hola a todo el mundo!
tanto tiempo!
dado que estoy en aislamiento, por haber tenido contacto con un positivo para covid 19, me tome el tiempo de leer todo mi fics otra vez.
como cambian las cosas luego de 6 años, ojo, estoy feliz del resultado, pero bueno ahi noto el cambio del feminismo en mi. como muchas veces dije, estudie, y me recibi gracias a todos los santos, de partera, he de ahi mi aislamiento, y el ideal de empoderar a la mujer es parte de mi dia a dia, por ello, y porque soy una niña de alma, estoy escribiendo un fics de Card Captor Sakura, en donde chau la idea de damisela en peligro, sumisa y dulce.
pero bien, el releer mi historia, hiso que me diera cuenta de que, pareciera un inuyasha algo celoso toxico, y en realidad no, solo protege a su hembra, que hay varios errores de escritura, asi que quizas cuando la termine empezare a pulirla otra vez, no se todavia.
Por cierto, soy de Argentina, quiero escribir lo mas neutro posible, porque es mas grato para leer.
Millones de gracias a todos los que me han dado aliento, en serio quiero terminar esto, a pesar de que no puedo creer que hayan pasado 6 años...lloro de felicidad, y tristeza soy una vieja chota.
bien sin mas, solo agrego que los personajes de inuyasha no me pertenecen pero la historia si.
capitulo 29: Tormenta en alta mar (parte 1)
Que extraña son las vueltas de la vida, es algo así como una montaña rusa, todo esta tranquilo la brisa golpea tu rostro, y vas en subida; para luego, bajar a gran velocidad, el corazón palpita, parece que como si se podría detener, pero no, luego todo vuelve a empezar. Subimos, bajamos, reímos, lloramos, odiamos….amamos…..
-oye, ¿ Me escuchas?
Kagome salió de su ensoñación, y observo a su esposo, verla con una sonrisa divertida. No supo cuanto tiempo se había quedado viendo al mar, allá al horizonte. Pensando en las vueltas de la vida, pensamiento que ya era mas que recurrente.
- Lo siento, es que lo que veo es – y observo una vez más hacia el frente – simplemente maravilloso
- El mar es renovador, ¿no lo crees? Siempre me gustaba venir aquí cuando ya estaba a punto del colapso – Inuyasha luego de asegurarse que el ancla estuviera fija, se acercó a su esposa, y se sentó a su espalda, abrazándola, asegurándola contra sí, respirando su perfume, teniéndola tan cerca que podría fusionarla con el - Recuerdo que una vez, luego de un incendio, nos toco sacar los cuerpos de una familia entera – No solía relatar sobre los casos en los que participaba, aun así solo dejo fluir sus pensamientos – yo tuve que sacar a un pequeño de 5 años, no quise ver su rostro, solo lo aprete contra mí y lo saque – apretó mucho mas a kagome junto a si – rezaba por que tuviera un hilo de pulso, no sé, algo que se me hubiera escapado, pero los médicos al revisaron constataron que no había nada más que hacer –
Kagome escuchaba cada palabra, acariciando las manos que la aprisionaban, pero al sentir que la presión del abrazo aumentaba, decisión voltear y encarar el rostro de Inuyasha.
- con el tiempo aprendí, que cada uno de nosotros tenemos un destino marcado, uno al que no podemos eludir, venimos cumplimos una misión y regresamos al inicio, todo lo que pasamos tiene una razón, lo bueno … lo no tan bueno…aunque no podamos entender el porque -
- si, también lo creo, fue duro, además era uno de los primeros incendios en el que participaba, y la verdad eso te golpea – la miro a los ojos, y despacio se levanto, camino unos pasos y apoyo en el barandal del yate – esa noche recuerdo que cenamos en casa de Maru, Rin debió tener uno meses; llegue y al cabo de un rato, comenzó a llorar – al recordar sus labios se curvaron en una sonrisa divertida y observo a kagome – nunca escuche a un bebe llorar de esa manera, tenia unos pulmones potentes jajajajaja pobre, mi hermano tenia unas ojeras que parecía un panda, y Kagura le recriminaba que ella la pario, mínimo el atienda sus llanto – suspiro divertido, aliviando un poco la carga que acompañaba el recuerdo del incendio.
- me puedo dar una idea de eso, Kagura me conto que el tenia miedo de cargarla, la veía tan pequeña, tan frágil, que pensaba que se desharía en sus manos.
- Si, bueno, eso es cierto… de cualquier forma el no advirtió que me adelante y para cuando llego a la habitación de Rin, yo la estaba arrullando, no se en que momento empezó a llorar, pero lo hacía, cargando a Rin, el puso una mano en mi hombre y me pregunta que sucedía, creo que es la primera vez que lloraba delante de él, y le conté cada detalle
- una vez que termine, Rin ya se había dormido, y el me la quito de los brazos y la acomodo nuevamente en su cuna, se volteo y me abrazo, y siempre recordare lo que me dijo…
Kagome escuchaba atenta, sin perderse detalle del rostro de Inuyasha, era majestuoso ver la brisa desparramar sus cabellos, los rayos del sol que empezaban a quemar, impactar en su piel, parecía un dios ahí parado, relajado, abriéndose a ella.
Dijo - "no debes cargar con esa pena, piensa que lo rescataste, aunque fuera su cuerpo, además quizás había llegado su tiempo, duele porque era tan solo un niño, pero eso no quita que todos tenemos una misión, ahora, cada vez que necesites un abrazo, sabes que aquí tienes un par de brazos a donde llorar, soy tu hermano, y estaré siempre dispuesto a escucharte, bien ahora lávate el rostro o mama pensara que te tire gas pimienta o algo, vamos – Inuyasha recordaba, y cuando ambos hermanos bajaron a cenar, el mayor le comento…
- por cierto, el yate esta en uso, terminaron las reparaciones, quizás podrías dar una vuelta, ya sabes para despejarte, el mar y su energía te harán bien – y no mentía, al otro día se subió al yate y se pasó todo el día en el mar. Y fue real, se sintió renovado, aceptando que parte de su oficio a veces no iba a ser tan bueno, pero el eligió ser parte de ese mundo, aceptando todo lo que ello conlleva.
Luego de eso, se dedicaron a almorzar, charlar de la vida, del fututo, de sus niños, mejor dicho, sus 4 niños. Aprovecharían todo el tiempo que pudieran para ser solo ellos.
-Oye pequeña, que dices de quedarnos a pasar la noche aquí, el clima esta hermoso, y el mar tranquilo, podremos jugar sin despertar a los niñon, o ocasionarles un trauma – esto ultimo lo acompaño de una mirada picara.
- No lo se, y los niños, ya bastante me costó venir aquí sin ellos, además deberíamos preguntarle a Kagura – y no mentia, le costo tomar la decisión, sus niños no podrían estar en mejores manos, Kagura y Seshumaru eran peligrosos a la hora de defender a los niños, eran fabulosos padres.
- Dudo que diga que no, sabes que adora a los gemelos, Maru estará fascinado con recordar sus noches es vela con Rin, y te aclaro, yo también los extraño a horrores, pero necesitas descansar de todo lo que ha pasado, y necesitamos un tiempo para nosotros también
- Me siento una madre abandonica – la morena puso unos ojitos de cordero degollado, con un puchero, muy infantil, pero no dejaba de verse tierna, al menos a los ojos del ambarino que la observaba divertido, esa mujer lo traía demasiado desquiciado de amor.
- Escucha, no serás una mala madre, además ellos se ofrecieron, mañana al medio día estaremos allá, no te preocupes.
Luego de meditarlo, largamente, solo añadió – Bien, pero llámalos y pregunta, no quiero imponerles nada, por mas que ellos lo hayan sugerido-
- de acuerdo, de acuerdo, los llamare, espero tener algo de señal, aquí no suele haber mucha sabes -
Hacia 2 meses que nada se sabía de Kikio, habían apresado al idiota que incendio la Pastelería, y este canto como pajarito cuando empezaron a acorralarlo. Sabían que esa mujer estaba loca, pero no pensaron que a tal dimensión.
- cielo, ¿Podrías hacerme un favor? – Kagura había asomado la cabeza por la puerta del despacho que era la oficina de Sesshumaru cuando estaba en su casa.
- Si dime, que necesitas
- podrías ayudarme a acostar a los niños, es que se durmieron en sus mecedoras, y rin insiste en cargar a uno así los acostamos a ambos.
- Insisto, esa niña necesita un hermano
- Claro, ¿tu lo parirás esta vez? O quieres que te recuerde que estuve 1 semana en preparto, más 16 horas hasta que mi útero se abrió como una flor para dar nacimiento a nuestro retoño.
Sesshumaru recordaba a la perfección, esa semana fue un infierno, como madre primeriza estaba asustada de todo, cualquier molestia era motivo de salir corriendo a la clínica, pero una vez que comenzó el trabajo de parto, esas 16 hs el estuvo con ella, apretando su mano, sobando su espalda, haciendo todo lo humano e inhumanamente posible para que todo saliera bien, tanto para su mujer y su bebe. Además, también sabia que todo lo que decía Kagura, lo decía en broma, ella tenia miedo, luego del nacimiento de Rin, estuvo en Neonatologia por 1 semana, primero por una dificultad respiratoria, y luego, porque tuvieron que ponerla en lampara porque sus niveles de bilirrubina eran altos. Y por sobre todo, el hecho de que ella había sufrido un aborto espontaneo, por lo que el embarazo de Rin fue cuidado hasta el mas mínimo detalle.
- Kagura, hablo en serio, se que tienes miedo, pero también se que deseas otro bebe, al igual que yo. Esta demás decirte que jamás te impondría nada, las decisiones las tomamos juntos, pero también quiero que seas feliz. Veo como ves a los gemelos, con añoranza, quieres otro bebe, lo se, te conozco
Bien, era una de las tantas veces que no podía esquivar una conversación, mas siendo que llevaba toda la razón. Tenia miedo, de perderlo, de que tuviera problemas, sufrió tanto con la perdida de su primer embarazo, lo bueno de eso fue que no habían podido comunicar el embarazo a la familia, por tanto solo ellos dos sabían de ello. Es por eso que con Rin tomaron todos y cada uno de los recaudos.
- Si, se que tienes razón, pero el miedo…el miedo esta ahí
- y estará, siempre estará, pero pienso que la mejor manera de enfrentarlo es juntos, como siempre he estado para ti, y tu para mi. Eres mi mayor guerrera.
- esta bien, si quieres podemos intentarlo, en el mientras podemos practicar ¿no?
- oh eso me recuerda, llamo Yasha, me pidió si podíamos cuidar a los chicos hasta mañana, al medio día pasa por ellos.
- al final nos hiso caso ¿verdad?, les hará bien tomarse un tiempo como pareja, dado que esto últimamente ha sido un infierno.
- Si, les hará bien, espero que puedan descansar
- te dijo algo mas
- no, la comunicación se entrecortaba, creo que si se alejan un poco mas no tendrá nada de señal – Sesshumaru sabia que a veces la señal era nula, pero sabia que los pronósticos eran buenos así que nada pasaría – Por cierto, Cielo, quieres bañar a los niños antes de cenar o después, lo digo para no cambiarme la ropa, sabes que ellos arman un alboroto tremendo, son dignos hijos de mi hermano
Kagura analiso todo, y luego comento – son las 6 de la tarde, se acaban de dormir, podríamos esperar hasta las 8, no te parece, luego de cenar los bañamos, además espero q eso los agote o esta noche no dormiremos
Y ahí el ambarino se dio cuenta de algo – Rayos había olvidado esa parte de los bebes, creo que la tarea de hacer bebes deberá esperar hasta mañana ¿no?
Y Kagura estallo en carcajadas.
En el mar todo estaba calmo, la noche era mágica, las estrellas y la luna brillaban con un brillo mas que especial. En el camarote de un yate dos amantes se entregaba al placer y al amor, deseando que ese momento sea eterno.
Eran las 10 de la noche, en la mansión de Sesshumaru Taisho todo estaba en calma. Este se encontraba analizando unos archivos, de un próximo contrato que estaban a punto de cerrar cuando el teléfono sonó
- ¿Diga?
- Buenas noches, señor Taisho, soy el detective sato
- Buenas noches, señor Sato, dígame que novedades hay
- Bien, pudimos localizar a la señorita Tama, pero se nos escapo antes de poder atraparlo
- Esa maldita mujer – era demasiado escurridiza
- señor, ese no es el motivo de mi llamado
Y ahí Sesshumaru temió lo peor…..
- el real motivo es que, el sujeto que ocasiono los incendios, también nos dijo que la señorita pidió ayuda a su primo, un sujeto de la mafia; este no quiso involucrarse mucho, sabe lo que el apellido Taisho significa, eso es jugar con fuego, pero si le proporciono ayuda.
- a que se refiere
- bien, lo que pudimos averiguar es que le dio dinero y un bote
- ¿perdón? ¿Un bote? – Sesshumaru era rápido en atar cabos sueltos y tuvo un mal presentimiento – Señor Sato, necesito que vaya al muelle con una patrulla, creo que mi hermano y mi cuñada están en peligro
- ¿Disculpe? No comprendo, ¿Qué sucede?
- allá le contare todo, confie en mi, mientras conseguire un bote de la patrulla costera, por favor, esto es cuestión de vida o muerte
- Bien lo encontra allá
Empezaba la cuenta regresiva, sentía en lo mas profundo que hoy se terminaría todo, pero rogaba a todos los dioses que no sea con dos ataúdes de su hermano y cuñada. Maldita se la hora que su hermano se fijó en esa lunática.
Kagome se despertó presa de la sed, observo al cuerpo que dormía junto a ella, era maravilloso verlo dormir, así tan tranquilo, sereno. Se deshizo del agarre fiero que tenia sobre su cintura, ese hombre aun dormido tenia una fuerza sobrehumana para atraparla, no es tampoco que ella quisiera huir. Pero como pudo se levantó, se coloco el camisón, porque…bien estaban solos en medio del mar, pero tampoco para que mujer se paseara desnuda por el barco. Además, la noche estaba fresca sin llegar a ser fría.
Tomo el pomo de la puerta y escucho
- ¿A dónde se supone que vas?
Volteo con cierta diversión, y vio a Inuyasha tumbado boca abajo, pegado a la almohada, con los ojos cerrados, y sonriendo
- por un vaso de agua, y al baño, ¿quieres que te traiga algo?
Este abrió un ojo y solo le dijo – si, podrías traerme chocolate fundido
- por dios eres un pervertido, mucho tiempo con Miroku te está afectando -
Y sin mas se alejo del camarote, no sin antes escuchar las carcajadas de su marido, porque si…ella recordaba muy bien las cosas que su marido podía hacer con chocolate fundido
- oh dios ahora necesito hielo -
Se apresuro a abrir el refrigerador, tomo el envase de jugo, que era mas fresco que el agua, y cuando se disponía a regresar, alguien le apoyo una suerte de trapo en la cara, y mientras perdía la conciencia solo pudo escuchar…..
….Dulces sueños…Maldita perra…
Con dificultad pudo abrir los ojos, y en cuanto pudo enfocar, estaba atada en una silla, con la boca amordazada, y delante de ella, Inuyasha que parecía dormido de igual manera que ella. Kagome presa del pánico empezó a luchar con las ataduras hasta que alguien hablo.
-Bbien, al fin despertaste
Y ahí kagome se vio en su peor pesadilla
- Me recuerdas…. Soy Kikio
continuara...
y bien, hay suspenso ¿no?
bueno, por lo pronto esto salio por hoy, falta poco...muy poco...
gracias infinitas a todos por el apoyo, insisto, no puedo creer todavia que pasaron 6 años desde que la comence. Soy una de las que quiero romper todo cuando una historia queda inconclusa, pero bueno, los tiempos de los adultos es asi, pero intentare que eso no vuelva a pasar.
Gracias Totales, y un gigantesco abrazo...cuidense, cuiden a sus familias, esta pandemia no es joda y para quienes pertenecemos al personal de salud, creanme que es tristisimo lo que se ve.
