-LADY OSCAR NEWS DREAMS-

Arco II: "Identidad"

Capítulo XXIV: "Un Reemplazo en el Corazón"

Los días habían pasado, eran mediados de septiembre, a dos semanas de la partida de Oscar y André. Fernanda se había visto obligada a asistir a todas las fiestas de Versalles al ser la sustituta de la Coronel Jarjayes durante ese mes que pasaría custodiada, algo que sin duda había sido difícil de mantener. Las labores de mandato no eran lo suyo, pero gracias al conocimiento militar de Victor había conseguido mantener la Guardia Imperial en orden, lo terriblemente difícil había sido ocultarle a todos la ausencia de Oscar y de André, sobre todo cuando Marie diariamente le preguntaba por la condición de su mejor amiga. Le dolía tener que mentirle a su propia hermana, pero sabía que era lo mejor.

Fernanda se encontraba de guardia en el Salón de la Ópera en Versalles, vigilando la fiesta que esa noche se ofrecía en Palacio. Marie era el centro de atención, se encontraba casi al centro del salón cantando finamente frente a todos, acompañada de una pianista excelente. La austriaca menor dejó escapar un bostezo de aburrimiento, pero se repuso al momento en que los aplausos le indicaron que su hermana había terminado de cantar para todos, Louis estaba maravillado por el talento de su esposa, reflejado en sus aplausos y su sonrisa de orgullo.

-¡La Reina es una maravillosa cantante! –

-Tuvo un poquito de consonancia por un momento, pero seguramente la acompañante será culpada de eso. –

-Bien hecho, Marie. – Agregó Fernanda, acercándose a su hermana, quien estaba parada al lado de la Condesa Noailles.

-Muchas gracias, hermana. – Respondió Marie con una sonrisa.

-¡Oh, mire! ¡La siguiente dama está empezando! – Exclamó la Condesa, llamando la atención de la Reina.

Una suave y gentil voz comenzó a entonar una melodía relajante que, a oídos de Marie, parecía un hipnotizante canto angelical que la cautivó al instante.

-"¡Oh, Dios! ¡Tiene una voz tan apacible!" – Pensó la Reina, cautivada por el canto de aquella desconocida. – "Tiene la dulzura modesta de Raphael…" – Su vista se dirigió inmediatamente a la Condesa Noailles, mostrando una sonrisa emocionada. – Madame de Noailles, ¿quién es esta dama? –

-Es buena como un ángel ¿verdad? – Preguntó Noailles con una risita. – Es la esposa del Conde Jules de Polignac. –

-La Condesa de Polignac… - Murmuró Marie, dirigiendo nuevamente su mirada a la dama. – "Trae a mi mente una tranquilidad enorme…parece ser un poco mayor que yo, pero…" –

En ese momento, la Condesa terminó su canto y recibió los aplausos de todos los presentes, ruido que sacó a la Reina de sus pensamientos, haciéndola caminar hacia la mujer, quien la miró sorprendida.

-¿Cómo está, Madame de Polignac? – Preguntó suavemente Marie, ganando la mirada de la mujer.

-¡Oh, Dios, su Majestad! – Exclamó Polignac nerviosa, haciendo una reverencia.

-Quiero hablar con usted por un momento. – Pidió Antoinette, haciendo que la mujer la siguiera al balcón del salón.

-Marie… - Murmuró Fernanda sorprendida, viendo a su hermana salir acompañada de Condesa hacia el balcón. – "¿Habrá pasado algo?" –

En ese momento debí haber evitado a toda costa que Marie se acercara a Polignac…quizá de esa manera hubiera logrado cambiar el trágico destino de mi hermana…de mi amada Marie.

[…]

Un mes había pasado, Oscar y André finalmente volvían a la Mansión Jarjayes de su viaje, sin saber cuánto habían cambiado las cosas en París. La amistad de Marie y Yolande de Polignac se había vuelto tan íntima que la Condesa había comenzado a abusar de la amabilidad de Antoinette para que su familia y ella (que gracias a la Reina ahora vivían en el Palacio de Versalles) consiguieran beneficios enormes: su esposo había sido nombrado el ministro de servicios postales, además de bastantes sirvientes, caballos y establos propios.

Para Fernanda las cosas habían sido negativas, desde que Yolande había llegado a la vida de su hermana sentía que había sido reemplazada, Marie ya no la buscaba como antes ni le dedicaba tiempo como solía hacerlo, cosa que sin duda sirvió para que la Corte comenzara rumores y burlas sobre la austriaca menor. La Princesa sentía un nudo en la garganta, su estómago se revolvió repentinamente al pensar en que finalmente volvería a ver a su prometido y a la Coronel Jarjayes después de un largo mes, había empleado ese tiempo para aclarar sus sentimientos, aprovechando la ausencia de las dos personas que la hacían dudar con su mera presencia. Finalmente, después de tantos años de confusión, había logrado definir sus sentimientos por aquellas dos personas.

-¡IDIOTA! – El grito del General Jarjayes la sacó de sus pensamientos, atrayéndola hacia la habitación proveniente, en donde pudo observar a un furioso Reyiner frente a Oscar, quien tenía una herida en la mejilla y en los labios mientras se encontraba en el suelo, cerca de ella estaban André y Marrón, preocupados por la situación.

-¿Padre…? – Murmuró Oscar, sorprendida de lo que había pasado.

-¡Mi señor, esto es un poco injusto! – Replicó Marrón, acercándose a ayudar a Oscar. - ¡Después de todo, Lady Oscar es una mujer! Oh, mi querida Oscar, si yo hubiera sabido el resultado de esto, ¡hubiera peleado a muerte con el señor cuando tú naciste! – Exclamó con lágrimas, abrazando fuertemente a la rubia mayor. – Hubieras sido criada como una mujer ordinaria, florecida en belleza, y encontrarías la felicidad en el matrimonio… ¡Después de todo, tú eres la más hermosa entre las seis hermanas! –

-¡Levántate, Oscar! – Ordenó Reyiner mirándola con los brazos cruzados, Oscar cerró los ojos y se levantó lentamente, apartando con sutileza a su nana, Fernanda veía todo en silencio desde la puerta. - ¿Alguna vez has considerado como tu fuerte acción se reflejaría en Antoinette-sama si la Corte se entera de esto? – Replicó, bajando sus manos hacia su cintura. - ¡¿Cómo pudiste viajar tan libremente?! ¡Se supone que estás castigada! - Exclamó, sorprendiendo a los presentes. – Aún si hubieses ido al duelo y hubieras ganado, habrías sido destituida por siempre de la Corte, el Duque tiene una familia poderosa, después de todo, es por eso que Antoinette-sama prohibió tu duelo, ¿no entiendes que ella te cubrió? –

-Lo siento mucho, padre. – Se disculpó Oscar con la mirada baja, pero cambiándola drásticamente a una dura. – Pero yo…no, quiero decir que es por eso que lo hice, fue por Antoinette-sama. – Agregó la joven Coronel, mirando fijamente a su padre. – Quiero descubrir cómo la mayoría de la gente francesa vive y piensa, qué opinan esas personas de nuestra Reina. –

-Como un Guardia privado de la Reina, no necesitas pensar en tales cosas. – Interrumpió Reyiner, dándole la espalda. – Ve a practicar tu esgrima si estás tan aburrida. – Agregó saliendo del lugar.

-Sí, padre. – Asintió Oscar bajando la mirada, dejando que su padre saliera del lugar.

André se giró a ver a Oscar, quien comenzó a temblar de frustración y coraje mientras apretaba sus puños.

-¿Oscar…? – Le llamó André, preocupado por lo que había pasado.

-¡Maldición! ¡Así que un Duque puede escaparse de cualquier cosa! ¡Maldición! ¡¿Qué diablos pasa con estos nobles? – Exclamó Oscar frustrada, girándose a ver a su mejor amigo. - ¡Dime algo, André! ¡Di algo! –

-¡Oscar, cálmate! – Respondió André, intentando tranquilizarla con una sonrisa. – "A la primera mirada pareces fría como el hielo, pero en lo profundo tu corazón se está quemando con violenta pasión…" –

Oscar miró fijamente a André, percatándose de que lo había tomado del saco inconscientemente, un suspiro largo y pesado salió de sus labios intentando liberar la tensión de su cuerpo, soltó lentamente a Grandier y exhaló, girándose hacia la salida.

-An-André, consigue las espadas, ven y practica conmigo. – Ordenó Oscar, saliendo de la habitación.

-De acuerdo. – Asintió André, viéndola partir.

-Oscar… - Murmuró Fernanda viendo a Oscar alejarse del lugar. - ¿Qué pasó? – Preguntó girándose a ver a André.

-El General, ya ves… - Murmuró André soltando un pesado suspiro. – Iré por las espadas, te veré más tarde. – Agregó el joven, saliendo de la habitación antes de que Oscar comenzara a desesperarse.

-Bueno, hora de irme a Versalles, supongo… - Murmuró Fernanda para sí misma, soltando un suspiro.

-¿Te sucede algo, mi niña? – Preguntó Marrón preocupada. – Has estado muy callada desde que Lady Oscar y André se fueron hace un mes, y hoy te noto más seria que de costumbre. –

-Ay, nana…me gustaría poder contártelo, pero no puedo. – Respondió con voz pesada, mirando a Marrón con una sonrisa claramente falsa. – Tranquila nana, te prometo que pronto estaré muy bien. – Agregó intentando calmarla.

-Yo solo espero que seas feliz, mi niña. – Murmuró Marrón tomándola de las manos, dirigiendo su mirada hacia los ojos esmeralda de la austriaca. – No pude proteger a mi niña Oscar para que fuera feliz, así que haré todo lo que pueda para que tú lo puedas ser. –

-Muchas gracias, nana. – Susurró con lágrimas en sus ojos, depositando un beso en la frente de la mujer. – Me voy, nos vemos. – Se despidió, saliendo de la habitación, dirigiéndose hacia las caballerizas para tomar su corcel y partir de inmediato a Versalles. – "Nana…espero que no me odies por mentirle a tu amado nieto..." – Pensó entre lágrimas, acelerando el paso de Angie.

[…]

La noche había caído, Fernanda finalmente había regresado a la Mansión Jarjayes después de una larga jornada de trabajo, Oscar se integraría en su puesto nuevamente al amanecer, por lo que había tenido que rendir informes de lo ocurrido durante su ausencia, además de organizar todo para la bienvenida de la Coronel. Entró a su habitación exhausta y se dejó caer en la cama, relajando el peso de su cuerpo en las cómodas sábanas. Alguien tocó a la puerta asustándola, y casi al instante André entró a la habitación con una sonrisa.

-Me dijo mi abuela que ya habías regresado, así que vine a verte. – Dijo Grandier caminando hacia ella dispuesto a besarla en los labios, pero se quedó confundido cuando Fernanda lo apartó mientras se ponía de pie. - ¿Qué pasa? – Preguntó confundido, la mirada afligida de Fernanda se levantó y se fijó en los ojos de André, quien no entendía la situación.

-André, lo siento. – Murmuró la austriaca con voz temblorosa, intentando mantener la calma. – No me puedo casar contigo. –

-¿Qu-Qué…? – Tartamudeó André atónito ante aquellas palabras. - ¿De qué estás…? –

-Lo lamento tanto, André, pero finalmente entendí mis sentimientos y veo que estoy siendo demasiado egoísta contigo. – Prosiguió la rubia con un tono de voz más duro, pero melancólico a la vez. – No puedo casarme contigo porque…porque no te amo, André. –

-¿Qué estás diciendo, Fernanda? ¡No te entiendo! – Replicó André, incrédulo de la situación. – Antes de irme estábamos bien, regreso y me dices esto, ¡¿qué fue lo que cambió?! ¡Dímelo! –

-André, por favor…necesito que me entiendas. – Agregó Fernanda, intentando retener las lágrimas en sus ojos. – No lo hagas más difícil, te lo suplico… - Prosiguió bajando la mirada mientras se retiraba el anillo de compromiso del dedo y lo ponía en la mano de André, que seguía en shock. – Toma…este anillo es tuyo… -

André dirigió su mirada a la mano donde reposaba el anillo que le había obsequiado a Fernanda, sus ojos se llenaron de gruesas lágrimas que resbalaron por sus mejillas al instante, sin decir nada, tomó nuevamente la mano de la austriaca y le devolvió la sortija antes de mirarla fijamente a los ojos.

Este anillo siempre va a ser tuyo, guárdalo como un recuerdo de un amor desinteresado y leal. – Murmuró con dolor en su voz, saliendo de la habitación en una mezcla de ira y decepción.

-¡André…! – Exclamó Fernanda intentando salir detrás de él, pero se contuvo, sabía que si lo hacía le daría falsas esperanzas, y no quería lastimarlo más.

-¿Fernanda? – La llamó Oscar, acercándose a ella. - ¿Qué sucedió? Acabo de ver a André salir de aquí hecho una furia. –

La mirada triste de Fernanda se dirigió a la rubia y le dio la espalda para entrar de nuevo en su habitación, Oscar, ante la confusión de lo que sucedía, decidió seguirla y repetir nuevamente su pregunta, haciendo que la austriaca soltara un suspiro profundo y pesado. La menor la miró de reojo con sus ojos llenos de dolor, como si le costara el simple hecho de vivir, las lágrimas corrieron por sus mejillas nuevamente y se abrazó a sí misma, comenzando a sollozar.

-¡No pude, Oscar! ¡No pude más…! – Exclamó Fernanda entre sollozos y gruesas lágrimas que resbalaban por sus mejillas, mirando a Oscar.

-¿Por qué lloras así? ¿Qué sucede? – Preguntó Oscar preocupada por la reacción de Fernanda, acercándose a verla. - ¿Por qué dices que no pudiste? ¿No pudiste qué? –

-No pude más… ¡No me quiero casar con André! – Exclamó la austriaca, saltando a los brazos de Oscar, comenzando a llorar desesperada. - ¡No me quiero casar…! ¡No quiero! ¡No quiero…! –

-¿Por qué dices eso justo ahora? – Preguntó Jarjayes, sin entender lo que sucedía.

-Porque… ¡Porque yo solamente te amo a ti…! – Confesó finalmente la menor, aferrándose a Oscar sin poder controlar su llanto. - ¡Siempre…siempre te he amado solamente a ti! ¡Yo no quiero casarme con André porque no lo amo…! Yo… yo quiero casarme… ¡Yo quiero casarme contigo…! –

-Fer… - Murmuró Oscar atónita, sin poder creer en lo que escuchaba…

Así como Yolande de Polignac fue un reemplazo para la soledad que sentía el corazón de mi hermana Marie, André para mí fue solamente un reemplazo en el corazón que por tantos años ha amado sin control a Oscar…


¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~

¡He revivido! Mi niña está en una edad donde quiere aprender a ser independiente y casi no me deja tiempo T-T pero siempre actualizaré, lento pero seguro~ ahora sí, volviendo al capítulo...

¡FINALMENTE FERNANDA SE LE DECLARO A OSCAR Y TERMINO CON ANDRE! ¿Qué sucederá ahora? ¿Qué pasará con la amistad de Oscar y André una vez que se sepa que Fernanda terminó su compromiso por ella? ¿Oscar aceptará al fin sus sentimientos por Fernanda y estarán juntas o decidirá renunciar a ella para siempre? ¡Estaré pendiente de sus teorías!

SALUDOS Y AGARDECIMEINTOS A TRINY10, muchas gracias por tomarte la molestia de leer esta historia y siempre dejar tus reviews :3 ¿qué te ha parecido este nuevo capítulo? ¡Te leo!

¡Dudas, comentarios y demás son recibidos en los reviews y respondidos en la siguiente actualización!

¡NOS LEEMOS!