Tiempo Actual en el Bosque Encantado.
(Mal)
Decir que no tuve miedo al ver a ese león sería una completa mentira, Scar avanzó a pasos sigilosos hacia nosotros, olvide por completo esta parte de la historia, él no va a la presentación de Simba, y las hienas que viven en este Cementerio de Elefantes son sus aliados, incluso en la isla, Shenzi, Ed y Banzai lo seguían a todos lados.
No sabía si los podría entender, en la isla, ellos si tenían la capacidad de hablar, aunque casi nunca lo hacía, pero este era otro reino donde la historia no es como la recuerdo en Auradon, por lo que no sé que puedo esperar, el león llega a nuestro lado, nos ve con esos ojos verdes intensos con una cicatriz sobre uno de ellos y abre el hocico.
—Ustedes no deberían estar aquí— dijo, aunque su voz sonaba ronca y dura, no sonaba como una amenaza, ni tampoco como si nos quisiera intimidar, era más bien como si nos estuviera dando una precaución.
—S-scar— digo tartamudeando.
—¿Cómo sabes mi nombre? ¿Nos conocemos?— me pregunta extrañado.
—No, digo sí, algo por el estilo, eres el hermano menor de Mufasa, el rey de la Sabana.
Una risa amarga sale de su hocico y mueve la cabeza.
—Solo me conocen como el hermano menor de Mufasa.
—B-bueno— dijo Henry nervioso— ¿Tú qué haces aquí?— le pregunta al león aunque ya sabemos la respuesta.
—Vine a vigilar a estas carroñeras, Mufasa me envió, no queremos que haya problemas durante la presentación de mi sobrino, me la perderé, pero valdrá la pena si todo sale perfecto.
Henry y yo nos miramos extrañados, era imposible, eso quería decir que Scar si quería ir a la presentación de Simba y que no estaba aliado con las hienas, pero recordé que al igual que muchos grandes villanos, Scar era un experto en las mentiras, y el engaño, por lo que traté de no fiarme de él.
A pesar de que ya sabía el aspecto del león, no podía verlo con claridad, la cueva no estaba muy bien iluminada y lo que mejor se distinguía eran sus ojos de color verde y la cicatriz.
—¿Qué buscan aquí?— nos pregunto Scar mientras se agachaba en el lugar donde nosotros estábamos ocultos.
—Eso— dijo Henry apuntando al diminuto cristal que se encontraba a un lado de un cráter.
—¿Qué es?— pregunto el león.
—Una reliquia familiar— dije lo mejor que pude.
—Vivimos cerca pero fuimos atacados por las hienas, se comieron toda nuestra comida y se llevaros ese diamante entre los dientes, y venimos a recuperarlos— Henry continua la mentira y no puedo negar que le ha salido genial.
—¿Las hienas salieron del Territorio Animal? Ningún habitante se ha atrevido, supongo que su hambre los obliga a buscar comida en lugares externos— dice Scar mirando a las hienas—. Pero a pesar de eso no debieron venir, esta parte del bosque tiene prohibido el acceso a humanos, los atacaran los animales si los ven.
—Solo queremos recuperar ese cristal— le digo con sinceridad.
—Bien, vayan por él, pero tengan cuidado, las hienas son como los perros, el más mínimo de los ruidos los despertará.
Tiempo Actual en Storybrooke.
(Evie)
Aún me encuentro aturdida, mi cabeza no ha dejado de darme vueltas desde que pudimos recuperar el conocimiento después del ataque de Narissa, Jay y Carlos no están mejor que yo, los tres sujetamos una bolsa de hielo y la tenemos en nuestra cabeza, parece que a los tres nos afecto el impacto por igual.
—Narissa se ha vuelto más poderosa— dice Regina quien no ha dejado de dar vueltas por el lugar.
—Se debe a mi collar, Regina— dice Zelena, quien igual que su hermana esta preocupada.
—El poder de Narissa ya era grande desde antes, ese collar lo fortaleció.
—¿Cómo la venceremos?— pregunta Regina.
—Si pudiéramos quitarle el collar, perdería su magia de forma temporal— dice Zelena.—. Y Gold podría derrotarla de nuevo.
—Derrotarla no servirá de nada, ella siempre regresa— dice el Sr. Gold.
—Tal vez si la volvemos a meter a la caja donde la tenías encerrada.
—Funcionaría, pero primero tenemos que quitarle ese collar, pero concentrémonos en algo mas, de tantos artefactos mágicos que tienes aquí, ¿Por qué Narissa se llevaría a ese chico? Su ladrón debe de ser alguien importante en su plan.
—¿Tú crees que lo necesitará para robar algo más de tu tienda?— pregunta Regina.
—No creo, además lancé una protección sobre la tienda, no podrán entrar los ladrones.
—Pero al menos para algo lo quiere, supo que lo capturamos y lo vino a salvar, a él, no robó ningún objeto mágico.
—Algo se trae entre manos esa bruja, lo mejor será ir a investigar que es.
—Vamos, ustedes descansen— nos señala—, Gold pondrá otra protección y esta vez será más fuerte.
Y sin más se fueron del lugar.
Tiempo Actual en el Bosque Encantado.
(Mal)
Caminamos de puntillas tratando de no despertar a ninguna hiena que esta roncando como tractor, su cueva está llena de huesos podridos que supongo son de todos los animales que han devorado, tratamos de no hacer ruido, caminamos lento y con mucha precaución, finalmente hemos llegado al cristal.
Henry se agacha y lo toma, sin embargo, una explosión de humo sale disparada del cráter y nos hace caer de espaldas a los dos, miro a una de las hienas, quien abre sus ojos y salta al vernos, varias de ellas hacen lo mismo y comienzan a reírse de forma histérica.
—Vaya, humanos— dice uno de ellos.
—En Territorio Animal.
—Carne fresca.
—Finalmente, un banquete digno de un rey.
Las hienas nos comienzan a rodear, estamos atrapados, sin embargo, un fuerte rugido los hace detenerse, Scar salta sobre un puñado de hienas y comienza a morderlos y darles zarpazos, haciendo que retrocedan y dejen espacio entre ellas.
—¡Corran!— ruge el león y nosotros lo obedecemos.
Corremos a la salida de la cueva y somos seguidos por el león.
—¡No se detengan!— nos grita Scar mientras somos seguidos por risas histéricas y que resultan tenebrosas.
—¡No los dejen escapar!— grita otra voz femenina.
—¡A la orden, Shenzi!— grito una hiena.
Estoy por quedarme sin aliento, pero finalmente salimos del Cementerio del Elefantes al claro de la Sabana. Sin embargo, aún somos seguidos por los depredadores.
Scar se detiene y nosotros con él.
—¿Qué ocurre?— pregunta Henry.
—No te preocupes, niño— dice Scar mientras se voltea a mirar a las hienas.
Inclina la cabeza, cierra los ojos y suelta un potente rugido, sin embargo, una ráfaga de aire se desata en contra de las hienas. Volteo al cielo, un montón de nubes tienen la imagen de un león rugiendo.
El Rugido.
El don de Kion, el hijo de Simba y Nala.
Scar tiene el Rugido.
Las hienas son lanzadas en el aire y son regresadas al Cementerio de Elefantes. Ahora que hay luz, miro a Scar, no se ve igual de demacrado Scar que yo conozco, se ve joven y fuerte, a pesar de tener la melena negra, la piel café y los ojos verdes y la cicatriz, no parece ser el Scar amenazante y villano de la Isla de los Perdidos, es diferente, a diferencia de Kion, él no tiene la marca de la Guardia del León.
Scar gira la cabeza al escuchar el sonido de varios animales.
—La presentación de Simba está por terminar— se gira y nos ve—. Lo mejor es que se vayan.
Henry y yo lo miramos por un minuto.
—Váyanse— nos vuelve a decir.
Nos giramos y corremos en dirección a la casa, sin embargo me giro.
—¡Scar!— el león me mira—. Gracias.
El león asiente con la cabeza y se echa a correren dirección a la Roca del Rey.
