Ange estaba sentada detrás del volante de su auto, tan solo mirando la bocina del auto sin hacer nada mas.
Por las últimas semanas todo lo que ha hecho se ha sentido mecánico, preprogramado, como si tan solo hiciera lo mínimo para que nadie hiciera preguntas, para no preocupar a su familia, pero su máscara se está cayendo, apenas a podido dormir los últimos días, pesadilla tras pesadilla la mantienen despierta durante la noche lo que no ayuda para nada en hacer esto más fácil.
Incluso Damián ha parecido comenzar a notar que algo está mal con ella, lo que es preocupante porque antes siempre logró esconder sus problemas de él, y se pregunta si tal vez, Bruce le contó sobre esa noche, sobre las cosas que admitió, y armo el rompecabezas que era su vida, muerte y reencarnación ¿y que pensaria de ella? ¿Que esta loca? ¿Que lo que dijo lo invento?
¿Que lo que él le hizo no fue nada más que un sueño vivido de una mente perturbada?
Aprieta sus manos en el manubrio del auto con fuerza hasta que sus nudillos están blancos, pero el cansancio, las ganas de llorar y derrumbarse siguen ahí.
No puede seguir haciendo esto, pero ¿cuáles son sus opciones? Si se deja derrumbar, él habría ganado por última vez quitándole lo poco que le quedaba, la vida que intentó construir... ¿Pará qué?
¿Pará quién estaba intentando vivir?
Y de repente cómo un balde de agua fría, años de pensamientos suprimidos caen sobre ella.
Jamás quizo esto, nunca deseo una vida normal, tan solo se conformó por una, ella quería enlistarse en el ejército como su padre, pero después de cómo el murió, no creía que su madre soportará enterrar a otro ser amado, mientras su hermanito le preguntaba ¿porque estaban enterrando a su padre? ¿Y cómo le leería los cuentos si estaba bajo tierra? Esa memoria era tan vivida en su mente, que sirvió de cimiento para todas las decisiones que tomó luego en su vida... Vidas.
Quería estudiar medicina porque era una carrera cercana, estable y los médicos eran respetados aún en el campo de batalla, podía servir un año y luego retirarse a una clínica de rehabilitación para soldados. No se mudo a la ciudad, aunque estaría considerablemente más cerca de la univiersad y sus amigos le ofrecieron una habitación varias veces porque no quería dejar a su Mamá sola con su hermanito.
Le sonreía a todos porque su padre le dijo antes de irse que su sonrisa era como el sol y servía para iluminar el día a cualquiera por lo que debería sonreír más a menudo.
Cuando reencarno se convenció de que estar con la liga era malo, de que quería algo normal, porque eso fue de lo que se convenció por años, aún cuando todo eso terminó en desastre, porque, normalidad era lo que se suponía que la gente debía aspirar ¿no? Así era como se llegaba a ser feliz ¿cierto?
Su celular comenzó a vibrar con insistencia y vio en la pantalla que se trataba de su amiga, debían ir al grupo de apoyo, y eso era otro problema ¿Porque ella debía hacerse responsables de todos ellos? Sabía que recordando ella se ofreció a ayudarlos, a enseñarles a seguir adelante pero ¿porque nadie más intentó hacer eso antes? ¿Alguien que de hecho estuviera calificado para eso? ¿Porque ella es la única a la que parece interesarle?
¿Porque siempre debe ser ella la que cuide de otros?
Cuido de su Madre y su hermano.
Lloro por meses hasta quedarse dormida después de la muerte de su Padre, pero nunca lo mostró, y si alguien noto lo cansada que estaba en la mañana o las bolsas debajo de sus ojos, nadie preguntó ¿porque nadie preguntó? Ella quería que alguien preguntara, Ange siempre preguntó, a su mamá, a sus amigos, a su hermano, a quien fuera, si estaban bien, y si podía ayudar con algo.
Ange cuido de Damián, aún cuando era ella a quien matarian si cometía un error, aún cuando ella también estaba herida y sola, cuando tan solo quería que él mundo desapareciera y se la tragara para no tener que volver a pensar, sentir, existir.
Ella cuido de Emil y de sus nuevos padres, cuando sus pasados le comenzaban a pesar, ella quitaba la carga de sus hombros, sonreía y fingía que durmió al menos una hora en la noche, que las cicatrices en su cuerpo no existían y que Ange era una niña normal, feliz y normal.
Ange cuido a su amiga aunque no la consideraba tal, escucho sus llantos, y sus problemas cuando no le podían importar menos, al menos ella seguía viva, al menos aún tenía su vida, su nombre, su familia, personas que se preocupaban por ella, que la conocían, ¿Ange? Ya no tenía nada de eso.
Ya no tenía nada.
El le quito todo.
¿Y lo peor de todo?
No estaba segura si alguna vez, incluso teniendo todo, estuvo completa.
Se sentía más bien como un personaje secundario en su propia vida, alguien sin valor e importancia, un don nadie en la multitud, que de alguna forma siempre terminaba lidiando con la mierda de otras personas.
El celular seguía sonando, Gótica seguía siendo un pedazo de mierda en un país que prometía sueños pero que estaba llena de prejuicio, discriminación, racismo, odio, y tantas otras cosas.
Lo odiaba.
Ella..
Ella...
Tan sólo quería desaparecer.
Pero no podía porque personas dependían de ella, tenía responsabilidades, una vida, ten—
Tenía que seguir adelante.
Tomó el celular y lo lanzó por la ventana del auto, encendió el motor, y piso el acelerador.
Ya no viviría por el bien de otros, ya no podía.
Ya no... Tan solo... Ya no podía.
Nota: Me salió mucha angustia! Y algo corto! Pero ya escribi dos capítulos más y voy por el tercero dando un giro a la angustia para volver a la diversión!
El fin de semana actualizaré, sábado y domingo por todo lo que los hice esperar! Y se viene un nuevo personaje sorpresa.
Gracias por leer! Y por los reviews los amo!
