Como Polache, cantar lo que mi alma siente…
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El Redentor 777. Sí que lo de Kotori y las de segundo fue duro, pero la cosa es así. Nico ha maltratado mucho a Maki y mira que le salió matrimonio, le acertaste XD. ¡Saludos!
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Nitsuy. La ansiedad lo mata a uno con estos capítulos XD. Esa frase la he escuchado mucho, realmente se pone a uso aquí. Kotori no lo hizo bien. ¡Saludos!
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nadaoriginal. La cosa se pone fea, ya lo dijiste. Kotori fue muy indecisa y no lo hizo a su tiempo y ya me adivinaste un poco el capítulo con Tsubasa XD. Algunas necesitan más tiempo para madurar, ya lo verás. ¡Saludos!
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Dapp. Me alegra que te haya gustado. ¡Saludos!
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tavis-rock. ¡Hola de nuevo compadre! Las cosas con las de segundo año están tensas, a eso sumándole que las de primero están en igual condición. Las cosas se complicarán más, ya lo verás. ¡Saludos!
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Sin más, comencemos…
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Hanayo y Maki habían terminado su salida y cada quien volvió a su casa para seguir con lo suyo.
Con Maki la cosa estaba más o menos calmada, de hecho, la peli roja se sentía algo extraña que sus padres hayan tomado su orientación tan bien, al menos era una de las cosas que menos le preocupaban ahora.
Cuando llegó a su casa, grata sorpresa se encontró cuando ingresó.
- ¡Ya volví! – dijo la peli roja.
- Bienvenida de vuelta hija.
- ¿Mamá? ¿Qué haces aquí? ¿No se supone que estabas en el hospital con papá?
- Por ahora no me toca ir, iré en la tarde.
- Ya veo.
- Por cierto, te quería decir que Emi-chan está aquí.
- ¿Eh? ¿Nishimura-san está aquí?
- Sí, está en la sala.
- Bien, gracias madre.
Maki fue a la sala y se encontró efectivamente a la peli rosa.
- Hola Nishikino-san – dijo la peli rosa muy educada.
- Hola Nishimura-san – devolvió el saludo la peli roja.
- ¿Cómo estás luego de lo de ayer?
- Algo bien, aun no me termino de creer eso – Maki miró hacia otro lado – imaginar que nuestros padres ya tenían planes con nosotras antes de nacer.
- Créeme, no entiendo a los padres a veces – la chica de cabello rosa le dio un sorbo a su taza de té – pero imagino que lo quisieron hacer con algún propósito.
- No terminaré de entender a mis padres.
- Dime algo Nishikino-san – Nishimura miró fijamente a la menor - ¿quieres hacer algo hoy?
- ¿Eh? – esa pregunta agarró de sorpresa a Maki - ¿d-de que hablas?
- ¿Qué tal si salimos para variar? No creo que quieras quedarte aquí a platicar.
- Bueno, creo que tienes razón en una parte – Maki decía esto jugando con uno de sus mechones de su cabello rojo.
- Entonces… - la chica se levantó de golpe y tomó la mano de la peli roja - ¡Vamos!
- E-Espera… - Maki no pudo hacer nada ya que fue arrastrada por Nishimura hacia las afueras de la mansión.
Al mismo tiempo…
- ¿A poco estará Maki-chan en casa? – Nico iba en camino a la casa de la peli roja – espero que acepte salir conmigo esta mañana.
- ¡E-Espera…! – se escuchó el gritó de Maki siendo llevada por la peli rosa hacia algún sitio en el que pasarían juntas.
- ¿Q-Que hacen? – Nico quedó impresionada por esto - ¡¿Qué hace esa tipa con Maki-chan?!
Los celos de Nico se hicieron presentes, aunque ella no comprendía el sentimiento.
Pero la peli negra no se quedaría de brazos cruzados, así que decidió seguir a Maki y a Emi a ver que tramaban.
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Mientras que, del otro lado de la moneda, Hanayo se hallaba caminando por las calles de Akihabara, cuando de repente llegó a la famosa tienda Idol de la cual era gran fan.
Sin más que perder, la chica de cabello rubio oscuro entró a ver qué novedades tenían en el lugar.
No había casi nada nuevo, a excepción de algunos artículos nuevos de μ's que llamaron la atención de la chica.
Hanayo se dirigió hacia la nueva sección de cosas que habían traído, pero justo cuando llegó, topó con alguien.
- ¡L-Lo siento! – dijo Hanayo disculpándose con la persona.
- No te preocupes Koizumi-san, fue mi culpa.
- Esa voz – Hanayo levantó la mirada - ¿Katou-san?
- La misma – la chica peli celeste estaba frente a Hanayo – Saki Katou para atenderte.
- Hace tiempo que no te veía Katou-san.
- Lo sé, he estado ocupada con muchas cosas, pero mírame, a donde me fuiste a encontrar.
- No sabía que te gustaban las Idols.
- Algo, aunque sigo a μ's en parte.
- Gracias por ser nuestra fan – dijo la musa – aparte, creo que te recomendaría algunos artículos.
- Me gustaría que lo hicieras, no conozco mucho estas tiendas.
- No hay problema.
Hanayo le indicó que artículos eran mejor para llevar, aunque la chica conocía más la tienda, indicarle a alguien nuevo era un nuevo reto para Hanayo.
Pero lo que no sabía, era que, en las afueras de la tienda, iba llegando cierta peli naranja.
- ¿Qué haré-nya? – decía Rin llegando frente a la tienda – debería comprarle a Kayo-chin para disculparme por no hablarle estos días.
Sí, Rin había estado pensativa sobre si darle algo a su mejor amiga por lo ocurrido el otro día. Aunque Hanayo fue la que había hecho eso, Rin se sentía muy culpable de no haberle respondido algo.
- ¡Ya sé! Le compraré la figurita de Sailor Moon que tanto le gusta-nya.
Cuando iba a entrar, miró a través del vidrio de la tienda como su mejor amiga se encontraba dentro. Se preguntó que hacia Hanayo, aunque conociéndola, sabía que ella siempre estaba ahí comprando nuevo producto.
Pero grata sorpresa llegó cuando la miró con la chica con la que habían hecho trabajo.
- ¿Q-Que hace con Katou-san-nya? – dijo la neko girl mirando no con buenos ojos la escena.
Rin ya había declinado entrar a la tienda por la forma en la que Hanayo estaba con Saki, aunque seguía con la idea de regalarle algo a Hanayo como modo de disculpa.
Pero la chica seguía con esa molestia en el corazón por la forma en la que su mejor amiga hablaba de esa forma con otra chica.
Luego de eso, recordó su plática con Maki hace unos días y se dio cuenta de sus palabras.
No eran celos de mejor amiga, era algo más profundo… tanto, que hacia su corazón latir cuando estaban juntas y luego del beso que le dio Hanayo, supo que había ocurrido algo en ella.
La peli naranja se alejó de la tienda y solo se dedicó a caminar por las calles de Akihabara mientras seguía con ese pensamiento rondando en su cabeza.
- ¿S-Será que…? – Rin se detuvo mientras veía fijamente al suelo – n-no lo creo-nya… n-no creo que yo esté… enamorada de Kayo-chin… no, no lo creo-nya… ¿acaso… será así?
Varias imágenes se le vinieron a la mente a Rin que solo le hicieron reflexionar y agrandar la idea de que tal vez estuviera enamorada de su mejor amiga.
Rin debía llegar a una sola conclusión, pero sabía que no sería fácil aceptar sus sentimientos por Hanayo.
- ¡Qué más da! – dijo la peli naranja – esté o no esté enamorada de Kayo-chin, no dejaré que nadie me la quite.
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Umi y Honoka habían salido rumbo a la casa de Kotori para ver si solucionaban el problema que habían tenido la noche anterior.
Ambas chicas iban nerviosas por la forma en la que terminaron las cosas y lo mejor era solucionarlo todo, ninguna quería enemistarse con Kotori.
Llevaban años de conocerse, eran mejores amigas desde que tenían memoria y no dejarían que un romance acabara con esa relación de amistad que llevaban las tres.
Llegaron al lugar y solo tocaron la puerta.
- ¿Quién es? – llamó una voz detrás de la puerta.
- S-Soy yo, Honoka – la peli jengibre quiso hablar con firmeza, pero los nervios la traicionaron.
- ¿Honoka-chan? – Kotori era la que estaba en el otro lado de la puerta y su tono de voz no se notaba tan feliz - ¿Qué quieres?
- Kotori-chan, tenemos que hablar.
- ¿De qué hablaremos? No hay nada de qué hablar.
- ¡Por favor Kotori-chan! Abre la puerta, quiero hablar contigo.
- Honoka-chan, no quiero hablar.
- Kotori-chan, necesitamos solucionar esto.
- Kotori – Umi habló – por favor Kotori, quiero hablar para que solucionemos esto.
- Umi-chan – la voz de la peli gris se escuchaba bastante desilusionada – no quiero hablar Umi-chan.
- Por favor Kotori, necesitamos solucionar esto, no quiero perder nuestra amistad de muchos años por esto.
- Debiste pensarlo cuando comenzaste a andar con Honoka-chan.
- Yo que iba a saber que te gustaba también, les dijiste a todas las demás que no te gustaba de ese modo. ¿Qué se supone que hiciera?
- ¿Por qué andar con Honoka-chan? ¡De todas las mujeres del mundo! ¡¿Por qué con Honoka-chan?!
- Honoka me apoyó todo este tiempo, además, el rechazo que sufrió Honoka hizo que tomáramos esta decisión de empezar a conocernos mejor para comenzar una relación.
- P-Pero por qué…
- Kotori, abre la puerta, quiero hablar.
- No lo haré.
- Ni modo – Umi solo se dirigió hacia la alfombra de la casa y al buscar debajo – tendré que entrar a la fuerza.
- ¿Cómo sabías que ahí estaba la llave de la casa Umi-chan? – Honoka estaba impresionada por que su novia peli azul supiera eso.
- La directora Minami me dijo que, si algo pasaba y ella no estaba presente, viniera yo donde Kotori, que la llave estaba debajo de la alfombra y otra de repuesto estaba detrás del florero.
- ¿Cuándo te lo dijo?
- Hace meses atrás, no sé porque lo hizo, dijo que me lo decía por si quería hacer algunos asuntos con Kotori, no entendí esa parte.
- U-Umi-chan – Honoka solo tenía una gota de sudor en la frente por la inocencia de su novia.
- No importa eso, ahora quiero hablar con Kotori – Umi metió la llave y solo abrió la puerta para encarar a la peli gris.
- ¿Umi-chan? – Kotori vio impresionada por como la peli azul y la peli jengibre entraban a su casa.
- Kotori, necesitamos hablar, cara a cara.
- Ya dije que no quiero hablar Umi-chan.
- Kotori-chan, por favor, necesitamos resolver esto, no quiero que nos enemistemos por algo así, solo es una relación que estamos probando.
- ¡Eso no se hace Honoka-chan! – reclamó la peli gris - ¿Cómo pudiste herirme los sentimientos que tenía por Umi-chan?
- ¡No te herí nada! – respondió la oji azul – no sabía que te gustaba Umi-chan.
- Deberías haberlo sabido, eres mi mejor amiga.
- ¡Pero no soy adivina!
- ¿Por qué no intuiste que me podría gustar Umi-chan?
- No lo sé, tal vez porque la rechazaste diciendo que no te gustaba de ese modo, tal vez por eso.
- P-Pero…
- Heriste los sentimientos de Umi-chan, al igual que hirieron los míos y, aun así, quisimos salir adelante las dos juntas porque nos teníamos la una a la otra y decidimos iniciar una relación para ver si podías enamorarnos de la otra y olvidar estos sentimientos que no fueron correspondidos – algunas lágrimas se acumularon en los ojos azules de Honoka – Dime Kotori-chan, ¿Qué tiene de malo?
- P-Pues…
- ¡Respóndeme Minami!
- Y-Yo… - Kotori se quedó sin palabras al escuchar como Honoka la llamó, nunca en su vida la peli jengibre la llamó por su apellido – n-no tiene nada de malo, pero…
- Umi-chan, creo que en parte tiene razón, esta relación nuestra no tiene ningún sentido, creo que lo mejor será terminar esta farsa.
- ¿Qué estás diciendo Honoka? – Umi no creía lo que decía la peli jengibre.
- Creo que lo mejor será terminar – sin más, Honoka salió de la casa y se fue del lugar.
- ¡Honoka! – Umi quiso detener a la chica, pero no pudo hacerlo a tiempo.
- ¿Q-Que hice? – la voz entrecortada de Kotori se escuchaba.
- Kotori.
- Todo esto es culpa mía – Kotori estaba que se quebraba - ¿Por qué le dije todo eso?
- … - Umi no hallaba que decir, no tenía palabras para dar algún argumento.
- Perdóname Honoka-chan… ¡Perdóname por favor! – la peli gris cayó al suelo llorando con fuerza - ¡Soy una estúpida!
Umi sabía que debía decir algo, pero no tenía palabras para argumentar algo, así que lo único que atinó a hacer fue irse del lugar dejando a Kotori sola.
Al cerrar la puerta, solo se recargó en esta del otro lado.
- ¿Por qué tuvimos que enamorarnos? – la peli azul solo escondió su rostro en sus rodillas - ¿Por qué tenemos que sufrir así?
La relación de las de segundo año solo declinaba más.
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En otro lado…
Anju había salido de compras y se había encontrado a Erena, de casualidad, ya que la castaña no se dio cuenta de que la chica de cabello morado la había estado siguiendo.
Fueron a distintas tiendas en las cuales Anju miraba distintas colecciones de telas de colores, las cuales le daban ideas para nuevos trajes que usaría A-RISE en el futuro.
Erena estaba feliz de presenciar a Anju, realmente le encantaba su sonrisa, su mirada que irradiaba alegría y su cuerpo tan bello que le habían dado los dioses del Olimpo, aunque esto era opinión de la joven peli morada.
Cuando terminaron todas las compras, Anju recibió una llamada de alguien, cosa que cuando mencionó el nombre de quien la llamaba, Erena pudo evitar ponerse celosa.
Sí, el amigo de Anju que siempre andaba con ella, la estaba llamando.
Una vez que terminaron, Anju se miraba algo alegre, cosa que a la peli morada no le agradó nada.
- ¿De qué hablabas con él? – preguntó la más alta de las dos.
- Solo me decía que, si iba a ver el maratón de Los Caballeros del Zodiaco que pasarían hoy, realmente voy a disfrutar esto.
- Anju, ¿no crees que te estás viendo mucho con ese tipo?
- ¿Qué tiene de malo? Es un viejo amigo y nos tenemos mucha confianza.
- Pero mucha confianza, puede causar consecuencias.
- No lo creo Erena-chan, él es respetuoso y me trata bien, no veo que él…
- ¡Es solo una fachada que hace para hacer algo contigo!
- ¡¿Por qué te pones así?! – Anju reaccionó igual que Erena – él no me ha hecho nada malo.
- ¿A qué vas a su casa tan seguido?
- ¿Cómo sabes que he ido a su casa?
- P-Pues…
- ¿Me espiaste? – Anju no creía que su compañera de grupo hiciera algo así – respóndeme Erena-chan, ¿me has estado espiando?
- N-No, solo me he estado asegurando que estés bien, que no te haga nada ese tipo…
- ¡Él no me hace nada! – reclamó Anju – solo vamos a ver maratones de anime que pasan, siempre hemos tenido los mismos gustos de anime, puedes preguntarle a Tsubasa-chan.
- ¡¿Por qué tanto empeño en quedar con él?!
- ¡¿Y tú por que tanto empeño en espiarme?!
- ¿Por qué te alejaste de nosotras? – la peli morada estaba perdiendo el control - ¿acaso te gusta él?
- ¡No me gusta de ese modo! ¡La persona de la que había estado enamorada eras tú!
Silencio.
Fue todo lo que se escuchó cuando Anju soltó esa bomba que dejó a Erena sin palabras y su rostro se tornaría rojo.
- ¿Q-Que dijiste Anju?
- Me voy, quiero ir con Satoshi-kun a ver el maratón, pero gracias por acompañarme – Anju sin darle una respuesta a la peli morada se fue del sitio.
Erena quedó ida ante las palabras de Anju, pero el decir eso de parte de la de cabello castaño oscuro la alegró y dejó su corazón latiendo como loco.
- ¿E-Entonces… estos son los sentimientos que tenía? – la chica se puso las manos en el pecho y solo sentía su corazón latir con fuerza.
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Continuará…
