Fandom: Final Fantasy VI (Square-Enix)

Personajes: Kefka Palazzo, Terra Branford

Prompt: On one of their birthdays

+ Es mi cumpleaños +

Que Kefka pudiese recordar, sus cumpleaños eran celebrados por todo lo alto, un montón de personas tanto dentro del circulo familiar como laboral se reunían en el interior de las dependencias en las que convivía con sus progenitores pero entre ellos y aquellos poseedores de hijos que arrastrar con ellos realmente merecedor del titulo amigo.

Con los años, la sensación no había cambiado.

Siguiéndose el patrón entre los nacidos en alta cuna, convertido por Gestahl más en un evento social, rodeado de camaradas y miembros de la alta sociedad fingiendo sentir una simpatía en su voz que sus rostros no manifestaban completamente.

Estaba bien ya que el agasajado tampoco lo sentía, se limitaba a seguir el papel de anfitrión con una sonrisa pintada y una exagerada curva trazada a modo de ceja elevada por encima de las propias ocultas bajo capas de pintura blanca.

Pudiéndose contar con los dedos de la mano los invitados con los que Kefka realmente gozaba de mantener algo más que un intercambio de palabras.

De entre ellos, sólo el Dr. Cid era reconocible para Terra, su compañera. ¿Cómo olvidar al hombre responsable de invasivas exploraciones y desagradables extracciones de sangre o tejido? Un escalofrío que contener siempre recorría su espalda cual dedo invisible con un mero vistazo del hombre. Un hombre de corta estatura pero gran inteligencia que había llevado al Imperio al esplendor del que gozaba entre tantas otras regiones y reinos. Él y sus descubrimientos llevando a la creación de la maquinaria que perturbaba a la híbrida desde temprana edad.

Hombre en otorgar la capacidad de emplear magia a simples humanos, como había sido el antes integrante de las fuerzas militares Palazzo. Por ende, ganador de la consideración del mago del Imperio.

Pero le gustase o no, por encima de todos los presentes, estaba el Emperador, a quien mostrar agradecimiento era tanto un gusto como un deber...

¡chin! ¡chin! ¡chin!

Terra reconocía el sonar de una delgada cuchara contra el cristal de una copa medio llena, fijando sus irises esmeralda en el objeto instintivamente empujada por el ruido, situada en un lugar de preferencia. Los invitados deseaban oír unas palabras por parte del anfitrión y cumpleañero, cerrándose así la celebración.

La cavernosa pero potente voz de Gestahl siempre contrastando con la de Kefka, siempre que la elevaba, adquiriendo un toque aflautado.

Terra se limitaba a ser testigo del desarrollo del evento, incluso cuando su nombre brotaba de los coloridos labios del homenajeado, tomándola para exhibirla cual preciado regalo.

Así año tras año.