Era jueves por la tarde, Rachel se encontraba fuera del museo esperando por una, atrasada, Quinn.

Estaba por llamarla cuando la vio bajar de un taxi, recién llegada del aeropuerto por su uniforme.

-Hola, siento mucho la tardanza- saludo de beso

-Hola, ¿sabes que puedes llamarme para cambiar la salida si tienes trabajo verdad? -

-Lo sé, pero me apetecía salir contigo, y te prometo que siempre tengo tiempo de sobra para ir a casa, cambiarme y estar a tiempo...pero hoy tuve que lidiar con un pasajero que estaba borracho y no quería bajar del avión y una cosa atraso la otra- suspiro cansada

-Vale, pero estoy segura que te pedirán información sobre la exposición, se parece al uniforme del museo- Dijo divertida

Cuando pagaron su boleto, Quinn se dio cuenta que era verdad, por lo que le pidió a su cita un momento para ir al baño.

Lo primero que hizo fue soltar su cabello, lo acomodo humeciendolo. Lo segundo fue quitarse el pañuelo de su cuello, abrirse unos cuantos botones, se quitó el saco y se remangó las mangas.

Se vio al espejo y satisfecha, salió al encuentro con la rubia.

Mientras esperaba a la morena se le habían ocurrido algunas bromas sobre su vestuario, sin embargo, al verla salir se le olvido todo.

Estaba muy muy guapa.

-Creo que ya no me preguntarán nada- dijo satisfecha por la mirada que recibió

Al terminar la exposición, decidieron ir a tomar una cerveza.

-¿Ya estás lista para el lunes? Regresas a clases-

-Tengo todo listo, que esté lista yo eso si no lo sé, será extraño regresar-

-Pues sigue en pie la propuesta de ayudarte en estudiar, en lo que pueda-

-No sé si eso sea buena- dijo bebiendo un trago a su cerveza

-¿Por qué? Conozco un poco de finanzas- dijo ofendida

-No lo dudo, pero contigo lo que menos quiero es estudiar- confesó sonrojándose

-Aja, entonces ¿qué es lo que quieres hacer conmigo? - coqueteo

-Por ejemplo...-se tomó su tiempo para decir, porque lo quiero que vino a su mente fue besarla-...hablar de música, mirar una serie...-

-¿Eres más de series que de películas? – la rubia negó

-Si miramos una película sólo será a lo mucho dos horas y listo, mientras con la serie tenemos el compromiso de seguir viéndola hasta terminarla- sonrío

-Tendremos que buscar cuál es la serie más larga de las plataformas -

-Yo pongo la televisión, sofá...tú la comida-

-Te olvidaste del postre-

-No, ese lo pongo yo- se acercó y le dio un pico

-Deberíamos comenzar hoy mismo - dijo sonriendo

-Ya es muy tarde, y seguramente me quede dormida en los primeros 10 minutos-

-Así que me quede sin postre - hizo un puchero

Quinn, divertida por su actitud, se levantó para estar más cerca de ella, tomó su rostro y la beso.

El lunes por la tarde la rubia llegaba a la universidad, con mochila en mano, un refrigerio que Santana le había hecho, hizo su camino al salón de clases.

Se sentó a la mitad del salón, le aviso a su amiga que llegó sana y salva a su salón, contestó un mensaje de Rachel deseándole suerte en su primer día.

Poco a poco sus compañeros comenzaron a llegar, de pronto una chica se puso frente a ella

-Lucy Quinn Fabray, mejor conocida como Quinn- dijo una voz cantarina

La mencionada levanto la vista y se encontró con una morena, ojos cafés brillantes

-Hannah, por Dios, tanto tiempo- se levantó emocionada y la abrazo -Desde que salimos de la universidad no te veía-

-No me veías porque no querías, cuando nos juntábamos rechazabas las invitaciones por tu novio- le reclamó

-Lo siento, estaba ciegamente enamorada de Adam y no veía nada más- se disculpó

-Por cierto, ¿no eras sobrecargos? - Quinn asintió- ¿qué haces aquí entonces? -

-Sigo trabajando de sobrecargo, pero pronto trabajaré en la empresa familiar y quiero actualizarme-

-Pues siendo así, seremos compañeras, ¿puedo? - señaló la silla a su lado

Quinn sonrió feliz a su amiga, ella había sido una de las primeras amigas en la universidad y lo fueron hasta que se dejaron de ver porque rechazaba todas las invitaciones de reuniones por sus salidas con su ex novio. En ese tiempo Adam era su mundo.

En los pequeños recesos que tenían se ponían al corriente, Quinn le mencionó que estaba soltera y que vivía con Santana, así que propusieron una salida para recordar viejos tiempos.

Por la mañana, antes de ir rumbo al aeropuerto, le contó a Santana su reencuentro con Hannah

-Esa chica que caía bastante bien- dijo tomando su desayuno - ¿sigue igual de guapa? Todas mis compañeras morían por una salida con ella -

-¿En verdad? No sabía que le gustaban las chicas-

-Ni yo, es más creo que nadie lo sabía a ciencia cierta, había chicos y chicas que decían haber salido con ella, pero nunca se le conoció una pareja formal-

-Quizás el viernes que salgamos podamos resolver tus dudas, ahora me voy que tengo que ir a Orlando, Florida-

-Me traes unas ojeritas de Mickey- le pidió antes de que cerrara la puerta

El viernes llego y el trío conformado por Quinn, Santana y Hannah estaban reunidas en un bar recordando su época universitaria.

-Han, siempre me quede con la duda, ¿te gustan los hombres o las mujeres? -

Quinn golpeó a su amiga por ser tan directa, Hannah sonrió más allá de ofenderse

-En esa época me gustaba hacerme la misteriosa, escuchaba lo que decían de mí y me daba gracia, nunca he tenido problema para decir que me gustan las chicas, pero el misterio ganaba-

-Entonces los chicos que decían que salieron contigo mentían- aclaró la latina

-No, si salía con ellos...en ese momento no era muy buena persona y me gustaba jugar, experimentar, pero de besos y segundas bases no pasaba con los chicos, con las mujeres era todo diferente-

-Confieso que en esa época si me hubiera acostado contigo, para comprobar si lo que decían era verdad-

-¿Ahora no?- preguntó

-No, estoy de novia con una mujer maravillosa, se llama Brittany- terminó con una sonrisa recordando a su novia

-¿Y tú Quinn? ¿Te hubieras acostado conmigo? -

Antes de que una sonrojada Quinn contestara, su amiga lo hizo por ella

-¡Que va! Ella solo vivía por Adam - dijo divertida- pero ahora que estás soltera puedes probar- le guiñó un ojo para molestarla

-No estoy soltera del todo, estoy saliendo con una chica, Rachel- le explicó a su amiga

Hannah asintió y le pidió que le contara más sobre esa chica.

Desde el primer día de la universidad Quinn le llamó la atención, y conforme se iban haciendo amigas se enamoró de ella. Continuamente coqueteaba con la ojiverde, sin embargo está la tomaba como juego. Hubo un día donde casi le confiesa que tenía sentimientos por ella, ese día Quinn le dio la noticia de su noviazgo con Adam. Fue el momento en que cambió para olvidarla, no lo logro, pero tampoco lo pasó tan mal.

Con el tiempo se olvidó de ella, hizo su vida, tuvo parejas estables y de nuevo el destino las reencontraba, a ambas solteras y sabiendo que a la rubia le gustaban las chicas intentaría de nuevo conquistarla.

Domingo por la tarde, Quinn miraba su sala esperando que todo estuviera en orden, el timbre sonó puntual a las 6 de la tarde. Se miró una última vez antes de abrir la puerta

-Hola, pasa- saludo de beso en la mejilla

La rubia se hizo a un lado para dejar pasar a Rachel que traía unas bolsas. Las dejo en la barra de la cocina y la miro

-Hola, creo que traje mucha comida para la serie pero no sabía que te apetecía -

-Todo lo que trajiste me gustas - miro dentro de las bolsas - Pondré las palomitas, tú ve poniendo la serie por favor-

Cuando la ojiverde llego a la sala, Rachel estaba lista en el sofá con Games of Thrones, después de discutir varias opciones de series ambas llegaron a la conclusión de verla, sus amigas hablaban bien de ella y tenían curiosidad para saber si era tan buena.

Ese día miraron tres capítulos, entre algunos besos robados por parte de ambas

-¿Segura que no quieres mirar otro capítulo? - preguntó Quinn

-Estoy segura, mañana me toca madrugar para una junta y prefiero poner toda mi atención en ti antes de irme- la miro con una sonrisa

Quinn se acercó a ella y la beso.

En poco tiempo se volvió adicta a sus besos, su manera de besar era única, podía pasar de hacerlo tierno a hambriento en un momento y regresar a lento lo que la volvía loca.

Pasó un mes, donde por lo menos dos veces a la semana se juntaban para cenar y mirar sus series.

-Si estás cansada podemos vernos otro día- le dijo Rachel, mirando a una agotada rubia

-Estoy bien, solo hoy no me apetece salir de casa, podemos mirar una película y cenar- propuso

-Hecho, podemos hacer pasta...tienes todo lo necesario - dijo cerrando la puerta del refrigerador

-Me iré a dar una ducha rápida, la cocina es toda tuya- le dio un beso en la mejilla antes de salir

Rachel estaba feliz, la relación con Quinn iba muy bien, y estaba segura que pronto lo harían formal.

Ambas decidieron llevar las cosas con calma, aunque tenían sesiones de besos no pasaba de ello, y no era porque no quisiera, sino que quería que la ojiverde estuviera segura y se dio cuenta que conforme pasaba el tiempo tomaba confianza. Al principio Quinn apenas la tocaba cuando se besaban, pero ahora no tenía problema en que sus manos vagarán por el cuerpo de la rubia.

-Estoy lista, casi como nueva- informó llegando a la cocina usando ropa tan cómoda que parecía su pijama

Cenaron contando sus aventuras semanales, posteriormente fueron al sofá para mirar una película.

Quinn no tardó en acurrucarse contra ella, lo acepto encantada.

Cuando terminó la película Rachel noto que estaba dormida, se centró tanto en la película que no noto cuando se quedó dormida.

La movió un poco para acostarla en el sofá, pero esto hizo que se levantará

-Me quede dormida- bostezo aún cansada

-Si, lo note por la mancha de baba en mi blusa- la molesto

-Estoy casi segura que no babeo- se acercó y toco la blusa- no, no hay nada de baba, pero ahora sí-le dio un pequeño lengüetazo en la mejilla

-¡No! Aléjate- se separó limpiándose su mejilla

-Tu querías baba de mí, solo lo cumplí- volvió a bostezar con una sonrisa

-Será mejor que me vaya para que te deje descansar-

-No - tomo su mano- si pue...si puedes y quiere me gustaría que te quedaras a dormir conmigo- pidió entrelazando sus dedos

-¿No te molesta? - preguntó desconfiada

-Si me molestara no te lo pediría, es tarde, llueve y no quiero que te vayas- Rachel miro su ropa- te presto un pijama y un cepillo de dientes nuevo, ¿necesitas algo más? – ella negó

En la habitación Quinn estaba acostada esperando que Rachel saliera del baño, cuando se abrió la puerta le gustó lo que miro, la pijama le quedaba bastante bien.

Abrió las cobijas para invitarla a su lado

-Recuerdo que en una de nuestras platicas mencionaste que te gusta dormir del lado de la ventana, espero que este en lo correcto-

-Si, lo recuerdas muy bien- dijo con una sonrisa mirándola - Vale, apaga esa luz y durmamos sino me dejarás hablando sola como en la película-

Quinn la empujo del hombro y apago la luz

-Este ritmo de vida me está dejando cansada- de nuevo bostezo - ¿te molesta si te abrazo? - le susurró

-Para nada, adelante- la morena se acurrucó en su pecho

-Buenas noches Rach- beso sus labios

-Buenas noches Quinn- dijo con una sonrisa

N/A: Gracias por leer y comentar...sus comentarios me hacen saber si va por buen camino la historia