Capítulo XX: Todo por un pequeño elefantito, el final
Advertencia: este capítulo es el final.
…
- Despierta mi amor, despierta – le susurró Kara a su bebé ya pasado el mediodía, que se movía y murmuraba en sueños, ante una inminente pesadilla – despierta bebé – repetía regalando besitos sobre su cabeza.
Y Lena, aunque exaltada a un inicio, al ver a su amor, y la muy suavecita cama dónde ella se encontraba se relajaba mucho acurrucándose en su amor.
- Awww mi amor – se derretía Kara con su manita sobando su espalda muy suavemente – esteremos bien mi amor, estarás bien – le decía y Lena asentía aún sin decir palabras en el cuello de su novia, aspirando su olor, acurrucándose en ella.
Kara la dejó estar, todo lo que habían vivido era demasiado para tan solo un par de horas. Ellas estuvieron así acurrucadas unos pocos minutos, hasta que Lena se separó de ella y se sentó en la cama y Kara copió su movimiento recostándose en la cabecera de la cama.
Un minuto de silencio entre ambas, Lena sin saber cómo empezar, Kara notando esto rompió el silencio.
- Parece que las cosas importantes, las discutimos en la cama – le dijo Kara cogiendo la mano de su bebé y besándola, dándole el empujoncito que necesitaba para seguir adelante.
Lena asintió antes de decir – quería a Lex detenido, no muerto.
- Lo sé mi amor – dijo ella
- Lo quería apresado ¿sabes? – le preguntó y Kara asintió – pero él jamás se hubiera detenido, jamás hubiera parado, y rayos Kar, hay demasiado que no sabes, demasiado de sus atrocidades, demasiada muerte, que ya no pude más, puedo poner mi vida en la línea.
- No, no puedes – aprovechó de decir Kara y su Lee le dio una pequeña sonrisa.
- Podía – dijo ella y Kara bufando aceptó provocando una pequeñita sonrisa en Lena - podía – repitió – pero cuándo él te amenazó, supe que jamás pararía el ir contra tuya, contra otros, jamás estarías segura con él vivo, y pues ya está, ya no está – dijo con ¿tristeza?
- Amor, amor – le dijo su novia cogiendo con ambas manos - ¿amas a tu hermano? – le preguntó
- Un poco – dijo Lena apenada
- Amor, no tiene nada de malo, el amarle, es tu hermano y aunque en adultez demente y psicópata, supongo que pequeño, habrá sido diferente.
- Lo fue, al menos cuando llegué a la casa Luthor a los 4 años, un par de meses, él era el mejor, después fui al internado y todo cambió
- Bebé, está bien el extrañarle, está bien lo que sientas – le dijo dándole un besito en su cabeza y cogiendo la carita de su amor, le dio un dulce beso sobre sus labios, conteniéndola, amándola, protegiéndola.
Lena asintió con un semblante triste, para después añadir – voy a hablarle a mi abuela
- Ve mi amor, estaré poniendo la mesa – le dijo regalándole un besito corto sobre sus labios.
Lena en su ropa actual fue a ver a su abuela al despacho, dónde ella se encontraba en su gran sillón, ella se encontraba tomando una copa.
- ¿Abu? – preguntó Lena al entrar al despacho.
Su abuela de inmediato se paró y fue a darle el alcance – mi pequeña niña – dijo, antes de ir y abrazarle, un abrazo de abuela oso – te amo mi amor.
- Yo también abuela – le contestó ella con lágrimas sobre sus ojos.
- Ohhh mi bebé – la cobijó su abuela – hiciste lo correcto
- ¿Cómo puedes decir eso?, Lex ya no está – dijo con su poderoso puchero.
- Mi amor – le dijo muy despacio – Lex a los ocho años ya se había ido, toda su ternura, toda la magia que era él, se fue, yo hice el duelo cómo debía, él no era mi niño, no cómo tú lo sigues siendo, él se fue muy joven, el Lex que teníamos aquí, él era un psicópata, sociópata, misógino, narcisista, de todo un poco, la maldad hecha persona – seguía diciendo ella, limpiando las lágrimas de los ojos de su nieta – él ya no era tu hermano, así que lo que sentís está bien, pero no mucho mi amor, él siempre será tu hermano, siempre tendrás el recuerdo de él de pequeño, no el asesino que acabó su vida hoy, él no merece ni una lágrima tuya mi amor – finalizó dándole un fuerte abrazo y repartiendo muchos besitos sobre su cabeza.
Lena se dejó acariciar por su abuela – te amo abu – le dijo
- Yo te amo más, con toda mi vida mi Lee – dijo cogiéndole de la mano, pidiéndole caminar con ella, hacia una esquina dónde se reproducía un mensaje de Cat Grand.
- Kara tiene que saberlo – le dijo ella
- Sí lo sabe mi amor, ahora mira – el pidió su abuela
Ahí, en la televisión, Cat Grand, mostrando la reacción de las personas ante el futuro gobierno de Ana Luthor y Lena Luthor, con políticas muy lejos de cómo se estaba conduciendo su ciudad.
Así cómo varias rumas de files, investigaciones de Lex y Lilian, participación en múltiples crímenes contra la vida humana y cualquier forma de vida.
- El asesinato ya no será más una forma de entretenimiento – decía Cat – una nueva corriente de pensamiento se ha instaurado, el terror ya no nos dominará jamás, esta ciudad está despertando y quiero decirte, que me gusta y mucho – decía ella mostrando partes de informes de Kara.
- Amor, esté es tu regalo al mundo – decía su abuela felicitando a su nieta – todo va a mejorar mi amor, lentamente, pero todo va a mejorar, esta ciudad va a mostrar que se puede gobernar pacíficamente, la ciencia y tecnología también va a evolucionar con la libertad de expresión, verás mi amor, ya verás – le decía su abuela entusiasmada que, aunque Lena no lo viera aún, el cambio estaba llegando y para mejor.
- Paciencia mi amor – añadió finalmente su abuela y Lena asintió ante lo dicho, su abuela tenía mucha razón, todo estaría bien, sólo tenía que tener paciencia.
Al final, todo estaría bien.
…
Muchos cambios pasaron a partir de ese momento, en un inicio hubo mucha controversia, sobre quién era Lena y ¿en qué iba a cambiar National City bajo su liderazgo? Pero poco a poco tal cómo se lo había dicho su abuela, el cambio vino, la transparencia de información, el cierre de muchos centros de detención.
Había pena de muerte, sí que lo había, pero para crímenes de lesa humanidad, tal cómo sucede hoy en día en muchos países, para la corrupción, traición a la patria, para los verdaderos enemigos del gobierno y no aquellos que quieren acallar.
En fin, había pasado un mes de aquello, y el cambio iba avanzando, se iba afianzando.
- No quiero una fiesta – había dicho Lena por su cumpleaños y aunque su abuela insistió mucho ella, dijo que no, ella recién iba afianzando su lugar en el poder y no quería presumir con su fiesta, ese fue un designio más de madurez que alabó su abuela, quién estaba encantada de descubrir más virtudes en su nieta, a medida que compartía más con ella, al ella no estar separada de ella en insulsas pruebas.
Todo iba cambiando para mejor, había cosas que sí se pudieron manejar mejor, pero Lena estaba aprendiendo y a diferencia de lo que hacía su familia, ella reconocía sus errores y lo remediaba con mucha inmediatez.
Eso fue un cambio positivo que vio el pueblo en ella, una mano bondadosa pero también una mano dura cuándo había que hacerlo.
Kara mejor que nadie al ver a su novia, llevar las riendas de su ciudad de poco menos de 10 millones de ciudadanos dado las matanzas multitudinarias de Lex, veía que cómo ella había dicho "blanco" y "negro", no era tan así, había mucho "gris".
Y es que en ese nuevo mundo nada era definitivo, había mucho gris y ella por fin lo entendía.
A la par que ella tenía más libertad para expresarse, más libertad de prensa y eso era muy emocionante.
- Vamos a aprender de nuestros errores – había dicho Lena en una de sus mensajes televisados nacionales – salir airosos, construir un gran presente y un mejor futuro.
Un presente emocionante y un esperanzador futuro. National City iba a salir de la mano bondadosa de Lena y la mano dura de ella y de su abuela también, si es que era necesario, hacia el futuro, con el objetivo en mente de mostrar a los demás sectores, que no es necesario, una mano dura y violenta y que siempre se podía mejorar.
Ese era el objetivo final, mostrar que el amor es mejor impulsor y motor que el miedo y el terror continuo.
El amor es la última empresa.
…
Lena había terminado hace cinco minutos una reunión de lo más cargada con un fantoche que no reconocía el enorme cambio que ella había dado para el nuevo gobierno, trayendo tácticas de Lex qué él creía se podían seguir haciendo.
Y es que no, no, toda la maldad de Lex había quedado atrás sepultada, muy enterrada.
Lena estaba tomando aire, mirando por su balcón, tratando de calmarse y liberar la tensión que esa reunión le había imprimido cuándo sintió dos deliciosas manos acariciarle desde detrás, sujetándole por la cintura y atrayéndola hacia atrás para apoyarse sobre una de las dos mujeres que amaba más en el mundo, eso le trajo una inmensa sonrisa.
Y más cuándo Kara le regaló varios pequeños besitos sobre la línea del pulso sintiendo la sonrisa de Lena sobre su cien.
- Awww bebé, espero que esa sonrisa sea por mí – le dijo provocándola
- Siempre es para y por ti mi amor – dijo ella muy enamorada recibiendo muchos besos más, esta vez detrás de su oreja, aprovechando también para morder, halar, lamer ese lóbulo que a Kara le encantaba ya que causaba deliciosos ruiditos que ella amaba.
- Hummm – soltó Lena con los ojos cerrados deleitándose por todo.
- Feliz cumpleaños mi amor – le susurró Kara con su voz más sexy directamente sobre su oído.
- Ahhhh – soltó ella encantada entre gemidos.
Gemidos que, provocaron a Kara, formándose una idea muy traviesa en mente y que mirando a la puerta de reojo una vez, volvió a ver lo más importante de su vida, al amor de su vida.
Lena estaba vestida con una blusa que marcaba su escote, y una falda que delineaba su trasero de forma exquisita.
Kara parada detrás de Lena empezó a juguetear con ambas manos en la línea de su cintura, hacia arriba, hacia sus hermosos senos, marcando con sus uñas caminos delicados muy suaves…
- Joder Kar – soltó Lena impresionada mirándole
Kara siguió subiendo poco a poco, acariciando con una mano el pezón derecho y con la otra mano amasar su seno.
- Joder bebé – repitió Lena excitada mirando la puerta – la puerta Kar – dijo ella
- ¿Paro bebé? – pidió descaradamente Kara, claro que no iba a parar y Lena tampoco quería que pare y lo que dijo, sólo se lo confirmó – ni se te ocurra – con un poco de premura que hizo carcajear a Kara y sonrojar mucho a Lena.
- Awww bebé estás hermosa – la provocó aún más Kara a una Lena muy rojita
- Amor es mi cumpleaños – dijo ella haciéndole ojitos a su amor cómo si acaso fuera necesario, ya que kara haría de todo por Lena, todo lo que ella quisiera.
- Tu cumpleaños mi amor – dijo Kara volteándola suavemente para que ambas estén al raz, para que sus cuerpos estén al raz – feliz cumpleaños mi reina – le dijo muy enamorada – te amo demasiado ¿sabías? – le preguntó
- Sí, sí, amor ayuda – le pidió rápidamente con unas ansias y una carita que la derritieron.
- Awww mi vida – soltó Kara – te amo Lee – le dijo mirándole y ahora con ambas manos en su trasero casi levantándola de piso.
Entre gemidos, Lena le contestó – te amo nena – aprovechando para coger con ambas manos la mejilla de su amor, besándola con todo lo que tenía, ufff, ambas se fundieron en un beso delicioso, apasionante, muy necesitado por ambas.
- Por favor, por favor – le repitió ella
- Pero quiero hacerlo dulce bebé, en nuestra cama – pidió Kara con su muy adorable puchero haciendo alusión a su cama, en el departamento que compartían.
- Y lo haremos, lo haremos en todas las superficies de la casa – le pidió Lena – pero ahora te necesito más que nada amor – pidió Lena con su muy, pero muy desarmador puchero que ocasionó que Kara sonría enormemente muy enamorada de su Lee y cómo la cumpleañera lo quería, Kara le dio el gusto.
Ella le hizo el amor en su oficina, toda la tarde, su secretaria nunca entró, Kara había cerrado la puerta al entrar y ella cuando al primer intento no pudo abrirla, decidió cancelar todas las citas de ella, e ir temprano a casa, tal cómo se lo había sugerido Kara la entrar.
…
- Bebé – le susurraba Kara a una Lena muy agotada que estaba durmiendo boca a bajo en la enorme cama que compartían ambas, ambas muy desnudas y con la sábana de elefantitos cubriéndolas y con "el dije de elefantitos" ahora colgado por una cadena muy bonita y elegante de plata sobre la cama.
- Awww – se derritió Kara al recordar cómo ese dije las junto y cómo casi acaban – Woahhh todo por un pequeño elefantito, Kara dijo a la nada, observando a su bebé dormir.
Y cómo Lena lucía exhausta y muy desnuda, Kara lamiéndose los labios, aprovechó para darle un enriquecedor masaje, con esencias de vainilla, con masajes muy delicados por todo su cuerpo, desde su espalda hasta la punta de sus pies.
Es ahí que Lena con la espalda sobre el colchón, y con Kara jugando con su dedo pequeño de pie, se despertó, abriendo primero un ojito y luego el otro.
- Awww mi vida – susurró Kara jugando con su dedito – te amo Lee – le dijo muy enamorada ella
- Te amo más – replicó Lena mirando los hermosos senos de su novia ya que ella tenía la sábana envuelta en su cintura, provocando risotadas de Kara
- Awww bebé, eres tan gay – le dijo con mucho amor Kara soltando pequeñas risitas que contagiaron a su amor
- Sí mucho – observó Lena pidiendo a su novia que se siente sobre ella y así lo hizo Kara parándose para darle todo un espectáculo, ella muy desnuda.
- Ahhhh mierda, si eres muy hermosa bebé – le dijo Lena con su linda boquita lamiéndose los labios – te amo – le volvió a decir y Kara muy feliz de tener la reacción que estaba teniendo, se acercó sentándose a horcadas de su novia.
- Primero lo primero – dijo Lena atrayéndola para un muy rico beso o una sesión de ellos.
…
El mejor cumpleaños de todos…
El mundo cambió después de una tragedia, después de un cúmulo de catástrofes.
El mundo volvió a cambiar de la mano de Lena Luthor.
El miedo no pudo más que ellos, no pudo más, el terror, el horror, no pudo más y es que estando juntos, ellos, todos ellos fueron más fuertes.
El amor es el motor que mueve el mundo, jamás lo olvides.
…
Nota:
- Muchas gracias por acompañarme en este viaje, fuerza a todos los que estamos en cuarentena, juntos seremos más fuertes, saldremos todos de esto, y saldremos de la única forma posible, unidos.
- Muchas gracias li02
