Esto ocurre cuando Onur visita a Sehrazat y a Kaan e intenta convencerla de que el amor entre ellos es lo más importante, pero ante su negativa, decide irse de su casa, asegurándole que serán dos desconocidos porque ella así lo quiere...
Capítulo 25 "Volver a empezar"
-Quiero que me lleve Onur a dormir…- dijo Kaan
-Hijo no molestes…- protestó Sehrazat.
-Sehrazat, ¿me dejas acostar a Kaan? - le dijo Onur luego de besar la frente del niño.
-¿Me vas a contar un cuento?
-Claro que sí…- dijo Onur con suavidad y Mihriban sonrió.
-Onur no es necesario- dijo Sehrazat cuando vio que Onur levantaba en brazos a Kaan y también ella se ponía de pie.
Sehrazat quiso decir algo pero Mihriban la hizo callar, dándole un poco de libertad a Onur que llevó a Kaan a la habitación y lo hizo acostar mientras ella los observaba.
Kaan sonrió con ternura cuando él lo tapó y Onur acarició su cara. Le contó un cuento, el de "Simbad el marino" y Sehrazat se quedó allí todo el tiempo, sintiendo algo de remordimiento por el cariño que había entre ambos y que ella se negaba a dejar fluir con su actitud…
Luego Onur se sentó en el sillón y esperó el café que ella le ofreció prepararle.
-Gracias…- le dijo cuando ella le entregó la taza y se sentó en el otro sillón- ¿trabajas mucho en la otra empresa?
-Sí…- asintió- tenemos mucho trabajo que hacer…
-Ya veo… ¿por qué eres tan terca Sehrazat? ¿por qué te fuiste a esa empresa? - dijo y la vio bajar la vista…
-No soy terca… tenía que hacerlo, don Onur…- dijo ella mirándolo otra vez…
-¿Don Onur dices? - le preguntó con pesar y ella lo miró- volvemos a empezar…
-Ojalá volviéramos a empezar…- le dijo ella molesta y cuando él la miró con la esperanza de haber comprendido bien agregó- a los días en que no te conocía...
-Dime… ¿en serio piensas eso? - le preguntó él dolido- ¿te arrepientes de que haya entrado en tu vida?
-Arrepentirme no es la palabra… pero tengo miedo de que el destino me haga sufrir…
-Pero por mi culpa ¿porque yo entré a tu vida? Yo no te amo para hacerte sufrir Sehrazat, no es así… yo quiero que juntos seamos felices… pero entiendo que me esfuerzo en vano… siento que mi amor no es correspondido…- dijo probándola, quería que reaccionara…
-Onur, tú sabes que no se trata de eso…
-Déjame decirte una cosa Sehrazat… he luchado por tu amor sin rendirme…- le dijo y ella lo miró- pero ahora tú me dices que el destino te va a hacer sufrir… y así me dejas vacío, me dejas sin armas para seguir luchando…- le dijo con tristeza y algo de enojo- ¿te das cuenta de lo que haces?
-Onur…- le dijo ella a la defensiva.
-Yo no puedo obligarte a quererme, al amor no se lo obliga… lo último que quisiera en esta vida es hacerte sufrir Sehrazat…
-Tú no me haces sufrir… es la vida…
-Pero es por mi culpa… fui yo el que entré en tu vida- dijo y ella arqueó la ceja- bien… hagámoslo como quieres… volvamos a los días en que no nos conocíamos…- dijo y ella lo miró con temor- buenas noches…- dijo y se levantó, para dirigirse a la puerta.
-Onur… - le dijo, pero él ya se había ido…
Sehrazat sintió un dolor tan profundo en su corazón que no pudo evitar salir corriendo y le gritó cuando él llegaba abajo.
Onur quiso escaparse, realmente no quería seguir sufriendo por las cosas que ella le diría y tampoco deseaba hacerla sufrir más, era más fuerte el amor que sentía que el egoísmo de querer mantenerse a su lado si ella no quería…
-Por favor… escúchame…- le dijo con lágrimas en los ojos.
-¿Para qué? Ya entendí todo, no hace falta que nos hagamos más daño…
-Onur…- dijo terminando de bajar la escalera para quedar frente a él.
-¿Qué vas a decirme? Está claro que no pensamos lo mismo y que tú prefieres vivir sin mí y no a mi lado…
-No es así…
-¿Y cómo es?
-¿Por qué no puedes entender que mi amor por ti me causa sufrimiento? Y que se que siempre será así…
-Lo entiendo perfectamente…
-Pues no parece…
-Dime cómo hago para entenderte… dame una pista… ya te lo he dicho, me dejas sin armas para luchar… ya no sé que hacer… pero tampoco quieres que me vaya…
-Onur…
-Mi cabeza no da más, mi corazón no da más, Sehrazat…
-¿Qué puedo hacer? Apenas puedo con mi vida… ¿qué quieres que te diga?
-Dime que me amas… dímelo y atrévete a dejar que me vaya…
-Onur…
-Dímelo, Sehrazat…
-¿Para qué necesitas oírlo? ¿acaso no está claro?
-No…
-¿Qué me la pase sufriendo por ti no te dice nada? ¿Que con todo el sufrimiento que tengo estemos aquí y yo trate de que me entiendas?
-Dímelo... - susurró él, tomando sus manos y acercándola a él, estaban tan cerca que sus narices casi se tocaban y no por elección, la conversación los había llevado hasta allí y ella pudo sentir que él estaba demasiado cansado.
-Te amo… te amo…- le dijo y lo besó con tanta entrega que Onur sintió que no podría dejarla ir jamás.
Sehrazat lo abrazó y sintió las caricias de él en su espalda. Tiernas, por un lado, pero también intensas, tanto que creyó que le dejarían marcas…
Luego de un momento en el que la entrega se mantuvo de los dos lados, él interrumpió el beso y mordisqueó suavemente su labio. Ella sonrió algo nerviosa cuando él la miró de cerca, deseando seguir adelante...
-Aquí es cuando dices algo para seguir evitando que me vaya…
-Onur…
-Sehrazat… tu boca me dice dos cosas distintas… con tus palabras me dices que sufres, pero con tus besos… me dices todo lo contrario…
-¿Qué te digo?
-Que no me vaya nunca más de tu lado… ¿o no es así?
-Ya no sé nada… - dio y apoyó su frente sobre la de él.
-Necesito que tomes una decisión inteligente… y por inteligente no me refiero a aceptarme en tu vida… una de la que no te arrepientas en media hora…
-Onur…- dijo ella y buscó sus labios y él se separó de ella.
-Me estoy muriendo por seguir besándote… ¿te harás cargo de todo el amor que hay entre nosotros? ¿esta es tu respuesta?
Ella continuó buscando sus labios y él le permitió algunos roces más, desesperado por continuar…
-Sehrazat por favor…- le dijo y se perdieron en un beso interminable que no tenía nada que ver con los que habían compartido antes.
Cuando el beso se interrumpió a pesar de ambos, él acarició su cara y sonrió levemente…
-Piensa en esto… en lo que hablamos… por favor toma una decisión…- le dijo y ella asintió en silencio…
Lo observó irse y suspiró. Deslizó sus dedos por sus labios, rememorando los besos que habían compartido y subió apurada la escalera… era cierto que tenía que tomar una decisión, y aunque su corazón le pedía a gritos que lo fuera a buscar, su cabeza le decía que era un error y que seguiría sufriendo…
Bueno, hasta aqui llegamos! Espero que les haya gustado! Gracias por leer!
