Al día siguiente
- ¿Puedo pasar? Toco la puerta pues no había llegado darle la bienvenida a su hermana luego de haberse quedado conversando con Candy un largo rato.
- Adelante.
- Perdona que ayer no te pude saludar pero sabía que estarías ocupada con la mudanza.
- No te preocupes, más bien soy yo quien debería disculparse por venir sin avisar. Dijo Annie apenada.
- ¿Pero que dices? Esta es también tu casa y puedes venir cuando desees.
- Te lo agradezco, prometo que apenas este lista la casa me iré.
- No hay prisa hermana. Terry puso su mano sobre la cabeza de su hermana cosa que siempre hacia cuando ella era pequeña para tranquilizarla.
- Ya no soy una niña. Dijo ella apartando la mano de su hermano.
- Si, tienes razón pero eres mi hermana y se cuando estas preocupada. Así que deja de estar pensando que causas molestias.
- Sin duda alguna Terry la conocía muy bien.- Esta bien ya no me preocupare.
- Bueno cuéntame ¿cómo has estado todo este tiempo en tu nueva vida de casada?
- De pronto Annie cambio su expresión, la sonrisa que traía fue desvaneciéndose y su mirada reflejaba tristeza.
- ¿Paso algo? ¡¿Ese idiota te hizo algo?! ¡PORQUE SI ES ASI EN ESTE MOMENTO VOY Y...!
- ¡No! No, no ha pasado nada, Niel no me ha hecho daño, me pongo así por el tiempo que estuve alejada de ustedes.
- Annie, te acabo de decir que te conozco muy bien y sé que me estas mintiendo.
- Te juro que no. Le dolía tener que mentir pero si decía la verdad probablemente Terry terminaría matando a su esposo.
- Lo estaré vigilando de cerca ¡Y SI VEO QUE TE PONE UNA MANO ENCIMA YO…!
- ¡Basta! Te estoy diciendo la verdad.
- Terry suspiro cerrando los ojos para calmarse a los pocos segundos volvió a abrirlos.- Creeré en ti.
- Al cabo de un silencio incomodo Annie hablo.- Cambiemos de tema. ¿Cuéntame como has estado? ¿Algo nuevo? ¿Alguna señorita?
- De pronto Terry no sabía ni dónde mirar.
- ¡Oh! ¿Es en serio? ¡Hay alguien! ¡Al fin atraparon al gruñón Terry Grandchester! Dijo Annie conteniéndose la alegría.
- Yo no he dicho nada.
- Pero dime ¿Quién es? ¿La conozco? Un momento… tú casi ni sales a divertirte así que es poco probable que sea alguien nueva, en el trabajo eres muy serio así que la única que se me viene a la mente es… ¡No! ¡Esto es increíble! ¡Hay que festejarlo!
- Terry se levanto y se dirigió a la puerta.- Tengo muchas cosas que hacer.
Diciendo eso Terry salió apresurado. Para Annie estaba más que claro, ella también conocía muy bien a su hermano y ese nerviosismo era producto de "Alguien" esta vez no le dijo de quien se trataba pero en su mente imaginaba quien era ese alguien.
…
- ¿Anthony podemos...?
- Estoy ocupado.
- Solo será unos minutos.
- Candy cómo ves ahora no tengo tiempo. Mañana sale mi barco y aún tengo muchos pendientes.
- Pero…
- Ah… gracias al cielo te encuentro, Candy. Decía la abuela agitada.- Ven conmigo.
- ¿Yo? Pero…
- Candy ve. Dijo Anthony tomando unos papeles alejándose de la biblioteca de su casa.
- Con tristeza Candy miro como su amigo la evitaba.
- Candy, necesito que me ayudes, como sabes hoy será la fiesta y con el poquísimo tiempo no he podido comprarme un nuevo vestido, ayúdame a escoger uno.
- Candy volteo a mirar a la abuela y asintió con una pequeña sonrisa.
Tras ayudar a la abuela a escoger un vestido para la fiesta de esa noche, Candy regreso a su habitación.
- ¿Por qué? Se pregunto.- Estoy pasando los momentos más felices de mi vida pero ¿Por qué me siento triste? Anthony… Tengo que averiguar porque está enojado conmigo. Dijo saliendo de su habitación.
- ¿Anthony? Candy tocaba insistentemente la puerta.- Por favor abre quiero hablar contigo.
- De pronto una de las mucamas apareció.
- Lotty, ¿sabes donde esta Anthony? Estoy tocando su puerta y no me responde.
- El joven Anthony salió hace un momento pero no dijo a donde iba.
- ¿Salió? Oh… gracias, Lotty.
Las horas pasaron y los invitados se hicieron presentes. Empleados de la corporación y socios.
- Bienvenido señor O' brien. Dijo Terry recibiendo al nuevo socio.- Y bienvenida señora.
- Oh que caballero.
- Señor Grandchester quiero presentarle a mi hija, adelante querida. Dijo el hombre mayor.- Ella es mi hija Patricia, mañana partirá a administrar el nuevo negocio pero no se deje guiar por su apariencia podrá ser muy tímida pero cuando se trata de negocios es toda una maestra.
- En ese caso mi hermano se complacerá trabajar al lado de una señorita experta en negocios además de ser muy bella. La dama era de cabello corto color castaño, no era delgada sin embargo su cuerpo no tenía nada que envidiar a otras pero el atributo mayor de su físico eran esos ojos que aunque usaba gafas se podían apreciar que sin ellos deslumbraría a cualquier hombre.
- La joven solo sonrió levemente con las mejillas sonrojadas.
- Le presentare a mi hermano, él debe estar… Terry miro en todas las direcciones pero no encontraba a Anthony.- Me permite unos minutos mientras tanto diviértanse en la fiesta.
- El hombre mayor asintió alejándose con su familia.
- Anthony ¿Dónde estás? Se dijo así mismo buscándolo con la mirada. ¿Sera posible que siga en su habitación? Dijo subiendo a buscarlo.
…
- Padre ¿puedo salir un momento? Aquí hay demasiada gente que no conozco.
- Pero Patricia es momento de que socialices, algún día heredaras mi empresa y necesito que conozcas a todos.
- Lo sé, padre toda la vida me lo has dicho pero solo serán por unos minutos.
- Está bien pero apresúrate en cualquier momento vendrá el señor Grandchester con su hermano.
- De acuerdo. Dijo Patricia saliendo con rabia.
Al salir sintió que ese era su mundo, amaba la naturaleza en cambio odiaba los negocios solo lo hacía por su padre pero ya estaba cansada de eso.
- Los hombres de negocios eran todos unos fríos y calculadores seguro también lo sería ese tal Anthony. Pensó.- En cambio la naturaleza era cálida y reconfortante, Uff aunque ahora creo que está un poco fría. Dijo pasándose las manos por los brazos. Se giro con intensión de regresar entonces choco con alguien.- ¡Oh, mis anteojos!
- Disculpe señorita, fue mi culpa no debí caminar distraído.
- Patty no podía ver claramente a la persona que le hablaba pero esa voz sería difícil de olvidar.
- Aquí tiene sus anteojos señorita. Patty los tomo y se apresuro en colocárselos. Sin proponérselo solo un suspiro al ver al hombre frente a ella.
- Le pido disculpas nuevamente, fue mi culpa por no fijarme.
- Eh… Yo Patty. Fue todo lo que dijo.
- ¿Eh? Ah mi nombre es Anthony, mucho gusto joven dama pero permítame hacerle una pregunta.
- Patty solo asintió.
- ¿Qué hace una joven dama tan bonita afuera y sola? cuando todos se divierten dentro.
- Oh… yo.
- Permítame acompañarla dentro. Anthony le dio el brazo y la jovencita acepto.
- Le ruego me disculpe joven dama ahora pero tengo que reunirme con alguien.
- No se preocupe. Se despidieron con una sonrisa.
…
- Adelante.
- Annie perdona que te moleste pero ¿Has visto a Anthony?
- No, no lo he visto ¿Ocurre algo?
- No, solo quería que saludara a los invitados pero ¿me dejas hacerte una pregunta?
- Dime.
- ¿Por qué no has bajado? Todos estamos presentes.
- Lo sé pero pensaba bajar cuando Niel llegara.
- ¿Estás segura?
- Sí.
- Bueno no te molesto más.
- Pero antes que te vayas quiero hablar contigo. Dijo Annie a su hermano.
- Claro.
- Es Candy la chica que te tiene así tan feliz.
- Eh… no se dé que me hablas.
- Por favor, Terry no trates de engañarme, hace tiempo que no te veía tan contento es como si hermano fuera otra persona.
- ¿Qué dices? Soy el mismo de siempre.
- Annie negó con la cabeza.- Esa mirada la conozco muy bien. ¿Estás enamorado verdad? Dijo inclinando la cabeza para mirarlo.
- Annie si querías hablar de eso déjame decirte que pierdes tu tiempo. Tomo la manija de la puerta con intención de irse.
- ¿Por qué lo niegas?
- ¿Qué quieres que haga? Dijo girando en dirección a su hermana.- Qué pasa si ella…
- ¿No siente lo mismo por ti? Dijo Annie terminando lo que quería decir su hermano.- ¿Eso piensas? Terry se nota a distancia que ella siente lo mismo que tú. Dile lo que sientes… antes de que sea muy tarde.
- ¿Tarde?
- Ella asintió.- A veces tenemos el amor frente a nosotros pero el temor o las dudas nos hacen tomar decisiones equivocadas dejando ir a esa persona especial. Con tristeza recordó el hombre que había dejado ir.
- Eres mucho más joven que yo y hablas con tanta sabiduría, gracias por decirme esto. Le diré esta misma noche que la amo.
- Annie sonrió sin poder evitar derramar una pequeña lagrima.
…
- Anthony ¿Dónde te habías metido? Dijo Terry luego de haber tenido una conversación con su hermana.
- Salí a despejar mi mente, recuerda que mañana me iré.
- Ahora que estas aquí ven te presentare a nuestra nueva socia con la que trabajaras. Ahí estás, ven acércate. Señorita O'brien, le presento a mi hermano Anthony Grandchester.
- Patty al verlo quedo perdida en esa mirada dulce.
- Anthony soltó una sonrisa. ¡Vaya que gran sorpresa!
- ¿La conocías? Pregunto Terry.
- La acabo de conocer hace un momento. Respondió Anthony.
- Bueno esto es perfecto.
- Sera un placer trabajar con usted señor Anthony Grandchester.
- El placer será todo mío, llámame solo Anthony.
- Los dejo conversando, así se conocen mejor. Dijo Terry saliendo en busca de una persona pecosa rubia de ojos bellísimos y labios que lo volvían loco.
Sin embargo los invitados como socios no dejaban de hablarle cosa que hacía imposible hablar con ella, solo la había visto un breve momento se veía hermosa con ese vestido rojo pero lo que no le gustaba era que se llevaba la mirada de muchos hombres. Tenía que ver el momento de llevársela de todos y por fin hablarle a solas.
En ese instante su hermana apareció.
- Ya hablaste con Candy.
- No he tenido la oportunidad, cuando quiero acercarme a ella aparece alguien y me interrumpe.
- Oh vaya. Pero por que no aprovechas ahora, todos están bailando ve a buscarla.
- ¡Maldición! ¿Dónde se fue? Dijo Terry buscándola con la mirada.
- La vi caminar por el pasillo debe haber subido a la azotea.
- Gracias. Dijo Terry saliendo en busca de Candy.
Se había dado cuenta que muchos hombre no dejaban de mirarla así que se fue de la fiesta.
- No debí ponerme este vestido. Pensó.- Aquí estaré mucho mejor, lejos de todos esos degenerados. ¡Ah! Que noche tan fría. – Oh parece que las flores están cayendo, pronto será invierno. Estaba tan metida en sus pensamientos hasta que un ruido la hizo girar del susto.
- ¿Q-quien está ahí? Dijo sin poder apreciar quien se acercaba. La persona se fue acercando hasta que la luz de la luna ilumino su rostro.- ¡Anthony! Me asustaste.
- Oh, estabas aquí. Dijo caminando con dificultad.
- ¿Te pasa algo? Estas caminando un poco raro. Dijo acercándose.
- No me toques.
- Pero estas ¡Oh! Ese olor. Candy se cubrió la nariz.
- ¿Qué pasa? Ahora te doy repugnancia.
- No pero el olor es muy fuerte.
- ¡Estuve bebiendo! ¿Y que?
- ¿Por qué me hablas de esa forma, Anthony? ¿Te hice algo? Pregunto Candy con tristeza.
- ¿Quieres saber que me hiciste? Pregunto con burla acercándose peligrosamente.
- Ella sin imaginarlo solo asintió.
- Me has embrujado, eso has hecho.
- ¿Embrujado?
- Sí, Porque no encuentro otro motivo para que yo este así.
- ¿Así como?
- No puedo quitarte de mi cabeza. Dijo acercándose más.- No puedo evitar estar celoso cuando te veo con mi hermano, no puedo evitar soñar contigo. Decía Anthony mientras se acercaba cada vez más y más.
- ¿Pero que estás diciendo? Estas hablando por el alcohol. Yo… yo me iré.
- ¡No! Anthony la tomo de los hombros y la miro directamente a los ojos.- Esto lo digo porque es verdad. Estoy enamorado de ti.
- Candy estaba sorprendida, jamás hubiera imaginado que Anthony tendría esos sentimientos por ella.
- Tú… ¿no me quieres? Pregunto Anthony.
- Anthony… por supuesto que te quiero.
En ese preciso instante él sonrió y se acerco con intención de besarla. Sin embargo… Alguien había escuchado todo. Terry traía las manos en un puño y estos le temblaban con odio. Jamás en su vida se había sentido más traicionado, una puñalada era una caricia comparado con eso que estaba sintiendo en ese momento. Sus ojos no podían creer lo que estaba viendo se había arriesgado a amar y esto era lo que obtenía. Con rabia se alejo del lugar.
Al darse cuenta lo que Anthony pretendía, Candy reacciono con una bofetada haciendo que Anthony perdiera el equilibrio y terminara chocando con una mesa con la caída el floreo que traía la mesa término por mojarlo logrando que Anthony entonces reaccionara. Alzo la mirada y vio a Candy con los ojos aguados y llenos de terror.
- Candy…
- Te quiero sí, pero te quiero como a un hermano. No como tú crees.
- Perdóname Candy… no sé que me paso… Yo… Quiso levantarse para acercarse a ella.
- ¡No! No te me acerques… Candy salió corriendo.
- Anthony bajo la cabeza llevándose una mano en la cabeza y dándose cuenta que lo había arruinado todo.
Continuará…
Hola chicas ¿cómo han estado? Esta vez les traigo un nuevo capítulo que por una confusión traerá problemas a nuestros protagonistas ¿Podrán aclararlo? En el siguiente capítulo lo sabremos.
Tengan una feliz semana, bendiciones a todas.
