Y como es costumbre he aquí el descargo de responsabilidad. Estos personajes no son míos, pertenecen a la increíble Stephanie Meyer y la historia es de la gran autora DeJean Smith, yo solo traduzco.
Gracias mil a mi querida amiga y Beta Erica Castelo por ayudarme en una aventura más.
NT. Este capítulo, aunque un poco tarde, es un regalo de cumpleaños para Ali-Lu Kuran Hale, una que como muchas de ustedes ha sido un gran apoyo para mí desde que empecé a traducir. Gracias nena, y ¡felicidades!
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Capítulo 20: ¿Bailamos?
Edward acompañó a Bella abajo, su brazo firmemente entrelazado con el suyo. Los dos se susurraron observaciones sin importancia, simplemente disfrutando de la compañía del otro. En cuanto llegaron al piso principal, Edward en seguida miró alrededor de la habitación. Sus hombros caídos cuando vio a Carlisle, Emmett, Jasper y Will intentando llamar su atención.
Bella lo miró inquisitivamente tan pronto como sintió su cuerpo acercarse a ella.
"Al parecer me van a alejar de usted, señorita Swan," murmuró con un suspiro.
L, Rosalie y Alice aparecieron al instante junto a Bella, todas portando amplias sonrisas. Bella comprendió de inmediato que no iba a tener opción cuando se tratara de quedarse o irse.
"Tenemos un lugar por allá," L soltó una risita, señalando una banqueta baja. "Ven a sentarte con nosotras mientras los hombres hablan. Quiero escuchar todo sobre su cena ya que sé que no estuvieron en el comedor con el resto de nosotros."
Con una mirada hacia atrás a Edward, Bella pronto se encontró siendo arrastrada. Él le sonrió para tranquilizarla antes de desaparecer al entrar al estudio de lord Masen una vez más, siguiendo a Carlisle, Jasper, Emmett y Will.
"¿Y dónde estuvieron durante la cena?" Alice demandó, sentándose a un lado de Bella mientras L tomó el lugar del otro lado. Sus ojos dorados brillaron bajo la luz tenue del salón de baile, dándole un resplandor etéreo.
Rosalie sacudió su cabeza por la falta de tacto de Alice para iniciar la conversación al deslizarse grácilmente junto a L. Entonces, por la esquina de su ojo, vio algo que hizo que su espalda se tensara y sus cejas se fruncieran, todo lo que las otras tres mujeres ignoraron totalmente.
"¿Estabas con el señor Cullen?" L inquirió, recibiendo un sonrojo en respuesta. Se rio con fuerza, golpeando su rodilla con alegría. "Bueno, cuéntale todo a la tía L, y no escatimes en detalles."
Bella soltó una risita al ver entusiasmo de su tía que parecía iluminar todo su rostro, dándole a L un aspecto travieso y juvenil. Se preguntó si L había pintado su cabello para el baile porque habría jurado que hace unos días tenía canas esparcidas entre los rizos dorados. Bella sintió que los ojos de L la miraban expectante, como si deseara que la joven confesara sus más profundos pecados.
"Becca y el señor Cullen organizaron que tuviéramos un picnic en el salón de música. Solo nosotros dos. Fue lindo," Bella declaró tímidamente, quitando un hilo imaginario de su falda.
"¿Lindo?" Alice se burló.
"¿Lindo?" L demandó. "Lindo es una caminata en un día de verano. Lindo es la barriga de un cachorrito para rascar. Lindo es… Un picnic con Edward Cullen en su salón de música. A solas. Tiene que ser más que lindo. Si no, creo que necesitamos que alguien hable con él porque Dios sabe, con esa apariencia, sería una lástima si él…"
"No te lo dirá si arremetes contra ella, Liriope," dijo Rosalie inexpresiva con un chasqueo bajo su aliento.
"Ni siquiera he empezado, Rosalie," L se sorbió la nariz, viéndose frente a todo el mundo como si hubieran herido su orgullo.
"Uh, sí. Lo hiciste," Alice concordó con una risita.
"Entonces, solo me callaré y dejaré que ustedes dos consigan los detalles. No se preocupen por mí." L se recargó en su asiento y murmuró indignada, ganándose las risitas de las otras.
Al otro lado del salón, en el estudio de lord Masen, Edward había sido informado del resultado en el último reconocimiento sobre Bree y James, que era prácticamente nulo. Desafortunadamente, un antiguo escritorio sufrió el impacto de su furia por la falta de información.
"A Esme no le gustará eso ni un poco, Edward," murmuró Carlisle, pateando un cajón roto para quitarlo del camino mientras su hijo se desplomaba en una silla.
"Me disculparé con ella después," murmuró Edward, pasando una mano por su cabello.
"Creo que se necesitará más que una disculpa, hijo. Ella amaba esa pieza."
"Solo está frustrado, sexualmente y por su necesidad de proteger a Bella," Jasper hizo la observación, con una media sonrisa adornando sus labios.
"Cien años de bolas azules te harían eso," Will sonrió, dándole una palmada a los hombros de Edward.
"Que te jodan, Will," Edward gruñó, sacudiéndose la mano del viejo vampiro.
Will ni siquiera pretendió estar ofendido por su arrebato y se echó a reír al ver la frustración de Edward, ganándose una mirada furiosa que habría enviado a un hombre inferior a la tumba.
"Creo que eso ya lo hicieron, muchas gracias." Will recogió un adornito del escritorio y empezó a arrojarlo en el aire, atrapándolo y volviéndolo a arrojar.
"Cuiden su lenguaje, muchachos," Carlisle murmuró, encogiéndose de hombros cuando lo miraron con incredulidad. "Esme me arrancaría las bolas si no intento controlarlos a ustedes cuatro."
"Buena suerte con eso," Will sonrió con picardía, casi desafiando a Carlisle que sacudió su cabeza y murmuró algo sobre la falta de respeto en las generaciones más jóvenes.
"Creo que me agradabas mucho más antes de que te follaran," Edward protestó.
"Deberías intentarlo. Puede que te guste."
"Tal vez podamos conseguir que Alice y Rose le den a Bella la misma charla que le dieron a L," Emmett interrumpió. "Sin la presentación de PowerPoint. No creo que tuvieran computadoras en 1827."
"¿Tú crees?" Edward murmuró exasperado.
"Entonces, ¿qué vas a hacer ahora que tienes a Bella bajo el mismo techo que tú? Le tensión sexual que emana de ti era lo bastante mala cuando podías alejarte, pero ahora, eso simplemente esta fuera de cuestión," Jasper señaló claramente, asintiendo hacia la puerta cerrada. "Will y L están en la propiedad, así que L puede distraerla un poco, pero tú aún estás aquí. Eso es solo tentar al destino, Edward."
Edward dejó caer la cabeza en sus manos con un enorme suspiro. Sabía que la atracción de tener a Bella tan cerca era tentar al destino. Y el destino podía ser toda una perra cuando quería serlo.
"Por supuesto, con Alice como su compañera de cuarto, Will y L en la propiedad, y conmigo visitando a Alice, Bella debería estar bien protegida de James y la neófita."
"¿Quieres decir que el general da su aprobación?" Emmett demandó con fingido asombro, colocando una mano sobre su corazón y tambaleándose melodramáticamente. "¡Creo que me da algo!"
"A veces sucede," Jasper se encogió de hombros, ignorando juiciosamente el espectáculo frente a él con su manera callada y tranquila.
"¿No crees que deberías hablar con Bella?" Carlisle inquirió con gentileza, mirando con curiosidad a su hijo mayor. "Merece saber lo que está ocurriendo."
"Sí. ¿Cuándo vas a decirle a mi prima lo que eres, Edward?" Emmett preguntó, con su frente arrugada por la pregunta.
"Buena idea. Solo lo introduciré en la conversación, Emmett. Hola, mi nombre es Edward Cullen. Estoy profunda y apasionadamente enamorado de ti. Oh, y por cierto, soy un vampiro, y hay un vampiro salvaje que quiere matarte casi tanto como yo, pero yo he encontrado una mejor forma de canalizar mi deseo de sangre en simple y puro deseo sexual. Solo quiero encerrarte en mi habitación durante días donde tal vez sí o tal vez no te mate en el éxtasis orgásmico. Sí, eso suena como algo que cualquier mujer juiciosa le gustaría escuchar."
El silencio que siguió al arrebato de Edward fue ensordecedor.
"Edward," declaró Carlisle, colocando una mano paternal en el hombro del joven. "Sé…"
"¿Sabes qué? Solo olvídenlo." Edward se quitó la mano de Carlisle de encima y salió furioso de la habitación, dejando a los otros mirándose perplejos.
"Eso salió bien, ¿no creen?" Emmett declaró con cierta ironía.
"Podría haber salido mejor," Will se encogió de hombros. "Podría haber salido peor."
"Solo necesita tranquilizarse un poco, punto," Jasper les aseguró. "Está muy confundido y se siente fuera de control en este momento, lo que todos sabemos es desconcertante, al menos para él."
"Entonces, ¿qué hacemos? ¿Andarnos con cuidado hasta que decida enfrentar los hechos y aceptar que Bella es su pareja?" Emmett demandó.
"Probablemente deberíamos mantenerlo alejado de Alice por un tiempo," Jasper hizo la observación. "Se está acercando cada vez más a la verdad de lo que puede gustarle."
"Él no va…" Empezó a decir Carlisle, mirando rápidamente hacia la puerta cerrada.
"Ella vivirá hasta que decida ser una de nosotros," Jasper aseguró. "Al menos, eso es lo que piensa Alice."
Los otros hombres asintieron, sin entender del todo el cuándo y el porqué, pero conscientes de que nunca apuestas contra Alice y sus visiones. Tras decidir quién buscaría en los acres circuncidantes a James y Bree durante la noche, Jasper y Emmett partieron del estudio, dejando a Will y a Carlisle para terminar de deshacerse del escritorio roto.
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"Ustedes dos hacen una excelente pareja," L comentó orgullosa. "¿No es así, Rosalie?"
Rosalie permaneció en silencio, ganándose un codazo de L. Rosalie fulminó a L con la mirada, que ahora masajeaba su articulación adolorida.
"¿Qué te tiene tan enojada?" L demandó.
"Eso," Rosalie respondió con frialdad, haciendo un gesto hacia Emmett que hacía lo que podía por evitar a una muy ebria Jessica Newton en su disfraz de pastora. La señora Newton había estado acechando la puerta, y al pobre hombre casi le salta encima tan pronto emergió del estudio de lord Masen.
"Oh. Buen. Señor. Dulce. Y. Misericordioso," murmuró L. "Qué mujerzuela."
Jessica se inclinó hacia Emmett, en un intento por mostrarle sus atributos apenas cubiertos. Emmett elevó sus ojos y miró su cabello excesivamente peinado y polveado, mirando a la multitud con atención.
"Busconasaurios Rex," Bella murmuró detrás de su mano, ganándose una sonrisa de L y de Rosalie, si bien una renuente.
Jessica bufó y tiró de su corpiño color rosa intenso con ira, dejando al descubierto aún más para cualquiera y todos los que le dieran una mirada. Aunque las damas no podían escucharla, era muy obvio que Jessica intentaba frenéticamente convencer a Emmett de ir con ella.
"Espantapájaros," replicó L.
Emmett sacudió su cabeza y se dio la vuelta para alejarse, pero Jessica de prisa se puso frente a él, bloqueando su paso. Rosalie se quedó en silencio, con una ceja levantada mientras veía los patéticos intentos de Jessica de seducir a su esposo.
"Furciapótamo," Bella sonrió.
"Ummm…" Y en una de esas raras ocasiones, L no tenía respuesta.
"Ramera," Rosalie dijo inexpresiva, cruzando los brazos sobre su pecho. Hizo el intento de parase pero se detuvo cuando Alice se acercó y tomó su brazo.
"Todavía no," Alice sonrió. "Mira."
Rosalie se tensó y miró a Alice que asintió para tranquilizarla.
Emmett en seguida miró a la multitud antes de caminar deliberadamente dando zancadas a través del salón, Jessica solo a un paso detrás de él. Cada vez que intentaba agarrar su brazo, Emmett se las arreglaba para moverse entre bailarines, usándolos como pantallas para esquivarla sin verse como si tratara de escapar de ella. En un instante, la figura corpulenta de Emmett pasó de ser el centro de la atención a desaparecer en un parpadeo.
"Emmmmeeettt," Jessica lloriqueó, su voz escuchándose a través de la música, provocando que varias personas se volvieran hacia el ruido. Ignorando el espectáculo que estaba creando, Jessica dio un furioso pisotón. "Solo quiero que bailes conmigoooo."
"¡Jessica!" Un vozarrón interrumpió sus súplicas.
Jessica detuvo su rabieta y miró alrededor, tratando de averiguar quién la llamó. Su cabeza se inclinó hacia un lado como si no pudiera distinguir en qué dirección se originó.
A unos metros de distancia, vio a Michael Newton, con las manos en sus caderas.
"¿Qué estás haciendo?" Demandó, su rostro tornándose rojo.
Jessica se quedó con la boca abierta, incapaz de hablar.
Michael la agarró de la mano y la arrastró entre la multitud y la sacó del salón del baile, murmurando que era su esposa y que ya no se ofreciera como una prostituta.
"Muy interesante acontecimiento," murmuró L.
"Mucho," Alice soltó una risita.
"¿A dónde se fue Emmett?" Bella demandó, buscándolo en la multitud.
"Ve y aprende, mi pequeño saltamontes," L soltó una risita. "Em puede ocultarse de un sabueso."
Bella miró a los bailarines mientras giraban y daban vueltas con gracia al ritmo del vals vienés. De repente, a solo unos dos metros de distancia de donde Jessica había estado antes de que Michael se la llevara, el cabello oscuro de Emmett se asomó entre dos mujeres de pie a un lado del salón de baile. El par se sobresaltó un poco cuando él apareció, obviamente asustándolas a ambas.
"Muchas gracias, Jackie." Le dejó un rápido beso en su mejilla, ganándose una risita y un sonrojo. "Georgianna," Emmett sonrió con un gesto de su cabeza, empezando a dirigirse hacia Rosalie.
Emmett dio tres pasos hacia su esposa antes de detenerse y darse la vuelta.
"¿Señorita Jacqueline?" Preguntó, tendiéndole su mano.
"¿Señor McCarty?" Jackie respondió, inclinando su cabeza, sin saber qué estaba pidiendo.
"¿Me permite este baile?"
"Oh, no tiene que hacer eso," le aseguró, sonrojándose de un vivo color rojo viendo al guapo caballero de pie frente a ella.
"Usted y su madre me salvaron de un destino peor que la muerte. O al menos una ronda de fuertes antibióticos."
Las dos mujeres lo miraron confundidas, sin saber que estaba dando a entender.
"Olvídenlo. ¿Bailamos?" Emmett le volvió a presentar su mano.
"Sabe que tengo que decir que no," murmuró Jackie con tristeza, levantando su falda solo unos centímetros para revelar correas de cuero y abrazaderas metálicas rodeando sus tobillos y pantorrillas. "Es solo que no tengo…"
"¿Quién dice que tiene que hacer algo?" Emmett le sonrió gentilmente, tendiéndole su mano una vez más.
Jacqueline miró a su madre, Georgianna, que a su vez alentó un poco a su hija a que aceptara la oferta de un baile picándola con sus dedos. Jackie se volvió hacia Emmett con una sonrisa y aceptó su mano.
Bella sonrió al ver con orgullo a su primo colocar a la pequeña, al menos en comparación con él, mujer sobre sus propios pies y empezar a bailar con gracia por el salón.
"Se pone mejor," Alice susurró, apuntando hacia Georgianna que con ojos llorosos veía a su hija riéndose de algo que Emmett había dicho.
Ni un momento después, un joven, alto y con cabello rubio e intensos ojos castaños se acercó a Georgianna y empezó a entablar una conversación.
"Ese es Riley. Tiene semanas totalmente prendado de la señorita Jacqueline, pero ha tenido miedo de acercársele," continuó Alice, dándole un ligero manotazo a la espalda de un joven totalmente distraído que se había atrevido a bloquear su vista de la pista de baile. Aceptó la abrupta disculpa asintiendo antes de volver su atención a la escena frente a ella.
"¿Por qué tendría miedo?" Bella inquirió con voz baja.
"Por nervios," respondió Alice. "Es inteligente, talentosa, y tiene un travieso sentido del humor. Pero es un poco tímida y se encierra en sí misma. Al bailar con Emmett está demostrando a todos que está disponible. Y que es accesible."
Bella estaba cautivada por el baile frente a ella, y no pasó mucho tiempo antes que la música terminara y un educado aplauso sonó entre la multitud. Emmett no se había alejado más de tres pasos cuando Bella vio a Riley haciéndole una reverencia a Jacqueline y pidiéndole un baile. El rubor en la mejilla de la joven le dijo a Bella que la oferta había sido aceptada y apreciada.
A través de la multitud, Bella escuchó que anunciaron que el próximo baile sería Crystal Schottische. L empezó a rebotar en su asiento y miró frenéticamente de izquierda a derecha en un intento de encontrar a su esposo.
"¿Qué te picó?" Demandó Alice, divertida al ver la falta de decoro de L. "Por lo general, yo soy la que da saltitos."
"¿Dónde está Will?" Demandó L, aun rebotando en su asiento.
"Justo aquí, Liriope," Will sonrió, apareciendo de pronto detrás de las damas.
"¿De dónde salió?" Bella soltó, alarmada por la repentina aparición del señor Lawrence.
"Solo estaba a unos metros de distancia," respondió con facilidad antes de volverse nuevamente hacia L.
"No, eso no es cierto. Hace solo un segundo miraba alrededor y…"
"No importa," interrumpió L, poniéndose de pie y tomando el brazo de su esposo. "Este es mi baile favorito, y no quiero perdérmelo."
"Como desees," sonrió Will, acompañando a su esposa a la pista de baile.
Bella frunció el ceño al mirar a los bailarines mientras se movían con gracia con los pasos del schottische. Paso, paso, paso, salto. Paso, paso, paso, salto. Las parejas daban vueltas y se entrelazaban en intrincados patrones, sonriendo y riendo cuando el error ocasional provocaba que alguien se tropezara. Una melodía se fusionaba con otra, más animada y rápida que la primera y en poco tiempo, tres bailes habían pasado con Bella sentada cautivada por la escena frente a ella.
"Seguramente, no estaba tan distraída como para ver aparecer al señor Lawrence," Bella murmuró, volviéndose hacia Alice que no estaba por ningún lado. En seguida miró alrededor en un inútil intento por encontrar a su amiga, arrojando sus manos al aire en indignación.
"¿Perdió algo, señorita Swan?" Inquirió una voz cálida, llenándola de una sensación de alegría, una sensación de plenitud, que borraron por completo las preguntas cruzando por su cabeza.
"Estaba sentada aquí con Rosalie, Alice y L hace unos minutos y el señor Lawrence de pronto apareció de la nada. Cuando le pregunté, señaló que estaba cerca, pero sé que no lo estaba. ¡Simplemente lo sé!" La voz de Bella aumentó en volumen cada vez más con la firme insistencia de su historia. "Y luego Alice y Rosalie solo desaparecieron mientras estaba viendo el baile, y yo…"
Bufó y se acomodó en la banqueta, cruzando los brazos malhumorada. Edward le dio una dulce sonrisa.
"Debes creer que soy muy divertida," Bella murmuró, negándose a mirarlo a los ojos.
"Creo que es muchas cosas, señorita Swan, pero en este momento, divertida no es una de ellas."
Bella lo miró con cautela y encontró a Edward tendiéndole una mano.
"¿Bailamos?" Preguntó, tomando su mano y dejando un rápido beso en sus nudillos.
"No sé cómo bailar scotchish," murmuró Bella, disfrutando secretamente los pequeños toques y caricias con los que la bañaba Edward.
"Schottische," la corrigió gentilmente, tirando de su mano suavemente para poner a Bella de pie. "No es mi favorita. Tampoco la de lord Masen. Dudo que la siguiente sea igual."
En efecto, el animado sonido del violín se desvaneció y la multitud aplaudió cortésmente. Bella notó a su tía, con las mejillas rosadas y resoplando ligeramente, riéndose al otro lado del salón y sonrió por la evidente alegría que experimentaban aquellos a su alrededor. Vino el anuncio que las siguientes dos canciones serían valses y luego los músicos disfrutarían de un descanso.
"¿Estás familiarizada con el vals?" Edward inquirió.
"Un poco. Sé que se cuenta uno, dos, tres." Bella colocó su mano izquierda en el hombro de Edward y levantó su mano derecha para que él la tomara con su izquierda.
"Es un baile realmente muy escandaloso, de acuerdo a algunos," murmuró en voz baja.
"¿Escandaloso?" Bella pasó saliva, levantando una ceja en pregunta mientras la mano izquierda de él descansaba en su cadera.
"Oh, sí." Una sonrisa de suficiencia adornó sus labios mientras su mano se deslizaba hacia su espalda baja. "Verá, señorita Swan, en el vals, uno puede estar tan lejos—" Se alejó medio paso de ella. "O tan cerca—" Edward la pegó a él. "Como la pareja desee."
Bella jadeó cuando su pecho se presionó al de él, cálidas curvas suaves en duras líneas frías. Miró a Edward por entre sus pestañas y creyó ver que sus ojos se oscurecían al agacharse para dejar un suave beso rápido en su frente.
"¿Y qué tan cerca desea estar el caballero?" Murmuró Bella, mirando rápidamente alrededor para ver si los estaban observando. No era así, y ella se relajó notablemente.
"Tan cerca como lo permitan las vestiduras, señorita Swan," le susurró antes de moverla rápidamente entre sus compañeros bailarines.
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Bueno, al parecer Edward sigue resistiéndose un poco a hacer a Bella su compañera, o al menos a convertirla en una de ellos. Aunque los cambios de acontecimientos, como la aparición de James y Bree, el incendio que dejó a L sin hogar y llevó a que Bella necesitara otro lugar dónde quedarse por lo que ahora vive en la Mansión Masen son como dijo Jasper, tentar al destino. Bella y Edward estarán viviendo bajo el mismo techo, ¿podrá Edward soportar la tentación de tomarla? Y ya no se trata de comer su sangre, sino que ahora quiere devorarla sexualmente (meneando las cejas), la lujuria está a cien, y con los sentidos tan sensibles que tienen los vampiros, tener a Bella tan cerca, ¡pobre Edward! Bueno, ya veremos cómo les va estos dos. Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y leer el siguiente. Estoy consciente que este capi no dijo mucho y querrán leer pronto el siguiente, les prometo que no tardará tanto ;) y por supuesto, ustedes pueden alentarme más con sus reviews :P
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: aliceforever85, Ang Rodrguez, Vrigny, tulgarita, PRISOL, Say's, freedom2604, Manligrez, kaja0507, jupy, Smedina, Lizdayanna, JessMel, paupau1, alejandra1987, Brenda Cullenn, Lectora de Fics, AmoOre Cullen, Lady Grigori, Ali-Lu Kuran Hale, Aislinn Massi, Car Cullen Stewart Pattinson, Suiza-love, Adriu, Tecupi, bbluelilas, NarMaVeg, patymdn, EriCastelo, Sully YM, rjnavajas, sandy56, Gabriela Cullen, saraipineda44, Ilucena928, Liz Vidal, Rosii, PanquecitosConLeche92, lagie, injoa, Mafer, piligm, glow0718, Tata XOXO, Pam Malfoy Black, Kriss21, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, espero que muy pronto, depende de ustedes.
