¡Martes de continuación!

Vale, ya sé que llevo sin actualizar dos semanas pero como les había contado, volví a trabajar porque levantaron la cuarentena y mi suspensión de trabajo termino. Normalmente yo estaba acostumbrada a tener toda la semana hasta el martes siguiente para poder escribir el capítulo, revisarlo, considerar los diálogos o la trama (que ya saben porque lo he dicho muchas veces que en múltiples ocasiones tuve que dividir la trama en dos capítulos o más porque no me alcanzaba para ponerlo en uno solo o me quedaría demasiado largo, que evidentemente hay capítulos que ya son largos de por si y que no deberían ser largos porque los capítulos yo los tengo considerado entre 3000 (siendo el minimo) y 5000 palabras como mucho, sin embargo en varias ocasiones me he pasado de las 5000.

El caso es que el tiempo se me acorto considerablemente a cuatro o cinco días para escribir y he de admitir que muchas veces, antes de que esto sucediera, no escribía sino hasta el final de la semana porque en el transcurso del comienzo de la semana los dos primeros días: lunes y martes lo uso para revisar ultimos detalles y actualizar el capítulo y luego descanso un poco y cuando llega el viernes o el sábado empiezo a escribir, a veces escribo el mismo día en que actualizo pero no suelo terminar los capítulos en un día (hubo un tiempo en que si lo hacía pero eso fue hace años atrás) ya que ahora me tomo mi tiepo para respirar y considerar mis ideas.

Esta es la razón principal por la cual no he actualizado en las dos semanas pasadas. Lo admito, en la primera semana que noa ctualice no escribí el capítulo, ni siquiera pensé en que hacer en la trma y ya la semana pasada que tampoco actualice si me puse a pensar en la trama y a escribir.

El caso es este, yo ya estoy desordenada y ahora voy a estar más porque nuevamente pusieron cuarentena en mi ciudad (ni siquiera al país completo) pero aún así me toca ir a trabajar solo que no va a ser el fin de semana (o quizá sí, quién sabe) sino que me llamaron y me pidieron que fuera en la semana dos días. Aún no sé si será el día martes, el día miércoles o qué...

Si me toca trabajar el día martes, haré lo posible por subir el capítulo el día domingo pero ya le digo que tengo un desorden completo, de hecho el capítulo de la próxima semana aún no lo comienzo a escribir ni he pensado en qué quiero escribir. Ya sé la trama principal y ya he pensado en el final de la historia (de hecho ya estoy contando los capítulos para el final) pero aún no he pensado en cómo quiero escribirlo y es ahí donde tengo los problemas.

En resumen... es una locura completa.

Sin más que decirles, les dejó el capítulo que ya sé que lo quieren leer.

Resumen: La naturaleza tiene un balance: cuatro elementos naturales guiados por un quinto elemento nacido de una bendición por amor. Cuando la boda de la Reina Anna se encuentra a las puertas de la esquina, algo extraño sucede. Los espíritus se rebelan contra la gente. La tierra reclama lo suyo mientras los humanos se ven sometidos a su merced. Un nuevo viaje empieza y aún sin saber qué le depara el futuro, Anna decide acompañar a Elsa a una peligrosa aventura por destapar la verdad detrás de los espíritus.

~ Disclaimer: Frozen es una película de Disney basada en los libros de La Reina de las Nieves de Hans Christian Andersen, producida por Chris Buck y Jennifer Lee.


~ Confía en tu viaje ~

20
Hazte oír

El silencio se había formado en la habitación con ambas chicas metidas en sus propios pensamientos. Anna aún se aferraba fuertemente al diario de su madre mientras que Elsa se encontraba revisando varios libros a la vez junto a la mesa más cercana. La chica no había vuelto a hablarle a la menor, lo que dejó a Anna completamente desconcertada.

Se mordió el labio inferior presionando más fuerte el diario contra su pecho y miró a su hermana decidida a saber qué había descubierto ella. Solo tenía que levantarse del suelo, abrir la boca y dejar que la confianza fluya en sus venas para poder encontrar las palabras correctas para decir.

¿Si era tan fácil por qué Anna no decía nada?

La respuesta era sencilla: tenía miedo.

Elsa debía haber descubierto algo importante porque su semblante había cambiado de una sonrisa iluminada por el saber a una fina línea opacada por la oscuridad. Podía ser cualquier cosa lo que la chica descubrió y ese cualquier cosa estaba aterrando a Anna del mismo modo en que muy pocas cosas la aterraban.

Necesitaba un empujón para poder hablarle a su hermana o más bien para encontrar su propia valentía para escuchar lo que ella podría decirle.

Elsa seguía sin mirarla y la paciencia de Anna no era mucha, por lo que en un intento por mantenerse ocupada volvió a abrir el diario de su madre embriagándose por el aroma antiguo que desprendían las hojas color hueso y la tinta azulada ya gastada. Su madre podía no estar aquí con ella como lo estaba su hermana, pero sus pensamientos, sus historias… todo esto estaba aquí con ella. Solo tenía que abrir el diario en una página al azar o en una fecha especial y encontraría diferentes historias de su día a día.

Su primera navidad.

Las manos de Anna temblaron mientras miraba la página del libro. Había tantas entradas creadas por su madre, días continuos y semanas tras semanas, incluso ella vio que algunos días tenían más de dos entradas. Su corazón estaba gritando fuertemente por rememorar las historias olvidadas y no contadas a través de estas páginas para ella.

Diciembre 24

Ha sido un día muy largo. Han habido tantos preparativos que apenas he tenido tiempo de pensar en algo fuera del tema que se nos avecina: navidad. Hay tanto que hacer y tanto por preocuparse que a veces me preguntó en qué momento se me pasó por la cabeza casarme con un rey. El amor puede ser incomprensible a veces, pero vale la pena totalmente.

Han sido largas horas de trabajo y cuando finalmente terminemos y podamos ver las sonrisas en los habitantes de Arendelle sabré que todo el esfuerzo y el cansancio habrán valido todo el desgaste que hemos estado teniendo. ¡Además! Esta navidad será especial, otra razón más para querer que todo salga perfecto. La primera navidad de Anna.

He de admitir que una parte de mí está muy emocionada por tocar la campana esta tarde, ver al reino reunido en la entrada del castillo, comer la gran cena que Kirk y su ayudante Olina están preparando… Realmente tengo muchas ganas de ver como todo va a valer la pena.

Es gracioso ver cómo Anna juega con la nieve apenas siendo tan pequeña. Elsa ha sido una gran hermana mayor y eso que apenas es una niña, es agradable ver cómo puede mantener a Anna distraída usando su magia.

Solo unas horas más y tocaremos la campana. Los regalos están preparados y yo espero que a nuestras chicas les encante lo que hemos preparado. Ya quiero ver la mirada brillante de Anna cuando vea lo que tenemos de regalo para ella.

Anna resopló mirando el libro donde había tanta información en tantas hojas, tanto conocimiento que podía adquirir solo con ver el interior de estas páginas. Su cuerpo estaba ardiendo por dentro debido a las ganas que tenía de quedarse una tarde completa leyendo tranquilamente. Embriagándose de los pensamientos de su madre.

Oh, si tan solo el tiempo no estuviera en su contra.

Elsa cerró los libros. Se encontraba de pie en el centro de la biblioteca sosteniendo las manos sobre la mesa y la cabeza agachada mirando el libro cerrado. Su expresión le decía a Anna que la chica tenía muchos pensamientos corriendo en ese mismo instante en su cabeza.

La joven volvió a mirar el libro apretándolo fuertemente en sus manos mientras miraba a la chica.

– Elsa… – Se detuvo. No estaba segura de qué preguntar o siquiera qué pensar. Elsa no le había dicho nada de lo que estaba pensando y eso la ponía de los nervios. Su hermana mayor no estaba ocultándole cosas, simplemente estaba intentando encajar todo correctamente en el puzzle para lograr entender la situación.

– Anna, préstame el diario de mamá – La muchacha se volteó a mirarla. Anna asintió lentamente entregándole el libro y espero a que la mayor le dijera algo, pero Elsa solo reviso las hojas leyendo rápidamente (o más bien buscando lo que le fuera de utilidad) – Olaf no fue afectado por la magia

– ¿Elsa?

– Creo que sé por qué pudiste liberarte del hechizo.

– Oh – Anna parpadeó varias veces – ¿En serio?

– Mamá tenía una teoría.

– Sí, "aceptarlo" – Anna hizo comillas – Lo que sea que signifique.

Elsa sacudió la cabeza mirándola a los ojos con una expresión seria – ¿Recuerdas la conversación que tuvimos cuando te liberaste del hechizo?

La muchacha hizo una mueca mientras intentaba recordar. No estaba segura de a qué se refería Elsa. No podía negar que rememorar la conversación no era algo que ella quisiera hacer. Tenía todo el derecho de olvidarlo si quería, es más, deseaba poder olvidarlo, pero al mismo tiempo que sentía esa culpa por todo lo que había dicho, no podía comprender por qué esas emociones se sentían como un recuerdo lejano. Era como si las emociones que estuvieron dentro de ella recientemente en realidad hubieran estado hacia años atrás. ¿Cómo era posible?

– Estábamos hablando de Yelana, ¿verdad? – Ella alzó una ceja con interés.

– No, después de eso.

Anna sacudió la cabeza.

Elsa entrecerró los ojos – Lo sabía…

– Elsa, ¿quieres decirme qué está pasando porque yo no estoy entiendo nada?

La muchacha le enseñó el libro – Mamá tenía la teoría de que mi magia podía afectar a quienes estaban a mi alrededor debido a mis emociones, eso quiere decir que mi magia y mis emociones se han mezclado para formar una sola. Es por eso que el hielo cambia de color debido a mis sentimientos, pero originalmente esto no sucedía hasta…

– ¿El accidente? – Anna alzó una ceja recibiendo un asentimiento por parte de la mayor.

– El miedo hacia mi propia magia genero que mis emociones y mis poderes se mezclaran como uno solo. Esta mezcla hizo crecer mis poderes a niveles descomunales, por eso es peligroso cuando pierdo el control. Según mamá, debido a esto mi magia puede afectar a cualquiera que reciba el daño, lo que comprobamos cuando todo Arendelle cayó bajo el hechizo.

– Sí, pero no de la misma forma. Hace años me congelaste el corazón cuando me golpeaste con tu magia, fue un accidente, lo sé, pero en ese entonces no sentí las emociones de tu magia.

– ¡Exacto! – Elsa chasqueó los dedos mientras se acercaba hacia la mesa nuevamente. La chica abrió el libro que estaba sobre la mesa y recogió una pluma que acababa de hundir dentro del tintero para poder hacer algunos dibujos en la primera hoja en blanco del libro.

Su voz había sonado tan tranquila y tan susurrante que si no fuera por la expresión en su rostro, contenta por entender finalmente el puzzle frente a ella, Anna no habría imaginado que en realidad estaba emocionada. Tenían que mantener su tono de voz bastante bajo, de preferencia susurrante para que nadie fuera en el pasillo pudiera escucharlas.

Se acercó a la mesa con interés viendo los dibujos que Elsa estaba haciendo –Anna estaba agradecida de que las charadas contaran con gestos y mímica porque si se tratase de dibujo… Kristoff y Olaf iban a ganar siempre. ¿Qué rayos estaba dibujando Elsa que no tenía sentido para ella?– con tanto ahínco mientras trazaba la pluma sobre el papel.

Técnicamente, en defensa de la mayor, no eran dibujos de personas o animales, en realidad eran un montón de líneas que y ondulaciones.

– Pensé en esa contradicción y he llegado a la conclusión de que la razón por la cual congele tu corazón fue porque te golpee directamente – La muchacha señaló los dibujos que según Anna, probablemente eran la representación de la magia de Elsa – sin embargo, con este hechizo, no te he golpeado… Ni siquiera te había visto hasta hace horas atrás

Anna sacudió la cabeza – Pero tú dijiste que Gaia debió haber incrementado los sentimientos en tu magia.

– ¡Eso es! – Elsa señaló otras líneas que había dibujado en el papel – Cuando ataque a Gaia horas atrás, ella detuvo el ataque. Si yo la hubiera golpeado, la probabilidad de haberle hecho daño se reduce a dos opciones: un daño físico o un daño interno, como lo es un corazón congelado, pero nada sucedió porque no llegue a tocarla. Mis emociones comenzaron a fluir con más intensidad en el momento en que ella declaró intentar hacerte daño y ella sostenía mi magia en su mano, sin embargo cuando el hechizo se realizo, por así decirlo, ella rompió el cristal y dejo que el viento esparciera los trozos. Es por eso que todo Arendelle está hechizado

– Bien, entiendo los hechos pero no logro comprender a dónde quieres llegar con esto. ¿Qué tiene que ver Olaf o yo?

– Es simple. Escucha, si mi magia hubiera golpeado directamente a Gaia nadie hubiera terminado hechizado, pero incluso si Gaia hubiera usado mi magia para atacar a nuestro reino… no lo hizo directamente. La magia no entró por el corazón o por la cabeza como en ocasiones pasadas…

– Los ojos – Anna se estremeció al recordar aquel momento en que un fragmento de cristal había salido desde sus ojos y se habría quebrado frente a ella antes de caer al suelo como si fuese un pesado metal que no se podría levantar tiempo después – Nubla la vista

– Sí, estamos claro con los hechos, pero escucha, cuando la magia entro en ustedes se fue directamente al corazón. Nubla la vista para ver todo rojo porque se aferra a las emociones ocultas en el corazón. Tú te sentiste de esta manera y no sabías que tenías estas emociones dentro, pero y si…

Los ojos de la menor se abrieron ampliamente comprendiendo la idea de su hermana.

– Tu magia puede afectar a otros porque está ligada a tus sentimientos, pero se necesita un vinculo que lo permita. Sin la interferencia de Gaia, no habría sucedido.

Elsa sonrió ampliamente mientras señalaba los rayones en el libro – En el diario de mamá, ella dice que los animales se vieron afectados por mis emociones al estar cerca de mí, pero mi magia nunca los toco por tanto queda implícito que mis emociones se amplificaron para que esto sucediera y además queda explicito que no es necesario recibir un golpe con la magia para que esto suceda.

– Pero en aquel entonces eras una niña, ¿cómo podrías haber amplificado las emociones para que suceda…? ¡oh ya entiendo! Los cristales de hielo.

Si la sonrisa de Elsa crecía más, Anna estaba segura de que su rostro se iba a ensanchar solo para que ésta cupiera por completo. La muchacha movió la mano creando una pequeña esfera de nieve.

– Debió ser inconsciente, estoy segura de eso, pero mamá no me veía a mí. ¿Qué tal si lo que sucedió en ese entonces fue que desde donde ella estaba mirando, no vio si utilice magia o no? Si el hielo se rompe en una determinada emoción es posible que sea suficiente como para afectar a cualquiera, pero se necesita algo más para que este hechizo pueda llevarse a cabo… una brisa.

– Gale.

Ella asintió – Gaia debió usar a Gale para esparcir el hielo y cuando yo era más pequeña…

– El viento pudo haber soplado y haber lanzado los trozos de cristal en el pájaro. ¡Fue un accidente total!

– Sí, pero esto es solo una suposición. No sabemos que fue lo que sucedió en aquel entonces, pero podría jurar que esto es lo que debió suceder o al menos algo similar.

– Sin embargo dijiste que Olaf no estaba afectado y que sabías por qué yo me libere.

– Aceptarlo – La muchacha repitió – La teoría de mamá es que si se aceptan las emociones, entonces la magia se rompe. Anna, no estabas enojada conmigo por lo que ha sucedido en estos días, estabas enojada conmigo desde antes… estabas enojada conmigo porque nunca estuve ahí para ti. Cuando te pregunte por qué continuaste con la guerra admitiste que querías que te prestara atención…

– Sí, no lo digas en voz alta – Murmuró la chica con las mejillas rojas – Soy la reina, ¿recuerdas?

Elsa inclinó la cabeza – En el momento en que admitiste lo que querías, las emociones se anularon. Nunca negaste esas emociones y siempre estuviste diciendo que no estabas bajo un hechizo porque esas emociones negativas estaban dentro de ti y no lo sabías, pero en el momento que aceptaste la razón por la cual existen la magia se terminó y quedaste libre. ¡Olaf es inmune por la misma razón!

La muchacha frunció el ceño – Olaf estuvo enojado contigo y me lo dijo una vez. Él lo aceptó en aquel entonces… – La chica parpadeó comprendiendo lo que su hermana estaba diciendo – Si Olaf no hubiera aceptado que esa emoción estaba dentro suyo, entonces se habría visto afectado ahora por el hechizo, pero él ya lo había aceptado y esa es la única emoción negativa que él ha tenido en toda su vida.

– Sí… Bjorn no ha sentido nada negativo, lo he comprobado cuando le llame y se veía bien. No se notaba resentido ni actuaba extraño, pero Marshmellow… No sabemos si fue afectado o no.

– Oh, vale, probablemente no sea buena idea ir a ver a Marshmellow – Anna hizo una mueca nerviosa – Si está bajo el hechizo entonces…

– Es peligroso, sí.

– Oh bien, ahora entiendo la situación. Aceptar que existen esos sentimientos. La única forma de ser afectado por el hechizo es si hay emociones que desconoces y la forma de librarte de ellas es aceptándolas…

– No. No las emociones. No puedes aceptar las emociones porque si estas bajo el hechizo no las ves, sin embargo lo puedes aceptar es la razón de su existencia. En tu caso fue querer que yo te viera y dejara de ignorarte... – Elsa se estremeció mirando a la menor – Oh dios, Anna… Lo siento tanto por todo. He estado tan enfrascada en querer salvar a los espíritus que te he dejado de lado en todo momento, incluso cuando hablamos de esto continúe haciéndolo y por eso caíste bajo el hechizo. Soy la peor hermana de todas…

Anna hizo una mueca. Quería decirle que no era cierto, quería decirle que ella también tenía parte de la culpa por permitir que esas emociones se quedaran en lo más profundo del olvido en su corazón, pero las palabras no salían de su boca y por primera vez, ella sabía por qué. Si Anna le decía a su hermana todo eso que quería decirle entonces volvería a ocultar la realidad en su corazón. Sus emociones nuevamente volverían a caer en el hechizo de Gaia: explotándolo todo frente a la razón de su pesar.

– Bueno… tú lo dijiste, es algo con lo que tenemos que aprender a vivir juntas – Anna sonrió con tristeza – Quiero decir, no podemos quedarnos estancadas en esto todo el tiempo, ¿cierto? Tú me has perdonado, así que no veo por qué yo no debo hacerlo

Elsa no respondió, simplemente la miró con calma. La muchacha cobriza desvió la mirada sintiendo su cuerpo estremecerse ante la mirada de Elsa. No comprendía lo que podía estar rodando en la cabeza de la mayor, podría ser cualquier cosa desde culparse a sí misma como intentar dejar de lado sus propios sentimientos. Elsa podía ser un verdadero enigma cuando quería.

Finalmente, la mayor asintió volviendo a mirar los trazos que había hecho en la página anteriormente en blanco.

– Esto va a ser un problema muy grande – Murmuró ella – No sabemos qué es lo que está provocando esas emociones en cada uno de los aldeanos. No podemos romper el hechizo si no lo sabemos

– Incluso si lo supiéramos, ¿cuál sería el plan, enfrentarlos hasta obligarlos a admitir que esas emociones están ahí como lo hiciste conmigo? ¡Tardaríamos días!

– Tienes razón, no podemos hacerlo – Elsa torció los labios pensando mientras inclinaba la cabeza.

Anna miró a su hermana y luego el libro en sus manos. Sus pensamientos de pronto agarraron un acelerón impresionante cuando diferentes direcciones tomaron un solo camino. Su mente estaba trazando diferentes planes que llevaban al mismo camino. Ella miró a su hermana, apretando fuertemente el diario contra su pecho, y supo lo que tenían que hacer. Respiró hondo y cambio su expresión de una pequeña niña ingenua que acababa de encontrar le tesoro más codiciado de la historia a la de una reina impasible que estaba dispuesta a todo para proteger a su gente.

No podían enfrentar a cada uno de los habitantes del reino, pero podían enfrentar a la causa del hechizo.

– Tenemos que derrotar a Gaia.

Elsa la miro con una ceja – No creo que podamos vencerla si no sabemos cómo.

– Dormirla. Ese era el plan inicial.

– Sí, cierto, pero no sabemos cómo y ninguno de estos libros nos da una idea de cómo hacerlo – Elsa señaló la montaña de libros que ellas habían estado mirando y leyendo varias veces.

– Grand Pabbie tampoco sabía cómo hacerlo – Anna torció el gesto – Pero creo, Elsa, que ambas sabemos cómo dormir a Gaia y no nos hemos dado cuenta porque estamos enfocadas en hacerlo nosotras mismas. La primera vez que Gaia fue dormida… fue debido a los espíritus. Ellos son quienes deben dormirla, no un hechizo y no nosotras.

– Los espíritus tienen el poder de dormir a Gaia – Elsa torció el gesto pensando – Sin embargo no podemos pedírselos. Ahora están bajo el control de Gaia

– Entonces tenemos que detener a Gaia y liberarlos.

– ¿Cómo podemos liberarlos?

– Tú.

– ¿Yo?

Anna asintió con firmeza – Tienes hacer que te oigan nuevamente, que sean capaces de escuchar tu voz otra vez. Esa es la única forma en cómo podremos liberarlos del hechizo. Sé que te oirán de nuevo si lo intentas. Se resistieron ante el hechizo y lo volverán a hacer.

– Solo queda Nokk. Si él cae en las manos de Gaia estamos perdidas. No puedo liberar a los espíritus sin su ayuda, de eso estoy segura, pero si le pido ayuda Gaia lo atrapará también – Apretó los dientes pensando.

– Nokk se ha estado resistiendo por mucho más tiempo que el resto de los espíritus, puede continuar.

– ¿Y si no es así? – La miró firmemente – Va a terminar perdiendo las fuerzas en algún momento y Gaia se lo llevará. No puedo exponerlo a tal peligro

Anna sonrió ligeramente – Tampoco me pondrías a mí a cualquier peligro que pueda existir, pero… si hubiera una sola oportunidad de salvar a todos poniéndome en peligro sabes que la aceptaría, ¿no crees que Nokk haría lo mismo?

– Anna…

– Ya hemos descubierto el pasado de Gaia, ¿cierto? También hemos llegado a la conclusión de que debemos dormirla para poder detenerla y hemos caído en un hechizo que ella lanzo. Perdimos a los espíritus, a Kristoff, a Sven y a todo nuestro reino, ¿realmente crees que es el momento de tener miedo? ¡Estoy asustada! Entiendo que da miedo arriesgarlo todo de esa manera, pero si nos quedamos de brazos cruzados ella ganará y quién sabe qué planee cuando toda la humanidad se destruya a si misma a causa de esta guerra. Quizá ese era el plan desde el comienzo, castigar a los Arendelianos y a los Northuldras por los errores del pasado, pero estamos en el presenta y nosotras debemos proteger a nuestra gente. No solo porque esté en nuestras manos sino porque si queremos conseguir que tanto los Northuldras como los Arendelinos puedan forjar un futuro juntos tenemos que protegerlos. El futuro de nuestras tierras es el presente que vivimos…

El corazón de Anna estaba latiendo lento y potente contra su pecho de tal forma en que retumbaba en sus oídos permitiendo ahogar cualquier otro sonido que pudiera escucharse en aquella biblioteca o fuera de ella. La llama de la vela que se encontraba iluminando la menor cantidad de espacio posible para que nadie pudiera saber que había alguien del otro lado de la puerta era el poco sonido que había dentro de la habitación. El crispar de la llama, la cera líquida derritiéndose y cada vez que una de las dos jóvenes la recogía con sumo cuidado y la depositaba en otro lugar para iluminar nuevamente.

Anna tenía que admitir que ni siquiera sabía qué estaba diciendo. Una parte de ella quería alentar a su hermana a no tener miedo y a arriesgarse del mismo modo en que ella misma lo había hecho muchas veces, pero la otra parte de ella simplemente había comenzado a hablar de lo que ella misma sentía.

Si sus palabras pudieron romper la coraza protectora de Elsa que la mantenía encerrada en el miedo, entonces la joven reina podía sentirse contenta consigo misma por haber logrado algo tan complicado, pero si Elsa aún se resistía a escuchar a Anna… ¿qué podía hacer? No era como si Anna pudiera simplemente golpear el agua del fiordo con una roca obligando al espíritu del agua a salir de su escondite para que ambos (evidentemente, porque ella no lo dejaría solo) pudieran detener a Gaia.

¿…O podía?

No, claramente no podía. Los espíritus de la naturaleza eran fuerzas difíciles de controlar. Ellos no obedecían a nadie y tampoco simpatizaban con nadie fuera de lo que se consideraba "natural". Gale era muy amable con ella, a diferencia de los otros tres espíritus, pero a pesar de la amistad que ella tenía con el espíritu del viento eso no significaba que Gale olvidará por completo el papel que ambas jugaban dentro de este mundo. Anna era una reina mientras que Gale era un ser libre de los humanos. Esa línea no se podía trazar.

El espíritu del agua no era el mejor de los cuatros. Por alguna razón que Anna no comprendía, él solo veía a Elsa. Ni siquiera a Sven que en una ocasión se le había acercado en un intento de demostrar que él también era tan veloz como él a la hora de correr en una carrera –Anna había sugerido que podían competir para ver quién era más veloz, lo que llevó a que el caballo la mirase con una intensa expresión en su rostro–, lo que había terminado mal para el reino cuando el caballo le dio la espalda y de un salto volvió al océano salpicándolo completamente de agua.

Al menos tuvo el baño del cual se estaba escaqueando tanto.

Sin embargo, ambos se preocupaban por Elsa y por el resto de los espíritus, eso no podía ser ignorado por ninguno de los dos. Si Anna se acercaba a él y se lo decía estaba segura de que Nokk accedería a dejarla montar en su lomo con tal de salvar al resto de los espíritus.

– ¿Elsa? – Anna temió haber dicho algo que pudiera molestar a su hermana. La cabeza platina sacudió la cabeza mirando a su hermana, completamente preocupada y temerosa, luego suspiró y volvió a bajar la vista al libro en la mesa.

– Y creíste que no estabas preparada para ser una reina – Murmuró la muchacha para sí misma – Necesitamos llegar al fiordo para encontrarnos con Nokk e idear un plan para atraer a Gaia

– No debe ser difícil. Ella quiere al cuarto espíritu así que irá tras nosotros.

– Exacto – Elsa dio vuelta la hoja del libro y volvió a hundir la pluma en el tintero para trazar nuevas líneas en una hoja completamente en blanco – Bjorn se está haciendo cargo de los Gigantes. Aún siento su fuerza fluir por ende significa que no ha perdido la batalla o fue destruido por ellos

– ¿Gale y Bruni? – Anna alzó una ceja.

Elsa sacudió la cabeza – No lo sé… Por lo que sé, Gale podría estar con Gaia pero no tengo idea de dónde está Bruni – Se mordió el labio inferior mientras volvía a trazar otras líneas en libro – Si salimos por esta zona de la cúpula sin que nadie nos vea entonces llegaremos al fiordo sin ningún problema

– Está decidido – Anna miró a la muchacha directamente a los ojos con firmeza en sus palabras – Salimos de aquí, vamos a por Nokk y luego atraemos a los espíritus uno por uno. Los Gigantes de la Tierra primero…

Elsa asintió apretando un puño contra su pecho – Podemos hacerlo, ¿cierto?

– Podemos hacerlo juntas – Afirmo Anna con una gran sonrisa confiada.

Continuará…


N/A: Deje una nota muy grande al comienzo del capítulo, soy consciente de ello, pero en realidad quería que supieran lo que estaba pasando y el por qué no he podido actualizar los capítulos.

En mi mente ya tengo pensada la cantidad de capítulos para dar fin a esta historia, pero no diré nada por si acaso algo se sale del guión, lo que puedo decir es que no faltan muchos para el final. No sé si lograré actualizar el martes porque como dije ahora mismo estoy desordenada a niveles inexplicables y me esta costando mucho encontrar un orden para poder actualizar o más bien para escribir.

Espero que de todos modos les haya gustado el capítulo de ahora, me costado escribirlo porque por alguna razón me estaba centrando en los diálogos y no en el ambiente que rodea a ambas chicas y eso no me estaba gustado (que fue el problema con el capítulo pasado) pero creo que poco a poco podría agarrar el vuelo nuevamente.

Entonces eso sería todo por esta semana y espero que les haya gustado.

Dejen reviews.
Se despide Lira12