Superación

Derechos de autor y nota inicial: Los personajes de One Punch Man, pertenecen a su creador como lo es One y Yusuke Murata como ilustrador con el manga de la franquicia, esperando que les guste la obra que de gran desarrollo de personajes, esperando que les guste esta misma, muchas gracias y comenzamos.


Arco III: Guerra infernal.

17: Superando el dolor.


¿? —. Entonces… ¿Cómo ha estado ella?...

¿? —. Digamos que no muy bien con lo que paso con su misión en aquella isla… Escuche que Tornado esta con ella en estos días difíciles al igual con los miembros de su grupo.

¿? —. Pues debe ser muy duro perder a un amigo o camarada en muchas de las condiciones… Aunque parecía de todo su grupo con ser el más cercano a Fubuki.

¿? —. Aunque escuche que pudiste vencer a uno de ellos con gran valentía, estoy orgulloso de ti, muchacho.

¿? —. Pues era mi deber, ¿No? —. Estando de brazos cruzados, sentado en el suelo con sus rodillas juntas, viendo su tazón de Ramen que no había tocado —. Pero… Presiento que esto es mi culpa en algún sentido.

¿? —. ¿Por qué dices que es tu culpa?

¿? —. Digamos que al parecer, todos esos monstruos o villanos que están formando la asociación de monstruos, pueden estar enojados conmigo, luego que venciese a dos de ellos con mis puños, muchas veces pienso de que mi poder es una maldición —. Viendo su puño derecho que lo apretaba —, Siempre, siempre creí que ser héroe seria solo un pasatiempo, aunque paso lo de Blast, la misma pelea con Fubuki, aquel asesinato del Samurai en la misión que fue Genos, ahora esto… Siento que mi poder solo trae desgracia a los demás.

¿? —. Saitama…

Saitama —. Dígame… —. Alzando levemente su mirada.

¿? —. Muchas veces, estuve celoso a escondida de tu gran fuerza, donde puedes derrotar a muchos villanos como monstruos que inclusivamente, pueden estar fuera de nuestro alcance, incluyéndome, hasta el punto de que estoy cerca de mi retiro con la perdida de mi poder con el paso de los años, esperando un día, poder retirarme con el fin de usar mejor mi Dojo para seguir enseñando a progresar a los jóvenes que son las hojas de una bella primavera que supera las caídas del invierno para las nuevas generaciones…

Saitama —. Las nuevas generaciones…

¿? —. Exacto, aunque fracase con mi intento de ayudar a Garou en su tiempo, pero creo que tú con Genos como Tatsumaki y la misma Fubuki, pueden ser los más grandes héroes del mañana con sus edades, aunque no debes sentirte mal con tu poder que llevas adentro, sea esto de otro mundo o no, puedes escoger el camino que te dicte tu corazón.

Saitama —. Creo que tienes razón…

¿? —. Claro que la puedo tener, después de mucho, llevo combatiendo con muchos rivales a lo largo de mi tiempo.

Saitama —. Sí, pero escapo en un segundo del juego del martillo…

¿? —. Pues… —. Sonriendo de manera nerviosa, tragando saliva para desviar la mirada —. Sigamos comiendo este Ramen para celebrar tu llegada aquí, aunque me agrada que vinieses a hablar conmigo sobre esto, Saitama, además, también con la ayuda de King, muchos aspirantes han venido aquí para ser mis nuevos alumnos, aunque —. Teniendo una vena en la sien del lado derecho, tomando su tazón de Ramen con los palillos en ambas manos —. No sé como el maldito idiota lo hace para ganarme en los juegos de pelea…

Saitama —. Créame, Viejo Fang… Aun me cuesta saber cómo hacerle…

Tanto héroes clase S con el comentario del mismo Saitama, estaban con el ceño fruncido para largarse a reír en aquella noche que se estaba dando el Dojo el mismo Silver Fang, sirviéndose ese buen tazón de Ramen con el mismo calvo con capa para muchos, aunque también comprendía en alguna parte el poder de este mismo como la soledad o la falta de sentimientos que este puede generarse con ser el más poderoso o no poder luchar como sentir la emoción con pelear a alguien de tu nivel, despidiéndose ambos, llevando este primero su chaleco marrón con pantalones gris y zapatillas negras, mientras tanto, nuestro héroe de un puñetazo, estaba llevando una chamara de color roja con vaqueros azules y deportivas blancas, agradeciendo la comida que le invito el mismo Silver Fang, saliendo del lugar para irse caminando con calma, después de todo, esto eran las nueve de la noche recién, caminando en esos momentos con pasado de treinta minutos las solitarias calles, muy bien alejado del Dojo de aquel héroe y en el cual, llegando a una esquina, este mismo se detuvo para reconocer una Limusina que se había detenido, abriéndose la ventanilla del conductor con lentes oscuros en ese momento.

Saitama —. Esto es…

¿? —. Sube, Saitama.

Saitama —. Pero…

¿? —. Te lo pido de buena manera…

Saitama —. Suspirando, subiéndose a la parte del copiloto —. Oh, pero tú eres…

¿? —. Silencio, ahora vendrás con nosotros.

Saitama —. Alzando su ceja derecha, confundido —. ¿Noso…?... —. Escuchando unos sollozos, girándose un poco en la parte trasera, notando nada más ni menos que a la pequeña Lily con lagrimas en los ojos, estando con la mirada baja, apretando un pañuelo, poniéndose nervioso para ver a Mono de montaña —. Oiga… No entiendo que sus gustos sean de aquello, pero intento ser alguien bueno en la sociedad.

Mono de montaña —. ¡No hago esas cosas! ¡Necesitamos tu apoyo para la señorita Fubuki-Sama! —. Deteniendo la limusina para cerrar los ojos con fuerza, aguantando su tristeza.

Saitama —. Oh…

Lily —. Señor calvo con capa… Usted es la única persona que puede animar a la señorita Fubuki,.,, —, Alzando su mirada con lagrimas que seguían emanando de sus ojos —. Por favor, quédese con la señorita Fubuki para que ella se anime.

Saitama —. Entonces es por eso… Bueno, podemos ir a donde ella vive… —. Sonriendo de manera nerviosa, aunque estaba pensando —. Odio mi nombre de héroe…

Lily —. Ella esta quedándose con su hermana, Tornado.

Saitama —. Está bien, dije que iba con ustedes, además no me gustaría pasar lo mismo que ella… Pero bueno, intentare de ser ayuda.

Ya decidido, siguieron con su camino en la limusina del Grupo Blizzard, pasando de esto con cinco días de la batalla de la asociación de héroes contra los de monstruos, resultando con bajas por parte de ambos con la derrota de Gale Wind como la muerte lamentable de Pestañas, siendo cercano a Fubuki, pasando de esto una hora para que sean cercanos a las diez y media de la noche, llegando a ciudad M para recalar como estacionarse en el conjunto de departamentos que vivían tanto las hermanas Tornado para Tatsumaki como Ventisca con el que se le daba a Fubuki, encontrándose en la parte más alta de la clase para muchos de aquel lugar, aunque para Saitama, este mismo había conocido muy bien este lugar con una especie de reunión como recordemos que tuvo con la Esper de cabello verde hace tiempo, saliendo de la Limusina, acompañando a Lily con Mono de montaña, mostrando las pases para verse con sorpresa de nuestro calvo que muchos estaban con una banda negra pequeña en el brazo derecho para mostrar un respeto al difunto que fue compañero de Fubuki, pareciendo que si o si, tienen un gran respeto por aquel héroe caído, subiendo con esto al ascensor para llegar al piso respectivo, saliendo del mismo para ellos dar un permiso como pedido de ayuda al mismo Saitama para que animase a Fubuki, mientras que ellos estarían en la cafetería de aquel edificio para intentar traer algo caliente para ellos como el mismo Saitama, agradeciendo esto, despidiéndose de ellos que se iban en el ascensor nuevamente que bajo, donde, caminando unos metros, pudo encontrarse con la misma Tatsumaki en las afuera de su mismo departamento, apoyado en la pared con los brazos cruzados para estar mirando con cierto enojo al mismo calvo que no entendía aquello, deteniéndose este a unos pocos metros para darse un silencio incomodo en aquel momento, aunque en ese instante.

Tatsumaki —. Espero que la puedas hacer feliz… Maldito Calvo.

Saitama —. Pues creo comprender muy bien lo que uno siente perder a un ser querido, sabiendo muy bien lo que paso con mi madre, aunque te haya perdonado por aquello…

Tatsumaki —. No me lo recuerdes, aunque no puedo creer que seas muy humano para aquello…

Saitama —. Es que igual me siento vacio por dentro y más cuando peleo, aunque estuve hablando un poco con el viejo Fang.

Tatsumaki —. Pero… Pero… —. Agachando su cabeza para quitarse de la pared, caminando para estar en frente de Saitama, alzando su mirada con lagrimas en los ojos, empezando a golpear el pecho de Saitama con sus dos puños suavemente —. ¡¿Por qué tiene que pasar esto?!... ¡¿Por qué no pudiste hacer nada?!... ¡Escuche que venciste a uno de esos malditos que estuvieron en la Isla, aunque dañaron mal a mi hermana! ¡¿Por qué?!... ¡¿Por qué no se pudo hacer nada más que eso?! —. Apoyando su cabeza como puede en el torso de aquel calvo, sollozando.

Saitama —. Tu quieres mucho a tu hermana, aunque no seas tan directa, aunque igual me duele que esta fuerza que tengo, puede traer muchas desgracias, pensando en algunas cosas que veré con el tiempo.

Tatsumaki —. Sniff… Pero igual, odio que estemos en esta Guerra…

Saitama —. Escucha, tampoco me gusta verte triste… —. Separándose un poco de Tatsumaki, agachándose un poco para estar a su altura, sonriendo levemente con sus manos en los hombros de aquella chica —. Aunque no tenga tantas emociones como antes por culpa de mi entrenamiento, puedo comprender como dije en lo que es perder a una persona, ante aquello —. Estando con una mirada seria con brillo en sus ojos —. Prometo terminar con esta Guerra en el menor lapso posible.

Tatsumaki —. Sonrojada levemente con lagrimas en los ojos —…

Saitama —. Secándole con suavidad, aquellas lágrimas, poniéndose de pie, dando la espalda —. Ahora, solo procura no llorar, porque también tu hermana te necesita en este tiempo, después de todo, estamos los héroes para apoyar estas acciones.

La Esper de veintiocho años, estaba sorprendida con el momento de madurez en Saitama, haciendo que su corazón lata un poco rápido, sintiendo un leve hormigueo que desapareció de inmediato, negando con esto su cabeza al tener aun presentes las palabras de Blast en su cabeza con que las relaciones no servían para nada, siendo que a pesar de los hechos que sabemos han ocurrido hasta este punto, yéndose del lugar para irse en dirección hacia el ascensor, siendo que, estando dentro del departamento de aquella heroína, podemos ver que habían muchos regalos en el suelo por parte de los héroes para brindar el apoyo mediante esto a la ventisca, encontrándose ella sentada en el sofá con su traje de heroína, estando con las manos en su cara para seguir sollozando con la pérdida de su compañero, poniendo en cierta parte triste a Saitama, queriendo no tener aquella emoción en su cuerpo, caminando un poco para sentarse al lado derecho de la misma Esper.

Saitama —. Yo…

Fubuki —. Vete…

Saitama —. ¿Qué?

Fubuki —. Tapando su cara con ambas manos, sacándoles para estar con la mirada baja —. Vete… Por favor…

Saitama —. Sabes que no lo hare…

Fubuki —. Es que no quiero que me mires, además… Supe una cosa muy triste de pestaña, estando sus padres que me confesaron de que el mismo me amaba… Pero no pudo confesarlo, muriendo en mis brazos, comprendiendo muy bien cómo se siente ser rechazado por una persona a la cual, estas admiras sin que se dé cuenta…

Saitama —. Fubuki…

Fubuki —. Alzando su mirada, teniendo esa cicatriz vertical en su ojo derecho, estando con ambos de visión buena —. Esta es la marca que me hace ver lo inútil que soy… ¡Soy una inútil, Saitama! —. Habiendo un aura de tono medio celeste que le rodeaba su cuerpo, levitando algunas cosas, aunque esta abre los ojos de golpe al sentir como ese héroe apoyaba su cabeza en su pecho —…

Saitama —. Suéltalo todo…

Fubuki —. Ah… Ah… Yo… Yo… Yo… —. Abrazando con fuerza a ese calvo con sollozos —. ¡Aaaaaaaah!... No pude… ¡Aaaaaaaah!

Saitama —. Calma, calma… Estaré aquí hasta que te calmes… Calma.

Pasado una media hora, podemos ver como la puerta se estaba abriendo, mostrando a una Tatsumaki con una cara de desagrado menor con los acompañantes de Fubuki como mono de montaña con Lily, quedando ellos confundidos al no encontrar tanto a Saitama con la hermana menor de la Esper de pelo verde, yéndose rápidamente a la habitación que sería de Fubuki en su estadía con ella, dándose antes los trámites para que vivan juntas, abriendo con cuidado para quedar sin palabras al ver como vestidos, estaban acostados en la cama con una Fubuki en el pecho de Saitama, durmiendo con una paz que no se veía de hace esos cinco días, doliendo en cierta parte sin saber a Tatsumaki con esto, cerrando la puerta sin dar un berrinche con esto, comentando a los dos compañeros de Fubuki que pueden dormir en el sofá en el caso, dando una sonrisa leve con dolor de que su hermana menor estaba bien, pasando las horas para llegar al día siguiente, encontrándose una Fubuki un poco más animada como sonriente un poco, dándole las gracias de tanto Mono de montaña con Lily a Saitama con esto, aunque este mismo no dijo nada, viendo que Tatsumaki no se encontraba en el lugar, pensando que se había ido a trabajar, aunque, podemos ver en los cielos de ciudad M a la misma de cabello verde dando un vuelo, estando algo dolida como feliz en ver el abrazo de su hermana con Saitama, aunque ella estaba negando con la cabeza para detenerse en seco, abriendo los ojos con ver una de las torres de la ciudad con estar esa encapuchada de hace varios días, estando de brazos cruzados, acercándose levemente para estar cambiando su cara de meditación a una muy seria.

Tatsumaki —. Tu… Tú estuviste en el día de la explosión de la asociación…

¿? —. Eso lo sé muy bien, después de todo, también soy una persona con poderes Psíquicos, aunque quería advertir a ese héroe calvo de lo que pasaría…

Tatsumaki —. Entonces tienes algo que ver con la explosión.

¿? —. No… Pero esto vengo a estar en frente de tu presencia con un hecho que los marcara a todos con su destino.

Tatsumaki —. ¿De qué diablos hablas? —. Frunciendo el ceño.

¿? —. Pues… Si te digo quien soy, capaz que este en un peligro enorme, solo puedo advertirte algo… Los altos mandos no son lo que parecen…

Tatsumaki —. ¿Hablas de la Asociacion de héroes?...

¿? —. Si…

Tatsumaki —.Pero estamos en Guerra con la asociación de monstruos.

¿? —. En eso tengo conocimiento, aunque hay un mayor riesgo, dado que, existen unos entes que vendrán tarde o temprano en caso de que pase lo que deba pasar con la sangre de aquel, quien tiene el poder divino.

Tatsumaki —. Aquel que tiene el poder divino… —. Abriendo los ojos de golpe, estando la imagen de Saitama que le daba la espalda con su capa ondeando —.No me digas que…

¿? —. Tatsumaki… Ese es tu nombre, puede ser que sea raro… Pero…

Tatsumaki —. ¿Quién eres tú?...

¿? —. Solo diré esto… Dos puños potentes chocaron para darse una fuerza que rompió la barrera temporal, cayendo con esto a tu tiempo.

Tatsumaki —. Dos puños que chocaron con… Saitama con Blast… —. Retrocediendo un poco, abriendo los ojos de golpe, sudando un poco —. E-entonces vienes de una línea temporal o futuro… ¿Eso quieres decir?...

¿? —. Pues estas en lo correcto en lo último, viniendo como unos diecisiete años en aquello, teniendo unos quince, siendo yo la heroína más poderosa en ese tiempo como la rango uno de la clase S superior mas, siendo que, cuando pelearon cerca del pasado de este tiempo, aquellos puños eran tan fuertes que crearon una brecha en su pelea con la destrucción de su pelea, pudiendo ser expulsada de mi tiempo para llegar aquí, aunque estoy aquí para estar con alguien cercano que es mi sangre…

Tatsumaki —. Entonces… Tu padre…

¿? —. Soy hija de Saitama…

Tatsumaki —. Abriendo los ojos de golpe, sudando mucho para quedar en silencio, bajando su mirada, habiendo una ventisca en ese momento—…

¿? —. No puedo decir quién es mi madre, aunque te pido por amor a lo bueno que no digas nada, aunque se viene la desgracia en la fecha final de este mes con la charla del nuevo líder de este tiempo de la asociación…

Tatsumaki —. Pero eso será en pocos días, siendo casi tres…

¿? —. Lose muy bien, aunque tenga un poder como el de mi padre y algo mas, intento no intervenir en el tiempo actual, solo viniendo advertirte que la asociación no es nada con los peligros presentes que vienen, habiendo tres entes que están a punto de despertar como un lugar lleno de la maldad que la humanidad no sabe.

Tatsumaki —. No te creo… — Bajando su mirada.

¿? —. Es tu decisión de creerme o no… Pero sabes muy bien que nuestros niveles están completamente diferentes.

Tatsumaki —. Tsk… Escucha, aunque si te crea… No puedes ser tan egoísta con esto, puede ser que si seas la hija de ese idiota con capa… Pero capaz que tu madre sea la peor con no enseñarte el respeto o de hablar mejor con la gente.

¿? —…

Tatsumaki —. Ante eso, deberías saber muy bien de que un héroe debe dar el todo por el todo…

¿? —. Apretando los puños con fuerza, bajando su mirada con lágrimas —… Idiota…

Tatsumaki —. Ya me hiciste enfadar, aunque seas más fuerte, estaré acabando conti… —. Abriendo los ojos de golpe, recibiendo un puñetazo en el estomago de aquella encapuchada que estaba levitando con una velocidad enorme para estar dando ese daño, quedando esta Esper inconsciente.

¿? —. Cargando suavemente a Tatsumaki para dejarla encima de la superficie de aquella Torre —. Lo siento mucho…

Aquella encapuchada no pudo aguantar sollozar, saliendo rápidamente del lugar para salir volando con sus poderes, dejando a una Tatsumaki, quien abre los ojos con una mueca de dolor, pensando que esto había sido como un sueño o había caído con el desgaste de sus poderes con aquello, aunque se le venía las palabras "Soy hija de Saitama", quedando ella en el limbo de saber si es verdad o no de lo que pasaba en esos momentos, donde, pasando los días, podíamos ver como en la ciudad Z, siendo de noche, mucha gente importante del gobierno central con héroes y gente importante con los civiles, estaban sentados en su asiento, siendo demasiado público, esperando que se abriese el telon para la reunión de McCoy, estando con su traje de Gala que consiste en un Smoking de tono negro, dando un suspiro y viendo la hora, faltando media hora, aunque en ese momento, estando en la parte derecha de aquella calle con llena de gente, podíamos ver a una mujer de cabello celeste con una capucha que le cubría su cuerpo, siendo nada más ni menos que una Esper que muchos conocían con el nombre de Psykos, siendo en ese instante.

¿? —. Tú eres aquella mujer de la noche…

Psykos —. Oh… Pero eres el calvo que se hizo héroe de la clase S…. Saitama.

Saitama —. Estando con un Smoking negro, siendo cortesía de Genos —. Si… Pero estuve pensando en la propuesta, aunque espero saber si es que podemos hablar en cierto lugar privado.

Psykos —. Frunciendo el ceño, observando a Saitama, usando un poco de su poder, pensando —. No veo intenciones malas… Debe estar pensando muy bien con aquello —. Volviendo en sí —. Muchas gracias… Veamos donde será la reunión.

Saitama, estaba yéndose con Psykos que lo seguía, estando cerca de un callejón de aquel espectáculo que se iba a dar, bajando por una especie de escalera que daba a un subterráneo, dejando con cierta molestia a la Esper de pelo azul, aunque también entendió que no debían ser descubiertos ella con algunos Kaiyjin ocultos entre la multitud, bajando un poco para abrirse la puerta, mostrando una habitación oscura con una lámpara media encendida, habiendo una persona sentada con una mirada fría, quedando en shock Psykos con esto, sintiendo de cómo cerraban la puerta detrás suyo, saliendo Saitama, siendo nada más ni menos que Genos, apretando un botón de su brazo derecho que le hizo el profesor Kuseno para cambiar a un holograma en caso de querer parecer alguien en la vida real, siendo Saitama que se puso con ayuda con esto en ser el plan de Fubuki, misma chica de cabello negro que miraba a una Psykos en shock con esto, frunciendo el ceño de inmediato.

Fubuki —. Veo que estas muy enojada, aunque supe muchas cosas de ti… Gyoro Gyoro… Oh, deberías decir Psykos.

Psykos —. E-esto es ridículo… Sabes muy bien que no puedes hacer…

Fubuki —. Acomodando su cabello —. Pues… No creo que sea muy listo de tu parte atacar ahora, muchos héroes de la clase S están aquí, aunque tengo refuerzos en caso de atacarte directamente ahora… Asi que siéntate.

Psykos —. Tsk… Siempre supiste que no arriesgo nada —. Sentándose en la silla frente a Fubuki.

Fubuki —. Eso debería decir al matar a uno de mis compañeros… Pero esto es la superación personal para mí…

Psykos —. Está bien… Aunque —. Sonriendo en sus adentros —. Podremos escuchar la asamblea que se dará aquí, estando debajo del escenario que dará la conferencia.

¿? —. Señor McCoy… Es casi la hora…

McCoy —. Estando en silencio, mirando al suelo —…

¿? —.¿Señor?...

McCoy —. Partiremos ahora… —. Estando detrás del Telon, abriéndose levemente con varios Flash como luces de la gente que vitoreaba.

Este es el comienzo de un hecho que marcara a muchos en la historia con los conocidos a Saitama, conociendo medianamente la identidad de aquella chica que decía si o no la verdad con ser hija de aquel calvo, estando este en ciudad M, viendo todo esto con las pantallas grandes que se daban en algunos edificios con un King junto a su familia entremedio de los mas nombrados en la mesa con algunos héroes de la clas como C en los alrededores, estando la mayoría de héroes Clase S, sentados en primera línea de aquel escenario con una Tatsumaki que se encontraba un poco lejos de frente del escenario, siendo precisamente en el techo de un edificio, observando que podía pasar.


Continuara.

Nos veremos en el siguiente capítulo, llamado: Amigas quebradas [Parte 1]

Nota final: Espero que les haya gustado el capitulo decimo séptimo de este Fanfic, dándose con la muerte de Pestañas, esperando que les haya gustado, donde veremos más acción con muertes de personajes o desarrollo del mismo en los siguientes capítulos, acercándose la fecha del discurso que cambiara la vida de Saitama.