Disclaimer: todo el Potterverso pertenece a JK Rowling


Este fic participa en el minirreto de mayo para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. El minirreto consistía en escribir sobre un personaje que tuviese una deficiencia, minusvalía o discapacidad. En mi caso elegí a Morag y la minusvalía que he elegido es la paraplejia, es decir, la parálisis de la parte inferior del cuerpo por una lesión nerviosa en el cerebro (o en la médula).


Este fic ha sido beteado por Nea Poulain.

Creando nuevos recuerdos

Morag elevó la silla de ruedas con un movimiento de varita mientras salía del carruaje que la había recogido en Hogsmeade. No la posó en el suelo, el terreno era demasiado escarpado, sino que la guio hacia delante.

Se atrevió a mirar el castillo por primera vez desde que había llegado. La última vez que lo había visto estaba consumido por el odio, la furia y la violencia. Pero no quedaba ni rastro de ello. Casi podía imaginar que nada de eso había pasado.

Casi.

Había alguien esperándola. La silla de ruedas crujió cuando Morag le ordenó que bajase al suelo y se dirigió hacia la figura. Sonrió aliviada al reconocerlo.

—Hola, Neville —dijo a cuando llegó a su altura.

—Morag, cuanto tiempo —contestó Neville sonriendo. Morag se preguntó si verla le traería recuerdos indeseados, pero si lo hacía, lo disimulaba bien—. Perdón por no haber ido a Hogsmeade, estaba liado con el papeleo del nuevo curso.

—No te preocupes —dijo mientras Neville empezaba a andar.

—¿Has tenido problemas con…?

—No, la silla no me ha dado ningún problema. Puedo controlarla con la varita.

—Me alegro. Intentamos hechizar las escaleras para crear una rampa, pero el castillo no estaba muy de acuerdo —Morag soltó un bufido y eso pareció relajar a Neville.

—El castillo está preparado para una batalla, pero no para una minusválida. —Minusválida. Había tardado tiempo en reconocerse como una. La primera vez que lo había hecho había sido provisional. Me curarán, se había dicho a sí misma, son magos, al fin y al cabo. Pero la cura nunca llegó. No había tenido más remedio que aceptar la realidad—. ¿No te parece raro estar aquí?

—¿Qué quieres decir?

Se detuvieron en el vestíbulo mirando hacia el Gran Salón.

—¿No te atacan los recuerdos?

—Al principio sí —contestó Neville—. Me daba miedo girar una esquina y encontrarme con los Carrows y no podía evitar los escalofríos al entrar en algunas aulas.

—¿Lo superaste?

—Supongo que sí —dijo Neville, encogiéndose de hombros—. Hice recuerdos nuevos y pensé que Hogwarts también me había dado muchas cosas buenas. —La mirada de Morag se dirigió a sus piernas instintivamente—. ¿Cómo fue lo tuyo?

—No llegué a luchar. —Morag sonrió. Ahora era capaz de contarlo sin llorar—. Una pared se me cayó encima. A lo mejor fue una explosión o uno de los gigantes. Cuando desperté estaba en San Mungo.

—¿No pudieron curarte?

—Los sanadores me dijeron que el problema no estaba en mis piernas, estaba en mi cerebro. El golpe había afectado a la parte encargada del movimiento de mis piernas. Ni siquiera los mejores sanadores se atrevían a operar el cerebro.

La primera vez que se lo habían dicho, Morag había llorado, gritado e insultado. Se había sentido abandonada y desprotegida. No necesito decirlo, Neville parecía entenderlo sin palabras.

—Pero sigues aquí.

—Supongo que sí. Dispuesta a aterrorizar a los alumnos con las artes ocultas de la Aritmancia.

—Y a crear nuevos recuerdos —contestó Neville, sonriéndole.


Nota de autora: la verdad es que para este fic se me había metido entre ceja y ceja escribir sobre Morag porque es un personaje al que le tengo mucho cariño y tampoco quería hacer algo demasiado triste para el reto, porque ultimamente estoy muy sensible. Así que al final decidí escribir sobre ella reconstruyendo su vida y bueno, metí a Neville porque creo que vivir la guerra a su edad tuvo que ser bastante traumático y creo que se pueden entender muy bien.