La Guerra entre Valatores y Vampiros hizo reflexionar a ambas especies y una tregua se pactó entre ambos bandos: los Vampiros se alimentarían de aquellos a quienes consideraran que merecían la muerte, aunque, ¿quién puede ser juez del bien y el mal? Muchos vampiros se han negado a seguir con la tregua y esto ha causado conflictos entre hermanos de sangre. También los Valatores se han separado entre ellos, los ortodoxos insisten en la cacería, sin importar la tregua, insisten en que la inmortalidad puede nublar el juicio de un vampiro bondadoso. Sólo los siglos lo dirán.

Anya y Hisao se han convertido en líderes de sus respectivos clanes y han sido ellos quienes más han apoyado la tregua.

En el reino Mágico, la Profesora McGonagall, Ron Weasly y Luna Lovegood fueron cuestionados por haber intervenido en asuntos que no concernían a los magos, sin embargo, la Profesora defendió la cusa, alegando que los magos también tiene la facultad de intervenir cuando la paz y la vida de cualquier ser se ve amenazada. Se les sancionó sin uso de magia por sólo una semana.

En cuanto a mí, Hermione Granger, sigo buscando, tontamente, un antídoto para mi amigo Harry Potter. Debe haber algún modo de convertirlo en mortal nuevamente. Quizá estoy buscando en vano, pero no puedo evitarlo, la culpa me corroe, el mundo ha perdido a un gran mago y todo fue gracias a mí, yo insté a Lucius para que lo convirtiera en Vampiro, para poder salvar su vida. Era el único modo.

Cada noche siento la mirada de ambos, siempre a las 3:00 de la madrugada, por un instante. Mi piel se eriza, hace frío y el vaho sale de mi boca. Por unos instantes logran penetrar en mi mente:

- ¿No quieres formar parte de nuestra familia?

Cuando me despierto, no hay nadie, sólo el rastro de la palma de una mano, recargada en la ventana.