Día 19: Chat Noir en Smokin.
- Odio este smokin, ¿por qué no puedo romperlo?
- Es que es para la sesión de fotos de hoy en la noche, más te vale no mancharlo, Adrien.- dijo su padre más serio de lo normal.
- Si, papá. Pero ¿más fácil no sería llevarlo en la limusina o cambiarme allá?
- Estamos corriendo ahora con el tiempo, cuando suene el timbre de salida de la escuela, debes correr.
- Está bien.
- Mas te vale no hacer las cosas sin pensar, es para la nueva campaña.
- Bien.
Si, de nuevo hago todo por él.
-.-
A Adrien jamás de los jamases le gustaba ayudar a su padre con el modelaje. Resalto la palabra, JAMÁS. Hasta él una vez juró a los cuatro vientos que algún día se rebelaría contra su padre y le diría que no... Seguimos esperando.
- Uuuuuuuh Adrien, estás bien vestido, todo un supermodelo. – dijo Kim alabando a su amigo.
- Te queda genial, viejo. – dijo Nino tirándole flores y vitoreándolo.
- Me encanta como te queda de pies a cabeza. – dijo Lila tocando parte de su traje. – No te gustaría que luego... ¿Vayamos a algún lado?
Marinette entró al salón, había regresado de almorzar, todavía faltaba para que comenzara la siguiente clase y vio a su amigo a lo lejos en esa situación incómoda. Hasta que Adrien la vio y dijo un mudo...
- Ayúdame.
... que ella detectó al instante.
- ¡Ya, suficiente! ¿No ven que lo tienen agotado al pobre con sus preguntas?
- ¿Marinette? – dijo Lila. – Pero no hice nada de malo, solo fui a alabar el smokin hermoso que lleva. Es imposible no tener la tentación de...
- Si, sí. Tengo que ir a hablar con Adrien un momento, ¿vienes, Agreste? – dijo Marinette interrumpiendo a la italiana.
- S-si, Mari. Voy detrás de ti.
Salieron del aula yendo a los casilleros de la escuela.
- Gracias por salvarme, mi querida princesa.
- Agradécelo luego, Agreste. Y no te pongas en ese plan de Chat Noir, que por ahora no quisiera verlo...
- Pero, Mari, ¿vas a seguir así? Mira que ando todo triste porque no perdonas a este pobre gato...
Irresoluta, lo miró con una cara de seriedad. Como si él no tomara en serio lo que dijera.
- S-solo quiero que sepas que esto no es una broma ni un plan de respaldo por reemplazar a Ladybug.
- Se siente así, no sé cómo sentirme al respecto...
- ¡Plagg, las garras!
Apareció Chat Noir ante los ojos de la adolescente.
Marinette se volteó y trató de no mirarlo transformado.
- Ah no, ni siendo Chat Noir me convencerás de que te perdone.
- Mírame a los ojos, Marinette. ¿tú crees que no estaría así si no quisiera?
Se rehusaba a voltear.
- Princesa, voltea y mírame.
- No, Adrien.
- ¿Ahora soy Adrien para ti? ¿Y porque antes deslumbrabas por Chat Noir?
- Porque no era Adrien Agreste.
- Pero en el parque si admitiste que te gustaba o lo diste a entender...
Silencio.
Tenía razón. Ella también si sentía algo por el rubio y él lo percibió de repente, no tenía que exagerar tanto la situación.
- No puedo mirarte aún.
- ¿Por qué?
- ¡PORQUE VOY A CAER, ¿DE ACUERDO?! – se exhaltó de repente haciendo que el rubio se sorprendiera, jamás la había visto así. O al menos no era su estilo.
- Yo creo que está bien... Porque no debes reprimir tus sentimientos.
- Solo no quiero ser la segunda opción.
- Nunca lo fuiste, solo dejé atrás a Ladybug y comencé a ser más realista.
Otro silencio.
¿Debía creerle? Ella era perfecta y siendo civil... No lo era demasiado.
La tomó de los hombros.
- Créeme y mírame. Esto hubiera hecho antes por ella, pero le gusta alguien más. No puedo competir ante eso y lo único que he hecho es respetar sus decisiones. Miré a otro lado y fuiste tú quien me volvió completamente loco.
La soltó.
- ¿Por qué debería creerte? Adrien siempre estuvo enamorado de Ladybug. Chat Noir igual... ¿Y si para ti no logro ser perfecta?
- Tu ya lo eres. Dicen que la imperfección es lo más hermoso que existe en las personas y tú, eres de las más hermosas que existe, con imperfecciones o sin ellas. Tener imperfecciones te hace hermosa.
Marinette volteó y vio al chico que no estaba en su usual traje de superhéroe, sino con el smokin que traía.
Vio el brillo de sus ojos y se acercó a él.
- Chat Noir...- lo tomó de los hombros y sonrió.
- Marinette, deja que sea el chico que te robe una sonrisa cada día de tu vida.
- N-no lo sé. No sé si esto funcione, tu eres un superhéroe y yo...
- Tu eres la chica de mis sueños, además, con Chat Noir nada puede salirrrrrrrr mal. - dijo en tono jocoso y ronroneando exageradamente acercándose más a su rostro.
Cayó en la risa, en verdad ese gato estaba intentado conquistarla con su verdadero ser, si ese era el de Adrien real y con malos chistes, podría tal vez ser algo emocionante tenerlo a su lado...
- No eres mi segunda opción. Has sido la decisión más importante que he tomado. – tomó su rostro y acarició sus mejillas.
- No es un sueño, ¿no? Alguien debería sacudirme para despertar, tengo el sueño pesado, es un reto despertar cada mañana.- dijo toda embobada en frente de él.
- Si lo crees así, puedo hallar una forma de despertarte y de las mejores de todas.
- ¿Ah sí? – se apegó más a su cuerpo y él le correspondió con un abrazo. – ¿Y cuál es, mi lindo gatito?
Acercaron sus labios, sentían su aliento chocar en su piel.
- Esta.
Chat Noir besó a su dama con tanto esmero, alargó el beso que hizo que terminaran caminando sin soltar sus labios por todos los casilleros, hasta que sintieron un sonido. El gato la había acorralado en uno de los casilleros y seguía saboreando su boca. No podía dejar de hacerlo, ansiaba tanto que pasara ese momento.
Cuanto amaba tenerla cerca de él.
Cuanto había disfrutado de haberse vestido de banana ese día en el parque y las casualidades de la vida, hacer que ella le correspondiera.
Sonó el timbre.
- Uhmmm... besas tan bien, deberías hacerlo más seguido en vez de contar tus chistes malos.
- Princesa, me siento ofendido. Mis chistes son purrrrrfectos.
- Las cosas como son, acostúmbrate a mi sinceridad.
- Y eso me encanta de ti.
- Algo de Adrien Agreste tiene que quedar en Chat, ¿no?
- Tu sabes perfectamente que sí. Detesto las mentiras.
- *Perdóname, Adrien*. – pensó Marinette.
- Ahora si vamos a clases, ya preguntará la profesora dónde estuvimos.
- Bien, vamos. ¡Plagg, fuera garras!
- Vamos Agreste.
- Espera... - tomó su muñeca evitando que siga avanzando. – ...eso significa que tú y yo ahora somos...
- ¿Amigos que se besan?
- N-no. Me refería a ser algo más...
- Aaaaah, si, somos mejores amigos que se besan...
- ¡Marinette!
- Oye, debía cobrarme todas las veces que me dijiste que era una buena amiga, me dolía, y mucho.– dijo Marinette fingiendo un dolor en el corazón exageradamente.
- Te prometo que desde ahora dejaste de ser una amiga para mi... - tomó su mano. - ... y ahora todos lo sabrán, mi hermosa princesa.
- Oye, si te pasas de cursi, voy a pensarlo y volveré a decirte mejor amigo...
- Solo dí que si...
- No, Adrien...
- Vamos...
- No te oigooooooooo...
Adrien miraba a la chica de coletas caminar con una sonrisa en su rostro directamente al salón. En verdad era la chica de sus sueños y haría todo lo posible por dejar esa sonrisa en ella cada día de su existencia.
-.-
Palabras: 1324.
-.-
¡Día 19 terminado!
Y aquí está la continuación del cap del día 18.
Perdonen que suba recién hoy el capítulo, tuve mucho trabajo y recién he podido escribir, pero espero que les guste, hay un pequeño 2x1 que les encantará, disfrútenlo.
¡Quédense en casa!
- Ann.
Siguiente capítulo:
Día 20: ¿El gato te comió la lengua?
