Últimamente Uziel se mostró muy engreído, posiblemente gracias al niño que esperaba Ginny, tenía la familia que de pequeño había deseado. Tal vez aquello lo había vuelto más arrogante y orgulloso.
James ya no sentía el aprecio que hace meses, empezaba a tener recuerdos donde Uziel se mofaba de él y sus hermanos por su sangre hasta que fue prometido con Antares... Ahora era alguien completamente distinto al que una vez consideró su hermano. empezaba a detestarlo.
Uziel fue a pasar el resto de las vacaciones con Blaise, porque Draco había estado a punto de lanzarle un crucio en más de una ocasión ya que era demasiado impertinente y lo irritaba demasiado rápido. En cambio, James le daba cierta tranquilidad, demasiada a decir verdad tanto que había pedido que se mantuviera cerca de Hermione, Draco al igual que Theo. Aquello sorprendió a James, pero aceptó ya que esto podría darle algo de esperanza en su relación con Antares.
El 29 de diciembre Harry, Daphne, Draco, Hermione, Scorpius, Antares, Theo y James vestían de manera elegante, y vestidos estilo griego para las mujeres. Trajes negros vestían los varones algo muy Malfoy, tocaron el traslador que era una escoba, llegaron a una casa en California. Habían viajado de un continente a otro.
— Me muero de nervios — Antares presionaba su bolso con demasiada fuerza, su vestido blanco la hacía lucir como una novia, llevaba una trenza sirena que cambiaba continuamente de color usaba un azul eléctrico, de rubio a castaño, de rosa a negro.
— Relájate o te daremos una poción para que te quede el color castaño por unos días. — advirtió Draco.
Scorpius caminaba de un lado a otro y Daphne podía jurar que lucía mucho más pálido de lo normal. Hermione sonreía nerviosa. James estaba tratando de aflojar la corbata.
Al cabo de una hora estaban en una limusina, rumbo a Neverland Ranch Valley, el hogar de Michael Jackson. Cuando Antares estuvo frente al cantante se lanzó a él y lo besó en los labios. Lo cual tomó al cantante por sorpresa, aunque trató de apartarse Antares no lo soltaba.
— Voy a morir de celos — susurró James — Scor, lánzame un obliviate.
— a mí también — susurraron Draco y Harry.
Tuvieron una cena muy amena, conocieron a los hijos del cantante, lloraron al verlos, sabían lo que ocurriría en 2009, desean cambiarlo, mover un poco el futuro. Su corazón se estrujaba con cada palabra del gran ser humano que habían conocido.
Fred estaba en el departamento de Shanell, llenando de ingredientes el caldero que removía cada cierto tiempo.
— ¿Tienes los cabellos? — preguntó Fred a su amiga.
— desde luego, aunque el más difícil de quitar fue al niño rubio ese — respondió Shanell, usaba una playera blanca y shorts cortos azules. — tiene el cabello más cuidado que el mío. — hizo un puchero.
— Te ves hermosa... — Fred la veía fijamente— ¿porque no quieres ser mi novia?
Shanell se dio la vuelta, iba dos meses esquivando esa pregunta, en Halloween él había estado para recibirla de su viaje al estilo muggle. Era la segunda vez desde que se conocieron en julio que se veían. Solo habían caminado por las calles de Londres y ella bromeaba sobre sentirse Julieta yendo en busca de un Romeo.
Entre ella y Fred había mucha tensión sexual y emocional, ella se había convertido en su cómplice de esta travesura, se sentía asustada de las emociones que le hacía sentir, asustada de perderse en los ojos azules de su amigo.
Él se estaba enamorando de cada gesto que Shanell había tenido, se divertía junto a ella cuanto pensaban en hacer travesuras e inventos, ella era todo lo que él creía necesitar.
— En el mundo mágico no tengo nada, ni carrera, ni reconocimiento...— Shanell trataba de esquivar la pregunta.
— En el mundo muggle Fred Weasley no es nadie — el pelirrojo sonrió cuando la pelinegra giró a verlo.
—¿No lo has notado? — preguntó Shanell, batiendo el caldero — Soy una mestiza, soy modelo y actriz en el mundo muggle. Siempre viviré viajando, voy a vivir diseñando ropa, bailando o haciendo lo que sea que se me presente en el momento.
— ¿y eso qué? — preguntó Fred — seré novio tuyo, no de tu ropa o tu trabajo.
— no estaré quieta nunca, es más no sé si en algún momento tendré hijos. Yo prefiero ser libre a tener que estar atada y quieta en un solo país — susurró — tú tienes una tienda con tu hermano, tienes una familia que te ama... Tu madre es adorable y si tú le faltases la destrozaría.
— Anell... Existen pociones de fertilidad por si quieres tener un hijo a los 50 años — Fred le sonrió — eres muy buena, te preocupas por mi madre a quien has tratado poco, por mi familia... — Fred se acercó a ella —te contaré algo que nadie sabe, que nadie vio... yo debí haber muerto en la guerra mágica en lugar de Percy, no he hablado de esto con nadie... Pero Lucius Malfoy me lanzó un expulso que me hizo volar lejos un segundo antes de que un Avada me matara... Y luego en menos de un minuto Percy fue atacado... Mierda... Yo debí morir. — las lágrimas se realizaban por las mejillas del pelirrojo. —Percy pudo haber llegado muy lejos, siempre fue correcto... En cambio, yo...
— tú eres un genio, has llegado muy lejos a pesar de que George y tú no se graduaron. — Shanell lo miró a los ojos y con un movimiento de su varita hizo aparecer un pañuelo azul, con el cual limpió las lágrimas del pelirrojo — Fred, sabes lo que siento por ti, conocerte fue algo... Extraño...
Fred sonrió — Yo que iba a saber que estaban filmando una... ¿Película?... Creí que en verdad te ahogabas.
— ajá, y ¿tuviste que desnudarte antes de saltar al lago? lo que tú querías era verme muerta de vergüenza. — Shanell estaba sonrojada.
— pero no opusiste resistencia cuando te tuve entre mis brazos. — la acercó a él —como ahora...
Estaban todos reunidos en la sala común de la nueva torre de prefectos. Antares servía té a todos, Uziel estaba a un lado, alejado de todos, James parecía triste. Tyrone miraba a sus padres con cierta tristeza, Lorcan y Lysander estaban sonrientes.
Scorpius salió de la habitación de Hermione — se ha quedado dormida tras beber el té.
— iré con ella — Draco se puso en pie, pero se desmayó al instante.
James y Scorpius se acercaron al rubio mayor, lo cargaron y lo condujeron a su habitación, luego salieron y Scorpius habló: — será mejor duerma lejos de mi madre.
—¿han bebido todos del té? — preguntó Scorpius.
— si todos —afirmó Antares. — Ginny — llamó a la pelirroja y la abrazó fuertemente y le susurró al oído: — por lo que más quieras no permitas que Blaise te lleve a su mansión, aléjate de la madre de él... Uziel es un ser malvado por ella, tengo miedo por mi futuro. — Cuando se separó le sonrió y habló en voz alta— asegúrate de que Gwenivere pase tiempo con Orión.
— ¿se van? —preguntó Theodore viendo a sus hijos gemelos.
— Sí — afirmó Lorcan — hemos pasado demasiado tiempo aquí.
— me alegra que sean novios— Lysander veía a su madre con adoración — aunque creo que me quedaré castigado unos 10 años en el futuro.
James se acercó a su madre — estoy ansioso por conocer a mi hermana estoy seguro de que se parece a ti. Por favor no te rindas con papá —miró a Harry — y tú ayuda a mamá, a tía Mione y al tío Draco.
Pansy se acercó a su primogénito — pórtate mal, pero no me hagas abuela.
— no dejes que tu madre se aproveche de mi en el futuro y consigue novia —recomendó Neville. Y el adolescente asintió.
Uziel se acercó a su padre— no dejes que la abuela me comprometa con una mestiza, siento que soy otra persona, mi vida es un asco, padre ya no sé quién soy, pero quiero tener un matrimonio con una mujer sangre pura.
Blaise asintió, debería alejarse de su madre, su hijo se parecía a él cuando creía en todo lo que su madre le decía.
Todos se acercaron a la chimenea. — No es la chimenea por la que llegamos— observó Lorcan.
Lysander rocío a todos con polvo verde y dorado. James tomó algo de aquel polvo en sus manos y pronunció: — hoy 7 de enero de 1999... Siete personas desaparecerán de los recuerdos de todo aquel que haya bebido aquel té. Vamos a la fecha del 28 de mayo de 2021. —lanzó el polvo en la chimenea y desaparecieron.
— Yo no quiero olvidar lo nuestro —Pansy se abrazó a su novio— vamos a mi habitación en las mazmorras... Te quiero — Neville se dejó llevar por su novia. Tras haber dado las buenas noches a todos
— Quédate conmigo, Luna — Pidió Theodore.
Luna asintió y se adentraron a la habitación del Slytherin para pasarlo jugando Snap explosivo.
— Ginny eres mi prometida y madre de mi hijo así que te corresponde estar en mi cama —anuncio Blaise.
— Así hablaremos sobre qué quiero vivir en un hogar propio — vio a Harry y Daphne — deberían ir a la sala de menesteres.
A lo que el azabache y la rubia asintieron. Ningunodeseaba olvidar lo que habían vivido durante esos meses.
