Momentos después de haberse encontrado con el grupo de Satoshi una vez más, Yoshiki, Ayumi y los demás se movieron por su lado, poco a poco estaban consiguiendo mayor información al respecto sobre la verdad de los acontecimientos ocurridos en la escuela y como escapar de ahí, solo necesitaban alcanzar el lugar idóneo para poder hacerlo.

- Creo que es momento de observar esa habitación cerrada. – Comentó Ayumi, siempre se habían cruzado por el pasillo sur una puerta la cual estaba cerrada con un pentágrama y talismanes, quizás porque ahí se encontraba algo importante al respecto, así que era el momento de investigar lo que se encontraba ahí.

- Es esto ¿no? – Preguntó Morishige, llegaron al punto en cuestión, como tal, seguía sellado.

- Solo hay que retirar todo esto, vamos. – Con la instrucción de Ayumi, empezaron a quitar los sellos y hubo un pequeño cambio al respecto, un aire gélido sopló en aquel momento.

- Que frío… - Se quejó Mayu.

- Ciertamente, no parece haber algo bueno ahí dentro… - Expresó Sayaka. En aquel momento Yoshiki intentó abrirla pero no pudo.

- Parece estar trabada… veamos si con algo de fuerza. – Comentó a taclear la puerta. – Vamos, un poco de ayuda.

Junto a Morishige y Yui, empezaron a aplicar fuerza para abrirla, poco a poco empezaron a ver como cedía esta, ya con un último esfuerzo, lograron que esté abierta.

- Bien. – Expresó Yoshiki, ya que entraron, no veían nada extraño, nada más que solo un pasillo el cual seguía adelante. - ¿A dónde llevará esto?

- Si por algo estaba sellado, debe ser el sitio donde se cometieron los asesinatos. – Pensó Ayumi, ya necesitaban continuar pero en cierto momento, una tabla débil ocasionó que un agujero se formara justo bajo los pies de Yui.

- ¡Aaaah!

- ¡Yui-sensei! – Los chicos rápidamente se alarmaron al ver a la profesora caer, justo antes ella logró sujetarse de la orilla con ambas manos pero con uno de ellos herido, no iba a resistir demasiado.

- ¡Resista, la sacaremos! – Exclamó Yoshiki, ella claramente estaba sufriendo por las heridas, sabía que no resistiría demasiado, en aquel momento sonrió suavemente.

- Lo siento chicos… no resistiré… por favor… sigan a salvo…

- ¡Noooo! – gritó Ayumi, ya que la profesora se soltó, alguien apareció en ese momento, sujetando su brazo sano, Ramón logró aparecer en el momento justo para sujetarla antes de que cayera totalmente, Yui lo vio con asombro.

- Yikes… parece que cada ocasión siempre debo de salvarlos… - Exclamó con media sonrisa a pesar del esfuerzo para sostener a la profesora en ese precipicio, los demás también quedaron anonadados de verlo ahí. - ¿Qué acaso estoy de adorno? Ayúdenme a subirla.

- … Es cierto, rápido. – Todos ayudaron para subir a Yui a salvo de nuevo, estaban totalmente agitados.

- Eso estuvo cerca… - Expresó Yoshiki respirando profundamente. – Ramón, maldito por aparecerte en el momento justo.

- Yui-sensei, no vuelva a sacrificarse así, por favor. – Ayumi abrazó a la profesora mientras empezó a llorar, ella entendió que iba a cometer un error por dejarlos solos.

- Lo siento… no fue mi intención eso, Gonzales-san, gracias por salvarme.

- No es nada… - Respondió ya recuperando el aliento, poco después llegaron Sayori, Natsuki y Yuri.

- Ramón, no corras así como si nada. – Comentó la bajita con molestia.

- Lo siento. – Se disculpó, ya entonces miró a ver al resto. – Ya hace un rato me encontré con Satoshi y las demás, pudimos saber un poco más de información concerniente a la madre de Sachiko y lo ocurrido aquí, ella es un espíritu atado a la enfermería que quiere que ella deje de matar, por ahora fueron al edificio anexo para investigar la oficina del director.

- Va avanzando a lo grande. – Soltó una pequeña risa el rubio. – Por mientras encontramos este camino, pensamos que aquí podría haber sucedido esos asesinatos.

- Entonces no hay tiempo que perder, si podemos llegar al fondo de todo esto, avancemos. – Señaló el mexicano, de tal modo, el gran grupo siguió adelante en lo que era un pasillo, aunque este se encontraba oscuro, usando la luz de su teléfono para alumbrar hacia adelante.

- No se ve mucho que haya por aquí, siquiera una salida. – Expresó Morishige.

- Ya veo algo adelante. – Señaló Ayumi, fueron a ver como una pequeña luz se encontraba ahí, era como un incinerador. - ¿Qué hace algo aquí así?

- Encontré esto. – Mayu miró al suelo para encontrar un moño amarillo. – Se ve algo lindo.

- Creo recordar que vi eso en la ilusión del pasado que me mostró Yuki-chan… debe pertenecer a Sachiko. – Comentó la peliazul.

- Este parece ser el camino correcto. – Pensó Yoshiki, en aquel momento, justamente la niña del vestido rojo apareció ante ellos, Ramón endureció la mirada, entonces sonrió de lado.

- Ya apareces de nuevo, Shinozaki Sachiko.

- Estas cambiando muchas cosas onii-chan ¿sabes? – Preguntó esta con una sonrisa malvada. – Muchos destinos que estaban actualmente sellados han cambiado de repente, todo por tu inclusión a este espacio.

- Lo siento por arruinarte la diversión, pero tengo un trabajo que hacer y también le hice una pequeña promesa a ese espíritu sellado en la enfermería. – Al escuchar eso, las pupilas de Sachiko se dilataron.

- ¿Espíritu en la enfermería? Pero ella… pensé que había desaparecido…

- Ella no desea que sigas matando simplemente por placer, si al menos te queda algo de humanidad, detente, hazle caso a tu madre. – Respondió el castaño, Sachiko seguía sin creerlo, pasó años sin ver a su madre que no podía creerlo, empezó a gruñir.

- ¡Mientes! – gritó mientras un pequeño terremoto agitó el pasillo. - ¡No te creo, nunca he visto a okaa-san, debes estar mintiendo!

- Estás cegada, haber matado tantos inocentes solo para otorgarle almas a ella ha conseguido que enloquecieras… no tienes salvación.

- No deseo ser salvada. – En ese momento Sachiko volvió a sonreír. – Solo quiero que todos ustedes perezcan en este sitio y eso haré. – En aquel momento un gran agujero surgió bajo los pies de todos, empezando a caer. - ¡Vivan mientras puedan, al final todos van a morir! – Escucharon la risa de Sachiko mientras cayeron al vacío.


Ramón comenzó a abrir los ojos, parecía milagro que pudiera sobrevivir a una caída así, fue entonces que observó a sus alrededores, esqueletos, cráneos y agua sucia, estaba en la sala de cañerías y muchos cuerpos fueron tirados ahí, eso debió amortiguarle.

- Genial… no es precisamente la cama que esperaba para descansar… - Comentó medio bromeando, entonces vio a los demás que fueron despertando.

- ¿Cómo caímos aquí? – Preguntó Yoshiki.

- Podría decirse que fue un golpe de suerte. – Respondió Morishige. – Estos cuerpos nos salvaron.

- Que asco… pensé que dormí sobre muertos… - Escalofríos recorrieron el cuerpo de Sayaka, Ramón vio la salida a esa habitación y señaló que lo siguieran, ya entonces que abrieron la puerta, encontraron que era un pasillo subterráneo de madera con antorchas iluminando este.

- Que algo como esto se encuentre bajo la escuela… hay muchas cosas que no sabemos. – Expresó Ayumi, en aquel momento escucharon pasos acercarse, entonces lo vieron llegar. - ¿Mochida-kun?

- ¡Onii-chan! – Yuka fue corriendo hacia él para saltar y abrazarlo, el castaño se sorprendió.

- ¿¡Yuka!?

- Me alegra verte onii-chan. – Expresó ella entre lágrimas, Satoshi sonrió suavemente mientras acariciaba su cabello.

- Así que igual estás aquí. – Comentó Yoshiki, Satoshi asintió.

- Llegué junto a Naomi y Shinohara, pero entonces llegó el hijo del director y se llevó a Shinohara, Naomi fue tras ella para salvarla.

- Hay que rescatarla. – Comentó Mayu.

- Eso mismo tenía pensado hacer. – Asintió Satoshi, en aquel momento vieron aparecer a Yoshikazu.

- ¿Cómo está aquí? – preguntó Yoshiki, este buscó atacarlos con su mazo, Ramón intervino para detenerlo en ese momento.

- Este es el enfrentamiento final… ¡Los demás, adelántense, yo me encargaré de él!

- Entendido. – Asintió Satoshi, confiaba plenamente en Ramón y sabía que dejarlo solo una vez más no lo mataría. – Vamos. – Avisó al resto los cuales empezaron a correr, de tal modo el mexicano se quedó solo para enfrentar a Yoshikazu… o eso pensó.

- ¿Qué hacen aquí todavía? – Preguntó viendo a Sayori, Natsuki y Yuri.

- No te dejaremos solo en este lugar. – Comentó Natsuki con los brazos cruzados. – Quien sabe que hagas si no te vigilamos.

- Es el final, así que quiero estar contigo. – Comentó Sayori, Yuri asintió, Ramón soltó un suspiro, esas chicas realmente eran tercas.

- Está bien, quédense detrás mientras yo lo enfrento. – Comentó mientras alejó el mazo y buscó poner distancia entre ambos, Yoshikazu fue corriendo hacia él, por lo cual Ramón lo esquivó a un lado, sacando su pistola para apuntarle. – Este es mi último disparo, aprovéchalo bien.

Disparó en aquel momento, logró darle en la espalda por lo que sufrió una herida ahí, Yoshikazu volteó a verlo solo para encontrar la espada casi frente a su rostro, listo para cortarlo ahí, el fantasma reaccionó rápidamente y bloqueó el ataque con su mazo para luego alejar a Ramón una vez más.

- Parece que ahora sí ya buscará acabarme con todo. – Comentó Ramón, fue entonces que lo vio irse. - ¿Se va?

- Ramón, no podemos dejar que se aleje demasiado. – Comentó Sayori y era verdad, si iba tras los demás, estarían en peligro, este asintió.

- Vamos tras él. – Comenzaron a perseguirlo por el pasillo, por unos momentos pensó que iría justo al mismo almacén donde estarían los demás y verían a Sachiko pero tomó una desviación, fue por otra zona, los cuatro lo siguieron hasta que lo vieron entrar a una habitación, el mexicano no dudó y entonces fue a abrir la puerta. - ¡Ahí estás!

- ¿Ramón? – Para sorpresa de los cuatro, ahí vieron a la última que faltaba, Monika se encontraba ahí, atada totalmente y atrás del asesino, la castaña no pudo creerlo, lagrimas salieron de sus ojos. – Estás aquí…

- Monika… - Ramón igual estaba feliz de encontrarla, entonces enfocó su atención a Yoshikazu. – Muy bien, si deseas que tengamos nuestro enfrentamiento final para que pueda rescatarla… acepto tu reto.

Yoshikazu soltó un rugido mientras fue con todo para atacar a Ramón, era la batalla final para ambos donde solo uno saldría caminando de ahí y el mexicano estaba dispuesto a ser él, para poder rescatar a Monika y escapar de ahí.

En otro salón, Naomi terminó perdiendo de vista donde fue Yoshikazu y a donde se llevó a Seiko, temía que su mejor amiga haya muerto o algo así, era lo que menos deseaba en aquel momento.

- ¡Seiko! – Gritó su nombre esperando que le respondiera pero no recibió nada, la castaña estaba desesperada. – (Rayos, donde pudo haber ido…)

Mientras seguía avanzando, vio varias puertas a los costados, creyó que quizás pudo haber entrado a una de estas, no es que pudiera perder nada en intentarlo, así que abrió una aunque solo vio un sitio vacío.

- Nada aquí… - Intentó con otra, siendo el mismo resultado, solo estuvo observando por varias puertas más para no encontrar nada. – Seiko… donde estás…

En ese momento, y para su sorpresa, un camino secreto se abrió a sus ojos, Naomi no sabía si era buena idea ir ahí pero viendo que en muchas puertas no logró encontrar a su amigo, debía de ir. Comenzó a andar por aquel pasillo el cual solo estaba levemente iluminado y era lineal, al seguir poco a poco hubo menos luz, era realmente un espacio cerrado, eso hasta que llegó al final donde solo se encontraba una puerta, la abrió para ver la habitación dentro.

- ¡Seiko! – Pudo encontrar a su amiga ahí, estaba sobre una de esas mesas de piedra, fue a verla, solo para encontrar que estaba desmayada, por suerte no estaba muerta. – Menos mal… pero este sitio…

Además de esas mesas, se encontraba una televisión con un reproductor de VHS, el mismo que vieron en la oficina del conserje pero ¿qué hacía ahí?

- Ya te encuentras en este lugar. – Para sorpresa de ella, el espíritu de Yuki apareció ante sus ojos, Naomi se puso a la defensiva. – No te haré daño… de algún modo, sigo manteniendo mi mente intacta, esto es algo que debes enfrentar para que no caigas totalmente a la oscuridad.

- ¿Qué es? – Preguntó Naomi.

- Observa y verás… - En ese momento la pantalla empezó a mostrar un video, Naomi puso atención a lo que se veía.

- Este sitio es aterrador, Kibiki-sensei murió y Naho-chan enloqueció, quiero salir de aquí. – Esa voz era la del camarógrafo, este parecía andar por el pasillo cercano a los baños. – Por ahora he podido arreglármelas solo, lo que debo hacer ahora…

- ¡Nooo! – Escuchó un grito y este parecía provenir del baño.

- ¿Qué fue eso? – Debido a su curiosidad, se acercó a ver y entonces grabó en la entrada del baño de chicas, lo que encontró lo dejó helado. Naomi estaba ahí, también Yoshikazu así como los espíritus de Yuki y Tokiko pero no solo eso, era el mismo retrete, esa misma cabina con la cuerda y quien estaba ahí era…

- ¡Naomi, despierta! – Seiko, la propia Naomi había puesto la cuerda alrededor del cuello de Seiko, ella estaba rodeada por ese humo negro y no respondía ante nada. - ¡Naomi, no hagas esto, por favor!

Naomi no dijo nada, simplemente puso la cuerda en su cuello y se bajó del asiento que estaba ahí y donde Seiko seguía sosteniéndose.

- ¡Naomi! – Ella siguió gritando el nombre de su amiga pero no respondía, en ese momento la castaña apartó la silla y entonces toda la fuerza empezó a ejercer en el cuello de Seiko la cual comenzó a ahorcarse.

- ¿Q-Que es eso? – Expresó el camarógrafo, viendo con terror lo que sucedía, momentos después Naomi observó al frente, encontrando a Taguchi, este gritó mientras empezó a correr lejos de ahí, en aquel momento la grabación terminó.

- … ¿Eh? – Naomi no podía creer lo que había visto, se alejó lentamente de ahí, cayendo de sentón, sus pupilas se dilataron completamente. – Yo… le hice eso a Seiko… yo lo hice… - Poco a poco, aquel humo negro empezó a rodear el cuerpo de Naomi la cual empezó a llorar. – Yo… iba a matar a mi mejor amiga, es mi culpa… no… no…

- Resiste. – Comentó Yuki. – Tienes que superar la oscuridad, de otro modo, jamás podrás librarte de las ataduras de Tenjin aunque salgas de este sitio.

- Seiko… yo… lo siento… no quise… Seiko… - En ese momento el humo empezó a intensificarse y Naomi soltó un fuerte grito, tanto que la habitación empezó a temblar, Yuki se cubrió con ambas manos.

- No puede ser… el impacto debió ser tanto que la oscuridad se intensificó más, pronto se apoderará totalmente de su cuerpo… - Comentó ella, Naomi estaba en peligro de ser controlada totalmente y poco podía hacerse, necesitaba ocurrir algo para que pudiera librarse de ello, el apoyo de alguien muy importante para ella…


El Redentor 777: El director cayó en la locura al final, pensando que Sachiko era malvada y también como su madre se rehusó a ser violada por él, pues así terminaron las cosas, si que se distorsionó todo.

PhantomPain666: Axel ya aparecerá pronto, tengo planes para él pero de momento en este arco no tiene cabida.

Bueno, ya estamos cerca del final del primer arco, ya digo que en el siguiente se termina, finalmente todo se pone en camino, encontraron a Monika, Naomi debe superar una dura prueba y están cerca del sitio en concreto para escapar, ya veremos como se llevará a cabo, nos vemos en el próximo cap. Saludos.