El primer año de la universidad está a punto de terminar, absolutamente todos estamos concentrados en el cierre de semestre con los exámenes y presentaciones finales. Es diciembre, hace frío y el ambiente se ve rodeado del espíritu navideño.
Después de aquel incidente, me enteré que Yuna pidió una beca en el extranjero y de Akiho tampoco tuve noticias, es como al inicio, sin saber de ellos. Aunque Yuna dejo varios corazones rotos en la universidad por ser un maestro muy atractivo.
-Sakura, ¿Qué piensas?- Tomoyo camina a mi lado y me saca de mis pensamientos.
-Estaba recordando a Yuna.
-Han pasado 4 meses ¿no? Desde que se fue.
-Sí, espero le éste yendo bien.
-¿Acaso te enamoraste de él?- Tomoyo pregunta picarona codeándome.
-¡No!- Exclamo sonrojada.- Sabes que solo tengo ojos para un chico.
-¡Lo sé!-Me abraza frenética.- Y él solo para ti...
En esa última frase noto algo distinto en la mirada de Tomoyo.
-¿Ha pasado algo entre Eriol y tú?
-No, nada fuera de lo común. Tú sabes, su trabajo en el hospital y como está en el área de urgencias nos vemos poco tiempo. Trato de no molestar por mensaje o llamada...
-Pero...
-Si yo lo hago, él tampoco.- Agacha su cabeza.- ¡Pero no importa!- Sonríe deslumbrante.- Es un adulto idiota, no sé cómo es amigo de un hombre tan dulce como Li.
-Tomoyo... deberías decirle eso a él.- Muestro mi preocupación.- Ya viene navidad y tú sabes, es una fecha especial.
-Llevamos los mismos años de relación que ustedes, ya estoy acostumbrada, Sakura. Aunque lo diga, lo más probable es que está navidad tenga que ir de guardia. Personalmente, no me gusta pedir algo que no obtendré.
Estaba tan preocupada todos estos meses en lo que ocurría en mi relación que no me había percatado de la gran soledad que abruma a Tomoyo.
Sin pensarlo me acerco y la abrazo muy fuerte.
-Lo siento, Tomoyo. Tuvo que ser muy difícil haberte guardado todo esto.
-No te preocupes. Fui yo la que quiso apenas contártelo.- Me corresponde mi abrazo.- Gracias por escucharme.
-Eriol es un idiota.- Espeto.- Ojalá apareciera un rival para que se de cuenta.
-Esto no es un manga para chicas, pero sería genial.
Nos soltamos riendo.
-¿Has buscado un lugar en donde hacer tus primeras prácticas?
-No, espero encontrar uno bueno.
-Digo lo mismo, qué difícil es ser adulto.- Tomoyo se queja y continuamos nuestro camino en la escuela.
Espero y las cosas entre ellos se arreglen.
-0-
Pasaron dos semanas y así como yo estaba en el cierre del semestre Syaoran pasaba por lo mismo así que nuestras visitas solo se limitaban a cuando él iba a verme al salir de su trabajo y cenaba con mi papá y Touya (quién parece aún no quererlo) Sin embargo me ha dicho que navidad hay que pasarla juntos.
-¿Qué te gustaría hacer en navidad?- Me abraza por la espalda al salir a despedirnos.
-Cualquier cosa podría estar bien.- Susurro.
-¿Y qué cualquier cosa quieres hacer?
-Mmm.- Pienso unos segundos.- ¿Ir al parque de diversiones?
-Perfecto, vamos ahí.
-¿E-Estás seguro? ¿No se te hace muy infantil o así?
-Para nada, hace mucho que no voy a uno y que mejor si es contigo.
-Bueno.- Sonrío en mi interior.
-Mañana vengo por ti al salir ¿Sí?
-Muy bien.
Nos despedimos con un dulce beso.
Pasaremos otra navidad juntos.
Es como un sueño hecho realidad.
-0-
Finalmente es nochebuena. Preparo las cosas para poder salir. Me puesto un lindo suéter azul con falda y medias, he arreglado mi cabello que ya ha crecido un poco. Busco la bolsa del regalo de Syaoran. Escucho la notificación de mi celular, es él, ya está afuera. Bajo las escaleras.
-¿Ya te vas?- Pregunta mi papá desde la cocina.
-Sip, volveremos para la cena.
-Cuidado y aquí los esperamos.
Al abrir la puerta Syaoran está recargado en su auto. Tan lindo como siempre.
-Hola.- Lo saludo.- Feliz nochebuena.- Le entrego la bolsita de regalo.- Espero te guste.
-Hola. ¿Puedo abrirlo?
-Umm, aun no.
Sonríe y abre la puerta de atrás.
-Toma.
Me entrega un adorno de flores gigante. Lleno de rosas blancas y rojas acompañado de pequeñas flores amarillas. No puedo evitar ocultar mi sorpresa y felicidad.
-E-Es muy hermoso...
-¿Sí? Qué bueno que te gustó. Es uno de tus regalos.
-¡¿U-Uno?! Pero si yo solo te he dado uno...
-No pasa nada.- Me besa suavemente.- Vamos, sube que se hace tarde.
Syaoran deja el ramo de flores en la parte trasera y emprendemos el viaje al parque de diversiones.
Al entrar y observar alrededor puedo ver muchas parejas como nosotros que caminan tomados de las manos. Syaoran toma de la mía.
-¿Estás emocionada?
-¡Sí! De niña venía con mi familia.
-¿Qué juego deberíamos probar?
-¡Las tazas!- Grito emocionada y lo tomo del brazo para correr hacia ese juego.
Todo pasó en el siguiente orden:
Las tazas.
La montaña rusa.
El carrusel
La montaña rusa, de nuevo.
La casa de terror (Salí casi desmayada)
Syaoran casi me lleva cargada al terminar la casa del terror.
Me lleva a sentarme a una banquita.
-No puedo creer que te hayas subido dos veces a la montaña rusa y la casa del terror te dejo así.
-Los fantasmas me dan mucho miedo.
-Quédate aquí, compraré una crepa.
En lo que recupero la cordura y espero a Syaoran enfrente de mi pasan dos chicas parloteando.
-¿Habías escuchado la leyenda de la rueda de la fortuna?
-¿Esa de qué en este día si te subes con tu pareja y se besan en la cima quedarán juntos para siempre? ¡Por eso la fila está gigantesca!
-¡Sí! ¡Espero el próximo año tener novio!
Y se alejan riendo a carcajadas.
A los pocos minutos se acerca Syaoran con dos crepas. Al verme se asusta un poquito.
-¿P-Por qué parece que tus ojos destellan fuego?
Lo tomo de sus hombros.
-Debemos ir a la rueda de la fortuna.
.
.
Dicho y hecho, al llegar a la rueda de la fortuna había una fila algo larga llena de novios. Lo extensa de la fila me hace pensar que no lograremos subir, aunque la rueda es muy grande.
-Oh, una rueda de la fortuna. ¿Por qué quieres subir?- Pregunta.
-Bueno... yo...- Escondo mi rostro.- Escuche a unas chicas hablando de que si te subes con tu novio y se besan al tocar la cima... quedan juntos... para siempre.
Syaoran me observa sin decir ninguna palabra.
-¡Ya sé! ¡Ya sé! Es una tontería ¿verdad? Si quieres mejor hay que irnos-
-Espera.
Toma de mi mano.
-¿Por qué te quieres ir?
-¿No piensas que es una tontería?
-¿Tú lo piensas?
-N-No.
-Entonces yo tampoco.- Sonríe.- Vamos a esperar, incluso si no tenemos un turno mi amor será tuyo para siempre y podremos volver el siguiente año.
Nuestra escenita fue protagonista de las miradas de los demás. Las chicas observan asombradas la galante actitud de Syaoran y podría jurar que están sonrojadas... y sus novios muy... celosos.
-E-Está bien.- Me integro a la fila y esperamos abrazados, ya que ésta oscureciendo y el frío incrementando.
Quizá pasó más de media hora hasta que por fin pudimos subir. Al subir me siento en frente de Syaoran. Es tonto, pero me siento muy nerviosa.
-¿Por qué te sientas allá?
-De repente me puse nerviosa.
-Hace frío ¿No tienes?- Frota sus manos.- Además, si estás lejos no podremos besarnos.
En un parpadeo estoy a su lado.
-Así debe de ser.
Me rodea con su brazo y acerca su rostro al mío.
-Ya casi llegamos ¿Estás lista?
-S-Sí.
Cuando nuestra pequeña cabina alcanzo la cima y fuimos rodeados por las luces brillantes de la ciudad, sus labios y los míos se tocaron. Si la magia no existía, en ese preciso momento, podría jurar que ese pequeño espacio se llenó de fulgor.
-Te amo, Sakura.
-Te amo, Syaoran.
-0-
El parque de diversiones cerró y cuando creí que iríamos a casa, Syaoran me invito a caminar por la ciudad hasta que llegamos a un pequeño parque. Días anteriores había nevado y por lo tanto la vegetación estaba cubierta por un manto pequeño, sin dejar de lado la decoración navideña que había en el, parecía sacado de una postal.
-No conocía este lugar.
-Es nuevo, tampoco había venido. ¿Te parece lindo?
-¡Sí!-Afirmo-¡Muy lindo!
Cruzamos por un puente. Cuando de pronto, Syaoran se detiene en frente de mí.
-¿Pasa algo?
Se gira y toma de mis manos.
-Gracias por pasar la víspera de navidad a mi lado, otro año, Sakura.
-E-El honor es mío.- Agacho mi cabeza.- A tu lado este día posee otro significado especial.
-Me alegra saber eso.- Sonríe.- Te adoro desde el primer día que te conocí. Cuando estoy a solas contigo, pareciera que toco el cielo y vivo en un paraíso.
Lentamente la nieve comienza a caer y puedo jurar que si tocará mis mejillas se derretirían al sentir mi temperatura.
-Syaoran...
Esto podría ser...
-Y si me lo permites, déjame adorarte toda la vida y entregarte la mía. Pareciera que soy un hombre sereno, pero tan solo pensar que algo malo puede pasarte o alejarnos me hace temblar y en realidad no sé a dónde ir, pero cuando te veo, se traza solo el camino a casa, tan brillante y claro como tus ojos.- Acaricia mi mejilla.- Y si me dices que sí, nunca te dejaré ir, porque te amaré hasta el último día de mi vida...
No puede ser...
Syaoran se arrodilla en frente de mí.
Llevo ambas manos a mi boca.
Saca una pequeña cajita.
-¿Te casarías conmigo?
Instantáneamente, las lágrimas brotan de mis ojos. No lo puedo creer.
Mi corazón late a mil por hora. Las personas nos observan asombrados y felices al presenciar.
-S-Sí...- Limpio mis lágrimas.- ¡Si quiero ser tu esposa!
Su mirada serena se abre para dejar ver esos cálidos ojos y se humedecen a la vez que pone ese lindo anillo en mi dedo anular izquierdo.
Lo hace y me entrego en sus brazos, rodeándolo y diciéndole lo mucho que lo amo. Nos caemos de rodillas en el piso para llorar y las personas alrededor han aplaudido y poco a poco nos dejan pasa seguir nuestro pequeño momento lleno de felicidad.
Cuando nos levantamos, de pronto, el cielo se inunda con pequeños fuegos artificiales que se ven aunque hay poca nieve.
-Wow. No sabía que se podía hacer eso.
-¿Te gustan?
-¡Sí!- Sonrío.
-Justo a tiempo...
Abro mis ojos asombrada.
-No me digas que tú...
Syaoran me observa por encima del rabillo.
-No lo sé.- Saca la lengua.
-¡Fuiste tú! ¿Verdad?- Exclamo.
-No lo sé.- Se suelta a reír a carcajadas, mientras volvemos a caminar hacia el auto.
Y continúa siendo un total misterio para mí.
-0-
Lo más complicado fue cuando regresamos a casa. Syaoran le fue a pedir mi mano a mi padre, el cual reaccionó encantado ante tal noticia, ya que le tiene un gran aprecio a comparación de Tuya que casi, no, se lo comió con la mirada y llevo al cuarto a charlar.
Vaya hermano celoso.
Cuando regresaron, Syaoran le explico a mi padre que sus planes son casarnos después de que me gradúe, para así juntar dinero para una boda de en sueño. Mi padre más que encantado y bueno, Touya más resignado.
Los días siguientes le conté a Tomoyo lo que pasó y me contó que Syaoran la había comunicado meses antes para buscar anillos y un servicio de fuegos artificiales. Era de esperarse, la mamá de Tomoyo tiene muchos contactos.
Me gradúe y el sueño comenzó
Exactamente tres años pasaron para que los dos uniéramos nuestras vidas, en una boda donde todos nuestros amigos fueron. El día más feliz de mi vida.
Precisamente al día siguiente, tome mis cosas para mudarnos a nuestra nueva casa. Cuando empecé mis prácticas, el lugar me contrató y tuve un empleo. Ambos decidimos ahorrar para empezar a pagar una casa a excepción de irnos de luna de miel, optando por hacerlo más adelante.
Al comenzar desempacar las cosas así como los regalos de la boda de nuestros invitados, nos encontramos con una pequeña cajita.
-Cariño ¿Sabes de quién es esto?
Syaoran toma la cajita, la agita y no parece tener nada.
-En lo absoluto. Ábrelo.
Abro la cajita y Syaoran se sienta a lado de mí para observar qué es.
Ambos ponemos una cara de póker al ver de qué se trata.
Es una foto de Akiho y Yuna, abrazándose.
-Parece que no han perdido el sentido del humor.- Syaoran pone sus ojos en blanco. Giro la foto y hay algo escrito lo cual lo leo en voz alta.
"Felicidades por su boda. Lamentamos no poder asistir, pero el trabajo ha sido mucho en América, sin embargo, les queremos dar un regalo de bodas, el cual encontrarán en esta caja. Saludos
Akiho&Yuna"
Syaoran y yo quitamos un papel que estaba al fondo de la caja y vemos dos boletos de avión.
-¿Qué?- Exclamamos al unísono.
-Son boletos para viajar a Hawái.- Lee Syaoran y se topa con otra nota.
"Es un viaje totalmente pagado *guiño guiño* FELIZ LUNA DE MIEL"
Y bueno, la luna de miel será un fin de semana en Hawái...
Oh sii. Esto aun no termina 8) sigue la parte para ver como hacen a los bebés jajajja.
VIVA LOS NOVIOS
