¡Hola!. Aquí os dejo el último capítulo. Me he dado cuenta de que es lo más largo que he escrito hasta ahora (a pesar de que dije que no volvería a meterme por el momento en historias tan extensas). Pense en hacer un epílogo pero una vez terminé de escribir el capítulo, me pareció que estaba bien así...
Espero que os guste el final y gracias por estar ahí...
CAPITULO 25
Su teléfono sonó varias veces antes de que pudiera alcanzarlo. Últimamente se había vuelto más precavida a la hora de correr tras él. Con once semanas no es que hubiera perdido estabilidad, pero era muy consciente de lo que podía suponer una mala caída para el bebé.
Apenas tuvo tiempo de comprobar el identificador de llamadas antes de contestar con un jadeo ahogado.
- ¿Emily?
La voz preocupada de Morgan al otro lado le arrancó una pequeña sonrisa inconsciente.
- Espera…- Dijo sin aliento.
Hizo malabarismos para colocar la toalla alrededor de su cuerpo mientras sostenía el teléfono entre su rostro y su hombro. Cuando se aseguró de que la toalla permanecería en su sitio, contestó más relajada. Aunque estaba sola en casa, no se sentía cómoda hablando con Morgan desnuda. Era absurdo, pero no lo podía evitar.
- Me has pillado en la ducha…- Le informó brevemente.- Estoy chorreando…
Una pausa delatadora se hizo al otro lado de la línea. Emily entornó los ojos con un gesto de negación. Desde que Morgan había regresado a Chicago, la había llamado a diario para asegurarse de que estaba bien. No se sentía tranquilo sabiendo que si le ocurría algo, no habría nadie con ella para ayudarla. Emily consideraba que su actitud era más que exagerada, pero tal y como estaban las cosas, no iba a echarle en cara su preocupación.
- Oh- Balbuceó Derek al otro lado.
Emily sonrió para sí misma. Era agradable saber que le había dejado un recuerdo indeleble de sus variados encuentros sexuales bajo el agua.
- ¿Ya tienes vuelo para volver?- Preguntó cambiando de tema, y de paso, salvándole de una momento comprometido..
Emily había concertado cita con el obstetra en una semana, pero hasta donde sabía, Morgan aún no había reservado vuelo.
- Estoy en Virginia… Llegué esta mañana y me he pasado el día reinstalándome… Pude solucionar los asuntos que tenía pendientes antes de lo previsto.
Ahora la sorprendida fue ella.
- ¿Has traído contigo a Baxter?
Era increíble lo que echaba de menos al cachorro, que ya no lo era tanto.
- Un momento…
Al cabo de unos segundos, se oyó un ladrido fuerte al otro lado de la línea.
- ¡Baxter!- Lo saludó Emily con entusiasmo- ¡Que ganas tengo de verte!…
Hubo una pequeña escaramuza entre Derek y Baxter, antes de que escuchara de nuevo su voz.
- Podrías venir esta noche…
Por supuesto, Morgan no había perdido la oportunidad.
Emily se echó a reír.
- ¿De verdad crees que voy a caer de nuevo en ese truco?
Lo oyó carraspear, un poco avergonzado.
- Sólo pensé que podríamos cenar juntos… Lejos de lugares cargados de olor a café y…- Hizo una pausa antes de continuar- Mientras guardaba el equipaje, pensé que tal vez querrías recuperar tus cosas…
Su corazón se rompió un poquito con sus últimas palabras. En el fondo, sabía que tenía razón. Si no estaban juntos, no tenía sentido que sus objetos personales siguieran allí. Era natural que Morgan quisiera recuperar su espacio y su vida.
Derek esperó por su respuesta, temiendo que se hubiera excedido con la excusa que había usado para que aceptara su invitación a cenar. Por fortuna, funcionó.
- Sí, claro… Me pasaré esta noche…. ¿A las ocho te parece bien?
Morgan contuvo la emoción que se apoderó de él. No quería asustarla y que se arrepintiera en el último momento.
- Estupendo….Iré a buscarte.
Ella dejó los ojos en blanco con un gesto de negación.
- Derek Morgan… Estoy embarazada, no enferma. Soy perfectamente capaz de conducir… Llevo haciéndolo todas estas semanas… Y de ningún modo volveré a ir a tu casa si no es en mi propio vehículo…
No quiso entrar en detalles sobre la última vez que había huido de su casa en Chicago y había tenido que recurrir a un taxi.
Esa era la confianza que tenía en sí misma.
Al otro lado de la línea se oyó una pequeña risa.
- Está bien, princesa, tú mandas.
Se quedaron congelados, conscientes de que era la primera vez que usaban ese mote en mucho tiempo. Morgan lo había usado con naturalidad, y no se había dado cuenta de lo íntimo que había sonado hasta que ya fue demasiado tarde.
Emily cerró los ojos y se mordió el labio con fuerza.
- A las ocho entonces…- Se limitó a replicarle. Cortó la llamada con un vago "hasta esta noche", y se dejó caer en la cama- Maldita sea, Emily….- Susurró- ¿Qué estás haciendo?
Derek, en su propia casa, se hacía la misma pregunta.
A las ocho en punto, Emily tocó el timbre. Unos segundos después, éste salió a recibirla con una sonrisa de oreja a oreja y en compañía de su amigo peludo.
Emily le dedicó un tiempo a saludar a Baxter con efusividad antes de que Derek se lo llevara al jardín. Normalmente si ella estaba cerca, Baxter no la dejaba tranquila, buscándola en todo momento para que jugara con él.
No fue hasta que se quedó a solas con Morgan que Emilly se percató de lo extraño que le resultaba estar allí de nuevo. En silencio, sus ojos se encontraron en elm mismo pensamiento compartido.
- No esperes gran cosa… No he tenido tiempo de cocinar nada elaborado…
Ella sonrió.
- ¿Pasta?- Conjeturó. Morgan se encogió de hombros en un gesto de admisión- Me encanta la pasta.
La cena transcurrió entre conversaciones superficiales, hablando especialmente de sus proyectos laborales y del papeleo que aún les quedaba por hacer tanto a ella – Que salía de la Unidad- Como a él- Que regresaba. Al equipo le había costado aceptar su marcha, pero se habían consolado con la idea de que al menos estaría cerca, y de que al fin y al cabo, ella parecía estar realmente feliz con su embarazo. Entendían que quisiera algo más sosegado.
Después de cenar, Morgan se encargó de recoger los platos. Emily aprovechó para salir a la terraza. La última vez que había estado allí, habían hecho el amor. Los recuerdos de todos los momentos vividos entre aquellas paredes comenzaron a resonar en su mente.
Tuvo una sensación de deja vu mientras esperaba a que Morgan se uniera a ella. Casi siete meses antes, habían compartido aquella misma terraza bajo el mismo cielo nocturno. Aquella noche habían decidido dar un salto al vacío y aceptar lo que sentían el uno por el otro. En ese momento ella había confiado plenamente en que serían capaces de lograrlo. ¿Habría escogido un camino diferente si hubiera sabido cómo terminaría? Su mano se posó sobre su vientre, en un gesto protector. Allí tenía la respuesta. Ahora sentía que todo había valido la pena, incluso el dolor.
Se sobrecogió cuando Derek colocó una manta sobre sus hombros, tal y como había hecho aquella noche.
- ¿Estás bien?- Le preguntó con inquietud. Se colocó junto a ella, contemplando el cielo nocturno.
Ella sonrió débilmente.
- Sí… Es sólo que es raro volver a estar aquí… Eso es todo…
Morgan asintió. No podía estar más de acuerdo. Emily no era la única que había sido atrapada por el recuerdo de aquella noche. Morgan se sentía como si hubiera vuelto al pasado, como si vivieran en un perpetuo bucle.
- Esta siempre será tu casa, Emily…
Ella no se atrevió a mirarlo. Mantuvo sus ojos fijos en sus manos, que ahora reposaban sobra la barandilla. ¿Había sido alguna vez su hogar? Tal vez en algún momento lo sintió realmente así. Ahora no sabía cómo interpretar sus palabras, así que simplemente se mantuvo en silencio.
- ¿Estás incómoda aquí… Conmigo?- Preguntó Morgan de improviso.
Emily volvió el rostro hacia él. Sus ojos se estrecharon, preguntándose si había hecho o dicho algo que le llevara a pensar algo así.
-No… En realidad estoy bien. No creí que volvería a pisar esta casa… Igual que no creí que tú y yo pudiéramos mantener una conversación tranquila… Y sin embargo, aquí estoy de nuevo… Contigo…- Sus ojos regresaron al jardín- Como si el destino se empeñara en unirnos una y otra vez sin importarle cuánto lo desafiemos… Sin importar cuánto errores cometamos….
Lo escuchó jadear suavemente a su lado.
- Los errores fueron sólo míos…
Habría sido tan sencillo darle la razón en aquel momento. Cada uno de sus actos los habían llevado a aquella situación, pero en las últimas semanas, Emily se había dado cuenta de que si Morgan se había equivocado por sus acciones, ella lo había hecho por sus omisiones.
Se giró de nuevo hacia él, para enfrentar su mirada.
- Subestimé lo que te afectó el asunto de Doyle… Debí darme cuenta de que arrastrabas un trauma que terminó sumándose a otro… Pero estaba tan dolida, y tan enfadada que no me detuve a pensar que tal vez debí haber hecho algo más para impedir que te fueras… Me venció el orgullo….Sentía tanta ira que no quise ver que el problema nunca fue lo que sentías por mí… Sino tus propios miedos…. Ahora no sé qué camino tomar…Nos hemos dicho cosas horribles y hemos hecho cosas que sólo han traído más dolor… Me pregunto si existe algún camino para nosotros más allá de este bebé…
Morgan contempló su rostro sereno. No había atisbo de enojo o de rencor en sus palabras. Sólo una profunda tristeza. Ella estaba allí, ante él, esperando a que él fuera tan sincero como lo había sido ella. Derek volvió la vista hacia el jardín, meditando, más en su corazón que en su mente, lo que debía decir.
- Te vi morir dos veces…- Sus palabras se fundieron en la brisa de la noche- Y me sentí responsable las dos veces… No sé qué ocurrió en mi cabeza… Sentí que te había fallado… Que mis decisiones te habían puesto en peligro… Y creí sinceramente que te merecías algo mejor… Alguien que pudiera mantenerte a salvo…- Sintió la mirada tranquila de Emily sobre él. Sus ojos se encontraron en aquella templanza- Porque puedo soportar vivir lejos de ti… - Continuó en voz baja- Pero no podría soportar vivir en un mundo sin ti… Y ahora estamos aquí, divagando sobre por qué el destino se empeña en unirnos una y otra vez… Cuando ambos sabemos el motivo…
Emily se quedó sin aliento. Prácticamente había repetido las mismas palabras que ella misma había pronunciado meses antes. Los recuerdos regresaron a su mente. Los papeles se invirtieron.
- Es un juego peligroso…
Su voz tembló, pero Emily mantuvo firme su mirada sobre él.
Derek sonrió. ¿Era posible que su segunda oportunidad renaciera de las cenizas de su primer fracaso?
- Lo es… Pero estoy dispuesto a arriesgarme si tú también lo estás… Me pediste que te diera una razón... Y no puedo darte otra que lo que siento por ti… No te mentí aquel día cuando te dije que te quería… Era verdad entonces, y sigue siéndolo ahora.
Ella le devolvió la sonrisa con complicidad.
- No es exactamente eso lo que dije aquel día…
Él se encogió de hombros.
- Bueno… He adaptado un poco el guión, pero el resultado es el mismo…
Emily tomó su mano, y la mantuvo entre las suyas.
- Me gusta más este guión en realidad…- Durante unos segundos su corazón y su mente se debatieron. Aún tenía miedo, sabía que no sería sencillo para ninguno de los dos- Quédate quieto un momento…- Le pidió en un susurro- No te muevas….
Morgan estrechó sus ojos sobre ella, mientras la suavidad de las manos de Emily se trasladaba a su torso. Se acercó a él tan lentamente que Derek sintió que el tiempo se había detenido. Cuando sus labios rozaron los suyos, no se atrevió a responderle.
Emily se detuvo un instante, leyendo sus ojos confusos, pero inmediatamente regresó a su boca, ésta vez con más insistencia, con más anhelo, con más deseo.
Era la señal que había esperado Derek para actuar. Sus manos viajaron hacia las caderas de Emily, atrayéndola hacia él. Lo brazos de Emily rodearon su cuello, mientras sus lenguas se entrelazaban como un anticipo de lo que el destino les había preparado para aquella noche.
Morgan recorrió la suavidad de sus curvas, hasta que llegó a su vientre. El pequeño abultamiento comenzaba a ser visible.
Rompió el beso con suavidad, manteniendo sus manos posadas sobre sus caderas. Se tomó tiempo para contemplarla, y sonrió ante su expresión frustrada.
- No volveré a fallarte… Te lo prometo….- Le acarició el vientre con ternura- No os fallaré a ninguno de los dos….- Sus ojos volvieron a ella- ¿Me crees?
Ella no tuvo duda alguna.
- Te creo.
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