Capítulo 26. Vida
7 de noviembre 2015
Esta mañana ha llegado al departamento de policía de New York, las pruebas contundentes de la implicación de la corporación Arklay en el desastre ocurrido en Raven city y en otros estados. Se dice que el material fue suministrado por un hombre llamado Lucius Malfoy, del cual se desconoce su paradero y al parecer está relacionado con uno de los que hasta hace poco eran los delincuentes más buscados, Draco Malfoy.
10 de noviembre 2015
Las investigaciones acerca del desastre en Raven city han arrojado resultados algo aterradores, comercio de armas biológicas, es el término que hoy se escucha más que nunca y que causa temor dentro de la población. Se espera que el día de hoy comparezcan ante la ley los hasta ahora desaparecidos: Blaise Zabinni, Draco Malfoy, Hermione Granger, Pansy Parkinson, Luna Lovegood, Harry Potter, Ronald y Ginevra Weasley.
15 de noviembre 2015
El día de hoy nos despertamos con la noticia de la absolución de todos los cargos que habían sido impuestos a los sobrevivientes del desastre de Raven city. Los implicados al parecer fueron víctimas de esta poderosa corporación, quienes ya están siendo intervenidos por la justicia. La policía y el FBI ya están trabajando en conjunto para dar captura a los socios de Arklay que se encuentran huyendo.
Las víctimas del desastre de Raven city han recibido todos los honores el día de hoy en una ceremonia solemne que conmemoró los años de la fatídica tragedia que enluto a todo un país, el homenaje póstumo fue para las siguientes personas: Derek Chang, Cho Chang, Neville Longbottom, Dean Thommas, Severus Snape, Seamus Finnigan, Fred y George Weasley.
20 de noviembre 2015
Los hechos escalofriantes relatados por Theodore Nott, una de las víctimas de la corporación Arklay, han generado consternación de toda la población mundial. Experimentos virales que son capaces de convertirse en armas mortales fue el principal tema del que se habló durante el juicio contra Arklay, se espera que en estos días se tomen las declaraciones de uno de los socios capturados: Rodolphus Lestrange.
En noticias más alentadoras la hija del científico Longbottom, Donna. Fue entregada a los señores Draco y Hermione Malfoy, quienes solicitaron hace algunos meses la custodia de la pequeña, a pesar de que la niña cuenta con un único familiar, su tío Jacob, este decidió que el matrimonio Malfoy son los más idóneos para quedarse con la custodia.
20 de diciembre 2015
- ¡No lo puedo creer! – Gritaba Ginny consternada, la pelirroja se hallaba en la cocina del apartamento que compartía con Ron, su hermano, quien al escuchar los alaridos de su hermanita menor corrió para ver que le ocurría.
- ¿Qué ocurre? – Preguntó Ronald algo agitado. Ginny agitó frente a sus ojos un periódico en donde se podía visualizar una foto enorme de portada de Theodore Nott en los juzgados con el título "Theodore Nott, ¿Inofensivo o peligroso?", Ron bufó molesto al leer la nota completa, por razones como esa, Theo había decidido marcharse lejos hace algún tiempo, y a pesar de esto, los diarios amarillistas y la prensa en general no había dejado de lanzar portadas con una infinidad de mentiras acerca de él y de su condición de infectado. – Esto es una estupidez, no deberíamos ni leerlo.
- ¡Es lo mismo que pienso yo! – Repuso Ginny enojada – Como pueden ser capaces de tomar una foto mía del lado que menos me favorece y tras de eso decir que mi cabello rojo no es natural – Ron la miró enojado antes de arrebatarle el periódico de las manos y leer el pequeño apartado en el que aseguraban revelar los secretos de los hermanos Weasley. Al finalizar de leer Ron no pudo contener una carcajada divertida, la cantidad de sandeces que se decían de ellos dos era verdaderamente impresionantes, hablaban de que él y Ginny tenían un secreto para conservar su juventud, que el cabello de Ginny no era natural, que eran dueños de cuentas millonarias y que eran familiares lejanos de los duques de Irlanda.
- Me sigue pareciendo una estupidez – Contestó Ron sonriendo aun – Ginny arrugó el ceño con molestia al ver que su hermano no le daba la transcendencia al asunto. – Vamos Ginny, déjate de tonterías con ese diario y arréglate, recuerda que hoy es el cumpleaños de Donna y debemos asistir – Ginny asintió y corrió directo a su habitación.
…
Luna caminaba por los pasillos abarrotados de personas del centro comercial al que había ido a buscar el regalo perfecto para Donna, aún se estaba regañando mentalmente por dejar todo para último momento, pero entre los procesos finales en la universidad para obtener su título como médico y su reciente trabajo de practica en el hospital, el tiempo parecía irse demasiado rápido, y no se había equivocado, el tiempo avanzaba a pasos agigantados, hace algunos meses ella había estado luchando por su vida en el laboratorio de Arklay y ahora llevaba una vida tranquila y normal al lado de la que era como su familia. El regreso a la normalidad les había sentado a todos de maravilla, Harry y Ron estaban feliz con su re-ingreso al departamento de policía, al igual que Hermione y Ginny, quienes habían sido re-instituidas al FBI con honores. Draco y Blaise eran dueños de su propia empresa de seguridad, en donde capacitaban a las personas en el manejo de armas, combate cuerpo a cuerpo y defensa personal. Pansy estaba triunfando en el mundo del periodismo, convertida en la conductora principal de un programa televisivo y radial acerca del apoyo y seguimiento a las víctimas de acoso, abuso y conflicto. Astoria era feliz ayudando a los niños huérfanos residentes del orfanato "Hills", mismo donde habían crecido, Draco, Blaise y Theo. Theo… al repetir su nombre Luna sentía un dolor muy grande en su corazón, él era el hombre que ella amaba con toda su alma, pero lastimosamente no tenía conocimiento del paradero de él. El chico había salido casi huyendo luego de declarar contra Arklay, no se había despedido de nadie, solo había dejado una carta en la cual les decía que lo mejor para ellos era que él se ausentara por un tiempo mientras las cosas se calmaban, desde ese momento una parte de su corazón había sido arrancada de su pecho y se había ido con él, ni siquiera habían tenido la oportunidad de charlar y de aclarar tantas cosas. Su mente no dejaba de repetirle que de haber hablado con él tal vez nunca se hubiese ido de su lado, pero ya era demasiado tarde para las lamentaciones ahora ella debía continuar con su vida y cumplir la promesa que le hizo a su padre antes de morir.
Luna fijo su atención en el aparador de uno de los almacenes, un peluche enorme de Stitch, el personaje favorito de Donna, estaba exhibido, se apresuró a ingresar a la tienda y comprarlo, aún tenía algo que hacer antes de ir a la fiesta de la pequeña niña.
…
Blaise revisó su reloj por quinta vez, Luna se estaba tardando demasiado. Habían quedado en encontrarse en el cementerio principal hace más de una hora y ella nada que llegaba, pensando en que tal vez algo pudo haberle ocurrido el ojimiel sacó su celular con la intención de comunicarse con ella, cuando una larga cabellera rubia ondulante con el viento se vislumbró desde la entrada, trotando y casi sin aire, la chica lo saludó con un enorme abrazo que él correspondió gustoso.
- Llegas tarde principessa – Le dijo con tono de reproche
- Lo lamento mucho Blaise, estaba buscando el regalo para Donna – Dijo con una hermosa sonrisa mostrándole el enorme peluche que traía envuelto en papel regalo.
- Te perdono solo porque le darás una gran alegría a nuestra chiquitina – Le dijo Blaise correspondiéndole la sonrisa - ¿Lista? – Preguntó ofreciéndole su mano, Luna asintió y tomó con seguridad la mano de Blaise. Juntos caminaron en medio de diversas lápidas hasta llegar a una en especial, aquella cuyo nombre grabado era el de Derek Chang. Luna se arrodilló frente a ella y depositó rosas blancas y amarillas al lado de la fotografía del joven que yacía allí descansando.
- Hola Derek – Exclamó Luna con voz entrecortada – Tal como lo prometí aquí estoy. Tengo tanto que contarte… y tan poco tiempo para decirte. Somos libres. La tormenta pasó, los malos están siendo judicializados y los buenos estamos reconstruyendo nuestras vidas. En unos meses voy a recibir mi título de médico, con el cual voy a poder ayudar a muchas personas, así como mi papá quería. – Blaise se arrodilló a su lado y tomó la mano de Luna para transmitirle fuerza – He traído conmigo a Blaise, sé lo bien que se llevaban. Recuerdas la promesa que nos hicimos, bueno, la he cumplido por ambos, fui al parque de diversiones más grande del mundo, me subí en todas las atracciones que pude, comí todos los sabores de helados… - La voz de Luna se quebró en ese momento y se permitió derramar algunas lágrimas antes de continuar – Gané el oso de peluche más grande que tenían en la tienda de tiro al blanco… y le he puesto por nombre Derek, en tu honor…
- No sabes la falta que nos haces mocoso – Susurró Blaise, cuyos ojos miel estaban anegados de lágrimas que se negaba a dejar salir. – Pero sabemos que el lugar en donde estas es muchísimo mejor, allá estás rodeado de chicas lindas, armas forradas en oro y un sitio especial de tiro al blanco en donde el mismo san Pedro enseña a disparar – Luna soltó una pequeña carcajada al escuchar eso – Nunca tuve la oportunidad de agradecerte lo que hiciste por mi hermano, hoy quise venir para decirte que te debo una, sé que Theo no era santo de tu devoción y aun así estuviste dispuesto a ayudarlo y eso jamás lo voy a olvidar.
- El bebé de Draco y Hermione lleva tu nombre – Dijo Luna derramando algunas lágrimas más – Es tan lindo… la viva imagen de Draco, con los risos de Hermione, ya tiene casi 6 meses y está enorme.
- Yo quisiera hacerte una petición especial – Dijo Blaise secando las lágrimas que se le habían escapado – Libera a la principessa de la promesa de no llorar, todos necesitamos hacerlo en algún momento de nuestras vidas, llorar libera el alma de cargas pesadas y purifica el cuerpo, yo sé que tú mejor que nadie me entenderás. – Luna sollozó fuerte y se abrazó a Blaise quien la sostuvo con su brazo libre. – Ya debemos irnos… pero prometemos que volveremos.
- Nunca te vamos a olvidar Derek, siempre vivirás en nuestros corazones – Blaise levantó su mano derecha al igual que Luna y ambos dijeron al unísono "Lo prometo" y luego ambos se marcharon dejando una parte de su corazón en aquel lugar.
…
¡Feliz cumpleaños Donna! Gritaron en conjunto los invitados a la fiesta. La pequeña sonreía gustosa mientras abría contenta todos los regalos que sus tíos le habían traído.
- ¡Un Stitch de peluche! – Gritó de felicidad Donna al ver el regalo que Luna le había llevado. – Gracias tía Lu – Dijo dándole un fuerte abrazo. – Mamá no dejes que Dek se lleve mi peluche a la boca – Recriminó Donna al ver a su hermanito babear a su reciente juguete, Hermione sonrió quitándole al bebé el preciado juguete de su hija mayor, el pequeño Derek protestó, pero fue contentado por su padre, quien lo tomó en brazos.
- ¡Trae acá a ese muñeco precioso! – Exclamó Pansy emocionada quitándole a Derek a su padre de los brazos, el bebé hizo pucheros y lanzó sus bracitos hacía su tía favorita: Luna, quien feliz lo tomó en sus brazos. – No es justo, yo soy su tía más linda
- Eso te pasa por ausentarte por tanto tiempo – Le dijo Draco con burla, la pelinegra se cruzó de brazos fingiendo estar enojada.
- Deberías tener un bebé, te queda de maravilla – Le dijo Harry a Luna, quien sonrió con tristeza
- El problema es con quien – Respondió la rubia
- Estoy segura que a Theodore no le molestaría en absoluto ponerse en la tarea – Dijo sonriente Astoria, mientras le hacía caras graciosas al bebé.
- Theo está lejos de aquí, ninguno de nosotros sabe su paradero. Aparte de que entre él y yo no existe nada, no entiendo por qué engendrar un bebé con una persona que ni siquiera es tu pareja. Así que les agradecería que por favor olviden el tema – Exclamó Luna algo cortante entregando al bebé a Draco y saliendo al jardín de la casa.
- Creo que se les fue la mano – Dijo Draco seriamente mientras dejaba a su hijo en brazos de Hermione y salía al jardín en busca de Luna.
- Hey – La saludó al salir. – Hace algo de frío acá, deberíamos entrar
- Yo… – Respondió Luna cabizbaja – Solo…solo dame un momento por favor – Draco asintió entendiendo la situación.
- Entiendo lo que debes sentir cada que te mencionan a Theo, pero si te quedas aquí vas a perderte la parte en donde Potter le pide matrimonio a Weasley delante de todos – Luna abrió los ojos al escuchar aquella confesión.
- No hablaras en serio – Le dijo Luna ofreciéndole una sonrisa.
- ¿Quieres comprobarlo? – Exclamó ofreciéndole su mano, Luna la tomó y juntos entraron corriendo a la casa solo para comprobar que Harry estaba a punto de arrodillarse frente a Ginny con una cajita de terciopelo en su mano, de donde salió un hermoso anillo en su interior.
- Gin, he vivido mi vida fingiendo ser alguien que no era, sujeto a las sombras de un pasado que todos quisiéramos olvidar. Solo, perdido y confundido en un mundo que no podía ofrecerme todo lo que yo anhelaba…hasta que te conocí. Sé que no soy el hombre con mayores cualidades del mundo y que estando a mi lado tal vez no tengas todo lo que tú mereces, yo solo puedo ofrecerte todo mi amor para toda la vida…
- Y una cuenta de millones de dólares cortesía de papi Voldy – Interrumpió Blaise con una gran sonrisa.
- ¡Cállate Blaise! – Gritó Pansy pisándolo de forma brusca
- Gin, ¿quieres casarte conmigo? – Preguntó Harry mirando a su novia, que para ese momento lloraba a mares como niña pequeña.
- ¡Si! ¡Si! ¡Mil veces sí! – Gritó Ginny dando pequeños saltos de alegría. Harry se apresuró a colocar el anillo en la mano de su ahora prometida y selló el compromiso con un beso.
- Ahora si podemos decir que todo adquiere su normalidad – Susurró Hermione abrazada a Draco
