Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, hago esta historia con el único fin de entretener.
Arco II
Capítulo 20: Plan (Parte I)
Itachi Uchiha se había vuelto el objetivo de Konoha como un método para traer de vuelta a Sasuke. Todo se había convertido en una situación contra-reloj, pero Obito tenía un plan bien estructurado y si las cosas marchaban como esperaba, todo saldría relativamente bien. Una semana atrás había encontrado finalmente a Itachi cuando este regreso al país del fuego –luego de que su compañero capturase al jinchuuriki del Yonbi y se lo llevaran al líder de Tsuki no Me.-
El Uchiha más joven había enviado a un clon en cuanto notó la presencia de Obito cerca, despistar a Kisame en realidad no le fue muy complicado. El miembro de Akatsuki llevó al clon de Itachi a la dimensión del Kamui, lugar en el que pretendía explicarle sus planes. Las últimas semanas había comenzado a tener las ideas más claras, no recordaba todo, pero confiaba más en lo que escuchaba de sus otras dos versiones aun cuando no entendía porque lucían como lo hacían.
Claro que de algo de lo que estaba seguro era que no podía hacerlo solo, necesitaba un equipo para lograr todo lo que quería, incluso si era muy arriesgado lo que pretendía hacer. Había demasiado que explicar y poco tiempo, necesitaba personas de su entera confianza para ello o al menos subordinados que hicieran lo que les ordenase sin chistar. Sabía que necesitaba ninjas médicos, Rin era habilidosa e impresionante, pero necesitaría ayuda, por eso reclutó a Suiren, una de las tres aprendices de Konan quien ya se desenvolvía en el arte del ninjutsu médico, además que también era una muy buena rastreadora, sin mencionar que había conseguido llevar a Hana Inuzuka consigo, sin llegar a darle demasiados detalles a la Hokage tampoco.
También acabó recurriendo a las habilidades de Ajisai, otra de las ex aprendices de Konan y a Sasori para cumplir con otra parte de la misión. Le había dado indicaciones de donde encontraría a Gari, junto con Pakura y Deidara debían ser capaces de derrotarlo a él y a su nuevo compañero, de quien desconocían su identidad y habilidades. Además, necesitaba que por el lado de Kakashi y subordinados, la búsqueda de Sasuke marchara sin que se percataran de la suya.
Todo era muy complicado, algo que saliera mal podría provocar un efecto en cadena y desmoronar todo. Había hablado con Itachi de muchas cosas, de cómo rescatar a Izumi, de cómo recuperar los ojos de los Uchiha que los supuestos descendientes de Madara poseían, salvar a los jinchuurikis, liberar a Sasuke de todo el poder de Orochimaru y, lo más difícil, salvarle la vida al propio Itachi. Sabía bien lo enfermo que estaba y que el combate que pretendía tener con Sasuke solo iba a empeorarlo, pero contaba con Rin y Suiren para estabilizarlo fuese como fuese, podía salvarlo con la ayuda de ambas, estaba seguro. Para una misión de ese calibre necesitaría muchos más miembros, pero más personas solo dificultaba más todo.
…
Sasori, Pakura y Deidara habían llegado al lugar que, según Obito, Gari aparecería con su nuevo compañero. Tras la muerte de Komushi, Tsuki no Me no había tardado mucho en darle un reemplazo, otro renegado de clase S, tan peligroso como cualquiera de los miembros restantes de la organización. Claro, aun tenían que encontrar reemplazos para Hidan y Kakuzu, su pérdida los debilitaba un poco.
—Debo admitir que desde hace mucho ansiaba una pelea contra ustedes —señaló Gari, refiriéndose a los esposos Akasuna. Acabó pasando su mirada hacia el muchacho rubio que le miraba con rabia—. El mocoso de Deidara, actuando como si fuera un adulto responsable, me extraña que no te hayas explotado la cara…
—Maldito, pagarás por todo lo que hiciste… —gruñó el ninja de larga cabellera, apretando sus puños aunque un movimiento de su maestro le indicó que debía permanecer quieto y detrás de él.
—Deidara, me asistirás contra Gari, Pakura encárgate del otro —fueron las ordenes del pelirrojo, quien se mantenía estoico como casi siempre. Sacó dos de sus rollos y liberó a sus marionetas Madre y Padre, sabía que Gari no era un oponente al que debía subestimar.
La batalla no tardó mucho en dar inicio, necesitaban detener pronto a Gari. A medida que avanzaba se volvía mucho más compleja, el renegado de Iwagakure no les estaba dejando las cosas nada fáciles, su taijutsu explosivo era un problema y aunque Sasori podía mantenerlo a raya, que Deidara actuara tan impulsivamente le estaba desesperando un poco.
—¡Deidara, deja de atacar por tu cuenta! —Le regañó por enésima vez, teniendo que decidirse finalmente por apartarle del combate—Asiste a Pakura…
—Pero danna, Gari es muy peligroso, necesita mi ayuda contra su…
—¡Hazlo, es una orden! —Gruñó llegando a fruncir su ceño, volviendo a mover la marioneta de Padre para mantener al miembro de Tsuki no Me a raya—Ve, le serás más de ayuda por tu estilo de combate.
Deidara sabía que su superior no le despreciaba, pero que no enfriara la cabeza no le estaba haciendo muy apto para ser su compañero de ataque. Necesitaban que aquel combate no durase tanto, y con lo peligrosos que eran, capturarlos no estaba resultando una opción.
…
Con un equipo liderado por Kakashi buscando a Itachi, Obito había tenido que ser el doble de precavido. Rin no estaba de acuerdo en que le hubiera ocultado la información de su plan a su mejor amigo, pero no tenía tiempo para pensar en eso, necesitaba asegurarse de que las cosas estuvieran sucediendo tal como las había pronosticado. Ahora el río de su mente que le ayudaba a guiarse, se había dividido en muchos caudales con diversas posibilidades, debía esperar con paciencia como se daría todo.
Tenía un clon viendo la pelea de Sasori y compañía contra Gari en caso de que estos necesitaran refuerzos. Un clon de madera era algo arriesgado cuando tal elemento seguía manteniéndose como un secreto en cuanto a sus habilidades, sin mencionar que era muy difícil estabilizarlos y consumía mucho chakra. Hana, Rin, Suiren y Ajisai estaban listas, esperando sus órdenes para actuar, por el momento dejarían que el equipo del Hatake hiciera lo suyo.
Sasuke y su equipo debían seguir buscando al hermano del primero, evitar que lo encontraran tan pronto también era algo que había ejecutado con una pequeña ayuda del Zetsu espiral, era bueno contar aun con él de vez en cuando. Se removió en su lugar, estaban en un bosque lo suficientemente apartados como para que ningún perro del ninja copia pudiera detectarles, claro que las kunoichis también eran muy buenas ocultando su presencia como las esplendidas ninjas que eran, por eso contaba con ellas.
—Obito, ¿y si el equipo de Sasori no logra capturar a Gari? Pueden salir lastimados —La voz de la jinchuuriki atrajo su atención, estaba distraído haciendo cálculos mentales de cuándo comenzaría a desenvolverse todo—¿Estás seguro de todo esto? ¿De verdad crees que sea buena idea confiar en Itachi?
Que le cuestionara de esa manera no le sorprendía, no le había dado todos los detalles de sus conocimientos. Bajó la mirada un momento antes de suspirar y sonreírle para relajarla, necesitaba que todos estuvieran lo menos tensos posibles.
—Tranquila, todo estará bien, todo saldrá bien —asintió bastante seguro, incluso si en su mente le había traicionado un eso espero. Se fijó en las tres mujeres más jóvenes un momento, ellas tampoco entendían bien como iba el plan, él solo les había dicho que debían seguir sus órdenes, incluso a Yahiko le mintió diciendo que capturarían a un miembrode Tsuki no Me—. Rin, de verdad necesito que cuando el momento se dé, hagan todo lo que yo les pida.
—Todo esto no deja de preocuparme, de hecho estoy muy preocupada por ti, has estado muy distraído últimamente, no sé que tienes en la cabeza ahora —hablaba con pesar y gran preocupación, estirando su mano para sujetar una de las del Uchiha—, pero confío en ti Obito, haré todo lo que pidas, sé que tomarás las decisiones correctas.
El portador del sharingan se sintió culpable de no ser completamente honesto con respecto a lo que abarcaba su mente desde hacía semanas. Eran tantas cosas que tenía en la cabeza. Levantó la mirada al sentir como el clon se había deshecho y regresado a ser una parte de él, una memoria, los clones de madera tenían la ventaja de ser como cualquier clon de sombra, pero más resistente. Sintió pánico al ver los recuerdos nuevos, mirando a la castaña con preocupación.
—Gari se inmoló con un jutsu prohibido.
¿Algo había salido mal?
…
El equipo de Sasuke había hecho una pausa en su búsqueda cuando una gran explosión llamó la atención de los cuatro, incluso la onda expansiva les había alcanzado como para hacerles caer contra el suelo. Los escombros que volaron también llegaron a provocarles algunas cortaduras y uno de estos consiguió golpear a la única mujer con fuerza como para dejarla inconsciente.
Juugo se ocupó de levantarle con delicadeza aun cuando también se había visto algo lastimado por la enorme nube de escombros, ni siquiera el árbol que le hizo de refugio pudo protegerle de un todo. El pelinegro decidió envía a Suigetsu a investigar que había sido semejante alboroto, no les convenía tener gente peligrosa involucrándose en sus planes.
Llegar a la aldea más próxima fue algo tardado, incluso si el hombre bipolar era bastante fuerte, cargar con la pelirroja inconsciente en su espalda le obligaba ir más lento. Cuando pudieron llegar, encontrar una posada no fue difícil, Karin necesitaba descansar, ella era indispensable al ser una ninja de rastreo tan eficiente.
Cuando finalmente abrió los ojos, se encontró con el techo de la habitación en la que reposaba. Giró su rostro para encontrarse con Juugo, quien dormía sentado junto a la pared. En realidad le resultó algo borroso al no traer sus lentes. Sintió un agudo dolor de cabeza, cierto que algo la había golpeado tras aquella rara explosión.
Quiso decir algo, pero al final no valía la pena, por lo visto Sasuke no estaba allí. Suspiró, se peguntaba donde estaría él y la molestia andante que era Suigetsu. Frunció un poco sus labios, la única razón por la que estaba allí era por el Uchiha. Ciertamente hacía lucir algo superficial su interés por él. Sí, era muy atractivo y eso no lo podía negar, pero también era alguien valioso para ella y le había dado a escoger lo que deseaba hacer ahora que Orochimaru ya no estaba, por eso ansiaba ayudarlo con su objetivo.
Si tan solo Juugo y Suigetsu no estuvieran allí, eran tan raros. Bueno, si era justa, Juugo al parecer se había quedado con intenciones de cuidarla y podría asegurar que él la había traído; él ya no le resultaba tan irritante, pero seguían siendo vagas sus posibilidades de estar a solas con Sasuke. Se llevó una mano a la cabeza, encontrando vendas alrededor de esta, el golpe había sido bastante fuerte.
—Karin, despertaste —la voz del muchacho le alertó, se había despertado y se había acercado para darle sus lentes—¿Cómo te sientes?
—Estoy bien, solo me duele la cabeza —se puso sus lentes luego de sentarse—¿Dónde está Sasuke?
—Fue por Suigetsu, investigaba lo de esa explosión, fue muy fuerte. —respondió manteniendo aquella expresión taciturna antes de acercarle un vaso con agua. No pasó por alto el puchero que hizo Karin al saber que Sasuke seguro estaba más lejos, y con Suigetsu para variar. Quería saber porque ella había decidido seguir al Uchiha, no creía que se tratara de algo tan superficial como su apariencia, aun cuando ella lo expresaba así, sentía que había algo más, pero seguro si preguntaba, Karin haría lo posible por no contestar.
—Gracias —murmuró ella antes de llevase el vaso a los labios para beber un poco—¿Crees que tarden mucho?
—No estoy seguro, tal vez sería bueno que descanses un poco más —el enorme hombre desvió la mirada un segundo, pensando que podría decirle para hacerla sentir mejor—; cuando despiertes quizás ya haya vuelto…
Y aquello curiosamente pareció funcionar. La pelirroja se ruborizó un poco y aunque exclamó que no le importaba, acabó por acostarse de nuevo, disfrutando de un nuevo sueño bastante pronto. Por supuesto que Juugo estaba en lo correcto al suponer que Karin tenía más de una razón para seguir a Sasuke, era alguien que después de tanto tiempo les brindaba la oportunidad de ser algo más de lo que ya eran.
…
Iwagakure
La desaparición de los dos jinchuurikis de la roca tenía a Oonoki completamente frustrado. Aquello no podía ser posible, ciertamente entendía que ambos eran reservados y más de vivir apartados de todo lo que concerniera a la aldea, pero seguían siendo sus subordinados y se presentaban ante él cada cierto tiempo. No tenía la menor duda de que se trataba de aquellos que el mocoso de Deidara le había advertido.
—Tsuchikage-sama parece bastante alterado, le escuché ordenar que Deidara regresara lo más pronto posible —comentaba Eriko Nagura a su hermana y amigos; estaban en la mansión del líder supremo de aquella aldea esperando por futuras órdenes para ellos.
—¿Querrán informar a Akatsuki lo ocurrió a Roshi-san y Han-san? —Cuestionó Akemi con algo de preocupación y una tristeza evidente por la desaparición de ambos ninjas. Era cierto que no eran muy queridos por la mayoría de los habitantes de esa aldea, pero no dejaban de ser sus compañeros.
—Bueno, donde sea que estén y donde sea que esté Deidara, espero que estén bien —murmuró Yuriko con algo pesar, teniendo una extraña sensación de malestar en el pecho, ¿Qué significaba aquello?
Continuará…
¡Holas! Lamento mucho la tardanza, espero que les haya gustado, cualquier duda o pregunta que tengan no teman en comentarla. Disculpen si hubo algún error ortográfico o de coherencia, nos leemos :D
