¡Buenas tardes, días, noches...!
Que no me he olvidado de esta historia... simplemente tengo un bloqueo de escritorio que no sé cómo desbloquear.
Importante, a partir de ahora... no hay ningún capítulo escrito, es por eso que tengo el bloqueo porque pese a que sé lo que quiero escribir, no estoy segura de por dónde comenzar. En mi cabeza ya sé cuándo va a ser el final, tengo la idea más o menos visualizada y no puedo decir que falte poco pero tampoco puedo decir que falte mucho.
No me voy a enrollar más así que los dejó con el capítulo hoy, eso sí, como último dato: mi idea es actualizar solo los viernes así que cuando haya actualización semanal será en los viernes, sin embargo, si no hay capítulo en esa semana... ya saben por qué es.
Resumen: Los monstruos son reales y uno de ellos en particular cubrirá toda la ciudad con un manto oscuro provocando que la humanidad se vea bajo una gran amenaza que los dañara irreparablemente. Las esperanzas se pierden, las mentes se destruyen y este monstruo hará lo que sea por salvar al mundo de sí mismo sin saber que en realidad lo está destruyendo. Clarke Griffin intentará por todos los medios mantener la luz encendida dentro de la oscuridad, pero cuando las sombras lo cubran todo a su paso, ella descubrirá secretos que jamás creyó posibles de existir. Ahora, con las horas contadas, todo lo que puede hacer para detener a la gran amenaza se verá reducido a nada si pierde el camino que la ha llevado hasta donde se encuentra de pie ahora. El mundo peligra y su propia mente, ya perdida en las sombras, deberá ser recuperada por el deseo de sobrevivir y de proteger a otros.
~ Disclaimer: The 100 es una serie de ciencia ficción y drama creada por Jason Rothenberg y basada en la novela escrita por Kass Morgan.
~ OSCURA PESADILLA ~
32
Una brisa para respirar
Después de haber pasado por tantos problemas en las últimas semanas, Clarke finalmente podía estirar los brazos por su cabeza y sonreír al mismo tiempo. Jamás se había sentido más relajada que en ese momento, y ni siquiera el tráfico de veinte minutos que tuvieron que esperar al entrar en la ciudad pudo arruinar el humor que sentía. Su celular estaba apagado, lo que significaba que no había recibido ninguna llamada durante tres días, tampoco sabía nada de lo que estaba pasando en la ciudad, nada de Alie y nada de los problemas que podrían estar sucediendo. Sabía que tomarse tres días de libertar, ella y todo Skaikru, era peligroso e irresponsable, pero después de todo lo que había sucedido, Kane ni siquiera puso objeción para aceptarlo.
– Los mejores tres días de la vida – Madi dijo al bajarse del auto. Estiro sus brazos para despertar todos los músculos de su cuerpo y luego corrió hacia la casa con una sonrisa en sus labios – Ya quiero contarle a Gaia que vimos una familia de venados.
– Hey, no entres con los zapatos llenos de barro. ¡Te dije que te los quitaras antes de subirte al auto!
– ¡Lo limpiaré luego! – La muchacha dijo sin mirarla. Clarke hizo una mueca mientras se recostaba contra la puerta de su auto. Apenas habían vuelto a casa después de tres días acampando y ya tenía que limpiar los desastres de la menor. Fantástico. Sin embargo, su sonrisa no desaparecía.
Saco su teléfono celular e hizo una mueca dudando de si encenderlo o no. Si lo mantenía apagado, su utopía podría durar unas horas más, pero si lo encendía iba a ser un desastre. A ella le sorprendía que jamás le hubieran dado una licencia médica por estrés laboral, es decir… vamos, que a veces pensaba que la merecía.
– Ninguna notificación, ¿en serio? – Ella dijo desconcertada tras decidirse que debía encender el celular. Parpadeó confundida, quizá la señal estaba mal o es que en realidad no había recibido ningún mensaje. Como fuera, decidió ignorarlo y comenzó a desempacar las cosas del auto.
– ¿Necesita ayuda con eso, señorita?
– ¿Eh?
– Bienvenida de regreso, princesa.
– Bellamy – Clarke parpadeó bajando los sacos de dormir al suelo y sonrió abrazando al muchacho que acababa de aparecer junto a ella de la nada. Se sintió cómoda en lo brazo del muchacho, un calor se extendió hacia ella haciéndole notar lo mucho que había extrañado la presencia del chico – Qué haces aquí, pensé que nos veríamos más tarde.
– Mi novia se fue de la ciudad por tres días y no he tenido trabajo por esos tres días. He estado algo aburrido.
– Oh, te sentiste solo – Ella se rió suavemente sacando las mochilas que se encontraban en el asiento trasero.
– Solo porque yo no entiendo la gracia de irse de acampada. Dormir en el suelo como animales, sin baños, comer animales que cazas tú mismo.
– La noche bajo las estrellas, el aroma silvestre, los frutos naturales del bosque...
– Di lo que quieras, sigue sin ser divertido.
– Aja, lo que tú digas – Clarke rió suavemente mientras recogía los sacos de dormir y unas mochilas. Bellamy ayudo a entrar todo el equipaje hacia la casa, pero nada más detenerse en la entrada se fijó en las manchas de tierra seca que había sobre el suelo, la silueta de una zapatilla con una forma divertida de ondulaciones y círculos.
– ¡Madi! – Clarke gritó molesta – ¿Qué te dije de los zapatos?
Pero la muchacha no estaba a la vista y siguiendo el recorrido que dejaban las marcas en el suelo, tanto Bellamy como Clarke supieron que la menor estaba en su habitación. Él soltó una risa suave al depositar las cosas sobre el sofá.
– Y luego dices que ir de acampada es divertido.
– Llovió anoche así que todo estaba lodoso – Clarke explicó sacando una botella de agua – Le dije que se limpiara los zapatos o se los quitara, pero no me hizo caso, obviamente.
– Fue un buen fin de semana. Dos días sin trabajar y nuestro domingo de descanso.
– Aunque solo trabajamos medio día los sábados – Ella hizo una mueca – Vacaciones en condiciones no suenan mal.
– Desde luego que no – Bellamy sacudió la cabeza – Sin embargo, no fuiste la única que salió de casa.
– ¿Ah no?
– Octavia fue a Londres a ver a Lincoln. Su vuelo llegará esta tarde.
– Tres días en Londres, eso debe ser genial. Casi desearía no tener que levantarme mañana, ni siquiera sé qué hacer cuando llegue ahí. Estuve dos semanas sin trabajar y no fueron precisamente vacaciones.
– No creo que sea incomodo, pero toda la situación actual…
– Se me revuelve el cerebro – Ella resopló bebiendo un trago de su botella.
– Clarke – Bellamy alzó la mirada por encima de su hombro viendo a la muchacha de cabellos negros bajar la escalera a toda prisa, completamente descalza y con un celular en sus manos.
– Oh llegaste justo a tiempo – La rubia sonrió señalando las manchas del suelo.
– Gaia me dijo que la directora quiere verte mañana.
– ¿Qué hiciste?
– Falte un día a clases porque tú me arrastraste al bosque.
– No recuerdo que te hayas quejado.
– Detalles, detalles – Bellamy se rió – De todos modos, ella dijo que era importante que te reunieras con ella y también me dijo que tendríamos un examen mañana, ¿puedes llevarme a los departamentos de la Academia para estudiar? Ethan también va a reunirse allá.
Clarke suspiró – Debimos habernos quedado en el bosque.
– Aun no empieza la semana y ya comienzan los problemas – Él resopló mirando hacia la rubia.
– No veo la hora de que el año acabe – Ella suspiró mientras se sentaba.
– ¿Un año ya? Wow, como pasa el tiempo.
– Lo sé – Clarke suspiró – Aun siento como si fuera enero, antes de que toda esta locura comenzara
– El lado bueno es que ya va más de la mitad del año y nada puede ser peor que todo lo que hemos pasado hoy.
– Sí, he pensado en eso también – Suspiró la chica recogiendo las llaves del auto – ¿Vienes con nosotras?
– ¿A los dormitorios de la Academia? – Alzó una ceja – No he estado ahí desde que estudiaba Octavia.
– Sí, lo cierto es que una vez que salí de la Academia no volví a ir más hasta ahora, curioso…
Ambos rieron. Bellamy echó una mirada hacia las marcas que estaban en el suelo y luego las señaló.
– Ambos sabemos que tú vas a limpiar.
Clarke resopló antes de dirigirse hacia el exterior de la casa. Maddie corrió hacia ella tomando asiento en la parte trasera, sostenía su teléfono en las manos y no dejaba de mensajearse mientras Bellamy le echaba una mirada a Clarke.
– ¿En serio le gusta ir de acampada? ¿En serio lo dices? – Él señaló el hecho de que no soltaba la mirada del teléfono ni los pulgares dejaban de moverse.
– Ese es el efecto secundario de estar completamente desconectada durante dos días y medio – Clarke se encogió de hombros – ¿Alguna idea de por qué tengo que hablar con la directora?
– Ethan mencionó algo sobre el final del curso, pero no sé lo que es. Tendremos el último examen mañana y luego viene el otro que hay que pasar. – Dijo la muchacha nerviosa – Si logramos aprobar mañana, podremos repetir el último incluso si fallamos, pero de lo contrario no vamos a aprobar.
– Probablemente sea la misión de campo – Bellamy dijo con calma – ¿Recuerdas eso? Se hacía a final del año, una semana después del examen final. Irán a asignar a los equipos a la Arkadia.
– Aún así no tiene sentido que me haya pedido asistir. Skaikru no entra en los terrenos de la misión, ¿te imaginas tener a niños de primer año trabajando en el laboratorio con Raven? Se volvería loca o más bien ella los volvería locos a ellos.
– Considerado todos los problemas que han habido, quizá quiera intentar permitir que otros alumnos además de los de quinto año.
– Lo dudo un poco, pero incluso si es así entonces debería haber contactado con Kane primero, ¿no?
– Tú tienes muchas conexiones con mucha gente dentro de la Arkadia, el Arca y la Academia, ¿verdad? Eso es impresionante.
– Eso es gracias a mis padres. Toda esa gente que conozco conoce a mi madre porque estudiaron en la Academia; Callie, la directora, es amiga de la infancia de mi mamá. Uhm, pensándolo bien, son muy pocas las personas con las que estudie y tengo conexión con ellos. En general tienen trabajos aburridos como profesores o bibliotecarios, y las otras conexiones que tengo son de otras organizaciones destinadas a la protección de las personas.
Bellamy se rió – Esto significa que estás en medio de la acción. No me sorprende que hayas recibido tantas ofertas de trabajo, aunque me ofende que nunca me hayas contado.
– No pensaba aceptarlas.
– Estuvo considerando unirse al FBI – Madi se inclinó hacia adelante y le susurró a Bellamy.
Él la miró con una mezcla de sorpresa y horror – ¿En serio?
– Sí…
– Oye no le digas esas cosas.
– Es la verdad.
– Al menos ya todo quedó zanjado desde ahí, quiero decir sobre ese tema en particular – Bellamy observó por el espejo retrovisor hacia la menor que se encontraba nuevamente centrada en su celular como para prestar atención a la conversación que ellos dos tenían – Tengo la sensación de que el día lunes, cuando volvamos a trabajar, las cosas van a ser muy diferentes.
La muchacha lo miró de reojo casi sin despegar la vista de frente. Las palabras de Bellamy rondaban en su cabeza y lo siguieron haciendo hasta el día siguiente. La noche no fue sencilla y desde luego llegar al trabajo después de dos semanas de ausencia no hizo que su confianza fuera impenetrable.
Nerviosa.
Aun podía asegurar que si tenía que culpar a alguien por cómo se sentía, era a su novio.
– Por cierto, pasas mucho tiempo con esa chica, Gaia, y el chico, Ethan, ¿no es así? – Bellamy apoyó su brazo contra el respaldo del asiento y echó la mirada hacia atrás viendo a la joven alzar su mirada – ¿No es extraño que existan equipos de tres personas?
– Supongo que siempre hay uno al menos en cada año – Clarke se encogió de hombros.
– Es mejor así – La muchacha se encogió de hombros – en realidad siento que nos complementamos mejor entre los tres.
– Oh, la ley del triángulo – Bellamy asintió volviendo a mirar hacia el frente – Recuerdo eso.
Madi alzó la ceja inclinándose hacia adelante, apoyando ambas manos en los respaldos de los asientos delanteros – ¿Ley del triángulo?
– Ya sabes que un triángulo tiene tres esquinas, ¿cierto? Y es una figura cerrada – Bellamy alzó las manos formando con los dedos índice y pulgar de ambas manos la figura de la cual se encontraba hablando – Cuando dibujas un triángulo por primera vez empiezas en una esquina, vas a la segunda y luego a la tercera. Puedes hacerlo en sentido de las manecillas del reloj o invertido a las manecillas del reloj, en otras palabras una esquina complementa lo que a la otra le falta. Cuando dibujas un triángulo sobre otro del mismo tamaño, haces que la línea de unión de los vértices se vuelva más gruesa, la fortaleces. En la academia tienen esta situación llamada la ley del triángulo, no es muy conocida entre los alumnos pues pocos se dan cuenta de qué significa – El chico sonrió señalando con el dedo y dibujando en el aire – Un equipo de tres personas es más equilibrado que un equipo de cinco. No muchos lo saben y definitivamente no los alumnos nuevos
– ¡Es lo que había dicho Ethan hace unas semanas atrás!
– Probablemente se lo habrán contado.
– Pero en Skaikru son cinco personas y se complementan bastante bien, ¿no es así? Por lo tanto la ley del triángulo no funciona siempre.
Bellamy chasqueó la lengua sonriendo – Yo no diría eso. Si bien es cierto que tener cinco personas aumenta el rango de alcance en las misiones, tener tres personas significa que tu alcance fue reducido, pero fortalecido. Cada uno de los vértices del triángulo se une al otro, en una estrella sucede lo mismo, la diferencia es que en una estrella, los vértices de abajo no pueden alcanzar al vértice de arriba sin importar de qué lado lo veas, por lo tanto no se encuentra fortalecido como en un triángulo que cada esquina puede llegar a la otra, ¿lo entiendes?
– Eso creo – La chica hizo una mueca – En pocas palabras, cinco personas tienen más debilidades que tres, ¿no es así?
– Exacto. Si juegas bien tus cartas, fortaleces tus debilidades, no hay forma de que tu equipo pueda perder ante la adversidad, en cambio, cuando tienes demasiadas personas a tu alrededor, sin importar cuan confiables puedan ser, llegará el momento en que no puedas extender tu mano para alcanzarlas e inevitablemente caerán. Tres es un número especial.
Clarke sonrió deteniendo el auto en un semáforo con luz roja. Escuchaba atentamente la conversación de Bellamy y Madi, maravillándose ante el entorno familiar y cálido que creaban los dos al hablar. Se sentía como si las últimas dos semanas jamás hubieran existido, como si nunca hubiera tenido problemas con su trabajo y como si el destino del mundo no pendiera de un hilo que fácilmente podía ser cortado.
– Por cierto – Ella rompió el ensueño que los dos habían creado mientras se metían cada vez más en asuntos de equipo e inspiradores con palabras complicadas – ¿cómo te sentirías si… invitaras a tus compañeros a cenar?
La chica alzó la ceja – ¿Cómo a cenar comida casera?
– Ustedes dos me preocupan – Bellamy frunció el ceño – La comida chatarra no es alimento real, ¿saben?
La chica de cabellos dorados rodó los ojos – Creía que era comida alternativa.
– Lo es, pero no creo que la comida alternativa sea adecuada para los niños.
– Está bien.
– ¿Ves? Madi está de acuerdo conmigo.
– Claro que está de acuerdo, es tu hija. Aprende de tu mala fuente alimenticia.
– Eso no es verdad – Clarke frunció el ceño. Podía ver al chico por el rabillo del ojo aguantando la risa – Ella aprende el mal comportamiento de los demás.
– Por favor, solo por aprender de Raven y Octavia no significa que sea algo malo… Tiene doce años, necesita comida real, eso nutre el cerebro.
– Dios, suenas como mi mamá.
– Y tú como Octavia cuando tenía diez años.
– ¡Chicos! – Madi alzó la voz causando que ambos le prestaran atención – Yo no estaba de acuerdo con eso, sino con lo otro.
Bellamy frunció el ceño – ¿Qué otra cosa?
– La cena.
– ¿Eh? ¡Ah, sí! Eso, la cena – Clarke asintió – ¿En serio? ¿Dónde está el truco?
– No hay ningún truco – La chica le dio un golpe en el hombro.
– Voy conduciendo, Madi – Clarke la regaño.
La joven sonrió ampliamente – Invitaré a Gaia y a Ethan a cenar. Creo que me he preocupado mucho, a ellos no les interesa quien seas, lo que es genial.
– Woah, una parte de mí se siente herida – Clarke fingió dolor mientras la muchacha se reía. Sonrió mirando a la muchacha y habló con un tono suave – Estoy contenta de que sea así.
– Estupendo, preparare mi famosa ensalada – Bellamy asintió cruzándose de brazos – Lechuga y más lechuga con…
– ¿Más lechuga? – Clarke lo miró con burla.
– Graciosa.
Las dos chicas Griffin rieron ante la mirada molesta de Bellamy. El chico rodó los ojos antes de señalar que la academia se encontraba a una cuadra de distancia. Él vio a Madi bajarse sosteniendo una mochila y su teléfono en la mano, la chica se acercó al asiento del conductor e inclino hacia abajo para mirar por la ventanilla con una sonrisa agradeciendo el aventón.
– Se parece a ti – Murmuró Bellamy viendo a la chica correr hacia el interior de la academia para poder dirigirse hacia el área de los dormitorios – Quién dice que debes dar luz para ser madre es un idiota. La genética no significa nada.
– Es algo influenciable, pero…
– Es increíble – Murmuró él con una sonrisa. Clarke le sonrió observando que se bajaba del asiento del copiloto y rodeaba el auto por completo, abrió la puerta del conductor y le pidió cambiar de asientos. Con una ceja alzada, ella aceptó sin cuestionar nada y en pocos segundos el vehículo se encontraba en control total del muchacho.
– ¿Alguna vez has pensado en tener hijos? – Clarke preguntó con calma.
– No realmente – Respondió con sinceridad – Este trabajo consume mucho tiempo de mí, también tengo una hermana con la que tratar y cada vez que intento ver mi vida más allá de eso me es imposible. Jamás pensé en ser padre antes.
Clarke sonrió levemente – No creo que lo hagas mal si lo intentas.
– Ni siquiera sé que responderte – Se rió él mirándola por el rabillo del ojo – Me gusta Madi, en serio lo digo y no solamente por ser tu hija. Cuando trajiste a Madi a vivir contigo, admito que al igual que los demás pensé que estabas sobre reaccionando por la situación en la que ella se encontraba. Además – Inhaló aire entre los dientes con una mueca burlona para luego continuar con un susurro como si hablara de un secreto – no te veía con un papel de madre realmente.
La muchacha lo miró con una ceja alzada.
– Vamos, Clarke. No podías cuidar un par de peces por una semana e ibas a hacerte cargo de una niña – Bellamy sonrió ampliamente – Fue una sorpresa, pero… viendo atrás en el tiempo, pienso que fue la decisión más acertada que pudiste hacer. Le entregaste un hogar y al mismo tiempo ella te salvo de un oscuro destino esclavizada al trabajo.
Rodó los ojos – No estaba siendo esclava de mi trabajo. Solo estaba demasiado metida en ello.
– Di lo que quieras, pero es la verdad.
Soltó un suspiro – No lo niego realmente – Murmuró ella mirando sus manos – Desde que Madi comenzó a vivir conmigo muchas cosas comenzaron a cambiar. Ella cambio mi vida y definitivamente fue para mejor.
Bellamy observó por el rabillo del ojo un momento antes de volver sus ojos hacia la calle deteniéndose en un semáforo rojo.
– Es curioso como Octavia dijo lo mismo que tú.
– Supongo que la genética tiene algo que ver – Murmuró – No sé si seré un buen padre algún día o si debería tener hijos o no. No puedo verme como un padre a futuro, además, siendo sincero, estamos en una relación que apenas tiene ¿cuánto, casi un año? Es demasiado para pensar.
– Solo para que conste – Clarke apoyó la cabeza en el asiento mirándolo con una expresión suave – yo sí creo que serías un buen padre. Cuidaste de Octavia cuando nadie más lo hizo y cuidas a Madi como si fuera tuya. No sé cómo sería un futuro juntos, a veces quiero imaginarlo y otras veces quiero sorprenderme si seguiremos juntos o incluso pensar si seguiremos juntos. Si pudiéramos seguir juntos de aquí a futuro, ¿qué significa eso para el señor "no quiero hijos" y para "paquete incluido"?
Bellamy suspiró – Lo resolveremos. De momento solo tengo una cosa clara: no me quiero alejar de ti y de Madi.
– Nosotras tampoco de ti.
Fue un fin de semana tranquilo, algo que sin saberlo lo había anhelado en secreto inconsciente por lo que se sorprendió cuando finalmente lo obtuvo. El vuelo desde América a Europa fue agradable de una forma u otra le sirvió para tener un descanso.
Ahora, simplemente la idea de levantarse de la cama un día domingo para tomar otro avión de regreso era simplemente… un mal sueño que se hacía realidad.
Tal vez fueron los brazos que la envolvían por la cintura o las suaves sábanas, quizá incluso era el silencio, pero desde luego ella no quería levantarse.
– Odio la idea de tener que volver – La chica gruñó contra la almohada. Escuchó una risa a su lado que la hizo resoplar – Tal vez debería pedir un traslado
– ¿En serio?
– ¿Está mal? ¿Qué estoy diciendo? Por supuesto que está mal, tendría que abandonar al tonto de mi hermano y al equipo. Ellos no pueden vivir sin mí.
– Creo que te estás echando demasiadas flores.
– Yo también lo creo – Ella sonrió contra almohada – Bien… se acabó el descanso y llego la hora de volver. Uhg, va a ser una pesadilla
El muchacho no dijo nada. Octavia levantó la cabeza de la almohada para mirarlo a él con una expresión intrigada, el chico se encontraba mirando el techo con una expresión pensativo, bastante centrado en sus propios pensamientos antes que en las burlas que ella estaba haciendo.
– ¿Lincoln?
– Alie es un peligro ahora mismo – Él dijo con calma – Por lo que me has contado, toda el Arca nos ha mentido durante años. Solo me preguntó cómo se sentirán todos ellos al ocultar tal secreto. Tú estás molesta por lo sucedido con tu madre, lo entiendo, pero hay otros que se vieron igual de afectados que tú
Octavia apoyó su rostro nuevamente contra la almohada cubriendo su boca – Monty estuvo practicando disparos toda la tarde y Raven parecía que iba a quemar su computadora lo que es raro ya que suele hablarle como si fuese un bebé, ya la conoces. Si Alie es tan mala, ¿Por qué no me siento culpable de estar agradecida con ella?
– ¿Qué quieres decir?
– Si no fuera por Alie no sabríamos esto y odio decirlo, pero Clarke tuvo razón en obsesionarse con ella o nosotros no lo habríamos descubierto.
– No creo que debas sentirte culpable. Ellos lo deben hacer. Pero, a raíz de todo esto, me preguntó que más habrán ocultado.
Octavia lo miró con los ojos entrecerrados – ¿Crees que tienen más secretos?
– Si pudieron ocultar algo tan grande como esto, sí… – Él suspiró – Mi comandante, Lexa, confía en el Arca, pero si algo como esto le explotará en la cara… Ella habría destruido toda la organización. Es más… salvaje, por así decirlo, que Clarke
– No conozco a Lexa, pero créeme, Clarke fue muy amable con ellos: prácticamente amenazo a Jaha e hizo esa mirada que me hace estremecer.
– ¿Esa mirada? – Alzó la ceja confundida.
– Ya sabes, esa que pone cuando no está dispuesta a escuchar las opiniones de nadie.
– Oh… – Se rió suavemente – ¿Crees que Skaikru, Trikru y Azgeda vuelvan a trabajar juntos para detener a Alie?
Octavia torció los labios pensando un poco en sus palabras. La muchacha se imaginó los diferentes escenarios en los que pudieran enfrentarse a Alie o a sus intereses, pero en ninguno de ellos podía ver una alianza. El reloj en la mesita de noche comenzó a sonar ferozmente recordándole que tenía su último minuto antes de vestirse y tomar el avión de regreso a su ciudad.
– No los sé, pero si Walden y Phoenix envían a sus equipos principales a Arkadia para poder detener a Alie una parte de mi ego va a sentirse dañado – Ella sonrió – Incluso si eso significa que volveremos a trabajar juntos. En el pasado ellos trabajaron juntos para derrotar a Alie, pero incluso con la ayuda de esos dos equipos, Skaikru termino siendo el más afectado y quien al final detuvo a Alie. No sé si Trikru o Azgeda salieron afectados del caso aquel, pero sí sé que en este momento Skaikru está pasando por un mal momento. Es como si todo el equipo hubiera recibido un fuerte golpe que los inmovilizara enseguida. No tengo miedo de enfrentarme a Alie, de tener que hacerlo, pero me preocupa lo que pueda hacer para asegurar su victoria
Lincoln asintió – Lastima que todo esto sea confidencial.
Ella sonrió – ¿Se lo habrías dicho a tu lider?
– Sí, me parece que es algo que podría saber de antemano.
– La verdad no me interesa la ayuda de otros. Nos metimos los cinco en este problema y saldremos de esto. Tengo fe en las decisiones de Clarke, en la ayuda de Raven y en que Bellamy, Monty y yo haremos lo que sea necesario para detenerla.
– Detener a Alie… marcará un antes y un después en la historia de la humanidad, uno que no será oculto por las sombras.
– Eso si ellos cumplen su palabra – Octavia dijo con un tono sombrío antes de resoplar y estirar los brazos por encima de su cabeza – De todos modos, dudo mucho que la princesa permita que se salgan con la suya. Es capaz de jugarse su empleo (por segunda vez) con tal de que todos se enteren
Lincoln asintió con calma mientras la muchacha hizo una mueca pensando en algo que comenzó a darle vueltas en la cabeza. Había una verdad oculta detrás de las sombras, quizá en algún expediente muy bien resguardado. Su madre, el padre de Monty, el padre de Raven. Tantas dudas, tantas incógnitas, tan poca respuestas…
Octavia quería saber todo, quería descubrir por qué le habían ocultado todo esto durante tanto tiempo. Le guardo rencor a su madre, se peleó con su hermano, se enojó con el novio –del cual tenía que admitir no tenía recuerdos de aquel hombre– y aún hoy en día, sentada, se sentía perdida en la oscuridad intentando encontrar respuestas que todo el mundo quería evitar que las tuviera.
Pero una luz estaba brillando en el pasillo y al final de aquel mismo, una persona se encontraba sonriéndole. No se trataba de su madre, su hermano o sus amigos, se trataba de una mujer de cabello negro y vestido rojo ceñido al cuerpo que le sonreía y le decía que ella tenía todas las respuestas que Octavia quería.
Pero la mujer no era un ángel, era un demonio que estaba corrompido y al igual que sus amigos, al igual que su equipo, no tenía nada que le impidiera ver atrás en el pasado y al frente en el futuro.
Continuará…
N/A: No me voy a enrollar así que quiero disculparme si el capítulo tiene algo extraño, quizá algunas faltas de ortografía o cualquier cosa. No sé cuando será la próxima actualización ya que no tengo un capítulo siguiente, pero sí sé que será los días viernes.
Eso sería todo.
Dejen reviews
Se despide Lira12.
