Capitulo 26 Golpes de realidad

"los personajes de Candy Candy no me pertenecen son propiedad de Kyoko Mizuky e Igarashi, ahora que si fueran míos, Terry, Albert, Anthony, Stear, Archie, serian solo para mi y no los comparto, (jojojojo así o mas aborazada) escribo esto sin fines de lucro, es solo entretenimiento y desvaríos de una mente desquiciada.

Lakewood.

Susana se apresuro a la cocina, esta vez seria ella quien le llevara la cena a Terry, pensó en llevarle avena, pues no sabia que había recomendado el doctor, pero debía cuidar de el, quiso estrangular a la cocinera cuando le dijo que debía esperar que la preparara, había pensado en tomar cualquier cosa pero decidió esperar, por lo pronto se pondría mas hermosa, regreso a su habitación y tomo su vestido azul de terciopelo que le daba un gran escote, cepillo su cabello y se coloco un poco de perfume, se coloco un poco de labial carmín, ya estaba lista, regreso a la cocina y tomo una bandeja, y se encamino a la habitación de Terry, subió por las escaleras, al llegar al pasillo miro por todos lados esperando no encontrarse con Candy o Ruth.


Londres, Inglaterra.

La temporada social aun no empezaba pero ya aparecía en cada uno de los panfletos de chismes, se había propuesto no ser notada siquiera por su madre, pero su temperamento impulsivo y rebelde la había llevado a dar de que hablar a las viejas cotillas de sociedad.

Alison estaba sentada en el sofá del estudio, en silencio miraba a su madre pasear de un lado a otro como un león enjaulado, esperaba que en cualquier momento estallara en gritos para reprenderla por lo que hizo la noche anterior en el baile de los Brown.

Desde que Terry se había casado, su madre se había empeñado en someterla en una intensa preparación para convertirla en "la mejor dama de sociedad de la época", por las mañana tenia clases de baile, literatura, pintura, piano y además de italiano y francés, mientras que por las noches tenia que acudir a diferentes bailes donde tenia que soportar la compañía de muchachas bobas y frívolas que esperaban encontrar marido esta temporada.

Estaba cansada de que por el simple hecho de ser una Grandchester se había convertido en el blanco de las galanterías de toda clase de hombres tanto jóvenes como viejos libidinosos, sabia muy bien que muchos de ellos eran unos sin vergüenzas que solo se acercaban a ella por su apellido y dote; que según las sabias palabras de su madre, era su único atractivo para pescar marido.

La noche anterior había asistido al baile de los Brown donde conoció a Robert Weston al cual llaman Bobby; aunque si le preguntaban su opinión debían llamarlo bobalicón; el cual desde el momento en que la conoció no había dejado de perseguirla, aunque era apuesto, era un snob que solo hablaba de si mismo y cosas carentes de sentido.

Simplemente era un aburrido que enmascaraba con una sonrisa sus negras intenciones, pero sus ojos lo habían delatado, la forma en la que la miraba y el tiempo que se detenía observando su escote; el tipo era un asco, simplemente le repugnaba.

Cada una de sus miradas lascivas le ponían la piel de gallina, había tratado de librase de el acudiendo a su madre pero como pertenencia a una de las familias mas importantes, no solo no había logrado librarse de el sino que su madre la obligo a bailar con el.

A regañadientes bailo con el, creía que podría pasar el mal rato de manera estoica pero el muy canalla se lo estaba poniendo demasiado difícil, pues no había perdido el tiempo ya que desde el inicio del baile se le había pegado al cuerpo mas de la necesario y no obstante con eso, el muy puerco le había acariciado el trasero y uno de sus senos, en el momento en el que sucedió no pudo hacer nada, mas que tragarse la humillación ya que estaban en el centro de la pista.

Cuando por fin había terminado se habían separado lo mas rápido que pudo para después salir disparada hacia la terraza en busca de aire para tranquilizar sus nervios y las nauseas que le había provocado, pero el muy infeliz había tenido el descaro de seguirla para tratar de seguir con sus "galanterías".

En un intento de huir regreso al salón para tratar de esconderse tras la faldas de su madre pero no podía encontrarla por lo que había deambulado por todo el salón en su búsqueda pero el la persiguió por todo el salón hasta que la acorralo, dejándola cercada entre un pilar y su cuerpo por lo que ella sin tener otro modo de salvarse había tomado la copa de champaña que llevaba en las manos y se la había arrojado a la cara para después abofetearlo, muchas personas habían presenciado el incidente incluida su madre y era por eso que ahora esta metida en tremendo lio porque lo había dejando en ridículo frente a todos.

-como es posible que te comportes de esa manera Alison que no sabes quien es el y quien es su familia.-

-si pero…

-pero que Alison, no hay excusa para tu comportamiento.

-mama pero el me ofendió tocándome en lugares nada apropiados, no podía dejarlo…

-jajajajajaja.- su madre había estallado en risas ante su comentario dejándola sumamente confundida

-pero que tonta eres Alison te ofendes porque un hombre como Robert te hace objeto de sus atenciones de verdad que eres una idiota, que no vez que deberías sentirte sumamente honrada de que despiertes esa clase de impulsos en un hombre cuando no eres mas que una chica escuálida sin ningún atractivo además de tu apellido y dote.

Alison apretó los ojos como si con eso pudiera evitar que las palabras de su madre le hirieran, inspiro profundamente tratando de mantener la mascara de fortaleza e invulnerabilidad que había aprendido a mantener gracias a Terry su hermano, ella sabia muy bien lo que el había sufrido a manos de su madre y sus hermanos, había sido testigo de las innumerables ocasiones en las que su madre había abusado de su autoridad para castigarlo sin motivo alguno, además de llamarlo siempre pequeño bastardo.

-es mejor que pienses en la manera de disculparte con Robert Weston solo espero que el tenga la bondad suficiente para perdonar tus estupideces y tu mal comportamiento, debes corregir tu comportamiento si es que deseas ser presentada en sociedad y encontrar un marido.

-pero es que yo no deseo casarme y mucho menos con un snob como Weston.

-blaff.- sin dale tiempo de nada su madre la había abofeteado.

Las lagrimas se anegaron en sus ojos por el dolor causado pero era mas la furia que sentía contra su madre por empeñarse en obligarla a presentarse en sociedad cuando su madre bien sabia que ella se negaba en redondo a que se le marcara como a una res para venderla al mejor postor, con demasiado esfuerzo logro contener las lagrimas y la mascara que mantenía.

-debí haberte prohibido cualquier acercamiento con el bastardo de Terrance, el ha arruinado la impecable educación que recibiste, te has vuelto una malcriada y mal educada.

-no menciones a mi herma…

-plaff.- su madre la volvió a abofetearla por defender a Terrance.

-ese bastardo no es tu hermano, basta de estupideces Alison he dicho que te presentaras en sociedad el próximo mes y te casaras lo antes posible, basta de niñerías, prepárate para las lecciones de la tarde.

Alison se quedo tumbada en el sillón ocultado su rostro y lagrimas entre los cojines mientras que su madre salía del salón azotando la puerta.


Lakewood.

Ruth había ayudado a Candy a darse un baño y enfundarse en vestido color rojo con encaje blanco en el escote y hombros, dejo su cabello suelto ya que se encontraba mojado, no hacia falta maquillar a Candy ya tenia un rubor en sus mejillas, el color rosado de sus labios en conjunto con sus ojos verdes lucia simplemente divina, Ruth había salido de la habitación para cerciorarse que Terry seguía dormido, dejando a Candy terminando de arreglarse, camino por el pasillo cuando se encontró con Gusana.

-que es lo que haces aquí Susana.

-déjame en paz quieres, quítate de en medio.

-ya te dije que tienes prohibido entrar a ver al señor, así que márchate Susana.

-y ya te dije yo que no eras nadie para prohibirme ver a Terry.

-pero yo si.-

Candy había salido de su habitación y apresuro el paso al escuchar que Ruth discutía con alguien, había escuchado todo y no entendía porque pero no permitiría que Susana se acercara Terry, si era necesario la sacaría ella misma.

Susana palideció un poco al encontrarse frente a Candy, no esperaba verla, pero no le temía, irguió su rostro de manera altiva y le dijo.

-tu tampoco eres nadie para prohibirme algo, solo eres una intrusa en la vida de Terry y en la mía, una vez que te largues todo estará resuelto, tu no lo amas como yo, solo eres un lastre en la vida de Terry.- Susana había levantado la voz.

-tal vez sea una intrusa pero soy su esposa y no permitiré que una sirvienta como tu me levante la voz.

-te grito y te llamo como me da la gana por que eres una estúpida, solo eres una niña rica mimada que no ve la afortunada que es al haberse casado con un hombre como Terry, eres solo una estúpida que se pasaba los días llorando.

Candy sintió hervir su sangre no permitiría que Susana la humillara mas, estaba furiosa que se creía para hablarle de ese modo, levanto su mano para abofetearla pero Susana lo vio venir y había soltado la bandeja, provocando que hiciera un ruido ensordecedor al tocar el piso y detuvo la mano de Candy.

-no permitiré que me vuelvas a tocar, es mas me las pagaras por haberme abofeteado el otro día.


Terry despertó de un sueño muy placentero cuando escucho voces en pasillo; había llamado a Candy y Ruth para que le informara que pasaba pero nadie parecía escucharlo, trato de llamarla mas fuerte pero fue inútil, trato de levantarse pero regreso a la cama pensando en lo que le diría Candy si lo veía fuera de la cama, pero un sonido ensordecedor lo hizo reconsiderarlo y sin pensarlo mas se levanto de la cama y se dirigió al pasillo, donde lo que vio casi provoca que su corazón saliera del pecho.

Susana estaba frente a Candy con la mano en el aire preparándose para golpearla en pleno rostro.

-No!.- grito pero fuero demasiado tarde la mano de Gusana se impacto contra el rostro de Candy, mandándola al suelo.

Terry corrió al lado de Candy y la acurruco entre sus brazos, miraba a Gusana con ojos llenos de rabia, de no ser porque estaba mas preocupado por Candy la arrojaría por la ventana ahí mismo.

-Candy estas bien?, vamos háblame.

-porque estas fuera de la cama?.

A pesar de encontrarse en el piso Candy se preocupaba por el, lo cual provoco que sonriera ante su comentario, pero sin embargo deseaba tomarla entre sus brazos pero el dolor que le cruzo por el hombro le recordó que no podía, por lo que se conformo con ayudarla a ponerse de pie.

Susana estaba impávida, no podía creer que frente a ella estuviera Terry mirándola como si fuera un bicho al cual aplastar, se llevo la mano a la boca, sabia que había sido un gran error abofetear a Candy, no le dio oportunidad a Terry o a alguien de decir algo, pues salió corriendo hacia la habitación de su madre, con los ojos llenos de lagrimas.

-Candy estas bien?

-si, estoy bien, pero por que estas fuera de la cama, vamos te ayudare a regresar a la cama.

Diciendo esto Candy le paso el brazo por la cintura y este le paso el brazo por los hombros, estaban por regresar a la habitación cuando Terry se detuvo en seco y le dijo a Ruth.

-diles a Susana y a su madre que están despedidas, las quiero fuera de aquí mañana a primera hora.

El tono de Terry estaba cargado de autoridad, no dejaba oportunidad para hacerlo reconsiderar su decisión, Ruth solo asintió con la cabeza y comenzó a limpiar el desorden que Gusana había hecho mientras ellos regresaban a la habitación.

Candy ayudo a Terry a regresar en la cama estaba por sentarse en el sofá que había ocupado esta mañana pero el la detuvo.

-siéntate en la cama, déjame examinarte.

-Terry no hace falta estoy bien.

-yo soy el doctor y seré yo quien diga si estas bien o no.

Candy puso los ojos en blanco pero se sentó de mala gana en la cama después de que Terry le hiciera un espacio.

-haber déjame ver.- Terry tomo su rostro con una mano y lo examino cuidadosamente.

-te duele?

-solo un poco

-sabes con que se cura los golpes pecosa.- le dijo Terry enarcando una ceja y una sonrisa juguetona.

-no, con que?

-con un beso.

-con un beso?

-si, quieres ver?.- sin darle oportunidad a que le respondiera, deposito un tibio y cálido beso en su mejilla y siguió depositando besos breves y dulces a lo largo de toda la mejilla de ella, poco a poco se abría paso hacia su boca, sentía como aunque estaba tensa al principio empezaba acostumbrarse a sus besos.

Terry rozo la comisura de los labios, los sintió temblar ante su ligero toque, los rozo una y otra vez para ver cual era la reacción de ella, sin pensarlo dos veces se decidió a besarla de nuevo necesitaba beber de sus labios, recordar el placer que sintió al explorar esa pequeña boca.

Candy no sabia porque pero necesitaba sentirse cerca de Terry, había pasado toda la tarde tratando de controlar su deseo de volver a besarlo, pero al sentir un rastro húmedo por su mandíbula, cada beso hacia que se le cortara la respiración y su corazón latiera apresuradamente, cuando Terry rozo la comisuras de sus labios la hizo estremecer de pies y cabeza, no pensó en nada mas y se dejo llevar por lo que la hacia sentir, instintivamente llevo sus manos al cuello de el tratando de profundizar mas el beso, deseaba estar mas cerca del, deseaba mas.

Estaban tan concentrados en ellos mismos que no notaron la presencia de Ruth hasta que el sonido de la puerta al cerrarse los hizo separarse.

Ruth había entrado a la habitación y no había podido evitar que Beth entrara sin hacer ruido ya que al momento de entrar con la cena dejo azotar la puerta.

Candy pretendía salir de la cama inmediatamente pero Terry se lo impidió pasándole el brazo por la cintura y atrayéndola más hacia el, Candy enrojeció furiosamente, cosa que a el le pareció de lo más lindo y divertido.

-sentimos interrumpir, pero ya esta lista la cena.

-bien déjala por ahí nosotros nos haremos cargo Ruth.

-Ohh lo olvida pero el doctor envió al mensajero para decir que no podrá venir en los próximos días.

-no vendrá?, entonces debemos buscar a otro doctor.

-no, no hace falta pecosa, te olvidas que soy medico, yo solo puedo revisar la herida.

-en verdad puedes hacer eso?

-claro, a caso lo dudas?, además tengo a una pecosa enfermera que me ayudara en caso necesario.

-pero yo no se nada de medicina Terry, no podría ayudarte.

-no, no sabes nada pero aprenderás, yo te enseñare lo necesario para que seas una buena enfermera, te gustaría pecas?

-de verdad harías eso Terry, sí, si me gustaría.

-entonces no se hable mas del asunto, te enseñare medicina por las tardes y leeremos teatro por la mañana, que te parece pecosa?

-si pero por ahora debes cenar, mañana será otro día.

Candy se levanto de la cama a tomar los platos que había en la bandeja en la mesa, había dos vasos de leche tibia y rebanas de pan tostado con mermelada de arándano, regreso a la cama con Terry.

-pero porque esperar hasta mañana cuando podemos empezar desde hoy, trae uno de los libros que están en aquel librero, uno de anatomía y te enseñare un poco esta noche.

Candy estaba emocionada, siempre había querido aprender más pero la tía abuela siempre se lo negó diciéndole.

"una señorita de sociedad no necesita esa clase de conocimientos solo debe ocuparse de atender a su marido y su casa."

Y Anthony mismo no hablaba con ella de lo que aprendía en la universidad a pesar de saber que siempre estaba buscando algo nuevo que aprender; el creía que eran temas pocos delicados y un tanto inapropiados para tratarlos con una chica tan linda y refinada como ella, poco a poco se había hecho a la idea de que seria feliz solo teniendo a su lado al hombre que amaba y ocupándose de su hogar, pero ahora deseaba mas que ser una esposa de adorno, deseaba ser útil como persona y ahorra Terry le brindaba esa oportunidad.

-por donde empezamos, que será mejor.

-por que no por los brazos, dime que debo saber para ayudarte.

-esa es una buena idea veamos, préstame tu brazo Candy.

-mi brazo, para que?

-espera y ya veras.

Candy sin pensarlo más extendió su brazo y lo dejo en manos de Terry.

-empecemos por los huesos de los dedos, estas son las falanges.- le dijo tomando delicadamente cada dedo y describiendo cada hueso.

Pero mas que enseñarle Terry acariciaba cada parte de su mano, ser su maestro de anatomía iba a ser muy gratificante.

Hablar de medicina era otra de las cosas que mas apasionaba a Terry se había metido tanto hablando de medicina que no había notado en que momento Candy se quedo dormida a su lado, sus ojos se llenaron de un sentimiento al verla tan hermosa y tranquila que no pudo evitar soltar un suspiro y pasar su mano por su rostro.

-eres tan hermosa.

-te deseo tanto.

Contuvo su deseo de estrecharla en su pecho, y besarla, sin querer esa breve caricia la había despertado, sintiéndose un tanto desorientada al desconocer un poco el lugar donde estaba.

-donde estoy?

-shhh shhh calma vuelve a dormir Candy, todo esta bien.

Candy volvió a costarse sobre la almohada siguiendo el consejo de Terry, hasta que después de un momento se percato que estaba en la misma cama con el y abrió los ojos como platos, de un brinco salió de la cama.

Terry no sabia que hacer para hacer que regresara a la cama.

-si yo fuera tu no saldría la pasillo pecosa.

-y por que no?

-pues ya es mas media noche y todo esta oscuro

-no le temo a la oscuridad así que me voy.

-y a los fantasmas?

-fantasmas?.- Candy palideció un poco ante el comentario de Terry.

-Ohh si hay una viejecita que camina por los pasillos en la noche, si yo fuera tu no saldría de la habitación.

-mientes no hay nadie.-

Candy abrió la puerta y puso un pie en el pasillo cuando escucho un ruido, el cual la hizo gritar y regresar corriendo a la cama para arrojarse en brazos de Terry.

Terry estaba feliz era una idea tonta la que se le había ocurrido pero había funcionado bastante bien incluso había le había salido a la perfección ese ruidillo que hizo que Candy se asustara, solo la envolvió en su brazo hasta que esta se tranquilizo un poco.

Candy se refugio en brazos de Terry, ciertamente le tenia miedo a los fantasmas y todo gracias a un cuento que Anthony, Stear y Archíe les habían contado a ella y Annie cuando eran niñas, aunque al final confesaron que era un juego para asustarlas, Candy siempre tuvo miedo de los fantasmas y ahora ahí estaba escondiéndose en la cama de Terry, poco a poco tomo conciencia de que estaba en sus brazos, entonces su preocupación y miedo fue otro, sus sentidos se embotaron de la fragancia de masculina, pese a sentirse segura se obligo a pensar en alguna manera de salir de la habitación, no sabia que pasaría si se quedaba toda la noche.

-Terry acompáñame a mi habitación?

La voz tímida de Candy saco a Terry de la ensoñación que tenia, no la pensaba dejar ir, así la tuviera que atar a la cama.

-yo no puedo, se te olvida que estoy herido, el doctor y una pecosa enfermera me han prohibido salir de la cama.

Menudo tramposo, estar herido no le impidió salir cuando Susana armo aquel alboroto, pero si le pido que me acompañe se hace el cobarde, Candy hizo una mueca de disgusto al oír lo que Terry le decía.

-mejor dime que tienes miedo a los fantasmas.

-yo no les tengo miedo, de hecho a veces platico con ellos y créeme a veces no son nada agradables.

Candy palideció al escuchar comentario de Terry, que haría ahora, se quedo muda no sabia que hacer y menos que decir, Terry soltó una risilla al ver su expresión y le dijo.

-tienes dos opciones pecas, una puedes dormir en el sofá o puedes dormir conmigo en la cama

Terry titubeo un poco al notar como Candy se ponía tensa debía pensar en decir algo que la tranquilizara y le hiciera confiar en el.

-puedes dormir tranquila no te haré daño, tienes mi palabra.

Candy solo asintió con la cabeza, aquelllas palabras de alguna manera la había tranquilizado, algo en el tono de su voz le decía que podía confiar en el, Candy pensó en pedirle a Terry una de sus pijamas cuando noto que en la mesa estaba un camisón de ella, se alegro al pensar que al menos no tendría que dormir con la ropa de Terry, lo tomo y se dirigió al baño.

Candy se cambio en silencio, estaba por salir cuando decidió verse en el espejo antes de salir, casi se le salen los ojos al notar lo que llevaba puesto, el camisón era de gasa con lazos azules, era corto y con un escote muy provocativo, Candy Trago saliva en seco, que iba a ser ahora, no podía salir así como así, iba a matar a Ruth por semejante ocurrencia.

Busco dentro del baño algo que le cubriera un poco mas, pero solo encontró la bata de Baño y dormir con ella seria bastante incomodo.

Mientras tanto afuera en la habitación Terry se revolvía en la cama pensado en la mejor manera de hacer que Candy confiara en el y a la vez encontrar las fuerzas suficientes para no hacerla su mujer en el instante, estaba inmerso en sus ideas cuando la voz de Candy resonó detrás de la puerta del baño.

-voy a salir, será mejor que estés dormido y no me mires.

Que diantres quería decir con eso, que no la mirara que acaso pensaba salir desnuda, la sola idea provoco que las hormonas explotaran en su interior, como se supone que iba a cumplir con su promesa de mantenerla segura cuando no podía siquiera controlar sus impulsos, de pronto escucho abrirse la puerta del baño por lo que cerro los ojos y trato de relajar su respiración, cualquiera que lo viera en ese estado daría por sentado que esta dormido.

Escucho cada paso que daba como si fuera de plomo, el sonido retumbaba por toda la habitación, contuvo la respiración y camino hasta la cama donde lo encontró dormido, en silencio se quito la bata y se metió en la cama por de bajo de las sabanas, ya que Terry dormía sobre ellas, se giro sobre la cama quedando sobre su costado, trataba de conciliar el sueño pero le resultaba imposible, se revolvió sobre la cama muchas veces, se giro de un lado y de otro pero no conseguía dormir, se giro y observo a Terry dormir tranquilamente.

-como es posible que duerma como un tronco, mientras a mi me inquieta demasiado

Su corazón latía demasiado deprisa y se sentía acalorada, poco a poco se fue hundiendo en un sopor que la hizo dormir profundamente cuando sintió como si algo muy cálido la envolvía haciéndole mas confortable el sueño.

Sentía latir su corazón en la garganta y parecía que latía tan fuerte que podría escucharlo desde el otro lado de la habitación, como conseguiría dormir después de haberla visto con ese camisón que parecía tener escrito "arráncame" aunque el camisón no era ni la mitad de sexy que había visto en otras mujeres, pero con Candy todo era diferente, si hubiera salido del baño vestida hasta el cuello, el resultado habría sido el mismo, Candy se movía tanto, y con cada movimiento parecía tentar su control, estaba a punto de volverse y tomarla cuando la escucho hablar.

Como era posible que creyera que estaba dormido, estaba mas despierto que cualquier otra noche de su vida, gracias a dios parecía que Candy se había dormido, poco a poco se relajo y se quedo dormido, Terry en medio de su sueño se volvió y la acerco a su pecho


Susana entro llorando a la habitación, se había arrojado a las piernas de su madre, llorando abiertamente y diciendo.

-mama, mama, lo arruine, lo eche todo a perder.

-Susana que hiciste, cálmate que no te entiendo.

-oh mama, mama

Pero Susana no consiguió decir nada coherente, solo sollozaba, llamando entre sus sollozos a su madre y a Terry.

Su madre trato de calmarla para que fuera lo que había hecho, pero no había conseguido nada solo que Susana se quedara dormida después de llorar tanto.

Su madre se preguntaba por enésima que era lo que había pasado, ya era cerca de media noche cuando tocaron a su puerta, molesta se levanto de la cama y abrió la puerta de mala gana.

-que es lo que quieres Ruth?

-que se marchen, han sido despedidas, el señor Grandchester quiere que se marchen mañana a primera hora

-que? Por que?

-eso pregúntaselo a Susana.

Sin decir más Ruth desapareció por el pasillo y se dirigió a su habitación.

La madre de Susana trato de despertarla pero fui inútil, Susana no se movió.

Que pasaría ahora, a donde irían, de que vivirían, pero antes de marcharse debía hacer algo y lo haría a primera hora solo esperaba que le diera resultados.

Continuara…

Próximo capitulo

Encuentros inesperados

nota del autor:

Les estaré subiendo un capitulo cada semana, gracias a todas las que han retomado esta locura, y gracias por sus reviews y fav.

espero contar con su apoyo.

atte. Kika White.