Capítulo XIX: la mañana siguiente

Advertencia: muerte de varios personajes, ufff

La hora cumplida…

Del lado lateral derecho superior del centro de detención, se oyó una marcha militar rítmica, Lena en su uniforme impoluta, con un rifle al hombro y una pistola automática de su lado derecho, iba a cargo de cuatro soldados, igualmente vestidos y armados.

Todos caminando a una marcha rítmica, mientras que de su lado lateral derecho inferior, se escuchaban la marcha militar de seis soldados seguidos de las tres mujeres caminando muy esposadas de pies y manos con cadenas largas siendo arrastradas, provocando un sonido desquiciante para Lena, divertido para Lex.

Ambos grupos llegaron a la par, los soldados usaron su máxima brutalidad para esposar a las tres chicas a barrotes de acero, esposando sus manos hacia arriba de sus cabezas, sobre un aro de acero.

Ellos las esposaron y después se retiraron, sin saber que la sala estaba siendo sellada por la agente Smith, Lucy, y muchos hombres bajo la orden de ellas, mismas que estaban a la orden de Ana Luthor.

- Mierda – susurró Lena en su mente mientras era admirada por los cuatro Luthor en sus mejores uniformes del lado lateral izquierdo, que observaban a Kara y la pareja muy esposadas tal cuáles animales en matadero al igual que los observadores del lado lateral derecho.

- Muy bien, esto será hermoso – soltó Lex lo suficientemente fuerte para que todos en la sala lo oyeran.

6:00 am sonó en medio del centro de detención…

- Es hora – susurró Lena sin hablar

Ella siendo consciente de ser observada, viendo al amor de su vida frente a ella, esposada, vestida de blanco y lista para ser ejecutada, se llenó de valor, para dar acción a lo que su mente y corazón exigían.

La libertad de Kara, Alex y Maguie.

La libertad de su pueblo de la mano de Lex, de Lilian, de su abuelo.

Libertad, seguridad, un nuevo comienzo, dado otra vez nacida después de un genocidio, supongo que algunas cosas no cambian.

Ufff

Lena se formó firme con su mejor postura.

Alex tragó saliva al verse así expuesta ante tanto fantoche, pero eso no la detuvo para darle una mirada firme a cada uno, ella no se acobardaba de nada, Maguie miraba fijamente a Lena cómo tratando de adivinar que iba a pasar, Kara la miraba enamorada y a la mierda los escrúpulos, si se iba a morir, iba a mirar a su nena los últimos segundos de su vida tal cuál planeó que sería su vida juntas, poder disfrutar de su amor cada segundo hasta el final.

- Listo¡ - gritó Lena, los cuatro soldados sujetaron y acomodaron sus escopetas a nivel del hombro al igual que la primera vez que la vio Kara, la anterior vez incapaz de ver todo el proceso, más esta vez, ella estaba muy atenta y lo que vió le pareció raro, ya que Lena también hizo el mismo movimiento de los soldados, cómo si ella fuera también a disparar.

- Apunten ¡ - volvió a gritar Lena, los soldados cargaron su arma y apuntaron a las tres mujeres, Lena también.

- Mierda – soltó Alex y Kara puso sus ojitos muy grandes.

Y ahí ocurrió el pandemónium, Lena con el arma apuntando a la nada, al centro de las tres mujeres, se dio un cuarto de vuelta, mirando a los soldados y ella disparó y con una sola bala les atravesó la cabeza a los cuatro militares susurrando - fuego.

- Joder ¡ - dijo la pareja a la par que Kara abría más sus ojitos si acaso eso era posible.

Lena después apuntó su rifle a cada observador disparándole a la cabeza, las balas fluyendo entre las tres mujeres en el centro de la sala, ante mucho grito, desconcierto y estupefacción de más de uno, ellos corrieron a las puertas, más estas estaban muy cerradas.

Los Luthor se mantuvieron helados ante la sorpresa, quedándose tal cuál, cada uno en su sitio, viendo el desempeño de Lena.

Más de uno pensando que Lena por fin había perdido la cabeza, quién disparaba una bala al centro de la cabeza de cada uno, con precisión única.

Lena no se detuvo hasta que todos los soldados y los observadores estuvieron muertos.

Girándose entonces frente a su familia, tirando el rifle a un lado y cogiendo su arma automática sin seguro, muy cargada y muy lista para ser disparada, con el olor de pólvora en el aire.

- Woahhh eso fue algo estúpido Lena, ¿sabes lo que puedo hacer? – le dijo Lex prepotentemente jurando en su mente que ni bien estuviera fuera de esa sala la iba a ejecutar – te voy a matar – soltó y Lilian estuvo de acuerdo – aquí acaba todo tú y tu puta – le dijo enojado y eso hizo cabrear a Lena quién al oír esas frases, ella supo que de ellos estar vivos, jamás Kara y su familia estarían a salvo, dónde ellas fueran, él las encontraría.

Ella no quería matar a Lex, ella quería arrestarlo, someterlo y que él desde prisión vea, que un nuevo modelo de gobierno era más que posible y que hasta podría ser mil veces mejor, pero Lex claramente demostraba todo lo contrario, es ahí cuándo ella supo que con Lex vivo, Kara y su familia jamás estarían a salvo, él encontraría la manera para llegar a ellas.

- Lo siento – dijo ella

- ¿Qué lo sientes, qué sientes? – preguntó Lex y antes de acabar la pregunta, Lena levantó su arma y le disparó a Lilian Luthor y al abuelo Luthor, matándolos sin hacerlos sufrir, al centro de la frente, entre los dos ojos.

- Carajo Lena ¡ - soltó Lex parándose de sopetón y caminando entre el espacio entre la silla de él y la de su madre, añadiendo - ¿ahora quién va a limpiar la sangre? – esa pregunta la descolocó, su madre lo adoraba y él aparentemente no.

- ¿Acaso sientes algo? – le preguntó ella a él

- Sí – respondió él – mi traje va a dañarse – le dijo enojado – ahora, quítate a un lado y dame esa arma para matarlas yo – dijo tratando de quitarle el arma

- Retrocede ¡ - le ordenó ella, levantando el arma contra él tal cómo le habían enseñado a usarla.

- ¿Bebé? – intervino la abuela aún sentada con expresión de póquer

Lex se rió profusamente, se carcajeó añadiendo al final - ¿acaso vas a dispararme? Eso seguramente es una broma.

Y un coño, que no lo era.

- Mátalo – decía Alex

- No eres asesina – decía Kara

- ¿Qué no lo es? ¿acaso no has visto lo que ha hecho aquí? – le dijo él acompañando sus palabras con ademanes y mirándola siguió – eres igual o peor que yo – añadió él para nada asustado por la posición de Lena

- No soy cómo tú, jamás seré cómo tú ¡ - le gritó ella

- No dejes que se meta en tu cabeza, él es una rata ¡ - gritó Maguie.

- Mi amor, cálmense ambos – pidió su abuela y Lena no podía ni mirarla de la culpa pensado en que ella la iba a odiar por matar a Lilian.

Ella seguía apuntando a Lex en la cabeza.

- ¿Qué me matarás? ¿qué harás? – le preguntaba retándolo.

- Este es un golpe de estado – le dijo ella firmemente ante las risas de fondo de él – tu gobierno del terror ha terminado y desde ya quedas fuera de todo. Todas tus prácticas acaban contigo… - ella seguía Lex le interrumpió.

- Ahhh oh, esto es real – dijo finalmente mirando a ambas – Ahhh ok – hizo él las cuentas muy rápido – una trampa – observó él dándose cuenta que su abuela le había llevado y que Lena le había puesto la soga al cuello tensándola sobre él.

Lena aún no se daba cuenta, toda su atención en su arma sobre Lex.

- Venga – pedía Alex – acábalo – pedía,

- Pequeña Luthor termínalo – pedía también Maguie luchando contra las esposas, pudiendo con mayor esfuerzo poder zafar una mano y con un gancho de pelo forzar los candados en las cadenas para liberarse a ella, a su novia y a Kara, aunque despacio, poco a poco lo hacía.

- Lena no – pedía Kara sabiendo que ella muy en secreto amaba a su hermano y el hecho de matarle le causaría más daño a ella que a él.

Afuera del centro de detención escuchándose explosiones, tiroteos, un pandemónium, y aunque afuera todo se escuchaba terrible, nadie entró, y es que esa era una de las ordenes de su abuela, el hecho de que nadie interviniese con lo que estaba sucediendo al interior, así trajera de sus manos la muerte.

Y talvez Lena no se dio cuenta en ese momento, pero su abuela no pidió en ningún momento que ella no matase a Lex. Ella le pidió que terminase con lo que estaba haciendo. Pero no que salvase o matase a Lex, tampoco.

- Y bien, ¿qué vas a hacer hermana? – pidió él – ni bien te equivoques, voy a destrozarte – le dijo – a ti, a tu puta, a todos – observó él

Un gran predicamento para Lena, con Lex muerto se acaba todo. Con Lex vivo, Kara nunca estaría segura, él en algún momento se podría escapar y hacerle daño, ella estaría siempre pendiente.

Kara nunca estaría segura.

- Bebé no lo mates – pedía Kara – no podrás vivir con eso – decía ella y mucha razón tenía, Lena no podía matar a su hermano ¿o sí?

- Venga dispara, ¿no puedes verdad? – le preguntó y se burló azaroso de ello.

- ¿Lena? – preguntaba su abuela

¿Y Lena?

Con el corazón a mil, pensando y repensando múltiples escenarios, entre ellos, sus múltiples intentos de asesinatos, el poder que Lex tenía, era demasiado y eso le asustaba, puff, invocar a un ser de la quinta dimensión, eso era demasiado.

Kara nunca estaría segura.

Y con Lex burlándose de ella, Lena se paró muy firme, levantó su arma a su frente, y le dijo – estoy segura, que nos veremos en el infierno – y con eso dicho, le disparó entre los dos ojos.

Ufff

Un balazo acabó con todo.

Un balazo acabó también con toda su paz.

Lena después de dispararle, después de caer su hermano muerto y ella de cerrarle los parpados, soltó su arma y se sentó en el suelo en completo shock del caos que se había desatado.

- Ohhh mi vida – dijo su abuela para nada molesta con su niña – bebé – le dijo abrazándole ante los llantos de su niña – no lo ves ahora mi amor, pero acabas de tomar tu decisión – le dijo besando su cabecita - acabas de cambiar el destino de esta ciudad para bien y para mejor.

Ella la arrulló un tanto, entrando en la sala Lucy y la agente Smith a desencadenar a Alex y Kara que seguían encadenadas ya que Maguie recién acababa de soltarse.

- Amor, te dejo en buenas manos – le dijo su abuela dejando que Maguie le abrazase y ella parándose con ayuda de Lucy salió del centro de detención para poner orden, para instaurar el golpe de estado y definir la estabilidad de National City, antes que un advenedizo intente llegar al poder por el uso de armas.

Todo había funcionado tal cual Lena lo quiso, tal cuál sin saberlo su abuela lo dispuso. Ella al ser una Luthor no podía ir directamente contra cualquiera de los otros tres, pero Lena al estar en prueba y a un mes todavía de oficializarse su lugar en la familia Luthor, sí podía, y de eso y de las ganas de su nieta de hacer justicia, lo aprovechó su abuela disponiendo todo, para que cuando ella actúe, iba a poner todo en su lugar y el cambio a andar.

Ella sin duda era una gran tejedora, la mejor de los Luthor.

Y con Lena a un mes de oficializarse su lugar cómo Luthor, la abuela lo iba a aprovechar para bien, para iniciar el cambio según su nieta quería y cuándo ella esté lista, ayudarle a tomar el lugar que le pertenece

Lex llevaba un ritmo de miedo, de injusticias, de asesinato, las ideas de Lena eran totalmente contrarias y su abuela y su inmenso amor lo iban a echar a andar, ella y todo el poder militar que tenía, que los hombres que estaban al cargo de Lex tuvieron que rendirse y presentar respetos frente a Ana Luthor o asumir las consecuencias, la muerte.

Jhon entre las primeras bajas.

El cambio, era algo hermoso que estaba en línea.

Mientras Lena seguía en el piso casi catatónica por todo el espectáculo, ella creyó estar lista para asumirlo, más al ocurrir, y estar sus manos llenas de sangre, ella todavía no lo estaba.

- Bebé, bebé – pidió Kara arrodillándose frente a ella y abrazándole, cobijándole en su regazo – estás bien, estarás bien – le decía meciéndola

Lucy llegó después por detrás y con un movimiento sobre su cuello, apretando un punto de presión le desmayó.

- Heyyyyy ¡ - se indignó Kara – Lucyyyyyy ¡ - le gritó asustada - ¿qué le has hecho a mi bebé? – le preguntó teniendo entre sus brazos a una LEna muy desmayada

- La hice dormir, necesita mucho cuidado – le dijo mirándola amorosamente – ella es familia Kara – añadió y Kara estuvo de acuerdo a ese punto, ella era familia y lo sería para toda su vida.

Y con permiso de Kara, y de Alex que de pronto estaba muy sobreprotectora con Lena - ¿qué? – les preguntó cuándo las tres mujeres voltearon a mirarla – después de lo que hizo, es familia, Kara – explicó ella.

- Por fin bebé – dijo Maguie colocando un besito sobre su mejilla.

- Venga – dijo Lucy cargándole sobre el hombro.

- Eh, venga, dámela – pidió Kara para cargarla ella y así lo hizo estilo nupcial, colocando su cabecita sobre su hombro para que no le duela.

Lucy le acompañó al lugar de reposo de la abuela, una mansión de tres pisos, acompañándolos al cuarto de invitados en el tercero, le indicó que ahí podía descansar Lena hasta que se sienta mejor.

- Quédense todos, almorzaremos todos juntos – dijo Lucy y todas estuvieron de acuerdo.

La pareja, Lucy, ellas se fueron, cada una al cuarto de invitados que eligieron a descansar a bañarse, a estar, a todo un poco.

Kara dejó a Lena en la cama y viendo que no pudiera descansar con todo el uniforme cómo lo llevaba, Kara le cambió la ropa, colocándole algo holgado sobre su ropa interior, un short corto, una polera, con mucho respeto, siempre con mucho respeto a su novia.

Ella se colocó algo similar, viendo en el espejo las marca que le había dejado las esposas en las manos y pies.

- Mierda – susurró ella – ya lo peor ha pasado o aún queda un tanto – miró observando a su novia. Notando ella que Lex o el recuerdo de él sería uno de los más grandes impedimentos en su vida.

Ella se acurrucó con su novia, abrazándole y colocando su rostro en el espacio entre su oído y su clavícula, espacio que adoraba Lena, que le daba mucha paz y a ella también al tenerla tan cerca, sentirla tan cerca, eso era uno de los privilegios más grandes en su vida.

Ella se permitió con la mala noche dormir un poco con su Lee, más al rato, Lena tuvo pesadillas exaltándose, Kara manejó cada una de ellas, besándole, abrazándole un poco más fuerte, susurrando palabras de amor sobre su oído, acariciándola y simplemente conteniéndola.

Lena se calmaba y después de unas horas, iniciaba de nuevo y, aunque entristecía mucho a Kara por el hecho de que un ser tan puro cómo Lena tuviera que pasar por todo eso, ella se daba fuerzas, ella estaba viva gracias a su amor, y eso se lo iba a agradecer toda la vida, ¿cómo?, mostrándole su amor cada segundo de su vida, por ahora, conteniéndola, estando con ella.

Luego, ya verían, pero ahora tocaba contenerla y amarla mucho, que eso era lo necesario para salir adelante.

- Duerme mi amor, duerme – le susurró Kara al ver que su princesa se despertaba exaltada – estás conmigo, estás bien, estás en la casa de tu abuela – y con esas palabras Lena después de mirar frenéticamente buscando a la nada, se tranquilizaba, la veía y aunque asustada, se tranquilizaba, tocando a su novia, sabiendo así´ que era real, ella estaba bien y estaban juntas, todo estaría bien, siempre que estén juntas – más fuertes, juntas, mi amor – le dijo Kara besando su cabecita.

...

Nota:

- Próximo capítulo, el final.