Día 18: Oh no, tu no otra vez (Banana)


- ¿T-tu eres Chat Noir?

- Ahmmm ¿Sé fresca?

- ¡NO! Nada de eso, ahora vendrás conmigo. A la sala de negociaciones.

Vaya, ¿de dónde salió esa confianza?

- ¿Te refieres a tu balcón?

- Propones algún lugar mejor, ¿gato tonto?

- Oye, tranquila, ni que haya pasado algo ilegal aquí.

- Es… ¡TU IDENTIDAD!

La gente que estaba en el parque les quedaron mirando con cara de dudas a los dos chicos.

- Lo siento por la alteración de mi querida compañera, todo está bien, París. ¡Sean frescos y disfruten su fin de semana!

La jaló y le habló al oído.

- Te parece que vayamos a otro lugar, ¿princesa?

- B-bien, pero primero debo ir al carrusel con Manon, se lo prometí.

- Está bien, las acompaño.

- ¡N-NO! Digo, podemos hablarlo luego ¿sí?

- Pero…

- Luego, por favor, llámame después.

- Está bien, Mari. Aunque no lo creas… - se acercó a su oído. - …me alegra que seas la única que sepa mi identidad.

Marinette se sonrojó y fue a ver a Manon, confundida con lo que dijo su compañero gatuno y con las mejillas calientes por lo que dijo.

-.-

Le Grand Paris.

- El señor Banana le está esperando en la habitación 2021, noveno piso.

- Gracias, señor.

Ventajas de ser una celebridad extraña.

Marinette tomó el ascensor y subió algo nerviosa aferrándose al bolso donde estaba Tikki. Admitió que en el parque le salió un poco la molestia de que alguien sepa su identidad, ya que era crucial no saber nada del otro y que le haya revelado justo a ella, era peligroso.

Además, le había revelado algo que no esperaba ni en sus locos sueños.

Si, por algo era un sueño, es mentira ¿cierto?

- Por fin llegaste.

- ¿Adrien?

Se paró del sillón donde estaba sentado.

- Quería ser primero el chico civil antes que el superhéroe porque te debo una explicación de ambas formas.

- Está bien.

Volvieron a sentarse.

- Primero, solo tengo una duda siendo Adrien. ¿Le dirás a alguien que…? Rayos, ni sé porque lo pregunto si sé que eres alguien de confiar.

- Agradezco la confianza. Pero igual de todas formas, no le diré a nadie esto. Pero, ¿por qué estabas en la calle? Mas con ese traje tan ridículo.

- Oye, el señor Banana ahora se ha vuelto algo mío y por más que se vea chistoso, me ayuda a ser libre.

- ¿Ya lo has hecho antes?

- Sinceramente, no. Pero uso a veces a Chat Noir para disfrutar de la libertad.

Igual que yo…

- Oh vaya. No sabía eso.

- A veces es frustrante. Mi padre me presiona demasiado, Marinette, no puedo respirar y mucho menos ser yo mismo con alguien, porque se pueden aprovechar de mi fama y… - su tristeza comenzó a notarse en su rostro.

- Mira Adrien, no tienes que decirme todo, te cuesta y lo veo en tus ojos… - dijo poniendo una de sus manos en su hombro en señal de apoyo. – ¿Y ahora me dirás algo como Chat Noir o hablaré con Adrien?

- Oh cierto, ¡Plagg, las garras!

Una luz verde cubrió su cuerpo y se volvió el héroe gatuno pero con un semblante distinto, ahora tenía las orejas caídas al igual que su cabeza.

- Tenía dos cosas que decirte siendo así, una de ellas es que lo siento mucho por haber sido coqueto contigo, Chat Noir es…

- Parte de tu… personalidad.

- ¿Cómo lo sabes?

- Intuición de chica.

- Vaya, soy muy evidente para ti.

- Probablemente, pero estoy dándome cuenta ahora de algunas cosas que tienes siendo Adrien… Los chistes malos, a veces la coquetería, pero esto de la doble vida… Guau.

- Si, por eso me encanta ser alguien más que no sea el perfecto Adrien Agreste, es como si Chat Noir fuera esa máscara que quiero tener permanentemente en mí.

- Y ahora es una banana siendo Adrien. Creo que no ha sido un buen camuflaje…

- Si… - Chat se rascó detrás de su cabello. - …pero como te dije, me alegra que sepas mi identidad.

- ¿Eso es todo?

- Más bien tengo una duda…

- Dime. Te escucho.

- ¿Qué piensas de lo que te dije, después de eso?

- De lo de ser Chat Noir con el traje lo hablamos y yo de la nada te revelé que… Oh hablabas de eso.

- Si, y de lo que te dije después que… - tomó sus manos. -… me respondas, Marinette.

- Siendo Chat Noir, puedo tener más confianza contigo, t-tuve nervios al decirte que me gustas, pero ahora que sé que eres Adrien, p-pues… ¿qué piensas?

Trató de controlarse, se sentía una tonta por soltar eso. Si le dijo que le gustaba era cierto, ¿no? ¿Por qué rayos volvió a preguntar?

- No me disgusta, más bien, sé que eres muy linda y encantadora persona.

- Y te gusto…

Chat soltó su mano.

- Ehmm…

- ¿Porque no me lo dices siendo Adrien?

- Es difícil…

- ¿Necesitas una máscara para tu máscara?

- N-no sino que…

Marinette no aguantó la intriga y le robó un beso en la mejilla.

- Tu puedes, gatito.

- Me agrada que seas linda conmigo y que…

- ¿Algo más?

- ¡Necesito más confianza para hacerlo!

- ¿Y por qué con Ladybug era más fácil?

- Porque…

Se quedó en blanco. No quería dañarla, pero…

- Era más imprescindible que Marinette en ese momento, ¿no?

Si, iba a ser doloroso.

- No, no es así, sino qué…

- Adiós, Chat Noir. Nos vemos en la escuela, disfruta tu domingo.

Marinette se fue de la suite, apenada y cabizbaja. Tomó el elevador.

- Tikki, creo que ahora compito conmigo misma.

- A Adrien le gustas, de repente está confundido, dale algunos días…

- La fiebre de Ladybug se le subió a la cabeza, jamás va a amar a Marinette, y si por un me gustas me va a convencer, conmigo se ha equivocado.

Mientras el elevador seguía bajando, se quitó la pulsera que Adrien le había regalado.

- ¿Buena suerte? Fue peor que eso.

Llegó al primer nivel y el amuleto lo dejó en la puerta de los elevadores, dejando ahí su viejo amor reemplazado por un vacío de decepción y la suerte que él le entregó el día de su cumpleaños.

-.-

Palabras: 982.

-.-


¡Día 18 terminado!

Otra vez rompemos los shots, para los que les parezca familiar, este cap viene del día 23 que es la revelación del traje de banana del Adrinette April. Si lo han leído hay continuidad, si no lo hicieron, no es necesario leerlo, aquí explico que sucedió en ese capítulo.

A ver cuanto dura este uwu

¡Nos leemos mañana!

- Ann.

Siguiente capítulo:

Día 19: Chat Noir en Smokin.