Hola gente! Les traigo un nuevo capitulo bastante largo esta vez, espero les guste y resuelva dudas que existían :)
A leer!
REVELACIONES
"Están cerca" murmuró él con voz ronca. Se notaba que estaba controlando su voz.
"Lo sé. Es hora de poner en marcha el plan" dijo ella con una sonrisa macabra cruzando su rostro.
"Aún podemos buscar otra forma" dijo él con un tono de súplica en su voz.
"¿Qué?" Explotó ella " ¿Ya olvidaste lo que me prometiste?" el negó con la cabeza "Entonces deja los sentimentalismos a un lado, ella no te ama ¿no lo has visto?" eso fue un golpe duro para su orgullo. Lo había cambiado con aquel desertor. Y solo de recordarlo su furia fue creciendo. Se había comportado como un idiota y había caído bajo los encantos de aquella Kunoichi de sonrisa amable. En un inicio nunca se lo imagino, es más, debería haber sido ella quien caiga ante él y por un momento pensó que ya la tenía pero entonces volvió Sasuke y todo se fue al diablo. Las cosas se habían complicado mucho más y hasta había perdido de nuevo a un hijo. La gota que derramó el vaso fue darse cuenta que ella había elegido al hombre que fue responsable de perderlo todo. Había elegido a su enemigo.
"Eso es" dijo ella tomándole el rostro en sus pequeñas manos.
Y entonces recordó que lo había disfrutado. Había llevado al borde de la locura a Sasuke. Ver su sufrimiento fue más gratificante que cualquier cosa que haya vivido.
Pero luego estaba ella. Su mirada cambió subitamente. Recordó las veces que se había sentido como en casa estando en sus brazos. Había sido un completo idiota al permitirse llegar siquiera a quererla. Quería lastimar a Sasuke pero así también saldría lastimada ella.
"Mirame" dijo la mujer tomando su barbilla. Llevó una de sus grandes manos a su bajo vientre. Él la miró sosprendido comprendiendo la instante "Una nueva familia"
"Tu…" ella asintió
"No vamos a permitir que vuelva a hacernos daño, por eso debemos acabar con él...con todos" añadió "Cambiaremos el mundo. Construiremos un mundo en el que podamos vivir sin peligros para nuestros hijos, sin ningún Sasuke Uchiha que pueda destruir nuestra felicidad" lo miraba fervientemente, con locura en sus ojos. Las palabras salieron trabadas pero él no lo noto.
Y entonces las cosas cambiaron completamente para él. Su hijo. De nuevo le estaban regalando la oportunidad de ser padre. Ahora era momento de jugársela por el, valía la pena el riesgo. Su hijo valía más que cualquier cosa en el mundo. Solo esperaba que las cosas terminaran rápido.
"Sasuke-kun" llamé en cuanto la sentí. Sasuke también se detuvo y me miró con resolución en los ojos. Frente a nosotros estaba una especie de guarida que se alzaba con majestuosidad en medio del bosque rocoso. Estaba cubierta con hierba y monte a modo de camuflaje, aunque a decir verdad no lo necesitaba en ese espeso bosque.
Sarada estaba dentro no había duda. Mis pies se movieron por su propia cuenta hacía el interior pero antes de que pusiera una pie en ella la mano de Sasuke me detuvo. Volví mi cabeza y lo miré desesperadamente.
"No quiero que te pongas en riesgo Sakura"
"Soy un ninja, es parte del trabajo" dije removiéndome de su amarre.
"Lo se, solo te pido que pienses con calma antes de actuar." asentí. Sasuke se ubicó a mi lado y juntos entramos en aquel oscuro sitio.
Era extraño que en aquel enorme lugar no hubiera gente. Nadie. El lugar estaba repleto de habitaciones pero estaba muy descuidado. Parecía como si nadie hubiera puesto un pie dentro en varios años.
Unos sollozos provinieron de una habitación al fondo de un pasillo y no dudé en correr hasta allí.
"Mamá" alcance a escuchar.
Sarada. Mi corazón comenzó a latir con fuerza. Abrí la puerta de golpe pero adentro no había nadie. Vacía.
"Mama" ahora venían de la puerta de enfrente. El resultado fue el mismo. Vacía
"¡Sarada!" grité. Estaba ahí, podíamos sentirla. ¿Qué demonios estaba pasando?.
"Al fin llegan" la misma voz de la mujer que se proyectó en aquella noche retumbó por todas las habitaciones del lugar.
"Devuélvenos a Sarada" exclamé perdiendo la poca paciencia que me quedaba.
"No tienen de que preocuparse. Ella está bien por ahora solo…está recuperándose de una operación a la que fue sometida"
Un escalofrío me recorrió entera.
"¿Qué?" la voz de Sasuke apenas era contenida. Adoptó una pose defensiva.
"Ustedes los Uchiha tienen un Doujutsu muy interesante" oh no. "Me pregunto si la pequeña Sarada despertará todo su potencial después de haberle hecho algunas modificaciones" sentí que perdí toda la fuerza de mi cuerpo y de no haber sido por la pared a lado mío habría caído al suelo.
"¿Qué…que le hiciste a Sarada?" susurré.
"¡Muéstrate!" Sasuke estaba furioso. Su Sharingan se había activado y sentí que salían chispas de su piel. Inclusive a mí me dio miedo acercarme.
Se escucharon pasos suaves en algún lugar del pasillo y de pronto entre las penumbras del lugar apareció una figura.
"Finalmente" su voz se escuchó firme y clara esta vez. Pude reconocer su timbre. ¿Acaso?...
No.
La mujer que se dirigía hacia nosotros mantenía una posee segura al caminar y sonreía con descaro. Era la misma mujer con la que había visto al supuesto Sasuke aquella noche frente a su casa compartiendo besos. Mi compañera, mi...
Sakumi.
Mi mente estaba procesando lo que acababa de presenciar. Parecía una ilusión. Una maldita ilusión. Pero no, era Sakumi la que estaba parada frente a nosotros, la misma Sakumi que me había consolado tantas veces en el trabajo, la Sakumi que me había ayudado en los turnos extras en el hospital, la que ahora…había lastimado a mi hija.
Aquella noche, cuando los vi juntos aún sin saber que era un engaño, me arrepentí al haberla juzgado mal sin darle una oportunidad de defenderse, pero estaba enojada porque me sentí traicionada, y ahora lo veía claramente. Sakumi siempre me había estado engañando.
Mi amiga.
"¿Acaso te comió la lengua el gato Sakura?" la burla en su voz era palpable y su mirada reflejaba que claramente había estado esperando esto. Lo estaba disfrutando.
"Sakumi, ¿Qué significa esto?" pregunté aún con la esperanza de que fuera una broma de mal gusto o algo parecido.
"¿La conoces?" indagó en voz baja Sasuke. Asentí. Escuché una maldición salir de su boca.
"Es un juego. Mi juego" respondió ella. Su expresión era tétrica y podría decir que hasta desquiciada.
"Dilo de una vez. ¿Qué es lo que quieres?" preguntó Sasuke por primera vez.
Ella comenzó a reír sonoramente. Su risa sonaba macabra haciendo que los vellos de mi piel se erizarán. Aún no podía creer que ella fuera la responsable.
"Eres tú Sasuke...kun" mencionó acercándose a él. La pose intimidante de Sasuke no pareció detenerla. Me obligué a no pensar en la forma en la que dijo su nombre. Cómo si no fuera la primera vez que lo hacía. Cómo si… "Ha pasado tanto tiempo" susurró con voz inocente cerca de su oído. El estómago se me revolvió.
Sasuke se alejo de ella dando unos pasos atrás y entonces ella soltó una estridente carcajada.
"Oh vamos, en ese entonces no me trataba así" gateo de nuevo hasta él de forma seductora.
"¿Sasuke-kun, la conoces?" pregunté asqueada.
"¿No le has contado todavía?" alterné mi mirada entre los dos. Mi cerebro se negaba en aceptar aquella teoría de mi cabeza. No era verdad. Sasuke la miro fríamente " Dile, Sasuke-kun…dile que tú y yo fuimos amantes"
Cerré los ojos derrotada aceptando la teoría que había formulado hace unos segundos, sin embargo, fue como si vertieran en mi un balde de agua fria.
Aquel beso que habían compartido en el barrio Uchiha no había sido real pero esto…esto era diferente.
"Aun recuerdo la primera vez que llegaste a la posada. Eras el hombre más atractivo del lugar, no pude resistirme a ti y ¿sabes lo que es más gracioso?" preguntó mirándome "Que él también se rindió a mi"
"Cierra la boca de una vez" en un segundo Sasuke la tenía agarrada del cuello robándole el aliento.
"Eso, muéstrate como el asesino que eres en realidad" escupió las palabras con dificultad pero aun asi le mostró una sonrisa sardónica.
"Sasuke-kun" llamé con temor "Ella es…" ella era la mujer de aquella tarde en la que descubrí la infidelidad. Sasuke asintió después de un momento. Solté un suspiro por lo bajo mientras veía la escena frente a mi en camara lenta. La voz de Sasuke parecía estar llamándome, pero yo ya estaba lejos de ahí. Mi mente trataba de recordar las veces en la que ambos se habían mostrado sospechosos. Irónico porque no lograba recordar ninguno. Jamas vi a Sakumi acercarse a Sasuke mientras estaba en la aldea ¿Pero entonces a donde iba Sakumi cuando faltaba al Hospital? Jamas me habia puesto a pensar en ello. Asuntos familiares supuse aunque desconocía si en realidad vivía con familia en la aldea. Cuando llegó por primera vez hace tiempo mencionó haber perdido todo pero nadie nunca profundizó en el tema con ella. Estaría dolida y no querrá hablar me había dicho. Y lo había dejado pasar. Sentí remordimiento una vez más porque si tal vez hubiera puesto mas atención en vez de encerrarme en mi sufrimiento me habría dado cuenta de lo que estaba pasando, las actitudes extrañas de Sakumi, su repentina preocupación por mi vida sentimental y tal vez ella no...
"!Sakura!" la voz de Sasuke me devolvió al presente. Ella había logrado apartarse de él y parecía que ambos acababan de tener un pequeño enfrentamiento mientras yo me mantuve ofuscada en mi memoria. "Te necesito a mi lado" Sasuke me miró con decisión, lo miré un momento sin moverme. Y entonces caí en cuenta que eso ya no importaba. A estas alturas no importaba quien había sido. Podría haber sido ella o cualquier otra mujer pero Sasuke me había dicho la verdad y ya habiamos arreglado todo. Claramente él no sabia que era mi amiga y por eso también estaba molesto. Este había sido el objetivo de ella vernos asi derrotados y enfrentándonos entre nosotros.
Y si Sakumi quería vernos así, no le iba a dar el gusto.
Sonreí. Ella había sido la mujer que me atormentaba todo este tiempo en las noches. Ella era el fantasma que me había hecho sufrir durante mucho tiempo.
Pero lo que ella no sabía era que yo ya lo sabía porque Sasuke me lo había contado todo y yo lo había perdonado. Ya no había razón para enojarme con él. Me sentía tranquila. Y aunque si me había sorprendido ahora ya no me importaba.
"Si eso es todo lo que tienes que decir" mencioné luego de unos segundos. Sasuke la soltó al tenerla del cuello una vez mas y enseguida llevó sus manos a aquel lugar tratando de recuperar aire "!Ahora dinos dónde está Sarada! Exclamé. Vi que dio un respingo en su lugar y luego miró a Sasuke. El le devolvió una mirada burlona.
Sakumi nos miro confundida y luego se levantó del suelo.
"Lo que digas de Sasuke-kun no me importa, así que no desperdicies saliva por nada" continúe. No se había esperado aquello. Seguro pensó que yo no sabía nada y que aquello me destrozaría. No iba a funcionar. Ya no más.
Sakumi parecía ordenar sus ideas mientras retrocedía los pasos. Me acerqué a ella. ¿Por qué había terminado así?
"Sakumi, no tienes que hacer esto" mencioné alzando las manos en son de paz . Sasuke parecioó llamarme pero yo lo ignoré. "Podemos buscar una forma de arreglarlo" Intenté tocarla pero ella se apartó como si mi tacto la quemara. Probé de nuevo, esta vez ella pareció querer tomar mi brazo y antes de que pudiera reaccionar sentí su chackra como cuchillos traspasarme el antebrazo derecho. Un dolor me recorrió todo el brazo. Un brazo del Susanno me tomó apartandome de ella mientras que el otro envolvió a Sakumi. Sasuke caminó con paso tranquilo hasta ella.
Activó su Sharingan y la miró fijamente.
"Ahora no tienes que hablar, veré yo mismo donde tienes a Sarada" ella comenzó a reír. Miré sus ojos, estaban blancos, ciegos. ¿Qué había pasado?
"Tus ojos no servirán en mi" le dijo "¿Crees que no considere está posibilidad?" ¿Acaso ella se cegó voluntariamente? "Soy médico y también científica, así que pierdes tu tiempo conmigo"
"¿Qué hiciste Sakumi?" intenté de nuevo sosteniendo mi brazo lastimado. Mi chackra empezó a fluir por el curándolo.
"He perfeccionado mi habilidad de la vista. Solo veré lo que quiero ver" escapó Sasuke realizando una maniobra que me sorprendió. Además de medic ninja también sabía pelear. "Acaben conmigo y jamás podrán ver de nuevo a Sarada"
"Basta de tonterías" mencionó Sasuke y tomó un kunai dispuesto a terminar con ella. En ese momento la puerta se abrió.
"¡Sakura!" pestañeé algunas veces creyendo haber oído mal. Esa voz.
"¿Rei?" pregunté en voz baja. Sasuke me miró.
Me giré en busca de su voz. En realidad era él. ¿Qué rayos estaba haciendo ahí?
"¿Rei que haces aquí?" volví a preguntar una vez lo tuve cerca.
"Ino me contó lo que pasó. ¿Por qué no pediste mi ayuda? pude haber venido contigo" exclamó y luego miró a Sasuke. Hubo un incómodo silencio durante unos segundos, la mirada jade de Rei chocaba con la onix de Sasuke, luego Rei volvió a hablar "Ya veo por qué"
Mierda.
No era el momento ni el lugar.
"Rei hablaremos luego, ahora es momento de encontrar a Sarada" manifesté. Mi brazo ya no dolia demasiado.
La voz de Sakumi se apoderó de nuevo del lugar.
"Ya que estan todos aqui y si tanto quieren ver a Sarada, de acuerdo se los permitiré. Después de todo ya he hecho lo que necesitaba con ella" maldita.
Y como si de una pesadilla se tratase, mi hija salió de entre las sombras. Caminaba a paso lento y tenía los ojos vendados. No parecía tener control de si misma y sus pasos más bien eran como autómatas. Como si estuviera siendo controlada.
"Sarada" me acerqué hasta ella pero entonces el edificio tembló y algunas muros se derrumbaron obligándome a retroceder. Ahora Sakumi la tenía a su lado agarrada de la mano. Sarada no hablaba, no sonreía, solo estaba ahí frente nuestro sosteniendo la mano de aquella mujer.
"¡Sarada!" llamé y ella no respondió.
Tarde unos momentos en darme cuenta de lo que pasaba. Sasuke ya no estaba a mi lado, cuando levanté la vista lo ví ocupar el lugar que antes lo hacía Sarada a lado de Sakumi. Sentí unos pequeños dedos en mi mano y cuando regresé la vista Sarada estaba ahí. Sasuke se había intercambiado con ella usando el Rinnegan.
Abracé a mi hija con fuerza y le quité la venda de los ojos.
Sarada estaba ciega.
No
Ella no reaccionaba.
"!Que le hiciste a Sarada!" grité con todas las fuerzas que podía. La ira empezó a adueñarse de mi. Mis hombros temblaban y quise matar a esa mujer.
Sakumi ahora tenía mi apariencia y estaba siendo asfixiada por Sasuke.
"Sasuke-kun" escupió con dificultad. "Soy yo, ¿por qué me haces esto?
"No te funcionará está vez" dijo él con voz grave hundiendo más sus dedos en el cuello de Sakumi. La transformación se desvaneció. Aunque quise destrozarla yo mismo la necesitábamos viva porque solo ella sabía lo que le había sucedido a Sarada y podría darnos una solución.
"Espera Sasuke-kun" grité. Sus ojos se encontraron con los míos y supe que sabía lo que pensaba. Y entonces aprovechando su descuido ella hundió un kunai en el abdomen de mi esposo atravesándolo. Un gruñido salio de los labios de Sasuke y se aparto de ella soltándola. "¡Sasuke-kun!" volteé a ver a Rei. El parecía tan confundido con todo aquello. Abracé a Sarada antes de soltarla. "Rei necesito ayudarlo, por favor, cuida a Sarada. Confío en tí" él me miró con una expresión que no supe determinar pero luego asintió. Tomo a Sarada del brazo y la cargó.
Me acerqué hasta Sasuke, su rostro estaba contraído por el dolor. Acerqué mi mano hasta la herida y retiré el kunai despacio. Una sustancia morada salió del cuerpo de Sasuke. Mierda. El kunai estaba envenenado.
"Luego de deshacerme de ti continuaré con toda tu familia" mencionó ella. Comencé a infundir mi chackra en el cuerpo de Sasuke. El veneno que habia utilizado se habia esparcido por su cuerpo rápidamente y lo había inmovilizado.
"¿Por qué haces esto?" demandé saber. Los ojos de Sakumi me miraron con recelo pero luego respondió.
"Hace mucho tiempo el me quitó lo que más quería. Destruyó mi familia" las palabras salían con furia de su boca.
"Sakumi, escucha, él no es…"
"¡Cállate!" su voz sonó por todo el lugar. "No te atrevas a defenderlo. A un asesino"
De pronto Sasuke escupió veneno por la boca. Aquello no lo había visto antes. ¿Que clase de veneno había utilizado? Normalmente la extracción de venenos del cuerpo era algo que se me daba bien pero por alguna razón con Sasuke no estaba funcionando. Imposible.
Sakumi comenzó a reír.
"Hay muchas formas de destruir a alguien. No solo en una batalla. No deberías haberme subestimado Uchiha Sasuke" dijo su nombre casi con asco. Y me di cuenta a lo que se refería. "Alejarte de tu familia sería el primer paso, luego me encargaría de acabar con todos y aunque quieras hacer algo al respecto ahora ya es muy tarde para ti"
"No tienes que hacer esto, aún hay tiempo de que…" comencé. Había un ligero tono de súplica en mi voz aunque trate de controlarlo. La verdad estaba asustada. Mi ninjutso médico no estaba funcionando y Sasuke no podía curarse el solo, además Sarada estaba herida y quién sabe lo que esa mujer le había hecho. Estaba en una situación grave. Resoplé molesta.
"Sasuke morirá" mencionó tajante y yo me estremecí "Morirá sabiendo que su hija ha quedado ciega y que su esposa pronto lo acompañará. En aquella época no pude proteger a mi familia, no pude defenderme ni tampoco a ellos pero ya no será así. Te mostraré lo que he aprendido de mi odio hacia ti"
"Sasuke-kun ya no es como antes" exclamé "Entiendo cómo te sientes pero no voy a dejar que acabes con mi familia" deje recostado a Sasuke en el suelo. Si la única forma de salvar a mi familia era destruyendo a Sakumi lo haría. No me dejaba elección. "Lo siento Sakumi" miré por el rabillo del ojo a Rei. El mantenía a Sarada pegada a su pecho y sus ojos reflejaban miedo. Luego miré a Sasuke, respiraba con dificultad. Podía ser el ninja más poderoso del planeta pero lo habían envenenado y a los efectos del veneno todos eran vulnerables y ni siquiera su poder podría curarlo. Si no actuaba con rapidez pronto sus órganos dejarían de funcionar. Tenía que acabar con ella primero o sino no me dejaría salvar a Sasuke ni a Sarada.
En un segundo me ví frente a Sakumi en medio de una pelea de Taijutsu. No se le daba mal, pero a mí tampoco y la ira y el deseo de poner a salvo a mi familia me daban más fuerzas para seguir luchando. Recibí un par de golpes en el cuerpo los cuales le devolví con el doble de fuerza.
Mierda. Por qué no tenía el poder de Naruto de convencer a la gente. En esos momentos desee que él estuviera a mi lado haciendo recapacitar a Sakumi porque la verdad no quería matar a Sakumi. Ella era mi amiga y como todos, alguna vez en sus vidas, estaba cegada por el odio. Tenía que haber otra salida y ella merecía una segunda oportunidad. Convencida de eso me alejé de ella y detuve el combate. Sakumi estaba herida y no podía mantenerse de pie. Sentí pena por ella.
"Sakumi, te lo vuelvo a repetir. Eres mi amiga y no quiero hacerte esto. Deja a mi familia en paz y podremos encontrar una solución, tu puedes seguir en la aldea, mereces una segunda oportunidad" hablé calmadamente. Sakumi se mantuvo en silencio por unos segundos. Parecía pensarlo. La tensión podía sentirse en el aire.
"Sakura, Sakura" sonrió con sorna levantando su vista hacia mi "eres tan ingenua" cerré los ojos con fuerza. Lo había intentado.
"Si es lo que quieres está bien. Y si es asi tendré que destruirte porque no voy a dejar que hagas más daño a mi familia" Adopté una pose defensiva lista para otro combate. Sakumi sabía luchar estaba claro. No solo eran medic ninja, nos había ocultado su formación como ninja de batallas. "¡¿Que jutsu utilizaste con Sarada?!" demandé saber esta vez más exigente.
"Como ya pudiste ver, le he quitado su preciosa visión. Jamás podrá ser una Uchiha verdadera. La escoria de ese clan se acabará para siempre"
"Ella no tiene nada que ver en lo que haya pasado entre Sasuke y tú"
"Pero es importante para Sasuke y lastimarla sería una buena forma de vengarme de el. Una pena por Sarada, una niña tan dulce" comenzaba a desesperarme. No tenía mucho tiempo. "Sarada" llamó y como si de un robot se tratase mi hija comenzó a avanzar hacía ella. Rei la sostenía de la mano evitando que fuera pero parecía como si una fuerza sobrehumana la arrastrará hacia Sakumi.
"Sarada no" escuché a Rei decir.
"¡Sarada! Despierta"grité pero ella no me escuchaba.
"No te hará caso. Por el momento digamos que soy la que la controla"
"Déjala tranquila, lo que quieras hacer hazlo conmigo a ella dejala en paz"
"En verdad eres egoísta Sakura" mencionó "¿Realmente quieres devolverle la vista a Sarada para que luego se entere que la ocultaste de Sasuke, de su propio padre? Te imaginas cómo se sentirá? Engañada por su propia madre. Agradéceme por haberle quitado aquella maldición" dijo refiriéndose al Sharingan. No pensé muy bien en lo que hacía pero un segundo nos vimos envueltas en una pelea cuerpo a cuerpo de nuevo. Sakumi se movía con agilidad y dominaba el elemento viento y agua. Yo esquivaba todos sus ataques y en un par de veces la golpee de golpe con mi fuerza lanzandola lejos.
"Eres discípula de Tsunade" se limpió la sangre que salía de su boca en cuanto se levantó del suelo. Ella estaba enojada pero yo estaba furiosa. Se había metido con mi familia. La amiga en la que confíe.
Seguimos durante unos segundos más hasta que en uno de mis movimientos la sujeté en la pared lista para darle el golpe final.
"Sakura" la voz de Rei sonaba ajena, distante a mi.
"Es tu última oportunidad" dije mirándola fijamente a los ojos. Sakumi estaba lastimada y yo también. Algunos de sus ataques me habían logrado herir, pero no podía desperdiciar más chackra, no si quería salvar a Sasuke.
Sakumi me miró con odio en los ojos. Era una mirada llena de rencor, la había visto antes, conocía esa mirada. Era la que solía tener Sasuke cuando su corazón estaba consumido por el odio y la venganza.
"No quiero hacerte esto Sakumi" dije. Ella solo sonrió pero no dijo nada.
"¡Ahora Rei!" su voz retumbó por el lugar haciendo estremecer las paredes. La miré confundida y ella me sonrió con burla. Entonces volteé mi vista atrás y lo que ví desee no haberlo hecho jamás.
Rei sostenía a una Sarada que habia recuperado la conciencia y que se removia de entre sus brazos. Había salido del trance al que la tenía sometida Sakumi. Sentí un alivio en el pecho.
"¡Mamá!" su vocecita aterrada me llamó desde esa distancia y yo no pude más que soltar a Sakumi y correr hacia ella.
"No te acerques" la voz de Rei era amenazadora y me detuvo en mi lugar.
"Rei"murmure "¿Que pasa?" No entendía lo que estaba pasando.
"Atrás"volvió a decir sosteniendo a Sarada del cuello con su brazo. Ella trataba de safarse.
"¿Qué estas haciendo?" cuestioné. Una risa nerviosa se escapó de mi boca. Hice amago de acercarme a ellos pero él la aparto de mi y la agarró del cuello asfixiandola. "¡Rei!" grité "¡Suéltala!
"Ma..ma" la voz de Sarada se escuchaba entrecortada, se estaba asfixiando. Sin pensarlo más corrí hacia ella pero cuando estaba a punto de tomarla desapareció de mi vista. Parpadeé un par de veces y luego regrese mi vista hacia Sakumi. Rei ahora se encontraba a su lado indundiendo su chackra en las heridas de Sakumi. No podía ser cierto.
"¿Jamás te preguntaste porque siempre te insistía en que debías conseguir alguien más?" preguntó ella y su pregunta me tomó desprevenida.
"¿Qué estas tratando de decirme?"
"Así es, siempre te sugerí aquello y luego apareció Rei"
"No entiendo" aunque sabía que dirección estaba tomando aquello me negaba a siquiera considerarlo. No Rei.
"Rei hizo un buen trabajo seduciéndote y a pesar de que en un principio ví difícil el hecho de que te desapegaras del recuerdo de Sasuke al final no podía creer lo bien que caiste" una parte de mi se removió por dentro y sentí que mis piernas no serían los suficientemente fuertes para sostenerme en pie. Negué con la cabeza una, y otra y otra vez.
"No" susurré y comence a reir. Aquello me parecía gracioso. Rei no me traicionaría, yo confiaba en él, le había dejado a mi hija en sus manos.
"Debo admitir que no soportaba verlos juntos, después de todo es difícil ver a tu esposo en brazos de otra mujer, ¿no es cierto Sakura?" Escupió mi nombre pero yo me había perdido en lo que acababa de decir. Rei y ella eran…esposos. "Hay muchas formas de acabar con alguien"volvió a repetir y maldita sea odie esa frase. Ahora entendia a qué se refería. Quizo acabar con nuestras vidas, destruyendo nuestro matrimonio, poniéndonos en contra del otro, debilitandonos y para ello habían trabajado juntos. Sakumi era la que había engañado a Sasuke y Rei…a mi.
"Rei dime qué no…"quería escucharlo, necesitaba saberlo de sus labios. Su mirada jade estaba fría, distante, como si no recordara lo que habíamos vivido, como si todo lo que pasamos fue un sueño. Me asusté.
"Es cierto"dijo él. El aire se escapó de mis pulmones y aunque quise decir algo nada salió de mi boca. Yo había llegado a querer a Rei más que como a un amigo y... todo había sido un engaño desde el principio.
Me odie con todo mi ser, porque había caido en su juego yo también y solo ahí me di cuenta de todo lo que había causado. Sasuke no me había engañado a mi, yo lo había hecho. Había estado con otro hombre y había llegado a querer a ese hombre y Sasuke solo se había apartado dejándome el camino libre para que consiguiera la felicidad que creyó que me había quitado. Lastimé a Sasuke y también a Sarada. Lo que había hecho era imperdonable.
"¿¡Qué había hecho!?"
Sentí lágrimas rodar por mis mejillas y cuando levanté la vista mire a Rei. Pareciera imposible que aquel frío y déspota rostro hace algún tiempo me miraba con ternura y amor como si yo fuera lo más importante para el.
Retuve el aliento y cerré fuertemente los ojos. En mi interior quería que todo acabará, que todo aquello fuera solamente una fea pesadilla de la que despertaría. Pero no. El dolor provocado por mis uñas incrustadas en la palma de mi mano era real. El dolor que sentí en mi corazón era real.
Miré a Sasuke. Respiraba agitadamente y mantenía los ojos cerrados producto del fuerte dolor que debía estar sintiendo. Debió haber escuchado todo lo que revelaron y me sentí miserable. Quise correr a el y abrazarlo y hacerle saber que lo amaba con todas mis fuerzas. Que había sido una tonta y que por mi estupidez ahora él estaba así y su vida peligraba. Pero no pude.
De pronto el abrió sus ojos y me miró fijamente con tal resolución que no pude ni siquiera moverme de mi lugar. Sostuve su mirada pero las palabras no salieron de mi boca. Me sentía avergonzada. Entonces Sasuke asintió con su cabeza y sentí que el aire que estaba reteniendo salía de mi y el oxígeno inundaba nuevamente mis pulmones. Sasuke lo había escuchado todo y lo había aceptado. Su mirada me dejaba en claro que me había perdonado. Mis ojos se cristalizaron y cubrí con mis manos mi boca para no romperme a llorar. Asentí en silencio después y ahí supe lo que debía hacer.
Lo de Rei me dolía, me quemaba el corazón, pero ahora Sasuke estaba a mi lado apoyándome y solo eso importaba. Ya no debía dudar más. Era el momento de acabar con todo.
"Lo siento por ti Rei. No te creí capaz de hacer algo así. Me has engañado no solo a mi sino a Sarada también y a todos en la aldea" mi voz sonaba entrecortada al inicio pero poco a poco fue cobrando fuerza a medida que caminaba hacia ellos "Los dos lo han hecho. Y por eso no voy a dejar que se salgan con la suya!"grité y antes de que siquiera pudieran parpadear me ví frente a ellos. Sarada utilizó su chrackra para zafarse de ellos a pesar de no poder ver.
"Corre Sarada" exclamé y mi hija me hizo caso. A pesar de no tener vista logró llegar hacia Sasuke. De alguna forma la conexión entre ellos era inevitable y me arrepentí de haberlos alejado.
"!¿Crees que enviándola con su padre medio muerto la protegerás?!" gritó con sarcasmo Sakumi. Luego de arrebatarles a Sarada había protegido con su cuerpo a Rei. Estaba claro que él si era solo medic ninja y no uno de combate.
"Sarada siempre estará protegida por nosotros. Nunca le volverás a poner una mano encima" mencioné encolerizada y reuniendo chackra en mi brazo, de un golpe los envié a ambos contra la pared. Sus cuerpos quedaron inertes unos momentos. Escuché una maldición provenir del cuerpo de Rei.
De pronto sentí una soga alrededor de mi cuello robándome el aliento. Abrí mis ojos con dificultad y vi a Sakumi sonreir desde la distancia. El agarre se fue haciendo cada vez más fuerte pero entonces alguien o más bien algo cortó la cuerda y volví a respirar. Se sentía cálido y confortable. Era el Susano. O más bien su brazo.
Regresé a ver a Sasuke asombrada. Él había logrado ponerse de pie y había activado la parte superior del Susano manteniendo a Sarada junto a él. Sonreí por impulso.
"Ahora Sakura" dijo él con dificultad y asentí. Debía ser rápida pues Sasuke no aguantaría mucho.
Ahora estaba protegida por el Susano de Sasuke así que ya no había que temer. El me protegía. Lo último que ví fue los enormes ojos de sorpresa de Sakumi al ser impactados por mi poderosa fuerza y mandarla lejos junto con Rei. Las paredes que atravesó de ese lugar se desplomaron en cuanto sus cuerpos cayeron al suelo cubriéndolos por completo. No había querido llegar a eso pero no me habían dejado opción. Ya no sentía el chackra de Sakumi pero si el de Rei, ligeramente.
Me acerqué hasta el cúmulo de piedras debajo de las cuales se encontraban ambos cuerpos. Sakumi yacía sin vida en el frío suelo y Rei respiraba con dificultad. Ella se había llevado la peor parte recibiendo casi todo el peso.
"Sakumi"susurró bajito pues no le quedaban fuerzas ni para curarse sus heridas graves. Se agachó hasta ella y la abrazo fuertemente lanzando sollozos audibles por todo el lugar. Si se dio cuenta de mi presencia la ignoró.
Entonces Rei si la amaba verdaderamente. A su forma la amaba. Era un escena desgarradora a pesar de tratarse de mis enemigos.
"Lo siento"dijo luego y aunque creí que se dirigía a ella está vez fue hacia mi. No supe que decir. "Lo siento" volvió a repetir.
"Rei"murmurré
"Sakumi estaba embarazada. Iba a ser padre de nuevo" su voz sonaba entrecortada. Me sentí fatal y culpable.
"No lo sabía"admiti
"Lo sé. Y no tienes la culpa. En realidad no querías hacerlo pero no te dejamos elección" dejó su cuerpo recostado en el suelo y acomodó suavemente su cabello. Acarició su rostro lastimado con ternura. "Nos merecíamos esto"
"Rei tu no…" pero me interrumpió
"Lo siento Sakura"mencionó poniéndose de pie con dificultad "Me refiero a todo el daño que causé" continuo. Su mirada se había suavizado. "Pero por ella iba a hacer cualquier cosa...porque la amaba" entonces recordé la vez que huí de la aldea para irme con Sasuke haciéndole saber que estaría dispuesta a hacer lo que me pidiera para estar a su lado porque yo lo amaba. ¿Quien era yo entonces para juzgar a Rei?. Lo entendía. Sakumi se había hundido en el dolor y odio y había arrastrado a Rei con ella. No pude salvarla pero con Rei todavía existía esa posibilidad "Me hubiera encantado acompañarla" mencionó dirigiéndose a Sakumi y supe a lo que se refería.
"No Rei" dije acercándome "Tu eres diferente, tienes salvación. Lo que hiciste estuvo mal pero no tienes que morir por aquello, podemos ayudarte…si vienes con nosotros"
"¿Por qué aún después de todo lo que te hice sigues creyendo en mi?"
"Porque…me parezco a ti"admití. Y en cierta forma era verdad. Ambos habíamos hecho lo que habíamos hecho por amor. Rei no respondio enseguida.
"Me gustaría quedarme con ella un poco más"mencionó y volvió a acunarla entre sus brazos. Asentí y me alejé de ellos corriendo hacia Sasuke.
Se encontraba en el suelo con el rostro contraído de dolor. Usar el Susano lo había debilitado más en su condicion. Sarada estaba a su lado sosteniendo su mano entre las suyas.
"Es mi papá" dijo Sarada en cuanto llegué a ellos. Su mirada estaba ausente producto de no tener visión.
"Si" afirmé y comencé a emanar chackra de mis manos. No parecia funcionar aún y buscando en mi memoria recordé algo que la señora Tsunade me había enseñado. Una práctica antigua que podría valer en esta situación y comencé a aplicarla. Era difícil pero si me concentraba lo lograría.
"¿Cómo es papá?"preguntó de nuevo Sarada. Levanté la vista hacia ella sin dejar de aplicar chackra. Sarada no podía verlo "Quisiera que me lo describas"
"Tu papá es muy alto, tiene la piel blanca y muy suave, su cabello negro ahora mismo está largo y le cubre su ojo izquierdo. Sus ojos son negros y su mirada parece llegarte al alma…es igual a ti, muy hermoso" sonrei sin pensar. Lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de Sarada y se me hizo un nudo en la garganta.
"Suena como a mi profesor" mencionó con una sonrisa triste limpiándose las lagrimas.
"Lo siento por ocultártelo Sarada" en verdad lo hacía.
"Tuviste tus razones mama y ahora sé que Rei estuvo involucrado. Solo querías protegerme"
"Pero no lo hice y ahora estamos aquí" mencioné derrotada. Sarada agachó su cabeza. Pero todavía había una oportunidad de devolverle la vista. Rei podría ayudarnos…tal vez. "Volverás a ver Sarada"prometi y lo decía enserio. No descansaría hasta haberlo conseguido. Mi hija no pagaría mis errores.
Entonces Sasuke emitió un gruñido y abrió los ojos. Su mirada parecía perdida pero luego volteó su cabeza hacia mi. Le sonreí porque me nacía. Lo había logrado. Había eliminado todo el veneno de su cuerpo. Sasuke torció sus labios en una ligera sonrisa.
"¿Pa…papá?" la voz de Sarada temblaba ligeramente. Parecía querer buscarlo con sus ojos.
"Sarada" respondió Sasuke y en ese momento ella se echó a llorar en sus brazos. Estaba feliz. Sasuke correspondió su abrazo con intensidad. Por fin estábamos reunidos. "Perdoname por no decírtelo Sarada" continuo Sasuke cuando se separaron.
"Lo sé y no tienes que preocuparte por eso" respondió ella "de todas formas…ya te conocía desde hace mucho tiempo" sonrió. Sasuke me miró confundido y yo solo le sonreí "Me enseñaste el jutsu bola de fuego" terminó con una gran sonrisa. Mi hija tenía un gran corazón.
La única puerta restante que se mantenía en pie de la construcción se abrió y un Naruto agitado llegó hacía nosotros. Detrás suyo venía Kakashi sensei.
Mis ojos se abrieron de sorpresa.
"Naruto, Kakashi-sensei"exclamé
"Sakura-chan, Sasuke" dijo llegando hacía nosotros "Lo hemos descubierto" mencionó sonriendo "Hemos descubierto quien está detrás de todo esto" su mirada viajo de nosotros hacía las ruinas y los cuerpo que se encontraban en el fondo de la construcción "Aunque veo que ya lo resolvieron" concluyó
"¿Naruto, que estás haciendo aquí?" pregunté.
"Luego de que nos enteramos quienes estaban detrás del plan vivimos tras de ustedes. Debíamos advertirles. Sai nos informó su ubicación. Diablos...Sabía que esos sujetos me daban mala espina"
"Pero ya acabaron con el asunto" continuo Kakashi-sensei sonriendo "Nuestra ayuda no fue necesaria y vaya que nos tomó dias para llegar hasta aqui"
"Gracias por tomarse la molestia de venir" dije sinceramente.
"Lo que sea por mis mejores amigos" dijo Naruto con una gran sonrisa, y luego se acercó a Sasuke.
"Entonces teme, ¿ya resolvieron lo que hay entre ustedes?" le preguntó. Sasuke resopló fastidiado.
"Hmp"
"Me alegro por ustedes" y lo envolvió en un abrazo fraternal.
"Me alegra que las cosas resultarán de esta manera" mencionó Kakashi "Aunque de alguna forma estaba seguro de que asi sería"
"¿Que dices Kakashi-sensei?"indagé de forma escrutadora "¿Estabas muy seguro de que perdonaría a Sasuke verdad?" mi sensei se protegió con sus manos a modo de bandera de paz. Sonreí. Yo también lo había sabido siempre. Siempre sería Sasuke, solo él.
"Bueno, si ya hemos acabado aquí debemos volver a Konoha, dejé a Shikamaru a cargo pero sin mi todo se vuelve un desorden total" dijo Naruto rascándose una mejilla.
"Pero que dices Naruto, si tú no hiciste nada aquí" bromee
"¡Sakura-chan!" exclamó. Solté una risa. Mi rubio amigo jamás cambiaría.
"¿Qué haremos con el?"indago Kakashi-sensei refiriéndose a Rei. Volteé a verlo. Me dolía verlo así a pesar de todo. Sostenía a Sakumi entre sus brazos.
Naruto adquirió una posición defensiva pero posee una mano en su pecho para calmarlo.
"No Naruto, él ya no es una amenaza, de hecho lo necesitamos" y miré a Sarada. Les conté lo que había pasado brevemente y entonces lo comprendieron.
"Sarada"dijo Naruto acercándose a ella.
"¡Séptimo!" exclamó asombrada
"¿Eres una niña muy valiente sabías?" los ojos de Sarada se iluminaron. Mi hija llevaba como ejemplo a seguir a Naruto y entendía el porque de su reacción. "Y en la aldea necesitamos muchos niños valientes como tu. Me encantaría que me ayudarás cuando volvamos a la aldea, quiza…como mi asistente y quién sabe algún día puedes llegar a ser Hokage" la felicidad no le cabia en el rostro de Sarada. Aceptó emocionada. Pero de pronto su rostro de entristeció.
"Pero no puedo ver" el alma se me partió "Y no puedo ser Hokage si no puedo ver"
"Yo puedo ayudar en eso" todos nos volteamos hacia Rei que caminaba lentamente hacia nosotros. Sarada lo miró con desconfianza.
"Ya has hecho bastante"dijo Naruto. Jamás le agradó del todo Rei y ahora tenía muchas razones.
"Naruto" advertí "Ya te lo dije"
"Entiendo que no confíen en mi, pero conozco dónde está el laboratorio de…Sakumi. Allí obtendrán la solución y Sarada podrá volver a ver"
"Llévanos" demandó Sasuke.
Rei asintió.
Sepultamos a Sakumi cerca de allí. Este era su país y debía estar en casa. La ceremonia fue breve y pude sentir el dolor el rostro de Rei. El amor nos podía hacer actuar de formas inexplicables. En ese sentido si entendía a Rei. Despedí a la que una vez fue mi amiga y colega por última vez y nos pusimos en marcha.
Con el Susano de Sasuke nos transportamos todos hasta el laboratorio. No quedaba muy lejos de la antigua construcción. De hecho lo habíamos pasado antes Sasuke y yo pero no nos dimos cuenta.
El lugar hacía recordar a alguna guarida de Orochimaru. Tenía el mismo aspecto lúgubre y oscuro. Al llegar a la habitación principal nos encontramos con toda clase de experimentos y materiales listos para ser usados. Sarada había pasado por aquí antes y me dieron ganas de vomitar de solo imaginarme a mi hija amarrada a la camilla como conejillo de indias para los experimentos.
"Sarada perdió la vista y no podrá recuperarla por completo a pesar del tratamiento" dijo Rei con remordimiento en su voz. "Su Sharingan tal vez nunca despierte" su voz se fue apagando.
"Dime qué debemos hacer" exigí saber.
"Sakumi destruyó sus corneas" y comprendí la magnitud del problema "La única solución sería un trasplante de córneas pero se necesita un donador" lo sabía. Rei y yo eramos médicos y para eso el donador debía haber muerto "Sin embargo, Sakumi creó una solución a partir de células de Hashirama que funcionarían como células madre y pueden regenerar el tejido…aunque lleve algún tiempo"
"Podré soportarlo" la voz de Sarada irrumpió en el lugar.
"Vaya así que células de Hashirama"mencionó Kakashi-sensei masajeándose el mentón. Era lo mejor.
"Deberás usar lentes de ahora en adelante. Tu vista no será la mejor" dijo Rei dirigiéndose a Sarada. Ella asintió. "Y tal vez no despiertes el Sharingan"
"Prefiero poder ver" respondió ella con resolución. Sonreí. A pesar de la situación, ella no se había derrumbado. Me sentía fatal por no haber podido ayudar a mi hija antes, por verla asi y por no se yo la que ocupe su lugar.
"Sarada será una gran ninja con o sin Sharingan" dijo Sasuke por primera vez. Lo hacía con el objeto de infundirle valor a Sarada. Ella asintió sonriendo.
"Bien" continuo Rei "Necesitaré que salgan la habitación y quedarme con Sarada"
"¿Cómo sabremos que no le harás nada más?"preguntó un desconfiado Naruto. Rei no respondió. La pregunta era justa.
"Me quedaré con ellos" dije firmemente y nadie me haría cambiar de opinión. "Soy médico también"
Todos asintieron y salieron de la habitación. Una vez solos Rei se acercó a Sarada. Tomo su mano entre las suyas. Entendi que para eso habia querido quedarse a solas con Sarada.
"Sarada" ella no respondió. Estaba dolida también "Se que participé en hacerte daño" silencio "Lo que tienes es en parte mi culpa. Perdon"
"¿Por qué lo hiciste?" preguntó ella entonces "Eramos una familia, confiamos en ti"
"Lo sé y lo siento. Jamás me lo perdonaré. Y quizás hoy no lo comprendas pero lo que hice lo hice por amor"
"¿Por amor?" volvió a preguntar
"El amor es extraño y actúa de muchas maneras. La forma en la que actúe no fue la correcta y este es el resultado. Tu saliste herida y tu mamá también" regresó su vista hacia mi. Sarada no dijo nada por lo que Rei continuo. "Pude haber mentido en muchas cosas pero no en que las queria" me estremecí "Lo sigo haciendo" finalizó
"Tambien te quiero Rei" dijo suavemente Sarada "Es por eso que me duele" una lágrima traicionera rodó por mi mejilla. Me limpie rápidamente.
"Lo siento mucho Sarada. Espero que un día puedas perdonarme, pero si no lo haces lo entenderé" ella no dijo nada más y se recostó en la camilla para comenzar el procedimiento. Me acerqué hasta ella al otro lado de la camilla y tomé su mano. Le di un suave beso.
"Estarás bien" mencioné sonriendole
Una hora después habíamos acabado. Sarada permanecía dormida y tenía los ojos vendados. Afuera nos esperaban todos.
"Todo salió bien" dije quitándome el mandil "Ella necesita descanso unos días y después podrá ver con ayuda de lentes"
"Me encargaré de ello" dijo Sasuke y aunque no entendí muy bien asentí.
"Estupendo" dijo Kakashi-sensei "Me alegra que todo haya marchado bien pero...ahora Naruto, la aldea te necesita" mencionó dirijiendose al rubio.
"Lo sé. No sea aguafiestas Kakashi-sensei" respondió Naruto.
"Tiene razón Naruto. Has estado fuera algunos días y debes regresar a cumplir con tu deber. Nosotros estaremos bien" mencioné
"¿Qué haremos con él?" volvió a preguntar Kakashi mirando a Rei.
"Lo llevaremos a la aldea. Es un ciudadano después de todo. Recibirá su castigo y será tratado como el resto de criminales" la voz de Naruto era cruel y despectiva.
"Naruto" advertí. Lo conocía. Naruto no era un cruel Hokage, estaba segura de que encontraría una solución para Rei.
"Perdón, me deje llevar por el momento" levantó sus manos en son de paz.
"Es lo que merezco" dijo Rei y volvimos a verlo. Lo miré con tristeza. Estaría en prisión algún tiempo pero estaría bien en la aldea.
"Bien, es hora de marcharnos. Despídenos a Sarada. Cuando vuelva a la aldea organizaremos una gran reunión de bienvenida" volvió a retomar Naruto alegremente. Las fiestas le encantaban.
"De acuerdo" sonreí. Estaba muy agradecida con ellos. Siempre preocupándose por nosotros. "Adiós Kakashi-sensei"
"Nos vemos" respondió el "Y no hagan demasiadas travesuras" me sonrojé de inmediato. Escuché un bufido de Sasuke. El también estaba incómodo.
Y se pusieron en marcha.
"Rei" llamé antes de verlo desaparecer entre los muros de la guarida. Él se detuvo y se volvió hacía mi. "Gracias" algún día podría encontrar el perdón para otorgarle pero en ese instante estaba profundamente agradecida por lo que había hecho con Sarada. Yo sola no hubiera podido. El asintió con la cabeza y luego desapareció con mi antiguo equipo.
Me volteé hacía Sasuke. Me miraba con los ojos entrecerrados.
"¿Lo amas?" preguntó de pronto tomándome desprevenida.
"No" respondí sincera. Jamás había amado a Rei. Sasuke no dijo nada más y quise molestarlo un poco "¿Por qué? Estas celoso" lo miré por entre las pestañas poniendo la mejor cara de inocente que se me daba.
"Hmp" amaba su monosílabo. Lo había extrañado tanto. Sasuke siempre lo utilizaba cuando no quería admitir algo.
"Te amo Sasuke-kun, siempre lo supe" reconocí acercandome mas a él. "Solo que a veces me olvidaba"
"Lo se" dijo él y sin previo aviso me tomó de la cintura plantadome un beso en los labios que me robó el aliento y me dejó suspirando con ganas de más. Lo ví alejarse con una sonrisa burlona en su rostro. Se había salido con la suya.
El viaje de regreso sería muy largo.
Quiza se lo esperaban, quizá no. Dejenme su comentario para saber que tal les ha parecido el capitulo y si tienen dudas también aunque con el cap de hoy ya no creo jaja
Nos leemos en el proximo :)
