—¡Te sigo!
Jerzain no quería permanecer solo. Tenía una sensación de pesadez y su instinto le decía que estaba siendo observado, no solo por las cámaras de seguridad, sino por algo más grande.
Quizás nunca debieron haber encontrado esa fotografía.
Los demás alumnos estaban intrigados por la repentina reunión. No tenían mucho de que hablar en realidad, por eso estaban intranquilos.
¿Acaso se descubrió otro cuerpo y Monoduck no lo anunció?
¿Tal vez capturaron a alguien haciendo algo terrible?
No lo sabían.
Los supervivientes restantes esperaban a la llegada de Kimiko y Jerzain, que eran los únicos que faltaban. Algunos ya empezaban a suponer que quizá alguno de los dos estaba muerto, o peor: Ambos.
Cuando llegaron sintieron un gran alivio.
—¿De qué se trata ésto, Kimiko?
Darko preguntó. Era raro que usaran el chat del MonoDroid para mensajes así.
—Es momento de una discusión seria... Jerzain y yo encontramos algo muy importante.
Nishimura permaneció de pie y esperó a que Jerzain tomara asiento.
—¿Y podemos saber qué es?
Juana se había acabado de duchar. Tenía el cabello y la ropa mojada.
—Verán... ayer durante el juicio, Dalilah antes de ser ejecutada me dió una memoria USB. Jerzain y yo decidimos ir a la sala de computación... cuando indagamos en los archivos encontramos algo que es ahora imposible de recuperar.
Kimiko temblaba de sólo recordar la fotografía.
—¿Qué? —Sergei no entendía.
—Lo que Kimiko y yo encontramos en la memoria fue una foto de... ella y Dalilah abrazándose.
Nadie sabía cómo tomar eso.
—¡Seguro era una foto de éste sitio! Quizá las tomaron y el archivo fue... no sé...
—¡El problema es ese, Kelly! La fotografía... la fotografía me dejó en claro que Dalilah y yo nos conocimos. Dalilah y yo nos conocimos mucho antes de ésto... o al menos eso quiso decir la fotografía.
—¿Y tienen la fotografía? Pueden mostrarla...
Nelly bebía licuado de chocolate con un popote metálico.
—Lo extraño de ésto es que la imagen fue borrada... el sistema eliminó los datos que habían en la memoria... ¿Por qué fue ésto, Monoduck?
Kimiko estaba ciertamente enojada con eso.
—Porque lo que había en esa memoria era exclusivo para los ojos de Dalilah... ¡Bienvenidos al Motivo de Asesinato Mutuo!
—¿Al qué?
Kelly dejó de comer sus verduras cocidas cuando escuchó eso. Sin querer Kimiko había ayudado a Monoduck a sentar bases del próximo asesinato.
—Verán, alumnos... Ésto tiene que ver con los regalos que les he dado. ¿Han visto esos peluches de felpa que tienen ustedes? Los que les son regalados como premio al cumplir diez puntos de afinidad con alguien...
Monoduck hizo que una gran pantalla saliera del techo y mostró unas animaciones de unos muñecos que se asimilaban a ellos.
—Los muñecos poseen en las partes traseras de sus espaldas unas aberturas. ¿Qué hay ahí? Sólo ustedes lo sabrán. Cuando lo encuentren vayan a la Sala de Computación... pero no le digan a nadie.
—¿Y por qué nos dices ésto, pato? Sabes que lo vamos a comentar entre todo ¿Verdad?
Xian Liang veía como una estupidez las reglas del director.
—¿Y cómo sabes que no estarán mintiendo, Xian? Justo como hizo Dalilah con las cintas de VHS. ¡Por cierto! Jerzain y Kimiko, ustedes vieron el contenido privado destinado a Dalilah, pero como ella ha muerto y ustedes desconocían la existencia de éste asunto, les perdonaré la vida.
—¿Cómo...?
Kimiko no entendía la situación de la que se había salvado.
—¡La persona que sea sorprendida indagando en los documentos ajenos será ejecutada al instante! Deben aprender a respetar la privacidad, aún si es por las malas.
—Monoduck... ¿Y qué pasa si dos personas ligadas a las memorias ven los vídeos? Por ejemplo... Kimiko y Darko son amigos, ¿Pueden los dos ver los archivos que le diste al otro?
Kelly recibió un rotundo "no".
—Es evidente que ustedes se han estado dando cuenta de algunos detalles de su vida antes de llegar aquí. Eventualmente recuperarán esos recuerdos... y para hacer ésto más interesante he decidido darles una "ayudita"... ¿No es eso bueno de mi parte?
El pato y la televisión desaparecieron poco después. La misma incertidumbre que con las cintas se presentó.
—¿No es eso acaso de beneficio para nosotros? ¿No es bueno recordar?
—Quizá éste hijo de perra quiere que recordemos las cosas que él quiere... ¿Cómo sabemos que es verdad lo que él nos brinda? Recordemos que quiere vernos muertos, Sergei.
—Lo sé, Darko... ¿Pero qué tal si hay algo de verdad ahí? Si hay...
—Mientras no tomaré nada cierto de él. ¡Y qué bueno que las tengo de ganar! Porque Kimiko es la única persona con la que he alcanzado los puntos de afinidad de mierda.
—¿Por qué no investigamos eso? Veamos los dichosos archivos en las memorias.
—¿Cómo sabemos que existen para empezar? ¡Puede que sean una de sus muchas mentiras!
Juana estaba en desacuerdo con ese plan. No recordaba tener una memoria.
—¡Son éstas!
Kimiko sacó de su bata blanca tres memorias, las respectivas para Darko, Sergei y Dalilah. Sin embargo habían extraviado una: La de Jean Paul, pero no dijo ese detalle.
—¿Esas son? Miren, hasta tienen una etiqueta del nombre del compañero...
Juana veía curiosa las memorias negras.
—Con su permiso, voy a echar un ojo a ésta información.
Nishimura abandonó la cafetería y fue otra vez a la Sala de Recreación. Con esa nueva información entendió los motivos de por qué los datos de Dalilah fueron eliminados.
Llegó otra vez a esa sala y volvió a encender el equipo.
Al conectar una de la memorias, notó una luz roja que se encendió en la pantalla.
No le tomó importancia y procedió a indagar en los archivos de Dalilah, pues se había llevado bien con ella.
—Veamos si te borras.
Sorprendentemente Kimiko logró ingresar a más archivos que con la memoria anterior. Quizá era porque fue la memoria de Dalilah, no la suya. Por eso no podía ver algo que era exclusivo para otra persona.
Habían muchas fotos de ellas dos juntas, estaban comiendo helado, compartían mesa en un restaurante, incluso había una instantánea de ellas bailando.
—Nos veíamos tan felices.. ¿Será ésto siquiera real?
También encontró documentos de eventos importantes de ellas dos.
"* del mes * del año *.
*Dalilah salió a comer con nosotros. El viaje se había cancelado.
*Dalilah olvidó traer un vestido para la práctica. Fuimos a comprar uno nuevo, es muy bonito. Tiene distintas cadenas circulares y es de color azúl.
*Dalilah se sintió triste hoy. No podrá ver a sus padres.
*Dalilah ha considerado dejar Hope's Peak, quiere empezar en lo grande en la industria del espectáculo.
*Dalilah ha estado decaída. Debemos ayudarla.
iKimiko no entendía lo que veía.
Junto con las fotos le daba motivos para quererla o sentir simpatía por la joven morena. ¿Por qué ése sería el motivo de asesinato de Monoduck?
Tras ver los archivos restantes con fechas de acontecimientos importantes, en su mayoría positivos, una carpeta nueva se había creado en la memoria.
"Desesperación" tenía como nombre el archivo.
Cuando ingresó, vió que era un lado "opuesto" a lo que vió al inicio. Las fechas y datos importantes eran otros:
"* del mes * del año *.
*Dalilah me ha dicho que si tuviera que matar, yo sería la persona ideal.
*Dalilah se metió con mis creencias. Dijo que era una indecisa.
*Dalilah me llamó perra. Ella dijo que yo estaba celosa por sus logros y que quizá hasta tenía rabia porque era mejor que yo.
*Dalilah dijo que debería suicidarme.
*Dalilah tiró a la basura el vestido que le compré. Dijo que no cumplía con sus gustos.
*Dalilah me dijo que voy a terminar en una mesa de la morgue.
Todo era extraño. ¿Por qué al principio eran cosas agradables sobre ella y después se convertía en razones y motivos para matarla?
Nishimura estaba confundida. No le creería a Monoduck, tampoco le creería a esa información. Sabía que esas memorias eran un arma de doble filo. Kimiko creía que la cuestión de los peluches y los Puntos de Afinidad poseían otras intenciones.
E incluso el mismo Monoduck lo dijo.
"Mientras más confianza halla, más oportunidades de matarse entre sí habrán".
Para no quedarse con las dudas buscó datos de los demás compañeros.
La misma historia se repitió, pues habían carpetas dobles que le indicaban a Kimiko lo mucho que quería a sus compañeros y lo mucho que éstos la odiaban.
La memoria de Jerzain incluía datos en los que él confesaba lo mucho que quería asesinarla.
La memoria de Sergei Indicaba que él la despreciaba tanto que incluso la dejaría morir si le tocaba encontrarla en un accidente.
La memoria de Darko poseía información en la que él le explicaba cómo la mataría y cómo no encontrarían su cuerpo por más que lo buscaran.
No todo era malo, pues justo como con Dalilah, habían fotografías de ellos compartiendo momentos felices juntos.
Algo a relucir era que en esas fotos ellos tenían uniformes con el logotipo de Hope's Peak Academy en el pecho. Eso añadía más misterio a la validez de los archivos.
—Los guardaré por si las dudas...
Kimiko salió con más dudas que con respuestas. Aún así estaba consciente de que quizá habría otro compañero que tomaría por verdadero lo que había en las carpetas y mataría a alguien que quizás, sólo quizás no hizo nada malo.
Otros estudiantes llegaron luego de que ella salió de la Sala de Computación.
—Te noto rara, chica.
Jerzain se apareció frente a la forense. Él sonreía como siempre.
—Si vas a ver el contenido de las memorias encontrarás... cosas horribles.
—¿Ah, sí? ¿Como qué?
Él sabía que no hallaría nada peor porque él ya había visto costas malas.
—Seguramente el archivo te dirá cómo quiero matarte o quizá hasta diga algo de tu sexualidad.
Eso fue un terreno delicado.
—¿Qué?
—La memoria que saqué de tu peluche indica lo mucho que tú querías matarme, además de otras blasfemias.
—¿Estás de broma? ¿Por qué querría matarte?
Él cambió sus expresiones. Estaba considerando ver el contenido.
—¿Sabes qué?
Jerzain sacó las memorias.
—Monoduck puede irse a la mierda.
El Criminal Definitivo puso las memorias en el suelo y las pisoteó.
—¡Pero qué haces Jerzain!
Monoduck estaba asustado.
—¡Estás destruyendo tu pasado! ¡Estás haciendo algo malo!
—¡Si descubro mi pasado, no será por tí! ¡No me vas a llevar a la tumba!
Juana estaba ahí parada, detrás le seguían Sergei, Ajax y Darko.
—¿Estás negando lo que yo te doy? Eres un malagradecido. Pero si te parece bien, haz lo que quieras.
—¡Eso hago, idiota!
Él pidió que sus compañeros se movieran. No iba a llenarse de dudas con las dichosas memorias.
—¿Sabes...? Opino lo mismo que Jerzain.
Juana destruyó también sus memorias USB. Sergei, Darko y Ajax creyeron óptimo hacer lo mismo.
—Él mismo lo dijo... las memorias son el motivo. Me niego rotundamete a caer en ese juego. ¿Vienes, Kimiko? Vamos a las piscinas.
Nishimura aceptó la invitación. Le haría bien despejarse. Fue con sus compañeros a relajarse en el agua fresca de las piscinas. Ella lucía con un traje de baño por debajo de su bata.
Juana era más reservada, llevando unos pantalones y una gran blusa que le cubría. No se limitaba a quedarse fuera del agua, por lo que ingresó para aprender a nadar.
—Hace tanto tiempo no hago ésto... me da tanto miedo ir al otro extremo.
Juana se sentía avergonzada y asustada.
—Puede que yo te ayude.
Jerzain y los chicos salieron de la habitación de los hombres con solamente unos shorts. El rostro de Juana se volvió rojo ya que le daba cierta pena que un hombre tan grande y atractivo a sus gustos como Levi se ofreciera a ayudarla.
Más se estremeció cuando él entró al agua y se acercó a ella.
—Si alguien nos viera pensarían que eres mi hija por lo pequeña que estás.
Jerzain tomó a Juana y la cargó sobre su espalda.
—¡Mira lo adorable que es!
—¡Ah!
Juana se resbaló y sin querer había dado un chapuzón contra el agua.
—¡Ay!
—¡Se ven tan lindos ustedes!
Cuando Kimiko dijo eso se le vino a la mente una imagen.
Fue rápida, apenas pudo procesarla.
Justamente eran Jerzain y Juana nadando en la piscina. Sintió todo como si se tratara de un Déjà vu. Un ligero dolor de cabeza la hizo sentirse mal. Darko notó eso y se acercó a preguntarle qué le ocurría.
—¿Todo bien?
—Perdona. Tuve una... sensación... como si hubiera vivido ésto antes... y lo estoy repitiendo.
—¡Un Déjà vu! Se dice que son memorias de otra vida o un proceso en tu cerebro que no ha funcionado bien.
Jerzain comentó desde el agua.
—Quizá sea el estrés...
Kimiko decidió meterse a un extremo de la piscina y empezó a nadar. Era impresionante para Juana ya que carecía de dicha habilidad.
—¡Lo haces bien, Kimiko! No sabía que pudieras nadar.
—¡Tuve que aprender! ¡Es muy fácil!
—Si Callum estuviera aquí...
Ajax habló apenado.
—¡No destruyamos con pensamientos negativos éste momento! Vamos a disfrutarlo.
Darko era el más positivo del grupo. Se había tomado en serio el asunto de cambiar.
Ése grupo tuvo un momento de alivio. Estaban riendo ya que era agradable encontrar un motivo para estar felices. Seguían sintiendo la pesadez del deceso de Eliza y Dalilah, pero sabían que debían continuar por ellas y los que se habían ido.
Sin embargo no todo era alegría y sonrisas. Otros estudiantes estaban preocupados por lo que habían visto en las memorias.
Ésto se vió reflejado cuando en la noche, el horario donde todos se reunían, habían alumnos faltantes.
—¿Saben dónde están los demás?
—José ha estado muy evasivo. Asajú y Jean Paul no me dirigieron la palabra... Por los demás desconozco, Sergei.
Kelly se sentía ignorada.
—Ya nos empezamos a separar...
Nelly prosiguió a la respuesta de su gemela.
—Vamos a estar muy jodidos...
—¡Basta ya, Kelly! No digas eso. Vamos a superar ésta situación tratando de permanecer juntos.
Kimiko quería ver el lado positivo de la situación.
—Vamos Kimiko... Monoduck consiguió lo que quería con la mayoría.
Darko expresó con seriedad.
—No todos tienen la fortaleza mental para dudar de lo que ven. Debemos mantener un ojo en ellos...
Antes de que Kalinić continuara, Nelly lo detuvo.
—A mí me disculparás, pero yo no soy la niñera de nadie. Ya estamos grandes.
Las gemelas abandonaron el comedor luego de terminar sus verduras. Habían notado los demás alumnos que ellas comenzaron a evitar la carne.
—Lo de Eliza las afectó.
Sergei vió el desarrollo de un trauma.
—Vuelvo en un momento.
Jerzain se retiró del sitio y regresó a la habitación de Jean Paul. Le extrañó ver cestos con su ropa y sus pertenencias en el pasillo. El francés había sacado ya todo lo que tuviera que ver con el iraní.
—¿Qué estás haciendo?
Jerzain lo detuvo ya que lo vió sacar unos libros.
—No quiero tenerte más aquí. Tienes tu propia habitación... por favor no vuelvas.
—¿Es por lo de las memorias? ¿Qué viste?
—¿Qué te importa?
El rubio contestó enojado.
—¿Cómo dices?
Él no sabía qué contestar. Se acomodó los anteojos sorprendido, como un reflejo de haber "visto algo mal".
—Quiero que tomes tu mierda y la saques de aquí.
El Historiador azotó la puerta de su habitación. Jerzain estaba parado afuera sin saber qué hacer.
