27. Paz después de la Tormenta
La noche se había llenado de gritos y maldiciones que volaban de un lado a otro; entre mortífagos y aurores caían alcanzados por los ataques que se lanzaban. Caminaba con cautela, no podía ser visto por ninguno de los bandos, para ninguno era su aliado, tenia que tratar de encontrarla, debía dar una oportunidad para que la balanza se inclinara y tenia que ser al lado indicado.
La encontró, no sabia como había tenido tanta suerte; en ese momento ella peleaba como toda una guerrera; en realidad era muy buena, pero esto debía parar, en el momento que el auror fue sometido por ella, él, oculto entre los árboles la desarmó y rápidamente la inmovilizo, se movió ágilmente entre las sombras para tomarla entre sus brazos y alejarla del campo de batalla.
-¡escúchame bien Weasley!- dijo tomando entre una de sus manos su mentón, en los ojos de ella se notaba una furia contenida al no poder atacarle –no me importa lo que el te ha pedido que hagas, pero lucha por liberar tu mente- los ojos de ella se abrieron como platos y rápidamente los cerro con fuerza -¡Mírame!- y le sacudió con un poco de fuerza su cara para que volviera abrir los ojos. – ¿Quieres verlo morir frente a ti?- los ojos de ella se abrieron nuevamente mostrando sorpresa y comenzó a parpadear rápidamente, hasta que una lágrima salio de sus ojos. El comprendió que finalmente se había liberado, ya no estaba la expresión vacía de sus ojos, solo la confusión y tristeza estaban presentes. Eliminó el hechizo inmovilizador, ella se movió un poco para sentarse y secar la lágrima que caía de su ojo derecho.
-nunca pensé que llegaría a decir esto, pero… Gracias Malfoy- Ginny le dedico una leve sonrisa y extendió su mano para pedirle su varita, él aun la miró con un poco de recelo, que ella comprendió, la desconfianza, siempre sería así. –ya, estoy bien en serio, no te haré daño con ella- otra figura encapuchada se acercó a ellos atrás de Malfoy, Ginny lo vio horrorizada -¡Cuidado tras de ti!- pero un rayo rojo salido de otro extremo impacto en el mortifago que estaba por atacarlos.
-¿desde cuando te has vuelto tan distraído?- Snape salía entre la sombra de otro árbol. –entrégale la varita, sabes que ya esta libre de la maldición-
-es una Griffindor, no dudaría en atacarme- dijo el rubio devolviéndole la varita y girando hacia su maestro. Ginny se puso en pie de inmediato.
-para tu información Malfoy, los que atacan a traición son las serpientes- los dos hombres ignoraron el comentario de la pelirroja, quien comenzaba a molestarse por la poca atención que le brindaban los hombres.
-me alegro que la encontraras-
-si, pero aun no me dices que es lo que tienes en mente-
-no tengo por que decirlo-
-¿parece que tu idea no me gustará?-
-estoy casi seguro que así será- y los dos hombres miraron a la pelirroja de manera inquisitiva, ella les miró de la misma manera, sabia que algo estaban planeando y un escalofrío cruzo su espalda, sabia que la idea no le iba a gustar nada a ella tampoco.
*******
Sus gritos sonaban en su cabeza, pero debía mantener la frialdad y la risa cínica en su cara, no podía detener lo que sucedía, pasara lo que pasara, le habían hecho prometer que no se doblegaría si quería salvar a Harry, debían ser muy cuidadosos, era la única forma de estar lo suficientemente cerca y que no sospecharan de ellos.
Era la cuarta vez que utilizaban un crucio en su cuerpo ¿Cuánto más aguantaría? ¿Por qué tardaba tanto Harry en llegar? El tiempo se agotaba, debían matar a la serpiente, pero no era el mejor momento. Sus gritos nuevamente taladraban su mente ¿Cómo demonios aceptó?
*Flash back*
-¿Cómo espera que haga semejante cosa?- Ginny miraba horrorizada a su ex-maestro de pociones cuando le pidió que le llevara de prisionero a Lord Voldemort para acercarse lo mas posible a la serpiente, el estaba seguro que le torturarían antes de acabar con el y su ejecutor hasta podría ser ella misma.
-lo has estado haciendo toda la noche, ¿Por qué no una vez más?- Snape no pensaba ceder ante ella ni su protegido. Ginny llevo sus manos hacia su cabeza y las hundió en su cabello, cerro sus ojos tratando de recordar y a la vez borrar el horror de lo que había hecho esa noche.
-yo estoy de acuerdo con ella, es demasiado arriesgado- Draco miraba furioso a su tutor y cruzo sus brazos a la altura de su pecho –el podría matarte al instante, sin darte tiempo a asesinar a la serpiente-
-ahí es donde debes actuar Weasley- Snape regreso su mirada a la joven –debes convencerle de jugar conmigo antes de matarme, ese es su estilo, pero debemos asegurarnos que sea así, Harry llegará a buscarle y ese momento será el mejor para matar a la serpiente-
-¿serás solo la distracción?- Draco se descruzo de brazos y encaró a su tutor –en verdad estas loco. No permitiré que hagas eso-
-eso me temía- Draco ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar cuando el rayo rojo le dio y cayó desmayado frente al hombre y la joven.
-pero…- los ojos de Ginny se agrandaron de sorpresa.
-solo está aturdido, tardará unas horas en despertar, eso nos dará tiempo de seguir- elevó a Draco y lo llevo en medio de algunos arbustos, conjuró una especie de velo que se camuflajeo perfectamente con lo que tenia alrededor quedando oculto. –no tenemos tiempo Weasley, ¿quieres o no salvar a Harry?-
-si-
-entonces, harás los que he dicho y no te retractarás, o moriremos los dos y Harry con nosotros- se puso frente a la Joven y fijo sus ojos en los de ella -promételo-
-si-
*fin de flash back*
El sonido de los ataques fuera de la habitación en la que estaban y el brillo de unos patronus al encontrarse con los dementores que custodiaban fue el aviso que ella esperaba, vio un ciervo plateado, Harry había llegado, respiró, debía tomar mas fuerzas, el teatro aun no había terminado y esta escena era crucial.
*****
La casa se había llenado de gritos y voces confusas, un fuerte viento y el temblor de la casa indicaba que pronto comenzaría a derrumbarse, gritó a sus amigos para pedirles que salieran, el aun no podía irse, él aun estaba en ese lugar, la voz de su enemigo le llegaba como un débil susurro a sus oídos, pero claramente escucho cuando la maldición asesina fue pronunciada, miró a sus amigos cuando salían y le devolvió la mirada a su enemigo, el elevaba también su varita para contraatacar, pero había perdido segundos valiosos… ¿Cómo pudo descuidarse de esa manera?, el peso de un cuerpo cayo sobre él recibiendo el impacto del rayo verde que se dirigía a su pecho.
En el momento que el rayo verde hizo contacto con el cuerpo, una fuerte explosión se produjo y una luz cegadora, Harry a penas pudo distinguir cuando un rayo rojo derribó a su atacante golpeándolo y destruyéndole al instante. No tenia tiempo, debían protegerse, la casa se prendió en llamas ante la explosión y les caía en pedazos; con la poca fuerza que le quedaba, conjuro un escudo que les protegió de los escombros y maderas encendidas que caían a su alrededor.
Observo el cuerpo que le había salvado, lo tomó entre sus brazos esperando poder despertarlo, dio una pequeñas palmadas en su cara, aun estaba tibio, tenia que estar vivo, no podía morir. El débil escudo comenzaba a agrietarse, estaba tan débil al conjurarlo que no podría reforzarlo, los escombros encendidos caerían sobre ellos y no podrían protegerse. Una intensa luz les cubrió en el momento, el escudo tomó mayor fuerza, la luz provenía del hombre que se encontraba inconciente a su lado. Poco a poco las grietas se fueron cerrando, fuertes destellos plateados salían del cuerpo del hombre, y se convertían en pequeñas chispas verdes al cerrar cada grieta, el escudo fue haciéndose más grueso cuando la luz le recorría cada parte de la pequeña burbuja.
Algunas chispas cayeron sobre él y las heridas que tenía en sus brazos y cara se fueron cerrando sin dejar ninguna cicatriz. El resplandor poco a poco fue desvaneciéndose, la burbuja escudo aun les protegía, pensó que era mejor moverse pronto, no sabia cuanto tiempo aguantaría la burbuja rodeada por las llamas. No podía conjurar una camilla, no les cubriría bien; decidió cargarlo en sus hombros, lo levantó con sumo cuidado, comenzaba a sentirlo frío a pesar del calor que les rodeaba, y comenzó a andar entre los escombros con el cuerpo de Snape en sus hombros.
Su profesor necesitaba atención medica y pronto, se movía lento, pero debía salir; entre el humo pudo distinguir cuando varios chorros de agua caían alrededor de ellos apagando las llamas que estaban cerca, cuando el fuego que les rodeaba se había extinguido, Remus y los gemelos se acercaron a el para ayudarles a salir, estaba agotado, pero todo había terminado ya, vio a su pelirroja que se abría paso para acercarse a él, tenia unos rasguños en su rostro y su túnica rasgada en algunas partes, pero principalmente estaba viva, estaba feliz después el miedo que le había invadido por días al no saber de ella.
Ginny tenía su rostro del mismo color de su cabello; había estado llorando, sus ojos azules aun estaban llorosos y en sus mejillas había rastro de las lágrimas que habían caído en ellas. Le abrazo con fuerza, ella le beso, por meses añoro tocar de nuevo esos labios, su dulce sabor, tocar nuevamente sus mejillas, tuvo tanto miedo al pensar que talvez ya no pudiera hacerlo nunca más, pero estaba frente a él, acariciando su suave piel y gozando de sus besos. Si Severus no hubiera interceptado el rayo talvez no estaría el ahí. ¡Dios! ¡Severus! Tenia que saber como estaba, lentamente se separo de su pelirroja hasta mirarla a los ojos.
-¡Harry! ¿Estas bien?- Ginny escudriñaba con sus ojos el rostro y cuerpo del joven, él la abrazo con fuerza, le dio un beso en su frente y afirmo con su cabeza. Le tomó de su mano y se fue hacia Remus que colocaba a Snape en el suelo y dos medimagos se acercaban a ellos. Harry observó con tristeza a Remus, quien movió su cabeza lado a lado en forma negativa y con su brazo rodeo los hombros del joven. Los ojos de Harry se llenaron de lágrimas al observar el cuerpo del hombre que estaba a sus pies, los medimagos se apartaron ya que no había nada más que ellos pudieran hacer.
Harry soltó la mano de su pelirroja y se inclino hasta posar sus rodillas al suelo y acercarse al cuerpo del hombre que le había protegido del rayo asesino, algunas lágrimas se deslizaban por sus mejillas, Ron y Hermione se acercaron, uno a cada lado. Ella comenzó a llorar y se apoyo en el hombro del moreno quien pasó su brazo hacia sus hombros, Ron se acercó al rostro de Snape y con su mano termino de cerrar los ojos de su antiguo profesor.
-Gracias…- fue lo único que pudo susurrar el moreno, el grito de un hombre se escucho ¡déjenme pasar idiotas!, Malfoy había llegado, se acercó al hombre que ya reposaba y descansaba de tanto sufrimiento, se inclino hasta quedar junto a él, su mano de marfil temblaba ligeramente cuando sus dedos rozaron su frente para quitar un mechón de su cabello de la cara, cerro sus ojos fuertemente para no dejar ninguna lagrima salir de sus ojos, pero fue inútil detenerlas. Se puso de pie rápidamente y les dio la espalda y al hablar nuevamente, su voz fue firme.
-el será sepultado en el cementerio de mi familia… el era… es parte de mi familia- regreso la vista a los presentes, Harry se puso de pie junto a sus amigos.
-así será-
No sabía a donde se dirigía, sus pies lo guiaban por inercia, muchas cosas habían pasado, muchos habían muerto, pero todos habían luchado por lo que esperaban por años… la libertad, eran libres de la maldad de Voldemort, no más asesinatos sin sentido, no más sufrimientos.
Se detuvo en un claro entre los árboles, unos pequeños rayos de sol calentaban su rostro. Se dejo acariciar por la calidez del momento.
-Claro que vale la pena ¿lo dudas?- esa voz, la había estado esperando, pensó que le tocaría echar abajo las puertas del ministerio para volver a escucharla.
-¿como?-
-eso es lo que te has estado preguntando desde la batalla en el valle de Godric-
-Seele, ¿Cómo paso?-
-¿Cómo se salvaron Ginny y Severus?- la mujer se sentó bajo la sombra de uno de los árboles que estaban a la orilla del lago del colegio. –recuerdas lo que te dije cuando te di la esfera roja-
-que era mi oportunidad de sobrevivir-
-y esa fue su función- Harry se quedo de pie observando el lago –la esfera poseía la misma esencia del sacrificio, la misma que tu madre utilizo para salvarte la primera vez-
-pero al final no les salvo a todos-
-Harry, nuestro destino no esta escrito, ni yo sabia que esto podía pasar. La historia se escribe cuando la vives, cuando nos equivocamos, cuando tenemos éxitos- Seele miró detenidamente a Harry y el le miró también cuando ella se puso de pie. –Cuando diste tu oportunidad de vivir por salvar la de ellos activaste la magia de la esfera y por eso funciono, salvo la vida de Ginny y la de Severus- y Seele suspiro –y luego el ocupo la protección que le habías dado para salvarte a ti- le miró con cariño y le dio un beso en su frente.
-Vive Harry, te han dado la oportunidad de hacerlo y…- le miró intrigada, puso una mano en su mentón y pareció pensar. Movió su cabeza como negando algo que solo ella sabia –nada, solo espero que no tengamos que vernos y recuerda no cometer los errores de otros, aprende de ellos. No guardes secretos pensando que será lo mejor por evitar dolor o sufrimiento y…- la mujer se cayó repentinamente. –cuídate Harry y se feliz-
-si- Harry se quedo intrigado con las palabras de Seele cuando desapareció, ¿seria parte de su futuro del que intentaba advertirle? Talvez era mejor no saber, y tal como ella misma le había dicho, el destino aun no estaba escrito…
*****
El jardín se encontraba lleno de tulipanes blancos, múltiples esferas de color perlado flotaban sobre la cabeza de todos los asistentes a la boda, las sillas se encontraban ordenadas en dos bloques y adornadas con grandes listones blancos y destellos azules; entre las primeras filas de sillas, los sollozos de la señora Weasley se escuchaban entre el silencio de los asistentes, que expectantes esperaban la comprobación de los anillos de la nueva pareja que servirían como guardianes del nuevo matrimonio.
Harry fijó sus ojos en sus amigos y un enorme sentimiento de orgullo y felicidad le invadió al notar como Ron y Hermione nerviosos tomaban el anillo que correspondía al otro y se miraban entre ellos; ella sonrojada y él, con una sonrisa nerviosa en los labios tomó suavemente la mano de ella y le coloco el anillo, ella hizo lo mismo, sus miradas quedaron conectadas hasta que el delegado del ministerio puso frente a ellos el tazón en el que la comprobación daría como resultado la elección de los guardianes y la finalización de la boda, ellos sacudieron sus manos y los anillos quedaron fijos en sus manos.
-¡excelente elección! - dijo el delegado del ministerio a los novios con una sonrisa. –Por el poder que me otorga el ministerio de magia, declaro a Niphandora Tonks y Remus Lupin marido y mujer- los novios sellaron la unión con un apasionado beso y recibieron el aplauso de los invitados; Harry, como padrino, se acerco a ellos a darles un fuerte abrazo; mientras los gemelos hacían uso de los nuevos artículos donde las esferas color perla estallaron y múltiples mariposas blancas volaron entre los invitados, dejando a su paso destellos que formaron en el cielo el nombre de los nuevos esposos.
-¡Felicidadades a los dos! Ya era hora- Harry tomaba a sus dos amigos de los hombros y con una enorme sonrisa en el rostro.
-Ya Harry, no te burles de nosotros- dijo Hermione y el color sonrosado de sus mejillas volvió, arrancando una carcajada del joven.
-si no me burlo, estoy feliz por ustedes- Ginny se acerco al grupo y Harry la tomo por la cintura y la acercó a el para darle un beso en su frente y dejando que sus dos amigos volvieran a abrazarse.
-Bueno y ustedes ¿para cuando?- Ron interrumpió a su amigo, cuando intentaba besar a la pelirroja en los labios.
-¿de que estas hablando Ronald?- respondió Ginny con el ceño encogido.
-¡Pues de su boda!- Ron lo soltó como si fuera lo mas obvio del mundo, mientras Hermione escondía tras su mano las risas por ver la cara que Harry había puesto ante la mención de la boda, su rostro repentinamente se puso pálido y miró a su amigo como si tuviera a un dementor frente a el. -¿y a ti que te pasa?-Ron miró el rostro de su amigo y Hermione no soporto más y soltó las risas que anteriormente se estaba conteniendo.
-si muy gracioso, gracias Hermione- le dijo Ginny lanzando una mirada fulminante a su amiga.
-¿Qué? ¿Pensabas quedare de novio de ella toda la vida?- soltó Ron mientras le daba unas palmadas en la espalda y Harry recuperaba el color de su rostro.
-no Ron, la verdad yo…- Harry comenzó a hablar, pero Ginny salio a su ayuda.
-Ron, aun no he salido del colegio, debo hacer mi ultimo año- y abrazo a su novio, quien le acepto el abrazo –a demás ustedes comenzaran en la academia ¿no es verdad?-
-Pues si…-
-entonces hay tiempo hermanito- dio por finalizada la pelirroja la conversación.
Su pelirroja tenia razón, desde que acabaron con su enemigo, no había prisa; era la primera vez que Harry podía pensar que para él, si había un futuro. Después de años de sufrimientos, con la perdida de seres queridos que habían marcado tanto su vida, después de la oscuridad que parecía no acabarse, por fin un rayo de luz se asomaba entre las sombras y la perspectiva que algo nuevo estaba llegando para él, por fin un futuro para poder proyectarse. Aquel futuro que por años se vio opacado por la figura de magos oscuros a su alrededor; la vida por fin le sonreía y le encantaba saber que todos sus amigos y su pelirroja lo compartirían con él.
MUCHAS GRACIAS A TODOS Y TODAS POR LEER HASTA EL FINAL Y NUEVAMENTE PERDÓN POR ESTE DESCUIDO Y TERMINARÉ LOS OTROS FICS, CREO QUE YA ES TIEMPO QUE DEJE DE LEER FICS DE OTROS Y CONTINÚE ESCRIBIENDO LOS MÍOS
