—Vamos 2D, llévale esto a Murdoc, le hará bien.-Noodle le entrega una mesita portable con el desayuno para Murdoc, quien se encuentra con fiebre desde hace varios días. La nipona se encargó de preparar un desayuno saludable: Un plato con fresas, un plátano a un lado; Hot Cakes, jarabe de chocolate, jugo de naranja con hielo y por supuesto los cubiertos y la servilleta de tela. —Russel y yo iremos a la farmacia por su medicamento. Tú procura que se acabe todo esto ¿Está bien?

—De acuerdo Noods.-2D sube las escaleras con cuidado. Entra al cuarto del bajista. Lo ve tirado en la cama, con la cabeza recostada sobre varias almohadas apiladas. Desde lejos se le ve su cara de enfermedad. —Murdoc, te traje el desayuno.-Le pone la mesa portable delante de él.

Murdoc echa un vistazo débilmente y hace una mueca de asco. —No lo quiero, llévatelo.

—Pero tienes que comer algo.

—Demasiado dulce para mí gusto.

—Mudz, queremos que te recuperes pronto. No pasará si no te alimentas bien.

—Solo es fiebre. Se me irá en unos días.

—Eso dijiste la semana pasada. Cada vez te ves peor.

—Claro que no.

—En serio.-2D le coloca una mano sobre la frente para medir su temperatura. —Estas muy caliente.

— ¿En el buen...o en el mal sentido?

—Umm...no sé a qué te refieres con eso.

Chasquea la lengua. —Ya déjame en paz, solo quiero descansar.

—Sí, te dejaré descansar en un momento. Pero primero termínate esto ¿Ok? Yo te ayudo a comer si quieres.-Toma el cuchillo y el tenedor. Corta en pedazos el Hot Cake. Esparce un poco del jarabe de chocolate y le ofrece el primer bocado. —Abre grande.

—No me trates como si fuera un bebé

— ¡Entonces deja de comportarte como uno!-Dice con exaspero.-Murdoc guarda silencio ante lo que escucha. Abre la boca y deja que 2D lo alimente. El menor le sonríe. Se pone feliz de que al fin haya aceptado su ayuda. Se termina el Hot Cake y Murdoc de inmediato busca el jugo de naranja. Tanto chocolate le ha causado sed. En unos segundos deja el vaso a la mitad de su capacidad y se toma un descanso. —Bien, creo que puedes comerte la fruta tú solo.-Deja la fruta a un costado de Murdoc. Se dispone a irse junto con los trastes sucios sobre la mesita, pero la voz del bajista lo hace quedarse.

—2D, espera...antes de irte ¿Por qué no me lo pelas?

— ¿Q-q-que cosa?-Se gira a mirarlo con desconcierto.

—El plátano.-Señala la fruta a un lado de las fresas.

—Ah, eso.-Dice con alivio.-De acuerdo.-Se encarga de quedar con las manos libres, dejando la mesita y lo demás sobre el bureau de al lado. Le quita la cascara hasta la mitad y se lo extiende para que lo tome. Murdoc agarra a 2D de la muñeca y así acerca el plátano hasta su boca. Comienza a meterlo y a sacarlo haciendo movimientos sugestivos con la lengua. 2D libera su mano y se encuentra muy desconcertado. — ¡Espera un minuto! ¡Así no se come un plátano!-Sus mejillas están coloradas.

—Claro que sí.

— ¡Claro que no!

—Oh, entonces me confundí.-Toma a 2D bruscamente de su camisa y hace que quede hincado en el suelo, a su altura, con sus rostros uno muy cerca del otro. —Escucha querido, estas últimas semanas con fiebre han sido para morir de aburrimiento, necesito algo de acción por aquí.-Sin previo ataca los labios contarios con un beso desesperado el cual pareciera que no se quedaría sólo en eso. 2D se aparta como puede y se niega a continuar.

—¡No quiero esto!

— ¡Claro que lo quieres! Solo tengo que convencerte.-Vuelve a buscar sus labios y continua besando de manera controladora, con la diferencia de que ahora introduce su lengua en varias ocasiones, chocando con la contraria. Empieza a soltar gemidos eróticos. Presiente que 2D se empieza a relajar de esta manera y también coopera en el beso. Se separaran cuando necesitan aire. 2D jadea en busca de oxígeno para sus pulmones. — ¿Qué sucede, querido?-Dice de manera picara. —Me mantengo encerrado en mi cuarto varios días y ahora ya no quieres ni verme.

—N-no es eso. Es que...no quiero contagiarme, es todo.

—Aw vamos, no están grave.-Esta vez 2D es quien inicia. Se siente tan tonto consigo mismo por caer en los trucos de Murdoc, pero no puede evitar que los besos siempre le parezcan tan adictivos. Siente todo el calor del cuerpo ajeno debido a la fiebre. 2D igualmente empieza a ponerse acalorado. Murdoc lo invita a recostarse a su lado, no sin antes sacarse todas las cobijas de encima. 2D ve una mejor oportunidad y se le sienta de frente, sobre las piernas, abriendo las suyas. —Tú nunca dejas de sorprenderme, Stuart.-Dice mientras le soba las piernas.

—Eso es bueno.-Comenta con voz profunda. Empieza a hacer un vaivén para estimular ambos miembros hasta que se endurecen. Murdoc decide ayudar un poco, liberando de la molesta ropa al más joven. El pantalón ya le queda suelto y el bajista aprovecha para colar sus manos por su parte trasera y estrujarle los glúteos.

2D se queja al sentir los rasguños de las uñas, sin embargo, no ha cesado con sus movimientos de cadera hacia atrás y adelante. Gime altamente. Su miembro ha quedado expuesto y Murdoc mueve su mano a todo lo largo de él. Observa con lujuria aquella parte de su cuerpo mientras lo siente palpitar y erguirse cada vez más. La punta se ha puesto roja. Teme que eso signifique que pueda terminar pronto. Lo toma de los costados y así le indica que se detenga.

—Tienes que calmarte, creo que te estas apresurando, Sunshine.

—L-lo siento, yo solo quería...

—Sí, sí, lo entiendo. Solo relájate.-Dice esto y de nuevo le recorre la espalda. 2D siente escalofríos y por ello se tensa por momentos. Sus caricias logran excitarlo más y 2D vuelve a besarlo introduciendo la lengua. La saliva va de una boca a otra, se torna un beso bastante mojado para ambos. De nuevo sienten la necesidad del aire y se separan. Murdoc se pasa el dorso de la mano por los labios para limpiarlos. 2D lo imita. —Ya entendí, tú quieres esto ¿Cierto?-Dirige la mirada hacia su parte inferior. 2D asiente repetidas veces mirando hacia el mismo punto. —Bien, es todo tuyo.-Se pasa los brazos detrás de la cabeza para un mejor apoyo. 2D se apresura para bajar los pantalones, se los deja a media rodilla, hace lo mismo con la ropa interior. Se mete aquel falo a la boca, se lo saca y repite lo mismo varias veces sin detenerse. —Joder...joder 2D, lo chupas mejor que una puta.-La falta de algunos dientes en la boca que lo recibe lo vuelve una experiencia más memorable. 2D hasta el momento no se detiene en su labor y ahora mismo está contorneando el pene con su lengua mientras lo sostiene desde la base. Se toma su tiempo ya que Murdoc le dijo, debía ir más despacio con esas cosas.

Murdoc busca sobre el bureau entre la mesita del desayuno y toma la servilleta de tela. La adapta a la medida adecuada. 2D sigue degustando aquel miembro y de imprevisto siente que Murdoc quiere cubrirle los ojos. —P-pero así no veré nada.

—Lo sé. Lo vuelve más emocionante.-2D accede a cubrírselos él mismo. Ahora solo puede oír la voz de Murdoc diciéndole que se quite la ropa. Obedece. Queda completamente desnudo y siente las manos del bajista, rodeándolo, guiándolo para acercarlo a su miembro. Cuando 2D vuelve a tomar asiento, se da cuenta de que Murdoc lo está posicionando para penetrarlo. Tiembla.

Realmente no fue complicado meterse en él, 2D se abre y entró por completo en el primer intento. 2D grita por la intromisión pero es más por la sorpresa que porque realmente le duela. Encorva la espalda y se empieza a mover violentamente, casi como si diera brinquitos sobre aquel falo. Lo disfruta porque es sólo para él y no ve problema en moverse como le plazca. —Murdoc...e-estas...muy c-caliente...-Repite como la primera vez. Ahora la voz se le oye entrecortada.

— ¡Ah sí! T-tú estás ardiendo.-La entrada de 2D es lo más cálido que ha experimentado y le fascina que se sienta así. Se mueve como si estuviera loco. Le impresiona que se encuentre tan necesitado sexualmente.

— ¡M-me...me corro...!

Murdoc piensa que es demasiado pronto para terminar aun. —Todavía no.

— ¿N-no? ¡Aw, por favor!

— ¡Dije que no!-Se le ha ocurrido una idea. De nuevo busca algo en la mesa del bureau. Logra alcanzar el vaso donde aún tiene la mitad de su jugo de naranja. Trata de meter la mano y saca uno de los hielos que quedan. Se lo coloca sobre el pecho lo cual causa que 2D se estremezca.—¡¿Q-qué fue eso?!-Deja de moverse en cuando le llega ese toque frio.

—No es nada, solo quédate tranquilo.-Juega con el hielo sobre la piel de su compañero, se lo pasa por el torso, por la parte superior de las piernas. También por la espalda y 2D esta vez tiembla por el frio. Su piel ya está mojada y un dulce olor a naranja le invade las fosas nasales. Piensa que Murdoc lo quiere torturar un poco y realmente lo está logrando, pero no lo detendrá, se encuentra totalmente a su merced.

El hielo se derrite y Murdoc buscará otra forma de provocar a 2D. Ahora toma el jarabe de chocolate y deja que caiga de la botella gracias a la gravedad. 2D detecta un líquido viscoso resbalándose sobre su pecho, que le pasa sobre una de sus tetillas.—¡Murdoc! ¡No sé qué estás haciendo, pero no pares!-No recibe una respuesta pero si un par de lamidas largas por toda esa parte. Murdoc ha logrado sentarse sobre su mismo lugar y limpia el jarabe con la lengua. Por un momento piensa que en lugar de limpiarlo lo ensucia más, el chocolate siempre causa mucho desastre si tiene un estado líquido, pero por lo mismo da su mejor esfuerzo para arreglarlo.

Aprovecha que tiene cerca las fresas. Toma una y le unta del chocolate. 2D tiene los labios entreabiertos para gemir y se la mete a la boca. Al principio no sabe de qué se trata pero el sabor dulce y el aroma a chocolate no le hacen dudar más para masticarla y pasársela. Murdoc toma otra pero esta vez la pone en su propia boca. Besa a 2D y por un rato ambos pelean por ver quién se queda con la fresa. Lo considerarán un empate porque cada uno terminó comiéndose la mitad. 2D se aferra a sus hombros y sin querer le da algunos rasguños. A Murdoc le duele sin embargo no dice nada. Ya que están así, el bajista le hace reclinarse hacia atrás y ahora los papeles se invierten.

Esta vez es Murdoc quien se mueve salvajemente con sus embestidas y no tiene compasión si es que acaso a 2D le duele, pero no parece ser el caso. —¿Te gusta esto, 2D? ¿Lo estas disfrutando?

— ¡Aw, mierda, sabes que sí!

Se escuchan sus pieles chocando una con otra. —Oye eso, oye como te cojo.

— ¡Me encanta ese sonido! ¡Quiero más!

Ahora sí ha llegado a su límite, nada puede ser más excitante que tu pareja en el acto te diga que desea más de ti. — ¡Tú, maldita perra sucia!-Le arrebata con brusquedad la venda de los ojos. 2D siente que ha pasado una eternidad desde la última vez que vio la luz. Con lo primero que se encuentra es con los ojos del bajista. Tiene una mirada profunda que le aterra y a la vez le causa intriga. — ¡Córrete ahora!-2D ya no puede tolerarlo. Eyacula y ensucia las sabanas, su estómago y un poco también el de Murdoc. Él igual se corre adentro mientras le da una mordida en su cuello. Fue una sincronización perfecta. 2D recibe aquello por lo que estuvo esperando todo el rato. Su interior está más caliente y lleno que nunca. Murdoc sale de él y siente un vacío en su parte baja, esa sensación no le agrada. Se acomoda sobre la cama para ponerse boca abajo y empezar a dormitar.

—Murdoc...yo sí te extrañé mucho estos días...-Es lo último que dice antes de caer dormido. Ya no habrá nada que pueda despertarlo en un buen rato. Murdoc le acaricia los cabellos y le acomoda algunos tras la oreja. Se viste para salir de su habitación y cierra la puerta

Apenas va llegando a las escaleras para bajar y escucha que los otros dos ya están de regreso. Los tres se encuentran a medio camino. —Vaya Murdoc, siento que ya no te conozco, nunca salías de tu cuarto.

—Sí, sí, a mi igual me alegra verte, Russ. ¿Dónde se habían metido?

—Fuimos a buscar tus pastillas.-Responde. —No son nada fáciles de encontrar, así que más vale que te las termines todas.-Le entrega la cajita que trajeron de la farmacia.

—Nah, creo que ya no las necesitaré.

— ¡¿Qué?! ¡¿En serio?!

—Sí, ya me siento mucho mejor.

—Me alegra oír eso, Murdoc.-Dice Noodle. —Apuesto a que fue gracias al desayuno que te hice.-Sonríe.

— ¿Tú lo hiciste? Oh sí, amor. Fue eso. De verdad me ayudó bastante.

— ¿Te lo terminaste todo?

—Claro, de hecho 2D se quedó conmigo a ayudarme con eso.

— ¡Genial! ¿Dónde está, por cierto?

—Él ahora está durmiendo...-Se asoma de reojo a mirar la habitación de 2D. Ve que la puerta está cerrada y puede acabar de inventar la excusa. —en su cuarto obviamente.

—Está bien, vamos abajo, sin hacer ruido. No queremos despertarlo.-Regresan descendiendo las escaleras. Murdoc se guarda las pastillas que le trajeron. Tal vez ya no será él quien las necesite, pero sí 2D.