Hola lectores! Aprovechando el tiempo libre les dejaré por aquí un nuevo capitulo porque muy probablemente no tenga tiempo estos dias. Ya faltan poquitos asi que tenganme paciencia.
Advertencia: contenido para adultos. Leerlo bajo su propia responsabilidad. Si, este cap será subido de tono jaja
Sin ninguna otra advertencia a leer!
ESPERANZA
Dos días después Sarada despertó. La llevamos hacía una de las habitaciones que tenía ese lugar. Me había sorprendido lo grande que era.
"Mamá" exclamó ella en cuanto sus ojos se abrieron.
"Estoy aquí Sarada" dije acercándome rápidamente a ella. Intentó ponerse de pie "tranquila Sarada, debes hacerlo lentamente" Con mi ayuda lo logró. Sus músculos debían estar aún dormidos después de dos días sin movimiento. "¿Cómo te sientes?" pregunté
"Bien. Puedo ver, pero borroso" asentí. Era lo que había esperado. "¿Dónde está papá?" preguntó
En ese instante se abrió la puerta y Sasuke entró y detrás de él ¿Karin?
"¡Karin!" exclamé llena de asombro "¿Que haces aquí?" No quería sonar grosera pero realmente su visita no me la esperaba.
"Sasuke me contó que Sarada necesitaba un par de lentes y como estaba cerca decidí darme un descanzo viniendo acá. Orochimaru va a matarme" dijo rápidamente y yo rei. Se acercó a Sarada. "Sarada" era increíble que el nombre de mi hija sonará tan suave en su boca. Ella no respondió. Regresó su mirada confundida hacía mi. "Soy Karin. Tu madrina" los ojos de Sarada se llenaron de sorpresa.
"¿Karin-san?" preguntó Sarada temiendo haber escuchado mal. Karin asintió sonriente. Y en un segundo se encontraba rodeada por los pequeños brazos de Sarada.
"Wow. Eso no me lo esperaba" mencionó en broma Karin y le correspondió de inmediato.
"Mama solía contarme historias sobre ti Karin-san, así como la vez en la que nací"
"¿Lo hizo?" preguntó regresandome a ver. Yo me encogí de hombros.
"Eres tan genial es sus historias. Estoy feliz por haberte conocido al fin" continuo Sarada.
"Yo también estoy muy feliz. Has crecido mucho y ya era toda una jovencita. Estoy muy orgullosa de ti Sarada. Mira, te he traído un regalo" mencionó y de su bolso extrajo una pequeña caja la cual contenía en su interior unos lentes de marco rojo parecidos a los que ella cargaba. Miré a Sasuke de soslayo pero el parecía absorto en Sarada. Sonreí, así que por eso se había marchado la noche anterior.
Las dejamos un momento a solas en la habitación para que pudieran hablar cómodamente. Lo último que escuche antes de cerrar la puerta fue el "son hermosos" de Sarada.
"Entonces…¿fuiste con Orochimaru?" pregunté jugando con mis dedos a medida que nos alejabamos del lugar.
"No exactamente" respondió, lo miré dudosa y el continuo "Karin no estaba en una guarida, estaba de camino en la aldea de la Roca. Hace dos días le pedí que consiguiera lo que viste para Sarada. Ella aceptó de inmediato" su voz sonaba tranquila y hasta alegre. Estaba relajado.
"Así que fuiste a ver a Karin en la aldea" dije entrando a la habitación que había sido mi cuarto esos dos días.
"Hmp" respondió sencillamente entrando tras de mi y cerrando la puerta "¿Estas…celosa?" su voz sonaba burlona y supe que se estaba divirtiendo con aquello.
"¿Celosa?" dije finjiendo asombro "No" se me escapo una risa "Aunque debo admitir que Karin se ha convertido en una mujer muy atractiva"
"Siempre ha sido así" respondió el y me mordí la lengua porque sabía que me estaba siguiendo el juego pero no pude evitar un llama de celos abrirse paso en mi interior.
"Bueno, eso es algo que solo tú sabes" solté. Si íbamos a seguir con esto no iba a perder. Le di la espalda dispuesta a meter mi ropa en el bolso. El siguiente día nos marcharíamos de ese lugar y debía empezar a sacar del armario que se encontraba en la esquina mis escasos artículos personales.
Senti su gran mano rodear mi cintura y desabotonar el cinturón que rodeaba mi traje. Lo deje hacer. Luego esta se introdujo curiosa debajo de mi blusa y cuando sentí su fria mano en mi vientre eche la cabeza hacia atrás y no pude evitar soltar un suspiro. Lleve mi mano hacia los broches de mi blusa y los desabotone. La ropa me apretaba ahora que solo era un estorbo. Sasuke dejo de acariciar mi vientre y llevo su mano a mi mandibula , giró mi cabeza y me besó con intensidad. Su lengua se introdujo en mi boca y empezó la exploración que me hacía olvidar de mi propio nombre. Instintivamente moví mis caderas hacía atrás y el soltó un gruñido ahogado respondiendo con un embiste. Gemí en su boca sintiéndolo. Me dio la vuelta quedando frente a frente. Le saqué su abrigo con brusquedad y le desabotone su chaleco y camisa acariciando su piel. Siempre me maravillaba con lo suave que era el cuerpo de Sasuke. Bajo mis shorts y los empuje a un lado cuando llegaron al piso. Estábamos ansiosos los dos. Nuestros gemidos ahogados lo demostraban. Metí mi mano entre nosotros y comencé a desabrocharle el pantalón. Sasuke le ayudo a mi torpeza a deshacerse de ellos. Lo bese con ferocidad y el respondió mordiendo mi labio. Lo deseaba tanto.
Sasuke me empujó con su cuerpo hasta la pared más cercana y levanto una de mis piernas que fue a rodear su cintura. Se restregó contra mi haciéndome saber lo preparado que estaba. Cerré los ojos y lleve mi cabeza hacia atrás cuando sentí su mano masajear mi entrada cadenciosamente. Debíamos parar. A tan solo unas habitaciones se encontraban mi hija y Karin pero eso dejó de importarme en cuanto volvió a besarme. Lo quería ya. El pareció escuchar mis pensamientos pues hizo a un lado mi ropa interior y de un solo movimiento me embistió por completo. Jadee contra su boca. Era delicioso.
Pronto comenzaron las embestidas que me clavaban al muro y me llenaban por completo.
"Eres mía Sakura" ronroneo en mi oído aumentando mi éxtasis. Su cuerpo de deslizaba dentro de mi con facilidad y tocaba cada fibra nerviosa que me recorría entera. Cerré los ojos con fuerza al sentirlo cerca. Lo mire deseosa. El también estaba cerca. Aceleró la velocidad y ya no pude controlar los jadeos que salían de mi boca y comenzaron a rebotar en la habitación. Luego aquella sensación me embargó por completo expandiéndose desde mi vientre hacía todo mi cuerpo. Vi las estrellas conforme cerré los ojos y escondí mi cabeza en el hombro de Sasuke gemiendo fuertemente. Sasuke soltó un gruñido y sentí su semilla inundarme. Nos quedamos unos segundos así recomponiendo nuestras respiraciones. La camisa de Sasuke estaba arrugada y uno de mis senos estaba fuera del brasier. Sasuke salió de mi lentamente y percibí un líquido resbalar por mis muslos. Lo miré con las mejillas sonrosadas por lo que había pasado. Las piernas me temblaban ligeramente.
De pronto colocó sus dedos en mi frente como solía hacerlo.
"Te amo Sakura" aquellas palabras lograban calentarme el alma. Sonreí abiertamente y le plante un beso en los labios. Entonces la puerta sonó.
Nos miramos un instante antes de mirarlo con temor y empezar a vestirnos apresuradamente.
"Mamá" era Sarada
Demonios.
"Ya vamos cariño" dije acomodandome la blusa. Sasuke ya se había vestido por completo, excepto por el abrigo. Que rápido.
Abri la puerta nerviosa.
"¿Qué sucede Sarada?" pregunté tratando de sonreír. Todo ya estaba en su lugar pero tenía que mis mejillas sonrosadas me delataran.
"¿Estas bien mamá?" indagó ella.
"Si" respondí. Sasuke apareció tras mío logrando que de un respingo en mi lugar.
"Karin-san ya se va. Dice que un tal Orochimaru la matara si no llega para el anochecer"
"Entiendo" dije saliendo de la habitación.
"¿Papá?" Sasuke le prestó atención "¿Orochimaru es su esposo?" No pude evitar soltar una risa por aquello. Ni en mis sueños más locos me imaginaria eso. Además siempre pensé que entre Karin y Suigetsu pasaría algo.
"No" respondió Sasuke burlón. Aquello también lo había divertido.
Cuando llegamos a la habitación de Sarada, Karin nos esperaba con una gran sonrisa.
"Gracias por haberme tenido en cuenta para esto" dijo
"Tu eres su madrina Karin y siempre serás bienvenida" respondí con sinceridad. Karin había cambiado mucho al igual que todos y ahora era una persona madura, alegre y de confianza. La quería.
"Gracias a ti Karin" respondió secamente Sasuke. Luego ella se despidió de Sarada prometiéndole que la visitaría en la aldea cuando tuviera tiempo libre.
"Pasaremos juntas las vacaciones" prometió y una enorme alegría se reflejo en el rostro de Sarada.
Luego la acompañamos hasta la salida.
"Ustedes no pierden ni un segundo" dijo ella y supe a lo que se refería. Los colores inundaron mi rostro y carraspeé tratando de mantener la calma. Sasuke le devolvió una mirada ácida y Karin soltó una risa. "Esta bien, me voy ahora" dijo levantando las manos a modo de rendición "Solo te digo Sasuke, que más te vale que está vez la lleves a la aldea para dar a luz" terminó y se perdió por el camino. La miré a lo lejos unos segundos antes de caer en cuenta sobre lo que había dicho. Mire a Sasuke. El me miraba también. Una sonrisa comenzó a marcarse en mis labios y lo mismo pasó con Sasuke. Sus ojos demostraban felicidad. Solté una risa a la que siguieron otras y otras.
Estaba embarazada.
Salté al cuello de Sasuke y el me abrazó fuertemente hundiendo su rostro en mi cuello. Aspiro fuertemente y luego dijo:
"Gracias Sakura" sonreí. En ese momento era la mujer más feliz del mundo.
Debía tener unos cuatro días de embarazo, imposible detectarlo pero el poder de Karin lo había hecho. En ese momento atraída por mis risas Sarada salió de la guarida.
"Mama…¿Qué sucede?" preguntó sonriendo.
"Sarada ven" extendí mi mano hacia ella. Tomé su manita y la pose en mi vientre "Vas a tener un hermanito" exclamé emocionada. Los ojos de Sarada brillaron de alegría y me abrazo enseguida.
"Papá" dijo "Mamá" Sasuke se acercó a nosotras agachándose hasta nuestra altura "los quiero" y nos envolvió a ambos en un abrazo con sus delgados bracitos.
Ese momento era perfecto y tenía razón…era la mujer más feliz del universo.
Al día siguiente partimos hacía la aldea de la Roca. Aún me preocupaba la extraña enfermedad que estaba azotando a los habitantes de allí. La Tsuchikage nos recibió en su despacho.
"Veo que las cosas salieron como querían" dijo al ver a Sarada poniéndose de pie.
"Le agradecemos mucho el habernos permitido viajar por el país"
"Una amiga necesitaba ayuda y lo hice respondió sonriendo. Sonreí también.
"Con respecto a lo de la enfermedad que se está esparciendo debo…"
"Esta bien Sakura" me cortó ella sin sonar grosera. La miré incredula y ella al verlo explicó lo que había pasado "Hace unos días recibí la visita de Naruto, Kakashi también vino, llevaban a un prisionero" Rei pensé "Tenias razón, era un habitante de la Roca o más bien lo fue, ahora pertenece a la Hoja. Él nos lo explico todo. Junto con su pareja envenenaron a toda la población de la Roca, los más vulnerables fueron los primeros en sufrir"
"¿Pero con qué motivo?" pregunté sin poder evitarlo. No tenía sentido.
"No nos lo dijo" la miré confundida "Se atribuyó toda la culpa ahora que su compañera había muerto y aceptó cualquier castigo pero no quiso decirnos la razón"
¿Porque Rei y Sakumi envenenaron a la población de la Roca? ¿Qué ganaban con eso?
"¿Qué pasó con los enfermos?" pregunté luego.
"Aunque no quiso decirnos la razón si nos supo decir la cura. Sabía mucho al respecto después de todo es un medic ninja" finalizó. ¿Sería posible que los hubieran envenenado con el mismo veneno que usaron en Sasuke? Y además caí en cuenta de existía otra cura aparte de la que conocía yo para ese mal y solo Rei la conocía ahora. "La población de la Roca se está recuperando. No todos fueron envenenados pero ya está. Saldremos de esta"
"Me alegra escucharlo" dije tomándola de las manos "Pueden contar conmigo siempre"
"Gracias Sakura. Es un honor tener a la mejor ninja médico a nuestro lado" me sonrojé. No me había esperado tales palabras y menos de la Tsuchikage.
"Uchiha Sasuke" dijo fríamente dirigiéndose a el. Sasuke le prestó atención "Cuidala, es lo mejor que te ha pasado en la vida" Sasuke la miró duramente. Se notaba la tensión que existía entre ambos.
Luego nos despedimos de ella y salimos de la torre. El viaje a Konoha sería largo. Tres días pero ahora estaba completa, me sentía completa. Tenía a Sasuke y Sarada a mi lado, sin mentiras, sin engaños, al fin.
"¿Es verdad lo que me dijo Kakashi-sensei acerca de renunciar a tu trabajo fuera de la aldea?" indagé la primera noche en el bosque. esa duda me había estado molestando todo el día y ahora que Sarada se había dormido podía preguntárselo.
"Si" respondió el secamente
"No debes hacerlo"
"Si debo" lo dijo con tanta firmeza que no pude refutar nada en ese instante.
"No Sasuke-kun"
"Escucha Sakura" se volvió hacía mi " Sabes que en un principio no tenía planeado irme de la aldea. Fue cuando llegaron noticias de Kaguya y del riesgo que representaban para todos que decidí ofrecerme para la búsqueda. Soy el único que podía con mi poder y el Rinnegan y estuve mucho tiempo afuera" sus ojos me miraban fijamente "He pasado mucho tiempo fuera de la aldea, lejos de ti y de Sarada. No quiero que eso se vuelva a repetir con nuestro hijo" mencionó dirigiendo su vista a mi abdomen "Es hora de dejar de hacerlo" no podía creer que fuera verdad aquello.
"Sasuke-kun" dije tomándolo por las mejillas " ¿Si tú no estás protegiendo la aldea de afuera quien lo hará? Tu trabajo es indispensable para todos. No proteges a todos, nos proteges a nosotras. Es verdad que en un inicio quería…es más desee que no te hubieras marchado pero estaba siendo egoísta. Toda la aldea depende de ti tal vez incluso más que de Naruto. Y la única forma de asegurar nuestro futuro, el futuro de Sarada y de nuestro hijo es así. No te digo que te vuelvas a marchar diez años sin noticias "hice un puchero con mis labios. Sasuke sonrió "Podemos cambiar la situación. Y aunque con toda mi alma deseara que te quedes aquí junto a mi no puedo pedirte eso. Al menos no hasta que pase el peligro de los Otsutsuki"
"Sakura"
"Sabes que tengo razón querido" dije con la mejor pose de mujer negociadora. Escuché un bufido de sus labios.
"Los Otsutsuki son un problema que tal vez lleve más tiempo"
"Lo sé, y por eso debes acabar rápido con ellos" El hecho de pensar que en algún momento Sasuke tuviera que marcharse de nuevo estrujaba mi corazón pero era necesario. Confiaba en él, en sus habilidades y además quería proteger también a la aldea y el lo hacía de una forma diferente a la mía. " Te esperaremos aquí como siempre lo hemos hecho" sonreí acercándome a el y sentándome en sus piernas. "Prometeme que sabré de ti" dije enredando mis manos en su cabello.
"Prometo volver a la aldea más a menudo" dijo plantando un casto beso en mis labios. "Quiero conocer a mi hijo está vez, no quiero que se vuelva a repetir como con Sarada" asentí porque en eso estábamos de acuerdo. Yo tampoco quería que de nuevo mi hijo creciera sin su padre. Tenía que conocerlo, recordarlo, pasar tiempo con él. Me acurruqué a su lado antes de quedarnos dormidos viendo las llamas de la fogata desvanecerse en la oscuridad. Esa noche soñé con Sasuke, soñe con la veces que había sonreído a su lado. Los malos recuerdos ya no aparecieron más atormentandome como pesadillas. Ahora cada que cerraba los ojos veía a Sasuke sonreír.
Bueno gente, sus comentarios son siempre bienvenidos. No tengan miedo en decirme lo que les ha parecido el capitulo jaja. Ya nos acercamos al final, una par de capitulos mas y toda esta linda historia habrá acabado.
Nos veemos en el proximo!
