Capítulo 22.- Despedida.

Lori emprendió su viaje a Sao Paulo el día convenido y a la hora pactada para iniciar su pasantía, sólo que esta vez el viaje en Vanzilla fue de risas y de esperanza. Rita y Lynn Sr estaban tristes por ver partir a su polluela mayor, pero alegres por saber que no estaría sola por mucho tiempo, y que, de una forma u otra, ya su hija debía abandonar el nido. A ella le seguirían, tarde o temprano, Leni o Luna, porque la vida no se detiene, ni se queda en el ayer. También sabían que Bobby se reuniría con Lori y vivirían juntos. Habían tenido una charla con ellos unos días atrás, en medio de todo el barullo, y les habían dado su consentimiento, cosa que Bobby agradeció con lágrimas en los ojos.

En el aeropuerto, los abrazos se multiplicaron. Allí también estaban los Santiago. El abrazo de Lori con Bobby superó todo los de los demás. En los últimos días habían estado más juntos que nunca, realizando todas las tratativas. Bobby partiría una semana después, cuando tuviera lista la renovación de su pasaporte.

Lentamente comenzó la despedida.

-Hasta pronto Lori. Te enviaré ropa tropical- Dijo Leni, sin saber lo que decía entre lágrimas.

-Mejor yo te las mandaré para ti, hermana. –Dijo Lori y la abrazó para apaciguarla.

-Mucha suerte, sis. Demuéstrale lo que puede Lori Marie Loud- dijo Luna con los ojos brillantes.

-Lo haré, pero tú, tal vez hagas una gira por Brasil, verdad?

-Seras audiencia VIP, dudette.

-La gran ciudad te espera, eh? Cuidate- dijo una rara Luan, con una sonrisa de ojos lagrimosos. Pero supo darle su toque, cuando abrazó a Lori, en un susurro- Recuerda, sólo daiquiris, eh?

-Solo daiquiris. Te veré en la televisión.

-Cuenta con eso, ho ho ho.

-Mucha suerte, Lori número uno. Ojalá el mundial de futbol femenino sea en Brasil. Iré a verte como parte de la selección.- Lynn la abrazó y tapó sus ojos para que no la vean llorar.

-No lo dudo Lynn, usaré tu playera y dedícame un gol.

Llegó el turno de las menores.

-Lucy, sigue con tu poesía, eh?

-Hermana mayor, te enviaré mis haikus para que comiences cada mañana.

Las gemelas la abrazaron cada una de un lado, llorando.

-Ustedes dos no peleen tanto, les enviaré bonitos regalos, collares de corales para ti Lola y para ti Lana un guacamayo (hacemos la aclaración que este relato no propicia el mercado negro de animales exóticos).

-Te extrañaremos, Lori!.- dijeron las dos al mismo tiempo.

-Hermana mayor, si bien la economía no es una rama de mi eshpecialización, con agrado contestaré tus dudas. Sólo procura causar una buena impresión empresarial, así estiman tu productividad.

-También te extrañaré, mi pequeña genio. Inventa algo como un teletransportador, así revolucionas el transporte y tendremos el mundo en nuestras manos. O simplemente, sé tu misma.- La abrazó y Lisa la abrazo cerrando los ojos y dejando caer una lágrima, pero su sonrisa apareció espontáneamente.

-Lo hare, adiós Lori- No dijo unidad fraternal mayor, ni hermana mayor. "es un comienzo". Pensó Lori.

Lily fue efusiva, pero muy madura para su edad, sólo soltó un par de sollozos.

-Hice esto para ti, Lori- Le entregó una hoja de papel. Era un dibujo con Lori (se distinguía su cabello rubio) con una niña vestida de purpura en sus hombros, debajo, un mundo.

-Gracias, pequeña Lily. Lo guardaré entre mis cosas más queridas.

Lily pasó a los brazos de Rita

-Adiós, mamá. Gracias por todo, te quiero mucho.

-Adiós, Lori, escríbenos y llama para saber que estas bien.-Rita, con Lily en brazos, susurró-Pero sé que estarás bien.

-Si, mamá.

Lynn Sr no podía hablar, sólo moqueaba.

-Papá.- Lori lo abrazó fuerte. A esa altura un nudo en la garganta le hacía difícil hablar. – te quiero. Cuídate. Nos vemos. Haremos una videollamada para la inauguración del Lynn's Table II, si?

-Dalo por hecho Lori, cuídate tú también, oh! Y se abrazó a Rita.

Lori se encaró con Lincoln y Ronnie Anne, que naturalmente, estaban tomados de la mano. Los abrazó muy fuerte.

-Gracias a ustedes dos. Sigan así. Tienen muchas aventuras por vivir, mis conejitos. Sean ustedes mismos y no dejen que nadie les diga que están equivocados.

-Adios, Lori, te extrañaré- Lincoln no podía ocultar sus lágrimas. Lori sonrió.

-Adios, mi hombrecito cabello blanco.

-Adios, Lori, cuida al tonto de mi hermano cuando esté allá, es capaz de echarlo todo a perder.

-No te preocupes, RA, conmigo será otra cosa. Salúdame a tu mamá y agradécele de mi parte.

-Adios, Lori, te extrañaremos.

Lori los miró una última vez.

-Los quiero mucho, sean muy felices. Tú,- señaló a Lincoln- no lo arruines, eh?

Lincoln negó con la cabeza, reprimiendo las lágrimas.

Por último, Lori se abrazó por última vez con Bobby, bah, última vez, las cosas no podían haber salido mejor. La vida les daba una oportunidad para recorrerla juntos. Tenían mucha incertidumbre, pero al mismo tiempo la certeza de que podrían con todo los dos. Finalmente su tiempo de estar junto parecía estar llegando.

-Adios, babe, hasta la vista. Contaré cada minuto hasta que esté allá contigo.

-Adios boo boo bear, te espero, mi amor!

NO, otra vez la escena de la estación de trenes no, dirán ustedes. Y en efecto, no fue así, porque ya en los altavoces se anunciaba la salida del vuelo de Lori con destino a Miami.

Corrieron a la puerta de embarque, donde la aeromoza se preguntó espantada si toda esa ruidosa familia viajaría junta. Afortunadamente para ella, sólo una de ellas se separó y le entregó su billete, mientras el resto gritaba y silbaba su adiós.

Lori se perdió en el túnel con un último adiós y levantó un pulgar. Desapareció en una curva.

En el intervalo que esperaban que el avión despegara, la familia se desplazó hacia los amplios ventanales del aeropuerto. Lincoln y RA quedaron rezagados.

-Qué te pasa, mi bunny?

-Bueno, estaba pensando, ahora, qué pasará cuando Bobby se marche… tu volverás a la ciudad con tus abuelos.-Lincoln vio el rostro de RA, pero no vio signos de preocupación "Que pasa" pensó "soy el único que se dio cuenta?".

-Eres muy inteligente, Whitebunny, pero no muy perspicaz, sabes porqué Lori agradece a mi madre?

-Noooo pero, venía a despedir a Bobby?

-Si, pero también para quedarse.

-Queeeé?

RA dio una pequeña risita.

-Claro que si, consiguió un nuevo empleo en la clínica Royal Wood, mejor pago y lo que es aún mejor, no tendrá que hacer dobles turnos. Las cosas mejoran, mi bunny.- Se dio la vuelta y comenzó a caminar, mientras miró de reojo a Lincoln y dio una sonrisa enigmática, tan femenina como sólo las mujeres latinas saben hacer.

-A poco que piensas que te dejaría escapar, mi amor.- Dijo en castellano.

-Ahhh! Ronalda Santiagou, cuando pinches tiempos me lo ibas a decir!- respondió también Lincoln, rojo como un jitomate.

-Y perderme la cara que estás poniendo ahora?, nunca!, mi BUNNY!.- y corrió detrás de los Louds

Lincoln se quedó un rato parado, pensativo, luego también echó a correr detrás.

-Ya te dije que…

-Que?- le preguntó RA mientras lo miraba.

-… me gusta que me digas así.- La abrazó mientras corrían juntos.

Todos observaron cómo el avión carreteaba por la pista, hasta tomar velocidad. Agitaron las manos, no importaba que Lori los viera o no.

El avión tomó lentamente impulso, hasta que ganando velocidad, se elevó y ascendió hasta perderse de vista en el cielo.

F I N