¡Hola bots trolls de la Internet! Aquí Barandilla Show con un nuevo capítulo de Yandere Reality: El fanfic.

Como siempre, Doki Doki Literature Club y Yandere Simulator pertenecen a Dan Salvato y Yandere Dev, respectivamente. Yo solamente respondo a uno de los muchos ¿Qué tal sí…?


Era de mañana, el clima bastante agradable. Sin embargo, Monika no le estaba prestando atención. No podía concentrarse, incluso después de haber logrado obtener una solución a su más reciente dilema, su amiga virtual le había lanzado una bomba la noche anterior y, sinceramente, eso la había dejado más preocupada que con anterioridad.

Desgraciadamente, esta vez, sin importar cuánto lo intentara, hiciese lo que hiciese sería total y completamente inútil. Después de todo, no la conocía en persona, ni sabía siquiera en qué región vivía, mucho menos la escuela a la que asistía, por lo que su rango de acciones se limitaba bastante.

Optó por intentar centrarse primero en sus propios problemas. Hoy, las chicas y ella, hablarían con MC sobre los problemas de Sayori, ya había enviado un mensaje a Natsuki con respecto a su decisión. Confiaba en que la más pequeña avisaría eventualmente a Yuri.

̶ ¡Monika, hola! ̶ MC saludó enérgicamente a la castaña.

Resignada a que Sayori iría a la escuela en cuanto se le diera su regalada gana, salió de casa disponiéndose a comenzar con su rutina.

Mientras Monika había, por fin, logrado ser lo suficientemente confidente sobre su decisión, Natsuki se había planteado sus propias dudas al respecto. Afortunadamente para ella, Yuri siempre estaría allí para escucharla.

Así pues, la joven decidió exteriorizar sus dudas y problemas a la de cabello morado.

̶ Sabes, últimamente siento que hay algo raro acerca de MC ̶

̶ ¿Eh? ¿Y eso? ̶

̶ No lo sé, hace algunos días creí que me estaba viendo de una forma un tanto amenazante, aunque no pude confirmar del todo si fue realmente una mirada amenazante ̶

̶ ¿Eso es todo? ̶

̶ No. El otro día cuando intenté discutir sobre el tema con ustedes, el apareció justo en el momento indicado para que no dijera ni una palabra. Juro que, si solamente fue una coincidencia, fue terriblemente oportuna ̶

̶ Bueno, en lo que a mí concierne, tal vez tu cerebro te jugó una mala pasada. Ya sabes, quizá malinterpretaste su mirada y por eso sentiste que quería detenerte de hablar con nosotras del tema ̶

̶ O sea que no me crees ̶

̶ Sinceramente, Natsuki, no creo que alguien tan amable como MC pueda amenazar con la mirada a alguien ̶

̶ ¿Tú qué sabes? Apenas y conoces a MC ̶

̶ Reconozco que llevamos en contacto muy poco tiempo, pero siento una corazonada bastante positiva acerca de su personalidad ̶ Yuri cerró los ojos durante un momento.

̶ Yuri, ¿segura que estás bien? ̶

̶ ¿A qué te refieres? ̶

̶ Te siento un poco exaltada el día de hoy ̶ Yuri no respondió ̶ Estás respirando más rápido, hablando aceleradamente, tus pupilas están dilatadas, no te he visto así desde que sufrías de tus ataques raros hace un tiempo ̶

̶ No sé de qué estás hablando, me encuentro perfectamente bien ¡Estoy bien! ̶

̶ Como digas, por cierto, Monika finalmente decidió que le diríamos a MC el problema de Sayori. Lo haremos en la hora del almuerzo ̶

̶ Entonces, al final, te hizo caso ̶

̶ Sí, aunque ahora soy yo la que no está completamente segura al respecto ̶

̶ ¿Después del numerito que montaste en el club ayer? ̶

̶ B-bueno, eso solamente ocurrió porque estaba bastante enfadada, quiero decir ¡Quién demonios puede simplemente ignorar que su amigo de la infancia tiene un problema ̶

̶ Aunque debo admitir que llevas algo de razón, nosotras ignoramos toda la historia que pudo haber detrás de ello. Así que definitivamente no podemos juzgar aún. Ahora apresurémonos, que ya vamos tarde ̶

Natsuki simplemente asintió y apresuró su paso junto a la más alta.


Era antes de clases en Akademi, la reciente reintegración de Kizana Sunobu a la plantilla de los alumnos ya había dado de que hablar, cabe destacar que eran nulos los comentarios positivos de la aparición de la chica. Pareciendo que, además de actuar, en realidad no había ningún otro aspecto destacable de la peli-morada.

No era de extrañarse, pese al talento innato de la joven actriz, el trato hacia sus semejantes era simplemente deplorable, al punto en el que los demás, y en específico los integrantes del club de teatro, simplemente la toleraban para evitar meterse en problemas.

Uno de los ejemplos más recientes del comportamiento insoportable de Sunobu era, por desgracia, a punto de ser vivido en carne y hueso por nuestra querida yandere en el preciso momento que Taro decidió dejarla sola para ir al baño.

Kizana ya había interceptado a la joven, siendo seguida por sus "amigas" y seguidoras. Posándose justo frente a ella, impidiéndole el paso.

̶ ¡Pero miren que tenemos aquí, chicas! ¡Una ameba petulante sacada de la muestra más funesta e inadmisible! ̶ Ninguna de las presentes sabía con exactitud de qué panes estaba hablando, pero se rieron igual.

̶ ¿Perdón? ̶ Aunque Ayano tampoco supo lo que dijo, sí que pudo identificarlo como un insulto.

̶ ¿Creíste que no me enteraría que eras tú aquella porcina bellaca que interrumpió mi sagrada conversación con mi Romeo? ̶

̶ ¿Te refieres a Taro? ̶

̶ ¡Arpías como tú son la clase de personas que deberían desaparecer de la faz de la tierra! ¡Más te vale que conozcas tu lugar y te alejes de mis pertenencias! ̶ Las chicas que acompañaban a Sunobu no atinaban más que a sonreír burlonamente... de una manera muy forzada.

Los comentarios de Kizana hacían enfurecer magistralmente a la chica de calcetas negras. Aunque no es cómo si pudiera hacer mucho en vista de la cantidad de testigos que acompañaban a la líder del club de teatro. De momento se limitó a contestar de la manera más calmada que la joven pudiera alcanzar.

̶ Escucha, no sé quién te metió la idea de que Taro es tuyo en primer lugar, pero él no es un objeto que simplemente puedas poseer ̶ Ajá, y qué más (?) ̶ Además, él y yo ya llevamos algunos días saliendo. Los sentimientos entre nosotros son mutuos y no pienso tolerar que alguien simplemente... ̶

Kizana, siendo tan maleducada como es, simplemente no permitió que la joven Aishi terminara de argumentar. Así que, soltando una risa increíblemente molesta, la interrumpió.

̶ ¡Oh, sí, claro! ¡Hablas como si Taro fuese capaz de notar a alguien tan insignificante cómo tú! ̶ Ayano apretaba fuertemente los puños mientras que Kizana se acercaba amenazadoramente a la fémina ̶ Hazle un favor a la gente decente y salta de un puente, no es como si alguien fuese a extrañarte de todas formas, ni siquiera Taro. Después de todo, él solo te ve como una entretención ̶

De acuerdo, era suficiente. Ya no le importaba meterse en problemas, tampoco lo que su adorado senpai pensara de ella. La furia que hervía dentro de ella era tan potente que sentía cómo ácido bullía desde su estómago.

Afortunadamente, antes de que lograra explotar, Amai hizo acto de aparición, con el firme propósito de detener a aquel lastre de persona que molestaba a su amiga.

̶ ¡Basta, es suficiente! ̶ Prácticamente saltó, apartando a Kizana de la pelinegra.

̶ Amai... ̶

̶ Escucha Sunobu, no sé por qué demonios decidiste hacer de Ayano blanco de tus burlas, pero si crees que a nadie le importa, te equivocas ¡Yo siempre voy a defender a mi amiga! ̶

̶ ¡Hmph! Tal parece que los ignorantes siempre terminan juntos ¡Vámonos, chicas, dejemos a la plebe sentir lástima entre ella! ̶

Kizana y compañía abandonaron el lugar.

̶ Vaya, en serio es una zorra ̶ Definitivamente a Amai no le caía muy bien ̶ Ignora lo que sea que te haya dicho, no le des el lujo de tomarle importancia a sus palabras ̶

̶ Eso nunca, aunque debo agradecerte, realmente estaba a punto de ir por su cabeza ̶

̶ ¡Wow! ¡Nunca pensé que fueras del tipo agresivo! ̶

̶ No lo soy, es simplemente que Sunobu tiene una facilidad para sacarme de mis casillas ̶

̶ A todos, de hecho ̶

Taro llegó y saludó al par casi al mismo tiempo que la campana marcara el comienzo de las clases.

̶ ¿Sucedió algo mientras no estaba? ̶

̶ Nada, simplemente descubrí el lado oscuro de Ayano ̶

̶ Eso no es posible, Ayano es demasiado adorable para tener un lado oscuro ̶

Amai se echó a reír, por su parte la cara de Ayano se tornaba involuntariamente de color carmín. Aunque el diálogo no duró demasiado, pues debían presentarse en clase.


¡Corte! Hasta aquí el capítulo.

Si desean llorar a mares, gritar como cabras locas o comentar sus vidas, supondré que ya saben dónde hacerlo.

Sin más que decir, Barandilla Show se despide.