Era una hermosa tarde de verano, todos la habían pasado muy bien, Roshi, Dende y Gine platicaban, Goku y Milk esperaban con ansias la llegada de su pequeño Gohan y Bulma sentada en una mecedora en el balcón recordaba a Broly, luego su mirada se desviaba hasta Vegeta quien cargaba cariñosamente a Trunks, sin darse cuenta ella de que Vegeta la miraba también de vez en vez. Cayó la noche y el cielo se llenó de estrellas, las visitas se despidieron y Bulma y Vegeta dejaron a Trunks en su cuna.

Ya en su habitación Bulma se sentó en su cama.

-Pasa el tiempo y los recuerdos se van alejando ya…- se quedó observando el anillo de diamante y turquesa que Broly había comprado para ella y que tristemente no le llegó a dar personalmente. Le daba vueltas buscando el ángulo perfecto para ver los destellos de las piedras preciosas. El sonido de la puerta la sacó de sus pensamientos.

-Bulma…- la vio sentada en su lecho pensativa. -¿estás bien? ¿No puedes dormir, verdad?-

-No, estaba… olvídalo.-

-Sigue teniendo fe y esperanza en que el mañana va a cambiar Bulma…- Vegeta tomó la mano de Bulma y notó el anillo que tenía jugando entre sus dedos –Diamante y turquesa. Tu sonrisa y tus ojos.- Bulma giró a verlo con una expresión de incertidumbre. –Es el mismo que yo hubiera elegido.- se acercó a ella y la besó dulcemente. Ella no se opuso y para sorpresa de Vegeta ella correspondió el beso. Al principio pensó en separarse no quería que sucediera lo de su primera vez pero Vegeta la aferró a su cuerpo y para ella sus manos se sentían tan aprisionadoras, tan fuertes y demandantes que no quería salir de ese estado de satisfacción que hacía mucho no sentía. –Ésta vez será diferente.- le dijo en el oído. Bulma cerró los ojos y aferró sus labios con los de él, perdiéndose en un éxtasis incontrolable de volver a ser suya.

A la mañana siguiente Bulma despertó, algo confundida trató de recordar lo que había pasado apenas hacía unas horas, giró sobre su espalda y lo buscó, otra vez él ya no estaba y cerró los ojos tan fuerte que recordó esa noche, "Te amo Bulma, te amo de verdad".

Y recordó todo, la vez en que Vegeta fue a dejarla a su casa y terminaron en la cama, la noche en la que su padre sufrió aquel atentado, esa misma noche en la que se entregó a Vegeta y ella pensó que se había ido sin despedirse, sin una palabra, esa noche ella sí lo escuchó.

Antes de irse Vegeta le había confesado su amor, pero en aquel entonces él era para ella solo un "simio" y ella para él era todo su mundo. Sintió sobre su cuello la respiración de ese hombre a quien ella amaba también y no quiso confesarlo.

-Te amo Bulma, te amo de verdad- fueron esas palabras las que no recordaba pero si había escuchado. Abrió los ojos estrepitosamente y lo miró a su lado.

-¿Qué dijiste?- Se irguió en la cama de prisa observando todo a su alrededor.

-¿Estás bien Bulma?- Ella se veía asustada, Vegeta se recargó en la cabecera y trajo el cuerpo frio de Bulma hacia él, quedando ella recostada en su pecho desnudo. –Hoy amaneciste algo rara princesa, será mejor que no vayas a trabajar, yo me haré cargo de todo en la corporación, tú tienes que preparar todo para esta noche, tu padre dijo que iría por tu tío al aeropuerto…-

-Espera, dijiste… ¿mi padre?- preguntó sorprendida.

-Si Bulma, tu padre traerá a tu tío Roshi del aeropuerto y mi familia llegará como a las 6, mi padre mandó regalos para el bebé, ja, espera que sea una niña, yo prefiero un niño para que entrene junto al hijo de Kakaroto…-

Bulma escuchaba confundida -¿regalos para el bebé?, ¿o sea para Trunks?-

-¿quién es Trunks Bulma?- le preguntó algo extrañado Vegeta.

-¿qué?, ¡Trunks, nuestro hijo!-

-Bulma, ¿quieres que se llame Trunks nuestro hijo?, no hemos acordado el nombre y todavía faltan unos meses para que nazca…-

-¿Qué?- Su respiración se empezó a hacer cada vez más rápida, bajó sus manos a su vientre. Apenas se notaba abultado. Comenzaba a sentir calosfríos y una extraña sensación recorrió su cuerpo, algo así como miedo.

-Bulma, no te hace bien sofocarte, mejor le llamo a tu padre para que te lleve con el Dr. Broly.-

-¿Broly?, pero él…- Lo miró a los ojos tratando de buscar respuestas, Vegeta le sonrió y la volvió a abrazar y le besó la frente. –Entonces todo fue un sueño.- dijo en voz baja. Vegeta la recostó otra vez en la cama, le tomó la mano y le dio un tierno beso.

-Amor, creo que tuviste una pesadilla…- Ella notó el anillo que llevaba en su mano izquierda.

-Diamante y turquesa…, Vegeta, este anillo, ¿me lo diste tú?-

-Por supuesto Bulma, el día de nuestra boda- la observó algo raro. –Pensé que era el que querías…-

-¡Sí!, es decir, si, lo quiero, me gusta mucho. Perdón, es solo que…-

-¿segura estás bien princesa?- Vegeta se levantó y abrió las cortinas, Bulma lo siguió y se abrazó a su cuerpo por la espalda, se recargó en él mientras acariciaba su pecho, Vegeta la tomó de las manos girando hacia ella. –Bulma...-

-Estoy bien, solo necesito saber que todo está bien.-

-Pues claro que todo está bien Bulma, ¿qué podría pasar?- le sonrió y la besó tiernamente, luego posó su mano en el vientre de su esposa.

-Yo también Vegeta, te amo de verdad.- Vegeta la besó y se dirigió a la ducha, Bulma observó todo el paisaje detenidamente y suspiró aliviada mientras tocaba su vientre. –Gracias a Kami todo fue una horrible pesadilla…-