No olvidar las compras 2
Mi cabeza palpitaba en dolor y mi cuerpo se sentía entumecido, era como si hubiera dormido en una cama de piedra, lentamente abrí los ojos, los rayos de luz que permeaban las cortinas indicaban que era de día, mire a mí alrededor notando que me encontraba en mi cuarto… nada estaba fuera de lo común pero una presión ominosa se arrastraba por mi piel, no recordaba haber ido a la cama, ni la cena, ni haber hablado con mi querido padre o madre, acaso tome un baño?, la garganta reseca me daba a entender que ni agua he bebido, lentamente a pesar de mi malestar me senté en la cama mire mi reflejo en el gran espejo que tenía a un lado y vi que me encontraba en mi ropas de dormir, …que extraño, por mas que pensaba no recordaba nada de la noche anterior, bueno solo haber ido con mi hermano a visitar a los pueblerinos,… tendría que hablar con Alfred capaz se acuerde de algo.
Mientras la joven bruja meditaba sobre su extraña apariencia una sensación de bilis subió a su garganta.
-Ahh… que mal esta mi estómago, sería mejor tomar algo y comer también.
La joven agarro una pequeña campanita dorada y la movió suavemente, haciendo que un suave "tin tin" sonara, instantáneamente una elfo domestico apareció.
¡puff!
-Tráeme una poción para la acidez estomacal y algo para comer.
"Señorita Dalia eso tiene que esperar, su padre me dio órdenes para cuando despierte vaya al comedor principal"
Dalia miro con desprecio al elfo, como es posible que no me escuche…pero será algo importante me imagino.
-Entonces deja de mirarme y ponme presentable!
"Si señorita dalia", dijo la elfa agachando la cabeza mientras que con un chasquido de dedos cambio de ropa a Dalia, también aliso su pelo, le puso maquillaje para acentuar su belleza juvenil y le perfumo.
Dalia se levantó y dio un vistazo al reflejo del espejo, la elfa le había puesto su mejor vestido completo de color azul oscuro, con su brillante pelo negro, su piel hermosa blanca y rosada resaltada por el maquillaje, realmente era digna de una noble mas algunas preguntas se formulaban en la cabeza, ¿Por qué vestirme asi si no hay fiesta o sera alguien importante de visita… quizás un pretendiente?... bueno lo sabré pronto.
La joven bruja tomo su varita en la mesa de noche y decidió ir a ver a su padre, la elfa le acompañaba cayada detrás, camino por un largo pasillo que mostraba cuadro de sus parientes anteriores, la belleza era intrínseca de la riqueza pero también de la antigüedad eso mostraba en cada esquina que doblaba, las puertas que miraba, las escaleras que bajaba, el candelabro que colgaba y los muebles que dejaba atrás. Asi hasta llegar al destino que le era requerido llegar, lo que nunca se imagino era que en primer lugar era la última de la familia que faltaba, en segundo lugar que su padre no se encontraba en la silla principal y por ultimo encontrar una joven que la palabra belleza no era suficiente para describirla, todo esto la dejo muda y quieta, este cuadro surrealista jamás había visto esto acompañado por una mirada de desesperación dada por toda su familia.
-Dalia siéntate a lado de tu hermano.
Dalia miro a su padre que dijo esas palabras, fue ahí que se dio cuenta cuanto un hombre puede envejecer en solo una horas, la angustia en su mirada no la había visto desde que los Malfoy habían enviado una carta sobre unirse a una gran causa, …no mejor dicho era peor esta vez, en ese entonces había algo de angustia pero no reflejaba la mirada de un hombre sin alma. Asi que pesar de desear decir algo prefirió solo obedecer.
-Asi que la niña por fin ha despertado, ya tenía pena que no podría almorzar con nosotros. Pronuncio una voz dulce la cual venía de unos carnosos y dorados labios de la belleza con cabellos de oro, de un ojo verde y un parche en el otro.
-Mis disculpas señorita Othinus, mi hija a veces es de dormir mucho, hablo la madre.
-Bueno todos tenemos dificultades, dormir de mas no es algo relevante no creen.
-Asi es mi lady, dijo el padre de la joven mientras daba un leve asentimiento con la cabeza.
Othinus dio una sonrisa encantadora, lo cual solo ocasiono que todos se inquietaran. Miro a Dalia y pronuncio.
-Bueno bueno como ya has escuchado Dalia mi nombre es Othinus, y estoy acá porque he cerrado un gran negocio con tu padre
-Un gran negocio? De qué? Hablo Dalia con una voz débil.
Othinus dio una gran sonrisa y pronuncio unas simples palabras que cambiaran su vida.
-La de cómo me van a servir claro está, pero no te preocupes tendrán mi apoyo en todo proyecto que no se in-
-Como que servir? Se le escapó a Dalia
-Eso no es algo que debas preguntar Dalia! Dijo su padre de manera violenta pero nerviosa mientras rápidamente veía a Othinus.
Dalia ante estas palabras solo agacho la cabeza, solo cuando era niña su padre le había levantado la voz y nunca con tanta desesperación.
-Disculpe mi señorita Othinus ella-
-No te preocupes Alice, ni tu Roberth, ella no ha estado en la reunión de antes, se que Alfred le explicara muy bien, dio una mirada al joven el cual solo asintió.
-Bueno como seguía hablando Dalia, ustedes me servirán y yo les apoyare en cualquier cosa que no este en contra de mis planes, especialmente su hermano y usted, no te preocupes en este momento ya les contare después de este hermoso almuerzo lo que tendrán que hacer, sus padres ya saben su parte, asi que no hay ningún problema no? Termino Othinus mientras miraba a todos, los cuales afirmaron.
Después de esta breve conversación, comenzaron a almorzar, el ganzo y venado eran tan sabrosos como siempre, y la torta de huevo de dragon era maravillosa, esto acompañado con vino de enanos era lo mejor pero Othinus solo probo el vino, realmente no sentía hambre, esto incomodaba a los demás pero nadie hablo. Al terminar el almuerzo Othinus despidió a los padres de Dalia, y llevo tanto a ella como a su hermano a la sala.
-Mis queridos jóvenes, mis queridos compañeros, mis queridos siervos, ustedes tendrán la brillante misión de buscar algo por mí, a pesar de mi extraordinario poder no es como que sepa todo del mundo, asi que deberán ser mis ojos en los lugares donde no puedo estar, y como tal su primera misión es que se conviertan en mortífagos.
Dalia estaba a punto de preguntar el porqué de esto pero fue su hermano el que hablo.
-Mis Othinus puedo tomar palabra para explicar a mi hermana. Othinus le miro por un instante y solo dio un gesto con su mano para que continuara.
-Hermana lady Othinus está buscando a alguien que es muy importante para ella, y piensa que podría estar en cerca o con el señor oscuro.
-Pero porque debería creer algo asi Alfred
-Porque la persona que busco es alguien con mucha mala suerte, asi que este se encuentre con Voldemort no sería algo imposible por no decir que es muy posible. Hablo Othinus de la nada, mientras miraba las decoraciones del techo.
Dalia se sintió algo mal, ningún mago hablaba tan directamente del señor tenebroso, ni siquiera ellos que eran puristas de sangre. Ella se quedó mirando a Othinus y ella le devolvió la mirada con una sonrisa, la cual le hizo sonrojarse.
-Por lo tanto hermana tenemos que ponernos en contacto con los Malfoys, aunque antes mi padre rechazo cortésmente la invitación de unirse al grupo selecto, no debería haber dificultades para entrar más cuando ya somos mayores de edad.
Dalia no estaba bien estar en el grupo de los mortífagos, realmente no había pensado estar ensuciándose las manos en luchas, pero cada vez que miraba a Othinus sabia que un no era una respuesta equivocada.
-Pero hermano nosotros no somos grandes combatientes, tu sabes que ni tu o yo hemos sido sobresalientes en algo, a las gustas raspamos lo suficiente para salir del colegio.
-De eso no se preocupen. Dijo Othinus mientras apuntaba con el índice de su mano izquierda a los dos y de este salía un pequeño rayo dorado que fue hacia el pecho de ellos.
Dalia sintió un calor en su corazón el cual se esparcía por todo su cuerpo, era electrizante y vigoroso, sentía como su magia se reforzaba en grandes cantidades hasta que un instante se detuvo, aun sin comprobarlo sabía que la magia de su alma había crecido se había hecho más poderosa, ocasionando que se sienta imbatible, esto también le paso a su hermano el cual al igual que ella estaba mudo solo sintiendo como se reforzaban sus capacidades.
Othinus asintió mostrándose satisfecha de que su magia había ocasionado en los jóvenes.
-Como pueden sentir ahora su magia es más fuerte de lo que ha sido nunca pero tampoco es algo excepcional, solo les he llevado a su máximo potencial así que me imagino que eso es suficiente para probar su valía ante Voldemort no?
Alfred fue el primero que se arrodillo siguiéndole su hermana.
-Gracias por este regalo miss Othinus, yo y hermana cumpliremos nuestro deber.
Dalia en un comienzo no sabía si aceptar pero ante este milagro no debería cuestionar nada, después de todo de que es capaz un mago con un poder tan grande como para crear soldados de magos normales.
Othinus estaba divertida en su interior, solo demostró ayer un poco de fuerza después de llevar a estos dos a casa de sus padres y todos están que besan sus pies, le hacía recordar cuando estaba en su trono, una idea se le vino o capaz un anhelo "con Touma al lado mío nunca mi trono será frio", pero eso no es algo que deba pensar ahora, todavía tenía unas cosas que decir.
-Levántense halagadores, que es momento que me muestren su agradecimiento con acciones, asi que esperare cualquier informe sobre la persona que busco sea que este ahí o que se enteren dónde deben estar. Termino Othinus haciendo que dos pequeños colgantes vuelen hasta cada uno de los hermanos cuales lo recogieron.
-Solo digan revélate y verán a quien busco.
Alfred asintió y decidió ponerse el colgante al igual que su hermana, y mientras se despedia para irse Dalia pregunto a Othinus algo que el mismo no tuvo valentía de preguntar a pesar que no era algo malo.
-Lady Othinus usted solo utiliza magia sin varita. Digo Dalia, en realidad quería decirle si ella era humana, pero no quería sonar como insulto, capaz ir con otra pregunta más segura le haga saber un poco más de la naturaleza de su señorita.
-…Voy a decirles algo que no se porque no pocos o casi nadie se ha dado cuenta, las varitas solo sirven para enfocar su magia, y aunque hasta cierto punto refuerzan esta misma, todo nace de la mente y su imaginación, por eso cuando niños son capaces de hacer magia que muchas veces a mi me parece más grande que estar recitando.
Dalia nunca pensó una respuesta asi, ella pensaba que le iba responder que si solamente, aun asi no entendia mucho que quería decir Othinus.
-Disculpe por preguntar Lady Othinus pero lo que quiere decir entonces es que cualquier mago puede hacer la misma magia sin varita.
-Bueno Alfred, capaz no cualquier mago pero si todo que se encuentre en un nivel medio, la varita, sus cantos, los movimientos, son reforzadores mentales para realizar la magia, pero no es necesario todo esto, solo contener las formulas debería ser suficiente, todo mago es capaz de transmitir magia, pero no todos pueden tener la imaginación o fuerza mental para exteriorizar esta fuerza sin nada, aun asi hay ejemplos como la magia de lectura de mentes o la magia para que no lean la mente, o la magia accidental, como digo la cuestión está en la imaginación.
Othinus termino de decir estas palabras y solo abriendo su mano derecha volaron a ella sus varitas, de pronto estas adquirieron una luz dorada y simplemente se desintegraron. Los hermanos se quedaron mudos, sus varitas habían sido destruidas, justo cuando iban a replicar el porque de esta acción Othinus hablo.
-No se preocupen niños, sus varitas están con ustedes, solo imaginen su varita en sus manos.
Alfred fue el primero que se imaginó y en un instante sintió en su mano derecha su varita, el la miro y no podía crear que ahí estaba, esto lo vio Dalia la cual hizo lo mismo y como a su hermano también le apareció, ella decidió hacer crear un chorro de agua el cual salió sin problema mientras su hermano creo una llamarada.
-Como pueden ver ahora sus varitas son partes de ustedes mismo, hacerla aparecer o desparecer, tenerlas cerca o lejos ahora es solo es un espejismo que solo sirve para mejorar su imaginación, solo practiquen con ella y se darán cuenta mas rápido lo que es decía. Bueno aunque me encantaría seguir conversando con ustedes tengo que ir al ministerio británico de magia, asi que ustedes hagan lo que tengan que hacer y también sabré si no hacen lo que les digo.
Termino Othinus con una hermosa sonrisa mientras desparecía en la nada.
Los hermanos solo se quedaron viendo la imagen residual de la bruja que por todo lo impresionante y aun así poco que había mostrado, solo les daba a entender que eran sirvientes de un monstruo diferente al común pero mas peligroso.
Othinus llego hasta una cabina de teléfono que se encontraba en Londres, las personas pasaban sin fijarse en ella, algo raro dado su belleza y la ropa de mujer muggle que desprendía riqueza, con caro estilo francés entre oro y plata, abrió esta y marco el número que Roberth le había dado, mientras bajaba en sus pensamientos reflexiono "aunque la información de MACUSA que absorbí era inmensa parece que los secretos entre las comunidades son siempre tan guardados, me pregunto si debería ir con perfil bajo o aplastar todo, cual llamaría más tu atención mi Touma".
