¿Acaso es todo lo que quieres decirme?
- Candy, ¿no crees que va siendo hora de que me devuelvas el broche que perdí? -¡Oh! No solo le había hablado del príncipe sino que, además, le había mostrado el broche que ella portaba siempre como amuleto. Él sabía que también, en ese momento, lo llevaba consigo-. Creo que ahora ya no lo necesitas ¿Verdad? -preguntó acariciando su cara con la mirada.
Ella sacó la cadena colgada en su cuello, con sus dos tesoros más preciados; la cruz de la hermana María y el broche. En cierto modo le daba pena desprenderse de él. La había acompañado tantos años, haciéndole sentir que, estuviera donde estuviera, su príncipe siempre estaría con ella. Pero ahora sabía que él era real y que sí había estado a su lado. Devolvérselo era confirmar que confiaba plenamente en su continua presencia, cuando así lo precisara.
Albert hubiera preferido pedirle uno de sus rizos, pero consideró que aún era demasiado pronto. Desde allí escucharon el claxon de George reclamándole. Debería conformarse con llevar consigo, lo que ella había atesorado tanto tiempo, junto a su corazón. Le pidió que lo acompañara.
- Pensé que te quedarías a celebrar -Le recriminó ella-. ¿Debes irte tan pronto?
- Sí, habría previsto que partiría un poco más tarde -Se justificó mientras bajaban juntos por la colina y el corazón se le aceleraba con cada paso al escuchar la añoranza, en la voz de la muchacha, aún en su presencia-. Desearía... me gustaría hablar contigo pero tendrá que ser en otra ocasión -La espera se le estaba haciendo eterna.
- Hay cosas que nunca cambian ¿No? -Rio ella, aunque no parecía divertida-. ¿Me escribirás?
- ¡Por supuesto! No lo dudes ¿Y tú? George puede encargarse de hacérmelas llegar, esté donde esté -El hombre lo esperaba, solemne, junto al coche. Albert se paró, un poco antes de llegar, en el último giro que daba el camino y que los ocultaba parcialmente del resto. A pesar de sus infantiles coletas, Candy estaba preciosa, exultante. Bajo la luz del primaveral sol, sus rizos brillaban contrastando con el florido manto en el llano. Sus risueños ojos verdes, curiosos, buscaron los suyos, como demandando una respuesta a una pregunta no pronunciada. La tentación de besarla era tan grande que decidió apresurar su despedida, al escuchar el carraspeo distante de la voz de George -. Escríbeme -Insistió entrando en el auto.
Candy lo vio marchar, sin tiempo a apenarse, por la demanda de atención inmediata de sus otros amigos y los niños del hogar de Pony. Realmente era un hombre muy ocupado. Si estos viajes eran una tónica en su vida de negocios, iba a ser mucho más duro de lo que había esperado. Frente a los demás intentó disimular, algo en lo que ya tenía práctica, pues por mucho tiempo lo había hecho por Terry.
Continuarà...
TRASPASO DE CONTEXTO CON LA NOVELA
Pg. 319 - Se gradúa con buena nota a los 18 años, dos años después de regresar a América. Terry, también realiza formación para el teatro Pg. 314, en esos dos años. Con 18 años, ella ya es enfermera y él actúa en obras de más calibre. En ese momento encuentran a Albert y lo tienen en la habitación 0 del Saint Joana. Durante esos dos años, desde los 16 hasta los 18 años de Candy, hay encuentros y desencuentros con Terry y cartas que vienen y van pero no llegan donde tienen que llegar. Finalmente, Susana se descubre y a Candy le llega la invitación a NY, a pesar de no poderse encontrar en Chicago por la representación del Rey Lear Pg. 332, retrospectiva, no hay mención de conversaciones en tiempo presente con Terry sino en pasado, a diferencia de lo que sí pasa con Albert Pg. 343 y 344.
Pg. 342 - Referente a la cajita de la felicidad de Stear - "A partir de entonces, cada vez que entristecía, escuchaba su melodía, hasta que un día se estropeó. Y yo me hundí. Me dio la sensación de que había perdido lo único que me ataba a uno de mis mejores amigos, pero, algún tiempo después, mi amado la arregló para mí"... Repasando anime, manga y novela, al único que he encontrado arreglando algo ha sido a Albert (sillas del apartamento Magnolia, bote cisne de Stear...). Por otra parte, la carga emotiva para él, siendo familia directa, es aún mayor. Ellos compartieron visitas al zoo, búsqueda de piso, comidas, cenas, experimentos para recuperar la memoria... al pobre hombre lo tenían frito.
Pg. 369, 370, 371 - CCFS - Año 1919 Candy ya es mayor de edad (21 años), para coincidir con el Internado, Annie y ella nacieron en 1898. Ya han pasado 2 años mínimo desde la separación en NY y 1 año desde Rockstown, teniendo en cuenta las estaciones que pasan tanto en el anime, el manga y la novela. Por tanto, Albert puede empezar a cortejarla de forma adulta. Por mucha diferencia de edad (de entre 8 a 11 años, según quien analice) ella ya es una mujer con edad de sobras para estar casada. Ya no es ninguna Lolita fácilmente manipulable por un hombre mucho más maduro, por falta de experiencia. Ella ya ha amado, quizás no físicamente de forma plena, pero sí emocionalmente. Ella ya no demuestra en ningún momento el anterior empeño en reunirse con Terry, algo que también deja el camino libre para Albert de forma que este no deba sentirse como un traidor hacia su amigo (el aprecio también es mutuo entre ellos).
Pg. 326 - En la novela Candy mientras vive en el Hogar de Pony, vuelve a trabajar con el Dr. Martin en la clínica Feliz pg. 386-388. En el manga y el anime, sólo se nos presenta la despedida para que el Dr. Martin pudiera remarcar lo que supondría para Albert esta separación, en un intento de final apresurado.
ACLARACIÓN PERSONAL SOBRE ESTE FIC
Cuando escribí este fic, hasta el episodio 19, no tenía ni idea de la existencia de CCFS, ni siquiera había leído las traducciones clandestinas que corrían por el Candymundo. Aclaro esto porque leyéndola ahora, me encuentro descripciones, metáforas y momentos que yo describí en este fic, que casi parecen los mismos. Me amilana un poco pero es pura coincidencia. Como ya dije, lo que yo escribí es fruto de lo que a mí me transmite el manga y el anime. Y a partir de este momento, de lo que me transmite la novela.
Tal como he hecho con el manga, iré agregando las referencias a partir de lo que desarrollaré después. Después de leer la novela al completo, no ha cambiado demasiado de mi apreciación inicial y la finalización de la historia.
