y ¿Cuántas lámparas tenia realmente en su habitación? Porque en ese instante veía cuatro, pero recordaba tener solo una en el techo.
Cerro los ojos con fuerza llevándose la mano a cabeza.
¿Por qué estaba en su casa? Que no estaba con Bugs en…
Abriendo nuevamente los ojos, se puso de pie de inmediato.
Esa era su habitación, no la extravagante llena de adornos lujosos ni con un bello armario repleto de ropa, ni un cómodo baño enorme en el que podía pasar la tarde entera. No, estaba de regreso a su casa normal, que no era una mansión, solo una casa grande nada más.
Corrió hacia la ventana para ver el exterior.
Ya no estaba cerca del estudio, ni tenía el ventanal enorme por el que podía ver toda la ciudad adornada con su rostro en todas partes, ahora estaba de regreso al aburrido fraccionamiento privado donde vivía y que quedaba lejos del trabajo.
- 'Regresamos…'- murmuro entre la oscuridad de la noche y el silencio de su hogar.
Lo consiguieron, el hechizo estaba roto y ahora… ¿Dónde estaban? ¿Nada había cambiado? Y aún más importante… Bugs… tenía que ir a verlo.
Corriendo al closet, tomo un par de zapatos y sin molestarse en cambiarse el pijama a rayas que llevaba puesto, bajo las escaleras tan rápido como pudo, confirmando la falta de pinturas costosas, bellos jarrones y esculturas.
Se detuvo frente a la puerta y abrió despacio, saliendo de puntillas con pasos cuidadosos. Si, era la aburrida calle llena de casas grandes que recordaba.
- '¿Sabe quién soy?'- grito a un hombre que caminaba paseando a su perro por la acera del otro lado de su casa.
- '¡Cállate, idiota!'- respondió el malhumorado hombre, apresurando el paso.
¡Excelente!
Ya nadie iba detrás de él, ni tenia que cuidarse de posibles paparazzi escondidos en su jardín o cerca de su casa.
Tomo las llaves de su auto y partió.
Ahora solo faltaba confirmar lo más importante…
¿Dónde estaba Bugs y que tanto recordaba?
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Bugs' POV
Ese había sido el sueño más vivido que ha tenido en su vida, porque… había sido un sueño ¿no? No era posible que Mickey hiciera un hechizo y los mandara a otra realidad donde no pudiera actuar, era absurdo… ¿no?
Tragando saliva con dificultad, miro el celular en su mesa de noche. Solo había una forma de confirmarlo.
Tomando el aparato, tecleo el numero y espero.
- 'Mick, mi querido amigo. Eeeh… esto va a sonar raro, pero…'- no consiguió terminar de hablar cuando la respuesta le fue dada con un simple…
"Si, eso si paso en verdad" seguido por una disculpa en la que venia involucrada una promesa de hablar mas tarde, cuando no tuviera a Donald queriendo matarlo.
Muy bien… no fue un sueño.
Se irguió quedándose sentado en la orilla de la cama.
Si todo lo que recordaba como un vivido sueño tras una mala noche de copas realmente paso, entonces…
Se llevo las manos al rostro cubriéndolo por un momento, permitiendo que una sonrisa ridícula curvara sus labios.
Todo lo que había dicho Daffy, su punto de vista de la relación, los temores y la incomodidad que podía detectar, le gritaban que era culpable y que terminar era la mejor opción, tal vez incluso lo más sano para los dos… pero del otro lado estaban dulces halagos, miradas llenas de anhelos, el sexo, esa noche que tuvieron juntos ha sido de las mejores y lamentaba tanto su actitud de principiante que lo limito en su momento, y … los sentimientos… tan sinceros, tan llenos de un cariño… no, de un amor que ni en sus sueños llego a imaginar.
Daffy, dentro de él, detrás de capas de malhumor, de insultos, reclamos y toda esa actitud egoísta y egocéntrica, existe una admiración, anhelo y amor tan fuertes por él, que lo estaban haciendo reír como un tonto y el incomodo nudo en su garganta le anunciaba sobre una fibra sensible que existe en su interior, pero que se ha negado a mirar.
¿Qué hacer ahora?
El sonido de un motor y Bugs tuvo que levantarse a mirar por la ventana, porque reconocía ese ruido.
En aquella realidad, donde lo tenía todo Daffy, había vuelto a búscalo dos veces, en aquella realidad donde podía ser feliz decidió que también quería que él lo fuera y ahora estaba ahí encontrándolo una vez más. Lo vio salir del auto en pijama, luciendo como un simpático maniático recién levantado.
Sin pensarlo mucho, se dio un vistazo en el espejo antes de bajar a la puerta de entrada.
Espero unos segundos y la vio abrirse, dejando pasar al apiñonado, quien parecía aún más desalineado de cerca, pero se veía adorable igual.
- 'Eeh… ¿Qué hay de nuevo, Duck?'- sonrió ligeramente viéndolo sorprenderse y sonrojar.
- 'Ah…'- cerró la puerta con cuidado. –'Eh… ¿Q-que…?'- ojos pegaron al piso y Bugs soltó una risa suave.
¿Qué hacer ahora con toda esa magia que siempre ha existido entre ellos?
- 'Daff'- se acercó despacio rodeándolo por el cuello. –'Intentémoslo de nuevo'- susurro contra su oído, colocando un beso en la suave mejilla.
- '¿Qué tanto recuerdas, dientón?'- el temblor en su voz pego contra sus nervios y si se quedaban en silencio podía escuchar con más claridad la acelerada respiración y el golpeteo de su corazón.
- 'Lo necesario.'- poso sus labios sobre los del apiñonado.
Si, quería trabajar en esto, quería que funcionaran, deseaba hacerlo tan feliz como en aquella realidad y si los labios acariciando los suyos eran de fiar, entonces parecía no ser el único.
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¡FIN! ... ¿?
¿Home office? Mas como "el día que puedo escribir sin que nadie me moleste porque creen que estoy trabajando"
Por favor, no piensen mal. Todo lo urgente que debo hacer requiere de mi presencia en el lugar, así que no puedo hacer mucho estando lejos, pero así son las cosas ahora.
Como sea.
Diantres, no se si les haya gustado, espero que si… la verdad hahahaa la verdad esperaba cortarlo todo hasta el POV de Bugs,
"Amor es una palabra tonta, que no se imaginó sentir o comprender. Amor a veces es solo… soltar, huir y dejar que la otra persona… sea feliz.
¿No?"
Esto iba a ser el final hahahahaha
Pero supongo que no puedo ser tan tan mala como para dejarlo todo así. Aun que me hubiera encantado.
Soy del tipo de personas que suelta las relaciones demasiado fácil (amistades y románticas) y siempre ha sido algo que detesto de mí. Soy buena haciendo amistades rápido, pero pésima para mantenerlas por largo tiempo.
Iba a dejarlo así en el suspenso, pero me dije… "no, Daffy no puede dejarlo ir así de fácil"
Aun así, me divertí mucho escribiendo la parte de Mickey y Donald, lo lamento si no quedo muy bien, pero hice lo mejor que pude hahahaha.
¡Así que ahora van los agradecimientos! Saben que adoro que dejen comentarios, los leo todos y me ayudan mucho a inspirarme y llenarme de energía para escribir.
Muchas gracias Tulipan~, Relikvie!, Lulu!~, Mirikui~~, Arami10!, 3amIreal~ y Daffodille!
Espero que todos se encuentre bien. Les mando un abrazo, cuídense en estoy tiempos tan… raros.
