Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. Esta historia está hecha para entretener y no otros fines.
XX.
Michiru y Rei estaban algo consternadas por lo que estaba sucediendo en ese momento, ¿cómo rayos era posible que las demandaran por plagio? Es más, ¿plagio de qué? Lo único que ellas hacían era trabajar para la señora Beryl y posar o tomar fotos para la colección de la mujer. Ahora estaban metidas en un gran lío, estar detrás de la patrulla era algo que ninguna olvidaría pues se sentían completamente apenadas por lo que acababa de suceder. Simplemente estaban algo ausentes, no miraban nada que no fuera la patrulla y los policías, ni siquiera intentaban conversar entre ellas por el miedo que tenían.
No estaban esposadas, pero realmente sentían que iban directo a la cárcel o a la penitenciaría. Las locuras que les pasaban por la cabeza eran realmente grandes, Michiru había estado muy borracha y ni así la habían metido a una patrulla. Ahora era la primera vez y estaba sobria, seguramente eso era lo que sucedía cuando decidías enderezar tu vida y todo por culpa del amor. Si Tenoh no hubiera llegado a su vida, seguramente no habría dejado la bebida y, si Michiru era sincera, no había dejado de beber, simplemente su ingesta no era la misma de antes. Dos cervezas, eso era todo lo que se tomaba y lo único que se compraba, lo demás lo tenía en una tarjeta que había congelado y la guardaba en la nevera para no salir corriendo a comprar a la tienda de conveniencia. Tenía el efectivo justo para pasajes, eso le limitaba ciertos excesos que pudiera tener y hoy, hoy deseaba beber sin límites. Claro, si salía de la cárcel junto con Rei, la arrastraría a una tienda y acabarían con el alcohol.
—Haruka— dijo al poner atención a sus pensamientos.
—¿Qué con Tenoh? — preguntó Rei.
—También le tomé fotos para esa campaña, ¿no lo recuerdas?
—La vida te pone de frente a la persona que realmente amas, Michiru eso significa algo.
La chica de cabellos turquesa simplemente negaba para que su amiga dejase de pensar en cosas tan tontas como esa. La vida seguramente se mofaba de ella, pero no significaba que tuviera que estar cerca de Haruka ¿o sí? No, eso no era posible porque ella le había demostrado que no le interesaba estar a su lado o tener una verdadera relación.
—Te preocupa su reputación ¿no?
Diablos, su amiga la había descubierto porque eso era precisamente lo que le preocupaba a Michiru. No verla, bueno eso le aceleraba el corazón y a pesar de eso seguía completamente segura de que no regresaría con Haruka. Pero por su culpa la rubia estaba metida en un asunto legal del cual tampoco era culpable, es decir, si no la hubiera presionado para que la ayudara a conseguir el empleo, no la vería hasta la boda de Misaki y Kunzite. Ahora la pobre rubia debía estar pensando la manera de ocultar su rostro para asistir a la comisaría, estos sujetos ya debían de saber que "el dueño" de Ouroboros era uno de los modelos de esa colección.
La mala publicidad haría que muchos de los inversionistas de Haruka le dieran la espalda, cosa que le afectaría en el futuro y tendría que vender la empresa con el fin de salvarla. Además, si la gente sabía que ella también era la fundadora de "Regala una sonrisa" dejarían de apoyar la fundación que era el sueño de sus padres. No, eso le rompería el corazón a los Tsukino, en especial al señor Kenji que era un buen hombre ¿qué importaba que fuera un boca floja? El sujeto era una buena persona y ahora toda la ayuda que habían dado a la gente en problemas o con bajos recursos se vendría abajo.
La culpable de todos los problemas de Haruka sería ella, la tarada de Mochi. Sí, ella misma debía de llamarse de esa forma tan despreciable y si pudiera se aplaudiría para cerrar con tan estúpida actuación. Por algo Yayoi la había despreciado con un mensaje un tanto horrible, la fotógrafa que tanto admiraba le había dicho que no tenía talento y que si esperaba que por ser amiga de Kunzite podría ser su ayudante estaba equivocada.
—"La gente sin talento siempre piensa que sus influencias le resolverán la vida."
—¿Qué dices Michiru?
—Eso me dijo Yayoi, me enteré de que el día que discutí con Misaki en el restaurante, eso era lo que ella quería decirme. Al parecer le pidió a Kunzite que hablara con Yayoi para que me aceptara como aprendiz.
—¿Por qué? — se molestó Rei.
—De esa manera no me negaría a salir con el secretario de su futuro esposo.
—¡Qué idiota es esa mujer! Pero no entiendo la relación de eso con lo que hoy nos sucede, ¿podrías explicarme?
—Pasó luego de que me llamaste para este trabajo, en ese momento no estaba segura de pedirle al agente inmobiliario el favor de que se tomara las fotos. Cuando Yayoi me envió el mensaje pensé que era la mejor oportunidad, trabajar con ella era mi sueño y luego leí esos feos comentarios. Lo único que le conteste fue que mis fotos las tomaba con el corazón, que seguramente debo de mejorar mucho en la técnica, pero no en la pasión y cariño que le tengo a esta profesión. Le dije que le callaría la boca, yo no necesitaba de contactos, mucho menos de ese par.
—¿Y?
—Me escribió "espero que puedas encontrar a la gente que se trague que lo tuyo es arte y no bobadas".
—Maldita.
—No, creo que tiene razón… Quizá sí soy mala en lo que hago y mi necedad le trajo problemas al agente inmobiliario. Yo no quería involucrar a Haruka en cosas tan tontas como mis problemas y todo porque soy muy estúpida como para resolver mi vida.
—Michiru yo te recomendé porque eres buena.
—Incluso te he contagiado de mi locura.
—No es una locura Michiru, eres buena y esa mujer es una imbécil que no puede reconocer el verdadero talento. Ni Haruka o yo estamos en problemas por tu culpa o por tus sueños; es más, ya que yo te recomendé, entonces yo debería de ser la culpable de que ustedes estén pasando por esta situación. Y seré honesta contigo, ni yo misma me siento culpable porque la única persona que debe ser culpable es la señora Beryl, llegaron buscándola y seguramente harán que todos declaremos en su contra.
—¿Lo crees?
—Sí, ¿estoy en lo correcto oficiales?
—Miren, nosotros vamos a fingir que no escuchamos nada porque ya están en bastantes problemas y no deseamos perjudicarlas. Son bastante bonitas como para estar en la cárcel por muchos años, así que cierren la boca de una buena vez.
Las chicas tragaron saliva pesadamente y su semblante de nuevo volvió a ser el de una persona preocupada. ¿Realmente estaban en problemas tan serios? Ninguna de las dos pensaba que su vida estuviera destinada a permanecer en la cárcel por mucho tiempo, no podía pasarles eso y la angustia comenzaba a carcomer sus mentes. Rei buscó la mano de su amiga en el asiento, lo que ella simplemente deseaba en ese momento era tomarla para hacer que Michiru entendiera que estarían juntas pasara lo que pasara. La chica de cabellos aqua sintió los juguetones dedos de Rei y tomó firmemente su mano, no estaban solas en eso y tampoco perderían la fe en que algo bueno sucedería.
—Será solamente un susto.
—Sí Michiru, eso será.
Se dijeron para darse ánimos, no les quedaba otra opción y de esa manera guardaron silencio el resto del camino a la comisaría de Minato.
Al llegar al lugar, pudieron notar que la mayoría de sus compañeros estaban sentados frente a policías que les tomaban su declaración. Incluso pusieron ver a Beryl que seguía insistiendo en que no era justa la manera en la que trataban a una mujer que había estudiado en uno de los colegios de moda más respetados de Tokio.
Los oficiales que guiaban a las chicas al interior del lugar les pidieron esperar mientras se desocupaba alguno de los oficiales que les tomarían la declaración. Ellas asintieron tímidamente a la indicación, Michiru apretaba el bolso donde guardaba su cámara como si se tratase de un muñeco de felpa. Se sentía como una niña asustada, ese temor lo relacionaba al miedo que le producían sus pesadillas, corría con su madre para dormir con ella y abrazaba a su oso de felpa. En ese momento Esmeralda simplemente miraba a la niña con mucho…
—Buenas tardes, soy el representante legal del señor Tenoh— la voz del hombre hizo que Michiru saliera de sus cavilaciones y clavó su mirada azul en el hombre.
—¿Dónde está el señor Tenoh? — cuestionó un hombre en traje.
—Él está en una junta, no pudo venir, pero le entregó al señor Adai los papeles que lo autorizan a representarlo— interrumpió Seiya.
—También necesito charlar con mis otras clientes.
—¿Otras? Abogado le recuerdo que sólo puede representar a una persona y…
—¿Necesito otros abogados? No se preocupe, mis socios estacionan el auto y van a asesorar a mis otras clientes. Ya sabía que saldrían con un truco como este detective, pero no soy un novato y mis socios tampoco son brutos.
—Sabe que necesitamos a Tenoh porque debe decla…
—Sí, tenemos la declaración escrita del señor Tenoh y se la entregaré cuando sea necesario que charle conmigo y el señor Kou. Él viene en nombre de su jefe ya que como le ha explicado está en una junta muy importante para la empresa de la que es CEO. ¿Quiere que le responda otra duda?
—No abogado.
—Entonces me llevaré a las señoritas Kaioh e Hino para que puedan charlar con mis socios, con su permiso detective… — hizo una pausa.
—Kimura.
—Correcto… Señoritas— se dirigió a las chicas —. Si son tan amables vayamos a charlar.
Michiru no dejaba de mirar a Seiya que vestía completamente diferente a Haruka, el chico llevaba puesto un traje rojo. Las veces que salió con la rubia y sus amigos él era quien más escándalo hacía junto con Haruka, pero hoy ese papel estaba completamente eclipsado por la seriedad del chico. Él sacó su teléfono celular y miró algo en la pantalla, luego volvió a guardarlo en la bolsa de su pantalón. Rei movió un poco el hombro de su amiga para despertarla e indicarle que debían salir, así que ella sonrió un poco apenada por su torpeza y caminó lentamente por el pasillo. Ya en el estacionamiento un par de chicos corrieron al ver al alto hombre de cabellos negros, el abogado de Haruka era un hombre que no disimulaba las canas que adornaban sus patillas.
—Licenciado Adai ya hablamos con el señor Tenoh y le informamos que llegamos a la comisaría.
—Muy bien muchachos. No se espanten señoritas, estos chicos son mis mejores pasantes y las podrán asesorar perfectamente.
—¿Por qué lo dice? — comentó Rei.
—Vi la manera en que miraron a los chicos, no los puedo presentar como pasantes allí o pensarán que son bobos y les harán la vida imposible. ¿Comprenden?
—Sí— dijeron al mismo tiempo.
—Bien, el señor Tenoh me explicó los hechos. Al parecer la mujer que responde al nombre de Beryl contrató a la señorita Hino para ser modelo. El día de la sesión no llegó el fotógrafo con el que ella trabajaba y en ese momento recomendó a la señorita Kaioh. ¿Todo eso es correcto?
—Sí— respondieron.
—Bien, pues eso es lo que deben de decir allí dentro y usted señorita Kaioh, fue quien accedió a llevar al señor Tenoh para que pudieran contratarla. ¿Esa fue la condición de Beryl?
—Sí.
—Eso también lo mencionará y va a entregar la memoria de su cámara y todas las fotos de esa sesión ¿comprende?
—Sí.
—Muy bien chicos, ya saben cuál es la estrategia, cooperar con la policía. Señoritas ustedes simplemente deben de decir que su trabajo consiste en obedecer las indicaciones de Beryl y tomar las fotos como ella las necesita. Comprendan que no deben decir más, al final de cuentas no tienen nada de qué acusarlas, simplemente necesitan que sean testigos. Pero primero las asustan para que cooperen sin problemas.
—¿Cuánto le vamos debemos pagar licenciado? — dijo Michiru.
—No se preocupen, todo corre por cuenta de Ouroboros— Seiya sonrió amigable.
—¡Haruka va a pagar! — se sorprendió Rei.
—No es gran cosa.
—Lo siento Seiya no puedo aceptar que el agente inmobiliario se haga cargo de mis problemas. Dile que me pase la cuenta de los honorarios de los abogados y…
—Entiendo Michiru, pero seré honesto contigo. Eres muy importante para Haruka y no dejará que paguen algo. Me dijo que te recordara las dalias rosas que te regaló, así entenderás la razón por la que no dejará que pagues— luego de eso Seiya levantó sus manos al ver la hostilidad de Michiru —. No me mires de esa forma, yo solamente soy el mensajero de Haruka, si tienes algún problema con esto deberías de llamarle.
—Sabes que no…
—A mí no me interesa lo que deseen señoritas, lo importante es que declaren de una buena vez. Así que dejen de pelear y entren rápidamente y de buena gana a la comisaría, señor Kou le pido que deje de hacer que perdamos el tiempo— dijo Adai demasiado molesto.
—Lo lamento, vayamos a resolver las cosas.
Taiki sonreía divertido ante el relato de Michiru que no dejaba de observar su cámara, el chico simplemente decidió pedir una cerveza para que su acompañante se relajara. La verdad es que ella ya le había confesado que deseaba un trago, obviamente todo con medida y sin que Michiru se diera cuenta le indicó al mesero lo que tomaría la mujer.
—¿Le vas a agradecer?
—Perdona, no entiendo lo que me preguntas Taiki.
—Fue tu ex novio el que le llamó al abogado para que te ayudara con ese pequeño susto ¿no?
—Sí, fue el agente inmobiliario quien solucionó todo.
—Deberías agradecerle.
—Lo que debo hacer es pagarle lo del abogado.
—Michiru con todo respeto no creo que debas decirle eso. Harás que se sienta mal, creo que lo hizo con la intención de demostrarte que lo que siente por ti es algo sincero.
—No lo entiendo, según tú me pretendes y me pides que hable con Haruka que es la persona de la que sigo enamorada.
—Vamos, no te confundas porque no pretendo acercarlos. Simplemente entiendo al chico, es cuestión de enamoramiento. No te pido que regreses con él, sino que no lo humilles llamando para decirle "amigo agradezco la intención, pero no te hagas ilusiones que ese detalle no cambia nada sobre nuestro rompimiento."
—No le diría eso.
—Eso entenderá, no importa que seas muy considerada y duele mucho, créeme.
—Sabes, no quiero herir a Haruka así que tomaré tu consejo Taiki.
—Gracias… ¿No sabes que compañía dirige tu ex?
—No sé el nombre— mintió, todo el relato omitió ese detalle.
—¿En qué momento de todo ese problema fue que tu cámara se rompió?
—Luego de darles la memoria de las fotos, borrar frente a ellos las que tenía en la cámara y dejar que un técnico borrara las fotos de mi computadora remotamente, llegaron unos periodistas.
—¿Y?
—No quería darles un nuevo artículo lleno de calumnias, así que corrí a los baños. Mientras corría tropecé con el amigo de mi ex y mi cámara salió volando. Se rompió mi lente, levanté la cámara y me oculté en el WC.
—Rayos.
—Lo sé, ahora debo de resolver un nuevo problema.
—¿Comprar una cámara o rentar una?
—Sí, no puedo trabajar sin una cámara, rentar se llevará mucha parte de mi sueldo y comprarla por el momento no es viable.
—¿Qué harás?
—No lo sé— dijo triste.
Taiki de nuevo volvió a sonreír al ver a Michiru poner una cara de niña en plena rabieta, la pobre chica estaba desanimada por no poder trabajar. El chico deseaba poder ayudarla para que ese par de ojos azules volvieran a estar felices, sin embargo, él tampoco ganaba tanto como para costearle sin problemas la cámara que tanto necesitaba. Pero podía ayudarla de otra manera y esa era hacer que por lo menos olvidara un poco su pesar escuchando cada una de sus quejas.
—¿Qué te parece si brindamos por el artículo que escribiré de ti?
—¿Brindar?
—Justo llegan las cervezas, pero solamente tomaremos una Michiru. No quiero romper tus intenciones de tomar con responsabilidad, además sigo siendo un desconocido para ti y tu madre me matará si se llega a enterar que te hice beber. No quiero perder puntos con ella, ya sabes uno debe de cuidarse la espalda.
—Pero deseas quedar bien conmigo también— dijo Michiru fingiendo molestia.
—Pues sí— Michiru rio —. Lo sé, soy todo un desvergonzado ¿no?
—Y por eso me caes bien… Taiki estaba pensando que podrías ser mi "más uno" en la boda de Misaki, claro, si no tienes algo más que hacer el próximo domingo.
—Será un placer ser tu "más uno" Michiru— sonrió el chico y levantó su botella para celebrar, claro que ese era un buen día para hacerlo pues eran varios los motivos para un brindis.
No sé cuánto he caminado desde que salí de la estación de metro, la verdad es que en este momento me siento completamente vacía. En mi mente solamente cabe el recado que me he dejado, fui al futuro, necesitaba saber si las cosas son como antes de que cambiara mi futuro al lado de Michiru y al entrar a casa me quedé petrificada al darme cuenta de que las cosas aún no cambian. Caminé por toda mi casa, esperaba encontrar una pista que me hiciera ver que de alguna forma Michiru y yo estamos juntas, quizá no casadas, pero sí volviendo a ser novias.
No encontré nada, todo estaba como antes vacío y solitario, cosa que me dejó pensando si realmente podría cambiar todo de nueva cuenta. Me senté a meditar en mi sofá para entender cómo podría solucionar las cosas, en ese instante me percaté de un papel amarillo pegado en mi mesa de centro. Mis ojos se abrieron al ver que por primera vez en mi vida me he dicho algo sobre mi futuro, es decir, creo que mi yo del futuro ha perdido la esperanza de estar junto a Michiru.
—No lo entiendo, ¿por qué?
Doblo la esquina y me encuentro en la calle que lleva a la casa de Seiya, me encanta esta calle, parece salida de San Francisco, es de subida y las casas se ven un tanto pomposas. Lo que antes fue un barrio hecho a la medida para salir de noche, hoy es un lugar familiar. Aunque eso no importa en este momento ¿no lo creen? Me sigo preguntando la razón por la que me escribí ese mensaje, seguramente e intentado todo para regresar con Michiru y no he podido hacerlo.
—"Deja que sea feliz"— me repito de nuevo.
Esa nota me enfrió toda esperanza de ser feliz con Michiru, significa que está con ese hombre del cual me hablaron. Siento que lo que Michiru dijo sentir por mí fue un espejismo, de otra manera ella no se habría enamorado de él, se olvidó de mí y eso significa que ahora debo de velar por su seguridad de otra manera. No creo soportar verla con alguien más, no podré cuidar de ella como lo prometí al ver que besa a otra persona, al saber que sus ojos ahora le dedican esa dulce mirada a ese sujeto. ¿Y si esto era el ayudarla a vivir? Hacer que Michiru se enamorara de alguien para que pudiera sobrevivir, porque en ese futuro caótico ella está sola y ahora estará acompañada por una persona que realmente la amará.
—¡No! — golpeo la puerta de Seiya.
Pensar en esa posibilidad me causa un gran dolor en el pecho, no me había animado a regresar a mi tiempo. Me quedé encerrada en el futuro por un par de días, tenía que regresar, no es algo que no tuviera en mente… Quise ver a Michiru en el futuro con ese sujeto, estuve cerca de llegar a su casa unas cuatro veces, pero siempre regresé a la mía. No me interesa que me llamen cobarde, mejor entro a la casa de Seiya y lloro en soledad aquí, en la oscuridad de su hogar.
¿Cómo pude arruinar mi única oportunidad de ser feliz? ¿Acaso soy tan estúpida? Lo único que Michiru me pedía era tener confianza y ahora simplemente podré verla desde lejos. No, eso será sumamente cruel para mí porque me recordaré día tras día la estupidez que cometí con ella. Lo mejor es aceptar que mi vida será solitaria siempre, quizá Michiru pueda vivir cuando se case con ese tipo y yo moriré feliz de haberla amado o sentirme amada. A pesar de que todo fue un sueño que no duró mucho, todo fue algo pasajero y debo vivir con las consecuencias.
—Seguramente a eso me refería, yo arruiné todo así que me prometo que dentro de un año me diré que simplemente me deje llevar por los sentimientos que comienzo a tener por Michiru y luego me aconsejaré a dejar el dolor de la muerte mis padres atrás o seré igual de triste como lo era en ese momento… Como lo soy ahora.
He bajado lentamente las escaleras de Seiya, ya no quiero seguir pensando en Michiru o el imbécil que ahora disfruta de sus labios. Maldición, el coraje me hace arrojar mis llaves al suelo para descargar la frustración que consume mi mente. ¿Es bueno odiar a uno mismo? Sí, es bueno odiarme, bravo Haruka acabas de perder a la persona que revolucionó tu vida y ahora te quedarás sola y todo por ser una maldita testaruda.
—Tomaré una cerveza.
Creo que entiendo a Michiru, algunas veces lo mejor es olvidar tus problemas con un poco de alcohol en tu sistema ¿no? Que va, me estoy mintiendo, no sirve para olvidar un carajo, simplemente te ayuda a hacer estupideces que sobrio no te animarías a realizar. Las latas de cerveza de Seiya están muy frías y eso es algo que genera una sonrisa en mi rostro, miraré algo en la televisión mientras que lentamente me pongo ebria. ¡Qué importa lo que haga al estar ebria! Dejaré que mi dolor me lleve a ser alguien que no conozco, una mujer que llora ebria por desamor.
—Mejor esconderé el celular he escuchado que cuando estás muy tomado sueles llamar a tu ex, no creo que ebria recuerde dónde lo dejaré.
—¿Qué diablos dices? — ups, Seiya ha llegado.
—Pensé que estarías en la boda de Kunzite— le digo algo preocupada.
—Fui a tu casa para tomar ropa formal.
—¿Para qué?
—Haruka debes ir, no será bien visto que el jefe de la empresa no asista a la boda de su subordinado.
—¿El traje color gris Oxford? No me gustan los trajes.
Seiya me ve con enfado, al parecer desea matarme por el comentario que acabo de hacer, vamos yo acabo de llegar del futuro y estoy con mis pantalones deportivos. No estoy ni bañada, además no quiero encontrarme con Michiru y su estúpido novio en la boda.
—¿Qué hay con ese gesto de molestia? — me interroga.
—No quiero ir, ve tú y diles que estoy enferma, que por eso no pude ir al trabajo o a la boda.
—Claro, porque todos me van a creer. Haruka no te veo desde el viernes y hoy es la boda de Kunzite, ya deberías de estar recuperada para estos momentos.
—Seiya es domingo y sabes que mi trasero se queda pegado al sofá en ese día. No iré, inventa algo y ya.
—¿Y el plan para que recuperes a Michiru? — deja el traje en una silla y se cruza de brazos.
—Ya no importa.
—¿Cómo que ya no importa?
Rayos, ¿siempre debe de responder con otra pregunta? Es muy molesto ese habito que tiene y la verdad no me encuentro de humor para estar discutiendo otra vez sobre el nuevo noviecito de Michiru o la nota de mi yo del futuro. Me voy a sentar en ese sofá y no habrá poder humano que me levante de él ¿me escucharon?
—Mi yo del pasado me hizo saber que ella se quedará con ese sujeto.
—¡Qué! — demonios, dije que no iba a comentar nada y vean lo que hago.
—Ella siguió con su vida, así que no es necesario ir a esa estúpida fiesta.
—¿Y si tu yo del futuro simplemente no lo intentó? Seguramente sabía que irías y quiso frenar este plan. En este momento puedes cambiar las cosas. ¿Pensaste que porque Michiru aceptó tu ayuda con el asunto de Beryl significaba que te disculpaba?
—Pues…
—Es obvio que no sería de esa manera, no seas tarada y levanta tu estúpido trasero de mi sofá— Seiya se me acerca y jala mi cabeza —. Diablos mujer, vete a bañar y apresúrate para que podamos salir a la boda de Kunzite.
No, mi amigo no me dejará salirme con la mía y puede que tenga razón. Seguramente mi versión del futuro no ha dejado de ser tan pesada como cuando hable con ell. Maldita, siempre trata de desanimarme y casi siempre lo logra, pero para eso tengo a mis buenos amigos, para ayudarme en problemas tan estúpidos como este. Es cierto, no debo darme por vencida y menos por palabras de una persona tan patética como lo es mi versión futura.
—Cierto, vamos a esa estúpida boda.
—Esa es la actitud, pero evita decir "estúpida boda" cuando lleguemos al lugar.
Me rio y camino al baño de Seiya, creo que dejé la cerveza abierta en la mesa cosa que ya no importa. Mi mejor amigo me acaba de regresar la esperanza que estaba perdiendo, es momento de que me bañe y me ponga ese traje gris, la camisa blanca, la corbata y pañuelo morado. Seiya escogió el conjunto, si fuera por mí, iría completamente de negro porque el pobre de Kunzite se casará con un súcubo.
No puedo mentirles, no tardo mucho en salir de la ducha y le pido a mi amigo que me deje vestirme en su estudio. No quiero que me vea desnuda, siempre me he sentido apenada con los hombres, es algo lógico puesto que soy mujer. Me pongo la ropa interior y como todos en el trabajo piensan que soy chico debo ponerme una faja en mis pechos. Me pongo la camisa, las mancuernillas y prosigo con el pantalón… Espera un poco Michiru.
—Seiya ¿dónde dejaste mi colonia?
—Creo que está en mi closet, búscala allí.
—Maldito ladrón— escucho su risa.
¿Dónde diablos puso mis cosas? Este desgraciado siempre ha amado las fragancias que me pongo, en especial las de Dolce Gabbana, the one. Ese Seiya es un tarado que se roba mis cosas y ahora las esconde entre sus pertenencias. Busco dentro de uno de sus cajones porque no está a simple vista, allí está, entre sus calcetines.
—Pequeño ladrón— murmuro.
Sacó mi colonia y en ese momento algo cae al suelo, es un sobre… No tiene nombre, es raro que Seiya esconda algo, sé que no debería abrirlo y leer lo que hay dentro. Pero puede que mi amigo esté en problemas o tenga una enfermedad… No creo que eso sea posible, no lo he visto mal en el futuro, pero también debo recordar que no pasó del 2026, así que puede ser que no me diga nada porque piensa que yo me lo estoy guardando para no espantarlo. Lo debo leer, así que me importa un bledo que se moleste conmigo.
Todos los seres vivientes que habitan este planeta
tienen el brillo de una estrella escondido en sus cuerpos.
Una de ellas, en una persona…
Conocí a una persona con un brillo excepcional
que resplandece con fuerza, en el planeta al que me enviaron.
Bombón… Quizá otra persona que no sea yo tendría permiso
de llamarte de esta manera, pero no me importa.
Te llamo de esa manera porque lo deseo.
Primero, ¿hay otros chicos aparte de mí?… Bombón.
—¿Le escribió un poema?
—¿Por qué tardas tanto? — diablos… ¿Qué hago? —¡Dónde encontraste eso!
Me arrebata la hoja que ha guardado desde hace mucho tiempo y percibo la furia en sus ojos. Seguramente yo también me comportaría de esta manera si alguien hubiera husmeado donde no le llaman ¿ahora cómo me disculpo?
—Se cayó cuando saqué mi colonia de tu cajón y al levantar el papel yo… Lo leí, pero sólo el primer verso, lo juro— bajo mi mirada muy apenada.
—Te creo.
Seiya simplemente dobla con cuidado el papel, yo no digo mucho y salgo del estudio de mi amigo, allí es donde me pongo la colonia y la dejo afuera. Siento a mi amigo detrás de mí, no quiero voltear, pero él toma mi hombro para hacer que lo mire… No tengo alternativa le debo dar la cara y esperar un buen golpe de su parte.
—Tu saco, ya es hora de irnos.
—Sí, ¿vamos en mi auto?
—Tú manejas.
Es lo último que me dice antes de que tome la delantera y salga de su casa, creo que esta vez fui demasiado lejos. No debí leer cosas privadas de mi amigo, es lo más bajo que he hecho, eso y ganar la lotería dos veces. Necesitaba el dinero para empezar mi negocio y hacer la fundación, ¿creen que cometo fraude al ver qué terrenos sirven para invertir?
Lo sé, deseo desviar mi atención del incidente que acabo de tener con mi buen amigo, pero créanme que es mejor a pensar en Michiru y su estúpido novio. ¡Diablos Haruka! No entiendo la razón por la que debo de seguir pensando en eso, creo que mi vida está a punto de cambiar, no sé porque tengo ese presentimiento. Esta noche es la definitiva para estar con Michiru o que todo se vaya al carajo, ¿por qué tengo esta sensación? ¿Alguna vez lo sintieron? Hay algo que te dice que no va a funcionar o lo hará, pero a pesar de que sabes lo que ocurrirá tendrás una reacción, sin importar nada vendrá, no puedes hacer nada al respecto. En este momento yo no puedo descifrar si lo que siento será bueno o malo, no sé si lo descubriré a tiempo. ¿Cómo voy a reaccionar cuando vea a Michiru en ese lugar?
—¿Qué tienes?
—Ansiedad.
—No inventes Haruka.
Seiya me mira confundido, alcanza a ver el miedo en mis ojos y yo sé que lo tengo porque estoy transpirando a mares. Es muy desagradable saber que Michiru olerá mi sudor y no mi rica fragancia, ¿qué haré? No encuentro algo que me haga sentir tranquila, al contrario, el mero escenario donde ella se acerca y huye por mi hedor es algo que me aterra más. Por favor para ya… ¿Qué pasa ahora?
—¿Estás temblando? Haruka no comiences con tonterías, estás sudando como loca y ahora pareces una gelatina.
—Creo que es algo normal cuando regresas del futuro porque pasaste mucho tiempo allí.
—Hablas incoherencias, nunca te pasó eso antes.
—Comienzo a sentirme cerca de su atracción, por eso mi cuerpo está tan abrumado Seiya. Esa es la verdad, tengo miedo y felicidad… Algo me liga a Michiru… Debería estar tranquila y no puedo.
—Estás enamorada, es lo que te liga a Michiru— se mofa de mí.
—Cambio cuando estoy a su lado, lo raro es que ni siquiera hemos llegado al lugar y mira cómo me tiene.
—Debes dejar de pensar en ella o en verla, tranquila.
—¿Cómo lo hago? — él me mira y suspira pesadamente.
—Bien… Lo que leíste es un poema para bombón, se lo iba a dejar en su casillero… Jamás me atreví y creo que eso es lo que me hizo quedarme en el maldito papel del buen amigo. No aguanto estar cerca de ella, me queman las ganas de besarla. Confundo sus caricias cuando me mima, estoy en serios problemas Haruka.
—Yo creo que ella siente lo mismo por ti.
—No te pases de lista— se molesta.
—Lo digo seriamente Seiya, creo que ella siente lo mismo que tú. Simplemente que tiene miedo de reconocerlo, seguramente le cuesta dejar la amistad y dar el paso a ser la novia. Dale la carta y dile que hay un mensaje entre líneas, no es tan tonta… Usagi entenderá.
—Me dan ganas de romperte la cara.
—¿Piensas que soy indiferente a tus sentimientos? Amigo, esa no es mi intención, creo que comprendo lo que sientes por Usagi, yo lo siento por Michiru. ¿Por qué no sigues tu mismo consejo y le dices lo que realmente sientes? Eres a la única persona a la que le ha puesto un apodo, a mí siempre me llama Haruka y tú eres su gorila. Siempre dice eso ¿no es cierto?
—Usagi lo dice de cariño— dice con nostalgia.
—No lo creo.
—Haruka, siempre he sido un amigo para bombón, ella no me ve de la misma manera en que yo lo hago. ¿Entiendes? Seguramente es más fácil para mí verlo que para ti.
—Lo dices por miedo a ser rechazado.
—Lo digo porque ella está enamorada de alguien más.
—Deberíamos de desaparecer a la persona que se interpone en tu camino, yo te ayudaré Seiya. No dejaremos que un tipejo cualquiera se robe a la persona que amas, me dices que pelee por Michiru y tú no aplicas tu consejo.
—Es bueno saber que no has perdido el sentido del humor— hay un poco de sarcasmo en la manera en que dice las cosas.
—Parece que estamos llegando al bendito lugar.
—Sí, es en ese salón.
Me pongo detrás de una camioneta, parece que Endo es el dueño… Todos estamos llegando a tiempo a la boda del siglo, al menos eso es lo que dice Kunzite. Qué molestia, les juro que no soy fanática de este tipo de cosas, menos cuando la novia es una arpía. Seiya golpea mi pierna al darse cuenta de que aparece mi cara de asco, él sabe que detesto a la amiga de Michiru por las cosas que me cuenta de semejante tipa.
—Sé discreta, ya viene el chico por las llaves.
—Sí.
Lo digo de mala gana y él pone los ojos en blanco, está fastidiado de mi manera de reaccionar. Seré buena, siempre puedo dar otra cara, aunque la gente me fastidie… No, eso no es verdad, pero quizá si yo me lo creo podría lograrlo. Hay que hacer ejercicios de respiración para bajar mi nivel de estrés antes de que entregue las llaves de mi auto, no quiero que ese muchachito le haga daño a mi Ferrari.
—Si veo que tiene un golpe, que está rayado, que los asientos están sucios o que hay un ruido raro en el motor de mi bebé, te mataré.
—Entendido señor— me dice el chico.
—No te miente amigo— advierte Seiya.
—Todo estará bien.
—Y si huele extraño te demando y te quito todo lo que tengas o podrías desear tener.
—Claro.
Le doy las llaves y me paso de forma arrogante frente a mi auto, Seiya simplemente se ríe de la manera en que amenazo al chico con mi mirada. No les conviene meterse con mi hermoso auto, les juro que es lo que más amo en el mundo y mi convertible… Michiru no es un auto, pero también la amo.
—Si es una boda a medio día ¿por qué no la realizaron en un jardín?
—Porque no quisieron— me regaña.
—Me gusta más tu traje beige.
—¿Quieres cambiar?
—No me queda, eres más bajo que yo.
—Idiota.
La entrada es muy amplia, el lugar no está nada mal y seguramente no veré a Michiru entre toda esta gente. No debo lucir desesperada por encontrarla, así que evitaré estirarme para ubicar su hermoso cabello. Además, no estoy preparada mentalmente para verla con ese engendro que se quiere robar a mi sirena. Le voy a saltar a la yugular cuando lo vea presumiendo a mi chica, porque lo hará, Michiru será la chica más bella del lugar, se los aseguro. En cuanto la vean entrar se olvidarán de la pedante Misaki y las miradas estarán en mi bella sirena. Así es como deben ser las cosas, apuesto que en nuestra boda me va a opacar, Michiru será la reina del lugar.
—Presidente Tenoh, es un alivio recibirlo— dice Kunzite.
Yo simplemente le sonrío y hago una discreta reverencia, tengo las manos en los bolsillos del pantalón. Ito me mira un tanto divertido, ellos saben que en las reuniones dejo de ser el jefe payaso y soy una persona reservada. Seiya hace una reverencia completa y le agradece a Kunzite la invitación, luego le cuestiona sobre la mesa en la que dejaremos nuestro regalo. ¿Acaso no les dije que es lo que regalamos? Dinero, eso es lo que les damos a los novios, cada uno da 300,000 yenes y les damos la suma máxima porque los demás dan 30,000 yenes.
—Pero no tenían que molestarse— dice sin ningún tipo de vergüenza.
—Es lo que se debe hacer— respondo.
—Presidente, realmente no debía hacerlo.
—Mejor indíquenos dónde está la mesa.
—Bien vicepresidente Kou, está por…
Caminamos junto con Kunzite que nos hace reverencias cada cinco segundos, eso ya comienza a molestarme. Sigo con las manos en los bolsillos, ahora mi cabeza comienza a dolerme al escuchar tanto ruido, que alguien me mate en este instante.
—¿Ella no es Mochi? — dice Ito
—Sí, es la amiga de mi futura esposa. Pero no la llames de esa manera— se molesta Kunzite.
—Ya entiendo, a su esposa le da pena que puedan saber que esa revoltosa es su amiga. No la llamaré por ese nombre señor.
—Señor Ito, por favor deje de hablar mal de la señorita— pido.
Pasamos a un lado de Michiru, ella busca discretamente al tipo que acaba de llamarla "Mochi" y es en ese momento en que nuestras miradas se cruzan. Ella está hermosa, su vestido es entallado y no deja nada a la imaginación, ese color hueso le queda de maravilla, no puedo dejar de verla.
—Lo peor es que habíamos prometido no beber más de una cerveza y terminamos bebiendo seis misiles cada uno. Lo bueno es que su madre no se molestó conmigo, entendió que festejábamos un gran logro.
¿A quién pertenece esa voz? Ahora mis ojos comienzan a buscar al dueño de la voz y es entonces que veo a un hombre alto, delgado, con cabello castaño y ojos violetas… ¿Por qué le copia el peinado a Seiya? No, Michiru no saldría con un tipo tan afeminado.
—Sabes que tienes una ventaja con la señora Esmeralda.
¿Makoto? Esperen un momento ¿ellas lo conocen? No puedes presentarle a tus amigas, no tan pronto. No, esto no puede ser cierto, Michiru no pudo hacer que ellas se lleven bien con este imbécil. Makoto está bromeando con él y conmigo al principio fue un grano en el trasero, ¡no!
—¿De qué ventaja hablan?
—Y todavía se hace el tonto— se ríe Minako, ¡también te llevas bien con ella!
—Eres el candidato de la madre de Michi, es obvio que te dejará pasar el llevar a su hija algo borracha a su casa. Lo bueno es que eres el perfecto caballero, por eso me caes muy bien.
¡Ey! Eso también lo hice yo y no recuerdo que tú estuvieras tan relajada Makoto, es más cada que podías me sacabas el tema y decías que no querías saber si fui un patán con Michiru. ¡No le palmees la espalda!
—Caerle bien a Makoto desde un inicio es un mérito que nadie había logrado. ¿No es cierto Michi?
¡Contesta Michiru, anda te invito a que lo hagas! Quiero que me embarres en la cara que ese idiota es el mejor partido que has tenido, tu madre lo adora, tus amigas lo aman y seguramente tú estás loca por él. Dilo, sé que estás pendiente de mí… ¡Rompe mi corazón demonios! Ya, hazlo de una buena vez.
—Haruka— Seiya hace que me enfoque en él.
—¿Sí?
—El regalo.
—Cierto… Esto es para los novios, les deseo lo mejor del mundo— le digo a la familiar de alguno de los dos.
—Es muy generoso— me dice la anciana.
Hacemos una reverencia, luego me giro a Seiya que me mira un poco preocupado, espera mi reacción. Sé que él también observó aquella interacción, parece que mi yo del futuro no estaba equivocada, ese maldito con suerte enamoró a Michiru y a su círculo íntimo… Que despreciable es con su estúpida sonrisa y su manera tan propia de hablar. Seiya me sigue viendo angustiado, espera que diga algo.
—Ese estúpido plan queda cancelado, ella escogió.
—Pero…
—Quiere que actúe como si no la conociera, pues así será. No intentes hacer conversación con alguna de ellas ¿entendido?
—Haruka, ya sabes que cuando pones esa mirada de pocos amigos me espantas.
—No me interesa.
Me giro con dirección a la entrada del salón que es donde se ubican Michiru y esos tres idiotas. Pasaré de largo, si ella no me quiere en su vida, no debo de preocuparme más, ya encontró al hombre que la hará feliz. Es hora de olvidarme de ella, la voy a sacar de mi sistema y eso que dije temprano sobre decirme que no dude de lo que siento por ella se va a la basura. Cuando me aparezca en mi puerta me diré que no me acerque a Mochi, porque es una pérdida de tiempo y que mejor me enfoque en Setsuna. Al diablo con Kaioh Michiru, yo estaba bien sin ella en mi vida, la promesa idiota esa que le hice también se va al infierno. Te juro que no volveré a dirigirte la palabra… Es más.
—¿Qué haces? — se espanta Seiya al ver que saco mi celular.
—Algo que tuve que hacer hace mucho tiempo.
—Pareces un niño— recuerden que estoy cerca de gente que piensa que soy hombre así que debe hablarme de ese modo.
—Y tú debes dejar de llamar la atención— lo regaño.
Seguimos caminando y guardo mi celular luego de cumplir con mi misión, estamos a punto de cruzarnos con esa bola de tarados. Ella simplemente me da la espalda, bien hecho Mochi, yo tampoco tengo intención de saludarte o a las mosquitas muertas que tienes como amigas.
—Presidente Tenoh— mierda Kunzite.
Contrólate, no le grites a este idiota que te acaba de detener frente a las personas que no quieres ver. Eres buena jugadora de póker Tenoh Haruka, yo sé que puedes aparentar que no te importa la presencia de esas personas, es más ni las conoces. Tú puedes Haruka, tú puedes… Mis manos de nuevo están en mis bolsillos, yo puedo decir algo, lo haré.
¿Qué sucede? Simplemente me giro para tenerlo de frente y levanto una ceja, esta no es la manera de aparentar que todo está bien. Di algo Haruka, vamos.
—Vaya mi futuro yerno no bromeaba al decir que es un hombre de pocas palabras. Además de que es muy joven para ser el dueño, CEO y presidente de una compañía tan importante. Sus credenciales son muy impresionantes señor Tenoh.
—El señor Kunzite exagera en su presentación.
—El presidente es apuesto ¿no lo cree suegro?
—Sí, seguramente las chicas le llueven.
—No es así.
—Es un chico muy humilde ¿no presidente Tenoh? — me dice el señor.
Sonrío con incomodidad, vuelvo a negar… Ya quiero irme a mi mesa y evitar a Michiru y sus amigas, siento sus miradas clavadas en mi nuca.
—Creo que está saliendo con su socia.
—¿Qué? — dice Seiya.
—Oh, él es el vicepresindente Kou.
—Es un gusto, son un par de jóvenes emprendedores y apuestos. Es bueno que sean de esa manera, tendrán mucha popularidad entre las mujeres.
—Ya le dije que el presidente Tenoh sale con…
—No salgo con Setsuna, le pido que no invente rumores señor Kunzite.
—¡Haruka! Eso fue demasiado agresivo— me regaña Seiya y la verdad es que sé que no pude disimular mi enfado.
—No, el presidente Tenoh tiene razón, es que he visto a su socia algunas veces a solas con él. Mi mente fue más allá, creo que fue incorrecto asumir tal posibilidad.
—Es cierto, no debió llegar a semejante conclusión y aun así el presidente Tenoh debería ofrecerle una disculpa por la manera tan severa de responder— sentencia Seiya.
—El señor Kou tiene razón, espero que acepte mis disculpas por responder de manera tan grosera señor Kunzite, así como yo acepto las suyas.
—No se preocupe, por favor vayan a su mesa y de nuevo les agradezco su asistencia.
Ambos hacemos una reverencia, Seiya sigue molesto conmigo puesto que entiende la razón de mi respuesta. No me molesta que me liguen a Setsuna frente a Michiru, eso es lo de menos; simplemente estoy buscando a una persona con la que sacar el coraje que llevo dentro de mí. Me importa poco que sea Kunzite, Ito, el padre de Misaki o el novio nuevo de Michiru, yo sólo quiero pelearme con alguien.
—Señor Tenoh— dice el señor.
—¿Sí? — el hombre se acerca a mí con cuidado.
—Si deseaba disimular sus celos por alguien aquí, deje que le diga que no lo hace bien. Debía traer a una acompañante para que ella sepa que ya la superó.
Seiya alcanza a tomarme del brazo, estaba a punto de saltarle al señor y romperle la cara. Él no se percató de mi movimiento, pero sonríe al ver que mi mandíbula está trabada, se da la vuelta y camina tranquilo.
—Ya, te juro que luego de la ceremonia nos iremos.
—Cumplimos al venir a dejar el regalo, salgamos ya de este lugar.
—Al menos debemos quedarnos a la ceremonia, no se verá nada bien si nos retiramos en este momento. Somos los jefes y las cabezas de la compañía, es nuestro deber…
—Sí, sí, sí… El maldito deber de ser el jefe, ya sé— me giro completamente fúrica.
—Al menos llegaremos temprano y podrás cumplir tu pasatiempo de pegar el trasero al sofá— se burla.
—¿Reta de NBA?
—Te gusta que te humille ¿no Tenoh?
—Ja, quien llora como niña es otro.
—¿Quién pierda invita la cena?
—Amigo, vas a quedar en banca rota.
Sé que el coraje que tengo no se ha ido, pero al menos intento aceptar la ayuda de mi amigo para hacerme sentir bien. Le pediré que pasemos a comprar muchos dulces antes de ir a su casa, las ganas de perderme en el alcohol se fueron y ahora simplemente deseo desaparecer del radar de los demás. Ya ni me importa ver si ese grupo puso atención en mi pequeña plática con la familia Tamori, sólo quiero llegar a la mesa y evitar cualquier contacto visual con Mochi.
—Me llama mi editor, ¿por qué no se adelantan a nuestra mesa? Yo las veré allí, no tardo.
—Claro— respondió Michiru y vio a Taiki salir del lugar.
—Parece que a Tenoh no le agrada que asocien su persona con la tal Setsuna— dijo de la nada Makoto.
—Tampoco le agradó verte con el prospecto de tu madre.
—Dejen de molestar, ni siquiera se dignó a saludar.
—Claro, vendría a saludarte cuando te vio con Taiki y escuchó que saliste con él. ¿No viste su cara? Seguramente te odia en este momento, lamento decirlo Michi, pero no quiere saber de ti.
—Gracias Mina.
—¿Qué significa esa mirada? — Makoto se percató de que Michiru estaba un poco triste.
—Haruka estaba muy guapo en ese traje, jamás le vi un atuendo tan formal. Vayamos a sentarnos chicas, evitemos el tema del agente inmobiliario frente a Taiki.
3 meses en el futuro
Dejé a Seiya en su casa, les dije que deseaba escapar de ese tiempo y lo mejor es venir a ocultarme al futuro. Pasé a mi casa para quitarme el disfraz de la boda, maldito evento… ¿Por qué lo tenía que llevar a un compromiso tan personal? En este momento sé que lo nuestro no significó nada para Mochi, ya no debería de estar pensando en ella. Me molesta el poder que tiene sobre mi mente y mi estúpido corazón, ¿en qué momento dejé que una mujer tan molesta como la princesa Mochi se apoderara de mí?
Se los dije desde un principio, esa mujer solamente me traería problemas y véanme lloriqueando por ella. Nunca debí salvar a esa borracha de que la atropellaran, jamás debí involucrarme en su vida y todo por hacerle caso a Setsuna. Ella también tiene la culpa de que perdiera tanto tiempo con alguien tan molesto como lo es Mochi, debía estar al pendiente de mis amigos no de una chica que le gusta hacer el ridículo cuando se pasa de copas.
Usagi tenía razón, no debí de fijarme en una mujer tan vulgar como Mochi… ¡Qué pérdida de tiempo! Estoy en casa y me voy al patio para patear un costal de box que tengo colgado allí.
—"Sabes que tienes una ventaja con la señora Esmeralda"— digo con un tono idiota —. Tus amiguitas deben de estarse riendo de mí y claro tú. Por algo te llevas bien con ellas ¿no Mochi?
De pronto aparece en mi mente la cara del noviecito que tiene Michiru, cosa que hace que mi sangre comience a hervir más que hace rato. Comienzo a tirar golpes al costal de box, ese idiota debe de estar besando a Michiru, lo peor es que pareces ser un tipo agradable. Eso hace que lo odie más y mis golpes se hacen más violentos, ya no quiero sentir esto que me quema, debo dejarlo salir… Escapé del presente porque tuve la esperanza de que ella me busque y me explique las cosas, pero cuando llegué a casa me di cuenta de que eso no va a suceder. Fue la misma Michiru quien me pidió que no la buscara de nuevo, claro, seguramente ya conocía a ese idiota, por eso me pidió que nos tomáramos un tiempo.
—Seguramente se casó con él— detengo mi ataque.
¿Y si eso pasó? ¿Dónde estoy en el futuro? Simplemente viaje a tres meses, pero no estoy en casa. Todo sigue igual, soy alguien solitaria ¿qué estoy haciendo? Hace unos días viaje un año, es decir, Kunzite tendría un año de casado y me encontré con esa nota que me pedía dejar a Michiru ser feliz. Seguramente en estos tres meses no he aceptado que sale con ese tipo ¿y si la estoy espiando? ¿se casó con él y la espío? No me puedo quedar con la duda y no sucederá, después de todo ella es la princesa Mochi y todo lo que haga debe de aparecer el internet o algún medio.
Corro por mi laptop y la enciendo, necesito ver si lo que pienso es real o estoy alucinando, seguramente ya le di vuelta a la hoja. Pero si no, no deseo quedarme con la duda, así que inmediatamente me meto a mi navegador y escribo su nombre.
—"De Mochi a Michiru, la exactriz infantil nos revela como cambió su vida al sobrevivir al accidente en la estación Azabu."
¡Qué! No, ¿Michiru estuvo en ese accidente? Debe de ser mentira… Ella no puede estar involucrada en ese incidente, no es posible. Acerco mi rostro a la pantalla y comienzo a leer la historia, la foto de Michiru aparece, ella sonríe. Narra que ese día bajó del metro junto a un chico que vestía una chamarra verde y gorra azul, pues él le tomó una foto sin su permiso; en ese momento no entendió que esa foto fue la responsable de que hoy siga con vida. Es más, le agradece al chico que la tomara y se asegurara de bajar con ella en la estación Azabu, no supo nada de él luego de ese evento y espera volver a encontrarlo porque tiene muchas cosas que decirle.
—¿Realmente eres la chica con la que bajé?
Necesito recordar, esos ojos con los que he estado soñando desde que terminé con Michiru, son tan azules como el mar. Me recargo en el respaldo de mi silla, me llevo las manos a mi cabello y comienzo a alborotarlo, luego regreso mi mirada a la foto de Michiru. No hay dudas, los ojos de la chica del tren ojos son los de Michiru… Ahora busco todo sobre el accidente en el metro y comienzo a escribir en un bloc que tengo en mi escritorio…
—El accidente del metro fue el cuatro de abril a las 20:02… Michiru y yo sobrevivimos ese día y morimos… El mismo día a la misma hora… Eso quiere decir…— ¿Cómo no lo vi antes? Golpeo mi escritorio— Esa desalmada lo sabe y no me dijo nada.
Debo regresar a mi tiempo y encontrar a Michiru antes de confrontar a esa inepta, no puedo creer que ya lo supiera, pero se quedó callada. Diablos, no puede pasarme esto justo cuando Michiru está saliendo con otro tipo.
Presente
Regreso a mi tiempo, no debo perder más segundos y corro al estacionamiento donde dejo mis autos. Subo como loca a mi Ferrari y me dirijo al salón donde se lleva la fiesta de Kunzite. Entro azotando la puerta del salón y todos me miran porque mis ojos se posan en una persona en particular.
No creo que estén tan pendientes de mí porque observo a Michiru, sino que les asombra ver a un chico con jeans azul celeste, un jersey azul marino y tenis blancos en el lugar. Sí, esta es la manera real en la que me presentaría en una boda. Camino a la mesa de Michiru y la tomo del brazo, ella simplemente me mira aterrada.
—Ven conmigo— demando.
—¿Qué te ocurre agente inmobiliario? No puedes aparecer así y jalar mi brazo.
—Levántate.
—Oye creo que Michiru te acaba de pedir que la dejes en paz— este sujeto se quiere hacer el héroe.
—Ni siquiera pienses en hablarme de nuevo o te romperé la cara y ustedes mejor se quedan sentadas señoritas. Michiru dije que te levantes, necesito hablar contigo.
—Iré contigo, sólo deja de tomar mi brazo tan fuerte.
La suelto y hago un movimiento para que se levante de su lugar, ella refunfuña, pero se levanta de la silla. Salimos para poder hablar tranquilamente y ella cierra la puerta.
—¿Qué quieres Haruka? Hace unas horas actuaste como si no me conocieras y ahora te presentas de la nada y me exiges hablar.
—¿De verdad sobreviviste al accidente de la estación Azabu?
—¿Cómo sabes eso? Se supone que la entrevista saldrá en tres semanas.
—Entonces sí sobreviviste a ese accidente— me llevo la mano a la boca.
—¿Por qué no me respondes? ¿Cómo sabes eso?
—Es demasiado para mí.
—¿Qué? Haruka estás mal de la cabeza— Michiru me mira como si fuera un bicho raro.
—¿Acaso llegue demasiado lejos? — apenas me doy cuenta de que hablé de más y no puedo responderle la razón por la que me enteré sobre su entrevista.
—Claro que llegaste lejos— me dice molesta.
—Me pregunto si me odias— al menos esta pregunta me la hice a personalmente, se la deseaba hacer a Michiru, pero no es lo correcto.
—¿Piensas que te odio? — parece que hoy mi cerebro no está conectado con mi boca.
—Siempre he vivido acelerado y desesperado— no sé si hay alguien cerca escuchando, debo hablar de mí en masculino por si las dudas —. De todos modos, no se puede evitar porque no hay nada.
—Haruka ¿estás bien?
Mi mente está bloqueada, no escuché bien lo que Michiru acaba de decir, abró la puerta del salón para que entre y ella me mira sin entender mis acciones. Luego me retiro, necesito hablar con esa idiota… Subo de nuevo a mi auto y conduzco a toda velocidad a la estación de Azabu, nada me detendrá y hablaré con ella. Estaciono el auto, corro a la estación para tomar el metro a Roppongi.
Futuro
Me concentro en la fecha a la que deseo viajar y de la nada aparezco en el día deseado. Espero a que las pocas personas que permanecen en el anden lo abandonen, me acerco a la máquina expendedora donde guardo mi celular del futuro y lo enciendo, como siempre apago el del presente y lo dejo en el escondite. No tengo tiempo que perder, comienzo a caminar al lugar en donde estoy segura de que la encontraré. Sé que no cambiará su rutina este día, es momento para llamarla por teléfono.
Primer tono de llamada… No contesta… Segundo tono y sigue sin responder… Tercer tono de llamada, comienzo a perder la paciencia… Cuarto tono de llamada.
—¿Qué quieres? — infeliz, todavía se atreve a responder de esa manera.
—Lo sabías.
—No te entiendo, ¿por qué no regresas a tu tiempo?
—Sabías que Michiru y yo sobrevivimos a ese accidente y eso es lo que nos une en la muerte.
Se queda en silencio, en ese momento entiendo que ya lo sabía… Desgraciada, ni siquiera intentó hacérmelo saber.
—No cambia nada.
—Debe de haber una solución, ¿no lo ves?
—No la hay, mejor lárgate.
—No entiendo ¿cómo me convertí en alguien tan patética?
—Ya casi es hora— no lo puedo creer.
—¿Dónde estás Haruka?
—Esperando verla.
—No, podemos evitarlo, da la vuelta y aléjate de ese lugar.
—"De todos modos, no se puede evitar porque no hay nada." Recuerdo que lo dije un día.
—Lo vamos a evitar, da la vuelta.
—Hay personas que lloran con una voz heroica, seguramente mis padres lo hicieron… Estuve pensando que yo también podría extinguirme por completo si no te vas.
—Dejemos de mentirnos Haruka, sabemos que la amamos…
—Lo curioso es que esas palabras jamás llegarán a ella.
Corro porque necesito llegar antes de que algo le ocurra a Michiru, si evito su muerte en este momento podremos vivir ¿no?
—El mensaje llegará.
—¿No crees que es más bella que las lágrimas que derramamos por nuestras desgracias? — algo me dice que la está viendo, debo apresurarme y llegar — Más bella que el dolor de quitarse la espina de una rosa, todo el sufrimiemto que ha pasado a nuestro lado hace este instante más hermoso, créeme. Esta relación era algo que no debía pasar, en realidad ni siquiera conocimos su nombre y cuando al fin lo supimos secuestró nuestro corazón.
—Tenemos tiempo, sal del auto— me grito y sé que escucha que estoy agitada.
—El romance fue demasiado para mí, debido a que es demasiado voy a desaparecer. Conocí el amor, a pesar de todo fue demasiado lujo para mí. Lo curioso es que siempre estuve asustada de él, no de abrirme, sino de salir lastimada… Ya no queda tiempo… Oye tú ¿por qué no intentas que funcione con la mujer que amas?
Al fin puedo ver a Michiru, ella está esperando a alguien pensativa y un chico que está jugando con sus amigos empuja al más corpulento. Él golpea a Michiru haciendo que baje de la banqueta y la atropellan.
—Michi— grito.
Veo los autos comenzar una carambola, el autobús escolar también es impactado y eso lanza al vehículo que caerá sobre el mío… Me van a prensar… No de nuevo… No pude salvarte Michiru… Al menos deja que te haga compañía. Las ambulancias comienzan a llegar, no sé cuánto tiempo me quedé en shock.
—Todo estará bien— le digo al acercarme.
—Haruka…
—¿La conoce? — no sé lo que debo de responderle al paramédico.
—No me dejes— Michiru extiende su mano y me aferro a ella, de nuevo siento la tibieza de su sangre—. No importa que te alejaras, me hiciste feliz el tiempo que te quedaste a mi lado.
—Lo lamento.
—Señor necesitamos llevarla al hospital, deje que hagamos nuestro trabajo— me exigen los paramédicos.
—Te voy a salvar Michiru, yo te voy a salvar— grito mientras la suben a la ambulancia.
Se la llevan y en ese momento caigo en cuenta de la hora 19:56, yo muero a las 20:02 y es preciso que emprenda mi escapada. Si no me voy antes de mi fallecimiento podré desaparecer, no puedo dejar que eso suceda si lo que deseo es salvar a Michiru de este evento tan desafortunado. Incluso mi yo del futuro se arrepiente de haber abandonado a nuestra sirena. Mis pulmones me arden de todo lo que he corrido este día, pero al fin veo la entrada de la estación de Roppongi, dejo el celular del futuro rápido y tomo el otro, corro de nuevo por el andén porque el tren me espera.
—¡Abran la puerta! — las golpeó, las cerraron en mis narices y el tren avanza.
Miro el reloj de la estación 20:01…
—No, esperen, no me dejen— corro intentando que detengan el tren.
De pronto comienzo a sentir un fuerte dolor en el pecho, la sensación de perder el aliento aparece y miro mis manos.
—Se están desvaneciendo — digo con preocupación —. No puedo desaparecer— tengo un fuerte dolor en el pecho, mis piernas pierden la fuerza y caigo de rodillas al suelo. Una brisa golpea mi cuerpo, he muerto.
Continuará…
Hola chicos, es un placer regresar como cada fin de semana. ¿Qué les cuento? Por el momento no hay hiatus y eso se debe a que no vamos a trabajar. Todo será en línea, obviamente eso no es un problema, me he hecho un horario para hacer mi curso en la mañana mientras el niño duerme y en las tardes escribo.
He de confesar que los horarios del pequeño dormilón comienzan a cambiar, ya está despierto un poco más y eso genera que debamos de prestarle más atención. Debemos de estimularlo para que su cerebro comience a formar conexiones neuronales exitosas. Desafortunadamente para Kai deberá aprender tres idiomas porque su abuelo es austriaco, Tori y su hermana obviamente hablan alemán así que por respeto a la otra mitad cultural de su madre, él está obligado a hablar japonés y alemán. La situación conmigo, ya la saben porque debe aprender el español por esa razón es que lo volvemos loco hablando en tres idiomas al día.
Tristemente mis clases de japonés se quedaron suspendidas y aunque entiendo un poco más, no hablo el idioma y no se diga del alemán. ¿Cómo me comunico con mis suegros y cuñada? En inglés, así deben ser las cosas, por el momento.
Regresando al pequeño Kai y el tiempo que debo dedicarle, he de mencionarles que el fin de semana pasado no fue el suyo. Mi pobre gordo tuvo muchos cólicos y bueno estuvo más chillón que lo normal. Así que terminé con el cansancio del fin de semana y no escribí el lunes. Pensé que el niño debía acostumbrarse a nuestro ritmo de vida, tristemente no es del todo cierto. Lo bueno del asunto es que puedo hacer el curso, cuidar de Kai y escribir (aún), así que podremos leernos sin problemas.
Roshell101216: Juro que leí tu comentario y realmente me parece que en este momento nos encontramos igual. Con el cansancio por todas las cosas que se deben hacer en casa. Pronto necesitaré vitaminas o dormir todo un día.
Taiki te va a sorprender, pero sí él es de vital importancia para Haruka porque la decisión final la tomará respecto al artículo de Michiru. Como todo cambia, no demos por sentado alguna decisión de nuestra rubia.
¿Por qué esperó? Haruka sigue sintiendo inseguridad respecto a no recuperar el futuro con Michiru y realmente no se quiere arriesgar a sufrir. Pero ella ya se enteró quién es la chica con la que bajó ese día en el que sus padres murieron. Ya veremos si eso le sirve de algo.
Bebé Kai... Bebé Kai ha despertado por cólicos y no ha dormido bien. Mi abuela me dijo que es... Bueno ella y sus superstición del mal de ojo, insiste en que lo llevemos a su casa para que le dé un ojo de venado o no sé qué... La verdad es que no ha podido hacer popó y le hacemos masaje para que pueda hacer bien... Pero aún no aparece el confeti en su pañal (eso tiene unos dos días) ya lo llevamos al doctor, está bien y bueno... No puede hacer confeti y eso lo tiene mal.
No hay hiatus por el momento, así que no te preocupes. Como siempre ha sido un placer responder tu comentario. Saludos desde una galaxia muy muy lejana.
VaMkHt chan: Muchas gracias por decir que nuestro bebé está hermoso, era un detalle que deseábamos tener con ustedes ya que son nuestra familia virtual. Ahora Kai kun se ha sentido un poco mal, pero ya se siente mejor, estamos esperando a que su organismo tenga que hacer lo que necesita para que pueda dormir tranquilo.
Haruka hoy estuvo pasando de la desilusión, a la tranquilidad, seguridad, ansiedad, celos, molestia y de nuevo a la clarificación de sus sentimientos. Creo que ella es la que está en ese momento de su vida en el que no sabe qué camino tomar. Yo creo que no fue porque por primera vez tenía que respetar las decisiones de Michiru, pero nos dimos cuenta de que quizá ella deseaba encontrarse con Haruka en la comisaría. No fue y luego la encuentra con el buen Taiki y eso le genera el sentimiento más traicionero en el ser humano, los celos y no la saluda. Eso le molestó a Michiru, pero estoy de acuerdo con Minako, era obvio que Haruka no se acercaría porque se siente completamente ofendida. Celos, celos y más celos.
Tú puedes ver los detalles de la historia, aniquila al autor con los comentarios no seas considerada o()o. Es la primera vez que lamento ser yo quien respondiera el comentario y no el autor, porque me he perdido de la plática de las historias de las que hablan.
Coincido con los puntos de ese comentario, la verdad es que es el más divertido de todos, al mismo tiempo es muy honesto con los personajes. Seguramente la historia en la que odian a Haruka es una de las que más le gustan a darthuranus, me encantaría poder leerla, cuando el tiempo y el bebé lo permitan, mientras me limitaré a leer los comentarios que tienen de ella.
Muchas gracias mexicana favorita de fanfic, nuestra querida VaMkHt chan por estar otra semana pendiente de la historia, nos leemos pronto y espero que te encuentres bien.
Ely Lopez: Hola es un placer saludarte de nuevo, afortunadamente pude actualizar. Debido a los nuevos escenarios de la enfermedad no pude regresar al trabajo. Así que no te preocupes por eso hoy hay actualización.
El bebé no ha pasado su mejor semana porque ha tenido cólicos, pero no es nada de que preocuparse, el pediatra dijo que está bien. No lo creerás, lo atiende el hijo de quien fue el mío ja ja ja, fue un golpe de suerte encontrarlo y fueron mis padres quienes relacionaron su apellido y me dijeron que le preguntara sobre su padre. Qué pequeño es el mundo ja ja ja.
Haruka simplemente estaba de cobarde, sí tenía cosas que hacer, pero pudo ayudar llegando después. No quiso hacerlo y perdió la cabeza en toda la segunda parte. El primer drama de la Historia tiene que ver con ella, el segundo le pertenece a... Los nuevos indeceables. Y con eso ya apuesto que les di una gran pista del último del club.
En fin, ha sido un placer leer y responder tu comentario. Por favor, cuídate mucho y nos leemos pronto. Yo por el momento actualizaré y volveré a dormir porque Kai lo hace, al igual que Tori ja ja ja.
—Chicos les agradezco la paciencia que me tienen, lamento no decir más de la historia el día de hoy. Ya saben, dejen sus comentarios en el rectángulo de abajo.
—No olviden dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón cada que actualizamos. Saludos a los lectores que comentan y anónimos, siempre es un placer contar con ustedes. Y lamento estar tan seria el día de hoy, pero si Kai no duerme bien, nosotros tampoco lo hacemos y ya pasa de media noche cosa que nos tiene entre la vigilia y el sueño.
—Eso es muy cierto, incluso el corregir la historia nos lleva toda la tarde porque lo hacemos entre pausas o a la hora de comer o cenar, nadie nos obligó a tener bebé... Lo bueno es que puedo seguir disfrutando de este pasatiempo y sus comentarios.
—Ya nos desviamos del tema, chicos si salen a la calle recuerden ponerse protector solar, Karu kun ya está pasando por sus dolencias y su alergia a los rayos UV, con poco que se exponga al sol ya regresa con su sarpullido. Sí, tiene alergia al sol y dice que por eso odia primavera y verano pues le sale piel de sapo.
—Lectores ninja y los que comentan sigan tomando las medidas necesarias al salir, como siempre regresaremos la próxima semana. ¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね! No crean que dejé pasar el problema de Haruka, pero deseo volverme loca la próxima semana.
