Ni la historia de Meteor Garden ni los personajes de Harry Potter me pertenecen, yo solo hago esto como parte de un Hobbie.

Gracias a todos los que se han tomado el tiempo de leer este fic y dejar comentarios, así como los que siguen la historia y la tienen en sus fav.


Recomendación musical para este capítulo:

1. Love to forget - Choi Jin Hyuk


Capítulo 19. La verdad de Draco


Luna no cabía de la felicidad al enterarse lo que la señora Minerva había hecho por ellos, sobornar a los guardaespaldas de Theodore para que ninguno dijera información acerca de ellos al padre del chico. Ese había sido uno de los actos más desinteresados que habían hecho por ella pensó la rubia, se sentía tan dichosa que se creía capaz de bailar por horas mientras atendía la cafetería, solo en ese momento se dio cuenta que su compañera de trabajo, Hermione, estaba tardando en llegar, se dijo que si en una hora la chica no aparecía ella misma iría a buscarla donde sea que estuviera.

Hermione se detuvo en frente de la dirección que indicaba el papel que llevaba en la mano, la castaña le había pedido desde la mañana a Blaise la dirección de la casa de los padres de Draco, debido a que el chico estaba pasando una semana con ellos antes de que viajaran por asuntos de negocios. Hermione sabía que desde el día en el que ella se había declarado, el rubio no había vuelto a ser igual con ella, se mostraba distante y la relación de complicidad que mantenían antes había cambiado completamente, por eso, ella había llegado aquel día a la mansión de los padres de él, tenía que hablarle e intentarlo, aunque fuera una vez más.

- ¿Usted es la señorita Granger? – Preguntó una mujer de cabello rubio platino, porte aristocrático y expresión de arrogancia en su rostro, era igual a Draco, solo que ella era mucho más baja.

- Si señora – Contestó Hermione, esa señora debía ser la madre del rubio o algún familiar cercano se dijo.

- Yo soy la madre de Draco, Narcisa Malfoy – Hermione extendió su mano y saludó a la mujer, quien no dejaba de verla de forma detallada.

- Es un placer conocerla señora Malfoy – Narcisa sonrió y Hermione notó que en definitiva el chico tenía demasiado de su madre.

- Llámame Cissy, querida – Exclamó Narcisa invitando a Hermione a tomar asiento junto a ella. – Después de todo eres la chica por la que Draco logró abrirme su corazón – La confesión la dejó perpleja, qué le habría dicho el rubio a su madre se preguntó con curiosidad – Hermione – La llamó Cissy con cariño – Mi hijo es igual a mí físicamente, pero lamento decir que en su personalidad es una viva copia de su padre. Lucius es un buen hombre, aunque es algo difícil de descifrar, es testarudo y hermético, no permite que nadie sepa que es lo que piensa o siente y en ese sentido Draco es igual a él.

- ¿Por qué me dice esto? – Preguntó Hermione confundida, realmente no esperaba todo eso.

- Porque amas a mi hijo y él te ama a ti, no quiero que atravieses lo que yo pasé para descifrar a mi esposo – Narcisa le sonrió a Hermione dulcemente – Anoche mi hijo llegó hecho un mar de nervios y me contó todo lo que había ocurrido entre ustedes, pobrecito – Se lamentó – debió estar muy desesperado para recurrir a sus padres, desde niño Draco suele ser muy independiente. Ahora está confundido y no sabe qué hacer y a este punto quería llegar – Hermione pasó una mano por su cara desesperada, esto se estaba poniendo más interesante - ¿Quieres a mi hijo?

- Sí señora – respondió la castaña de inmediato

- Entonces no te rindas querida, lucha por él – Agregó Cissy – No importa las veces que él te rechace, debes llegar a abrir su corazón y solo así podrás ser feliz con él. – Hermione iba a preguntarle a la madre de Draco cómo logaría tal hazaña, pero el rubio bajó las escaleras extrañándose de su presencia en su casa.

- Señorita café con leche – la llamó mirándola de arriba abajo - ¿Qué haces aquí?

- Bueno, yo los dejo solos – Susurró Narcisa haciéndole un cariño en la mejilla a su hijo – Fue un placer conocerte Hermione, espero verte más seguido por aquí – le dijo a la castaña guiñándole un ojo con complicidad, Draco notó esto y de inmediato preguntó.

- ¿De qué han estado hablando ustedes dos? – Hermione se quedó sin habla durante unos segundos.

- De nada en especial – Logró decir obligándose a contestarle – Yo vine hasta acá porque quería hablar contigo.

- Te escucho – Hermione suspiró, esto sería más difícil de lo que ella había imaginado.

- Quería decirte que ya sé el porque me rechazaste – Draco alzó las cejas esperando la respuesta de la castaña – Le tienes miedo al compromiso ¿No es así?

- Hermione – La interrumpió él, pero la chica lo ignoró

- Déjame continuar – pidió ella – Yo no te pido que te comprometas conmigo, yo solo quiero demostrarte que contrario a lo que piensas tú puedes amar sin complejos.

- Ese no es el punto – le dijo Draco con el ceño fruncido

- Entonces explícamelo – Le pidió la chica desesperada, ya no encontraba que más hacer para que él abriera su corazón.

- Si te explico la verdadera razón prometes no volver a molestar con esto para siempre - ¿Molestar? Eso era lo que ella hacía para él, escucharlo dolió, pero se obligó a responder que sí, de esa manera el chico le contaría lo que ella necesitaba saber. – Cuando estaba en secundaria conocí a una chica. Ella vivía al lado de mi casa y estudiaba en la misma escuela que yo. Con el tiempo nos volvimos bastante cercanos al punto de ser muy buenos amigos, ella me confiaba todo lo que le ocurría y yo sabía que podía contar con su amistad y apoyo siempre. Un día cualquiera ella vino a mi casa, yo estaba acostumbrado a verla en sudaderas y ropas informales, pero ese día ella tenía un vestido muy lindo, Astoria, así se llamaba, me preguntó si ella me parecía linda, yo estaba muy enamorado de ella, para mí era la chica perfecta, pero tuve miedo de decírselo, por años había visto a mis padres tratarse con total indiferencia y vivir sin darse demostraciones de afecto, por lo que siempre me ha sido difícil demostrar lo que siento. Así que, en lugar de decirle que se veía hermosa con su vestido, le dije que era demasiado masculina para usar ese tipo de cosas. Admito que me sentí tan ruin después de haberla lastimado de esa manera y en este momento no hay nada que justifique mis actos. Astoria estaba enamorada de mí y yo lo sabía, sin embargo, no me atrevía a intentarlo por miedo a perder a mi mejor amiga. Como último intento ella me pidió que la acompañara al edificio Mango a ver algo que según ella me haría cambiar de parecer, yo me negué, no quería ver más allá de mi zona de confort y simplemente la dejé plantada. – Hermione lo escuchaba de manera atenta y Draco prosiguió – No volví a saber de ella hasta aquella mañana en la que mi madre me despertó con la terrible noticia que Astoria había fallecido en un accidente de tránsito – Draco no pudo evitar sollozar al recordar tan fatal suceso, Hermione intentó abrazarlo, pero él se negó y continuó su relato – Ni siquiera pude despedirme de ella o disculparme por haber sido tan estúpido. A partir de entonces prometí que no volvería a creer en el amor, pues solo te genera dolor. Astoria era la hermana menor de Daphne – Confesó Draco – Pero no me conocía con Daphne debido a que ella estudiaba en el exterior.

- Draco, lo que viviste fue una experiencia muy traumática, pero no por eso debes decir que el amor solo genera dolor – le regañó Hermione limpiando las lágrimas que había derramado al oír la historia del rubio.

- ¿Acaso no ves todos los casos? – le preguntó molesto – Blaise quedó destrozado cuando Ginny lo dejó por Harry, Liv sufre en silencio su amor por Katie, Theo parece un zombi cada que no está con Luna.

- ¿Y no cuentas sus momentos felices? – Le recriminó Hermione – Blaise caminaba sobre las nubes mientras estuvo con Ginny, Oliver amaba tanto a Katie que estuvo dispuesto a cambiar de país por perseguir su felicidad y Theodore cambió por el inmenso amor que siente por Lu. El amor implica sacrificio, es cierto, pero también trae felicidad a tu vida y la felicidad solo es por momentos, no eterna.

- Ahora ya sabes toda mi verdad – Le dijo Draco derrotado – No puedo amar, me es imposible hacerlo sin lastimar, así que lo mejor para ti es que te alejes lo que más puedas de mí, yo haré lo mismo. – Hermione abandonó la casa de los padres de Draco con un amargo sabor en la boca, había logrado que el joven se abriera y le contara sus pesares, sin embargo, lo había alejado para siempre. Ella no estaba dispuesta a darse por vencida, con decisión se dirigió al edificio Mango, tenía que averiguar lo que Astoria quería mostrarle a Draco y una vez lo consiguiera y se lo mostrara entonces podía dejar al chico en paz y considerarse afortunada por haberlo intentado hasta el final.

Hermione no apareció en la cafetería el resto de la tarde, solo le envió un mensaje a Luna para que reuniera a los chicos del F4 en la cafetería pues tenía algo importante que mostrarle a Draco. A las ocho de la noche Luna recibió a Oliver, Blaise y Theo, que habían llegado a petición de la castaña. Luna se cambió su uniforme y se sentó juntos a los chicos y Hermione, quien acababa de llegar, para esperar a Draco.

- ¿Le avisaron a Draco que lo estaríamos esperando a las 8 pm? – Preguntó Luna con el ceño fruncido y estudiando las reacciones de los chicos.

- Yo le envié un mensaje porque no contestaba mis llamadas – Dijo Oliver tomando gustoso de su café.

- Yo llamé a su mamá y le dejé el recado – Exclamó Blaise sonriente

- Yo le escribí por todas las redes sociales el lugar y la hora del encuentro – Complementó Theo jugando con la mano de Luna.

- Seguro no tarda – Afirmó Blaise – Apenas son las 8:30 pm – Hermione asintió, debía ser paciente, aunque el tiempo jugara en su contra pues solo hasta hoy podía divisar lo que Astoria quería mostrarle al rubio.

Las horas fueron pasando y el rubio no había aparecido, ni siquiera se había reportado o contestado las llamadas y mensajes que todos le habían dejado. Los chicos estaban agotados de esperar y ya no hallaban que actividad hacer para no aburrirse, Oliver, Theo y Blaise jugaban en sus celulares como niños, mientras Luna trataba de animar a una cabizbaja Hermione que cada vez veía más lejana la posibilidad de que Draco llegara.

- ¡Oigan! – Gritó Luna enojada a los F3, que exaltados dejaron las actividades que estaban haciendo. – Hagan algo, díganle a ese idiota de Draco que aparezca.

- Hemos hecho todo lo humanamente posible – Contestó Blaise bostezando, ya eran las 12 de la noche y él había tenido un día pesado en la empresa.

- Solo nos queda esperar – Dijo Oliver acomodándose en el sillón para dormir.

Las tres de la mañana los tomó con rapidez y para ese momento el sueño le había ganado a Oliver y Theodore, el primero dormitaba sobre su brazo izquierdo y el segundo había hallado la comodidad en el hombro de su novia.

- Eres mucho más alto que yo ¿No estás incomodo allí? – Le preguntó Luna al verlo dormir plácidamente en su hombro.

- Estoy incomodo – Murmuró apretando el brazo de Luna – Pero me gusta – Luna sonrió pensando en lo tonto que eso había sonado – Hermi – Llamó a su amiga – Yo creo que Draco ya no vendrá – la castaña asintió con tristeza, era hora de aceptar la derrota – Vamos a descansar, los chicos están agotados y nosotras también, te prometo que mañana iremos a buscar a Draco

- Si – Complementó Theodore somnoliento – Yo mismo te ayudaré a golpearlo

- ¿A quién hay que golpear? – Preguntó Draco ingresando a la cafetería

- ¿Dónde estabas metido, tonto? – Le recriminó Theodore – Luna nos ha tenido amenazados a todos aquí, temí por mi vida – Luna golpeó a su novio en el estómago y el chico se retorció de dolor en el mueble donde estaba sentado - ¿Lo ves?

- Intentamos contactarte por todas partes – Dijo Blaise bostezando sonoramente despertando en el proceso a Liv.

- Pues ya estoy aquí – Contestó el rubio - ¿Qué quieres Granger? – Hermione tomó aire, había llegado el momento de mostrarle la verdad a Draco.

- Encontré aquello que Astoria deseaba que vieras – Draco se mostró asombrado – Quiero que me acompañes a verlo, esto es lo último que te pido, si después de esto decides dejar de hablarme y alejarte, te juro que no te buscaré más. – Draco asintió y Hermione no esperó más, lo tomó del brazo y juntos se encaminaron al edificio Mango.

Hermione llevaba subiendo diez pisos por las escaleras y ya sentía como sus pulmones parecían querer reventar, la falta de aire era dolorosa, pero debía continuar si deseaba mostrarle a Draco lo que Astoria quería que viera. Al llegar al piso 20 ambos estaban exhaustos, Hermione miró su reloj que marcaba las 5:45 am, momento justo en el que el sol saldría majestuosamente iluminando el letrero del edificio del frente. Un rayo de luz solar se coló entre los majestuosos rascacielos y reflejó el letrero dejando ver la frase: Mi amado Draco, la castaña sonrió orgullosa al ver el asombro de Draco a su lado, su labor estaba culminada.

- Esto era lo que Astoria quería que vieras ese día – Susurró tratando de normalizar su respiración. – Considera que acabas de cumplir su último deseo. – Verlo llorar frente a ella hizo que su corazón se arrugara de tristeza, nadie merecía sufrir de esa manera.

- Gracias Hermione – Dijo Draco conmovido por el gesto de la chica – Espero que algún día Astoria pueda perdonarme por haberla lastimado tanto.

- Lo hizo – Respondió Hermione segura – Te dejó esto – Le dijo entregándole una carta que la castaña había obtenido gracias a Daphne – Daphne no estaba segura de dártela, así que cuando hablé con ella acerca de su hermana, ella me pidió que por favor te la diera. – La carta había sido escrita por Astoria una semana después de la negativa de Draco a ir con ella al edificio Mango. En ella, la chica había escrito lo importante que era el rubio en su vida y lo agradecida que estaba con él por ser su amigo, no le reprochaba nada por haberla rechazado, al contrario, decía entenderlo y esperaba poder seguir siendo amigos para siempre. Para cuando Draco terminó de leer le era imposible contener el llanto, Hermione le ofreció un abrazo que esta vez él no pudo rechazar y se refugió en sus brazos. – A veces por obstinados perdemos esa "Una vez en la vida"

- Fue mi culpa haberla perdido – reconoció Draco separándose de Hermione y limpiando el rastro de lágrimas.

- El mejor homenaje que puedes hacerle a Astoria es abrirle tu corazón a las personas que te quieren – Le recomendó Hermione intentando sonreír – Bueno, ha sido un día largo, creo que debemos irnos – La castaña avanzó un par de pasos siendo detenida por Draco que la adelantó y se interpuso en su camino frenando su avance.

- Hermione – Exclamó Draco totalmente serio

- ¿Sí?

- Una vez perdí todo lo que más quería por no atreverme a tomar la oportunidad que la vida me estaba brindando. No volveré a cometer el mismo error dos veces. -El rubio tomó con dulzura las manos de Hermione – Quiero nuestra "Una vez en la vida"

- Draco…- Susurró la castaña al borde del llanto

- Te amo Hermione – Le dijo el chico sellando su amor con un tierno beso.