POV. Christian Grey.
—Elena —susurro furioso.
La última vez que me vi con esa mujer terminé odiándola, nunca pensé que era del tipo de mujer que hace cualquier cosa para terminar acostándose con cualquiera.
Aparte, ¡tiene la edad de mi madre! Debería darle vergüenza. No lo niego, tiene un buen cuerpo, un buen cuerpo plástico porque hasta la cara la tiene operada, pero sé que algunos hombres morirían por estar con ella y eso solamente hace que su ego aumente más.
—Querido, ¿cómo estás? Supe lo de Carrick, a aquí estoy para darle apoyo a la familia —susurra mientras me besa la mejilla así como si nada.
¿Cómo puede ser esta mujer tan hipócrita?
Ella cree que no sé qué tuvo un amorío con Elliot, de tan solo pensarlo me da asco, ¿cómo pudo acostarse con mi hermano y después conmigo? Eso es repugnante.
—Él está bien —murmuro.
—Oh, qué bueno. —Me muestra una fingida sonrisa—. ¿Y tú cómo estás?
Ahora si muestra todo el interés.
—Yo estoy de maravilla, mejor que nunca —digo sarcásticamente.
—¿Por qué hablas así conmigo?
La muy zorra tiene la desfachatez de preguntarme porque le hablo así.
Creí que era más inteligente, ahora veo que piensa solamente en meterse en la bragueta de cualquier hombre con dinero, o simplemente cualquier hombre en el que esté encaprichada, como lo hizo conmigo.
No tuve otra opción.
—Pues, no lo sé, simplemente no me cae bien las personas que me chantajean para llegar a un fin —murmuro elevando mis brazos.
Es imposible que algún día llegue a olvidar eso.
—¿Estás resentido por eso? —pregunta incrédula.
—¡Claro que lo estoy! —grito indignado—. Tú lo que eres una zorra que se junta con mis padres solamente para tener un buen estatus social, no sé cómo puedes fingir ser una buena amiga cuando solamente eres una zorra cazafortunas, ¿por qué no te vas por ahí a buscar a un hombre al que sacarle dinero? ¿Por qué finges estar preocupada por mi padre cuando es mentira? ¿Acaso nos quieres ver la cara de estúpidos? Te quiero lejos de mi familia, me importa una mierda tu círculo de amigos —hablo lo más amenazante que puedo.
Me duele ver que ella solamente utiliza a mis padres, fingiendo ser su amiga.
—Retráctate de lo que has dicho, Christian, no tienes derecho a decir eso. —Ella me mira furiosa.
¿Cómo quiere que me retracte de algo que es verdad?
Ni que fuera un imbécil.
—No lo haré, sabes que todo lo que digo es verdad, el peor error que he cometido en mi vida es acostarme contigo, de tan solo pensarlo me dan nauseas. Aléjate de nosotros, eres como la serpiente venenosa de mi familia, ahora veo porque tu ex esposo te dejó, se dio cuenta que la mujer con quien dormía es una zorra, no sabes cuánto me alegro que te dejara en la ruina —le espeto.
Veo como ella alza la mano y me da un bofetón, la muy... me ha pegado.
¡Me ha pegado!
POV. Anastasia Steele.
Estaciono el coche en el parking del hospital, me costó mucho conseguir un puesto ya que esto está repleto de coches. Bajo de mi coche y me consigo a Sawyer bajando de otro coche.
—¿Me estabas siguiendo? —pregunto enojada.
—Ana, mi trabajo es ese —dice encogiéndose de hombros.
Me voy dentro del hospital y menos mal que yo sé en qué piso está el padre de Christian porque la recepción está colmada de personas. Hay muchas.
Me voy al ascensor y marco el piso número cinco. A los segundos las puertas del ascensor se vuelven a abrir y yo me voy directo a la sala de espera, pero antes de entrar escucho unos gritos y caigo en cuenta de que es Christian.
—¡Claro que lo estoy! —grita, me acerco a la puerta y quedo en un ángulo donde él no me ve. Él le está gritando a una mujer rubia, puedo ver que está muy furioso, las venas de su cuello se marcan intensamente, eso lo hace ver sexy—. Tú lo que eres una zorra que se junta con mis padres solamente para tener un buen estatus social, no sé cómo puedes fingir ser una buena amiga cuando solamente eres una zorra cazafortunas, ¿por qué no te vas por ahí a buscar a un hombre al que sacarle dinero? ¿Por qué finges estar preocupada por mi padre cuando es mentira? ¿Acaso nos quieres ver la cara de estúpidos? Te quiero lejos de mi familia, me importa una mierda tu círculo de amigos —habla en tono intimidante, hasta yo me intimido.
¿Quién será esa mujer? ¿Por qué Christian le está gritando?
Él está muy enojado. Puedo percibir en su mirada odio hacia ella. Nunca lo había visto así.
—Retráctate de lo que has dicho, Christian, no tienes derecho a decir eso —dice ella furiosa.
Ella voltea un poco la cara y la puedo ver, ¡es una vieja! Tal vez tenga unos cuarenta o cuarenta y cinco años, no lo sé, pero igual ¡es una vieja!
—No lo haré, sabes que todo lo que digo es verdad, el peor error que he cometido en mi vida es acostarme contigo, de tan solo pensarlo me dan nauseas.
Christian se acostó con ella, joder, siento como mi estómago da vueltas, ¿por qué me duele escuchar eso?, ¿Por qué se acostó con ella si es una vieja?
Tal vez solamente le gusten las mujeres mayores y experimentadas, Anastasia, y tú no eres eso, dice una vocecita interna.
Eso quiere decir que yo no tengo ninguna esperanza con Christian, joder, y yo que me había empezado a hacer ilusiones después de ese beso en el zoo, porque tengo muy claro que no soy una mujer mayor y mucho menos experimentada.
Ahora veo que a Christian ese beso no le significó nada. Creo que estoy sacando muchas conclusiones.
Bueno, él sigue siendo mi amigo, un buen amigo. Creo que podré sobrevivir con eso.
—... Aléjate de nosotros, eres como la serpiente venenosa de mi familia, ahora veo porque tu ex esposo te dejó, se dio cuenta que la mujer con quien dormía es una zorra, no sabes cuánto me alegro que te dejará en la ruina —espeta él con odio.
Veo como ella alza la mano y le da un bofetón, joder, eso sí que no, no permitiré que le pegue a Christian.
Entro furiosa a la sala, furiosa con la vieja por pegarle a Christian, furiosa con Christian por haberse acostado con ella y furiosa conmigo misma por creer en algo que nunca sucedió.
—¡¿Qué le pasa, vieja loca?! —le grito sulfurada.
De acuerdo esta no soy yo. «Ana, cálmate».
Veo como Christian se queda sorprendido al verme pero luego sus labios se elevan un poco, está tratando de no reírse. Maldito...
—¿Y tú quién eres? —pregunta ella mirándome de arriba abajo.
—No soy una vieja como usted —murmura como si fuera lo más obvio.
Veo como ella comienza a ponerse roja
—¡¿Quién te crees que eres para hablarme así?! —grita ella.
Vaya, se ofendió.
¿Por qué las personas de hoy en día no quieren vivir la realidad?
Son mayores pero quieren verse como unos adolescentes. Vamos, eso no lo podrá lograr ni en mil años.
—Elena, creo que es hora de que te vayas —dice Christian en tono de voz firme.
Vaya, con que la vieja se llama Elena, interesante.
—No, no me iré. Y tú —dice apuntándome con su dedo—, no tienes derecho a llamarme así, mocosa inmadura.
—Por lo menos mi cara no parece una pasa—digo encogiéndome de hombros.
—¡Niñata mal educada! —grita y luego me abofetea a mí.
Oh, oh.
Bruja, no debiste hacer eso.
Salto encima de ella y le devuelvo doblemente la bofetada, ella da un traspié y cae en el suelo.
Rápidamente me pongo encima de ella y comienzo a pegarle.
—Nunca... en tu puta vida vuelvas a pegarme —murmuro jadeando.
Siento como unas grandes y fuertes manos me toman por la cintura desde atrás y veo que es Christian.
—Ana, cálmate, por favor, eso no vale la pena —susurra Christian a mi lado.
Veo como Sawyer aparece en la sala y se queda sorprendido al ver a la vieja en el suelo.
—Luke, será mejor que saques a esa bruja de aquí antes de que le deje una arruga permanente en su cara de pasa —exclamo furiosa.
Veo como Sawyer toma a Elena por los brazos y la saca por la puerta no sin antes darle una de mis mejoras sonrisas a esa zorra.
«Perra, yo gané»
Ana 1 – Cara de Pasa 0.
—Vamos, cariño —dice Christian alejándome.
No sé, pero me ha gustado mucho pegarle a ella. Bueno, creo que cualquiera lo haría.
