Resumen: Hace un año que los héroes de París vencieron a Papillon, pero Chat Noir no ha vuelto a ver a Ladybug. Con una única pista, el héroe está decidido a encontrar a la chica que ama a pesar de que Marinette le insiste que es en vano.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
TROUVE-MOI / ENCUÉNTRAME
CAPÍTULO 22
Bodega en Montmartre
Más tarde
Un zumbido agudo resonaba en sus oídos mientras que recuperaba la conciencia. El molesto ruido se convirtió en una horrible punzada que atravesaba toda su cabeza. Le dolía la parte posterior de su cuello. Trató de erguirse para quitarse sus cabellos sueltos de su rostro pero su cabeza aún se sentía muy pesada. Sentía sus brazos entumidos y adolorados. Podía percibir un penetrante olor a humedad y a polvo, haciéndola arrugar su nariz.
-Ugh…- una nueva punzada parecía taladrar su cabeza cuando volvió a intentar erguirse.
-Ah, parece que ya despertaste-
Marinette parpadeó para aclarar su mirada y levantando su mirada, se dio cuenta de que estaba en un sótano, con una tenue luz sobre ella. Irguió su espalda y se incorporó. Se sentía tan entumida que trató de estirar sus piernas pero estaban atadas a algo. Parpadeó de nuevo y notó que estaba sentada sobre una silla, sus manos atadas juntas tras el respaldo con algo metálico y sus piernas juntas a una de las patas.
-¿Pero qué…?- dijo Marinette mientras trataba de soltarse.
-No te esfuerces en soltarte, niña- dijo el hombre finalmente sin siquiera volviéndose hacia ella, solamente levantando una de sus manos para mostrándole las llaves de llevaba consigo- son esposas y no podrás abrirlas sin esto-
La chica gruñó en voz baja. No sabía quién era esa persona que la había secuestrado, pero dudaba que fuera para algo bueno. Una parte de ella recordó lo sucedido después del artículo de Alya y sintió por un momento el mismo miedo que ese día, pero rápidamente se recuperó, respirando hondo y recordando que ella no tenía porqué tener miedo, ¡ella era Ladybug!
Encogió su hombro derecho y ladeó su cabeza a ese lado para asegurarse de que su Miraculous siguiera en su sitio. Repitió la operación del otro lado y respiró aliviada al darse cuenta de que así era.
-Lamento mucho todo esto, pero es necesario- continuó el secuestrador aún dándole la espalda sin darse cuenta de lo que Marinette había hecho- la primera vez que lograste huir de nosotros con ayuda de Chat Noir cuando solamente te queríamos para darle una lección a tu entrometida amiga. No íbamos a lastimarte, solo queríamos asustarla para que se retractara de su artículo para que dejaran en paz al Parrain de nuestro grupo-
"Alya", pensó Marinette.
-Pero después de meditar sobre la manera en la que Chat Noir te rescató esa noche, me di cuenta…- dijo Caron finalmente volviéndose hacia ella- tú eres la clave porque eres importante para él, ¿verdad?-
El hombre caminó hacia ella y la hizo levantar la mirada hacia él. Marinette sentía miedo, pero no lo dejó notar.
-Dime, ¿conoces su identidad?- le preguntó él.
-Ugh, quita tu horrendo aliento de mi cara- dijo Marinette con una expresión fastidiada tratando de voltear hacia otro lado. El hombre no la soltó.
-De hecho, en esa ocasión me dejaste un pequeño recuerdo- dijo el hombre sacándose el guante y mostrándole la cicatriz de los dientes- ¿recuerdas esto?-
Marinette tragó saliva y volvió a respirar al caer en cuenta de que era el hombre que casi la había secuestrado ese día, quien la había golpeado después de que ella lo mordió. No se iba a asustar, ella era Ladybug.
-Responde. No quiero lastimarte, pero si no cooperas la pasarás muy mal- siseó él apretando su barbilla con su mano.
Marinette gruñó. Definitivamente no le gustaba la manera en la que ese hombre la estaba mirando. Tenía que liberarse para poder buscar un lugar para transformarse y darle su merecido a ese sujeto. ¿Chat Noir sabría dónde estaba? Realmente esperaba que no hiciera nada estúpido. Volvió a mirar al hombre, pensando en distraerlo mientras que buscaba una manera de librarse.
-¿Qué te hace creer que un superhéroe como Chat Noir me diría su identidad?- dijo ella frunciendo el entrecejo- si ni siquiera se la ha revelado a Ladybug a pesar de que peleó todos esos años a su lado, ¿porqué lo haría conmigo?-
Caron la miró fijamente pero pronto se rindió, suponiendo que tenía razón y no podía hacer nada si la chica no sabía quien era su enemigo. Gruñó y le dió la espalda de nuevo, caminando hacia una mesa donde tenía una computadora portátil.
-No importa- dijo el hombre caminando de regreso la pantalla- cuando Chat Noir llegue a rescatarte, se va a encontrar con una pequeña sorpresa…-
Mientras hablaba, el hombre se puso un pequeño broche redondo sobre su pecho y, a su lado, apareció un kwami que Marinette solo había visto una vez hacía un año, el día en que vencieron a Papillon.
"Nooroo…" pensó Marinette. Seguramente el kwami no sabía que la chica que estaba frente a él era Ladybug porque no reaccionó de ninguna manera al verla.
-Nooroo, transfórmame-
Frente a los ojos de Marinette apareció el nuevo Papillon. Gruñó en voz baja al darse cuenta que Päiperlek acababa de transformarse frente a Ladybug sin saberlo, y eso solo significaba que el hombre muy probablemente no esperaba dejarla vivir después de eso.
Tenía que pensar rápido. Vio su pequeño bolso tirado a un lado y respiró aliviada, pensando que seguramente Tikki estaba ahí, pero tenía que distraerlo para que su kwami la ayudara.
-¿Ahora lo entiendes, niñita?- dijo Päiperlek acercándose a ella y levantando su vista con el bastón- como no puedo llegar a Ladybug para usarla como cebo, tú eres la que va a ayudarme a atraer a Chat Noir a este sitio y que caiga en mi trampa. Ya le envié un pequeño mensaje mientras que estabas inconsciente…-
Marinette rodó los ojos. Si Adrien vio eso, seguramente habría entrado en pánico y sin pensar correría a tratar de rescatarla. Tenía que rescatarse a sí misma antes de que su chaton se metiera en problemas. Miró mientras que el hombre preparaba un akuma.
-¿Y qué sería mejor que hacer que Chat Noir tenga que pelear contra ti? Apuesto a que eso le encantaría- dijo Päiperlek soltando la mariposa hacia ella.
Así que ese era el plan. Quería akumatizarla a ella.
Marinette volvió a respirar hondo, tratando de deshacerse de todo el miedo que sentía en ese momento, empujando todas sus emociones negativas al fondo de su mente. No se iba a dejar akumatizar ni pelear contra su partenaire, no le iba a dar la satisfacción.
El akuma revoloteó a su alrededor pero no se acercó a ella. Cuando la mariposa negra se alejó y comenzó a revolotear en el techo de la bodega, Päiperlek gruñó.
-¿Qué sucede?- frunció el entrecejo el hombre mirando alternadamente a la chica y al akuma- ¿porqué no funciona?-
-¿En serio eres el nuevo Papillon y no lo sabes? No tengo los sentimientos que necesitas para akumatizarme- dijo Marinette rodando los ojos- todo el mundo sabe eso-
Päiperlek no parecía estar afectado por ello.
-Bien, entonces pasaré al plan B- dijo Päiperlek abriendo la ventana y dirigiendo al akuma al exterior del edificio- cualquier sentimiento negativo me servirá…-
Al ver que estaba distraído tratando de buscar una víctima para crear akuma poderoso, Marinette se volvió hacia el bolso que estaba tirado a sus pies, estirándolos lo mas que pudo para darle un leve empujón con la punta de su pie.
-Tikki…- susurró la chica al verla asomarse fuera del bolso.
Tikki asintió y, asegurándose de que Päiperlek siguiera distraído, se ocultó detrás de la espalda de Marinette. Estuvo a punto de abrir las esposas cuando el villano se volvió hacia ella de nuevo.
-Parece que Chat Noir ya viene- dijo Päiperlek sonriendo maliciosamente caminando hacia ella. Marinette entrecerró los ojos al verlo inclinarse para desatar sus pies mientras sentía a Tikki abrir las esposas.
Marinette sonrió y, tan pronto como sus piernas estuvieron libres, le dio una patada en la entrepierna y se levantó. Päiperlek cayó de rodillas mientras que la chica corría hacia la salida de la bodega. Desafortunadamente Päiperlek se recuperó más rápidamente de lo planeado y la alcanzó, cubriendo la boca de la chica con su mano y levantándola unos centímetros del suelo.
-No te muevas, mocosa…- dijo Päiperlek. Marinette no podía hacer nada al respecto, el hombre era demasiado fuerte cuando estaba transformado. La llevó de regreso al interior de la bodega, la ató nuevamente, esta vez con cinta adherente.
-¡Déjame!- gritó ella mientras que forcejeaba con él en el momento en que retiró su mano- ¡déjame en paz!-
-¡Cállate!- dijo el hombre en voz alta, alzando la mano como si fuera a golpearla. No lo hizo, pero sí colocó un trozo de cinta en su boca- no puedes hacer nada para ayudar al héroe. Así que por tu bien, quédate quieta mientras que terminamos esto, y consideraré perdonarte la vida-
Y diciendo eso, Päiperlek la levantó en brazos y la llevó a una habitación conjunta, dejándola en el suelo y cerrando la puerta, dejando a la chica sumida en completa oscuridad. Tikki salió de su escondite y gruñó; iba a ser difícil deshacer esas ataduras. Pero Marinette estaba aliviada de estar ahí, de esa manera el hombre no la iba a vigilar y podía escabullirse de ahí con mayor facilidad.
-Ya voy, ya voy- dijo la kwami mientras trataba de deshacer la cinta.
"Apresúrate, Tikki", pensó ella desesperadamente "no puedo permitir que ningún daño le llegue a mi partenaire"
x-x-x
Fuera de París
Al mismo tiempo
Chat Noir recorrió las calles de la ciudad hasta llegar un pequeño conjunto de bodegas a las afueras de París. Estaba muy preocupado por Marinette, quien había sido secuestrada por Päiperlek. Estaba asustado, la había visto inconsciente y atada a una silla en la fotografía que el villano había enviado a las noticias.
Llegó al sitio donde había rastreado el celular de la chica. Su enemigo lo había llevado contigo a propósito, eso significaba que Päiperlek quería que los encontrara.
-Si le hizo daño a Marinette, lo voy a cataclismar…-
"Ten cuidado con lo que vas a hacer, chico, todo esto puede ser una trampa", le dijo Plagg en su mente.
-Lo sé- dijo Chat Noir seriamente- por supuesto que es una trampa-
El héroe llegó al punto donde terminaba la señal y se preparó.
-CATACLYSME- dijo el chico en voz baja poniendo la mano sobre el techo y saltando al interior de la pequeña bodega, su bastón en sus manos.
Cuando entró a la bodega, no encontró ni a Päiperlek ni a Marinette. En vez de ello, vio que había caído en el centro de un círculo de espejos. Chat Noir se incorporó de pie entrecerrando los ojos y mirando a su alrededor. Su imagen se multiplicó.
-¿Dónde estás, Päiperlek?-
Una risita se escuchó sobre él, y Chat Noir estuvo a punto de saltar para buscar su origen cuando escuchó una voz detrás de él.
-¡Espera!-
Chat Noir se volvió de golpe hacia la voz, poniéndose en guardia y preparando su bastón, pero nuevamente no había nadie detrás de él, solamente su imagen en el espejo. Y fue entonces cuando se dio cuenta de que había sido su doble del otro lado del cristal quien le había hablado.
-¿Pero qué…?-
-Ugh, por supuesto que tenías que ser tú- dijo su reflejo lanzándole una expresión llena de disgusto que sorprendió al héroe. No sabía que estaba sucediendo, quizá eso era parte del akuma. Su reflejo le lanzó una mirada llena de desdén que hizo que su corazón tuviera una sensación desagradable- seguramente estás muy orgulloso de haber finalmente encontrado a Ladybug, ¿verdad? No entendiste que ella no te quiere ver-
Chat Noir parpadeó confundido al escuchar esas duras palabras.
-¿Qué estás diciendo?- dijo él- no es…-
-Menos mal que tienes una cara bonita y mucho dinero- continuó el reflejo rodando los ojos, aún mirándolo con desprecio- si no fuera por eso, nadie te dirigiría la palabra, nadie siquiera te dirigiría la palabra-
El chico dio un paso atrás y se llevó una mano al pecho.
-Si no tuvieras tanto dinero no tendrías ningún amigo en el mundo, solo les interesas por eso-
Chat Noir parpadeó y dio otro paso atrás con una expresión horrorizada al escuchar esas duras palabras. Él mismo había tenido esos sentimientos negativos en el pasado, sobre todo después de que su padre fue vencido y tuvo que enfrentarse a la verdad, pero los había sepultado en el fondo de su corazón con ayuda de su psicólogo.
-No me sorprende que no le importaras en lo más mínimo a tu padre- continuó diciendo el reflejo- solo te conservó porque tu madre se lo pidió. Solo podía tolerar mirarte a los ojos porque tu cara bonita lo hizo ganar mucho dinero. Si no fuera por eso, se hubiera deshecho de ti mucho antes-
-¡YA BASTA!- gritó Chat Noir, extendiendo su bastón y rompiendo el espejo que estaba hablando. Sus manos estaban temblando al haber escuchado sus miedos más oscuros y profundos pronunciaron en voz alta.
-Tu padre con gusto te hubiera sacrificado para recuperar a tu madre, y lo sabes muy bien- dijo su reflejo, proveniente de otro de los espejos.
"¿Cómo pudo saber eso?", pensó el chico.
-A nadie le importa escuchar lo que tengas que decir. Tu primo es mucho más brillante que tú y seguramente se ríe de ti cuando no lo estás mirando- dijo otro de sus reflejos detrás de él.
-No, él no…- comenzó a decir nerviosamente.
-Tu tía solo se quedó en París porque siente lástima por ti…- dijo otro reflejo- no le importas-
-¡YA BASTA!- dijo Chat Noir rompiendo otro de los espejos.
-Ladybug solo se preocupa por ti cuando eres útil para ella. La verdad es que no sabe cómo deshacerse de ti- dijo otro reflejo antes de que Chat Noir lo quebrara.
-¡BASTA!-
-Ladybug se escondió de ti porque no quería verte- dijo otro reflejo sin quitar la expresión de asco y desprecio antes de que el héroe quebrara ese espejo también- estaba mucho más feliz sin ti-
-¡YA BASTA!-
-Ladybug solo está contigo por lástima…-
-Ladybug solo te quiere por lo que puede obtener de ti…-
-Se deshará de ti cuando dejes de servirle…-
-Ladybug ya te habría sustituido si pudiera, ya te habría reemplazado por otro héroe mucho mejor que tú-
Chat Noir rompió todos los espejos y se llevó la mano al pecho tratando de recuperar el aliento. Las piezas rotas se unieron, formando un espejo gigante, y a través de ese espejo Chat Noir vio su reflejo nuevamente, pero ya no era él mismo. Era otro Chat Noir, cuyo traje no era negro sino completamente blanco. Sus cabellos rubios también se habían vuelto blancos y sus ojos color azul claro, como si fuera un gato albino.
-¿Quién…?-
-Ah sí, apuesto que Ladybug jamás te habló de mí- dijo el gato blanco del otro lado del cristal- yo soy tú, en otra realidad. Chat Blanc. Si tan solo vieras la manera en la que ella nos miró…-
El gato comenzó a caminar en círculos dentro de su espejo con las manos detrás de su espalda. Su rostro carecía de emoción.
-Descubrimos la identidad de Ladybug, y ella utilizó a Bunnyx para regresar el tiempo e impedir que sucediera- dijo Chat Blanc- decidió ocultarte mi existencia-
-No, ella no haría…-
-Ya sabes todo lo que hizo para tratar de esconderse de ti- dijo el reflejo del gato blanco levantando una mano y creando una bola de luz destructiva- no debería sorprenderte…-
-¡NO!-
-Ladybug te desprecia, gato estúpido- dijo Chat Blanc rodando los ojos- sería más fácil para todos que le devolvieras el anillo y desaparecieran para siempre-
-¡NO!-
-Quiere deshacerte de ti. ¿Porqué no solo desapareces?- dijo Chat Blanc alzando la voz- ¿porqué no desapareces de una vez por todas?-
-¡NOOOOO! ¡CATACLYSME!-
Chat Noir destruyó el enorme espejo con us poder cayó de rodillas con una mano sangrante en su pecho, temblando violentamente, respirando agitadamente y luchando para detener las lágrimas sin tener mucho éxito. ¿En serio Ladybug pensaba así? No, su lady lo amaba, no podía…
Un par de sombras rodearon al chico, pero este no se movió, tan sumido en su desesperación como estaba, sus ojos llenos de lágrimas, repasando mental mente todo lo que acababa de escuchar.
Los que los rodeaban eran Päiperlek y el akuma, el cual se llamaba Miroir Foncé.
-Ah, por fin podré castigar a Chat Noir por interferir en mis planes- dijo Päiperlek sonriendo maliciosamente- podría akumatizarte y convertirte en mi esclavo, pero Ladybug podría arruinar todo. Esto es lo que te sucede cuando te metes en el camino de Le Milieu…-
Päiperlek desenvainó la espada oculta en su bastón listo para traspasar el corazón del héroe con ella mientras que Miroir Forcé lo detenía de los hombros, cuando el yoyo de Ladybug se enredó alrededor de su bastón y tiró de él, quitándoselo. La heroína, quien estaba en el techo de esa bodega, saltó hacia el suelo y los golpeó a ambos para alejarlos de su partenaire. Los villanos gritaron y fueron lanzados contra cajas de madera en las orillas de la bodega.
-¡No te atrevas a tocarlo!- gritó ella, inclinándose a su partenaire para asegurarse de que no estuviera herido. Fuera de su mano con algunos cortes por golpear los espejos- ¿chaton? Soy yo… dime que estás bien-
-¿Ma lady?- dijo él parpadeando para aclarar su mirada de las lágrimas- ¿eres tú?-
Ladybug lo abrazó brevemente, y aquel abrazo se sintió como si fuera un salvavidas, manteniéndolo a flote y evitando que se hundiera en la desesperación que le habían causado sus reflejos en los espejos. ¿Porque lo habían afectado tanto, si sabía que era parte del akuma? La heroína presionó sus labios contra la frente de su partenaire antes de soltarlo y ponerse de pie.
-Soy yo- dijo ella ofreciéndole la mano para ayudarlo a levantarse al ver que seguía encogido en el suelo- todas esas tonterías que escuchaste jamás han pasado por mi mente. Lo sabes, ¿no es así? Eres irremplazable para mí-
Chat Noir se frotó los ojos y asintió levantando la mirada hacia ella y aceptando su mano para ponerse de pie.
-Gracias, bugginette. Vine aquí a rescatart… rescatar a Marinette de Päiperlek- dijo él con una sonrisa triste, un poco decepcionado de que hubiera caído tan fácilmente en la trampa del villano- pero parece que ya me ganaste con eso también-
-Lo sé, no lo hice sin un poco de ayuda- dijo ella con una sonrisa traviesa- Marinette ya está a salvo, pero aún tenemos tiempo para que puedas lucirte. Tenemos un akuma y a Päiperlek que vencer-
-Déjamelos a mí- dijo Chat Noir seriamente, recogiendo su bastón y volviendo su mirada furiosa hacia sus enemigos. Pocas veces el chico había aparecido tan enojado en una pelea- después de lo que pasó, realmente necesito una pelea catártica-
-Adelante, chaton- dijo Ladybug, dando un paso atrás y sentándose sobre una caja de madera que quedaban intactas para admirar el espectáculo mientras que los enemigos se recuperaban de los golpes de la heroína y Chat Noir se tronaba los dedos preparándose a desquitarse. Lo habían hecho enfadar y era hora de desquitarse.
x-x-x
Apartamento de Adrien
Más tarde
Una vez que los villanos fueron vencidos y el Miraculous de la Mariposa fue recuperado finalmente, los héroes entregaron a Alexandre Caron a la policía explicándoles todo lo que le había dicho a Marinette, lo cual les ayudaría en el próximo juicio contra los Bisset y contra el mismo Caron. La víctima akumatizada había salido ilesa después de lo que sucedió. Caron no corrió con la misma suerte, y para cuando Chat Noir terminó con él, el hombre estaba rogando por que tomaran el Miraculous de sus manos y lo dejaran.
Para cuando el resto de los héroes se enteraron de lo que había pasado y llegaron a asistirles, Ladybug y Chat Noir ya habían logrado resolver la situación.
Con Nooroo a salvo con ellos, Ladybug también llamó a sus padres y a Alya para decirles que no necesitaban preocuparse, que todo había sido una ilusión de un akuma y que había estado a salvo todo el tiempo con Adrien. Chat Noir también llamó a su tía para decirle que todo estaba bien y que no se había metido en problemas.
Después de ello se suponía que cada uno de ellos regresaría a sus casas a descansar del largo día que habían tenido, pero Ladybug decidió seguir a Chat Noir hasta su apartamento con la excusa de que faltaba poco para detransformarse, lo cual era técnicamente cierto, pero la realidad era que la chica se había quedado preocupada por él por lo que había escuchado por culpa del akuma.
-No tenías que haber venido conmigo, ma lady- dijo Adrien tristemente después de detransformarse, viendo que Marinette se sentó en la silla de su escritorio como si quiera recuperar el aliento- ¿lo ves? Estás agotada por todo lo que pasó hoy, te llevaré a casa-
-No, claro que estoy bien. Es solo porque no pude utilizar el power up en mi prisa por transformarme- dijo Marinette levantándose de la silla y caminando torpemente hacia él, tropezando y dejándose caer sobre él.
-Woa…- dijo él atrapándola en sus brazos para que no se cayera al suelo- cuidado-
-No quiero dejar solo a mi chaton- dijo ella, dándole un beso en la punta de la nariz y separándose con una sonrisa traviesa- por favor, solo por esta vez. Yo también me siento un poco incómoda por todo lo que pasó hoy-
Adrien rió ante el gesto y la rodeó con sus brazos.
-Estoy bien- dijo Adrien en voz baja sin soltarla, apoyando su mejilla en la cabeza de ella- no tienes que preocuparte por lo que pasó durante nuestro enfrentamiento con el akuma-
Marinette se separó de él solamente para mirarlo a los ojos. No estaba sonriendo, sino que lo miraba con un poco de preocupación.
-Lo siento- dijo ella de pronto.
-¿Porqué lo sientes?- dijo Adrien confundido.
-No sabía que te sentías así- dijo ella con una expresión entristecida- no sabía que creías que solo me importas porque te necesito. Claro que te necesito, mon minou, eres mi partenaire y eres irremplazable. Estamos hechos el uno para el otro-
-Eso no es tu culpa. Mi inseguridad no tiene que ver con…- comenzó a decir él, pero la chica lo calló poniendo su dedo índice sobre los labios de él. Sabía que eso no era verdad, y se sentó mal de haberle causado esos sentimientos.
-Mi cobardía no es tu culpa- dijo Marinette en voz baja- debí habértelo dicho desde hace tantos años. Yo he estado enamorada de Adrien Agreste desde el día en que lo conocí, porque es el chico con el corazón más puro del mundo, el hombre más valiente y amable que conozco a pesar de todas las cosas malas que le han pasado en su vida-
-Mari…mfff…-
-Shhhh, aún no termino- dijo ella cubriendo su boca con su mano- y Chat Noir es mi partenaire, el chico con su extraño humor en los momentos más inapropiados y un tontorrón de corazón, pero el chico más valiente que he conocido. Lo que tuvimos antes de vencer a Papillon era una amistad de lo más especial, porque confiaba en ti con mi vida sin conocer casi nada de ti, algo que no puedo decir ni siquiera de mi mejor amiga. Y cuando me buscaste como Chat Noir, me enamoré de ti de nuevo, sin saber que eran la misma persona-
Esta vez Adrien sabía que no debía de decir nada, solo la miró con una sonrisa sonrojada.
-Te amo, chaton- dijo Marinette sonriendo levemente- la gente que conocemos al verdadero Adrien no podemos evitar quererte, eres ese tipo de persona. Y que una sola persona no te haya visto con el amor que te mereces no significa que los demás seamos igual-
Adrien sonrió tristemente.
-Ugh, eres tan cabezadura- dijo Marinette dándole un zape sin mucha fuerza- bien, no me creas si no quieras, pero te lo demostraré hasta que te entre en esta dura cabezota lo mucho que te quiero-
-Gracias, ma lady- dijo él besando su mejilla- yo también te amo. Pero ahora te llevaré a tu casa-
-¡No!- dijo ella rodeando su cintura y abrazándolo con fuerza- no te voy a soltar. ¡Te voy a abrazar hasta la muerte!-
Adrien rió en voz baja y respiró hondo. Amaba a esa mujer que siempre sabía qué decir para hacerlo sentir el hombre más importante del mundo y saber que lo era, al menos en sus ojos, lo hacía feliz.
-¿Quieres que vuelva a suceder como la vez que te llevé a casa porque te desmayaste?- dijo él con una sonrisa traviesa, recordando el gracioso incidente en el que la había hecho ruborizarse cuando no quiso ponerse el cinturón de seguridad.
-Ugh, no me lo recuerdes- dijo Marinette borrando su sonrisa y rodando los ojos. Soltó la cintura de Adrien y tomó su mano- ¿por favor?-
-¿Y tu medicina?- dijo Adrien.
Como respuesta, Marinette abrió su bolso y le mostró un pequeño pastelero con varios compartimentos que decían "mañana" y "noche", con pastillas en su interior.
-Aprendí la lección la última vez- dijo Marinette mostrándole el pastillero- ¿puedo quedarme esta noche contigo? Si no quieres está bien, pero realmente quiero acompañarte después de lo que pasó-
Adrien sonrió levemente y tomó su mano, besándola suavemente y mirándola de reojo para asegurarse de que no le doliera. Recordaba muy bien que a Marinette no le gustaba que la trataran como si no pudiera hacer algo, así que asintió de nuevo y la abrazó.
-Como lo desees, Marinette- dijo él en voz baja con una sonrisa, esta vez sincera, apoyando su frente sobre la de ella- estoy bien y no necesitas preocuparte por mí, pero tu compañía sería muy agradable y bienvenida-
-Entonces no se diga más- sonrió ella sentándose nuevamente, esta vez en el borde de su cama. Adrien se iba a sentar a su lado, pero lo pensó mejor y caminó a la cocina para llevarle un vaso con agua.
-¿Qué es…?-
-Toma tu medicina antes de que suceda otra cosa- dijo él seriamente.
-¿Oh?- dijo ella con una sonrisa traviesa, sacando las dos tabletas que tocaban esa noche- ¿acaso va a suceder algo?-
El chico sonrió un poco sonrojado, no respondió mientras que tomaba el vaso de agua y lo ponía en la mesita de noche. Tomó sus manos y las besó alternadamente antes de sacarse los zapatos y recostarse sobre su cama. Marinette hizo lo mismo, recostándose a su lado.
-Mmm…- dijo ella hundiendo su cara en una de las almohadas- necesito conseguir una de estas almohadas. O varias. ¡Son tan suaves!-
-Eso es bueno de saber- dijo Adrien poniendo su mano alrededor de la cintura de ella- ya sé que voy a regalarte en tu próximo cumpleaños-
Marinette se incorporó para acercarse a él y besarlo. El chico no opuso ninguna resistencia y respondió a su beso. Había extrañado eso, era como si se llenara de energía al conectar sus labios con los de ella.
-Ugh… tengo la impresión de que esto se va a poner desagradable- dijo Plagg haciendo una expresión de fastidio y saliendo hacia la cocina. Tikki rió en voz baja ante el enojo de su contraparte y lo siguió para dar a los chicos un poco de privacidad.
Ignorando lo que acababa de suceder entre los kwamis ya que estaban demasiado inmersos en su propio mundo, Adrien acarició la espalda de Marinette y comenzó a conducir sus besos de sus labios a su mandíbula y luego a su cuello.
-¿Marinette?- dijo él en voz baja después de poner un beso en su esternón.
-¿Umm?-
-Detenme si llego a hacer algo que te moleste- dijo él en voz baja.
-Sí…-
-O si estoy a punto de cruzar una línea que no quieres que cruce…- continuó él.
-Lo recordaré, chaton. Ahora bésame- dijo ella en un tono un poco impacientemente.
Adrien sonrió ampliamente al escuchar eso y se rodó sobre la cama para quedar sobre ella. La chica puso sus manos alrededor del cuello de ella sin dejar de besarlo.
Mientras tanto, en la cocina del apartamento, Plagg abrió el refrigerado y sacó una rueda de Camembert mientras que Tikki lo miraba con una expresión reprobatoria.
-Ugh, esos dos casi arruinan mi apetito- se quejó el kwami.
-Énfasis en el "casi"- dijo Tikki rodando los ojos- tenías que ser el mismo pozo sin fondo-
Plagg le lanzó una sonrisa traviesa mientras que engullía el queso. La kwami sonrió enternecida. Por fin después de todo lo que pasó entre los portadores de ambos las cosas comenzaban a mejorar. Ambos parecían estar muy felices. Le dio unas palmaditas en la cabeza al otro kwami.
-¿Sucrette?- dijo Plagg alzando una ceja, extrañado por esa muestra de cariño de ella.
-Gracias por todo, Chaussette- dijo Tikki.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! ¡Actualización tempranera! Sé que seguramente algunos de ustedes pensarán que fue un poco anti climático, pero preferí que Marinette se rescatara a sí misma y fuera a rescatar a Chat Noir, quien (nada impredecible) se fue de narices a rescatarla sin siquiera pensar en llamar los otros héroes. Nos acercamos al final de esta historia. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
