Secretos al descubierto.

-¿Se puede saber dónde estabas?-

Harry giro la cabeza extrañado mientras recogia su ropa con la varita doblabandola para meterla a su baúl.

Ron se encontraba a sus espaldas ceñudo con los brazos en jarras, le recordó ligeramente a Molly. El ojiverde rodó los ojos.

- ¿Para que quieres saberlo?, Sabes de sobra que estaba con Pansy-

Ron bufó.

- Nose como es que andas con ella, ni siquiera es guapa. Es más bonita Ginny-

Eso fue el colmo para Harry

- Sabes de sobra que entre Ginny y yo no puede a ser nada igual. Te recuerdo que está ahora con Neville, si les va mal no es mi problema-

- No los entiendo, ni a ti ni a Hermione-

-Ron ya basta deberias dejar de actuar como un niño. Pansy es mi novia y me casare con ella dentro de poco tiempo, terminando el curso-

Ron abrió los ojos como platos.

-No entiendo, ¿porque?

- Porque la amo, siempre me gustó Pansy. Solo que fui cobarde para decirle

- ¿ Te gustaba aún cuando andabas con Ginny?

- Ron ya deja a Ginny fuera de esto.

- Mis padres esperaban que te casarás con mi hermana. Aún lo desean-

- Lo siento mucho Ron, está vez decidire por mi-

Ron le echo una última mirada a Harry y se salió de la habitación que compartían ambos sabían de antemano que ya no volverían a ser los mejores amigos que fueron, al menos no por el momento, no mientras Ron no dejará de comportarse como un niño de once. Al girarse para comprobar si Ron en verdad se había marchado, sin embargo se topo de frente con Neville que tenía gesto de tristeza y lo miraba con cierto pesar y algo incómodo, si bien nunca fueron muy cercanos siempre le tuvo un cariño muy especial a Neville, y no le culpaba en lo absoluto por enamorarse de Ginebra.

- Hola Harry-

- Hola Neville,¿Pasa algo?

El joven suspiro con pesadez

- Harry creo que jamás te pedí una disculpa por meterme con tu novia, pero lo siento me enamore - esto último lo dijo con pesar

Harry sonrió con tristeza

- En el corazón no se manda Neville.

-¿Entonces..?

- Tan amigos como siempre.- dijo Harry ofreciéndole la mano

Ambos se estrecharon la mano en son de paz.

- Espero sean felices.

Neville bajo la cabeza con tristeza.

- La relación creo que ya no da para más Harry, yo la amo pero siento que se aburre conmigo. - Neville se revolvió el cabello con desesperación- Me dijo Dean que la vio cuchicheando con Zabinni, pero no le crei nada, sabes que también el fue novio de Ginny.

-Deberian hablar de esto, y si ya no son felices...-

- Yo la amo Harry, siempre estuve enamorado de ella. Lo nuestro surgió tan de repente, siempre escondidos de los Carrow, yo siempre la cuidaba de todo. Ella dormía conmigo todas las noches. Yo Harry...me quiero casar con ella.

Harry no sabía que decirle a Neville. No podía mal hablar de Ginny porque no sería un caballero, la pelirroja era muy caprichosa y Harry se imagino que el capricho por Neville se había esfumado pero esperaba equivocarse, su amigo merecía ser feliz

- Espero tomes la decisión correcta Neville.

- Gracias Harry.-

La observó dormir como cada noche que se frecuentaban. Le gustaba admirar su piel desnuda sobre todo las sensuales pecas que tenía en los hombros y que cada noche besaba, era realmente bella y le gustaba el sexo entre ambas, pero ella desgraciadamente estaba enamorada de Blaise y pronto se convertiría en su esposa. Pero sentía a su pesar algo muy fuerte por Sarah, le gustaba la conexión entre ambas y sobre todo lo bien que se la pasaban en la intimidad, la rubia compartía habitación con la estúpida de Parkinson pero desde que ésta andaba de novia con Harry Potter ya casi no se le veía en su dormitorio sino hasta en la madrugada. Odiaba a Pansy con todo su ser por su culpa casi se rompe su compromiso con Blaise Zabinni colapsando así su mundo, pero basto una carta a su futura suegra para que Blaise le entregará de nuevo el anillo y con ello el compromiso matrimonial. Odiaba a Parkinson porque sabía que tanto Blaise como Sarah Bullstrode, ambas amaban a la pelinegra, aún no entendía porque si ella Daphne Greengrass era más bella, fina y hermosa.

La rubia derramó una lágrima al recordar la primera vez que tuvo sexo con Zabinni y que entre embestidas mientras tenía un orgasmo el moreno le dijo "Pansy", ella fingió no oír nada y siguió siendo la novia perfecta para su prometido.

Daphne echo una ojeada a Sarah para comprobar si seguía dormida, así era.

Fijo su vista en la cama de Pansy Parkinson y dónde se encontraban sus cosas personales y se dedicó a revisar cada uno de los cuadernos y las hojas sueltas que su enemiga tenía en su baúl, la rubia ya estaba fastidiada hasta que encontró un cuadernillo negro que tenía grabada la leyenda "Pansy Amanda Parkinson" en definitiva ese era el diario de la maldita serpiente rastrera, sonrió para sus adentros. Con un movimiento de varita ordenó todo el desorden, se vistió y peino

Y guardo el diario en los pliegues de su túnica, y salió directo a sus habitaciones para leer el maldito diario.

Una pelirroja se encontraba en un aula vacía, sonreía para sus adentros se encontraba realmente bella se habia esmerado tanto para lucir radiante, había escogido la más fina lencería para pasar la noche con Blaise, ese moreno la traía loca y aunque no era algo serio con Zabinni se sentía plena sexualmente hablando pues había comprobado la fama de Dios sexual del Slytherin .

Ginny se acomodó la falda con sensualidad mientras veía acercarse al sensual moreno.

- Llegas retrasado cariño.

Blaise la miró fijamente y le acarició la mejilla tiernamente.

- Esto no puede seguir ocurriendo pelirroja-

- ¿De qué hablas?

- Ya no podemos seguirnos acostando-

- ¿A qué se debe esto? ¡Quedamos en hacer una alianza para separar a Harry y a Parkinson!-

Ginny se abrazo al cuello del Slytherin y le besó los labios, el moreno enseguida se aparto

- Esto ya no podrá ser. Si quieres intenta separarlos tu porque yo quedo fuera de esto-

-¿A qué se debe el cambio?- replicó Ginny apartándose.

- Mi madre vino a verme y vino a arreglar las cosas entre Daphne y yo nos casaremos al terminar el colegio. A lo que voy Ginebra, hagamos lo que hagamos yo jamás podré casarme con Pansy-

- No entiendo que le ven a esa tipa-

- No lo sé, pero la amo desde hace mucho. Pero soy demasiado cobarde para contradecir a mi madre y menos para perder mi fortuna. Ella eligió a Daphne para mí y debo aceptar.

-¿Y yo Blaise? ¿Todo lo que pasó entre nosotros donde queda?

Blaise río

-La pasamos bien, pero hasta ahí. Te vine avisar que si te vi Ginebra ni me acuerdo-

- Eres un idiota, la insípida de Daphne no te va hacer lo que yo-

- Fui el primer hombre en su vida y el único, mi madre le hizo un hechizo para corroborar y mi madre la quiere aún más. Mi madre le dijo que ya le urgía un nieto. Y Aunque a la que amo es a Pansy, Daphne me quiere y estoy conforme.

-Eso es una estupidez.

- Te recomiendo que dejes de hacer llorar al patético de tu novio, es repugnante.

-¿Neville?¿En serio?

Ginny de repente se sintió mal al recordar que tenía a su novio en el completo abandono. La pelirroja sintió un ligero mareo que le hizo agarrarse la cabeza,llevaba casi un mes con varios malestares

Al fin y al cabo Blaise tenía razón y lo de "ellos" no tenía futuro. Vio a Blaise alejarse y ella nuevamente decidió regresar a su sala común, esa noche comprobó lo que su amiga le había dicho; tenía un buen hombre a su lado y por sus tonterías estaba a punto de perderlo.

Al ingresar al retrato de la señora gorda la pelirroja se encontró a Neville junto al fuego con la mirada perdida.

- Hola Nev-

La pelirroja no resistió y sin esperar respuesta se arrojó a los brazos del castaño que estaba feliz y a la vez sorprendido.

Neville busco los labios de la pelirroja y se besaron tiernamente por unos segundos y se mantuvieron así abrazados por varios minutos.

- Pensé que ya no me querias-susurro Neville

- Calla, vamos a la sala de menesteres, necesito estar contigo-

Neville estaba feliz, ya llevaba casi dos semanas sin tener intimidad con su novia, necesitaba sentirla suya como casi todas las noches cuando la protegía de los mortífagos.

Al intentarse ponerse de pie la pelirroja se desvaneció en los brazos de Neville

- Ginny, Ginny ¿Qué pasa?

Neville la cargo en brazos cuando en ese momento Harry entro a la sala común, tenía una sonrisa bastante boba.

- Harry, ayúdame. Ginny se desmayó-

- Vamos llevemosla a la enfermería.