Nota del autor: Candy Candy no es mío solo está historia.

Capítulo XX: Un compromiso.

Candy miró a su hermano que claramente estaba disgustado por la situación, los dos nobles viajaban en el cómodo carruaje. Por cuestiones de seguridad su hermano, Anthony, y no su tío, Albert, era él la persona que la llevaba para conocer la decisión de la corte inglesa.

Los ojos esmeraldas se empañaron lentamente mientras recorría la carretera, una vez más, otros decidían lo que pasaría en su vida, con quien estaría y ante quien respondería.

Unió sus manos en una oración silenciosa, esperando que su destino fuera favorable.

"No tienes que hacerlo" repitió Anthony con lentitud

"Tengo que hacerlo, lo sabes" murmuró ella encontrándose con sus ojos

"Eres mi hermana, te he perdido y apenas te recupere" susurró él.

Candy se estiró y tomó la cara de su hermano entre sus manos.

"Nunca me vas a perder, no ahora que nos hemos encontrado" le reprendió colocando su frente contra la suya "Tu sangre es mi sangre, eres mi hermano, nunca lo olvides"

"Estaras lejos, seguiras aquí, en Inglaterra" le respondió

"Eso dejamelo a mí" le guiñó un ojo "No creas que no voy a conocer mi patria, la amo aún sin haberla visto pero antes de encadenar mi vida a Inglaterra"

Ante eso el rubio no pudo evitar sonreír, su hermana era brillante y encontraría alguna manera de estar en Escocia y tener tiempo para conocerse, tenían años que recuperar y odiaba la idea de pederla.

"Si odias a tu marido siempre puedes correr a Hamilton, tu castillo te estará esperando" le sonrió tranquilamente.

"Gracias a Dios que los Ingleses creemos en el divorcio" se rió brevemente tratando de sonrier.

Anthony hizo lo mismo aunque ambos sabían que no era una opción, el divorcio para su hermana no era más que una ilusión, si, ella siempre podría huir a Escocia pero unicamente después de darle un heredero al odioso ingles con el que uniría su vida.

El carruaje se detuvo frente el palacio que había albergado a Candy durante algún tiempo, donde se había enamorado y donde le habían partido el corazón. Un lacayo abrió la puerta, su hermano bajo primero y después le tendió la mano. Ella bajo lentamente recordandose de respirar.

Frente a ella, en un vestido modesto pero luciendo la imponente corona estaba Karen y justo un poco atrás de ella Archie, Stear y Terry, todos en sus uniformes.

"Bienvenidos" Dijo Karen claramente con un ligero asentimiento al igual que Terrence mientras Archie y Stear realizaban una reverencia.

Los dos rubios. Él en un uniforme militar lleno de medallas las cuales mostraban su rango y ella en el más esquisito de los vestidos blanco, asintieron.

Terrence se sorprendio de ver a la princesa de Escocia, la duquesa de Hamilton y no a la pecosa que recorría los jardínes cada mañana ante él. El vestido era de seda blanca con exquisitos bordados de hilo de oro los cuales se entretejían formando cientos de formas. El escote recto enmarcado por el borde dorado mostraba sus claviculas y aunque las mangas cubrian sus brazos la forma en que el corsé acentuaba sus curvas dejaba ver la maravillosa forma de su cuerpo, mientras la amplia falda acentuaba sus caderas. Su cabello se encontraba suelto, dejando que los rizos bailaran hasta su cintura y unicamente adornando su cabello una tiara discreta.

"Vamos" pidió la reina invitandolos a entrar.

Candy asintió tomando la mano de su hermano y entrando al palacio. Siguió sin dudarlo a Karen que sostenía la mano de Terrence, su mirada se había posado en ella pero había decidido ignorarla.

"El anunció se dará en media hora, en la sala del trono, antes de hacerlo, quisiera hablar contigo, Candice" dijo la reina al detenerse en una mesa colocada en sus jardínes.

"Candy…" susurró su hermano molesto por la petición.

"Estaré bien, Anthony, quiero escuchar lo que tiene que decir la reina"

Desprendiendose del brazo de su hermano y tras depositar un suave beso en su mejilla lo que ocasionó los celos en Terrence, caminó a la reina y después de verla a las ojos coloco su mano en la de ella.

"Vamos, querida amiga" dijo la reina sosteniendo a Candice "Terry, atiende al principe Anthony" Asintió al jóven rubio.

Ambas mujeres caminaron al despacho de la reina y una vez que ella se sentó en uno de los sillones y animó a la rubia a unirse a ella solicitó que todos esperaran a fuera.

"¿Qué esta mal?" Pidió Candy al leer la cara de su amiga.

"Hoy necesito pedirte algo como amiga pero también como monarca, querida" Murmuró suavemente "Se que eres escocesa pero tambien inglesa Candy, así que te pido que tambien veas a este país como tu patria y entiendas que todas las decisiones que he tomado solo son pensadas en el bienestar de mi pueblo"

"Dime" pidió lentamente esperando que se le hicera saber su destino

Ambas compartieron una mirada, Karen tratando de explicar sus razones y Candice tratando de entenderla.

"Terrence"

Candy dejo caer la mano de su amiga y no trató de ocultar el enfado que le causaba aquel nombre.

"No, no puedes pedirme esto" dijo Candy lentamente

"No lo estoy pidiendo Candy, no es una discusión, es un hecho" Murmuró la reina

"No deseó casarme con él, acaso no lo entiendes, estoy seguro de que mi tío apoyara mi decisión" sentenció poniendose de pie.

"Es la única unión que puede satisfacer a ambos paises, un reclamo tan fuerte a la corona inglesa, tanto con el tuyo a la escocesa, una unión que nadie podría desafiar"

Los ojos de la rubia se cerraron ante la realidad de sus palabras y aunque ella ya lo había previsto no pudo evitar que las lagrimas se derramaran.

"Deseas que me case con él" repitió en vos alta

"No entiendes, querida, deseo que lo ames" Respondió y levantando una mano con debilidad hizo callar a la niña "Estoy enferma, Candice, lo he estado por años solo algunos lo saben, mi mente y cuerpo se encuentran cansados y cada vez la presión los aplasta un poco más" Empezó con cuidado "Mi primo, ha sido una gran preocupación, él, es mi heredero"

"No hables así" Dijo asustada mientras su amiga palidecía un poco "No digas eso, saldrás adelante, eres fuerte" habló olvidandose levemente de su deseo.

"Aunque lo haga, mi condición nunca me permitirá engendrar un heredero y Terrence será el siguiente en subir al trono, no sabes lo que me aterra que cuando llegué ese momento lo haga de la mano de alguien como Susana" Confió mientras miraba el cielo a traves de la ventana.

El terror era evidente en la mirada zafiro y por un segundo Candice se estremeció, ella misma tenía miedo de lo que su hermana podría hacer en una situación así, lo que haría con el poder.

"Puedo ayudarte, buscare a alguien para Terry. Para mí eisten otros duques, incluso condes" suplicó neciamente la pecosa

"No quiero a alguien más ¿no lo entiendes?" Exclamó "Te quiero a ti, eres perfecta, serás buena con mi pueblo, cuidaras de los enfermos, te preocuparas por los huertos, por alimentar a mi gente y eso es lo que necesito, necesito de una mujer que detenga a mi primo, que discuta con él, que lo mantenga con los pies en la tierra, que logré que este retroceda"

"No puedo hacerlo, no puedo" Dijo ella cada vez menos convencida

"Puedes, pequeña, puedes hacerlo, estaré contigo a cada paso y tu estarás con él. Te estoy regalando mi nación y el corazón de un hombre bueno, de mi primo ¿Acaso puedes rechazarlo?"

"Karen, no sabes que me estas pidiendo, lo ame, no puedo casarme con un hombre que ya no amo" se mintió ella y le mintió a la monarca

"Y cuando estabas por conocer a Neal ¿lo dudaste? no, simplemente esperaste amarlo y te hiciste hacerlo, porque, tú no lo amaste, amaste al amor y ahora dudas de todo" Sentenció la reina mirando como las pupilas de su amiga, ante las revelación, mostraban la sorpresa y comprensión "No te estoy pidiendo que confies en el ciegamente, te estoy pidiendo la oportunidad de volver a creer en él"

Candy levantó la vista, mirando expectante a la monarca y cada vez con más dudas de lo que esta le pedía.

"¿Acaso dudaste el poder cumplir tu juramento ante Dios? ¿Dudas ser capaz de serle fiel, de proteger y cuidar no solo de Terry sino de tu ducado y quizás algún día de esta nación?" Pidió ferozmente mientras la jalaba haciendo que sus pequeña y resignada nariz casi chocara con la suya "O acaso le tienes miedo a amarlo nuevamente, a aceptar que aún lo amas"

El aire quedó atrapado en la garganta de la menor y ante esto Karen sonrió fuertemente.

"Sabes que es la única union que aceptaran los dos países" le dijo nuevamente.

"Lo haré, me casaré con tu primo, si consigues convencerlo de unir su vida a un mono pecoso" Soltó ella molesta "Aunque creo que ya lo has hecho.

"Ya lo ha hecho, en este momento esta esperando tu respuesta" contestó la reina alejadose un poco de la rubia pero uniendo sus manos"

"Que así sea" sentenció la rubia levantando la cara y volviendo su rostro indiferente. Ella se debía a un pueblo, antes pudo ser solo Candice White, ahora era Candice de Escocia.

"Se casaran en dos meses y juntos tomaran el titulo de su padre, ya es hora de que sienten cabeza" murmuró cerrando brevemente los ojos "Ahora, prima, es hora de presentarle al mundo nuestra decisión"

Con las manos unidas ambas salieron de la habitación. Candice sonrió tristemente a su hermano y tomó su mano tratando de asegurarle que todo estaría bien. Observó con un silencio solemne como Karen entraba a la sala del trono. Los ojos de su hermano la miraron y ella espero hasta le ultimo minuto para decirle la verdad.

"Esta es mi elección, Anthony, yo elegí hacer esto y estuve de acuerdo con el nombre que ellos me dieron" le dijo al ver que un funcionario se acercaba para decirle que todos estaban listos "Debes respetar mi decisión, debes de respetarme"

Anthony asintió suavemente ante las palabras de su hermana menor y besando su mano se preparó para entrar. Candy miró alrededor, los nobles se reunían en la sala del trono incluso Neal, su cuñado, estaba sentado en su lugar, todos la miraron abiertamente y ella se enfrentó a la reina inglesa y su corte. Todos se pusieron de pie y Anthony a su pesar dejo caer su mano mientras la rubia caminaba al centro de la habitación y hacia una reverencia haciendo que la reina se pusiera de pie y asintiera con la cabeza suavemente.

"Candice Aila White Andrew, princesa de Escocia y duquesa de Hamilton" habló Karen haciendo que la ojiverde se pusiera de pie "Inglaterra ha aceptado y esta agradecido por la voluntad que el príncipe y heredero al trono, Albert, tiene por hacer la paz. Aceptamos con gusto su propuesta, estamos agradecidos por ella, por lo que solo podía responder a ella con el mayor compromiso"

Todos en la sala del trono esperaban las palabras nadie, que no fueran los involucrados directos, sabían de la decisión.

"Por lo que, Inglaterra se alegra de la unión entre Candice de Escocia y Terrence de Inglaterra, mi primo y heredero" terminó caminando

El silencio se estableció hasta que Terrence caminó hacia Candy que cayó nuevamente, como lo decía el protocolo en una reverencia suave. El inglés extendió su mano a la escocesa y la ayudo a ponerse de pie, llevó su mano a sus labios y luego se colocó de rodillas para colocar el impactante anillo de zafiros y diamantes que era de su familia. Una vez en su dedo anular se puso nuevamente de pie y beso el anillo que ahora reposaba en el dedo de la rubia donde esperaba estuviera hasta que su propia nuera lo portara.

"Larga vida a los futuros duques" dijo una voz que Candy no reconoció y fue seguida de otras.

Sin poder evitarlo volteó a ver a su hermano y susurró un gracias por no interrumpir su decisión.

"Ahora, me parece que esto se debe de celebrar, vamos al jardín" dijo la reina alegremente mientras abría el camino.

Decenas de nobles caminaron a encontrarse con los recien comprometidos, alegrandose por las noticias y prometiendo ayuda durante la aventura que algún día enfrentarían. Candice sonrió dulcemente a todos hasta que su hermana y esposo se detuvieron frente a ellos, el salón estaba vació, Anthony había sido el primero en partir dejando a varios comisionados al cuidado de Candy y asegurando su regreso con el actual regente, Albert, para hablar de las negociaciones de paz.

La mano de Candice se apretó en el brazo de Terrence por inercia, el sonrió suavemente y colocó una de sus manos en la de ella, Candy resistió el impulso de alejarla.

"Hermana" saludo Susana amargamente.

"Princesa o duquesa, Susana, como prefieras pero no lo olvides" dijo acidamente la pecosa

"Duquesa" aceptó Susana

"Condesa" asintió la menor mirando a su hermana mayor

"La vida es tan curiosa, una vez estuve prometida al hombre que tomas del brazo" replicó la mayor con molestía

Candy sonrió ironicamente mientras asentía y levantaba su barbilla

"Y ahora sostienes el brazo del que fue mi prometido y portas el titulo que debía ser mío" le dijo burlonamente deteniendo sus ojos brevemente en el moreno

"Así es" apretó los dientes "Deberías de ser una condesa"

"No, querida, podría ser condesa por matrimonio pero mi sangre inglesa siempre me haría duquesa, una princesa escocesa"

"Pero, no lo olvides, ambos me han amado a mí" soltó a pesar de la mirada de advertencia en los ojos de su esposo y tratando de frenar las palabras hirientes de Candie.

"Te han amado, lo has dicho, eso es pasado. No me importa si aún vives en su corazón. Las cosas son como son, querida Condesa" Estableció ella con fuerza "No lo olvides"

"La duquesa tiene razón, Susana" Exclamó Terry finalmente "La vida no, tú, nos has dejado en esta situación y espero que tu lealtad permanezca, como la de tu marido, en nuestro ducado" Sus ojos se posaron en Neal, dejandole claro que este arrebato no podía repetirse "Espero, que desde hoy, mantengas el más alto respeto por mi prometida"

Con eso el futuro duque asintió a la pareja y guío a su prometida a los jardínes. La dama de compañía de Candy los siguió a una distancia prudente, dejando que ambos pudieran tener un poco de privacidad.

"No piensas hablarme" declaró Terrence mirando a la rubia que parecía interesada en todo menos en él

"Dime, Lord" Murmuró ella mientras apretaba un poco más la mano que no ocupaba el brazo de él.

"Terry, dime Terry" contestó inmediatamente anhelando la familiaridad entre ellos "Después de todo algún día, serás mi esposa, por lo menos vuelve a llamarme por mi nombre"

"Llamarte por tu nombre, eso no, eso diría que confió en ti y eso, mi LORD es algo que no hago" sentenció

La cara del castaño se funció levemente.

"Yo lo sé, no hay otro responsable, solo yo" asintió con la cabeza "Pero, dejame ganare tu respeto, tu confianza y no solo por el bien de esta unión sino por el bien de nuestras naciones" con eso jugó la única carta de triunfo que poseía y lo sabía por la mirada de comprensión que ella tenía al decir su palabra

"No podemos odiarnos, después de todo sería un infierno, pero no puedo darte más" respondió lentamente

"No quiero que nos comportemos así, Candy, no quiero compartir el resto de mis días con una mujer que no me soporta" empezó y ante sus ganas de protestar levantó su mano para luego colocarla en la de ella "Empezamos mal, tal vez demasiado, pero este es nuestro destino y algún día podrías volver a llamarme amigo acaso ¿Podemos quizá empezar de cero? Sin momentos tontos, gritos o bofetadas de por medio"

Candice se sonrojo mientras miraba sus manos unidas, si iba a vivir su vida al lado de este hombre podría poner algo de su parte, justo como Terrence lo estaba haciendo.

"Podríamos intentar soportarnos" Aceptó ella, antes de arrebatarle su mano.

Terry la imitó y haciendo una pequeña reverencia fingió su primer encuentro.

"Un placer, soy Terrence Grandchester" Murmuró y tomando la mano ella había retirado e inclinó para besar el brillante anillo que había colocado minutos antes

"Candice White" Contest a regañadientes.

"Puedes decirme Terry" Sonrió abiertamente deslumbrando a la rubia que no recordaba a ver visto su sonrisa ni una sola vez.

"Candy"

"Puedes decirme, Lady Candy o Candice"

Terry sonrió ante el desafió, sabía que recuperar el corazón de la rubia no iba a ser facíl pero tenía una vida entera para hacerlo, empezando hoy.

"Debemos" dijo el castaño acercandola a la celebración que empezaba a vivirse en los jardínes.

"Debemos" asintió ella estando de acuerdo con él por primera vez.

Ambos, con la mano de ella nuevamente en su brazo, se enfrentaron a la gran multitud que les sonria. Candy puso una suave sonrisa llena de mentiras mientras que él sonreía sin dudas, había realizado la mejor captura.

"Ahora, Candice, es tiempo de que conozcas a mi padre, Richard, tu suegro" Dijo llevandola directamente al viejo noble que miraba por primera vez en años con aprobacion a su primogenito.

Candy inclinó su cabeza ante el viejo duque y su mujer, a primera vista se dio cuenta de la cara de amargada de la esposa de su suegro y se alegró de no tener nada que ver con ella.

"Duque de Grandchester" dijo ella educadamente.

"No hay necesidad, querida, después de todo en poco tiempo tu usaras es titulo.

Ella asintió dejando que el hombre besará sus mejillas, con su boda ambos tomarían el pesado titulo. Su hermano y su tío entraron segundos después y tuvo que reprimir el impulso de correr a los brazos de su tío para refugiarse, ahora se encontraba de pie con el hombre que algún día sería su marido y no podía hacerlo.

Sabía que hoy festejarían y mañana planearian la unión entre los dos reinos. Ella tomo una copa de vino, hoy festejarían la paz y mañana continuarian negociando para apagar la llama de la guerra, ella era el escudo que Escocia había elegido pero aún tenían cosas con las que lidear y una de ellas era la investigación de lo que había sucedido.

Nota del autor:

Quiero agradecer a todos por su comprensión, se que no es un buen momento para nadie ero espero que esto les ayude un poco a distraer su mente.

Ahora sí, los comentarios

Misply: La lectora y comentarista más rápida del oeste, no siempre mientras sea una elección de rango funciona.

Eli: Terry ha tenido todo lo que ha querido y no acepta que debe de hacerse cargo del titulo de su padre, en el proximo capítulo veremos un poco más de Luisa.

Rose: El asunto de Luisa no esta olvidado, pero al ser un GRAN asunto creo que merece un capítulo entero ;) pronto sabran que pasa

Karina Estrada: Muchas gracias por tus palabras, gracias por todo lo que me hacen sentir, lamento la preocupación

July: Espero poder terminar pronto la historia y seguir con la segunda y ultima parte, es decir la secuela,

Guest 22 de agosto: Posiblemente sea problema del sitio, maybe debas intentar desde otro navegador, hasta ayer me aparecieron los cmentarios del capítulo, Fanfic esta teniendo problemas.

Australia77, Alesita, Fabiola r,Carol, Becky7024, MaradeLourdes, Crazzy76, CandyGranchester, Ladyyiya. Melherondle, Meribet, Gloriareyes75, susy, Santy Lopez, Armonica de Terry, sayuri1707, Badmoongirl, Coneja, Balnca G, Marcegrandcheter, Paty G, Jekapc,

¡Gracias Totales!