N/A: Ufff, me tardé mucho, sí, es cierto. Pero solo para resumir, habrá un gran plot twist inesperado (?) o eso creo, y alguna patética forma de meter drama (soy doña "suavecita"), asique espero que les guste.

Capítulo 26.

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—Y básicamente, siento que fui un idiota contigo Johan — dice Judai mientras ambos estaban apoyados contra el barandal de la galería de los Tenjoin-Manjoume, era un hermoso balcón que tenía una vista hacia la calle, digamos, en un primer piso. Ambos miraban al cielo en la oscuridad de la noche, el cielo se veía bien estrellado. No era algo que pudiera sentirse incómodo. Johan sonríe.

—Fue de ambos, Judai. Tú tenías en mente algo diferente a lo que yo deseaba hacer — suspira —, y aunque desee seguirte, también quería dedicarme a ser un pro-duelista. Mmm, han pasado muchas cosas entre ambos que un poco, nos impidió continuar nuestra relación — Johan le sonríe —. Pero de todos modos, estoy feliz de verte con Yusei. Y cuando los vi juntos en aquel hotel, sospeche que ustedes dos…

Judai se sonroja.

—De hecho, ahí aun no eramos novios. Nos estábamos conociendo. Honestamente, Yusei es la persona más hermosa que he conocido — sostiene su sonrisa ensanchada hacia el peliverde. Sus ojos cafes brillan siendo notables bajo la luz de la luna, un adorable color carmín se tiñe en sus mejillas, haciéndolo mucho más adorable —. Me refiero en todo sentido, Johan.

—Te creo — el otro muchacho pone una mano en el hombro de Judai—. Se nota que te adora, y estoy seguro que los dos se cuidaran mucho.

Ambos se sonríen finalmente.

—Johan, ¡ven!, dame un abrazo — entonces sin retroceder, ambos se abrazan bien fuerte. Después de un rato, ambos se alejan y se miran—. Ahora si que me siento más tranquilo por hablar de esto contigo— y antes de que Johan dijera algo más, Judai lo toma de la muñeca —. Ven, quiero que oficialmente, conozcas a Yusei y a sus amigos.

Judai arrastra al muchacho peliverde hacia Yusei, Jack y Crow. Los presenta como es debido, sin embargo, es un poco raro para Johan en un principio cuando tiene que saludar a Yusei, pero enseguida, ambos se llevan bien, al igual que con Crow. Con Jack es un poco más difícil, ya que el otrora rey de los turbos duelos es un poco más "seco" para relacionarse con personas que quizá no conoce al principio.

Johan se integra bien al grupo. Luego en la fiesta de Asuka, la gente se dispersa por un lado y por el otro pero la noche se va haciendo amena.

Jack sale un rato del departamento para despejar algunos pensamientos. No se da cuenta que detrás de él, aparece Johan. Ambos están en silencio.

—¿Qué te parece ésta época, Atlas-sama? — pregunta el usuario de las gemas de cristal.

—Hum. Solo dime Jack— le corrige el más alto—. Y… no hay tanta diferencia con mi época —la mirada de Jack se queda perdida un rato en la profundidad de la noche —. Estar aquí, y saber lo que ha pasado en Dominó, es un recuerdo doloroso.

—Oh, cierto. — Johan se regañó mentalmente al darse cuenta que en verdad, ellos ya sabían de ese suceso y quizá no deseaban recordarlo—. Lo siento, Jacky.

—¿Jacky? — al rubio no le parece desagradable el mote bonito y hasta suena algo inocente. Se sonroja un poco pero se recompone —. ¡Oh, si! No te preocupes. — tampoco alega a que no lo llamase de esa forma.

—¿Puedo decirte así, Jacky, no? — se asegura un poco apenado.

—S-sí. No hay porque no... — Jack cierra los ojos. ¿Por qué hasta le parece adorable la manera en que lo llama? —. Dime, ¿tú eres usuario de las gemas de cristal, verdad?

—Si, si — Johan saca de su portadeck su mazo y se lo ofrece como si de comida se tratara —. Pues aquí están — sonríe.

—¿Puedo…? — Jack se queda totalmente anonadado cuando Johan le ofrece asi como asi su deck. El otro asiente a lo que el rubio atina a agarrarlo, y enseguida, examina carta por carta mientras Johan —y sin que Atlas se lo pidiera o preguntara—, le cuenta la historia de cómo las obtuvo y de cómo hoy, las considera como su familia.

—Esos dos… — Judai frunce el ceño cuando los ve de lejos, tomado de la mano de su novio —, me preocupa que Jack trate mal a Johan.

—Mmm no. Si Jack le hubiera tratado mal, ya no estarían ahí, ¿no lo crees? — comenta Yusei, sabiendo como es su hermano.

—No puedo contradecirte. Tú lo conoces bien. —Judai abulta sus labios, y a la vez, un puchero muy adorable asoma en su rostro, mentalmente, Yusei desea devorar.

—Solo, no te preocupes — Crow interviene y le guiña el ojo a Judai amigablemente —. Jack solo es gruñón de la boca para afuera. Cuando alguien le agrada demasiado, se comporta así. —, y lo señala con el dedo gordo, remarcando como es el más alto con Johan.

En efecto, Jack le devuelve el mazo de cartas a Johan, y luego le presta el suyo. Judai se queda boquiabierto.

—¡Es algo incomprensible! —masculla Judai, frunce el ceño de repente. Eso causa una leve sonrisa en Yusei.

—Je je, cuando le agradas a Jack, se comporta asi. — dice Crow expresando con una sonrisa ancha, de ver así a Jack también, en parte, le parece muy bueno, y divertido ver a Judai estallar internamente, aunque en su rostro se refleja claramente.

—¡Maldito! A mi nunca me prestó su deck. — exclama refiriéndose a Jack.

—Judai… — es Yusei quien le toma el brazo, se lo aprieta apenas, Yusei tiene algo de fuerza, pero sólo desea llamar su atención, sobretodo para que no escenas dramáticas o exageradas.

—¡Lo mataré! —masculla a punto de levantarse.

—¡Judai! ¡Espera! — Yusei lo detiene tomándolo del brazo —. ¡Esperá... dejalo! Asi esta bien — lo sienta sobre sus piernas, cosa que no suele hacer habitualmente. Quizá Yusei solo lo hace para tranquilizar al castaño, y también siente confianza para hacerlo—. te prometo que Jack no le hara nada malo.

Judai solo refunfuña, pero asiente ante la insistencia de Yusei.

—Bueno chicos, ¡ya es hora de cortar el pastel!, acérquense a la mesa — anuncia Asuka mientras Manjoume llega con una bandeja enorme con un pastel de fresas con chocolate.

Todos cantaron el cumpleaños a la festejada, y luego de comer el pastel, se hizo como una sobremesa, donde disfrutaron de un delicioso café hecho por máquina, la cual, Jun le había regalado a su mujer para su cumpleaños.

Poco después, los invitados se fueron retirando a sus hogares, quedando Crow, Judai, Yusei, Jack, Johan, Manjoume y Asuka.

—Les agradezco que me dejen quedarme... No llegué a reservar un lugar para quedarme en la ciudad, ya que mi vuelo se había retrasado. —Johan sonríe en medio del salón, se rasca la nuca en señal de que se avergüenza quedarse en casa ajena.

—¡No tienes nada que agradecer! — la castaña le sonríe al muchacho —. Siempre eres bienvenido a mi casa—Jun asintió a su lado, aunque facialmente, demuestra lo contrario —. Por cierto, ¿ya eligieron como dormiran esta noche?

—Oh, antes de que se organicen..., yo dormiré aquí — interrumpe Crow señalando el living —. Es que es molesto dormir en la misma cama con Jack — sonríe malicioso. Aquel protesta bastante enojado por las declaraciones de su mejor amigo.

—¿Molesto yo? —replica Jack de una manera tan infantil, incluso divertida.

—Ah Jack,¡ya no sigas! — Crow hace un ademán con la mano, intenta restarle importancia, incluso más de lo que Jack realmente merece—, quizá Johan si quiera compartir la habitación contigo.

Los presentes, excepto el mencionado que estaba muy sonrojado, se sorprendieron.

Judai estaba por decir algo más, pero Yusei fue quien enseguida le dio una mirada seria, era como si automáticamente, anulará lo que sea que quisiera decir o protestar, por lo que Judai optó mejor no decir más nada.

—¡Mejor ya vayamos a descansar! — propone Yusei pacíficamente. También le dio otra mirada muy seria a Jack, como de advertencia más bien. Jack lo entiende, pero no quiere pensar mucho al respecto.

—Nos vemos mañana... — saluda Judai de muy mala gana, yendo directamente a la habitación que comparte con Yusei. Ambos entran y cierra la puerta de la misma —. ¡Agh!, supongo que lo exagere. ¿no?

—Si, un poco. Pero es tu amigo, aunque yo no hubiera reaccionado mal, si estaría igual que tú, pero conozco perfectamente a Jack, no es más que un hablador — se medio sonríe, porque Jack es así.

—Lo siento. Perdoname, seguramente te hice pasar un mal momento — baja la mirada apenado el de cabellos marrón. Yusei se arrodilla frente suyo y toma su mentón para levantarlo y que lo mirase, le sonríe.

—No me debes pedir perdón de nada, no hiciste nada malo. Te amo cuando te pones así—captura sus labios—. Y ya mejor acuestate, se te notan las ojeras. —desliza su dedo gordo por aquellas notables bolsas oscuras.

Eso no sonó lindo — alega Yubel desde su mente. Judai frunce el ceño, ¿acaso, ella estaba de chusma?

—De acuerdo..., te haré caso — decide mejor ignorar la voz de su mente —. Ven... —golpetea su lado libre de la cama para que Yusei se acueste.

Gruñe un poco al recordar que, pasando la puerta, a unos metros, su mejor amigo y aquel poste de luz rubio están compartiendo una habitación. Yusei le abraza y lo besa finalmente, desembocando en otra pasional muestra de amor.

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Los días fueron pasando, compartieron horas bonitas entre todos. Judai estaba feliz de estar con sus amigos, aunque no se quejaba de vivir en el futuro, estar con sus amigos también le genera una gran nostalgia.

Aunque había comprobado, y tal y como lo sospechaba, Johan y Jack habían tenido algunas noches apasionadas, lo cual fue algo divertido para algunos, molesto para otros.

Finalmente, llegó el momento en el que todos deben despedirse para que Yusei y los demás, regresen al futuro, pues, dilatar la vuelta, podría ser consecuente en esa línea temporal.

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Judai sintió como una especie de bálsamo cuando se sentó en el sofá de la casa. Tenía que admitir que es demasiado placentero estar en su propio hogar, relajados y tranquilos.

—¡Qué alivio! Extrañaba estar aquí. Aunque el clima es más caluroso, ¿no crees? — Pregunta, al voltear su mirada hacia su novio que estaba aún de pie ante la escalera, éste estaba mirando seriamente la pantalla de su celular—. Yu, ¿pasó algo?

Yusei suspira, cabizbajo, se acerca lentamente y le muestra su teléfono al castaño.

—Malas noticias... — Tuerce la boca. Judai se levanta de sopetón y se abalanza hacia el aparato, tomándolo finalmente entre sus manos. Yusei acaricia su espalda, anticipando el golpe fuerte sensitivo, tanto para el castaño, cómo para él —. Judai… yo… lo siento.

Judai siente de nuevo esa sensación de vacío en el pecho. Como si ya no tuviera nada, como cuando perdió a sus amigos siendo Haou.

Ambos se abrazan, ambos derramando lágrimas. Consolándose, a su manera.

Cayendo en la debilidad nuevamente, terminando ambos en la cama, parecía que era la única manera de encontrar la paz en ambos, de alguna forma, sana su dolor.

Finalmente, la cabeza de Judai termina en el pecho de Yusei, mientras éste le acariciaba el cabello.

—Hablaré con Martha. Te lo prometo.—Yusei cierra los ojos.

— No creo que sea necesario, Yu. La harás sentir culpable. —éste se aleja un poco e incluso lo mira, aún se le ve algo de tristeza en los ojos.

— Quizá, era una urgencia —responde Yusei un poco… apenado—. Al menos sabemos que el niño estará bien, ¿sabes? Creo y hasta puede que sea una señal, algo que indique que no es el momento — Besa la coronilla de su cabeza con suavidad —. Quiero evitar ese dolor, ambos estábamos ilusionados, pero…

— No importa eso ahora, seguramente, algún día, podremos adoptar ¿si? — Judai es quién levanta la mirada al hablar. Lo mira a los ojos y el azabache asiente—. Ahora, lo mejor es que descansemos; tuvimos un día agotador, ¿sabes? Te amo, Yu.

—Te amo —besa sus labios y le sonríe —. Intenta descansar, mi amor.

Judai asiente. Pero al rato de intentar dormir, solo puede sentir angustia por el pequeño Homura, aunque le alegra que otra familia lo haya podido adoptar para darle todo ese amor y cariño que seguro el niño éste necesitando.

Yo creería que también estás muy muy cerca de tu celo, y también te sientes afligido.

Judai revolea los ojos ante la voz burlona de Yubel. Intenta ignorarla… total, eso no es un problema… ¿o sí?

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Pasando los días, Judai iba muy seguido al tocador a orinar. No, no era normal. Esto parecía un problema.

Luego comentaba que se le antojaba tomar café con leche exprés y pan tostado untado con queso crema y mermelada. Cosa que a Yusei SI le llamó la atención. De hecho, observó bastante esos comportamientos de su novio.

Incluso la barriga de su novio comenzó a crecer un poquito.

Judai pasó las siguientes noches vomitando todo lo que intentaba comer, había adelgazado al menos diez kilos. Pero a él mismo no se le parecía raro, se justificaba diciendo que seguramente "estaba intoxicado" de alguna comida en mal estado o algo así; cuando ya los hechos estaban la vista, incluso para Crow y Jack que no podían entenderlo.

Yusei, de alguna manera, tuvo que decirles a ambos finalmente, lo que en realidad es Judai. Pues, aunque ya conozcan lo "sobrenatural", aún esto podía continuar siendo raro.

—¿Un hombre embarazado de otro hombre? — pregunta Jack, entre intrigado y asqueado, en parte.

Crow, Jack y Yusei estaban sentados en el sofá de la casa que ocupaba hoy Yusei con Judai.

—Jack, no entiendo que te sorprende... —interviene Crow revoleando los ojos.

—Es que… es que se ve raro, ¿no crees Crow? —Jack hasta se siente ofendido cuando Crow dice eso.

—Jack. Carly murió y volvió de la muerte —encoge sus hombros, pues aún el tema "dark signers" era algo sensible de tocarlo —. No creo que un hombre embarazado que éste fusionado con un espíritu sea algo más de lo que haya que sorprenderse. Hay que ayudar a Yusei y a Judai porque nos necesitan.

—Me cuesta entenderlo. Pero no dejaré a mi hermano solo. — Jack se cruza de brazos, Crow hasta siente cierto mote de ternura.

—Gracias por comprenderlo — declara Yusei mirándolos—. Necesito buscar un médico que pueda especializarse en ésto, y siento que va ser muy difícil… — se queda pensativo. De algún modo, intentará encontrar una solución a todo esto.

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Notas finales: ¿y ahora, qué pasará? Ni yo sé XD Okey, he estado mucho tiempo bloqueada por problemas personales, pero espero poder compensar la espera. ¡Gracias por leer!