¡YA REGRESAMOS CON MAJOKKO FIVE!
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-Si trabajamos en equipo podremos terminar el laberinto… Juntos
-¿Lo dices en manera literal o sentido figurado?- La pregunta de Joe me ha prendido una bombilla
-¿Me hablabas Rin-chan?- Y mi amiga Raijin la complementó
-Ya que lo mencionas, podemos hacer equipos de dos o tres personas, las que sean de nuestra confianza o con quien sus elementos se relacionan- Señaló a mi pequeña rival- Comienza tú, Joe
-¿Yo? Pero si eres la líder- La pequeña delfín alzó su ceja
-Solo soy la chica nueva y tú eres la más fuerte de la escuela como la mayor de nuestro salón. Te dejo ese privilegio si quieres
-Riki-chi…- La pequeña suijin no lo piensa dos veces- Kagemin, ¿Te molestaría?
-Shizu, tú ya sabes que cuentas conmigo por siempre- La sombra le dedica una sonrisa después de todo Remi es su amiga desde la infancia
-Bien, aquí vamos…
Remi se pone al frente con los brazos cruzados mientras Shizuma está detrás de ella, un portal surge del suelo haciendo que ambas caigan dentro de él y aparezcan al otro lado del lago de lava. Nada mal por esas dos.
Ahora es el turno de Kumagawa y Yanagi las cuales crearon una hoja voladora de oro llegando con un salto al lago y luego otros más hasta que quedamos Candy y yo.
-¡Vamos Candy!
-¡Sí Rin-chan!
Las dos nos cogemos de la mano, miramos por un momento a las demás que están al otro lado y nos decidimos a correr al estilo Naruto de una manera sincronizada. Es tonto hacer ese tipo de cosas sabiendo que tu vida corre peligro pero cuando son cosas de amigos y rivales por razones tontas como infantiles se siente muy divertido… Candy es rara pero es mi amiga y la quiero mucho, sin duda la mejor amiga.
-Imatta
-Yoshi
Justo cuando corrimos un pequeño tramo sobre la lava aprovechamos para hacer un salto hacia lo más alto, hacemos una rueda en el aire y gritamos
-¡RIDER DOUBLE JUMP!
Ambas logramos aterrizar en frente de todas sobretodo Joe y Remi que nos aplaudieron aunque la chica sombra sonrojada levanta un cartel que dice que Candy como yo hicimos una entrada de 10 puntos y claro el aplauso de todos los supervivientes.
-Oye Rin-chan, ¿Estás bien?
-Lo estoy, de hecho mi cuerpo puede resistir las altas temperaturas
-Y por lo visto tu ropa también
Ambas nos echamos a reír pero el rato no nos dura mucho cuando vemos que solo falta uno
-No me quejo, es de esperarse de Matsuri…
Tal como lo dije, aquello era de esperarse. Vemos a Matsuri la cual está de brazos cruzados viendo por un lado como si ella tratase de ignorar lo que estamos haciendo. Intentaría convencerla pero sería volver a lidiar con ella como aquella vez en el partido contra Shizuma.
-De eso yo me encargo, Rin-chan- De repente Candy desaparece hasta aparecer en estos precisos momentos hacia el otro ante Matsuri la cual queda tirada sobre el suelo por el susto.
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Candy se le transportó hacia dónde estaba Matsuri la cual cayó al suelo producto del susto al ver a la raijin de manera tan repentina. La chica de ojos verdes le ofreció la mano a la dokushin la cual estaba en shock y con un sonrojo en su rostro debido a que la raijin estaba sonriéndole, de hecho esa sonrisa brillante y grande era una de las tantas cosas que tanto la volvían loca por ella aunque también algo en ella le recordaba a Sayaka, su única amiga que tuvo en vida.
-¿Acaso tengo que darte la mano?- Preguntó con nerviosismo en su rostro
-¿Acaso tú me quieres o me odias?
-¡Yo te odio, maldita tonta!
-¿Entonces por qué estás rojita como una manzana?
-…
-¿Puedo llamarte Rata-chan?- Acercó un dedo hacia la nariz de la más pequeña- Porque en estos momentos te ves adorable como esos ratoncitos blancos de los laboratorios
-…- La joven quedó sonrojada casi tiñendo de rojo su rostro- Sayaka…- Dijo con un hilito de voz
-¿Sayaka? ¿Te refieres a mi hermanita muerta?
La chica dokushin quedó sin habla ante las palabras de la joven de ojos verdes y listones rojos, sentía como si esa revelación fuera como una apuñalada hacia su interior, de hecho, un remolino de emociones la invadía en su interior.
Candy no comprendía que le pasaba a Matsuri pero ignoraba que alrededor suyo estaban varias sombras que estaban alrededor de ella…
-¡Candy cuidado!- Gritó Karin
-¡Hombres hormiga!- Gritó Yanagi
-¿Pico qué…?
Se escuchó una pequeña risa proveniente de singulares seres parecidos entre sí con prendas variopintas de estilo militar y una gran garra en una mano. Sí, eran las multiples imágenes de hormigas militares humanoides a lo que la raijin frunció el ceño pues ese ser raro era obviamente una amenaza.
La rubia alzó los brazos hasta extenderlos y crear una X sobre su cuerpo
-Goriki Shorai…
Posó sus manos en forma de X sobre su pecho mientras un cinturón con una estrella roja de ocho puntas hizo su aparición en la cintura, una luz envolvió su cuerpo hasta dar con ella misma, usaba ahora unos googles rojos, su clásica camiseta armadura roja con una S negra estampada en el pecho, falda negra y medias del mismo color, ahora usaba guantes y botas blancas con líneas rojas
-¿Quién eres?- Preguntó una de las hormigas
-Soy aquel ser que protegerá este mundo de las malvadas ambiciones del ejercito… ¡Inazuma Candy Da!
Las hormigas militares decidieron irse al ataque contra la raijin recién transformada. La chica eléctrica corrió cargando a la dokushin sobre su espalda mientras se lanzó a la ofensiva, detuvo un puño de uno de esos seres para encestarle un golpe directo al rostro, luego una patada voladora hacia otra hormiga y luego liquidó a otra con un derecha-izquierda-derecha hasta dejarla sobre el suelo.
Luego vinieron más y más pero no fueron suficientes para detener a la Bruja Electrica la cual siguió golpeando sin cesar hacia las demás hormigas hasta que ninguno de ellas quedó de pie para reanudar la lucha. La rubia de listones rojos ahora cargaba a la dokushin entre sus brazos, Matsuri estaba sonrojada ante ese contacto y en especial cuando el rostro de la raijin clavaba su mirada fijamente.
Mientras tanto…
-Kagemin…
Un aura de llamas negras rodeaba a la kage la cual estaba con cara de Wtf más con un sonrojo al imaginarse más allá de lo que veía…
Candy estaba cargando a Matsuri mientras se miraban fijamente, la raijin miraba de manera demasiado atrayente a la dokushin que estaba con una cara de estar en un hermoso sueño y del que nunca quisiera despertar.
-Rata-chan, eres tan liguera
-Y tú eres tan agradable y suave, Candy-chan
-¡CANDY-SAMA!
La kage abrió un portal sobre el suelo y se dirigió al lado contrario del lago donde estaban Candy y Matsuri, en ese momento Candy había vuelto a la normalidad sin dejar de cargar a la pobre dokushin que estaba sin habla ante aquella sonrisa y esos ojos verdes.
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Mientras tanto en el plano real…
El teniente Hijikata y el robot Ginpachi estaban viendo aquella singular escena lo mismo que los otros tres soldados y varios alumnos eliminados de la prueba. Dos de los estudiantes estaban con audífonos y en una pequeña mesa con unos micrófonos sobre ella y vasos de agua.
-Parece que las cosas no lucen nada bien para Kurosaki, ¿Acaso la chica sombra se irá llorar a casa esta noche después de superar el laberinto?
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La mahou kage en menos de nada se transformó, ahora la chica sombra usaba un vestido blanco y un listón sobre su singular peinado de piña estando frente a frente con el amor de su vida y su rival.
-¡Mira Candy-sama! ¡Mira mi nuevo look! ¡A que soy adorable, ¿Verdad?!
La raijin miró atenta a las palabras de Remi y se quedó paralizada al ver que estaba esa chica de cabello raro y agradable en forma de piña, un parche con un corazón y un caramelo inscritos y de lindo vestido. Sus listones rojos empezaron a iluminarse y moverse constantemente.
-¡Oh cielos! ¡Kurosaki está empleando un gran contraataque!
Los listones rojos de la raijin comenzaron a encenderse y a apagarse, miró tanto a la pequeña pálida como a la chica piña sombra del parche y dijo con esa cara ingenua e ignorante
-¿Puedo llamarte Ricchan? Porque tienes cara de llamarte Ritsu
-¡Puedes llamarme como quieras mi amor! ¡Ahora álzame!
-¡De ninguna manera!- Le gritó la dokushin que estaba en estado medio fangirl- Ella es mi Candy y no te la presto, ¡Baakaa!- Le sacó la lengua y posó sobre el pecho de la raijin la cual seguía con mirada inocente mientras sus listones se movían de un lado a otro- Además ella huele tan bien
-¿Ah sí?
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Karin y Joe estaban con una cara de clara incomodidad ante aquel espectáculo digno de una telenovela o en su defecto de una serie común y corriente de ecchi harém
-¿Por qué presiento algo malo sobre esto?
-A mí ni me lo preguntes, Riki-chi, Kagemin es más infantil de lo que crees cuando se trata de Candy
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Remi estaba perdiendo a primera de cambios el terreno con su raijin, no tolerando la aparente derrota se transformó en mahou shoujo con su clásico vestido completo de motociclista… Si lo bonito no pudo funcionar entonces tendría alguna manera aunque sea la más controversial para que Candy lograse tener ojos para ella.
Su mano de manera lenta acercaba al comienzo de la cremallera, poco a poco liberaba su cuello…
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-¡Y ahora la chica sombra intenta atraer a la bruja eléctrica con un cebo!
-Oooh… Inazuma está dudando, ¿Acaso logrará dejar a Nezumi para así caer ante el encanto de Kurosaki?
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Remi lentamente bajaba la cremallera de su camiseta ya estaba próxima a mostrar su busto, Matsuri hizo una mueca burlona segura de su triunfo mientras Candy demostrando ser alguien culta se volteó pues no quería estar en problemas viendo a la chica sombra desnudarse sin vergüenza alguna ante sus ojos.
La chica sombra quedó con la mandibula caída, su segundo intento fue un fracaso pero dicen que la tercera era la vencida…
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-¡Que error tan desastroso tuvo Kurosaki!
-¿Ahora qué hará la chica sombra? Un solo movimiento definirá el final
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La chica sombra decidió entonces hacer lo nunca antes pensado: Se sentó de rodillas sobre el suelo mientras alistaba su katana ninja, enrollaba con un papel higienico dejando solo la mitad del filo de la espada, se abría la chaqueta dejando al visto un sostén negro que resaltaba sus pechos que eran de medida 80 junto a un abdomen formado con pequeñas cicatrices.
Remi miraba fijamente el arma con el que se iba a dar muerte, miró por última vez al amor de su vida que seguía de espaldas pensando que estaba desnuda o quizás Matsuri la obligaba a ser algo que terminaría siendo de su total disgusto. La joven apuntó el arma hacia su cintura por el costado izquierdo, no le quedaba de otra que irse de este mundo con sus propias manos.
"Candy-sama… ¿Por qué no acepta mi amor?... Ya no me importa, tuve suficiente de su ignorancia"
-¡Voy a quitarme mi vida a mucha honra!
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-¡Oh no! ¡Ahora Kurosaki amenazará con cometerse harakiri!
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-Harakiri… ¡¿Suicidio?!- Candy ahora estaba en pausa mientras sus listones se encendían presenciando el peligro mientras Matsuri estaba sacudiéndose la cabeza al darse cuenta de que fue salvada hace unos momentos por esa cabeza de bombilla
-¡Sueltame maldita sabandija!
La rubia en menos de nada arrojó a la dokushin al cielo, se transformó y se fue lanzándose hacia la kage con tal de salvarle su vida mientras gritaba un "¡NOOOO!". La raijin en cuestión de segundos abrazó mientras su cara estaba sobre entre los pechos de la peliazul la cual estaba sonrojada ante el gesto de la rubia eléctrica.
No pasaron varios segundos cuando la raijin colocó una capa con tal de abrigar a la kage y la llevó entre sus brazos, la joven rubia estaba mirando fijamente a sus amigas mientras la chica del parche estaba sonrojada como si fuese una princesa salvada de un infortunio por su esperado príncipe. Candy se teletransportó al otro lado del lago logrando terminar el primer obstáculo.
Karin y Shizuka estaban con una cara de WTF al tener que tragarse todo ese "Drama" si es que eso se le llamase así pero decidieron dejar sus pensamientos de lado y enfocarse en cómo lograr superar el siguiente nivel mientras que con Matsuri…
La Dokushin aterrizó de cabeza sobre el suelo dejando ver su ropa interior que se veía por las telas de las pantimedias que usaba. La pequeña pálida se puso de pie para ver que Candy la había arrojado hacia el otro lado del lago de lava y para añadir más desgracia, Remi estando en brazos de la raijin le estaba sacando la lengua dando como ganadora de la primera batalla.
La dokushin estaba completamente enojada por muchas cosas, el tener que ilusionarse por esa bombilla estúpida como llamaba a Candy, el tener que pelearse a cada momento con Remi por cuestiones ridículas y sobretodo… El no tener que ser correspondida por Candy ni mucho menp¿os estar en sus brazos, odiaba admitirlo pero su caso era el típico donde por un lado odiaba a la raijin y por otro la amaba.
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Sobre el rollo de Candy y Remi solo diré que no tengo palabras, de hecho no quiero decir nada ante el rollo que se tienen un par de raras y extrañas… Al menos ellas dos son tal para cual, eso no hay que dudarlo. Yendo al grano, todos los estudiantes que quedamos nos dividimos en tres partes ya que había un camino que nos conducían a tres salidas diferentes.
Decidimos entonces dividirnos en tres grupos para dar con el camino correcto del laberinto. El primer grupo lo lidero yo junto con Candy y Kumagawa, Joe y Remi lideran el segundo grupo y Matsuri junto con Yanagi lideran el tercero. Los tres grupos nos fuimos por nuestra propia cuenta aunque tampoco no hay que confiarnos pues pueden haber más monstruos como esos hombres hormigas u otros seres.
Pero temo que con uno solo actuando a su manera puede arruinarlo todo y ese alguien es Matsuri que obviamente no confía en nadie y no quiere ni siquiera una mano ayuda. No la culpo pues entiendo lo de su abuelo y sus padres asesinados supuestamente por los Cinco Elementos más la situación en el que viven ella, su madre y su gente pero no es motivo para que pueda deshacerse de cualquiera de nosotros, sus compañeros de clase como de armas pero allá ella, las personas difíciles son lo mismo que un ser inerte e inamovible.
En la vida cada uno tiene su camino como sus propios pensamientos y puntos de vista pero lo más extraño es que de alguna forma al final suelen ser caminos aparentemente lejanos que se cruzan y se vuelven en uno solo… Joe, Candy, Remi, Matsuri y yo terminaremos en esa situación donde chocarán miles de diferencias entre las cinco hasta que lograremos estar juntas quizás bajo un solo lema, una sola situación o quizás un solo propósito.
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Shizuka estaba adelante con Remi cuando se toparon un con camino muy al estilo de un videojuego en el que consistía en varios riscos y al otro lado estaba otro sendero. Dicha prueba debía probar el equilibrio y la coordinación motriz de los participantes, un paso en falso y una caída a ese tipo de precipicios era el final de las aspiraciones.
-Plataformas para saltar y un vacío infinito… No parece complicado
Varios estudiantes intentaron saltar los riscos pero ninguno de ellos logró llegar hacia el otro lado y otros prefirieron renunciar como los cobardes que en fondo eran y se consideraban ser dejando solas a la pequeña suijin y a la kage.
Shizuka se dio un suspiro
-Bueno, nosotras a lo nuestro, ¡Vamos Kagemin!
Nuevamente la sombra invocó un portal en el suelo y se trasladó hacia el otro lado. Cuando la pequeña de coletas iba a dirigirse al laberinto unas sombras la atacaron, la joven se paró para darse de cuenta que eran un grupo de máscaras de hierro, esbirros de su padre a lo cual la pequeña sacó su katana y junto con su sombra dio comienzo a un altercado de puros espadazos.
La que más dio mucho de hablar fue la pequeña Shizuka que con su velocidad y agilidad doblegaba a los matones de su padre sea desde altos anticipando los movimientos, tropezones y zancadillas como en saltos y golpes acrobáticos los cuales confundían a los sicarios de casco y eran mandados al suelo.
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Matsuri y Yanagi estaban en frente de un extraño monte tipo mural, la peliverde se rascaba la cabeza al sentirse completamente incapaz de lograr superar ese enorme obstáculo.
-Parece que aquí hay que escalar, ojalá fuera un elemental de alpinismo. Deberíamos plantearnos otro camino
La dokushin como era de esperarse no tomaba para bien las palabras de la kojoushin
-¿Plantearte un nuevo camino? Deberías plantearse volver al jardín de niños. ¿Acso no ves que todos los caminos tienen trampas? ¿Qué más dará uno que otro?
-Esto, Nezumi
-Cierra tu asqueroso pico y déjame pensar en algo
La pelinegra pálida decidió sacar de su abrigo unos tubos de ensayo y los echó a unas plantas que estaban cerca del muro, mientras la peliverde estaba con una mano en el hombro de la dokushin, ese tipo de contactos le daban completo asco a la más bajita.
-Sé que debajo de esa fachada grosera, hay una amiga de verdad ¡Sácala! ¡Saca a esa amiga!
-Lo que digas, Yanagi.
La dokushin había invocado una enredadera lo suficiente fuerte para poder escalar el enorme muro montañoso, cosa por la que elemental de planta se sorprendió e intentó probar con sus propios poderes aunque tenía miedo sabiendo de la actitud antisocial de la Dokushin.
-Mira, aquí han crecido unas hierbas. Esto me puede servir
-No irás a envenenar las plantas… ¿Verdad?
-No, voy a regarlas- Era evidente que usaría el sarcasmo con tal de librarse de esa molesta basura verde como llamaba a su compañera de salón en ocasiones- Acabo de decidir que quiero ser jardinera de mayor y quiero empezar ahora mismo, ¿Te apuntas?
-Un simple "Sí" hubiera bastado
-¡Mira y admira!- Matsuri le mostró su enredadera pero eso a la vista de Yanagi no le pareció la gran cosa
-Muy ingenioso, pero eso no es nada que no pueda hacer una mahou kojoshin sin usar pociones- La joven usó unos rayos verdes para invocar una especie de planta gigante como la más fuerte en escalar hacia la cima- Esta es la técnica primordial de mi propia gente, el toque de la vida
Las dos chicas escalaban sus propias plantas pero la dokushin no tolerando ni siquiera los contactos por muy simples que fueran usó la mano izquierda sobre la textura de la enorme planta de la kojoushin la cual sentía que su planta de manera repentina estaba comenzando a tornarse de un color pálido como si se estuviese pudriendo.
-Nezumi-san…
-Adiós imbécil… Te veré en el infierno- La dokushin mantenía esa mirada fría e inexpresiva mientras veía como la planta de su compañera ya estaba despedazándose y la peliverde estaba cayendo al suelo
La pelinegra pálida decidió ignorar el final de su ataque a traición y seguir con su camino el cual a diferencia de los otros dos no habían monstruos de por medio. La joven pálida se detuvo para ver una puerta a una distancia.
-No creo que nadie lo esté pasando peor que Yanagi- Una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro- Aunque por otro lado será muy divertido para mí cuando se trata de Namahono y esa bombilla estúpida
Miró por ambos lados notando que no había un alma en pena a lo que sacó de su abrigo una especie de portarretratos en forma de corazón donde estaba una foto de aquella chica rubia de listones rojos y ojos verdes sonriendo ante la foto escolar.
-Oh mi dulce Candy-chan… Soy tan cruel contigo cada vez que te veo…- Una mano apretaba donde estaba su corazón mientras la dokushin estaba sonrojada – Que salvaje y que brutal está mi situación contigo y ahora mi amor, ahora debo vivir con las consecuencias. Y nuevamente como siempre debo estar apartándome de ti y de tu hermosa presencia condenada a recordar mis malas conductas
Abrazaba el retrato contra su pecho como si recalcara esa fantasía en su mente
-Sabes, quería hacerte mía pero cuando me salvaste de esas hormigas me di de cuenta que estoy destinada a que me hagas toda tu mujer mucho mejor que a esa sombra miserable y su cuerpo repulsivo. Si no puedes aceptar mi corazón estoy dispuesta a solo tener sexo contigo y que me trates mejor que el señor Shocker cada vez que estamos a solas, puedes hacerme de ti uno de tus fetiches si es necesario
Le dio un beso sobre el portarretratos y se lo guardó en el abrigo y decidió seguir su camino donde para su desgracia retornaría ese aparente odio hacia la raijin que le robó su corazón.
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¡YA REGRESAMOS CON MAJOKKO FIVE!
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¡MAJOKKO FIVE VUELVE DESPUÉS DE COMERCIALES!
