Hola a todos.
Muchas gracias por su paciencia con la presente actualización. He tenido unos días un poco difíciles pero ya estoy de regreso.
Quiero agradecer muchísimo las reviews de Jabberwooky Testarossa, Carmencha27, Jansgely (¡Que bueno que sigues por aqui!), ktdestiny, Hbnight, Mirx (¡Me dió mucho gusto leerte!), Stan Gi-Dle, Erieyla76, Luna del Desierto, Triblyn, Shirei-Kan, Schnee, y muy MUY especialmente a Rainhard, Kod-03 y Rogue Devlin. Sus comentarios me motivan mucho a mantener el ritmo pese a cualquier vendaval externo de lo que parece ser, la nueva normalidad mundial...Realmente muchas gracias, pronto les responderé apropiadamente.
Espero que este capítulo les guste tanto como a mí me gustó a mi escribirlo. Me disculpo anticipadamente por cualquier error que aún tuviera el texto. Revisé mucho más en esta ocasión pero he encontrado todavía errores en los últimos tres capítulos que necesito corregir. Les agradezco su paciencia y su comprensión con los errores. Me puliré en breve.
El final está cerca pero no tanto… sigan sintonizados con esta historia que aún quedan sorpresas...
PS. A quienes me han preguntado por las otras historias...Ninguna está abandonada, espero tener alguna sorpresa pronto. Estoy trabajando mucho en ellas para publicarlas como realmente quiero que sean.
ADVERTENCIA: Este fic es Fate-Nanoha y está clasificado M, por contenidos y situaciones fuertes y/o violentas, así como escenas íntimas de carácter sexual entre dos mujeres. Si este tipo de contenido, no es de su agrado, por favor no lo lean.
DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores. Todas las situaciones y personajes presentados en esta historia son ficticios, cualquier parecido con situaciones o personajes reales, históricos o presentes, no es en absoluto intencional.
"La Sombra"
por Aleksei Volken
Capítulo 18. Destino - Parte I.
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"La atrocidad es reconocida como tal por la víctima y el perpetrador por igual, por todos los que se enteran al respecto. La atrocidad no tiene excusas, no tiene argumentos atenuantes. La atrocidad nunca equilibra o rectifica el pasado. La atrocidad simplemente arma el futuro para más atrocidad. Se autoperpetúa sobre sí misma, como una forma bárbara de incesto. Quien sea que cometa una atrocidad también comete todas las atrocidades futuras nacidas de la primera."
Frank Herbert, The Apocrypha of Muad'Dib, Children of Dune
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Suburbios de Midchilda, Residencia de Campo de la Familia Isurugi, Midchilda, Día 03, Onceavo Mes. 15:00 hrs
A Fate le parecía que el día había sido demasiado largo.
Ella no creía que el destino fuese una sentencia ineludible. Su formación, su educación, aún sus dolorosas pérdidas de vida le habían enseñado que ella tenía el poder de la voluntad para oponerse a la casualidad más terrible y a la causalidad más desventajosa.
Siempre había creído que tenía la fuerza suficiente, no para oponerse a un destino preestablecido, sino para luchar por crear el propio. Se había entrenado y cultivado con dedicación toda su vida para ese fin a conciencia.
Ese largo día le enseñó a Fate que destino y azar, eran dos cosas muy diferentes, que cada una parecía tener voluntad propia y que a veces, se ponían de acuerdo para que lo que tenía que suceder, sucediera; inexorablemente, más allá de cualquier deseo, prevención o esfuerzo.
Ruriko Isurugi debía tener fácilmente unos sesenta y cinco años, sino es que más. Era una contemporánea del abuelo de la Superintendente Ryōko Yakushiji. Sin embargo, pese a tener todo el cabello blanco, su porte y su semblante e incluso su figura, parecían los de una mujer que no llegaba siquiera a los cuarenta años.
Además de ser alta, era delgada, y aunque se vestía con elegancia, todo a su alrededor destilaba una clase añeja, que no solo estaba relacionada con el dinero.
Sin tomar en cuenta su apariencia y su retiro profesional, la señora Isurugi tenía aún gran influencia en la esfera política de Midchilda y especialmente en el ámbito de la seguridad.
− ¿Qué tal está la pequeña Carim?− preguntó la señora Isurugi llevando elegantemente la taza del exquisito juego de té que había ordenado para la pequeña comitiva que la visitaba de imprevisto y con tanta premura, de acuerdo al requerimiento de la Agente Schach Nouera a nombre de Carim.
El salón donde Ruriko las había recibido era magnífico; al igual que el resto de la mansión de la cual apenas pudieron vislumbrar el exterior.
A las cuatro agentes, con Fate al volante yendo a máxima velocidad y con la sirena puesta, les había tomado poco más de treinta minutos llegar hasta la casa de campo Isurugi. Esta se extendía por varias decenas de hectáreas de verdes terrenos arbolados y contaba con varias instalaciones que denotaban su amor por los caballos. Lo que sea que Ruriko Isurugi hubiera hecho durante su vida profesional, había sido extremadamente rentable.
La mansión era una casona de estilo colonial en perfectas condiciones y mucho más elegante que una finca convencional. Se notaba, que no solo era la casa de campo sino que la señora vivía ahí de forma permanente.
− La Directora Gracia se encuentra bien, señora Isurugi muchas gracias...Tanto la Directora, como las Secciones Especiales de TSAB agradecemos su gentileza y disposición para recibirnos con tan poco tiempo de anticipación,− dijo Fate con una inclinación de cabeza, de manera tan formal que Signum incluso la miró con sorpresa. La Enforcer no era del tipo zalamero en absoluto.
− Muchas gracias, Ruriko-sensei,− secundó a su vez Ryōko, con una inclinación aún más pronunciada que la de Fate.
Alto imitó a Ryōko en silencio con precisión.
A Signum, no le quedó más remedio que, al menos, inclinar levemente de cabeza cuando la anfitriona posó sus ojos de halcón sobre ella. Estar ahí sentadas tomando el té de la tarde, no era exactamente lo que Signum más deseaba. La aprensión que sentía por Shamal crecía más en su pecho con cada minuto que pasaba. Pese a su sereno e inmutable exterior, la tensión que la segunda de Fate sentía, era cada vez más evidente.
− Enforcer Testarossa... Superintendente Yakushiji….Agente Krauetta y….Teniente Yagami,− dijo fijando una profunda mirada en Signum por varios segundos, − Yo conocí muy bien a sus padres, Teniente Yagami. Hikari siempre fue una de mis alumnas más aventajadas; ella habría tenido una brillante y maravillosa carrera en la policía nacional….Pero Ken, bueno… él fué más carismático y más sabio que yo en ese entonces...
Signum tragó profundamente con sorpresa. Pocas cosas la sorprendían, pero esa frase de Ruriko Isurugi era lo que menos esperaba.
Fate y Alto, miraban también a Signum con ligera sorpresa.
Ruriko rió suavemente. Es una risa natural pero gutural y profunda.
− Oh sí, yo conozco a la familia Yagami muy bien, Teniente...Digamos que sigo sus trayectorias con interés...Al igual que sigo los pasos de la chica prodigio…¿no es así Ryōko?
Ryōko, en una acción que Signum y Fate jamás imaginaron que fuera posible para ella, se ruborizó.
− Y la Enforcer estrella de TSAB...− dijo mirando a Fate apreciativamente hasta que la rubia sintió a su vez que un ligero rubor le encendía el rostro. Esa mujer era en verdad desconcertante. − Se también que la Agente Krauetta es uno de los miembros más destacados de su equipo y tiene un futuro prometedor...Si Carim las envía a todas juntas, algo muy grave tiene que estar pasando… y por los acontecimientos recientes, tengo la sospecha que está relacionado con la familia Vandein.
Fate frunció levemente el ceño. Ruriko no se había referido a "Hades Vandein." Se había referido a "la familia Vandein." Con una mujer como esa no había medias tintas. Había hecho esa aseveración por una razón.
− Así es señora Isurugi,− aceptó Fate directamente. Ya Carim le había advertido que Ruriko no perdía el tiempo y ningún detalle escapaba a su mirada, − Tiene razón... Solicitamos esta audiencia urgente, porque pensamos que solamente usted puede ayudarnos con información relativa al Agente Junichirō Izumida.
Ruriko arqueó una perfectamente delineada ceja mirando a Ryōko, la superintendente sabía que la señora ni siquiera le haría la pregunta.
Durante el camino Fate le había indicado a la superintendente que era lo que podían y lo que no podían decirle a la señora Isurugi, por muchas conexiones que tuviera; así que Ryōko no se demoró mucho en explicar brevemente que el Agente Izumida estaba relacionado con varios hechos comprometedores en el departamento de policía de Cranagan y en esos momentos, su paradero era desconocido.
− Necesitamos encontrar a Junichirō, Ruriko-sensei,− dijo Ryōko, − Recuerdo que al inicio de su carrera, usted hizo una recomendación especial para él durante su ingreso en la academia de Cranagan. La verdad, es que nos hemos quedado sin alternativas para encontrarlo desde los últimos dos días. Me tomé la libertad de considerar que usted podría darnos alguna pista.
Aunque Ryōko había dado la explicación y manifestado la solicitud, la señora Isurugi miró a Fate directamente para su siguiente pregunta, que dejó a las cuatro agentes heladas.
− El ADN de Hades en la base de datos de Defensa en realidad era el de Junichirō, ¿verdad?
Alto miró a Fate con algo parecido al terror.
Fate no pudo evitar mirar a la señora Isurugi con sorpresa.
− Tranquilas Enforcer,…. Agente Krauetta,− dijo Ruriko haciendo un gesto conciliador con una mano, − Yo aconsejé al Primer Ministro autorizar el acceso tanto de la Coronel Yagami como de la...Mayor….Natsume, a esa base de datos de inteligencia de Defensa. No tengo detalles de sus casos, ustedes saben que eso no es posible, sin embargo, algunas personas aún confían en mi criterio para ciertos asuntos… Especialmente cuando los Almirante Graham y Harlaown en persona fueron quienes hicieron la solicitud. La verdad es que se tardaron bastante en llegar a mi y lamentablemente, yo no tenía ninguna manera de probar mis sospechas antes. Ustedes tenían que hacer su trabajo.
Signum apretó los puños y casi rechinó los dientes.
La mirada de Ruriko era penetrante pero sombría.
− Conozco a la tutora del agente Izumida desde que él era un niño y prácticamente un sirviente en el "Feudo Vandein,"− dijo Ruriko con algo cercano al desprecio, − Oh sí, Ryōko...mucho me temo que yo me enteré de las prácticas de Hades Vadein senior, todos lo hicimos eventualmente, pero al parecer nadie más que yo se sintió ultrajado...
Ryōko miró de reojo a Fate pero la Enforcer no devolvió su mirada.
El gesto por leve que hubiera sido, no pasó desapercibido ante el halcón que parecería ser Ruriko.
− Oh...lo siento Enforcer… no tenía idea. Dejaré que sean ustedes quienes compartan la información con la Superintendente. Mucho me temo que tendrás que esperar Ryōko-chan…
Aunque su tono era ligero el semblante de la señora era sombrío, cuando dijo esa frase y cuando continuó.
− Lucía Vandein siempre utilizó a Junichirō Izumida como el soporte para Hades… siempre quien tenía la culpa y la responsabilidad de todo, era Junichirō. Su tía y tutora tras la muerte de sus padres, Shion Tanaka, siempre trabajó para nuestra familia así como su hermana siempre lo hizo para la familia Vandein. Ella nunca quiso irse con los Vandein pese a las reiteradas ofertas que recibido y siempre trató de "rescatar" a Junichirō pero Hades siempre fue como un Dios para él….Aceptaba todo, cualquier cosa, por él. La última esperanza de Shion era que teniendo una carrera profesional, él podría tener otras aspiraciones; una opción, por eso me suplicó, por la recomendación para él. Yo tenía la esperanza que tú fueras una buena influencia para él Ryōko, como contraparte a la influencia de Hades, especialmente siendo una mujer hermosa e inteligente, pero al parecer, todas nos equivocamos terriblemente.
− ¿Cómo supo del ADN?− preguntó Fate, pese a la preocupación de Alto, ella estaba más interesada en las implicaciones de lo que la mujer estaba diciendo que por el hecho que conociera esa información, − Esa información no ha sido integrada a ningún reporte dentro de TSAB y es altamente clasificada.
Ruriko inspiró profundamente mirando la Fate.
− Hades siempre fue….atípico... Enforcer,− respondió Ruriko como mirando hacía adentro de sí, − Hades nunca se esforzó por ocultarlo; es más él siempre pareció orgulloso de ser… lo que es...Eran los otros y principalmente su madre, Lucía Vandein, quien se esforzaba, no por no verlo porque era IMPOSIBLE no verlo; sino porque el resto de las personas no lo vieran. Siempre tuve la sospecha de que pese a todo, Lucia siempre estuvo orgullosa de él, así como era...Lo que no quería era que la sociedad truncara su vida a causa de sus...particularidades.
− Hades Vandein es un torturador y asesino serial de mujeres,− dijo Signum sin poder contenerse más con controlada furia, − ¿Cómo puede llamar "particularidades" a las atrocidades que ha hecho?...Que sigue haciendo...
Ruriko miró a Signum con detenimiento.
− ¿Usted llamaría "progreso" al hecho de que un caníbal use un tenedor...Agente Yagami?− preguntó causando un respingo en las tres agentes.
Signum no supo qué responder.
− Cuando Hades tenía tal vez unos doce años…. en una "sesión" de cacería con su abuelo, yo lo ví herir a una cierva… Ella estaba preñada...Él disparó sólo para incapacitarla lo suficiente, la abrió en canal, extrajo al cervatillo nonato del vientre y mordió su cuello para beber directamente del pequeño… Después con el rostro cubierto de sangre, los dejó a ambos tirados para morir lentamente….Hades senior le aplaudió, palmeo su espalda y se aprestaron para regresar a su finca.
Ruriko apretaba fuertemente los dientes y su mirada estaba fija en algún punto, muy lejano de donde estaban en ese momento.
− Cuando pude moverme después de …."eso"..., terminé con mi propio rifle el sufrimiento de las dos desafortunadas criaturas que se cruzaron en nuestro camino ese día. Regresé la finca Vandein, tomé mi auto y nunca más volví a encontrarme o a dirigir la palabra a nadie en la familia….Esa no fue la única atrocidad que pude ver, que a ellos les parecía de lo más "natural." Nadie….NADIE entendió mi decisión Teniente….Nadie. Yo era una vieja loca para todos. Con toda mi experiencia, mi autoridad y si ustedes quieren...mi poder… Yo era una solo una vieja loca que exageraba las "particularidades" de un joven privilegiado y con un futuro brillante.
Hasta ese momento, Ruriko miró a Signum y esta sintió un ligero estremecimiento.
− Cuando alguien como nosotros, ha estado en nuestras profesiones por tanto tiempo, cuando ha visto lo profundo del abismo… Sabemos… Sabemos que hay "seres" que tienen forma humana, que "parecen" humanos… pero no lo son en lo absoluto. Saberlo y probarlo, son dos cosas muy diferentes,− terminó diciendo con una tristeza muy profunda, − Junichirō era como una sombra para Hades en esos días, aunque son de la misma edad, Hades nunca lo vió como un amigo o como un igual, ni siquiera como un asistente o un sirviente al menos...Junichirō era otra cosa para él... es indescriptible y muy difícil de explicar y aun ahora no puedo hacerlo; no puedo explicar o entender la fuente de esa lealtad inquebrantable y enfermiza de Izumida hacía Hades.
− Cuando éramos niños yo nunca ví al Agente Izumida alrededor de Hades,− apuntó Ryōko, − Todos nosotros crecimos juntos entonces, pero yo nunca lo ví, ni en la casa Vandein ni interactuando con Hades. ¡ Jamás me hubiera imaginado que ellos eran tan cercanos!
− Por supuesto Ryōko-chan, Junichirō estaba ahí pero nadie lo veía. Tu no lo viste, yo no lo ví. Fue hasta que Shion me manifestó sus preocupaciones, que yo empecé a analizar y registrar mis recuerdos. Tenía al menos dos años que yo no tenía ninguna relación con la familia Vandein, que los padres de Junichirō murieron y ella trató de hacerse cargo de él. Para ese momento, me doy cuenta ahora, ya era demasiado tarde para salvarlo.
− ¿Tiene alguna idea de donde podríamos encontrar al Agente Izumida señora Isurugi?− preguntó Fate directamente. Era evidente que no tenían mucho que explicarle a la señora y lo que menos tenían era tiempo.
Nuevamente, Ruriko no solo las sorprendió, sino que rebasó con mucho sus expectativas de la reunión.
− No conozco su caso Enforcer Testarossa, Ryōko...pero conocí la "semilla" de lo que ahora seguramente ES Hades Vandein. En ese momento, no pude hacer nada pero espero que ahora sí pueda ser escuchada.
Las agentes nunca vieron que Ruriko hiciera algún movimiento sin embargo, dos hermosas chicas elegantemente vestidas, una morena y una rubia, se materializaron en la puerta del espacioso living room. Cada una de ellas llevaba una moderna pero voluminosa caja de archivos. En papel.
Fate, Signum Alto y Ryōko miraron desconcertadas a Ruriko.
− Ustedes tal vez no lo entiendan aun… pero en estos tiempos, LA ÚNICA manera de mantener los asuntos importantes verdaderamente confidenciales, es esta,− explicó Ruriko con una leve sonrisa que nunca llegó a su mirada, − Esta es mi investigación de más de veinte años sobre la familia Vandein… sobre Hades Vandein.
Signum y Alto se pusieron de pie en ese momento para tomar las cajas. Ambas se miraron significativamente cuando constataron de primera mano, lo pesadas que eran. Las dos chicas que las llevaban sin embargo, aunque parecían juveniles y frágiles, las sostenían inmutables como si no pesaran nada.
− Gracias Lucienne, Marianne…,− dijo Ruriko mientras Signum y Alto se encargaban de los archivos.
Las chicas para nueva sorpresa de las agentes, no se retiraron. Cada una tomó un lugar al lado de la señora Isurugi y se mantuvieron ahí, casi en posición de firmes.
− Si no han podido encontrar al agente Izumida… mi sugerencia sería que buscaran en la antigua casa Vandein. No la actual mansión de Midchilda, sino la antigua casa original donde Hayden Vandein inició su imperio. Está ubicada en la zona de Roshtaria, en una zona boscosa aledaña a Midchilda. No tengo la certeza de que pueda estar ahí, pero ese lugar siempre fue especial para Hades. Tal vez cuando sus investigadores revisen los archivos que les entrego, entenderán.
Tomando un pequeñísimo dispositivo digital de la mesa junto a la elegante silla donde se estaba sentada, Ruriko le dió la última sorpresa a las agentes, enviando un archivo de ubicación….a las cuatro.
− Algunas aplicaciones tecnológicas tienen ciertas ventajas,− dijo con una sonrisa más animada, al ver los rostros asombrados de Fate, Alto y Signum. A Ryōko ya nada respecto a Ruriko la sorprendía.
− ¿Cómo….,− preguntó Fate todavía desconcertada.
− Veo las noticias Enforcer Testarossa… Cuando arrestaron a Hades pensé que el momento apropiado podría haber llegado….Estaba preparada cuando Carim llamó. Ahora solo tengo algo que pedirles… Especialmente a usted, Teniente Yagami….
Las agentes miraron a Ruriko detenidamente, pero Signum en particular la miraba expectante.
− La investigación que les he entregado es la ÚNICA que existe… No tengo copias, ni respaldos… No sabía si algún día podría utilizarla, pero tenía esperanza que este día llegaría. Hace algunos años, mi querida asistente Shion Tanaka, desapareció… sin dejar rastro. Ella ya estaba retirada y vivía aquí, conmigo. Lo único que quería era una vida tranquila. Pese a todos los recursos que tengo a mi disposición, no pude encontrarla. No pude hallar ni una sola pista que me permitiera encontrarla o al menos, saber qué había pasado con ella. No he podido darle un descanso digno. El agente Izumida siempre lamentó nuestro fracaso,− tras esa introducción, Ruriko miró a Signum fijamente, mortalmente seria, − Teniente Yagami, él también arrebató a alguien muy valioso para usted, no necesita decírmelo… Lo veo porque yo lo viví también… Ustedes tienen mucho más ahora, de lo que yo tuve en mi momento. En esos archivos, espero, tendrá todo lo que necesita para encontrarla y esa información como verán, NO EXISTE en forma digital… Solamente usted puede hacer lo que yo no pude Signum… Encuéntrela...y hágales pagar con creces... a ambos, por favor.
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Cuartel General de TSAB, Búnker de la Sección Nueve, Unidad Especial de Seguridad Pública, Midchilda, Día 03, Onceavo Mes. 16:25 hrs.
− Así es Hayate, envía refuerzos, lo más pronto posible a las coordenadas que te enviamos, es muy importante que sea un equipo táctico de alto nivel…. Tendremos que coordinarnos con ellos sobre la marcha, Signum ya está trabajando en ello pero necesitamos que el jefe de escuadrón nos contacte a la brevedad. Nuestro tiempo estimado de llegada a la posición es de treinta y cinco minutos...
Hayate estaba sentada en la oficina provisional en el búnker de la Sección Nueve que Yuri Natsume, muy convenientemente había facilitado para ella. No era tan grande como su despacho en la Sección Seis y ciertamente, no tenía ni vista a los jardines, ni ventanas siquiera ya que estaba a varias decenas de metros bajo la superficie, pero era muy cómoda y funcional. Tenía un amplio escritorio, una mesa de juntas y una enorme pantalla de proyección que cubría casi la totalidad de una de las paredes.
Junto con ella, escuchando por el speaker, la solicitud y el más reciente reporte de Fate y Signum, estaban solamente Nanoha y Lindy. Natsume y Carim ultimaban los detalles para el operativo contra los Huckebein.
Realizar el interrogatorio más difícil de sus carreras, planear el operativo más estratégico y peligroso de la historia de TSAB, ejecutar un arresto de alto riesgo y un rescate urgente, AL MISMO TIEMPO y sobre la marcha, no había estado para nada en los planes de ninguna de ellas al iniciar ese día. Pero las cosas eran lo que eran.
Hayate miró a Nanoha, quién le devolvía una mirada decidida. Llevaban apenas media hora trabajando en el plan para el rescate de Shamal y a las chicas, cuando llegó el reporte de Fate sobre su reunión con Ruriko Isurugi.
Mientras Hayate y Nanoha trabajaban en ese plan, Fate y su grupo se desplazaban a máxima velocidad en el deportivo de Fate hacía Roshtaria.
− Sé que no son las mejores condiciones Coronel, Almirante,− empezó Nanoha tras unos segundos de silencio, − Pero lo que está haciendo Fate es lo correcto. Mucho me temo que tendremos que arreglar todo para realizar las tres operaciones a la vez. No tenemos tiempo, esa ubicación a la que se dirigen no la teníamos identificada en el trabajo que hemos hecho con Hal y Lucino...
Nanoha desplegó entonces en la inmensa pantalla un detallado plano donde se mostraban las instalaciones estratégicas que podían causar un desastre importante para la zona metropolitana de Cranagan-Midchilda, todas las instalaciones personales o corporativas propiedad de los Vandein, pasados o presentes; y las ubicaciones que el mismo Vandein les había proporcionado relacionadas con el Clan Huckebein.
Entre todos ellos tenían más de veinte puntos desplegados.
− No vamos a poder cubrir todas esas posiciones Nanoha,− dijo sombríamente Lindy Harlaown mirando a la joven Agente.
− No, si solamente usamos los recursos de TSAB,− se unió la decidida voz de Yuri Natsume desde la puerta. Ella y Carim se incorporaron a la reunión tras recibir el aviso del reporte de Fate.
− El Ministro del Interior y el Primer Ministro nos han autorizado recursos adicionales,− agregó Carim enviando la notificación correspondiente a Hayate, − La Mayor Natsume nos ha conseguido todos los recursos que necesitamos...Los mandos están muy conscientes de que tenemos una situación crítica y sin precedentes.
Fate quién conducía a toda velocidad, mientras todas en su auto escuchaban lo que sucedía en el cuartel general de TSAB, trataba de concentrarse lo más posible en el camino. Ryōko miraba con preocupación el odómetro del auto que marcaba la velocidad a la que iban y a Fate, mientras se aferraba lo más disimuladamente que podía a su asiento.
Signum y Alto en el asiento trasero, tenían referencias previas y ya habían viajado con Fate conduciendo velozmente. Aunque probablemente la Enforcer alcanzaría un nuevo récord de velocidad ese día, ellas estaban demasiado ocupadas revisando la montaña de información que Ruriko les había dado tratando de encontrar algo útil lo más pronto posible.
En la oficina, Nanoha y las militares miraban el mapa desplegado aún decidiendo cuál sería el mejor curso a seguir, cuando escucharon la voz de Alto desde el enorme speaker de la mesa de juntas.
− Disculpen Almirante, Fate, necesito verificar algo con Nanoha-san urgentemente,− prácticamente gritó Alto desde el asiento trasero del auto de Fate para hacerse escuchar, − Dentro de las instalaciones estratégicas que ubicaron con Hal-kun, ¿Se encuentra la presa Toku?
Nanoha revisó con detalle el plano en la pantalla.
− No Alto, la presa Toku, no está operativa….Está inactiva desde hace más cuarenta años, incluso antes de que entrara en operación la actual hidroeléctrica de Okutataragi que es una de las instalaciones que más nos preocupan, ¿Porque lo preguntas?
En el auto de Fate, Signum y Alto se miraron.
− La presa Toku es propiedad de la familia Vandein… el proyecto original fue diseñado por Hayden Vandein...
Nanoha sintió un ligero estremecimiento y buscó rápidamente la presa en el mapa mientras Natsume, tomaba el control de la terminal para buscar en los registros.
− No existen registros digitales sobre la presa Toku... ,− dijo Natsume con voz contenida mientras Carim, Hayate y Lindy miraban lo que sus compañeras hacían, − Nada, no está el reporte de cierre de operaciones, ni el reporte de mantenimiento obligatorio que ese tipo de instalaciones deben tener aún sin estar activas…. La instalación debería estar vacía, ni siquiera debería tener un espejo de agua.
− La presa Toku no está señalada como tal en el mapa topográfico,− dijo Nanoha muy seria, mostrando el sitio en pantalla para todas, − Sin embargo miren la imagen de satélite que corresponde con la zona donde "no debería" de estar la presa….
En pantalla, se activó la imagen de satélite más reciente mostrando un espejo de agua donde se suponía, no debería de haber ninguno.
− Almirante, necesitamos un plan de evacuación de inmediato de todas las zonas cercanas a la presa Toku,− dijo Nanoha. Su semblante era serio y duro, su mirada y su voz frías. Tenía la certeza de tener ya el sitio donde todo empezaría, no podía permitirse ningún error, no podía permitirse ningún sentimiento que obstruyera su propósito, − Este es el sitio, ésta presa va a tener o ya está teniendo un fallo crítico del que no sabemos nada. Tengo que ir a esa ubicación de inmediato.
En ese momento Fate dejó de ver el camino por varios segundos para ver la pantalla de su auto donde se controlaba la comunicación con TSAB cómo si pudiera ver a Nanoha a través de ella.
− ¡Fate!,− gritó sin querer Ryōko tensándose en su asiento, − ¡Mira el camino, vamos a más de 180!
− Enforcer Testarossa,− dijo Lindy con voz severa, − Estamos a mitad de una situación crítica...
− Fate, Almirante,− dijo Nanoha, − No tenemos tiempo, yo estaba muy preocupada por la presa Okutataragi que está actualmente activa y es la más grande de la zona para poder proveer de agua a la región metropolitana, pero lo que sea que Vandein haya hecho con la presa Toku, puede ser incluso peor por su posición. En las condiciones actuales, la presa Toku debe tener más de 30 millones de metros cúbicos…. ¡La imagen de satélite es clara….La presa está a máxima capacidad!
− Pero Nanoha, ni siquiera a llovido, no puede estar tan llena…−dijo Hayate más preocupada por la ansiedad que podía leer en Nanoha. Incluso Fate, desde su auto pudo notar el nivel de tensión en la voz de la pelirroja.
Natsume, quien no había parado de teclear en la terminal, meneó la cabeza. Hasta entonces Hayate notó que la Mayor se veía aun más preocupada que Nanoha.
− No Hayate, la agente Takamachi tiene toda la razón, mira el mapa,− dijo Natsume ajustando el despliegue, − La presa Toku pertenece al embalse de Tataragi….tiene un área de captación natural gigantesca en la misma cuenca….su posición es estratégica, la pura superficie del espejo de agua que vemos tiene más de 15 kilómetros cuadrados… Esa presa tendría que tener un mantenimiento de desagüe controlado; si esa pared cede... va a desaparecer decenas de poblaciones pequeñas e incluso zonas completas de los suburbios de Midchilda y va a afectar letalmente a más cinco mil personas… Probablemente más… sin embargo eso no es lo peor….
Natsume activo uno de los puntos que ya estaban en el mapa de Nanoha.
− Tōkai,− dijo Nanoha conteniendo el aliento, − Una de las primera cosas que va a arrasar es la Central Nuclear de Tōkai…
Lindy levantó su comunicador en ese momento para dar instrucciones.
− Clyde, tenemos una situación más grave de lo que imaginamos, tenemos que ordenar una evacuación de emergencia e implementar un plan de contención crítica inmediato,− dijo con autoridad, − La Mayor Natsume y Carim seguirán al mando del operativo Huckebein, Fate organizará el operativo para el arresto del Agente Izumida; Hayate y Nanoha trabajaran con nosotros en la contención de emergencia y el rescate de Shamal y las posibles chicas secuestradas...
Fate, conduciendo, apretó el volante. El tono de su madre había dejado claro que no habría discusión posible a sus órdenes. Ryōko miró nuevamente a Fate cuando Signum lanzó un anuncio inesperado.
− Yo debo ir, Almirante,− dijo Signum con firmeza desde el asiento trasero del auto de Fate, − Estaremos en la intersección para el acceso a Midchilda en quince minutos. Puedo moverme de ahí al sitio que me indiquen para el operativo...Entre los archivos de la señora Isurugi, están los planos originales de la presa. Van a necesitar la información que tenemos. Alto y yo podemos dividir los archivos en el tiempo que nos queda. Alto va con Fate y la Superintendente y yo iré con Nanoha y la Coronel.
Lindy miro a Hayate y a Natsume. La Mayor había solicitado el apoyo de Signum para el operativo Huckebein pero todas sabían que después de lo que Nanoha había dicho y lo que ya sabían, Signum no iba a poder estar en ningún otro lado.
Antes de que pudieran decir algo, la siguiente frase de Nanoha zanjó el asunto.
− Signum-san tiene razón Almirante, no tenemos absolutamente nada de información y no sabemos contra qué nos enfrentaremos, necesitamos esos archivos con urgencia.
Lindy no tomó mucho tiempo para decidir.
− Fate, deja a Signum con los archivos en la interestatal a Midchilda. Clyde enviará a alguien para recogerla en este momento,− dijo Lindy al tiempo que enviaba diferentes instrucciones en su dispositivo, − Vice, Misato y Ellis irán como refuerzo contigo Fate, así como Chrono, con todos los hombres de confianza que pueda reunir. Prepárate para recibir las coordenadas de encuentro.
Fate inspiró profundamente.
− Mayor Natsume, Carim,− dijo Lindy a continuación, − Rein, Griffith y la agente Nouera, irán con ustedes para el operativo Huckebein. Mayor, sé que Signum ya había hecho equipo con el Capitán Tadaomi y el Teniente Socci pero créame, este equipo es excepcional.
Para sorpresa de todas Natsume negó con la cabeza y miró a Hayate con intensidad.
− No, Almirante, la Agente Takamachi y la Coronel Yagami necesitarán toda la ayuda posible. Hay demasiados sitios que cubrir para toda la Sección Seis, la Coronel debe tener a todos sus agentes,− dijo Natsume con semblante serio y decidido, − Más aún, le solicito que el Teniente Socci vaya al sitio de la presa Toku como refuerzo. Creo que trabajando junto con la Agente Takamachi, los Tenientes Signum y Socci serían instrumentales para evitar un desastre mayor. El Capitán Tadaomi será suficiente para mí junto con los refuerzos del departamento de Defensa.
Hayate tragó pesadamente mirando en la pantalla los sitios que Yuri tendría que cubrir. Había más de cinco posiciones que no podían ser desatendidas.
Lindy asintió mirando a Natsume apreciativamente.
− Yo integraré un equipo con Amy, Shari y Lucino para la sincronización de tareas y que todos tengan la información más reciente,− dijo Lindy para después preguntar, − ¿Tienes algo más que agregar Fate?
− No Almirante, todo claro,− dijo Fate con voz tensa, tenía que concentrarse pese a la aprehensión que sentía por Nanoha, − Tan pronto tengamos la base instalada sincronizaremos las operaciones necesarias.
− Una cosa más Fate, Superintendente,− dijo Lindy, − Le agradezco el trabajo que ha realizado Superintendente Yakushiji, sin embargo, debe quedarse en la base designada con Alto,… Recuerde que en este momento, su posición oficial es de una consultora civil. No puede participar en el operativo en el terreno.
− De acuerdo, Almirante...Indiqueme en que puedo apoyar y eso haré, − respondió Ryōko con decisión.
− ¡Espere Almirante!− agregó Nanoha como recordando algo muy importante de repente, − Fate… Extremen cuidados, todo tu equipo durante el operativo. No hemos encontrado el dispositivo "Sombra" de Vandein. Desafortunadamente, tampoco hemos tenido tiempo para tratar de obtener esa información de él. El agente Izumida bien podría tenerlo….Lo que sí hemos encontrado es alta tecnología de grado militar, no reportada ni siquiera en los libros del corporativo y Vandein ha aceptado estar colaborando con un grupo terrorista.
Fate y Ryōko se miraron unos segundos.
− No te preocupes, Nanoha, tendremos mucho cuidado y tomaremos todas las precauciones...Si Izumida está ahí, no va a escapar, no importa cuántos artefactos tenga...− se escuchó la voz de Fate con seguridad a través del speaker.
− Fate no es la única que debe tener cuidado Almirante, Directora, Mayor Natsume− agregó Nanoha mirando a las aludidas, − No sabemos si Vandein ha entregado ese dispositivo o algún otro similar a los Huckebein. Todos los equipos deben ir preparados para enfrentar armamento no convencional altamente peligroso. Hal y Lucino les enviarán a todos un reporte detallado de lo que hemos encontrado hasta ahora para que puedan tomar contramedidas.
Lindy le hizo un par de recomendaciones más a Fate para la coordinación con Chrono y dejó a Nanoha a cargo de cerrar la comunicación con Fate.
Nanoha quería mandar un mensaje especial a Fate pero estaba muy consciente de que las jefas de ambas, especialmente la SUYA, estaban ahí presentes y que Fate no estaba sola en su auto tampoco.
− Enforcer Testarossa….,− dijo Nanoha pensando que solo tenía una vida para decidir como vivirla, se decidió a hacerlo con la mayor congruencia posible, − Esfuérzate mucho, cuida a los chicos pero muy especialmente...no te olvides de cuidarte a ti misma...Todos te necesitamos...Nosotros haremos lo mismo...Te prometo que juntas rescataremos a todos...
Fate, al volante de su auto se ruborizó violentamente y un nudo se instaló en su garganta.
− Juntas rescataremos a todos, Nanoha,− respondió Fate con voz ronca entendiendo la palabra más importante del mensaje de Nanoha.
Juntas.
La promesa de hacer cualquier cosa por difícil que parecería, juntas.
En su auto, sus compañeras e inclusive Ryōko Yakushiji, la miraban un poco sobrecogidas de la emoción que podían escuchar en ambas agentes.
En la sala de juntas Lindy, Carim y Hayate miraron al mismo tiempo a Natsume quien solo arqueó levemente una ceja.
Tras cortar la comunicación, sin más retrasos, Lindy y Nanoha se lanzaron lo más rápido posible a ultimar los detalles necesarios.
Natsume estaba a punto de salir de la misma forma con Carim, cuando la voz de Hayate la detuvo.
− ¿Me permite un minuto Mayor?− dijo Hayate casi en posición de firmes mirando primero a Yuri y después a Carim.
Carim solo miró de una militar a otra y se adelantó sin decir nada, dejando a Hayate y a Yuri a solas en la sala.
Natsume se mantuvo en posición de descanso cerca de la puerta, mirando a Hayate en silencio. La mirada en sus ojos grises era serena, determinada. Hayate por primera vez se encontró con que no sabía qué decir.
− Concéntrate Hayate… Shamal te necesita...Todo Midchilda te necesita, tienes que evitar un desastre. Solamente tú, tu equipo y la Almirante Harlaown pueden evitar una tragedia… Ojalá yo pudiera ir con ustedes...− dijo Natsume pero después, como si se diera cuenta que estaba a punto de decir algo inapropiado, se irguió y desvió la mirada, − …Socci es el mejor Coronel, puede confiar en él como en la Teniente Signum...
Antes de que Hayate pudiera decir nada, Yuri se volvió y salió para seguir a Carim con paso ligero.
-X-
Escasos treinta minutos después, todos estaban listos.
Ellis McGaren liderando al equipo de refuerzo para Fate, junto con Misato y Vice, así como Chrono Harlaown y un reducido grupo de hombres, estaban ya la espera y a punto de comenzar el operativo.
Esta sería la primera vez desde que Fate trabajaba con Hayate, que ella no coordinaría directamente su operativo. El de Fate sería el primero en comenzar y no estaba vinculado directamente con los otros, que Natsume y Hayate tenían que dirigir.
Lindy Harlaown junto con su equipo de informáticos, tenía ya su base de monitoreo de operaciones instalada en el War Room del búnker de la Sección Nueve para tener comunicación con todos sus equipos de TSAB, la policía, el ejército, los equipos de respuesta a emergencias y las oficinas del Primer Ministro. En esos momentos la Almirante daba instrucciones en varios frentes mientras miraba las diferentes pantallas que Amy, Shari y Lucino actualizaban con los datos más recientes.
El operativo de Fate estaba a segundos de iniciar.
Hayate se sintió abrumada de ver todas las líneas de acción que Lindy tenía que monitorear. Amy, Shari y Lucino eran un equipo tremendo y eficiente pero aún así la cantidad de información en tiempo real que estarían manejando era sobrecogedora. La carga mayor era para Lindy, ya que tendría que decidir el rumbo de acción de cada operativo donde el tiempo sería un factor crucial.
La Coronel trabajaba de pie una terminal de la antesala del War Room y tenía las manos llenas con sus propios preparativos, y al igual que Lindy, haciendo varias cosas a la vez.
A raíz de la situación, Verossa tendría a su cargo tanto a su equipo como al de Griffith; pero no tener el apoyo de Ellis y Misato sería una carga adicional para él, ya que aun con el equipo extendido tenía que asegurar todas las instalaciones estratégicas del grupo Vandein.
En ese momento, como si su instinto de preservación le mandará un aviso de alarma, Hayate levantó la mirada de su terminal. La visión frente a ella, la dejó momentáneamente sin aliento.
Yuri Natsume, en su uniforme negro del Grupo Alfa pero ahora fuertemente realzada con protecciones de kevlar reforzado como armadura, fuertemente armada con dos enormes pistolas, varias cartucheras y un rifle de asalto en la espalda, caminaba decididamente a su encuentro sin apartar la vista de ella.
Hayate no se podía explicar porqué ver a Natsume en ese uniforme transformaba sus rodillas en mantequilla. Peor aún, ella entera, se sentía como un indefenso bloque de mantequilla sobre un pancake muy caliente. MUY caliente.
Natsume solo se detuvo hasta que su rostro estuvo a dos centímetros del de Hayate.
− Te dije que necesitarías a todos tus agentes Hayate,− le dijo Natsume a rajatabla y su respiración acelerada le decía a la Coronel que tan rápido había caminado para encontrarse con ella.
Aunque fijarse en esos detalles empeoraba gravemente su concentración.
− Ya habíamos acordado que Rein iría contigo desde antes Yuri,− dijo Hayate en su mejor tono neutral y controlado, tratando de no pensar en lo cerca que estaban, − Es una decisión tomada.
− Iria conmigo ...para apoyar a Signum,− contraatacó Natsume con ligera frustración, − Justo por eso debe quedarse contigo.
Con toda la serenidad que le fue posible, Hayate sostuvo la mirada gris de Natsume.
− Quiero que Rein vaya contigo Yuri,− dijo Hayate bajando la guardia en su mirada y en su tono de voz para Natsume, − Si te aseguro que me sentiría más tranquila si sé que cuentas con el respaldo de Rein, ¿aceptarás sin causar más alboroto?
Durante los siguientes segundos Natsume pareció luchar por contenerse de estrangularla.
Por varios, largos momentos, solo se miraron.
− Yuri...− se escuchó en ese momento una profunda voz masculina que ambas conocían muy bien. Ambas se volvieron para encontrarse con la mirada inquisitiva del Agente Voltz, − Estrangular a la Coronel no resuelve nada, dale un respiro….la estás hostigando un poco…
Tras ese comentario, Natsume se dio cuenta de que estaba casi encima de Hayate y se alejó pretendiendo acomodarse el uniforme y todo lo que cargaba encima.
Hayate por su parte, se preguntó si debía empezar a preocuparse porque la idea de que Natsume la estrujara no le resultara desagradable.
− La Coronel Yagami suele tomar esas decisiones intempestivas pero te aseguro que es muy eficiente en sus juicios,− agregó Voltz, − Además tiene razón, vamos a necesitar la experiencia en este tipo de misiones de la Agente Force.
Hasta ese momento, Hayate se percató que Voltz vestía el mismo uniforme negro que Natsume y que Rein, ya vistiendo el consabido uniforme negro, estaba con él de pie luciendo cien por ciento profesional y serena. Rein y Voltz, iban al igual que Natsume, fuertemente armados.
− Estamos listos para salir cuando lo ordene Mayor,− informó a su vez la voz del Capitán Tadaomi quien llevaba al parecer, más armas que todos ellos juntos.
Hal Shaalard para sorpresa de Hayate, estaba igual uniformado y armado como operativo de campo y estaba de pie junto a Tadaomi con semblante tranquilo e inmutable, como si hiciera ese tipo de incursiones de forma rutinaria.
Tras una larga mirada más dirigida a Hayate, Natsume asintió.
− Le agradezco Coronel y le deseo éxito en la misión a sus equipos− dijo Natsume de nuevo profesionalmente seria.
Hayate asintió.
− Lucino estará en comunicación constante con Hal, Mayor,− agregó Hayate, − Déjenos saber y apoyaremos en lo que sea necesario.
Tras una breve inclinación de cabeza como despedida, Natsume se adelantó liderando el camino de su equipo.
Voltz le hizo un guiño a Hayate antes de seguirla.
Rein fue un poco más allá, acercándose lo suficiente a Hayate para hablarle en voz baja.
− Todos tenemos nuestra kriptonita, Coronel...No se preocupe, yo cuidaré de ella. Usted cuide a los nuestros y traiga a Shamal de regreso,− dijo Rein mirando a Hayate significativamente para después mirar a su grupo encaminándose al elevador, − Diablos, ese condenado uniforme hace que hasta el insulso trasero del Agente Stan se vea espectacular…pero la Mayor Natsume… es otro nivel.
Sin decir más, Rein se enfiló al mismo elevador brindando a Hayate de una vista detallada de lo que ese mismo uniforme podía hacer con su propio trasero.
Hasta que las puertas del elevador se cerraron para llevarlos a todos a la superficie, el cerebro de Hayate se reconectó y cayó en la cuenta de que Natsume iba ataviada como un operativo más de campo.
La Coronel supo entonces que Yuri Natsume no iba SOLO a coordinar a su equipo desde una posición remota como Lindy o a veces incluso ella, hacían.
Yuri iba a estar EN el terreno con ellos. Muy seguramente al frente y en primer lugar.
También cayó en la cuenta que Rein no lleva un rifle de asalto como los demás. Llevaba un Barret modificado de largo alcance que debía pesar más de lo que pesaba su usuaria.
Considerando sus opciones, Hayate decidió finalmente lo que una situación como la que vivían ameritaba.
Cuando Nanoha llegó a la antesala de War Room unos quince minutos después, Signum junto con el Teniente Socci, Griffith Lowran y la agente Schach Nouera ya se encontraban listos; todos, Nanoha incluida, vestían el uniforme táctico de operaciones especiales TSAB que a diferencia de su uniforme tradicional, formal y elegante, era más parecido a un uniforme de policía tipo comando o antimotines.
− Todo está listo Nanoha,− dijo Signum de inmediato, − Lucino y yo trabajamos con el Teniente Socci y Griffith para cubrir los puntos más importantes de la presa tal como acordamos antes. Además tendremos en todo momento el apoyo de oficinas centrales para obtener respaldo de inmediato. Dos escuadrones de operaciones especiales del ejército y un equipo táctico de la fuerza aérea irán con nosotros. El sitio, como bien nos decías es inaccesible casi de cualquier forma salvo por aire. Tendremos incluso un "Chinook" en el que Griffith llevará a nuestro grupo al sitio. Es el helicóptero más rápido y más poderoso de la Fuerza Aérea de Mid….Los demás equipos irán en otros helicópteros y tendremos a un grupo en paracaídas para cubrir las zonas donde no sería posible aterrizar, ni siquiera con los helicópteros más pequeños.
− Excelente Signum-san,− dijo Nanoha revisando su dispositivo, − Griffith-san, Socci-san y Schach-san podrán cubrir los puntos críticos y tratarán de detener el fallo de la presa si es que hay alguno, mientras nosotras buscamos a Shamal y a las otras chicas. Todos estaremos en coordinación con la Coronel Yagami y Lucino… Me gustaría tener a un miembro más en el equipo...Así podríamos ir tres y tres pero estoy segura que lo conseguiremos…
− Lo tienes Nanoha,− dijo Hayate uniéndose al grupo.
Hayate vestía el mismo uniforme de campo que ellos y por lo que se veía, tenía toda la intención de ir al terreno con ellos. De todos, quizá la más sorprendida de ver a Hayate así ataviada fue Signum.
− ¿Qué sucede Teniente Yagami?− preguntó Hayate con voz fría mirando a su hermana, − ¿Piensa que llegue a Coronel sentada en un escritorio?
Hayate los miró a todos fijamente.
− Esta noche tendremos la vida de cientos o miles personas en nuestras manos...Nuestra prioridad debe ser evitar, a toda costa, que esa presa tenga cualquier falla que ponga en riesgo a la población civil. El plan de evacuación está en marcha pero incluso si tuviéramos veinticuatro horas, no sería suficiente. No creemos tener siquiera ese tiempo. Nuestra única opción es evitar que suceda. Todas esas personas cuentan con nosotros y yo tengo la certeza de que no fallaremos.
Todos asintieron con decisión.
− Cuenta con nosotros Coronel,− dijeron casi todos al unísono, incluso el Teniente Socci y la Agente Nouera.
Con excepción de una persona.
Sigmun no podía hablar de la opresión que sentía. Ella sabía que Hayate tenía razón, que debían cumplir con su deber. Ella había puesto su vida en peligro muchas veces, por mucho menos de lo que estaba en juego en esos momentos.
Ella.
Su vida
No la de Shamal.
No podía aceptar que la vida de Shamal fuera el precio a pagar por salvar a miles. Ni siquiera a millones. No podría continuar luchando por lo que luchaba si no podía salvar a Shamal. Ningún mundo donde Shamal no estuviera merecía ser salvado.
− Las chicas que Vandein ha secuestrado son víctimas inocentes de esta situación tanto como los demás ciudadanos,− añadió Hayate casi como si leyera la mente de Signum, − Esta noche no abandonaremos, ni sacrificaremos a nadie...Cuento con ustedes chicos, no hay nadie mejor.
Hayate le hizo un gesto a Lucino quien les entregó a todos comunicadores especiales que podrían usar con el casco especial puesto para después anunciar,
− Los helicópteros están en marcha y solo esperan por ustedes, Coronel.
-X-
Zona de Reserva de Roshtaria, Antigua Residencia Vandein, Día 03, Onceavo Mes. 17:05 hrs.
El invierno se acercaba con rapidez y los días eran desde hacía varias semanas, mucho más cortos.
Tenían el atardecer encima y si bien ese operativo iniciaría todavía con luz de día, gracias a la zona boscosa que rodeaba la propiedad, casi nada de esa ligera luz dorada llegaba hasta donde estaban. Muy rápido, eran envueltos por la espectral cualidad gris de la transición entre el día y la noche.
Las lunas llenas habían tenido lugar hacía poco más de dos semanas, por lo que en esos momentos, las enormes y brillantes lunas gemelas de Midchilda estaban casi absolutamente menguadas.
Más allá de la densa cobertura boscosa que los rodeaba, muy pronto, la oscuridad sería total.
Ryōko Yakushiji miraba expectante y si, incluso ligeramente sorprendida, la instalación dentro del gigantesco vehículo blindado que usaban como centro de comando donde Alto, revisaba doce pantallas y controlaba los diferentes drones de reconocimiento terrestre y aéreo que habían sido desplegados para la misión, mientras al mismo tiempo mantenía comunicación con los seis francotiradores de respaldo y el equipo principal que ya estaba en el terreno y listo para arrancar.
− Relámpago-1, todas las comunicaciones están en línea, ...Operativo "ShadowHunter" en línea….Todos los móviles en línea…."Relámpago" 1 al 4 en línea,... "Shadow" 1 al 6 en línea,…"Hunter" 1 al 6 en linea...Dos minutos para inicio.
Ryōko miró atenta en una pantalla todas la verificaciones de Alto estaba realizando y las asignaciones de cada elemento.
Todo el equipo de Fate tenía el nombre código asignado de "Relámpago." Fate era el número 1 y típicamente, Signum era el 2 y Zafira el 3. Esta ocasión, Ellis McGaren sería "Relámpago-2" y Misato Mikami, "Relámpago-3." Vice, tendría su misma designación de siempre como "Relámpago-4."
Chrono, junto con sus hombres de terreno tendría la asignación temporal de "Hunter" mientras que sus francotiradores serían los "Shadow."
La pantalla más grande del centro de comando móvil mostraba las posiciones de todos en tiempo real con un código de color así como las posiciones de los drones de reconocimiento.
Salvo los francotiradores, que mantendrían una posición fija para cubrir toda el área del operativo, todos los elementos en el terreno irían en parejas. Fate con Ellis y Vice con Misato.
La antigua mansión Vandein en realidad era poco más que una finca de corte antiguo pero muy extensa. De acuerdo a los planos que Alto había integrado en tiempo record sabían que era una construcción de dos a tres niveles con un enorme patio central alrededor del cual se distribuían los diferentes espacios. En el análisis inicial habían dividido toda el área de la construcción para cubrirla con rapidez entre los cinco equipos del terreno mientras que los francotiradores vigilarían las posiciones más vulnerables del equipo en tierra y prevendrían cualquier posibilidad de escape.
El terreno era frondoso y ondulado pero el edificio principal se encontraba ubicado en un claro lo suficientemente extenso para que pudieran acceder por al menos cinco direcciones principales. Tenían providencialmente la cantidad de efectivos suficientes para que nadie fuera solo.
Un minuto antes de comenzar, Fate y Ellis, ya uniformadas igual que todos los efectivos para la operación, esperaban agazapadas en su sitio designado. Junto con el uniforme de operativo portaban un ligero pero resistente casco con visor, googles dinámicos de visión nocturna, así como diminutos y poderosos comunicadores inalámbricos.
Fate y Ellis escucharon el anuncio preliminar de Alto, − Un minuto para inicio...C4 transfiriendo control de comunicación y comando a "Relámpago-1"...Drones activos…
En los visores de sus cascos todos vieron los diminutos AI-Drones para vigilancia lanzarse como un enjambre sobre la propiedad. Aunque eran pequeños estaban equipados con los más avanzados sensores de temperatura, movimiento, barreras de protección, gases y otras substancias. Adicionalmente, los avanzados dispositivos iban creando en tiempo real un levantamiento ultra detallado de la edificación con lo cual Alto desde el centro de comando, podía comparar lo que tenían en los planos con lo que existían en esos momentos y las condiciones en las que se encontraba.
− No hay barreras de protección, ni alarmas o amenazadas detectadas...− informó Alto, − Ruta despejada para todos los equipos.
Fate, quién desde el visor de su casco monitoreaba la cuenta regresiva para el inicio, sabía que ese estatus podría cambiar drásticamente en cualquier momento. Ellos como investigadores de crímenes seriales no tenían ese tipo de operativos de forma frecuente en la Sección Seis. Sin embargo, Fate había entrenado y participado varias veces en ese tipo de incursiones.
Su mayor preocupación aún en esos momentos, era Nanoha.
Para la joven agente pelirroja sería su primer operativo de campo.
Fate se endureció. Tenía que tener éxito en la misión. Esa era su única alternativa.
− C4 mantenga alerta…,− anunció Fate, − Todos los equipos...listos para incursión en 3, 2…ahora
Fate y Ellis avanzaron de forma ágil pero con cautela. Ellas entrarían por la puerta principal mientras que los otros equipos lo harían por los accesos laterales y posteriores. Fate tenía la certeza en sus entrañas desde que vió el edificio por primera vez, que no serían bienvenidos. El lugar tenía un aura amenazante y pesada.
La puerta principal estaba cerrada pero sin llave. Todas las alertas en el cerebro de Fate duplicaron su intensidad.
− Relámpago-1 en puerta principal, Alerta Extrema...− dijo en voz baja antes de abrir la puerta y entrar. El casco atenuaba los sonidos para no ser delatados pero ella siempre prefería hacerlo así. Todos tenían instrucción de silencio de radio a menos que fuera necesario por amenaza o ataque. Fate tenía ya en esos momentos la certeza de que eran esperados.
Y sus sospechas no tardaron en confirmarse.
Durante un par de minutos avanzaron en silencio reconociendo la entrada principal y los espacios con extrema cautela.
Para adicionar a su preocupación, se encontraron con que la propiedad no estaba vacía. Gran cantidad de mobiliario cubierto por blancas sábanas creaban un efecto surrealista y también constituían una fuente de amenaza pero tampoco podían detenerse a revisarlo.
Fate verificó las lecturas de los sensores de los drones y continuaron avanzando.
Sus estimaciones eran que todos los demás equipos, seguían una secuencia similar.
Justo cuando salieron del enorme vestíbulo principal, y lo que en otros tiempos, habían sido los salones de recepción para llegar al enorme patio central, donde un árbol igualmente enorme, oscurecía la visión hacia otros espacios, escucharon los primeros estruendosos disparos.
Fate y Ellis se pusieron a cubierto de inmediato, la Enforcer miró con preocupación su visor al igual de Alto desde el centro de comando, ¡los drones de reconocimiento no indicaban nada!
− ¡Relámpago-3 bajo ataque! ¡Rifles de alto poder con sensores, saben donde estamos!− reportó inmediatamente Misato, − No hay ubicación de atac….
El reporte de Misato se interrumpió tan bruscamente en ese momento que Fate temió lo peor. Con extrema precaución pero con urgencia, reanudó la marcha con Ellis cubriendo su espalda mientras Fate abría paso.
− C4, Alerta de escape,− avisó Fate.
Alto desde otro canal, verificó con los francotiradores que nadie hubiera salido de la propiedad. Desafortunadamente esos mismos francotiradores no podían identificar los objetivos que atacaban a sus compañeros.
Les tomó menos de un minuto llegar a la primera posición de encuentro con Hunter-1 y 2. Chrono le hizo un gesto para cortar comunicación.
− Es un maldito laberinto,− le dijo Chrono en un susurro acercándose a ella, − Los disparos vinieron de la parte trasera pero no me parece que sean efectivos hostiles. No hubo ningún movimiento, fue como si salieran de la nada. Continúa, nosotros apoyaremos a Vice y Misato.
Fate solo asintió.
− C4, que los sensores busquen señales análogas,− instruyó Fate teniendo un presentimiento mientras avanzaba.
Alto desde el centro de control, comunicación y comando (C4) reprogramó velozmente los parámetros de búsqueda de los drones mientras Ryōko miraba angustiada las pantallas.
Le tomó un minuto pero cuanto terminó, decenas de puntos rojos se activaron en los visores de todos.
− ¡Bloqueadores de señal digital!,− avisó Alto al momento, estaban a punto de caer en una emboscada, − ¡Dispositivos hostiles activos en todos los frentes!
Alto envío las posiciones a los francotiradores pero el aviso llegó un segundo demasiado tarde.
Desde la edificación, ya se escuchaban ráfagas continuas de disparos de alto poder, de múltiples fuentes.
Alto solo rezó porque los chicos no quedaran atrapados a mitad del fuego cruzado. La sospecha de Fate había sido completamente fundada.
En sus pantallas podían ver como los puntos rojos hostiles, disminuían poco a poco pero todos los equipos habían tenido que aplicar medidas evasivas urgentes.
Mientras Fate y Ellis avanzaban, Chrono se encontró con que Misato había sido herida. Vice había conseguido ponerla a resguardo, pero sacarla sin haber deshabilitado las posiciones agresoras era suicida. Chrono, dejó indicaciones a su hombres y se enfiló para seguir a Fate. Su hermana podría estarse dirigiendo hacia una trampa mucho peor.
Para ese momento, con la información de prácticamente diez efectivos dentro de la finca, Alto ya tenía un modelo de alta densidad de puntos mostrando el detalle de la construcción en la planta baja. Fate y Ellis se dirigían a lo que en su momento, había sido el amplio estudio de Hayden Vandein.
− Relámpago-1, no hay señales análogas en su punto de destino, realice escaneo manual por seguridad,− se escuchó la voz de alto en el audífono comunicador de Fate.
Ellis le hizo una seña a Fate y procedió a realizar a realizar un escaneo preliminar. Desde que habían entrado a esa zona de la extensa propiedad, no habían identificado ningún objetivo hostil. Nada de disparos dirigidos a ellas. Solo un ominoso silencio.
A Fate le daba muy mala espina.
− Espera Ellis,− dijo Fate cuando su compañera estaba a punto de entrar primero, − Lanza un buscador antes.
Ellis sabía que si alguien estaba adentro, eso los alertaría de su posición sin embargo, conocía muy bien a Fate y estaba demasiado bien entrada para cuestionar órdenes en situaciones como la que tenían. Acercándose a la puerta entreabierta, lanzó lo que sus operativos de campo llamaban, "buscador." Este era un pequeño dispositivo autónomo que emitía una señal y realizaba un escaneo profundo a la vez. Para cualquier sensor que los estuviera monitoreando parecería que una persona había entrado muy rápido a la habitación.
De inmediato, al menos cinco señales láser enfocaron al buscador y el pequeño dispositivo estalló en el aire.
− ¿Qué demonios son esas cosas?− preguntó Ellis aliviada.
− Relámpago-1, el buscador envió las posiciones de los objetivos hostiles, no hay contramedidas posibles… C4 recomienda abortar y reagrupar,− dijo Alto con preocupación.
Fate sin embargo, no estaba dispuesta a ceder tan fácilmente.
Observando las posiciones recién actualizadas que Alto tenía ya disponibles, la Enforcer programó su rifle en disparo teledirigido para las posiciones indicadas.
− Resguardate Ellis,− indicó Fate aún a cubierto, − Voy a tener que sacudir un poco a este bastardo pero eso, nos podrá en la mira por algunos segundos; necesito que tu estés lista para cubrirme después.
− Es demasiado arriesgado Fate,− dijo Ellis y Fate podía leer la preocupación en su rostro aún a través de la visera del casco.
− Lanzaré un buscador y una granada de luz antes, eso me dará un par de segundos….dispararé muy rápido,− dijo Fate con una sonrisa.
− ¿Y si hay otros dispositivos?− preguntó su compañera aún indecisa.
− Ya escuchaste a Alto, no hay contramedida, esta es la única manera o una granada de fragmentación que puede destruir algún elemento crucial,− sentenció Fate.
Ya había tomado la decisión y a Ellis no le quedó más remedio que aceptar
La Enforcer verificó sus equipos, una vez que empezara no habría vuelta atrás, ni tiempo para correcciones.
Cuando Ellis se encontraba ya a una distancia segura, Fate abrió la puerta y lanzó tanto el buscador como la granada de luz, disparando mientras corría de un lado a otro de la puerta para ponerse a cubierto. De acuerdo a los sensores, había logrado deshabilitar tres de los cinco objetivos hostiles, sin embargo los dos restantes continuaron disparando hacia su posición destruyendo la puerta e incluso partes de la pared yendo tras ella mientras corría a toda velocidad por el pasillo.
Fate vió con preocupación que el pasillo llegaba a su fin en una puerta cerrada unos metros adelante.
En ese momento, los disparos se detuvieron.
Su visor le indicó que todos los objetivos hostiles restantes habían sido eliminados.
En medio del polvo levantado por las continuas detonaciones, Fate alcanzó a ver a Ellis, y a Chrono que finalmente las había alcanzado, haciéndole señas de que todo estaba bien. Ellis estaba en esos momentos escaneando los restos para identificar si alguna amenaza permanecía.
− "Relámpago-1, su posición actual no está registrada en el mapa original, extreme precauciones...repito esa posición no esta registrada, no debería existir...− dijo Alto con preocupación.
Fate se mantuvo inmóvil revisando la información de su visor. Moviéndose muy lentamente, abrió un ligero panel de control en su antebrazo para manipular la información que visualizaba.
Tal como Alto decía ese pasillo tan largo no debía existir. Ella debió chocar contra una pared al menos cuatro o cinco metros atrás, lo cuál hubiera sido fatal para ella. La gruesa pared a sus espaldas estaba semi-carcomida en demasiados puntos a causa de los disparos continuos y sostenidos de lo que sea que le disparaba.
Tras un rápido pero profundo escaneo manual, Fate le indicó a Ellis que no se moviera aún; avanzó hasta llegar a la puerta al final del pasillo, la cual, a diferencia de todas las anteriores, no era de madera sino de hierro forjado.
− Hunter-1, Relámpago-2, cubránme− pidió Fate a través de su comunicador.
El escaneo indicaba que no había amenazas pero ya se habían encontrado con esas lecturas antes y no tenían garantías sobre lo que podría estar esperando del otro lado de la puerta.
Para frustración de Fate la puerta, era una masa compacta sin ninguna manera aparente de ser abierta.
− Activa el infrarrojo térmico y mira aquí,− dijo Ellis señalando hacia un punto en la pared.
Fate siguió las instrucciones cambiando de infrarrojo estándar para visión nocturna a térmico y de inmediato, un pequeño parche cuadrado se hizo visible en la pared.
− C4, escaneo para desbloqueo de cerraduras digitales,− ordenó Fate acercando un dispositivo al pequeño parche.
Chrono, a su lado inspiró profundamente y se preparó.
Alto dudó un segundo pero ejecutó la orden con rapidez, realizando varios escaneos adicionales como precaución.
Un chasquido les indicó que la puerta estaba abierta.
− Los sensores deberían detectar los dispositivos digitales,− dijo Ellis con preocupación mientras veía a Fate avanzar hacía la puerta.
− Parece que las reglas estándares no aplican aquí,− respondió Fate, − Esta zona es nueva, no forma parte del diseño original...Estoy segura que tenemos que agradecer a Vandein por todos los regalos de bienvenida pero esto, es diferente. Yo creo que no contaba con que llegaríamos aquí.
− Solicitemos refuerzos antes de entrar, todavía tenemos el estudio por asegurar,− dijo Chrono activando su comunicador para contactar con sus hombres y con Vice.
− Relámpago-1, heridos en proceso de ser asegurados,− informó Alto para todos, − Ningún elemento ha abandonado la propiedad.
Pese a todas las precauciones, aún se escuchaban algunas detonaciones esporádicas.
Misato y dos de los hombres de Chrono, habían sido heridos y aun estaban siendo atendidos de emergencia. Solo quedaban 7 efectivos dentro de la propiedad.
Fate y Chrono decidieron dividirse en dos equipos.
Ellis se quedaría con los hombres restantes de Chrono para revisar y asegurar el estudio y el resto de la propiedad, mientras que Chrono y Vice revisarían con Fate lo que había detrás de la puerta de hierro.
− Ábrela,− le indico Fate a su hermano hincando una rodilla en el piso apuntando su rifle en modo de disparo automático, mientras que Vice, de pie detrás de ella hacía lo mismo.
Ambos estaban listos para disparar cuando la puerta se abrió para mostrar una profunda garganta de oscuridad. Frente a ellos no había nada más que una escalera que descendía.
Fate le solicitó de inmediato un dron de reconocimiento a Alto. No podían arriesgarse a bajar sin tener un idea de lo que había ahí. Alto guió a uno de los drones expertamente hasta su posición y programando la unidad para descenso, se prepararon para bajar.
El dron inició el descenso y los tres agentes lo siguieron, con Chrono al frente, Vice cerrando el grupo y Fate en medio de ambos. Todos los sensores disponibles en sus cascos estaban activos.
Frente a ellos, la escalera si bien era ancha, parecía interminable. No tenía descansos, ni ningún indicador de distancia. Fate solo sabía que tanto avanzaban por el posicionador de su casco, que indicaba que tanto descendían desde el nivel del terreno.
− Relámpago-1, sus posiciones fluctúan...interferencia….,− alcanzó a decir Alto antes de que la comunicación se cortara repentinamente.
Llevaban el equivalente de dos niveles descendidos cuando el intento de mensaje de Alto, sucedió. Cualquier intento de comunicación posterior de cualquiera de ellos fué imposible. Los tres se miraron cuando un par de segundos después, el dron frente a ellos se desplomó pesadamente y cayó estruendosamente escaleras abajo.
Sabían que su presencia en la propiedad tendría que haber sido registrada ya pero aún así, los tres se miraron contritos, hasta que el ruido cesó.
Fate estimó que el dron había caído por al menos tres niveles más antes de detenerse.
Las últimos datos que recibieron de Alto confirmaban esa estimación de profundidad pero no les indicaban nada más.
Si continuaban el descenso, sería a ciegas respecto a lo que les esperaba al final de la escalera.
Chrono y Vice solo miraron a la Enforcer esperando por sus indicaciones.
− Continuemos,− dijo Fate, − Formación de Asalto.
Acortando la distancia entre ellos, se acomodaron apuntando sus rifles en modo de disparo automático para eficientar sus tiempos de respuesta y avanzaron al mismo ritmo.
Conforme llegaban al final del descenso, los tres sabían que llegaban a la sección más peligrosa de su incursión ya que estarían expuestos a lo que sea que estuviera abajo.
El dron de reconocimiento yacía tirado en un terreno pedregoso y desigual, como si estuvieran en el piso de una cueva. Cuando llegaron, los tres se desplegaron rápidamente sobre el terreno, cada uno apuntando en ángulo para cubrir un semicírculo alrededor de ellos. Al comprobar que no había amenazas inmediatas o fuego hostil inminente, pudieron comprobar que se hallaban en efecto, en una cueva.
Frente a ellos se extendía un domo de terreno de altura irregular que conforme se adentraba en la cueva podía alcanzar fácilmente hasta diez metros de altura en algunas zonas y una profundidad, aparentemente sin fin.
La cueva sin embargo, no parecía natural. Para tener la altura que tenía, había zonas literalmente cortadas en las paredes creando oquedades y ángulos extraños. Finalmente lo que veían, hizo sentido en el cerebro de Fate. Estaban en una extensa formación que parecía ser la base de una antigua mina de extracción abandonada.
Fate les indicó que avanzaran con cautela, cada uno cubriendo a los demás.
No habían avanzado tres pasos cuando sus sensores se apagaron de repente. Todos ellos. Volviéndose hacia su hermano y Vice, corroboró que ella no era la única que tenía ese problema.
Lo único que funcionaba eran sus googles de visión infrarroja pero todos lo demás estaba inactivo.
Ya habían llegado hasta ahí y Fate no iba a detenerse.
Con decisión, Fate indicó que siguieran avanzado. Conforme lo hacían la garganta de entrada se fué ampliando más y más hasta que el ancho superaba el alto que podía apreciar.
Lo que sea que habían extraído de ahí había sido masivo. Fate no se imaginaba cómo había podido sacarlo por la escalera que habían usado para entrar. La única explicación era que ese acceso era nuevo.
Lo cual quería decir que había otro acceso, o en este caso, otra salida que nunca habían considerado.
− Vice, Chrono...Esto era una mina, uno de nosotros tiene que salir y avisar a Alto de inmediato, que estamos bien y que es posible que Izumida haya escapado por ahí,− dijo Fate con aprehensión señalando hacia las diferentes oquedades que no sabían si eran túneles o puntos ciegos, − Creo que tu debes ir Vice, Chrono y yo haremos una revisión mientras tanto. Necesitamos apoyo forense urgente aquí abajo.
Fate miró con recelo a su alrededor. No habían podido identificar ninguna amenaza inminente pero aún con el casco, podían apreciar que el aire de ese espacio estaba viciado con demasiados olores antiguos. Algunos eran inconfundibles para ellos.
Personas habían muerto allí hacía tiempo.
La muerte tenía una manera de impregnarse en esos espacios con ventilación deficiente que ellos, desafortunadamente, conocían bien.
− De inmediato Fate,− dijo Vice sabiendo que no habría otra manera. Como Fate decía, necesitan apoyo urgente y ninguno de los hermanos dejaría al otro.
Mientras Vice se lanzaba en una carrera veloz al exterior, Fate y Chrono continuaron explorando sin bajar la guardia un momento.
A mitad de la extenuante carrera por las escaleras, Vice se dio de frente con Ellis, un par de los hombres llevando sendas cajas de equipo y la Superintendente Yakushiji.
− ¡Ellis!− dijo Vice casi sin aliento, subir esas escaleras era realmente mortal.
Y después, casi le da un infarto de verdad cuanto vio a Ryōko Yakushiji pasar a toda velocidad junto a él.
− Superintendente,− dijo logrando apenas detenerla por un brazo, − No puede estar aquí...La Almirante H…
− TSAB puede demandarme por desacato cuando todo esto termine Agente Grascenic,− dijo la superintendente con total naturalidad, − Ahora voy a ir a ver a Fate, cueste lo que cueste y nadie me va a detener, ¿me expresé con claridad?
− No hubo manera Vice,− le dijo Ellis entre resignada y fastidiada, − Y no tenemos tiempo de lidiar con ella...La mujer es imposible, no sé cómo Signum y Fate la soportan… Tratemos de que no se mate en el proceso, ¿Cómo está Fate? Los perdimos, ¿Qué pasó?
Vice los retuvo lo suficiente para ponerlos al tanto de lo que habían encontrado. En ese punto de la escalera, pudo también re-establecer comunicación con Alto, por lo que el Agente les avisó a todos que un poco más abajo las comunicaciones se perdían y hasta el fondo, todos los sensores quedaban desactivados.
− ¡¿Una mina?!− preguntó Alto con incredulidad a través de la comunicación, levantándose de su asiento para rebuscar frenéticamente en los documentos que Ruriko Isurugi les había dado, − No hay referencias de ninguna mina en esta zona.
Ellis ya llevaba varios sensores manuales que Alto les había proporcionado así que decidió adelantarse, mientras Vice continuaba con su asignación para determinar si más equipo o personal debería bajar hasta la mina-cueva.
Cuando llegaron al fondo, Fate y Chrono, ya habían hecho un barrido preliminar y encontrado los primeros hallazgos.
La primera en saltar y correr al encuentro de Fate fue Ryōko Yakushiji.
Chrono solo miró a su hermana con algo parecido a la compasión.
− Superintendente...− dijo Fate con los dientes apretados ante la sorpresiva vista de Ryōko para después, mirar severamente a Ellis.
La Superintendente vestía su elegante traje sastre de esa misma mañana, eso sí, combinado con unas no tan elegantes botas militares todo-terreno.
− Fate… No regañes a tus agentes, la única responsable y la única culpable de estar aquí, soy yo….Nadie pudo detenerme,− dijo Ryōko teniendo al menos la consideración de aclarar el punto rápidamente, − Incluso le dejé a la Agente Krauetta un deslinde de responsabilidades para TSAB tanto por escrito, como en video, por si algo me pasa...No quería darme las botas sí no lo hacía…
Fate miró severamente ahora a Ryōko pero no tuvo más remedio que ceder, tras la siguiente frase de la Superintendente.
− No sabes que gusto que me da que estés bien Fate, − dijo Ryōko con verdadero alivio tomando el brazo de Fate, − ¿Que encontraron? ¿Cómo les puedo ayudar?
La Superintendente se percató hasta ese momento del lugar en el que se encontraban. El reporte de Vice ya le había dado una idea de lo que podrían ver, pero eso no la había preparado para esa primera impresión de la vastedad de la mina.
Mientras Chrono y sus hombres instalaban el equipo de mediciones que Alto había enviado, Fate puso al tanto a Ryōko y Ellis de sus hallazgos. La Enforcer, se dirigió con ambas Agentes a las primeras oquedades en las paredes de la cueva que habían identificado y que en realidad, habían sido celdas de confinamiento.
Restos humanos de diferentes niveles de antigüedad se apilaban en ellas.
Apenas llevaban tres identificadas.
− Dioses,− murmuró Ryōko mirando hacia el resto de la extensión que tenían frente a ellos, − ¿Tenemos idea de cuantas….?
Fate meneo la cabeza.
− Espero que los forenses puedan estar aquí pronto,− dijo Fate, − Seguiremos barriendo nosotros entretanto...aun no descarto que haya más objetivos hostiles en otras áreas de la mina, no tenemos idea de que tan grande es o inclusive si hay otros accesos…
Fate miró los avances de Chrono y sus hombres, y agradeció mentalmente a Alto por tener la previsión de traer toda la batería de sensores que estaban montando.
− Arriba también tuvimos algunos hallazgos Fate,− dijo Ellis con cierto pesar.
Fate se volvió hacía su colega. Ellis sabía que debían ser cuidadosos con la información que Ryōko podía conocer.
Ellis asintió antes de describir a Fate lo que habían encontrado en el que había sido el estudio de Hayden Vandein.
− Hay archivos que datan de la época de la construcción de esta finca y los antepasados de Hades Vandein. Aún no tenemos detalles en la cantidad de información, Alto requería confirmación de zona segura para que los forenses pudieran ingresar… Lo que sí te puedo decir, es que hay archivos más recientes….Muy recientes,− dijo Ellis mirando a Fate de forma más que significativa.
− ¿Crees que Vandein tiene a las mujeres secuestradas aquí Fate?,− preguntó Ryōko mientras ambas miraban hacía algunas oquedades que parecían muy profundas y hacía otras áreas que eran, llanamente túneles.
Fate consideró las implicaciones de lo que Superintendente mencionaba. Hasta que Ellis confirmó que había información reciente, esa posibilidad no se le había ocurrido.
− No nos iremos hasta estar cien por ciento seguros de lo que pasaba aquí, Ryōko,− dijo Fate.
-X-
Estuvieron más de dos horas trabajando arduamente sin interrupciones.
Primero solo Fate junto con los efectivos de Chrono, Vice y Ellis, ya que aún con todas la mejores intenciones de Ryōko, la Enforcer la mantuvo con rango de acción mínimo.
Y especialmente, la mantuvo lo más alejada posible de las pruebas que Ellis había identificado hasta que no tuvieran más detalles de Alto y los forenses.
Finalmente, dos forenses consiguieron llegar hasta la mina para ayudar en el levantamiento de pruebas. Alto consiguió instalar un par de repetidores de señal de radio, lo cual si bien restableció la comunicación interna del operativo, Fate no se podía comunicar con TSAB. Alto tenía que ser aún el enlace con las oficinas centrales de TSAB y la Almirante Harlaown desde el vehículo C4..
Muy a su pesar, Fate tuvo de reportar que se habían encontrado con múltiples trampas, tenían tres agentes heridos de gravedad, habían hallado pruebas contundentes y macabras; PERO...no habían podido aún arrestar al Agente Izumida. Lindy Harlaown había coincidido con Fate respecto a obtener toda la información posible y no bajar la guardia, hasta estar seguros de que Izumida no se encontraba en la propiedad, la mina o los alrededores.
Chrono ordenó a sus francotiradores una búsqueda exhaustiva en los alrededores y Alto trabajó de forma conjunta con los forenses para la recopilación de datos en la mina.
Los sensores instalados en sitio les permitieron construir un detallado modelo tridimensional del sitio, lo que si bien les ahorró mucho trabajo y era indispensable para la seguridad, requería una inversión importante de tiempo y recursos. Todo sin embargo, bajo la dirección de Fate y Alto se hacía con extraordinaria celeridad y diligencia.
Conforme iban hallando más restos y más señales de las terribles prácticas que alguien llevó a cabo en ese infierno subterráneo, Fate y Ryōko se iban sintiendo más y más frustradas ya que lo que no encontraban, eran rastros de que personas vivas pudieran estar todavía retenidas ahí.
El tiempo cobraba otra dimensión bajo tierra y cuando Fate se dió cuenta, pasaban de las nueve de la noche y hacía más de una hora que no tenían comunicación con el cuartel general.
La rubia sintió un sobresalto preguntándose qué pasaría con Nanoha y el operativo de rescate de las chicas.
No tuvo mucho tiempo para profundizar en esa preocupación.
− Fate,− la llamó Alto aproximándose a ella con su dispositivo en la mano, − Tuviste razón, los primeros análisis indican que esta fué una mina de Rodio muy especial, incluso….todavía hay material explotable en diferentes áreas. Lo más importante, es que nunca fue reportada al Ministerio de Extracción y Minería. Necesitamos hacer pruebas más profundas para saber cuando estuvo en operación y poder reconstruir qué pasó aquí…
− Me parece que es obvio, que además de una mina, esto era la cámara de tortura de un demente, Agente Krauetta,− dijo Ryōko quién se había acercado para escuchar el reporte de Alto y quién, a cada minuto se sentía más enojada.
Fate decidió ignorar a la Superintendente aunque ella sentía una frustración similar. Por un momento, tuvo esperanzas de encontrar sobrevivientes a ese….horror.
Sin embargo, el horror mucho más tangible y presente, la alcanzó en una embestida brutal minutos después.
− ¡Fate, Alto!− gritó Chrono que corría hacía a ellas desde uno de los túneles más profundos que estaban escaneando. Pese a los repetidores de Alto, las comunicaciones seguían siendo crepitantes e inconsistentes en varias zonas de la cueva. El Vicealmirante estaba revisando uno de los túneles más grandes y que sospechaban, podía tener salida al exterior.
− ¿Que sucede Almirante?− preguntó Alto poniéndose en alerta.
− Encontramos un cuerpo,− dijo Chrono y aunque su hermano estaba en una forma física excelente, a Fate le parecía que le faltaba el aliento, − Es reciente, no lleva muerto más de algunas horas….
− Iré con los forenses y les reporto de inmediato,− dijo Alto al punto.
− No Alto, espera...− dijo Chrono a mitad de un jadeo, − Mi segundo al mando... verificó sus huellas digitales por rutina….Es un efectivo de TSAB….Asignado al búnker de la Sección Nueve….
En ese momento, Chrono se desplomó.
Fate todavía estaba tratando de asimilar lo que su hermano le había dicho, mientras con la ayuda de Alto y Ryōko, movían a Chrono
− ¡Rápido Alto, tenemos que sacarlo de aquí!...¡Vice, necesitamos dos hombres de inmediato!...¡Ellis realicen escaneos adicionales para agentes tóxicos...Algo le pasó en ese túnel, tengan mucho cuidado, no podemos perder más efectivos….Que los forenses nos envíen el nombre de la víctima lo más pronto posible a C4!
Mientras Fate gritaba instrucciones y trasladaban a Chrono, quién estaba al parecer, semi-consciente pero muy afectado por algo; Alto trataba de comunicarse con el efectivo que habían dejado a cargo del centro de comando móvil.
− Agente Dyna,− dijo Alto con alivio al recibir respuesta del agente cuando ya iban subiendo por las escaleras, − Comuníquenos con los cuarteles generales de inmediato, directamente con la Almirante Lindy Harlaown, es extremadamente urgente...vamos en camino…
− Agente Krauetta...la comunicación con los cuarteles generales está interrumpida desde hace más 30 minutos...le he mandado mensajes ya que su comunicador y el de la Enforcer Testarossa han estado fuera de línea. Estaba a punto de mandar a un efectivo pero hemos tenido las manos llenas aquí arriba.
Fate, Alto y Vice se miraron, no iban siquiera a la mitad de la larga escalera.
La Enforcer dejó a Chrono a cargo de Vice y los dos hombres que lo llevaban, para correr escaleras arriba con Alto.
Las dos agentes llegaron sin aliento, pero en tiempo récord al vehículo blindado.
Fate sentía como si un engrane inexorable e implacable, sobre el cual no tenía el menor control, la tuviera atrapada.
− ¿Que sucede Dyna?,− preguntó Fate. Alphard Dyna era uno de los hombres de más confianza de su hermano, durante otras crisis los había apoyado mucho.
− Uno de los heridos, falleció antes de que pudiéramos trasladarlo Enforcer, la Agente Mikami y Hunter-3 van en camino al hospital ya,− explicó Dyna, − Traté de comunicarme al War Room del búnker a las 20:30 para el check establecido pero no tuve respuesta. Intente nuevamente a las 20:45, con el mismo resultado…. A esa hora establecí comunicación con la Sección Seis y la Dirección de Operaciones del Almirante Harlaown y pude comunicarme, pero ninguno de ellos pudo contactar con el War Room. A las 21:00 volví a intentar comunicación, pero aún no hay resultado….
− ¿Porque demonios no envió a nadie a avisarnos Dyna?− preguntó Fate con enojo.
− En el check de las 20:00 horas todo estaba en orden Enforcer,− indicó Dyna mirando apenado a Fate, − La Almirante Harlaown me indicó que el operativo de la Mayor Natsume tenía complicaciones y no tendríamos check a las 20:15 sino hasta las 20:30...Por eso no les avisé antes….Después sus comunicadores estaban fuera de línea y no quise dejar la posición sin atención...No tenía a nadie a quién enviar...
− Fate, − se escuchó el sonido crepitante de la comunicación desde la cueva. Era Ellis, − El nombre de la víctima que encontró Chrono es Ken Kamiya...
Alto no demoró un segundo encontrarlo en una de las terminales.
− Es un teniente...con asignación como Agente de Soporte Técnico...en el nivel 9 del Búnker de la Sección Nueve...donde está el War Room y la sala principal de interrogatorios, Fate…
La mirada de Alto era de angustia.
El cerebro de Fate se resistía a pensar en esa probabilidad. Ni siquiera Izumida podría estar tan demente.
− De inmediato Alto, comunícate a la Sección Seis, ¿quién se quedó de guardia?,− pidió Fate serenándose internamente.
− Directamente en la Sección Seis, solo está la Agente Kanzaki,− respondió Dyna antes de que Alto lo verificara, − Todos en la Secciones Seis y Nueve, así como en la Dirección de Secciones Especiales salieron para los diferentes operativos.
Aunque la preocupación de Fate aumentaba con cada segundo, trató de convencerse de que tenía que haber una explicación racional a la situación. Nami Kanzaki del equipo de Verossa, era una de sus agentes más jóvenes. Era eficiente pero no había mucho que pudiera hacer para resolver la inquietud que la Enforcer sentía.
− Con el Almirante Clyde Harlaown, Alto...con urgencia…
Le tomó menos de un minuto a Alto tener al padre de Fate en línea.
− Fate,− dijo Clyde en un tono frío y metálico que no Fate casi no reconoció como la voz de padre, − Tenemos problemas...graves.
-X-
Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Nueve, Unidad Especial de Seguridad Pública, Midchilda, Día 03, Onceavo Mes. 20:05 hrs.
En toda su carrera Lindy, jamás había tenido un operativo donde la vida de tantas personas dependiera de ella.
Tras terminar el check con el C4 asignado al operativo de Fate para arrestar a Izumida en menos de un minuto, se concentró junto con sus informáticas, en los dos operativos que tenían casi fuera de control… El Operativo Huckebein y la presa Toku…
Su único consuelo, si es que así se le podía llamar, era que al menos Fate, Chrono y sus equipos estaban a salvo donde se encontraban. Al menos esa ubicación, parecía no ser un objetivo de la locura destructiva de Vandein y el Clan Huckebein.
Todo lo demás, incluida la Ciudad de Midchilda, estaba sumido en el caos.
− Amy, ¿tienes noticias del contacto de la Mayor Natsume en el ejército?, Necesitamos esos refuerzos de forma urgente,− dijo Lindy mientras miraba el mosaico de pantallas donde la información de los operativos se desplegaba, − También tenemos que conseguir más tiempo para Hayate...Necesitamos más efectivos en Tōkai.
Cuando no hubo ninguna respuesta de su subordinada, Lindy se volvió para encontrar a Amy mirando algo boquiabierta .
− Amy….
Hasta entonces, Lindy se percató que Shari y Lucino estaban en condiciones similares desde sus terminales.
La Almirante miró entonces hacia la entrada del War Room.
Una de las paredes exteriores que aislaba el War Room del vestíbulo, se había activado y estaba levantándose. Un grueso cristal blindado aún mantenía el War Room aislado del exterior pero ahora podían verse claramente lo que sucedía en el exterior y desde el exterior se podía ver el interior. En ese momento, Lindy comprendió la alarma de las chicas.
Hades Vandein, vistiendo la misma camisa y pantalones que había usado los últimos dos días pero con un brazo cubierto de sangre hasta el codo, activó el panel de comunicación con el interior.
Un hombre de cabello rubio, con el uniforme negro de Agente TSAB, estaba de pie detrás de él, sosteniendo dolorosamente a una de las agentes de apoyo en ese piso mientras mantenía una pistola de 9 mm contra su cabeza.
Solamente Lindy, Amy, Shari y Lucino se encontraban en ese momento en el War Room sellado.
− Buenas noches Almirante…,− La voz de Vandein se escuchó juguetona pero con una cualidad metálica por los altavoces de la sala, − Gracias por invitarme a la fiesta…¿A usted no le fascinan las sorpresas en las fiestas?
Tras decir eso, la sonrisa que Hades lucía, desapareció lentamente junto con el resto de su cuerpo.
Frente a ellas, de pie, solo estaba una sombra.
-X-
Gracias por todos.
